Tuesday, July 10, 2018

El Papa recibe en audiencia a una líder conservacionista de Chile y Argentina


FRANCISCO RESPALDA LOS 'PARQUES DE LA PAZ' DE KRISTINE MCDIVITT TOMPKINS

Coinciden en el imperativo ético de llegar a un equilibrio medioambiental

Hasta que no exista un verdadero balance entre las especies y un equilibrio en el ecosistema, las comunidades humanas no alcanzarán una existencia pacífica y saludable

El Papa Francisco recibió en audiencia a la líder conservacionista Kristine McDivitt Tompkins, quien encabeza un programa de preservación de áreas terrestres y marinas en Chile y Argentina.
La presidenta de Tompkins Conservation fue invitada a una audiencia privada con Su Santidad para dialogar sobre su labor y y respecto a estrategias para generar desarrollo económico y prosperidad en comunidades locales a partir del turismo.
De acuerdo con un comunicado de prensa, la viuda del filántropo Douglas Tompkins, ambos creadores de áreas de parques naturales en Chile, intercambió con el obispo de Roma acerca de la importancia de promover la paz no solo entre grupos humanos, sino también con la naturaleza.
La fuente indicó que en el encuentro en el Vaticano, se habló del valor intrínseco de toda vida.
Hasta que no exista un verdadero balance entre las especies y un equilibrio en el ecosistema, las comunidades humanas no alcanzarán una existencia pacífica y saludable, coincidieron.
Al mismo tiempo, el Santo Padre conoció los programas de Tompkins Conservation en lo terrestre y marino en Chile y Argentina, en la restauración de ecosistemas, y en la reintroducción de especies extintas localmente.
Igualmente, del fomento del desarrollo económico de las comunidades aledañas a las zonas de conservación.
En la audiencia también se discutió la importancia de la creación de Parques de la Paz, de acuerdo con los valores de la encíclica Laudato si' de 2015 sobre el cuidado de la tierra.
"Los equipos de Chile, Argentina y EE.UU. estamos agradecidos y honrados por la oportunidad de reunirnos con su Santidad y conversar sobre la importancia de la protección del medio ambiente", dijo Carolina Morgado, directora Ejecutiva de Tompkins Conservation Chile.
(RD/PL)

Monday, July 09, 2018

La Iglesia de las Mujeres por Silvia Somaré, ecj



El Evangelio de san Lucas cuenta que Jesús comenzó un recorrido anunciando la Buena Noticia llevando consigo a sus discípulos y a algunas mujeres[1]. Este pasaje ya muestra la presencia activa de la mujer en la Iglesia, esas mujeres serán también las que velen en la tumba de Jesús y una de ellas, María Magdalena,  la que es enviada a anunciar su resurrección[2].
Si en la sociedad se teoriza sobre el rol de la mujer, en la Iglesia tampoco está ausente. No me ocuparé aquí del rol ministerial de la mujer como el sacerdocio, el diaconado, el lectorado porque es un tema que en las decisiones está cerrado aunque, creo que en el espíritu no. Como Dios habla en el tiempo, espero que sepamos escucharlo cuando nos dice que tenemos que revisar desde los orígenes, lo que en la Iglesia primitiva hacían las mujeres[3] y podrían hacer ahora. También sería injusto ver el papel de la mujer desde la funcionalidad, considerando sólo su utilidad, su hacer separándola del ser, de su vocación.
Una mujer, María, fue quien con su sí permitió que Dios se haga uno de nosotros, el Creador quiso necesitar de una mujer para hacerse hombre y hoy es María quien se lleva la mayor parte de las festividades de la Iglesia y el corazón de la religiosidad popular de América Latina, más aún, es a quien acuden sus hijos para que les cure las heridas.
María es un enorme ejemplo de la Iglesia de las mujeresY a Ella le han seguido muchas. Cada vez que veo a las catequistas, veo discípulas de María; esas mujeres madres de familia que muchas veces no tienen una marcada formación, pero rebalsan de amor a Dios y de entusiasmo por darlo, son mujeres que no se imaginan a los niños sin conocer a Dios y con gran dedicación y entrega de su tiempo (y de sus vidas) enseñan que lo mejor que nos puede ocurrir es conocer y gustar a Jesús, abren las puertas a los sacramentos, al Evangelio…a la Vida Eterna. Engendran hijos en la fe, hijos para Dios. En la Iglesia de las mujeres están las que se conmueven por la enfermedad y la miseria de los demás a quienes cuidan como hijos, y no dejan de golpear puertas y corazones hasta encontrar una solución para esos dolores del cuerpo y del alma porque, a la par que gestionan rezan con confianza en Dios. Esas mujeres que sólo ellas entran en los lugares tomados por el narcotráfico exponiendo su vida, sólo ellas entran porque transmiten confianza y paz y porque sienten la urgencia de misericordear. Esas mujeres consagradas que dejan su patria, su cultura y como buenas samaritanas, parten a ser hermanas de quien esté tirado a la orilla del camino. Esas mujeres que asumen la vocación matrimonial y familiar y con sus esposos, dan testimonio de amor fiel y duradero.
¿Cuántas más hay en diferentes frentes del Evangelio? No lo sabemos, son incontables y no son noticia. Su puesto en la Iglesia no se distingue por la vestimenta o la jerarquía, sencillamente son discípulas-misioneras de Jesús, llevan la armonía a los lugares donde van[4], se conmueven ante la escasez de fe, de amor, de verdad y creativamente y con cariño buscan respuestas.
La Iglesia es mujer, es esposa de Cristo y a la hora de preguntarse su misión debiera ver la misión de la mujer en la humanidad. Ernesto Sábato decía sencillamente que la mujer da y protege la vida[5].
La Iglesia de las mujeres, con María y con todas las demás, nos enseña a varones y mujeres que en donde estemos, lo primero es llevar vida y armonía…Después discutiremos los ministerios…
[1] Cf Lucas, 8,1-2
[2] Cf. Juan, 20, 1-18
[3] Cf. Romanos 6, 1-2
[4] Cf papa Francisco Homilía en Santa Marta, 9/2/2017
[5] Cf. SÁBATO, Ernesto, La resistencia, 1° edición101.

Vida Nueva

JESUITAS: Felipe VI a las universidades jesuitas: “Seguid aportando líderes de mirada abierta y visión amplia”


  • Deusto acoge la Asamblea Mundial de Instituciones Jesuitas de Educación Superior
  • “La universidad jesuita dejó profunda huella en mí”, ha dicho el Rey recordando su etapa como estudiante

El Rey ha presidido en la Universidad de Deusto la ceremonia de apertura de la Asamblea Mundial de Instituciones Jesuitas de Educación Superior, junto al monarca han estado: Pedro Duque, ministro de Ciencia, Innovación y Universidades; Íñigo Urkull, lehendakari; Arturo Sosa, padre general de la Compañía de Jesús y José María Guibert, rector de Deusto.
En la ceremonia celebrada, en Bilbao, Felipe VI ha recordado su época de estudiante en la universidad jesuita de Georgetown: “Lo viví como una experiencia personal, total e integral que dejó profunda huella en mí”. 
Los valores y conceptos educativos de la Compañía de Jesús, “como la justicia social, la convivencia, el progreso y la paz son hoy más necesarios que nunca”, ha dicho el monarca, y ha señalado que tienen que “seguir aportando líderes de mirada abierta y visión amplia, ya que la formación es la palanca más valiosa para la transformación positiva de nuestro mundo”.

Fe, justicia, interculturalidad y diálogo

Arturo Sosa ha dicho en la ceremonia inaugural que “tenemos una oportunidad de empezar a hacer el futuro y un paso de gigante en el servicio que la Compañía de Jesús puede dar a la Iglesia y el mundo a través de las instituciones universitarias”.
El rector, José María Guibert, ha recordado las palabras de una carta que los primeros jesuitas enviaron a Felipe II en 1556: “Todo el bienestar de la cristiandad y de todo el mundo depende de la educación de los jóvenes”. Hecho que ha ligado con el objetivo de la Compañía de Jesús de “promover la sanación y la reconciliación en nuestras comunidades locales y regionales a través de las universidades, con valores específicos como la fe, la justicia, la interculturalidad o el diálogo”.

‘Transformar el mundo juntos’

Es el lema de la asamblea, que se reúne hasta este jueves y que cuenta con la presencia de 300 rectores y directores de las más de 200 universidades e instituciones jesuitas de Educación Superior de todo el mundo, y que reflexionarán sobre retos y desafíos, como “el liderazgo cívico y político, la justicia ambiental y económica, la educación para los sectores más desfavorecidos, la paz y la reconciliación o el diálogo interreligioso”.
El miércoles día 11, en la basílica de Loyola, se fundará oficialmente la Asociación Internacional de Universidades Jesuitas.

Vida Nueva

«Black Mirror»: lecciones del futuro por Jorge Luis Rodríguez Oropeza

black mirror

Siempre se ha dicho que tenemos que aprender de las lecciones que nos ofrece el pasado. Pero, ¿podemos aprender del futuro? En concreto, del futuro que describe la ficción.
En este post vamos a explorar el territorio de una popular serie de TV británica, «Black Mirror», que nos plantea con crudeza y sin disimulo, una entremezcla del presente y el futuro, abordando el terreno utópico y distópico simultáneamente.
«Black Mirror» no proyecta continuidad entre sus episodios sino que sus capítulos carecen de conexión entre ellos, abordando distintos temas a través de diferentes personajes.
Dado que, no queremos destripar a la serie (hacer spoiler), hemos agrupado los temas que nos parecen más relevantes de las primeras dos temporadas, intentando evitar lo anecdótico y el detalle preciso.

El dato, la información, la verdad

Estos tres conceptos subyacen en diferentes capítulos aportando elementos que nos permiten la re-conceptualización o al menos su relativización.
Un dato, es la unidad mínima de información, el reflejo de un evento. A  efectos de los sistemas computacionales, la información es el resultado que se obtiene tras procesar esos datos  con un  mínimo  de atributos: consistencia, precisión, oportunidad, relevancia y completitud. Nótese que, la veracidad no forma parte de la lista.
Entonces, ¿qué veracidad tiene esta información? Hasta el momento, esta pregunta ha tenido dos respuestas. Desde el punto de vista de Ciencias de la Información (periodismo), una información es verdadera si concuerda con los hechos. En Tecnología de la Información (informática), la verdad obedece única y exclusivamente a la lógica, una información es verdadera si resulta de una proposición lógica cuyo valor de verdad es verdadero. Dicho de otra forma, X > 5 solo puede ser verdadero o falso, dependiendo del valor que contiene X.
En esencia, estas disciplinas no se contradicen al expresar su concepto de verdad, pero tampoco concuerdan lo suficiente como para poder elaborar una definición unívoca.
En un mundo en el que absolutamente todo es considerado información y en el que la información noticiosa se difunde fundamentalmente por redes informáticas, cabe preguntarse hoy y mañana, ¿qué es verdadero? o ¿cuándo algo es verdad?, ¿una verdad es más verdadera que otra?
«Black Mirror» en su primer capítulo («El himno nacional»), nos recuerda dos presupuestos básicos: primero, ninguna información puede ocultarse o hacerse desparecer por tiempo indefinido una vez que entra en la red; segundo, la popularidad en la red es absolutamente volátil, se puede desplomar en segundos.
Lo que viene a plantearnos la serie es que ante la imposibilidad de constatar sensorialmente un hecho y ante la posibilidad de ganar o perder popularidad en la red, una verdad puede ser lo mejor valorado, lo más votado o la pieza de vídeo más reproducida. Una verdad puede ser cualquier cosa, aunque periodísticamente no concuerde con los hechos o aunque lógicamente carezca de valor verdadero.  La carga emocional que se vuelca sobre una información o la reproducción viral de ésta, le quitan o le ponen veracidad, y la pueden hacer más verdadera que otra. En otras palabras, posverdad.
En el capítulo mencionado, el Primer Ministro de Reino Unido se ve obligado a tomar una serie de decisiones vinculadas a esta navegación entre verdad y posverdad.
En España, sin necesidad de viajar al futuro, acabamos de ver un caso que lo ilustra. Una presidenta de una comunidad autónoma, presuntamente obtiene de manera ilegal un título de master en una universidad pública, y pese a este escándalo pierde popularidad pero no el poder. Sin embargo, un vídeo que llevaba años guardado, en el que presuntamente hurta un par de tarros de crema en un supermercado, se populariza de tal manera que en menos de 7 horas le obliga a dimitir.

La transformación de la esfera pública

De la vida pública de los personajes, en diferentes capítulos, queremos abordar tres temas que aparecen esbozados en situaciones del futuro: el trabajo, la justicia y la política.
El trabajo, tal como le conocemos hoy desaparece («16 millones de méritos» Temporada 1, Episodio 2). En este caso, deja de lado el tema de la sustitución de la mano de obra por robots y, nos plantea la instauración de una economía informacional en la que desaparece el dinero para ser sustituido por un sistema de puntos; puntos que se obtienen mediante trabajo físico repetitivo y que se gastan para obtener bienes físicos (comida), bienes virtuales (accesorios para el avatar) y bienes intangibles como la popularidad.  El sistema, además tiene una particularidad muy importante, la negativa a consumir ciertos contenidos (mediante la escucha o el visionado) es penalizada restando puntos de la cuenta del ciudadano.
Esta economía determina que la sociedad se estructure alrededor de tres clases sociales: la clase poderosa que coincide con la de los famosos(extrapolando podríamos decir que es la clase de los influencer), la clase media que está compuesta por quienes realizan el trabajo físico y  la clase de los expulsados del sistema, aquellos que fracasan al no satisfacer las expectativas que el sistema ha puesto en ellos y son obligados a realizar labores de limpieza en los centros de trabajo.
En varios capítulos de «Black Mirror» se nos plantea el tema de la justicia, sobre todo en «Oso blanco» (T2 E2) y «Blanca navidad» (T2 E3). Episodios en los que se nos da a conocer sistemas de justicia que se apoyan en la tecnología, pero sobre todo, sistemas de justicia que distan mucho de los que conocemos actualmente;  fundamentalmente porque: no son garantistas, se basan en la venganza, no pretenden la reinserción del reo en la sociedad sino su humillación permanente y son muy crueles.
La política, por el contrario, es abordada por la serie sin mayor toque futurista. Tanto en el primer episodio «El himno nacional» como en «El momento Waldo» (T2 E3) aparecen un cóctel satírico en el que se mezclan el espectáculo, el humor y la política, siempre acabado con un barniz tecnológico en el que lo más atrevido es plantear la posibilidad de que un dibujo animado, que cobra vida mediante la informática y la robótica, pueda participar en unas elecciones regionales.

Evolución protética

En materia de dispositivos la serie es prolija, dándonos a conocer nuevos artefactos que permitan la interacción del hombre con el ordenador o con la red de manera más transparente.
Si bien en la actualidad la prótesis por excelencia es el teléfono móvil, «Black Mirror» nos adelanta que en un futuro no muy lejano dicho aparato volverá a servirnos para lo que fue originalmente concebido, para hacer llamadas.  En su lugar, bien podrán aparecer implantes en la retina, chips incrustados en la piel y conectados al cerebro, o pequeños mandos a distancia que interactúen con las redes inalámbricas.
Los pilares tecnológicos por los que apuesta la serie son: ingente acumulación de datos disponibles en la red (Big Data), procesamiento inteligente de estos datos prescindiendo del ser humano (Inteligencia Artificial) y nuevos gadgets que nos sirvan como prótesis externas e internas.
En cada episodio, esta serie nos plantea la posibilidad de observar el posible cambio que podría apreciarse en la sociedad. De allí podemos extraer nuestras lecciones, del planteamiento hipotético de lo que podemos llegar a ser tras la introducción de evoluciones tecnológicas verosímiles. El creador de la serie, Charlie Brooker lo resume de la siguiente manera:  …«todo se trata de la forma en que vivimos ahora, y la forma en que podríamos estar viviendo en 10 minutos si somos torpes».
En nuestra próxima entrega hablaremos de las siguientes dos temporadas de  «Black Mirror» intentando descifrar alguna lección del futuro.
entreParéntesis

CVX ASAMBLEA MUNDIAL 2018. ¿QUÉ ES UNA ASAMBLEA MUNDIAL? TEMA ELEGIDO Y LOGO

¿Qué es una Asamblea Mundial CVX?




La Comunidad de Vida Cristiana es una asociación internacional de fieles cristianos - hombres y mujeres, adultos y jóvenes, de todas las condiciones sociales - que desean seguir más de cerca a Jesucristo y trabajar con Él en la construcción del Reino. Sus miembros integran pequeños grupos que forman parte de comunidades más amplias a nivel regional y nacional, constituyendo UNA Comunidad Mundial, y están presentes en los cinco continentes y en más de 60 países.

De acuerdo a los Principios Generales, la Asamblea General es el órgano supremo de gobierno de la CVX. Está compuesta por el Consejo Ejecutivo Mundial y la delegación de cada Comunidad Nacional. Cada delegación consta, normalmente, de tres delegados, uno de los cuales debe ser el Asistente Eclesiástico o su representante. Cada Comunidad Nacional tiene un voto, y las decisiones se toman con un espíritu de discernimiento por mayoría de votos, supuesto que haya quorum.
¿Cuáles son los propósitos de una Asamblea General?

Aprueba los informes de actividades y financieros del período transcurrido desde la última Asamblea General;

Define las políticas y orientaciones a seguir hasta la próxima Asamblea General;

Decide la política financiera a seguir;

Decide sobre las enmiendas propuestas a los Principios y Normas Generales;

Confirma el establecimiento de nuevas comunidades nacionales;

Elige el Consejo Ejecutivo para el período que va hasta la próxima Asamblea General.

La Asamblea Mundial se realiza cada 5 años. Así pues, luego de la última celebrada en 2013 en el Líbano, del 22 al 31 de julio del 2018, se desarrollará la XVII Asamblea Mundial en la ciudad de Buenos Aires, Argentina.

Para esta próxima Asamblea Mundial, el tema elegido ha sido CVX, un regalo para la Iglesia y para el mundo”.
El pasaje de la Escritura elegido nos habla de un proceso de conversión y de respuesta acogiendo la gracia de Dios recibida: “¿Cuántos panes tienen? Vayan a ver” (Marcos 6,38)
La gracia que pedimos al Señor en nuestra Asamblea es: “Deseamos mayor profundidad e integración en la vivencia de nuestro carisma CVX en el mundo de hoy”. Confiar en todo lo que nos ha sido dado ya, vivirlo en plenitud integrada desde nuestra comunidad, espiritualidad y vocación apostólica, y donarlo al mundo.
"El logo de la XVII Asamblea Mundial de CVX se inspiró en tres aspectos centrales: se buscó que la imagen sea representativa del lema de la Asamblea; que estuviera representada nuestra identidad latinoamericana; y que quedara plasmado el año jubilar por nuestros primeros 50 años como CVX"



ROSTRO


Tres jesuitas cantando juntos. Y muchos rostros que muestran a Jesús. Rostros que nos enseñan a ver lo que no esperábamos. Rostros que hablan de ternura, de pasos que no siempre queremos recordar. De ese abrazo que hace la ley en mil pedazos y nos invita a volar. Y es que todo cambia cuando miramos bien los rostros que nos rodean.

pastoralsj

Algo para pensar y orar en esta semana. El discernimiento espiritual


El discernimiento espiritual
El discernimiento espiritual requiere que yo acepte mis verdaderos sentimientos e ideas; pero deseando seguirlas sólo si me guían hacia Dos. Mientras más estamos consciente de las personas y las cosas y las experiencias que nos apasionan, mejor podremos discernir hacia donde nos está invitando el Espíritu Santo, en medio del remolino de nuestros afectos y el enredo de nuestras mentes. Una cosa es clara: el Espíritu Santo a menudo nos inspira un apasionado deseo de saber qué es lo que Dios desea que yo haga a continuación.
Joseph A. Tetlow, SJ
Espacio Sagrado 

Saturday, July 07, 2018

La hora del papa Francisco

El papa Francisco en la plaza de San Pedro en febrero de 2016.

La transformación emprendida por el Pontífice, camino de los 82 años, se encuentra en un momento decisivo que determinará el éxito de su Papado y la herencia que deja


A veces da la sensación de que el Papa cuenta con más apoyo fuera de la Iglesia que dentro

La corriente reaccionaria está encabezada por el cardenal Raymond Burke, y espera que este pontificado pase a la historia como una mera anécdota

Después de años de caos financiero, el Vaticano ha homologado sus reglas y controles a las del resto de países

Francisco ha sido la reacción audaz y fulgurante de la Iglesia al descomunal desprestigio que atravesó

Hace algunas semanas, el papa Francisco terminó una de sus misas matinales en Santa Marta y, al salir, cruzó dos palabras con un consejero cercano. La pregunta era más bien rutinaria. La respuesta fue sincera.
—¿Todo bien, Santidad?
—Mucha presión—, resopló Jorge Mario Bergoglio.
El pontificado del papa Francisco atraviesa una fase decisiva. Después de cinco años y medio intensos, algunas de sus grandes reformas han encallado o se encuentran despegando. La transformación económica, la estrategia de comunicación del Vaticano, la lucha contra los abusos o la reformulación de la curia han dado resultados dispares. La euforia inicial ha remitido, y también parte del eco mediático. Pronto tocará renovar el impulso reformista con nombramientos de cargos relevantes aún pendientes en la Secretaría de Estado, en el Consejo de Asesores (C9) y en puestos estratégicos del área económica. En junio ha proseguido la acelerada configuración de un colegio cardenalicio cada vez más a su medida, donde los purpurados nombrados por él ya superan al resto. Pero las voces críticas no cesan. Son sectores conservadores. Pocos y muy localizados, principalmente en el área estadounidense, señalan fuentes de su entorno. “Ahí la derecha está organizada y tiene dinero”, apunta un veterano cardenal. Son voces persistentes, agresivas y, según alguna de la media docena larga de fuentes consultadas, ya piensan en el sustituto de Francisco.
El ala ultra entra a matar. Considera que Bergoglio, de 81 años, no ha actuado hasta ahora como corresponde a un Pontífice. El periódico conservador Il Tempo tituló la semana pasada a cinco columnas y con gran entusiasmo tipográfico: “Habemus Papa”. Una ironía surgida de un discurso en el que el actual jefe de la Iglesia comparó el aborto por causas médicas (malformaciones, enfermedades…) con las prácticas nazis para conservar la pureza de la raza. En el mismo sermón, subrayó también que una familia la forman solo un hombre y una mujer, algo que tranquilizó a la curva más exaltada de la Iglesia. Como si un Papa pudiera decir lo contrario. “Es el jefe de la Iglesia católica, no de una organización progresista. En temas sociales es abierto, pero doctrinalmente es tan conservador o más que Benedicto XVI. Quien piense que puede aprobar el aborto o los matrimonios de personas del mismo sexo está muy equivocado. Esa, desde luego, no será su herencia”, señala un miembro de la curia que despacha con él.
Francisco absorbe la presión y no suele transmitirla. Pero siempre que tiene ocasión de dar un discurso ante la curia —y ya van cinco— se queja de los chismorreos, de la falta de lealtad. De “la desequilibrada y degenerada lógica de las intrigas o de los pequeños grupos”, dijo estas navidades en el tradicional discurso a sus empleados. En los últimos meses ha visto incluso como le acusaban de hereje. “Esas críticas tocan a su corazón. Nunca hemos tenido en la Iglesia una revuelta tan fuerte de los conservadores contra el Papa. Este frente tradicionalmente ha estado de parte del Pontífice y lo que ocurre con Francisco es insólito. Es difícil entender que pasen de adorar a Benedicto XVI a comportarse así con Francisco”, señala un consejero. La corriente reaccionaria está encabezada por el cardenal Raymond Burke, y espera que este pontificado pase a la historia como una mera anécdota. Pero será en los próximos tiempos cuando quede clara la dimensión de su legado, dentro y también fuera de la Iglesia.
Un migrante agradece al Papa la misa celebrada el viernes en la basílica de San Pedro.
Un migrante agradece al Papa la misa celebrada el viernes en la basílica de San Pedro.  REUTERS

La misión política de los últimos Papas ha variado. El polaco Karol Woytila fue el Pontífice que ayudó a derribar el muro entre este y oeste. Y el actual —el primero en 13 siglos que no viene de Europa— busca derribar la barrera invisible entre el sur y el norte. Lo intenta con la defensa de las migraciones —matizada últimamente cuando señala que solo deben llegar los que puedan ser acogidos— en actos como la misa en San Pedro del pasado viernes para celebrar el quinto aniversario del viaje a Lampedusa; la ecología, a la que dedicó una encíclica o la pobreza. Puede verse en todos sus gestos y en los nombramientos de la cúpula eclesial. Uno de los últimos cardenales, por ejemplo, es Konrad Krajewski, jefe de la oficina de limosnas. Un hombre alejado de la arrogancia principesca que solía otorgar el anillo y el capelo rojo y que conoce de memoria el nombre de todas las personas sin hogar que viven alrededor del Vaticano y de la estación de Termini. Todo esto será sin duda parte de la huella de Francisco, que ha calado también en el mundo laico, donde se aprecia más el impacto social de su obra. Porque a veces da la sensación de que cuenta con más apoyo fuera de la Iglesia que dentro, donde quienes esperaban mayores reformas se impacientan y las luchas de poder han embarrado áreas cruciales como la económica.

Las finanzas y el cielo siempre se llevaron mal. Pero después de años de caos, el Vaticano ha homologado sus reglas y controles a las del resto de países. “Moneyval [el organismo europeo que vigila el blanqueo de capitales] lo certifica”, señalan fuentes de la Santa Sede expertas en esta área. El Banco Vaticano (IOR), que gestiona alrededor de 5.700 millones de euros, ha cerrado más de 5.000 cuentas sospechosas desde 2013. Se ha reducido el déficit y hay nuevos órganos de inspección. Los banqueros ahora expían sus pecados en los tribunales y no colgados de un puente. Prueba de ello es el juicio por blanqueo de capitales y malversación de fondos al expresidente del IOR, Angelo Caloia, celebrado esta semana. Pero han sido despedidos auditores generales en circunstancias extrañas (espionaje, denuncias de coacción e insinuaciones de corrupción), y cada vez que se contrata a alguien para poner orden, acaba trasquilado. El jefe de todo esto era el cardenal australiano, George Pell. Una suerte de superministro de finanzas que se encuentra desde hace un año en su país a la espera de juicio por encubrimiento de abusos a menores. Nadie le ha sustituido.
Francisco decidió confiar en Pell pese a las sombras que le acompañaban desde Ballarat, su pequeño pueblo natal, donde se produjeron centenares de abusos sexuales mientras él era sacerdote. Muchos opinan que su ausencia del Vaticano este año ha sido buena. “Había una guerra entre él y el cardenal Domenico Calcagno [expresidente del organismo que gestiona el importante patrimonio de la Santa Sede: 3724 unidades inmobiliarias por valor de unos 2.700 millones]. Demasiados hombres luchando por sus territorios, por cada centímetro de poder e influencia...”, señala un asesor. Lo que nadie comprende es porque no se ha nombrado a un sustituto. “No es un buen mensaje”, insiste esta persona, escéptica ante la posibilidad de que Pell haya presentado su renuncia al Papa, pese a que su negativa a hacerlo compromete gravemente la línea de tolerancia cero con los abusos, algo crucial para el pontificado.
El viaje a Chile del pasado enero, un peregrinaje supuestamente tranquilo, se convirtió en una embarazosa tormenta. Una periodista preguntó al Papa por los casos de abusos a menores de un sacerdote chileno y el encubrimiento del caso por parte del obispo Juan Barros. “No deberían haberle dejado expuesto a esa situación”, señala un empleado vaticano. Francisco escuchó la pregunta y respondió airado que eran “calumnias” y que no había pruebas. Decidió él. “Es su estilo. Sigue algunas cosas demasiado de cerca. Y si le preguntan responde. Menos mal que tiene mucha popularidad”, señala un importante miembro de la curia. Poco después, asumió el error, pidió disculpas, encargó una investigación y dio un volantazo que terminó con una invitación a las víctimas ofendidas en Chile a Santa Marta, y una histórica limpia entre los obispos chilenos, que presentaron su dimisión en bloque. Aquello fue un punto de inflexión.
A su llegada Francisco anunció que continuaría con la política de tolerancia cero con los abusos sexuales iniciada por Benedicto XVI. Creó una comisión pontificia para prevenir estos casos. Pero las dos víctimas que incluyó en el nuevo aparato de prevención abandonaron la comisión dando un portazo y denunciando la obstaculización sistemática de sus propuestas. Especialmente desde la Congregación para la Doctrina de la Fe que entonces dirigía el cardenal Gerhard Müller, como señaló Marie Collins, máxima experta en la materia y ex miembro de la comisión del Vaticano. Müller fue cesado poco después. “El Papa ha mostrado buena disposición en asuntos concretos, pero no ha hecho cambios estructurales determinantes que puedan mantenerse después de él. Cuando llegue otro Pontífice, con otra actitud, podría retrocederse. Esos cambios estructurales serían lo único que garantizaría la seguridad de los niños en el futuro. En Chile ha actuado bien, pero esto debería extenderse a toda la Iglesia y que no se trate de casos aislados”, apunta Collins al teléfono.
Una vez le preguntaron a Juan Pablo II cuánta gente trabajaba en el Vaticano. A lo que el polaco, papa durante 27 años, respondió irónicamente: “Más o menos, la mitad...”. La realidad es que son unos 4.800. Una pesada estructura que requería una transformación. Francisco ha emprendido la reforma con el nombramiento de alguna mujer, reduciendo el número de dicasterios (ministerios del Vaticano), y aligerando sus jerarquías. Sigue pendiente la Constitución Apostólica de la curia. También que se certifique un histórico deshielo de las relaciones diplomáticas con China que, según fuentes conocedoras del tema, podría llegar en 2019. Hay cuórum en que Francisco ha acometido una reforma de las formas. “Es 100% jesuita. Entiende el Pontificado como una misión, como si fuera su diócesis”, señalan fuentes del Vaticano. Y habrá cambios tangibles emprendidos por Francisco difíciles de deshacer, como el traslado de la residencia del Papa a Santa Marta, un movimiento para alejarse del enclaustramiento autorreferencial del faraónico Palacio Apostólico. Lo que suceda en el próximo cónclave determinará si otros giros son definitivos.
El jueves 28 de junio, Francisco creó a 14 nuevos purpurados: 11 son menores de 80 años y tendrán voz y voto para elegir al siguiente Pontífice. Los cardenales electores nombrados por Francisco (59) ya son mayoría respecto a los que quedan de Juan Pablo II (19) y de Benedicto XVI (47). Aunque el avance en el control del colegio no garantiza nada, ahora el órgano de decisión tiene una composición más heterogénea y periférica. Hay cardenales de cinco continentes y 83 países y una gran parte, prácticamente no se conoce entre sí. Algunos, como el japonés Thomas Aquinas Manyo, ni siquiera hablan un idioma, aparte del latín, que les permita relacionarse con sus colegas cuando toque entrar en la capilla Sixtina, garabatear un nombre en el trozo de papel y ensartarlo en una cuerda.
Ahora, las dinámicas y la influencia dentro del cónclave estarán más fragmentadas. Los lobbies y las presiones se diluirán. En los sanedrines vaticanos siempre hay quinielas y muchos se empeñan en que toca volver a un italiano. Pero los últimos nombramientos no apuntan en esa dirección. “Es posible que el próximo Papa sea de nuevo americano o hispanohablante”, señala un veterano alto cargo, con lo que se representaría a alrededor del 40% de católicos. Se habla incluso de un español: el cardenal Juan José Omella. “Lo he hecho muy bien y es el hombre de confianza del Papa en España, una iglesia que aprecia y entiende”, insiste esta fuente.
España es el único país que ha aportado un cardenal en cada uno de los cinco Consistorios celebrados por Francisco (en el último dos: Luis Ladaria, prefecto de la crucial Congregación para la Doctrina de la Fe, y el claretiano Aqulino Bocos). Pero para que se celebre un cónclave, la sede de Pedro debería quedar vacante. Francisco ha dado a entender que seguirá los pasos de Benedicto XVI —que renunció el 11 de febrero de 2013 en medio de una tormenta de escándalos— y se apartará cuando no se sienta con fuerzas. “No pasan los años en vano. Y tiene una salud que no es de roble. Pero es firme, metódico, laborioso, se levanta muy pronto y muy reconcentrado”, subrayaba el cardenal Bocos a este periódico un día antes de su nombramiento. Pero una renuncia, a corto plazo, no parece probable, apuntan los expertos. Entre otras cosas, porque se crearía la situación más extraña de la historia de la Iglesia: tres papas conviviendo a pocos metros. Y con dos, ya fue un reto.
El papa Francisco saluda a su predecesor, Benedicto XVI, el pasado 28 de junio.
El papa Francisco saluda a su predecesor, Benedicto XVI, el pasado 28 de junio.  EFE

El día en que se celebró el consistorio, dio la vuelta al mundo la foto de la visita de Francisco a su predecesor para que bendijese a los nuevos cardenales. “El Papa falso besa el anillo del real”, tituló una web. La realidad es que la convivencia entre ambos, un hecho insólito que podía haber sido incómodo, ha resultado excepcional. Por eso el Papa Francisco, cuenta uno de sus interlocutores, se disgustó tanto en marzo cuando el prefecto de la Secretaría de Comunicación, monseñor Dario Viganò, publicó una carta privada que le había mandado Ratzinger. En la misiva defendía a Francisco de las críticas por una supuesta falta de preparación teológica, pero se ocultó un pequeño tirón de orejas. El escándalo fue mayúsculo y Viganò terminó cesado en plena reforma del área de comunicación vaticana. El giro en la estrategia de comunicación había sido presentado por todo lo alto con gigantes vallas publicitarias en la Piazza Navona con la foto del Papa: la mejor marca hoy de la Iglesia católica.

Francisco ha sido la reacción audaz y fulgurante de la Iglesia al descomunal desprestigio que atravesó. Un intento de alinearse con los vientos de cambio que soplaban en el mundo. La Divina Providencia entendió lo que estaba en juego. Todo debía ser nuevo. El primer papa jesuita, el primero americano, también el que inauguró el uso de ese nombre y el primero que convivió con otro hombre vestido igual y un anillo idéntico al suyo. ¿La Iglesia después de Francisco? Un cardenal que participará en el próximo cónclave lo explica así: “Hay cambios, una nueva atmósfera, la curia es más abierta. Pero no está claro qué pasará con un nuevo Papa. La clave está en la gente y en la mentalidad. Hemos visto también gritos, discusiones, decepciones. Debemos esperar, pensar a largo plazo”. Una medida capaz solo de determinar un pontificado.

Daniel Verdú
El País

Tuesday, July 03, 2018

CEI: Charla: ¿Qué es la identidad de género y cuál es la postura cristiana? Mañana a las 19.30 horas






Dentro de la igualdad de origen se instaura la diferencia, entendida como apertura del uno al otro, es decir, como reciprocidad.


¡Detengámonos por un momento y reflexionemos juntos qué es la identidad de género! Conozcamos la postura cristiana sobre el tema. 

QUIÉNES PUEDEN PARTICIPAR: Público en general.

ESTE TALLER SERÁ DIRIGIDO POR: La teóloga Claudia Leal (Facultad Teología Pontificia Universidad Católica de Chile) y el P. Tony Mifsud SJ. (Director Revista Mensaje).

Fecha: 4 de julio
Lugar: Centro de Espiritualidad Ignaciana (CEI). Edificio Pedro Arrupe, Lord Cochrane 110 (Metro La Moneda)
Horario: De 19.30 a 21.00 horas
Adhesión: $ 8.500

Monday, July 02, 2018

La plaga del ganado, de David Mach por Fernando Vidal



La quinta plaga bíblica contra Egipto es el motivo que el artista escocés David Mach se propuso releer en esta obra de collage, perteneciente a la colección ‘Precious Light’. El posible escenario en el que quiere situar la plaga es muy posiblemente alguna ciudad costera de Brasil, con sus extensas playas y palmerales precedidos de las altas murallas de edificios. La alta calidad de vida de quienes viven en esos edificios es acorde al instante de felicidad que exhibe la sonriente y sana pareja blanca que tomada de la mano corre por la orilla despreocupada. La brutal e impactante catástrofe ecológica que tienen a sus pies no causa en ellos la más mínima emoción ni atención.

Mach hace una lectura de la plaga de la muerte del ganado en clave ecológica. La extinción masiva de todo tipo de especies en el planeta tiene un efecto que relaciona con el ganado. Igual que el ganado es crucial para nuestra supervivencia también el conjunto de especies lo son. El océano está contaminado en el collage: las botellas que flotan nos hacen recordar los billones de toneladas que flotan en las aguas, están suspendidas en diminutos componentes o son ingeridas por la fauna.
El hombre se juega su destino en estas plagas antiecológicas y por eso una de las víctimas de la orilla es el propio hombre, ante el cual tampoco la feliz pareja playera se detiene. Ese hombre también puede querer recordarnos que somos un ser vivo sobre la Tierra y que con el conjunto de seres vivos compartimos destino.

El ecocidio como plaga bíblica

El rastro de animales muertos depositados por el océano en la orilla es impactante. Una nube de aves marinas de distintas especies –gaviotas argénteas y reidoras, charranes…– se abalanza sobre la carroña para devorarla. En primer plano en la orilla hay varios costillares entrelazados ya sin carne y un metro hacia el interior hay una gaviota. Varios peces yacen muertos antes de llegar a la primera res, en avanzado estado de putrefacción. Si hacemos el camino inverso al que corre esa inconsciente pareja, tropezamos con peces muertos y envases tirados antes de llegar al ser humano sobre el que tres córvidos dan cuenta de él. No puede no recordar a las personas que perecen en el Mediterráneo en su intento de entrar en algún punto del continente europeo.
Un gran bóvido mira con los ojos vacíos hacia él mientras dos aves se aproximan a su cara. Más allá, se extienden sin solución de discontinuidad un conjunto de caballos, cabras, ovejas y cerdos. Los cadáveres se extienden hasta acceder por el palmeral a la ciudad. El ecocidio que causa nuestra civilización es señalado por Mach como una de las mayores plagas de nuestra época, de magnitud bíblica.
Formalmente, el collage compone un conjunto coherente salvo los dos protagonistas, que han sido puestos de modo que se manifiestan como una imagen pegada, incoherente, fuera de su lugar. Quiere expresarse así la propia impostura de los dos personajes, inmoralmente despreocupados de la catástrofe humana y ecológica.

Referencias

  • Mach, David (2011) Diseased livestock. Collage. Collection Precious Light. www.davidmach.com
Vida Nueva