

Testimonios
Jorge Guzmán y su esposa, María Angélica Rigordi, del movimiento de cursillistas creen que la jornada es una instancia de encuentro “que no debiese terminar nunca”. “En un mundo donde todo es individual, hace falta interrelacionarse entre los laicos de las distintas zonas de Santiago, los sacerdotes y los Obispos”. Luego de participar en la jornada cree que su riqueza es “aprender de los aciertos y también de los errores de otras experiencias pastorales”.
A juicio de este matrimonio, también hace falta mayor compromiso de los agentes pastorales por formarse y ser verdaderos discípulos misioneros. “Nosotros nos quedamos con el desafío de conocer más para entregar más, de romper el hielo con la gente que uno recién empieza a conocer, de romper el encierro donde a veces estamos y llegar con la Palabra de Dios a quienes más lo necesitan, de salir de las cuatro paredes del templo para encontrarnos con la gente”.

Paula Díaz, representante del movimiento de los Focolares en la jornada, rescata el mensaje de ser verdaderos discípulos para luego ser misioneros. Dice que esto implica ser “cristianos, como en los primeros tiempos, con una profunda relación con Jesús que luego se lleva a la relación con nuestros hermanos, viviendo Su Palabra. Así nuestras capacidades estarán al servicio de Dios, al servicio de la Vida, como se mencionó en varias oportunidades en la jornada”. Para lograrlo, existen pistas para avanzar, como el “profundizar un diálogo fraterno con todos los sectores donde el avance de algunos en materias concretas sirva de guía para continuar con los aportes de todos quienes deseen integrarse”. Añade: “Por otro lado, evitar quedarnos en nuestras flaquezas, sino dar el paso. Recomenzar. Vernos nuevos para ir adelante. El desafío apremia y es muy apasionante”.

Fuente: DOP http://www.iglesiadesantiago.cl/
No comments:
Post a Comment