Tuesday, March 25, 2008

Internacional: paso histórico hacia un tratado para la prohibición de las bombas de racimo

El 22 de febrero, tras una semana de duras negociaciones diplomáticas, se impuso la voz de los supervivientes y de los estados comprometidos, consiguiéndose presentar un borrador para la negociación formal de la prohibición de las bombas de racimo.


La denominada "Declaración de Wellington" ofrece un borrador del texto del tratado para que sea negociado y acordado en Dublín en mayo de 2008 para prohibir las bombas de racimo, ayudar a los supervivientes y asegurar la limpieza de sus tierras.

Más de 500 representantes de 122 gobiernos, así como activistas y supervivientes de las bombas de racimo de 38 países se reunieron en Nueva Zelanda para el penúltimo encuentro del Proceso de Oslo. Tras un intenso debate, se llegó a un amplio acuerdo sobre el texto de los artículos sobre asistencia a víctimas, limpieza de las áreas contaminadas por las estas bombas y destrucción de los remanentes. Las primeras propuestas de algunos países para incluir excepciones no tuvieron éxito, pero se volverán a considerar durante las negociaciones en Dublín. Al final de la semana, el grueso del texto seguía sin cambios.


Los temas más contenciosos giraron alrededor de posibles exenciones a la prohibición para ciertos tipos de bombas de racimo, sobre la posibilidad de un período de transición en la que esta munición podría seguir siendo usada y la utilización de estas bombas en operativos conjuntos por parte de estados que no formen parte del futuro tratado. Otro tema a tratar será la responsabilidad de los países que han utilizado bombas de racimo en el pasado para que ayuden en su limpieza.


Durante el curso de la semana, el mundo en desarrollo se mostró favorable a un tratado de prohibición exhaustivo. Estados como Laos, Líbano, Indonesia y Nigeria hicieron un llamamiento en favor de un tratado lo más fuerte posible sin excepción ni exenciones por 'razones técnicas' que, según ellos, nunca podrían pagar.La preocupación de una minoría de estados se ha recopilado en un documento aparte para que se considere en Dublín, pero no tendrá el mismo peso que el texto del tratado.


La Cluster Munition Coalition (CMC) es una red global de 200 organizaciones de la sociedad civil que trabajan en 70 países para terminar con el daño causado por las bombas de racimo. Entre sus miembros fundadores están Human Rights Watch y el activista del JRS Camboya, Tun Channareth de la ganadora del Premio Nóbel de la Paz, Campaña Internacional para la Prohibición de las Minas Antipersona que logró el Tratado de Prohibición de Minas Antipersona en 1997.

JRS
Story dated: 25/03/08

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