Monday, September 10, 2018

Estas podrían ser las diez primeras mujeres cardenales de la Iglesia católica


MARIA CLARA BINGEMER, IVONE GEBARA, TERESA FORCADES... EN EL LISTADO QUE MANEJA JIM KEENAN, SJ

"Dejen que tengan ya un sitio en la mesa, la mesa donde el Papa se reúne con sus asesores de confianza"

En las reformas que se están mencionando a la luz de la crisis actual en la Iglesia católica, veo muchas propuestas punitivas pero no veo suficientes modelos constructivos de empoderamiento

(Cameron Doody).- La verdadera renovación de la Iglesia no llegará hasta que las mujeres tengan un poder real. Lo piensan muchos obispos, sacerdotes y fieles, entre ellos el teólogo moralista y director del Instituto Jesuita en el Boston College, Jim Keenan. Hasta tal punto en el que Keenan ha sugerido una decena de nombres de mujeres católicas poderosas que, en su opinión, deben ser nombradas cardenales ya, para que llegue por fin la reforma que tantos anhelan. Entre ellos, muchos familiares para los lectores de RD, incluyendo a Teresa ForcadesMaria Clara Bingemer o Ivone Gebara.
"En las reformas que se están mencionando a la luz de la crisis actual en la Iglesia católica, veo muchas propuestas punitivas pero no veo suficientes modelos constructivos de empoderamiento", ha lamentado Keenan en National Catholic Reporter. Por eso el jesuita recurre a la idea de mujeres cardenales, preguntándose por qué los colaboradores más cercanos al Papa -como en teoría son los purpurados- tienen que ser todos ordenados, y hombres.
La idea no es nueva, y ha sido planteada por algunos de los hombres más poderosos de la Iglesia. El exportavoz de la Santa Sede, Federico Lombardi, por ejemplo, admitió en 2013 que "teológica y teoréticamente, son posibles" las mujeres cardenales. El cardenal Reinhard Marx, por su parte, asumió a finales de 2017 que "necesitamos una nueva imagen de lo que la Iglesia debe ser - a saber, una Iglesia global liderada por hombres y mujeres de todas las culturas trabajando juntos".
Entre los nombres que sugiere Keenan aparecen los de Phyllis Zagano, profesora de religión en la Universidad Hofstra de Nueva York e integrante de la Comisión de estudio del Vaticano sobre el diaconado femenino instuido por  Francisco en 2016. O Maria Clara Bingemer, bloguera de RD y profesora de teología de la Universidad Católica Pontificia de Rio de Janeiro.
También, Ivone Gebara, religiosa, filósofa y referente de la teología de la liberación. Pero el nombre que más sonará a oídos españoles, sin duda, es el de Teresa Forcades, monja benedictina catalana, y activista a favor de causas sociales tan diversas como el derecho a la autodeterminación de Cataluña o la integración de inmigrantes en Europa.
Pero al fin y al cabo, lo importante no son los nombres. Keenan no pretende ser exhaustivo. "Esta es la reforma más necesaria para la Iglesia", clama el moralista: "mujeres empoderadas y iguales a los hombres en autoridad". "Dejen que tengan ya un sitio en la mesa, la mesa donde el Papa se reúne con sus asesores de confianza", añade el profesor, apuntando a que tal paso sería lo más indicado para dar "una renovada esperanza y vida" a la Iglesia.
Jim Keenan, sj, con el Papa

La lista completa de mujeres propuestas por Keenan para el purpurado:
M. Shawn Copeland, teóloga
Lisa Sowle Cahill, eticista
Elizabeth Johnson, religiosa y teóloga
Margaret Farley, religiosa y teóloga
Cathleen Kaveny, jurista y teóloga 
María Pilar Aquino, teóloga mexicana
Mary Catherine Hilkert, religiosa y teóloga
Susan Wood, religiosa y teóloga
Phyllis Zagano, teóloga y biblista
C. Vanessa White, teóloga
Mary Ann Hinsdale, religiosa y teóloga
Linda Hogan, eticista
Agnes Brazal, teóloga filipina
Philomena Maura, teóloga keniana
Maria Clara Bingemer, teóloga brasileña
Marianne Heimbach Steins, teóloga alemana
Virginia Saldanha, teóloga india
Ivone Gebara, religiosa y teóloga brasileña
Teresa Forcades, teóloga y activista
Teresa Okure, religiosa y teóloga nigeriana

Primera fila (izquierda-derecha): Hogan, Brazal, Johnson
Segunda fila: Kaveny, Copeland, Hinsdale
Tercera fila: Forcades, Farley, Zagano
Foto: NCR
RD

Errázuriz, Pell y Monsengwo abandonarán el C9


LA SANTA SEDE CONFIRMA QUE EL CONSEJO DE CARDENALES INTRODUCIRÁ CAMBIOS EN SU ESTRUCTURA

Roma "formulará las eventuales y necesarias aclaraciones" a las acusaciones de Viganò contra el Papa

Errázuriz enfrenta a la justicia de su país por los escándalos de abusos, que acba de cumplir 85 años. El cardenal chileno no participa de esta reunión, y ni en Roma ni en Santiago hay aún explicaciones oficiales sobre su ausencia

(Hernán Reyes Alcaide, corresponsal en el Vaticano).- El consejo de nueve cardenales asesores del papa Francisco, conocido como C9, confirmó hoy, al inicio de su vigésima reunión de trabajo en cinco años, que se dispone a cambiar algunos de sus miembros, tal como adelantó Religión Digital.
En un inusual comunicado dado a conocer por la oficina de Prensa del Vaticano en el primero de los tres días de trabajo del C9 en la Casa Santa Marta del Vaticano, el consejo asesor de Francisco confirmó que planteó al pontífice "una reflexión sobre el trabajo, la estructura y la composición" del grupo, considerando "la avanzada edad de algunos miembros".
Nacido como C8 en abril de 2013 y convertido en C9 con la incorporación del secretario de Estado Pietro Parolin el año siguiente, el consejo asesor ratificó así que la vigésimosexta reunión, que terminará el miércoles, sería la última con la composición actual, como adelantó ayer RD.
Por ahora, forman el grupo Parolin, el gobernador del Estado de la Ciudad del Vaticano, el cardenal italiano Giuseppe Bertello; el arzobispo emérito de Santiago de Chile, el cardenal Francisco Javier Errázuriz Ossa; el arzobispo de Bombay, Oswald Gracias; el arzobispo de Munich, Reinhard Marx; el arzobispo de Kinshasa, Laurent Monsengwo Pasinya; el arzobispo de Boston, Sean Patrick O'Malley; el arzobispo de Sidney, George Pell y el arzobispo de Tegucigalpa, Oscar Andrés Rodríguez Maradiaga. Como secretario, desde un principio integra el consejo de asesores el obispo de Albano, Marcello Semeraro.



A raíz del comunicado oficial, se desprende que uno de los reemplazados podría ser Errázuriz, quien enfrenta a la justicia de su país por los escándalos de abusos, que acba de cumplir 85 años. El cardenal chileno no participa de esta reunión, y ni en Roma ni en Santiago hay aún explicaciones oficiales sobre su ausencia. Laurent Monsengwo Pasinya, de 78 años, podría ser otro de los reemplazados por cuestiones de edad, mientras que en el caso de Pell a sus 77 años se suma el proceso abierto que tiene en Australia por casos de abusos.
Si bien algunos cambios, no vinculados directamente a la edad, estaban en la cabeza del pontífice desde hacía meses, Jorge Bergoglio prefirió esperar hasta la reunión de esta semana para cumplir los cinco años de mandato de los miembros (la duración normal de las designaciones vaticanas), considerando que el C9 fue instituido oficialmente con un quirógrafo del 28 de septiembre de 2013.
La segunda novedad del primer día de trabajo fue la confirmación de parte del C9 de que "la Santa Sede está por formular las eventuales y necesarias aclaraciones" luego de la carta del ex nuncio en Washington Carlo Maria Viganó del pasado 26 de agosto en la que pidió la renuncia de Francisco.
Así, tras cinco años de trabajos y 24 reuniones, el consejo de cardenales asesores del papa Francisco conocido como C9 tiene desde este lunes las últimas sesiones de trabajo con la configuración actual, después de haber llegado a un primer borrador de una nueva constitución apostólica y antes de que el pontífice introduzca cambios en su composición y funcionamiento.


Se descuenta para los próximos meses un período de pausa en los trabajos para que los sucesivos cambios que ha ido introduciendo el pontífice argentino desde 2013, como la institución de nuevos Dicasterios y Comisiones Pontificias, den forma a la nueva carta magna que reemplazará a la vigente Pastor Bonus, de 1988.
Cumplidos los primeros cinco años de funcionamiento, Religión Digital confirmó de fuentes vaticanas que fue el propio Francisco quien abrió la discusión a los miembros para que hicieran sus propias evaluaciones del primer tramo del recorrido, tras el que lograron condensar un primer borrador de la nueva constitución apostólica bajo el título tentativo de "Praedicate Evangelium".
Además, en las próximas semanas se incorporará un "secretario canónico", que trabajará a la par de Semeraro, con el objetivo de pasar a "lenguaje canónico" lo producido hasta ahora, siempre con la base del informe presentado durante la reunión que el grupo tuvo en junio pasado. Solamante dos de los miembros del C9 -Bertello y Gracias- tienen títulos en Derecho canónico, aunque no son considerados plenos canonistas.
Algunos de los 25 puntos centrales sobre los que se trabaja canónicamente para incluirlos en la nueva constitución son la institución de la Pontificia Comisión Referente sobre el Instituto para las Obras de Religión (quirógrafo del 24 de junio de 2013); el "Motu proprio" sobre la jurisdicción de los órganos judiciales del Estado de la Ciudad del Vaticano en materia penal (del 11 de julio de 2013); la institución del Comité de Seguridad Financiera de la Santa Sede ("Motu proprio" del 8 de agosto de 2013); la creación de la Secretaría para la Comunicación ("Motu proprio" del 27 de junio de 2015); el "Motu proprio" sobre la negligencia de los obispos en relación con los casos de abusos sexuales en contra de menores y adultos vulnerables (el 4 de junio de 2016) y el nacimiento del Dicasterio para el Servicio al Desarrollo Humano Integral (el 17 de agosto de 2017).
Considerado el más claro ejemplo del modelo de conducción de Francisco basado en una sinodalidad y descentralización, el Consejo quedó constituido el 28 de septiembre por 8 cardenales. Cuando fue anunciada su primera conformación el hoy lejano sábado 13 de abril de 2013, el C8 se presentaba entonces al mundo como una herramienta "para aconsejarle en el Gobierno de la Iglesia universal y estudiar un proyecto de revisión de la Constitución Apostólica Pastor bonus", en relación a la carta magna aún vigente, promulgada por Juan Pablo II en 1988 y que regula la composición y competencias de los distintos dicasterios y organismos que forman la Curia romana.
Además, el entonces C8 fue una de las primeras señales de la forma de gobierno que el papa argentino quería imprimirle a su pontificado. Su portavoz en aquel momento Federico Lombardi agregaba que con la formación del grupo de Francisco quería dar "una señal y mostrar que ha recibido las sugerencias que se habían manifestado en las Congregaciones anteriores al cónclave".
RD

Sunday, September 09, 2018

La conspiración contra el Papa por Daniel verdu

El Papa Francisco llega a la plaza de San Pedro el pasado miércoles.
El Papa Francisco llega a la plaza de San Pedro el pasado miércoles.  AP

La carta acusatoria del arzobispo Viganò pidiendo la dimisión de Francisco saca a la superfice una batalla contra el Pontífice que durante cinco años se libró soterradamente


El escándalo de Pensilvania aceleró la publicación de la carta acusatoria

El timing elegido, la necesaria colaboración y el sesgo ideológico de las acusaciones apuntan a una trama mucho más amplia

La carta ha caído como una bomba. Aunque no se hable mucho del tema públicamente, la gente se ha quedado helada", señala un alto cargo del Vaticano



La tarde del miércoles 22 de agosto, el arzobispo y exnuncio en Washington Carlo Maria Viganò, uno de los hombres con mayor acceso a la sala de mandos de la Iglesia católica en los últimos años, se presentó en la casa del periodista Marco Tosatti. Viganò llevaba días hablando con el veterano vaticanista acerca de una denuncia contra la jerarquía eclesiástica y el propio Papa, a quien acusaba de encubrir los abusos del cardenal estadounidense Theodore McCarrick. Pero el escándalo de Pensilvania aceleró el plan. Discutieron la posibilidad de hacer una entrevista, quizá un artículo. El exnuncio, un hombre de carácter complicado, recias convicciones y recurrentes obsesiones con la homosexualidad en el clero, trajo finalmente consigo un documento y se sentó con Tosatti. “Yo lo edité para que fuera más comprensible. Luego me dijo que quería que saliera en español y en inglés. Me preguntó si conocía colegas y lo puse en marcha. Fijamos un embargo para tres días después”, señala el periodista al teléfono. Aquel domingo, en el peor momento, mientras Francisco visitaba la zona cero de los abusos y debía dar explicaciones a la prensa, explotó la bomba.

La carta de 11 páginas que el arzobispo, con la ayuda de Tosatti y otros periodistas, publicó en cuatro medios ultraconservadores —incluido el español InfoVaticana— no tiene precedentes. Nadie en la historia moderna de la Iglesia, al menos desde que el Vaticano perdió en 1870 los Estados Pontificios y las luchas políticas se redujeron a sutilezas diplomáticas, había acusado directamente a un Pontífice de un asunto tan grave como el encubrimiento de abusos sexuales, pedido su dimisión y disparado con nombres y apellidos contra la plana mayor de la jerarquía católica. El documento, que contiene omisiones e imprecisiones, activa un ventilador que salpica a los predecesores de Francisco, incluido a Juan Pablo II, quien nombró a McCarrick cardenal cuando ya pesaban sospechas sobre él -al menos desde el año 2000- y arzobispo a Viganò, y subraya la negligencia de la Iglesia ante la plaga de los abusos y el aislamiento en cuestiones como la revolución sexual. Pero el actual Papa, justamente, fue el único que afrontó el problema de McCarrick retirándole la birreta púrpura el pasado julio, en el momento en el que tuvo una denuncia.

El timing elegido, la necesaria colaboración y el sesgo ideológico de las acusaciones —con elevadas dosis de homofobia— apuntan a una trama mucho más amplia, que procede directamente de la dañada Iglesia de Estados Unidos y ha logrado organizar, tras cinco años de ataques, a toda la oposición a este papado. Unos 30 obispos (24 en EE UU) han manifestado ya su adhesión a la denuncia, también en celebraciones públicas. Muchísimos más —incluido algún conservador como el alemán Stefan Oster— han tomado la posición contraria. “La carta provoca un daño enorme y obliga a reflexionar sobre un problema [los abusos] mal afrontado durante años. Pero, obviamente, esto no acabará con el Papa. Todo lo contrario. Si había alguna posibilidad de que Francisco siguiese los pasos de Benedicto XVI y renunciase, se acaba de evaporar con este ataque”, opina un destacado miembro de la curia.

El arzobispo Carlo Maria Viganò, en septiembre de 2015.
El arzobispo Carlo Maria Viganò, en septiembre de 2015. 
La vista, sin embargo, está puesta en el siguiente papado, que saldría de un impredecible colegio cardenalicio cada vez más a la medida de Francisco (ha nombrado a 59 de los 125 purpurados electores), y en el que una parte importante del clero en EEUU e Italia sueña con volver a tener a uno de los suyos.¿Una conspiración? Tosatti, que escribió durante décadas en La Stampa y rechaza la etiqueta de conservador, considera ridícula esta teoría y sostiene que los tiempos de publicación han sido casuales. “Hablar de conspiración es una táctica de régimen. Viganò puede tener muchos defectos, pero no el del complot. Lo que veo es que en muchos sitios, también en EE UU, hay mucha gente perpleja con la gestión de la Iglesia”. Otras personas, como el millonario y conservador abogado estadounidense Timothy Busch, conocían el plan desde el inicio.

Guerra política 

El historiador Alberto Melloni, experto en el Concilio Vaticano II, apunta hacia esa dirección para situar el epicentro de una guerra política que ya se libra a ambos lados del Atlántico. “Durante la campaña electoral de EE UU, el Papa dijo que quien levantaba muros no era cristiano. Y eso dio un terreno conjunto a la derecha americana y a la derecha fundamentalista europea. Dos mundos que buscan ahora una soldadura. Es el encuentro entre una cultura política reaccionaria, liberal, que no es simplemente conservadora como podían ser John McCain o Margaret Thatcher. Trump es otra cosa. Ese fundamentalismo de la derecha estadounidense comparte un diseño común con la europea basado en una propaganda muy fuerte. Y el único obstáculo entre la propaganda de soberanistas europeos y Steve Bannon [exasesor de Trump e impulsor de una especie de internacional populista en Europa] era la Iglesia católica. No porque sea grande o potente, fuerte o brillante, sino porque representa un factor fundamental como una cultura de la igualdad y de la paz. Viganò es un pequeño punto en este diseño. Es un prelado poco serio y descontento que ha elegido de ser cómplice de esta cosa”, señala Melloni.


Pero Viganò, pese a su frustrada ambición por ser nombrado cardenal y los episodios oscuros de su currículum —mintió para no ser enviado a EE UU como nuncio y estuvo en el origen de Vatileaks—, ha estado encaramado durante años al poder vaticano y ha gozado de respeto en muchas de sus esferas. De lo contrario, no hubiera sido nuncio en EE UU entre 2011 y 2016, la plaza más importante.
Un alto cargo de la Santa Sede resume así la sensación que recorre los pasillos intramuros. “La carta ha caído como una bomba. Aunque no se hable mucho del tema públicamente, la gente se ha quedado helada, por supuesto. Viganò no es cualquier persona. Cuando pasó por la Secretaría de Estado y el Governatorato manejó enormes cantidades de información y no sería extraño que tuviera algún documento de aquella época”. Para este religioso, sin embargo, lo más sorprendente es cómo se ha instalado una corriente de opinión en el Vaticano que funciona a través de unos procesos que no encajan con la Santa Sede. “Esto no es una democracia, tampoco se eligen representantes en el Parlamento. Al Papa, sin ir más lejos, no se le puede juzgar. Lo dice el derecho canónico”.

Ese, justamente, es uno de los cambios de paradigma de este caso. La cercanía de Francisco, su promiscuidad con los medios y la espontaneidad en las respuestas pueden haber contribuido a ese clima. Pero su popularidad se ha resentido y la idea de que un Papa, además de morir en la silla de Pedro, puede dar un paso al lado, como demostró su predecesor, ha cambiado la mentalidad de la opinión pública y aumentado la agresividad de los ataques. Andrea Tornielli, experto vaticanista de La Stampa y una de las personas que mejor conoce las entretelas de este Pontificado, advierte de ese riesgo. “Más que la dimisión de Benedicto XVI, que también influye, detrás de las acusaciones hay también una idea empresarial, de corporación. Como si el Papa fuera un consejero delegado, los obispos fuesen sus gestores. Pero con un consejo de administración que también lo pudiera echar a él. Y eso es el fruto de la transferencia a la Iglesia de categorías de las empresas anglosajonas. ¿A qué responde todo esto? Es una operación política, mediática, estudidada y hecha explotar para poner al Papa en una situación complicada, en un momento muy delicado”, apunta Tornielli.

El viaje del pasado 25 de agosto a Irlanda era incómodo. Despertaba en la habitual comitiva papal un mal presagio desde hacía semanas. Especialmente después de la crisis abierta en la expedición a Chile, donde el Papa pidió pruebas a las víctimas de abusos y abrió una crisis que se saldó con la dimisión en bloque de los obispos chilenos. Doce horas después de la publicación de la carta, Francisco se puso delante de los reporteros en una tensa rueda de prensa. Su respuesta, visto con perspectiva, fue la mejor posible. “Fue cosa suya. Nadie le asesora en eso, toma ese tipo de decisiones de forma personal. Quizá si hubiera estado [Angelo] Becciu”, señala una persona que despacha con él. El ex sustituto del Secretario de Estado había abandonado el puesto semanas antes y no participó en la expedición.
La salida del Papa —que ha abierto una guerra en las redes sociales entre detractores y defensores— consistió en desacreditar el contenido de la carta sin ni siquiera referirse a ella. Pero durante toda la semana, a su manera, ha tocado la cuestión en la homilía matinal de Santa Marta. “Callar y rezar”, lanzó, “es la única respuesta”. “No sirve nada más, frente a quien provoca el escándalo y las divisiones, frente a los perros salvajes que buscan la guerra y no la paz”. Una manada, sin embargo, cada vez más organizada y que continuará acechando hasta el final de este Pontificado. Tal y como “los lobos”, así lo definió entoncesL'Osservatore Romano, hicieron con el último Papa.
El País


Encuentros con la Palabra por Hermann Rodriguez sj. “Llenos de admiración decían: Todo lo hace bien”



Los jesuitas de Chile se empeñaron hace algunos años en una campaña publicitaria de gran despliegue a través de los medios masivos de comunicación social.


La intención de la campaña era invitar a los televidentes a desarrollar actitudes humanas fundamentadas en los valores del Evangelio, pero utilizando un lenguaje cercano y cotidiano. Tuve la oportunidad de conocer algunos de los cortos e impactantes avisos que pasaron durante varios meses por la televisión chilena. Recuerdo uno que me impactó particularmente cuando nos lo mostró el P. Gabriel Jaime Pérez, S.J., después de un viaje suyo al país austral.
El spot publicitario, como se le llama a este tipo de anuncios, presentaba a un mendigo sucio, descuidado, harapiento y despeinado que estaba sentado en la acera de una calle muy concurrida. Mientras pedía limosna, la gente pasaba sin prestarle mayor atención. De pronto, aparece una hermosa joven rubia espectacularmente vestida que viene hacia el mendigo. Se acerca a él y comienza a besarlo en la boca de una manera apasionada. Desde luego, los transeúntes se detienen aterrados ante semejante escena. Después de unos segundos, aparecía un aviso que decía: “No te pedimos tanto. Sencillamente que lo trates como un ser humano...”.
Creo que este tipo de mensajes no nos cae mal en ningún momento. A veces pensamos que lo que se nos pide es demasiado o que no somos capaces de hacer nada por las personas derrengadas que nos encontramos por el camino de la vida. Tal vez esta es la actitud que tuvo Jesús con esas personas que eran despreciadas y marginadas en su medio social. Cuando le presentaron a aquel sordomudo para que le impusiera las manos, “Jesús se lo llevó a un lado, aparte de la gente, le metió los dedos en los oídos y con saliva le tocó la lengua. Luego, mirando al cielo, suspiró y dijo al hombre: ¡Efatá! (es decir: ¡Ábrete!)”.
Esta actitud de cercanía con un ser humano sufriente, que había perdido, o tal vez nunca había tenido la posibilidad de comunicarse o escuchar a los demás, debió resultar sorprendente para los que acompañaban al Señor en su recorrido por territorios extranjeros. No estaba bien acercarse a un enfermo y mucho menos tocarlo. Sin embargo, el Señor no sólo se acerca, sino que le mete los dedos en los oídos y le toca la lengua con saliva, de manera que “los oídos del sordo se abrieron, y se le desató la lengua y pudo hablar bien”. Este hombre vivió, seguramente, el momento más importante de su vida. Se sintió atendido, respetado y acogido en su limitación.
Cualquiera de nosotros podría decir ante este milagro del Señor: “¡Eso es imposible para mi! Yo no sé cómo hacer ese tipo de milagros... No sé cómo devolverle a una persona sorda su capacidad de oír, o a una persona muda su capacidad para hablar”. Pero el Señor nos diría: “No te pedimos tanto. Sencillamente trátalo como un ser humano...”. Tal vez ese es el mejor milagro que podamos hacer hoy.

Hermann Rodríguez Osorio sj
Encuentros con la Palabra
Jesuitas de Colombia

Jesús abre nuestros oídos para que podamos escuchar por Gabriel Javier Pérez Montoya sj



Al volver Jesús de la región de Tiro, pasó por Sidón y se fue al lago de Galilea en pleno territorio de la Decápolis. Allí le presentaron un sordo y tartamudo y le pidieron que le impusiera las manos.


Jesús lo apartó de la gente. A solas con él le metió los dedos en los oídos, y con el dedo untado en saliva le tocó la lengua; y mirando al cielo suspiró y le dijo: “Effetá” (que quiere decir “Ábrete”). Inmediatamente se le abrieron los oídos y se le soltó la traba de la lengua y empezó a hablar sin dificultad. Entonces les mandó que no se lo dijeran a nadie. Pero mientras más les mandaba, más lo pregonaban ellos. Y en el colmo del asombro decían: “¡Todo lo ha hecho bien! ¡Hasta hace oír a los sordos y hablar a los mudos!” (Marcos 7, 31-37).
El Evangelio nos presenta hoy un milagro que, como todos los obrados por Jesús, contiene un significado que va más allá de la curación de una enfermedad. Meditemos sobre su sentido trascendente, teniendo en cuenta también las otras lecturas bíblicas de este domingo [Isaías 35, 4-7; Salmo 146 (145); Carta de Santiago 2, 1-5].
1.- Jesús nos invita a apartarnos del bullicio para que seamos trasformados por Él
Lo primero que resalta en el relato es cómo Jesús, ante la petición que le hacen para que sane a aquel hombre sordo y tartamudo, lo aparta de la gente. Al destacar este detalle, el evangelista quiere decirnos que necesitamos espacios y momentos de silencio interior para que el Señor, en un encuentro “a solas” con Él que viene “en persona”, como dice la profecía de Isaías (35, 4-7), nos disponga para escuchar su mensaje y nos capacite para proclamarlo.
Qué difícil es escuchar, sobre todo en medio del ruido ensordecedor del ajetreo cotidiano, y más todavía en el de las grandes ciudades, cuyo ritmo acelerado impide encontrar espacios o momentos de silencio y retiro para oír la voz del Señor que nos habla de múltiples formas, muchas veces desapercibidas por nosotros. Por eso es necesario un esfuerzo constante para buscar y hallar esos espacios o momentos en los cuales podamos percibir lo que Dios nos dice y disponernos así también a escuchar a las personas que nos rodean, especialmente a las más necesitadas.
Y éstas son precisamente las que no encuentran quién las escuche y se comunique con ellas a causa de su pobreza o sus limitaciones. Tales personas deben ser atendidas rechazando toda forma de discriminación como lo dice la palabra de Dios en la Carta de Santiago (2, 1-5).
2.- Jesús abre nuestros oídos para que podamos escuchar
Todos necesitamos que Dios mismo abra nuestras mentes y nuestros corazones, nuestros oídos interiores, para poder escucharlo. El gesto de la imposición de las manos, realizado por Jesús al obrar el milagro, significa la comunicación del Espíritu Santo, que nos hace posible oír, comprender, acoger y poner en práctica lo que Dios nos dice.
En el caso de las familias, por ejemplo, es necesario que el Señor abra los oídos de todos sus integrantes para que se escuchen unos a otros, en un ambiente de diálogo que haga posible la relación armónica del esposo con la esposa, de éstos con sus hijos e hijas, de los hermanos y hermanas entre sí. Y en el ámbito del trabajo, o en cualquier otra circunstancia, también es preciso que Jesús nos disponga a una auténtica comunicación, que, como condición necesaria para la convivencia en paz, supone y exige la disposición de cada persona a escuchar a las demás, haciendo silencio en su interior para dejarse interpelar por el otro.
3.- Jesús destraba nuestra lengua para que podamos hablar
Jesús no solamente abre los oídos de quienes se dejan transformar por Él, sino también les hace posible hablar. La Palabra de Dios que escuchamos no podemos dejarla sólo para nosotros mismos; debemos comunicarla a nuestro alrededor, dando así testimonio de lo que el Señor ha obrado en cada uno de nosotros. Él quiere comunicarnos su Espíritu, no sólo para abrir nuestros sentidos y nuestras mentes de modo que podamos percibir y comprender sus enseñanzas, sino además para que nos movamos a compartirlas ponerlas en práctica, empezando por la atención a los más necesitados.
Es preciso, pues, que nos animemos a hablar de Dios. Pero “hablar de Dios” no es andar echando sermones aburridos, sino expresando con nuestra alegría y nuestro testimonio constructivo, que Aquél que “todo lo hizo bien” sigue actuando a través de nuestra disposición efectiva a colaborar con Él para hacer cada vez más de este mundo un lugar donde se escuche y se proclame a Dios, que es Amor y que se manifestó personalmente en la acción compasiva Jesús.

*Hoy 9 de septiembre comienza en Colombia este año la Semana por la Paz

Este domingo coincide con la conmemoración de san Pedro Claver (1580 - 1654), quien dedicó su vida de sacerdote jesuita en Cartagena de Indias al servicio de los esclavos provenientes del África que venían en los barcos negreros padeciendo las peores condiciones infrahumanas. Cuentan sus biógrafos que él -de acuerdo con lo que dice la carta de Santiago (2,1-5)- atendía pastoralmente a estos esclavos en primer lugar, antes de hacerlo con los ricos y poderosos de dicha ciudad, caracterizada por la alta discriminación social. Murió un 8 de septiembre, día en que se celebra la Natividad de la Santísima Virgen María.
Pedro Claver, además de haber sido canonizado en 1888 por León XIII -el Papa que escribió la primera encíclica social y en ella proclamó los derechos de los trabajadores-, fue reconocido como “Defensor de los Derechos Humanos” en la Ley 95 de 1985 de la República de Colombia, en la cual se declaró el 9 de septiembre precisamente como Día de los Derechos Humanos. Desde entonces se viene celebrando cada año en este país la “Semana por la Paz”, dentro de la que corresponde a esta fecha, cuando la Iglesia católica conmemora a san Pedro Claver. La convocan la Conferencia Episcopal de Colombia, la Compañía de Jesús desde su “Programa por la Paz” y actualmente también más de cien organizaciones. Su símbolo es la guacamaya, ave típica suramericana que contiene en su plumaje todos los colores y por ello nos remite al reconocimiento de la pluralidad y la diversidad, no sólo de las razas y culturas, sino también de las distintas condiciones y formas de pensar, en el marco de la construcción conjunta de una sociedad en la que quepamos todos. En este mismo sentido, el lema para la Semana por la Paz de este año 2018 es: “Hay vida, hay esperanza, sigamos coloreando la paz”.

Jesuitas de Colombia

Curar la sordera por José Antonio Pagola



La curación de un sordomudo en la región pagana de Sidón está narrada por Marcos con una intención claramente pedagógica. Es un enfermo muy especial. Ni oye ni habla. Vive encerrado en sí mismo, sin comunicarse con nadie. No se entera de que Jesús está pasando cerca de él. Son otros los que lo llevan hasta el Profeta.
También la actuación de Jesús es especial. No impone sus manos sobre él como le han pedido, sino que lo toma aparte y lo lleva a un lugar retirado de la gente. Allí trabaja intensamente, primero sus oídos y luego su lengua. Quiere que el enfermo sienta su contacto curador. Solo un encuentro profundo con Jesús podrá curarlo de una sordera tan tenaz.
Al parecer, no es suficiente todo aquel esfuerzo. La sordera se resiste. Entonces Jesús acude al Padre, fuente de toda salvación: mirando al cielo, suspira y grita al enfermo una sola palabra: Effetá, es decir, «Ábrete». Esta es la única palabra que pronuncia Jesús en todo el relato. No está dirigida a los oídos del sordo, sino a su corazón.
Sin duda, Marcos quiere que esta palabra de Jesús resuene con fuerza en las comunidades cristianas que leerán su relato. Conoce bien lo fácil que es vivir sordos a la Palabra de Dios. También hoy hay cristianos que no se abren a la Buena Noticia de Jesús ni hablan a nadie de su fe. Comunidades sordomudas que escuchan poco el Evangelio y lo comunican mal.
Tal vez uno de los pecados más graves de los cristianos de hoy es esta sordera. No nos detenemos a escuchar el Evangelio de Jesús. No vivimos con el corazón abierto para acoger sus palabras. Por eso no sabemos escuchar con paciencia y compasión a tantos que sufren sin recibir apenas el cariño ni la atención de nadie.
A veces se diría que la Iglesia, nacida de Jesús para anunciar su Buena Noticia, va haciendo su propio camino, olvidada con frecuencia de la vida concreta de preocupaciones, miedos, trabajos y esperanzas de la gente. Si no escuchamos bien las llamadas de Jesús, no pondremos palabras de esperanza en la vida de los que sufren.
Hay algo paradójico en algunos discursos de la Iglesia. Se dicen grandes verdades, pero no tocan el corazón de las personas. Algo de esto está sucediendo en estos tiempos de crisis. La sociedad no está esperando «doctrina religiosa» de los especialistas, pero escucha con atención una palabra clarividente, inspirada en el Evangelio de Jesús, cuando es pronunciada por una Iglesia sensible al sufrimiento de las víctimas, y que sabe salir instintivamente en su defensa invitando a todos a estar cerca de quienes más ayuda necesitan para vivir con dignidad.
José Antonio Pagola
Domingo 23 Tiempo ordinario - B (Marcos 7,31-37)
9 de septiembre 2018
Buenas Noticias
RD

LECTURAS PARA EL DÍA DE HOY


Primera lectura

Nuestra primera lectura de hoy es del capítulo 35 del Libro de Isaías ¡Cómo necesita el mundo de hoy el mensaje de Isaías! En un ambiente cargado de desaliento, desesperanza, limitaciones, se recibe como un baño de agua fresca la palabra consoladora del Profeta. ¡Sed fuertes, no temáis!

Lectura del Profeta Isaías 35, 4-7a

Decid a los cobardes de corazón: sed fuertes, no temáis.
Mirad a vuestro Dios, que trae el desquite, viene en persona, resarcirá y os salvará.
Se despegarán los ojos del ciego, los oídos del sordo se abrirán, saltará como un ciervo el cojo, la lengua del mudo cantará.
Porque han brotado aguas en el desierto, torrentes en la estepa; el páramo será un estanque, lo reseco un manantial.

Palabra de Dios

Salmo

 El salmo 145 tiene especiales resonancias cristianas: describe a Dios como un Padre que tiene una clara opción por los pobres y marginados, circunstancia que predico Cristo y que no era tan frecuente en el Antiguo Testamento. De todos modos ya en el salmo 82 se dice que ese aspecto de misericordia era prueba de la autenticidad divina del Señor.

Sal. 145, 7. 8-9a. 9bc-10 R: Alaba, alma mía, al Señor.

Que mantiene su fidelidad perpetuamente, 
que hace justicia a los oprimidos, 
que da pan a los hambrientos. 
El Señor liberta a los cautivos. R

El Señor abre los ojos al ciego, 
el Señor endereza a los que ya se doblan, 
el Señor ama a los justos, 
el Señor guarda a los peregrinos. R

El Señor sustenta al huérfano y a la viuda 
y trastorna el camino de los malvados. 
El Señor reina eternamente, 
tu Dios, Sión, de edad en edad. R

Segunda lectura

 Mirad que Dios no hace acepción de personas, como nos dice el apóstol Santiago en su Carta, Dios ha elegido a los pobres del mundo para hacerlos ricos en la fe y herederos del Reino.

Lectura de la carta del Apóstol Santiago 2, 1-5

Hermanos: No juntéis la fe en Nuestro Señor Jesucristo glorioso con la acepción de personas.
Por ejemplo: llegan dos hombres a la reunión litúrgica. Uno va bien vestido y hasta con anillos en los dedos; el otro es un pobre andrajoso.
Veis al bien vestido y le decís:
–Por favor, siéntate aquí, en el puesto reservado.
Al otro, en cambio:
–Estáte ahí de pie o siéntate en el suelo.
Si hacéis eso, ¿no sois inconsecuentes y juzgáis con criterios malos ?
Queridos hermanos, escuchad:
¿Acaso no ha elegido Dios a los pobres del mundo para hacerlos ricos en la fe y herederos del reino, que prometió a los que le aman?

Palabra de Dios

Evangelio del día

El evangelio de Marcos sella las dos lecturas anteriores con la curación del sordo que apenas puede hablar, y es que Jesús con estos signos quiere reiterarnos que la acción milagrosa sólo tiene significado para el que cree, ya que el hombre es libre de aceptar o rechazar la gracia que se le ofrece.

Lectura del santo Evangelio según San Marcos 7, 31-37

En aquel tiempo, dejando Jesús el territorio de Tiro, pasó por Sidón, camino del lago de Galilea, atravesando la Decápolis. Y le presentaron un sordo, que, además, apenas podía hablar; y le piden que le imponga las manos.
El, apartándolo de la gente a un lado, le metió los dedos en los oídos y con la saliva le tocó la lengua. Y mirando al cielo, suspiró y le dijo:
–Effetá (esto es, «ábrete»).
Y al momento se le abrieron los oídos, se le soltó la traba de la lengua y hablaba sin dificultad.
Él les mandó que no lo dijeran a nadie; pero, cuanto más se lo mandaba, con más insistencia lo proclamaban ellos. Y en el colmo del asombro decían:
–Todo lo ha hecho bien: hace oír a los sordos y hablar a los mudos.

Palabra del Señor

Jesús nos da la libertad


Cuando Jesús de Nazaret libra al sordo y casi mudo de su enfermedad le da la libertad, libertad de expresarse, libertad de relacionarse, libertad de enviar mensajes de amor a los hermanos. El aislamiento de esta persona sorda le excluía de muchas cosas y, entre ellas, de conocer la Palabra de Dios y ante ella transmitir la inmediata llegada del Reino de Dios a sus hermanos. Recapacitemos en este Domingo XXIII del Tiempo Ordinario sobre nuestro aislamiento personal y sobre nuestra falta de libertad. Es muy necesario hacerlo.

Betania

ABRIRSE A LA VERDAD por VICENTE MARTÍNEZ


El concepto del ser humano y solitario es realmente una contradicción (Desmond Tutu)
9 de septiembre. Domingo XXIII del TO
Mc 7, 31-37
Levantó la vista al cielo, suspiró y le dijo: Efattá, que significa ábrete (v 34)
Dios está en nuestro interior, pero está lejos cuando el amor no florece en nuestro corazón. Lo ilustra el místico y poeta sufí iraní Al-Hallaj (858-922) de este modo: “Eres tú el que le velas a tu corazón lo íntimo de Su Misterio; y si no fuese por ti, no estaría tu corazón sellado. Pero hoy un Secreto te he mostrado que tanto tiempo en ti estuvo oculto; una Aurora para ti se ha levantado; aunque un poco la entenebreces todavía”.
¡Cuantísima importancia dio Jesús a la Verdad y cuánto apunta con el índice de su mano conminatoriamente a los cerrados! Habría que aplicarles lo que Mateo nos dice en 11, 16-17: “¿Con qué compararé a esa generación? Son como niños sentados en la plaza que gritan a otros:
Hemos tocado la flautay no habéis bailado.Hemos cantado endechasy no habéis hecho duelo”.
El poeta y dramaturgo irlandés, William Butler Yeats, envuelto en halo de misticismo, dijo: “Podemos hacer que nuestras mentes sean tan semejantes a las aguas que permitan a los seres que se reúnen en torno a nosotros ver, quizás, sus propias imágenes, y así vivir por un momento una vida más clara, tal vez incluso más intensa, gracias a nuestra seriedad”.
Que nuestra existencia se abra a la verdad sin violencias, con serenidad. Y para eso, nada más importante que seguir el consejo de Majjhima Nikaya: “Desarrolla una mente que sea amplia como el espacio, donde tanto las experiencias agradables como las desagradables puedan parecer y desaparecer sin conflicto, sin lucha, sin sufrimiento.
Estar abierto a la verdad es dejar que los demás -todo lo demás- invadan nuestro propio territorio y lo enriquezcan. Con la mente y el modo de pensar de las estrellas, el flotar de las nubes sobre nuestras cabezas, y el agua clara que fluye del nevero en la cúspide de la montaña perdida junto al cielo, de las fuentes con fondo de bruñido espejo.
Cuando me asomo al fondo de las demás cosas y veo la inmensa riqueza que atesoran, me admiro del poder de la vida dando vida, y permitiendo que la vida sueñe y siga permitiendo a la vida seguir siendo dentro y fuera. Quiero encontrarme a mí mismo y encontrar a otros. No quiero ser el señor Duffy, personaje de James Joice, que vivía siempre a cierta distancia de su cuerpo.
Todo lo contrario de lo que proponía Desmond Tutu, Arzobispo Anglicano de Ciudad del Cabo (Sudáfrica) y Premio Nobel de la Paz en 1984: “El concepto del ser humano y solitario es realmente una contradicción”. Que pueda ser para los demás una luz, un árbol de milagros.

PLEGARIA
Que pueda ser un guardián para los que necesitan protección,un guía para los que caminan,un bote, una balsa, un puente para los que desean cruzar un río.
Que pueda ser una luz en la oscuridad,un lugar de reposo para los que están agotados,una medicina salvadora para los que están enfermos,una vasija de abundancia, un árbol de milagros. 
Y para las innumerables multitudes de seres vivientes,que pueda aportarles el sustento y la iluminaciónperdurables como la tierra y el cielo,hasta que todos los seres se liberen del sufrimientoy todos estén despiertos.

Vicente Martínez
Fe Adulta

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Fe Adulta