Wednesday, June 16, 2021

Mujer, trabajadora y migrante: el “tridente” de la precariedad por Teresa García Gómez


Un informe de Intermón-Oxfam, centrado en las mujeres andinas que trabajan en España, denuncia las condiciones de un sector especialmente castigado por la política migratoria. El estudio desvela que ser mujer, inmigrante y trabajadora del hogar es sinónimo de una triple discriminación hacia la mayor parte de mujeres que deciden venir a España en busca de empleo.

El ser mujer les determina, casi exclusivamente, dedicarse al trabajo de hogar y de los cuidados, además la falta de previsión de las políticas de inmigración lleva a una mayoría a una situación irregular y eso les condiciona a la hora de exigir derechos y condiciones dignas de trabajo.

La Organización Internacional del Trabajo refleja en sus informes que quienes trabajan en los cuidados de manera remunerada, en gran parte, son mujeres y con frecuencia migrantes que, en muchos casos, trabajan en la economía sumergida, en condiciones de gran precariedad y con salarios muy bajos.

Este mismo organismo señala que el personal doméstico experimenta las peores condiciones de trabajo dentro del amplio grupo de trabajos dedicados a la prestación de cuidados, y son especialmente vulnerables a la explotación. Además de esta situación de precariedad social y laboral, viven episodios de violencia de manera generalizada.

Todo esto lo vemos reflejado en los siguientes testimonios extraídos de la revista Noticias Obreras: 

La hondureña Cristina Y. Aguilar, empleada de hogar cobraba por debajo del salario mínimo interprofesional. El trato en algunas familias era bueno pero que en otras no tanto. Y contaba que tras ocho años estaba cansada de que abusarán de ella, de aguantar insultos, de buenas palabras que nunca se cumplían, se decidió a denunciar a la Inspección de trabajo. Finaliza diciendo “me despidieron cuando pedí que cumplieran la ley”.

Delia Honzi cuenta que llegó a España desde Paraguay hace 15 años. Es trabajadora del servicio doméstico. Durante el confinamiento siguió acudiendo a la casa donde trabajaba. Nos comenta: “Tenía que salir todos los días, mientras los demás estaban confinados. Tenía miedo a enfermar”, pero también a “ser despedida por faltar”, como le ha ocurrido a muchas de sus compañeras con peor suerte. Además perdió parte de los ingresos. Se sintió desilusionada. pues a la primera de cambio, después de tres años cuidando empezaron a recortar por ella. Aunque tiene un contrato legal y sus condiciones se ajustan al mínimo legal, tiene la sensación de que la tratan como una esclava, pues su situación vital depende de las decisiones de sus empleadores. Reconoce que era todavía peor cuando trabajaba como interna (durante 11 años), “no salía, no podía ver a nadie y estaba siempre pendiente de lo que me mandaran”.

Por su dignidad

Estas realidades de sufrimiento son acompañadas por la Iglesia en algunas diócesis de España que, a través de la iniciativa Iglesia por el Trabajo decente, la Pastoral Obrera, y otras organizaciones…, han emitido comunicados, denunciando la situación de indecente precariedad del colectivo de las empleadas de hogar. Se han hecho eco de sus experiencias y las han apoyado para que se asocien en pro de su dignidad. Sin ellas, otras trabajadoras y trabajadores no podrían realizar sus empleos en las escuelas, los hospitales, los juzgados, etc.

Como dice el papa Francisco en ‘Fratelli Tutti’, 35, “ojalá que tanto dolor no sea inútil, que demos un salto hacia una forma nueva de vida y descubramos definitivamente que nos necesitamos y nos debemos los unos a los otros, para que la humanidad renazca con todos los rostros, todas las manos y todas las voces, más allá de las fronteras que hemos creado”.


Teresa García Gómez
Vida Nueva

Dime una Palabra por Luis Fernando Crespo SM. en lo secreto


16 de junio
Miércoles XI

Mt 6, 1-6.16-18 Y tu Padre, que está en lo secreto, te recompensará

Actuar no por ser visto, por ser tenido en cuenta, por mantener un status, por pura apariencia, sino actuar contigo, con el prójimo, conmigo mismo, como consecuencia generosa de tu amor, sin buscar ningún tipo de reconocimiento, sino el vivir como tú me llamas a vivir. Cada día.

Luis Fernando Crespo SM
Dime una Palabra


 

Y tú, ¿con qué te quedarías de estos últimos tiempos?




 Si me paro a pensar en lo vivido este último año, lo primero que me viene a la cabeza es cómo el Covid ha traído mucho dolor a tantas personas. Nuestras vidas han cambiado radicalmente, el dolor y el sufrimiento de gente cercana está mucho más presente en cada una de nuestras vidas. Si tengo que destacar algo de este último año, me quedo con la posibilidad que he tenido de descubrir la importancia y el valor de la oración en mi vida.

Tengo la suerte de tener una vida muy plena, una familia y unos amigos estupendos con los que disfruto compartiendo el poco tiempo libre que tengo, un trabajo que me apasiona, me encanta cuidar a quienes me rodean, escucharles y dedicarles tiempo de 'calidad'. Este año, todo esto se ha hecho mucho más difícil. Sin embargo, este año he aprendido que hay ocasiones en que lo único que podía hacer para ayudar y acompañar a mi familia, amigos, y a toda la gente que me rodea, era rezar. Hay momentos y realidades en la vida, en que sólo podemos rezar, y la pandemia está siendo uno de ellos.

Por eso de este último año me quedaría con todas las oportunidades que he tenido para rezar por los demás, no los he podido acompañar personalmente, ni ayudar con cosas mas materiales, ni siquiera les he podido ver, ni compartir mi tiempo con ellos, pero aún así me quedo con: la oportunidad de haber podido rezar por mi hermana cuando nació mi sobrina Teresa en pleno confinamiento; por mi tía Lita que está enferma de alzhéimer y pudo superar el virus; por mi primo Javier que estando muy enfermo, supero también el virus y ya está en casa; y por mi tío Manolo que cumplía felizmente 80 años, aunque no pudimos apagar la tarta juntos; por mi padre, por mi madre, por mi hermano, y por todas las personas que aparecían en el grupo para rezar juntos estos días, por Pilar, Juan, Carmen, Nacho, José María…

Estos meses y rezar por tantas personas me han acercado más a Dios, porque la oración y el silencio han estado más presentes en mi vida. La oración es el mejor camino para salir de nosotros mismos y atender las necesidades de los otros. Y este año había muchas personas con muchas necesidades por las que he podido rezar, aunque no haya podido verlas, ni estar con ellas.

Personalmente me sale darle gracias a Dios por haberme ayudado a tener más presentes a los demás en mi oración y quiero pedirle también que me ayude a mantener esta oración en mi vida. Porque cuando parece que no puedes hacer nada, cuando «el mundo» te empuja a tirar la toalla y caer en la desesperanza, recuerda que siempre nos queda confiar en Dios, rezar y dejar que su esperanza entre en nuestra vida y en la de todos los que nos rodean.

Jesús Barroso
pastoralsj

Monday, June 14, 2021

Sin espiritualidad no salvaremos la vida en la Tierra por Leonardo Boff


En momentos de grandes crisis, de desastres naturales y ahora con la epidemia del coronavirus, los seres humanos dejan salir a la superficie aquello que está en su esencia como humanos: la solidaridad, la cooperación, el cuidado de unos a otros y de su entorno y la espiritualidad.

En los encuentros para la elaboración de la Carta de la Tierra oímos de boca de Mijaíl Gorbachov, justamente de él considerado ateo por ser comunista y jefe de Estado: o desarrollamos una espiritualidad con nuevos valores, centrados en la vida y en la cooperación o no habrá solución para la vida en la Tierra.

Esta pandemia es un llamamiento a esa espiritualidad salvadora. Como dice la Carta de la Tierra: “Como nunca antes en la historia, el destino común nos convoca a un nuevo comienzo… Esto requiere un cambio en la mente y en el corazón; requiere un nuevo sentido de interdependencia global y de responsabilidad universal… solo así se llega a un modo sostenible de vida” (Conclusión).

Estamos viviendo una emergencia ecológica planetaria. Acertadamente nos alertó la Laudato Sì del Papa Francisco (2015): “Las previsiones catastróficas ya no se pueden mirar con desprecio e ironía. El ritmo de consumo, de desperdicio y de alteración del medio ambiente ha superado las posibilidades del planeta, de tal manera que el estilo de vida actual, por ser insostenible, sólo puede terminar en catástrofes” (n.161).

Esta advertencias refuerzan la urgencia de una espiritualidad de la Tierra. Ella demanda un nuevo paradigma, presentado por el Papa Francisco en su última encíclica Fratelli tutti (2020): debemos dejar de imaginar que somos los dueños (dominus) de la naturaleza para poder ser de hecho hermanos y hermanas (frater, soror). Si no hacemos esta transformación habrá que tener presente esta advertencia: “nadie se salva solo, únicamente es posible salvarse juntos” (n. 32).

En función de esa misión común se ha establecido una colaboración y una articulación entre dos familias religiosas, con sus tradiciones espirituales, amigables con la creación y la vida de los más destituidos: los franciscanos con el Servicio Interfranciscano de Justicia, Paz y Ecología de la Conferencia de la Familia Franciscana de Brasil y los jesuitas con el Observatorio Luciano Mendes de Almeida, la Red de Justicia socioambiental de los Jesuitas y el Movimiento Católico Global por el Clima, sumándoseles como compañeros el centro juvenil MAGIS, y la Facultad Jesuita de Filosofía y Teología (FAJE).

Las espiritualidades y los valores de cada una de estas dos tradiciones nos podrán inspirar nuevas formas de cuidar la herencia sagrada que la evolución y Dios nos han entregado, la Tierra, la Magna Mater de los antiguos, la Pachamama de los andinos y la Gaia de los modernos.

En su encíclica de ecología integral Laudato Si, el Papa Francisco presenta a San Francisco “como el ejemplo por excelencia de todo lo que es débil y de una ecología integral, vivida con alegría y autenticidad. Es el santo patrono de todos los que estudian y trabajan en torno a la ecología, amado también por muchos que no son cristianos” (n.10). Y dice todavía más: “Corazón universal, para él cualquier criatura era una hermana, unida a él con lazos de cariño. Por eso se sentía llamado a cuidar todo lo que existe… hasta de las hierbas silvestres que debían tener su lugar en el huerto” de cada convento de los frailes (n.11.12).

Para San Ignacio de Loyola, gran devoto de San Francisco, ser pobre significaba más que un ejercicio ascético, un despojamiento de todo para estar más próximo a los otros y construir con ellos fraternidad. Ser pobre para ser más hermano y hermana.

Para los primeros compañeros de San Ignacio la vida en pobreza, individual y comunitaria, siempre acompañó el cuidado de los pobres, parte esencial del carisma jesuítico. Y San Francisco vivía estas tres pasiones: a Cristo crucificado, a los pobres más pobres y a la naturaleza. Llamaba a todas las criaturas, hasta al feroz lobo de Gubbio, con el dulce nombre de hermanos y hermanas.

Ambos vislumbraban a Dios en todas las cosas. Como lo expresó bellamente San Ignacio: “Encontrar a Dios en todas las cosas y ver que todas las cosas vienen de lo alto”. Y decía más, muy en la línea del espíritu de San Francisco: “No es el mucho saber lo que sacia el alma, sino el sentir y saborear internamente las cosas”. Sólo puede saborear internamente todas las cosas si las ama verdaderamente y se siente unido a ellas. En San Francisco abundan afirmaciones semejantes.

Tales modos de vida y de relacionarse son fundamentales si queremos reinventar una forma amigable, reverente y cuidadosa de la Tierra y la naturaleza. De ahí nacerá una civilización biocentrada. Como afirma la Fratelli tutti, fundada en una “política de la ternura y de la gentileza”, “en el amor universal y en la fraternidad sin fronteras”, en la interdependencia entre todos, en la solidaridad, la cooperación y el cuidado de todo lo que existe y vive, especialmente de los más desprotegidos.

La Covid-19 es una señal que la Madre Tierra nos envía para que asumamos la misión que nuestro Creador y el universo nos han confiado de “proteger y cuidar el Jardín del Edén”, es decir, de la Madre Tierra (Gn 2,15). Si juntos, estas dos Órdenes de los franciscanos y los jesuitas, asociados a otros, se proponen realizar este sagrado propósito, darán una señal de que no se ha perdido todo del Paraíso terrenal. Él empieza a crecer dentro de nosotros y se expande hacia fuera de nosotros, haciendo, de verdad, de la Madre Tierra, la verdadera y única Casa Común en la cual podremos vivir juntos en fraternidad, amorosidad, justicia y paz y alegre celebración de la vida. ¿Son sueños? Sí, son los Grandes Sueños, necesarios, que anticipan la realidad futura.

*Leonardo Boff, ecoteólogo, por parte de la familia franciscana.

Servicios Koinonía


 

¿TIENE SALVACIÓN LA IGLESIA CATÓLICA? por Juan José Tamayo


Tras el reciente fallecimiento del teólogo Hans Küng a los 93 años en Tubinga (Alemania), he vuelto a leer su libro ¿Tiene salvación la Iglesia?, publicado en castellano en 2013 por la editorial Trotta. Me ha resultado enormemente clarificador tanto en sus análisis críticos como en la propuesta de alternativas. Creo que tiene plena actualidad hoy. En él el teólogo suizo ejerce dos funciones. Una es la de crítico del rumbo restauracionista de los pontificados de Juan Pablo II y Benedicto XVI, que duraron más de un tercio de siglo (1979-2013) ¡una eternidad para quienes hemos tenido que sufrirlos en nuestra propia carne! Función esta poco agradable, confiesa, pero “en la actual situación –anterior a la elección de Francisco- no puedo permanecer callado”.

Otra es la de reformador eclesial teniendo como referencia el Concilio Vaticano II y como horizonte los procesos de transformación que desemboquen en un cambio de paradigma eclesial. Ambas funciones viene ejerciéndolas desde hace más de sesenta años con la publicación del libro El concilio y la unión de los cristianos (1960) y su participación en el Concilio Vaticano II como perito teológico designado por Juan XXIII junto con Rahner, Schillebeeckx, Ratzinger, Congar…

Libro de Küng

El libro está escrito a modo de un riguroso y detallado informe sobre la situación clínica de la Iglesia católica con sus síntomas, patogénesis y etiología (causas de la enfermedad), diagnóstico, operaciones, terapia, medicamentos, plan de salvamiento y periodo de convalecencia. Ejerce la labor de “terapeuta” con toda crudeza y de forma tajante pero no con intención iconoclasta, sino guiado por “el amor a la Iglesia”.

El diagnóstico era entonces que se encontraba “gravemente enferma” por mor del sistema de dominación católico-romano consolidado durante el siglo XX, que entre otras características presentaba las siguientes: monopolio del poder y de la verdad, recursos espiritual-antiespiritual a la violencia, papado monárquico-absolutista y aversión a la sexualidad.

“Difícilmente –aseveraba- habrá entre las grandes instituciones de nuestros países democráticos ninguna otra que proceda de forma tan inhumana con quienes piensan distinto y con los críticos entre sus propias filas, ninguna que discrimine tanto a las mujeres” (subrayado mío). Juicio ciertamente severo, pero que describe de manera certera la situación de la Iglesia católica durante los últimos treinta y cinco años.

La enfermedad no es de hoy; tiene una larga historia, y Küng hace un ejercicio de memoria del sistema romano, desde Pedro, “¿el primer papa?”, hasta nuestros días como condición necesaria para su curación. Lo que descubre es la existencia de dos modelos de Iglesia: el centralista, monárquico y autoritario, cuya romanización alcanza su cima con Inocencio III (1198-1216) y el comunitario de las iglesias locales, federadas fuera del ámbito de Roma.

Presta especial atención a la actitud defensiva del catolicismo oficial ante la modernidad y a las infecciones víricas que transmitió a la población: aversión a la ciencia, al progreso, a los derechos humanos, a la democracia, y consideración de la tradición como único criterio de verdad conforme a la ecuación verdad=tradición=papa, que llevó a Pío IX a afirmar “la traditione sono io”. Solo muy tardíamente, y a medias, la Iglesia asumió la reforma y la modernidad. Destaca aquí el importante papel reanimador de Juan XXIII.

¿Es terminal la enfermedad de la Iglesia?

¿Es terminal la enfermedad que padece la Iglesia católica o tiene todavía salvación? Küng no pierde la esperanza de que sobrevivirá, pero no a cualquier precio, sino a condición de que se someta a una terapia ecuménica profunda, cuyo criterio no puede ser el derecho canónico, sino el Jesús histórico tal como es testimoniado en los evangelios. Debe asumir una responsabilidad social. No puede encerrarse en el exclusivismo confesional, sino que ha de estar ecuménicamente abierta y revocar las excomuniones.

No puede seguir configurándose patriarcalmente, sino que las mujeres deben tener acceso a todos los ministerios eclesiales. Es fundamental la reforma de la Curia con criterios evangélicos y resulta urgente la transparencia en las finanzas. El clero y el pueblo deben participar en la elección de los obispos, como se hizo en los primeros siglos del cristianismo. Es necesario abolir la Inquisición, todavía vigente de facto, y toda forma de represión. No se puede seguir imponiendo el celibato a los obispos y los sacerdotes, sino dejarlo opcional. Debe facilitarse, en fin, la comunión eucarística interconfesional. ¡Excelente programa de reforma a realizar bajo el liderazgo del papa Francisco! Creo, sin embargo, que los pasos del papa actual, hasta ahora, no han ido en esa dirección, salvo algunas muestras tímidas de reforma.

Hans Küng. ¿Optimista o pesimista ante la Iglesia católica del futuro?

Tras haber experimentado el cambio de paradigma de la iglesia de Pío XII a Juan XXIII y la caída del Imperio soviético, Küng tiene la confianza de que “debe producirse un cambio, incluso una revolución radical… De hecho es cuestión de tiempo” (La Iglesia católica, Mondadori, o. c., 258).

Küng se plantea todavía otra pregunta: ¿Es la catolicidad de la Iglesia católica solo un principio de fe o también una realidad vivida en la práctica? Hay fenómenos que le llevan a afirmar que se trata de una realidad: la teología de la liberación, los movimientos pacifistas cristianos, los movimientos ashram en la India, los grupos de base en el Sur global, la presencia y la participación de los movimientos cristianos en los Foros Sociales Mundiales, y de los cristianos y cristianas en los movimientos sociales.

¿Ha vuelto el Gran Inquisidor?

Hans Küng recuerda una escena de la historia de la Iglesia contemporánea que le ha preocupado e incomodado indignado como pocas. Sucedió el 8 de abril de 2005 en la Plaza de San Pedro durante las exequias de Juan Pablo II. El decano del colegio cardenalicio Joseph Ratzinger, vestido de púrpura solemne, desciende la escalinata en dirección al ataúd del Papa difunto, junto al que se alza el crucifijo de estilo realista que representa al Cristo sufriente y crucificado.

 “Me resulta imposible imaginar mayor contraste”, comenta el teólogo de Tubinga. A un lado se encuentra el Inquisidor de la Fe, responsable del sufrimiento de tantos colegas y de tantos niños, niñas, adolescentes y jóvenes objeto de abusos sexuales que él encubrió cuando era prefecto para la Congregación para la Doctrina de la Fe. En ese momento personificaba el poder del nuevo imperio romano, como queda patente con la presencia de doscientos invitados de Estado, entre los que se encontraba, en la primera fila, la familia de George Bush. Al otro el Ecce homo de Nazaret, predicador de la paz”.

Ante esta escena, al teólogo suizo le viene a la memoria el relato de Dostoievski sobre el Gran Inquisidor, que ha hecho prisionero a Cristo, le llama a su presencia y le pregunta: “¿Por qué has venido a molestarnos? Vete y no vuelvas más. No regreses nunca, nunca más”. Parece que Cristo le ha hecho caso y, durante el gobierno de los nuevos inquisidores, ha abandonado la Iglesia. ¿Dónde habrá ido?

Decálogo para el futuro del cristianismo

Tras la lectura del libro, propongo el siguiente decálogo de las transformaciones que considero necesarias en el seno de la Iglesia católica como condición necesaria para que el cristianismo pueda recuperar la credibilidad perdida.

1. Enraizarse en su origen cristiano conforme al evangelio de Jesús de Nazaret, proseguir sus prácticas de liberación en el mundo injusto y desigual en el que perviven, e incluso crecen, las desigualdades de etnia, cultura, religión, clase social, género, identidad sexual, etc.

2. Renunciar al patriarcado en el que está instalada la Iglesia católica, utilizar un lenguaje inclusivo e incorporar a las mujeres a todos los ministerios y funciones eclesiales.

3. Renunciar a la exclusividad confesional y a la autor-referencialidad, practicar el ecumenismo con acciones verdaderamente ecuménicas como la abolición tanto de todas las excomuniones recíprocas como de las condenas a teólogas y teólogos católicos, la plena hermandad eucarística y el reconocimiento de los ministerios de las iglesias cristianas hermanas.

4. Renunciar al eurocentrismo y al imperialismo romano, aprender de otras religiones y reconocer una autonomía adecuada a las iglesias nacionales, regionales y locales.

5. Apoyar un orden social mundial justo, crítico del neoliberalismo y de la necro-política, que elimine la brecha cada vez mayor entre personas y países ricos y pobres.

6. Defender un orden mundial respetuoso del pluriverso cultural, religioso, étnico y afectivo sexual, sin aporofobia, xenofobia ni racismo epistemológico, social o económico, ni lgtbi-fobia.

7. Abogar por un orden mundial fraterno-sororal con igualdad de derechos y responsabilidades de hombres, mujeres y otras identidades afectivo sexuales, más allá de la heteronormatividad y de la binariedad sexual.

8. Trabajar por un orden mundial que construya la paz basada en la justicia y contribuya a la resolución de los conflictos a través de la negociación y del diálogo.

9. Comprometerse en la construcción de un orden mundial que reconozca y respete la dignidad, la integridad y los derechos de la Tierra y la hermandad de los seres humanos con todos los seres del Planeta.

10. Potenciar el diálogo y la paz entre las religiones y las naciones como contribución a la paz mundial y alternativa al choque de civilizaciones y a las guerras de religiones, que todavía existen.

 

Juan José Tamayo teólogo

Religión Digital



 

Dime una Palabra por Luis Fernando Crespo SM. Dale


14 de junio
Lunes XI

Mc 5, 38-42 A quien te pide, dale

Ayúdame, Señor, a darme. Lo que me pidan, y aún más. Generosamente, sin medida, como tú te das. Desde la raíz de tu amor, siguiendo tus huellas.

Luis Fernando Crespo SM
Dime una Palabra


 

Voceros no, intérpretes sí por Jorge Costadoat sj


Hace un par de semanas atrás, en un programa televisivo, una periodista preguntó a Natalia Henríquez, de la Lista del Pueblo, cómo se veía tras ser elegida a la Convención Constitucional. Natalia, con humildad, contó su vértigo por habérsele dado el mayor de los poderes políticos. Sabiéndose parte de los 155, dijo: “Vamos a tener que hacer algo muy responsable con esto que está sucediendo para que suceda bien…”. Me conmovió. Su actitud es la de una intérprete de un país y no la de una vocera de la gente que la eligió ni la de su propia lista.

La vocería es un servicio muy respetable, nada fácil de desempeñar. Exige reproducir exactamente lo que la autoridad superior, sea personal o colectiva, le encargue. A los voceros se pide habilidad para entender el problema en cuestión y comunicarlo a otros con máxima fidelidad y convicción. El vocero debe defender a su representado a rajatabla. No debe movérsele un músculo si le preguntan algo como ser: “y usted qué piensa”.

Pienso que nuestros representantes en la Convención Constitucional debieran ser intérpretes y no voceros. Su misión es ser interpres populi y no hacer de niños de los mandados de ninguna de las listas del último plebiscito, de los partidos, de los empresarios o de las iglesias. De nada.

La actitud de Natalia hace de brújula. Ella se sabe intérprete del pueblo chileno en su conjunto, de ricos y pobres, de jóvenes y viejos, de mujeres y varones. Ella y los demás constituyentes son nuestros representantes, “nuestros”. En ellos, independientemente de su origen político o de sus causas, hemos puesta nuestra esperanza. Necesitamos que desempeñen su misión como auscultadores de un sentir y un pensar ciudadanos, de reclamaciones plurales, de tal modo que los capítulos, artículos e incisos del nuevo texto faciliten una convivencia nacional justa y pacífica.

El intérprete es un creador. Es un pequeño dios. Nadie le puede pedir cuentas de lo que solo puede realizar con suma libertad. Debe responder por su trabajo al país entero, pero del ejercicio por sí y ante sí de la facultad que se le ha dado para pensar, para dialogar, para informarse debidamente y para fundamentar. Nuestros representantes no debieran entrar a las dependencias de edificio del congreso mirando al suelo o hacia los lados, sino con la frente ligeramente en alto, pero no demasiado, no tanto como para creerse iluminados que no tengan que recurrir a la voz experta de los economistas, educadores, sociólogos, ingenieros, filósofos, los constitucionalistas y los demás científicos que se van a requerir. No importa que no conozcan la mayoría de los temas. Hoy, menos que nunca, alguien sabe de todo. Si nuestros representantes ignoran, que aprendan lo más que puedan. Pero la dignidad del cargo estriba en obedecer solo a su conciencia.

Este será el penúltimo paso. El último consistirá en que cada representante acepte el resultado del plebiscito de salida, aunque el texto de la nueva constitución no le guste mucho. La obediencia en conciencia le exigirá honrar las reglas del juego democrático. Pues lo que está en ciernes es la creación de una institucionalidad que exprese y custodie la toma de conciencia colectiva del país que queremos.

Jorge Costadoat sj
Cristo en Construcción

Algo para pensar y orar en esta semana: Cuando Dios habla por Brian Googan sj


Para el cristiano, la Palabra de Dios es la Palabra de Vida. Nos abre el mundo de relación entre Dios y nosotros. La Escritura nos revela lo que Dios piensa de mí, como Dios me ve, lo que Dios desea para mí, como yo puedo hacer mi parte en el desarrollo del divino proyecto de Dios para el mundo. En los Evangelios, se me entrega, en una forma concreta y humana, el ejemplo de como vivir: debo orar para obtener la mente y el corazón de Jesucristo. Y esa mente y corazón están centrados en el desarrollo de relaciones de amor entre Dios, yo mismo y mi vecino.

Brian Googan S.J.

Espacio Sagrado


 

Canción al corazón de Jesús


 


¿Y si la fuerza última que mueve la vida es el amor? Pero no cualquier cosa que llamamos amor. El amor radical, incondicional, primero, que ni negocia, ni exige, ni se cansa. El que anunció Isaías. El que describió San Pablo. El que nos mostró Dios cuando, en Jesús, quiso contarnos quién era.

Esta canción es ya un pequeño clásico de la música católica reciente. Una propuesta de Cristóbal Fones sobre el amor de Jesús en el que podemos mirarnos

 

Cristóbal Fones, (Consagrados a ti)

Quiero hablar de un amor infinito
que se vuelve niño frágil,
amor de hombre humillado.
Quiero hablar de un amor apasionado.

Con dolor carga nuestros pecados
siendo rey se vuelve esclavo,
fuego de amor poderoso.
Salvador, humilde, fiel, silencioso.

Amor que abre sus brazos de acogida,
quiero hablar del camino hacia la vida,
corazón paciente, amor ardiente.
quiero hablar de aquel que vence a la
muerte.

Quiero hablar de un amor generoso,
que hace y calla, amor a todos
buscándonos todo el tiempo,
Esperando la respuesta, el encuentro.

Quiero hablar de un amor diferente,
misterioso, inclaudicable,
amor que vence en la cruz.
Quiero hablar del corazón de Jesús.

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Ender Wiggin
pastoralsj

Sunday, March 07, 2021

Encuentros con la Palabra: “¡No hagan un mercado de la casa de mi Padre!” por Hermann Rodríguez Osorio sj


Jesús de Montreal es una película canadiense, dirigida por Denys Arcand, que ofrece una lectura de la vida de Jesús desde nuestra realidad actual. Fue rodada en 1989 y estrenada un año después. En mi concepto, es la mejor realización cinematográfica de la vida de Jesús. No es una recreación del Jesús de Galilea en su contexto socio-cultural e histórico, sino una actualización, en el mejor sentido de la palabra, de la vida del Señor en el mundo de hoy. El protagonista es un actor de teatro al cual contratan para que renueve una dramatización que se ofrece a los feligreses desde hace 40 años en los alrededores de la famosa Basílica de Montreal. El párroco contacta a un actor joven y le manifiesta su deseo de transformar la anticuada puesta en escena que solía congregar a grandes multitudes durante la Cuaresma y que se representa al aire libre, en los parques que rodean la Basílica.

Este joven actor, que en la película tiene el nombre de Daniel Coloumbe, se dedica durante muchos días a estudiar los últimos avances de la teología para fundamentar muy bien su nueva propuesta. Al mismo tiempo, se dedica a buscar a otros actores y actrices que lo acompañen en el nuevo proyecto. Daniel va haciendo suyas las actitudes de Jesús al que va conociendo a través de sus lecturas. De alguna manera, comienza a encarnarlo, no ya sólo para la obra teatral, sino en su vida cotidiana.

Una de las actrices que contacta es una joven que se dedica, por falta de mejores ofertas, a posar como modelo para comerciales publicitarios. Una actividad que no la llena en absoluto, pero a la que se ve obligada por la grave situación económica que vive. Durante el proceso de preparación de la obra teatral, Daniel acompaña a su amiga a un castingpara la publicidad de una cerveza, en el que tiene que bailar ante un grupo de jueces que califican la actuación y las condiciones de todas las actrices. Como no lleva traje de baño, le piden que se quite el saco porque así no podrán apreciar su cuerpo con plena libertad; ella se excusa diciendo que no lleva nada debajo, sin embargo, los organizadores insisten que tienen que apreciar su cuerpo para poder participar en el concurso, de modo que ella toma la decisión de bailar con el torso desnudo. Pero antes de que se quite el saco, Daniel se levanta de su puesto y le dice que no tiene por qué hacerlo, que es mejor que se vayan. Los miembros del jurado comienzan a presionar y se quejan de esa escena de amor que les hace perder su valioso tiempo. De modo que Daniel se enfurece y, lleno de indignación, comienza a tirar todo por el piso. Voltea la mesa en la que tienen los equipos de filmación, hace un látigo con los cables de los aparatos y comienza a azotar a todos los presentes y a expulsarlos del teatro donde se realizaba el casting.

Desde luego, el director de la película pretende revivir la ira santa de Jesús ante el atropello del que es objeto el templo de Jerusalén que nos describe el Evangelio de san Juan este domingo. Pero ya no se trata de un templo de ladrillos que han convertido en mercado... sino del templo vivo de la persona humillada y maltratada por una sociedad de consumo que no se detiene ante ningún valor para alcanzar el lucro y la ganancia. Hoy también Jesús volvería a hacer un látigo para expulsar a todos los que hacen de su templo una cueva de bandidos.

Hermann Rodríguez Ososrio sj
Encuentros con la Palabra
Jesuitas Colombia

 

EL AMOR NO SE COMPRA por José Antonio Pagola



Cuando Jesús entra en el Templo de Jerusalén no encuentra gentes que buscan a Dios, sino comercio religioso. Su actuación violenta frente a «vendedores y cambistas» no es sino la reacción del Profeta que se encuentra con la religión convertida en mercado.

Aquel Templo, llamado a ser el lugar en que se había de manifestar la gloria de Dios y su amor fiel, se ha convertido en lugar de engaños y abusos, donde reina el afán de dinero y el comercio interesado.

Quien conozca a Jesús no se extrañará de su indignación. Si algo aparece constantemente en el núcleo mismo de su mensaje es la gratuidad de Dios, que ama a sus hijos e hijas sin límites y solo quiere ver entre ellos amor fraterno y solidario.

Por eso, una vida convertida en mercado, donde todo se compra y se vende -incluso la relación con el misterio de Dios-, es la perversión más destructora de lo que Jesús quiere promover. Es cierto que nuestra vida solo es posible desde el intercambio y el mutuo servicio. Todos vivimos dando y recibiendo. El riesgo está en reducir nuestras relaciones a comercio interesado, pensando que en la vida todo consiste en vender y comprar, sacando el máximo provecho a los demás.

Casi sin darnos cuenta nos podemos convertir en «vendedores y cambistas» que no saben hacer otra cosa sino negociar. Hombres y mujeres incapacitados para amar, que han eliminado de su vida todo lo que sea dar.

Es fácil entonces la tentación de negociar incluso con Dios. Se le obsequia con algún culto para quedar bien con él, se pagan misas o se hacen promesas para obtener de él algún beneficio, se cumplen ritos para tenerlo a nuestro favor. Lo grave es olvidar que Dios es amor, y el amor no se compra. Por algo decía Jesús que Dios «quiere amor y no sacrificios».

Tal vez, lo primero que necesitamos escuchar hoy en la Iglesia es el anuncio de la gratuidad de Dios. En un mundo convertido en mercado, donde todo es exigido, comprado o ganado, solo lo gratuito puede seguir fascinando y sorprendiendo, pues es el signo más auténtico del amor.

Los creyentes hemos de estar más atentos a no desfigurar a un Dios que es amor gratuito, haciéndolo a nuestra medida: tan triste, egoísta y pequeño como nuestras vidas mercantilizadas.

Quien conoce «la sensación de la gracia» y ha experimentado alguna vez el amor sorprendente de Dios, se siente invitado a irradiar su gratuidad y, probablemente, es quien mejor puede introducir algo bueno y nuevo en esta sociedad donde tantas personas mueren de soledad, aburrimiento y falta de amor.

José Antonio Pagola
Grupos de Jesús




Lecturas del Domingo 3º de Cuaresma - Ciclo B


Primera lectura

Lectura del libro del Éxodo (20,1-17):

En aquellos días, el Señor pronunció las siguientes palabras: «Yo soy el Señor, tu Dios, que te saqué de Egipto, de la esclavitud. No tendrás otros dioses frente a mí. No te harás ídolos, figura alguna de lo que hay arriba en el cielo, abajo en la tierra o en el agua debajo de la tierra. No te postrarás ante ellos, ni les darás culto; porque yo, el Señor, tu Dios, soy un dios celoso: castigo el pecado de los padres en los hijos, nietos y bisnietos, cuando me aborrecen. Pero actúo con piedad por mil generaciones cuando me aman y guardan mis preceptos. No pronunciarás el nombre del Señor, tu Dios, en falso. Porque no dejará el Señor impune a quien pronuncie su nombre en falso. Fíjate en el sábado para santificarlo. Durante seis días trabaja y haz tus tareas, pero el día séptimo es un día de descanso, dedicado al Señor, tu Dios: no harás trabajo alguno, ni tú, ni tu hijo, ni tu hija, ni tu esclavo, ni tu esclava, ni tu ganado, ni el forastero que viva en tus ciudades. Porque en seis días hizo el Señor el cielo, la tierra y el mar y lo que hay en ellos. Y el séptimo día descansó: por eso bendijo el Señor el sábado y lo santificó. Honra a tu padre y a tu madre: así prolongarás tus días en la tierra que el Señor, tu Dios, te va a dar. No matarás. No cometerás adulterio. No robarás. No darás testimonio falso contra tu prójimo. No codiciarás los bienes de tu prójimo; no codiciarás la mujer de tu prójimo, ni su esclavo, ni su esclava, ni su buey, ni su asno, ni nada que sea de él.»

Palabra de Dios

Salmo

Sal 18,8.9.10.11

R/.
 Señor, tú tienes palabras de vida eterna

La ley del Señor es perfecta
y es descanso del alma;
el precepto del Señor
es fiel e instruye al ignorante. R/.

Los mandatos del Señor son rectos
y alegran el corazón;
la norma del Señor es límpida
y da luz a los ojos. R/.

La voluntad del Señor
es pura y eternamente estable;
los mandamientos del Señor son verdaderos
y enteramente justos.R/.

Más preciosos que el oro,
más que el oro fino;
más dulces que la miel
de un panal que destila.R/.

Segunda lectura

Lectura de la primera carta del apóstol san Pablo a los Corintios (1,22-25):

Los judíos exigen signos, los griegos buscan sabiduría; pero nosotros predicamos a Cristo crucificado: escándalo para lo judíos, necedad para los gentiles; pero, para los llamados –judíos o griegos–, un Mesías que es fuerza de Dios y sabiduría de Dios. Pues lo necio de Dios es más sabio que los hombres; y lo débil de Dios es más fuerte que los hombres.

Palabra de Dios

 

Evangelio del domingo


Lectura del santo evangelio según san Juan (2,13-25):

Se acercaba la Pascua de los judíos, y Jesús subió a Jerusalén. Y encontró en el templo a los vendedores de bueyes, ovejas y palomas, y a los cambistas sentados; y, haciendo un azote de cordeles, los echó a todos del templo, ovejas y bueyes; y a los cambistas les esparció las monedas y les volcó las mesas; y a los que vendían palomas les dijo: «Quitad esto de aquí; no convirtáis en un mercado la casa de mi Padre.»
Sus discípulos se acordaron de lo que está escrito: «El celo de tu casa me devora.»
Entonces intervinieron los judíos y le preguntaron: «¿Qué signos nos muestras para obrar así?»
Jesús contestó: «Destruid este templo, y en tres días lo levantaré.»
Los judíos replicaron: «Cuarenta y seis años ha costado construir este templo, ¿y tú lo vas a levantar en tres días?»
Pero él hablaba del templo de su cuerpo. Y, cuando resucitó de entre los muertos, los discípulos se acordaron de que lo había dicho, y dieron fe a la Escritura y a la palabra que había dicho Jesús.
Mientras estaba en Jerusalén por las fiestas de Pascua, muchos creyeron en su nombre, viendo los signos que hacía; pero Jesús no se confiaba con ellos, porque los conocía a todos y no necesitaba el testimonio de nadie sobre un hombre, porque él sabía lo que hay dentro de cada hombre.

Palabra del Señor

SABER LO QUE HAY DENTRO DEL HOMBRE por Vicente Martínez


El cristiano que está en verdadera intimidad con Jesús nunca atraerá la atención a sí mismo” (Oswald Chambers)

Domingo 7 de marzo DOMINGO III DE CUARESMA

Jn 2, 11-25 “cuando resucitó de los muertos, sus discípulos se acordaron de que había dicho esto; y creyeron en la Escritura y en la palabra que Jesús había hablado". (v 22)

El tema de este relato es Jesús mismo presentado por el evangelista como el nuevo y definitivo templo. Su acción no parece que sea un acto revolucionario, de hecho, los discípulos no intervienen. Sin embargo, se cumple la profecía de Malaquías, que dice:

“Mirad, yo envío a mi mensajero a preparar el camino, y de pronto entrará en el santuario, el Señor que buscáis”.

Jesús aparece con espíritu profético para purificar la casa de Dios, y en el evangelio de Juan se expresa de una manera más viva y dinámica que en los sinópticos. El templo no es para Jesússin másuna casa de oración, como se dice en los sinópticos sino la casa de mi Padre (Juan). Este celo ardiente por la gloria del Padre, le va a devorar, y conducirle finalmente a la muerte.

Los judíos no entienden las misteriosas palabras de Jesús“quien obra mal detesta la luz y no se acerca a la luz para que no le delate sus acciones” (v 20); están en otro nivel.

Cuando el Maestro profetiza sobre la caída del Templo y su reconstrucción en tres días, se refería al templo de cuerpo, que se estaba exponiendo a la muerte. Recuperar su cuerpo glorioso es un signo de victoria más que una realidad.

El cuerpo de Jesús muerto y resucitado se convierte en el lugar donde Dios se manifiestaen el único centro de oraciónel único templopara ponernos en contacto con el Señor.

Más adelante los discípulos se acuerdan y entienden estas misteriosas palabras de Jesús: Por eso, cuando resucitó de los muertos, sus discípulos se acordaron de que había dicho esto; y creyeron en la Escritura y en la palabra que Jesús había hablado. (v 22)

“El cristiano que está en verdadera intimidad con Jesús nunca atraerá la atención a sí mismo” (Oswald Chambers)

Poema ¡Oh Cristo! De Amado Nervo

«ya no hay un dolor humano que no sea mi dolor;
ya ningunos ojos lloran, ya ningún alma se angustia
sin que yo me angustie y llore;
ya mi corazón es lámpara fiel de todas las vigilias,
¡oh cristo!

en vano busco en los hondos escondrijos de mi ser
para encontrar algún odio: nadie puede herirme ya
sino de piedad y amor. Todos son yo, yo soy todos,
¡oh cristo!

¡qué importan males o bienes! para mí todos son bienes.

El rosal no tiene espinas: para mí sólo da rosas.
¿Rosas de pasión? ¡qué importa! rosas de celeste esencia,
purpúreas como la sangre que vertiste por nosotros,
¡oh cristo!

 

Vicente Martínez

Fe Adulta

 

Dime una Palabra con Luis Fernando Crespo SM: Tu Dios

 


7 de marzo
III domingo de cuaresma

Ex 20, 1-17 Yo soy el Señor tu Dios, que te saqué del país de Egipto

Tú eres el Señor, mi Dios, que estás presente en mi historia desde que empezó. El Dios de amor que me has acompañado día tras día, desde que abrí el aliento. Tú eres mi aliento, tú, el Dios de mi salvación. Y desde ese amor procuro cumplir tus mandamientos, que también me dan la vida, porque se que me amas, y que solo quieres mi bien.

Luis Fernando Crespo SM
Dime una Palabra

VIAJE DEL PAPA FRANCISCO A IRAK (1): Las 5 claves para seguir el viaje de Francisco a Irak y Papa Francisco en Irak: ¿esperanza de reconciliación con el Islam?

 

Las 5 claves para seguir el viaje de Francisco a Irak


El viernes Francisco iniciará su viaje número 33 de pontificado. Irak será el país número 52 que visite.

1.- ¿POR QUÉ AHORA?
El peligro de que facilite una expansión de los contagios es real. Sin embargo las autoridades de Irak han decidido continuar con los preparativos porque hay otras prioridades en juego. Si en los países ricos se debate entre abrir restaurantes o cerrarlos para evitar contagios, en Irak la situación es distinta.

La economía y la moral están literalmente por los suelos, como sus edificios. Si para Occidente el coronavirus ha sido un infierno, para los habitantes de Irak la pandemia es un sufrimiento más en su larga lista de tragedias padecidas: la última, el ISIS. 

El gobierno considera prioritaria la visita del Papa porque ayudará a levantar una moral decaída, a poner a Irak en el centro de las miradas, y a apaciguar ánimos entre grupos étnicos y religiosos. Se trata de un objetivo prioritario y no se sabe cuándo será la próxima oportunidad. La última se perdió hace 20 años.

FRANCISCO
El pueblo iraquí nos espera. Esperaba a San Juan Pablo II, al cual se le prohibió viajar allí. No se puede decepcionar un pueblo por segunda vez. Recemos para que este viaje se pueda hacer bien.

2.- SITUACIÓN RELIGIOSA DE IRAK
Francisco visitará a una minoría cristiana perseguida por el ISIS y diezmada. Los datos estiman que a principios de los 2000 los cristianos eran un millón y medio, algo más del 6% de la población. En 2015 disminuyeron a 300.000. 

3.- ENCUENTRO INTERRELIGIOSO EN UR
Abraham aparece por primera vez en la Biblia en Ur de los Caldeos. Desde ahí inicia su camino de fe. Por eso este el lugar ha sido el elegido para que el Papa y otros líderes religiosos protagonicen un encuentro de oración. 

Con este encuentro se reforzará la fraternidad con los miembros de otras religiones y poner cerco al fundamentalismo.

4.- ENCUENTRO CON ALI AL SISTANI
En 2019 Francisco firmó el documento sobre la Fraternidad Humana con el imán de Al-Azhar, un líder sunita. El sábado el Papa se reunirá con Ali Al Sistani, un líder chiita. 

No está dicho que se una al acuerdo sobre la fraternidad pero que reciba a Francisco es una buena señal de apertura: apertura a los cristianos, para rebatir que no son ciudadanos de segunda categoría en el, de nuevo, incipiente Estado de Irak. También se manda un mensaje contra el fundamentalismo porque todos los musulmanes serán testigos de que uno de los líderes más influyentes acoge a un pontífice en su casa.

5.- MOMENTOS DEL VIAJE
El viaje a Irak comenzará el viernes con el discurso de Papa ante las autoridades civiles del país, donde pronunciará su mensaje más político. A continuación se vivirá un momento entrañable, cuando visite la catedral asaltada por terroristas del incipiente Estado Islámico en 2010.

El sábado será el día de estrechar lazos con otras religiones. Ahí será la visita a Ali Al Sistani y el encuentro de Ur de los Caldeos. 

El domingo será el día dedicado a los cristianos y a la población castigada por la guerra. El Papa recorrerá las ciudades de Erbil, Mosul y Qaraqosh. En Mosul, capital del califato, rezará por las víctimas de la violencia. 

Este es el primer viaje que realiza Francisco en más de un año. La última vez que salió de Italia fue en noviembre de 2019, cuando visitó Tailandia y Japón. 

Javier Romero

Papa Francisco en Irak: ¿esperanza de reconciliación con el Islam?


Un papa católico visita Irak por primera vez. La minoría cristiana del país tiene grandes esperanzas en la visita, pues allí miles de sus miembros fueron expulsados o asesinados por Estado Islámico entre 2014 y 2017, un viaje signado por el miedo al terrorismo y la pandemia. Sumado a la crisis interna de la Iglesia católica.

Thursday, February 25, 2021

iniciando el contacto con música: Vivir - Ruah

 


Quien quiera ganar su vida, no la ha de guardar, bajo cien llaves de miedo y cristal. Quien quiera vivir, piérdase por mí, tome su cruz, me siga y se entregue a morir. Quien quiera salvar su vida, solo la perderá, solo al guardarla la arruinará. Quien quiera vivir, piérdala por mí, tome su cruz, me siga y se entregue a morir. Quien quiera vivir, piérdala por mí. Tome su cruz, me siga y se entregue a vivir música - Ruah acuarelas - Esther Echeverría vídeo - Javier Laforet

Wednesday, February 24, 2021

¿Cómo hemos llegado hasta aquí? por Álvaro Lobos sj


Hace unos días circulaba en internet el vídeo de una joven que se ha hecho famosa en un acto de exaltación del fascismo, en el que echaba la culpa de los males actuales a los judíos. Hace también varios días también detenían a un rapero que se ha hecho conocido a nivel mundial por las salvajadas que ha dicho antes que por la calidad de sus canciones. Dos ejemplos que no son representativos de la sociedad y que, sin embargo, han logrado alterar la parrilla informativa y han entrado en el Congreso de los Diputados como si fuera el mayor de nuestros problemas.

Por mucho que quieran desviar el debate, no es solo una cuestión de libertad de expresión o de enaltecimiento de la violencia, porque hay leyes y hechos que hablan por sí solos y lo contrario es dejarse llevar por la maldita ideología. Y quizás lo más problemático no sean ni el uno ni la otra, pues descerebrados sueltos los hay en todos los lugares. El problema es que hay una masa de borregos dispuestos a seguirles cueste lo que cueste y caiga quien caiga. Sin embargo, lo más triste no es eso, sino que el borreguismo es pastoreado por tuiteros con cargo político que sacan tajada de la polémica como un ladrón en día de mercado, y cada día se acuestan tranquilamente con la vida resuelta mientras disfrutan de cómo otros se sacan los ojos por una causa que no merece la pena.

Ahora que algunos hablan de judíos, y de fascistas y antifasciastas, a mí me viene a la cabeza una frase que aparecía al final de la exposición de Auschwitz y que tanto conmovió: «la violencia empieza con las palabras». Y así, poco a poco, seguimos acercando la cerilla al bidón de gasolina, hasta que explote y nos preguntemos sorprendidos ¿cómo hemos llegado hasta aquí?

Álvaro Lobos sj
pastoralsj