
PROTAGONISTAS DE YEMEN
No todo está en Internet
El ordenador es mi herramienta habitual de trabajo. Estoy acostumbrada a moverme con las nuevas tecnologías y en las nuevas tecnologías.
Desde hace unos días resuena en mí una frase que la he escuchado en muchas ocasiones y que yo misma, tal vez de una manera indirecta la he utilizado. La frase es esta: todo está en Internet.
¿Por qué me persigue y me golpea esta frase? Porque hoy puedo decir que no es verdad. Todo no está en Internet y aquello que no pasa por las nuevas redes de comunicación sigue siendo cierto. Tú, mujer del Yemen existes.
¿Por qué me persigue y me golpea esta frase? Porque hoy puedo decir que no es verdad. Todo no está en Internet y aquello que no pasa por las nuevas redes de comunicación sigue siendo cierto. Tú, mujer del Yemen existes.
Me han pedido que busque documentación sobre la situación de la mujer en Yemen, para la campaña de cuaresma Cuarenta días con los cuarenta últimos. Me dicen que este año el día dedicado a Yemen está dentro de un bloque temático sobre las mujeres y la cultura y me encargan que busque algún relato o testimonio sobre la cultura de la igualdad de género en Yemen, o las políticas de igualdad social, o incluso las carencias de la sociedad yemení de cara a construir un mundo más paritario. ¡Interesante reto! Me pongo manos a la obra, o, más exactamente, al teclado.
La mujer, su situación, su condición, sus derechos, sus obligaciones… en un lugar muy concreto: Yemen. Busco por la red el país, aparece. Busco artículos de actualidad, con fecha reciente y encuentro solamente alguna pobre reseña del 2004. Y vuelve a sonar en mi mente la frase: todo está en Internet. No es verdad, todo no está en Internet. ¿Qué tenéis mujeres del Yemen que no despertáis interés a la gran red de las multinacionales, a las nuevas tecnologías o a los que nos decimos saber de todo y tener de todo?
Tal vez detrás de vuestro burka escondéis una mirada que denuncia la deshumanización de todo aquello que no se transforma en bits; tal vez detrás de vuestro burka escondéis una sonrisa invitándonos a reírnos de nuestras prisas y nuestras ansiedades sabiendo que sois vosotras las que ya habéis aprendido que vivir el tiempo es un valor generacional; tal vez detrás de vuestro burka sois capaces de percibir los olores de la pobreza y la miseria que nosotros tapamos con perfumes de Chanel o Carolina Herrera; tal vez detrás de vuestro burka escondéis una mirada de complicidad con todas nosotras, mujeres que luchamos por hacer de este mundo un mundo donde la vida sea cuidada y respetada.
Si os viera en la calle no sé si me atrevería a miraros a los ojos. Me avergüenza no encontraros en la red porque no tenéis el valor que pide mi sociedad y a la vez me enorgullece saber que en vuestra situación de desventaja, de pobreza, de miseria gritáis a la vida y lucháis por la vida.
No sé qué cara tienes, no sé qué costumbres tienes, no sé cómo te llamas, ni quién eres, pero me siento identificada contigo, mujer del Yemen, porque existes. Aunque no estés en Internet.
No sé qué cara tienes, no sé qué costumbres tienes, no sé cómo te llamas, ni quién eres, pero me siento identificada contigo, mujer del Yemen, porque existes. Aunque no estés en Internet.
Olga Carte, Barcelona
Ampliando miras:
POLÍTICAS DE IGUALDAD
EL logro de la equidad de género en los diferentes países y sociedades del mundo requiere un esfuerzo social enorme, que pasa por un cambio de mentalidades, una modificación de las prácticas y consideraciones sociales sobre la mujer y también la realización de políticas efectivas de igualdad por parte de los gobernantes.
A nivel internacional ya en 1946 el Consejo Económico y Social de Naciones Unidas (ECOSOC) creó la Comisión de la Condición Jurídica y Social de la Mujer. sus trabajos culminaron con la aprobación del texto “Convención sobre la Eliminación de todas las formas de Discriminación contra la Mujer”, que a finales del siglo ya habían ratificado más de 170 Estados; su ratificación obliga a los países a condenar la discriminación contra la mujer en todas sus formas, y a seguir, por todos los medios, políticas encaminadas a lograr la equidad de género.
Gesto para hoy:
Si eres mujer, denuncia alguna acción que impida la equidad de género en tu entorno.
Si eres hombre piensa que puedes hacer para lograr la equidad de género en tu entorno.
Oración:
Padre, ¿Dónde estás? ¿Por qué me cuesta tanto verte?
Tal vez porque miro donde no es posible que estés…
Enséñame a buscarte donde huele a pobreza y a miseria,
en la cara de las personas pobres, débiles y últimas,
detrás de un burka o dentro de una chabola:
Allí donde Tú prefieres estar.
Amén.

Más información de Yemen aquí
Ágora Marianista
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