Tuesday, February 03, 2015

Las cartas de Romero frente a la injusticia: «La Iglesia no puede quedarse callada»


Fragmentos del volumen de la editorial Emi, editado por el ex-secretario del arzobispo que dentro de poco será beatificado, con textos inéditos: el silencio «sería cómplice de quienes aquí pisotean los derechos humanos»

ANDREA TORNIELLICIUDAD DEL VATICANO

«El Salvador es un país pequeño, que sufre y trabaja. Aquí vivimos grandes diferencias en el aspecto social: la marginación económica, política, cultural, etc. En una palabra: INJUSTICIA. La Iglesia no puede quedarse callada frente a tanta miseria porque traicionaría el Evangelio, sería cómplice de quienes aquí pisotean los derechos humanos. Ha sido esta la causa de la persecución de la Iglesia: su fidelidad al Evangelio». Son palabras de Óscar Arnulfo Romero, el arzobispo de San Salvador asesinado en 1980 por los Escuadrones de la muerte mientras celebraba misa y que dentro de poco será beatificado;precisamente hoy Papa Francisco reconoció su martirio. Se trata de una carta que escribió Romero a S. Wagner el 9 de febrero de 1978. Un fragmento contenido en el libro “Si me matan, resucitaré en el pueblo. Inéditos 1977-1980”, el volumen de cartas inéditas de la Editrice Missionaria Italiana que estará disponible en las librerías a partir del 24 de marzo, a 35 años de su muerte. Se trata de una antología que deja ver una vez más la estatura humana, cristiana y sacerdotal de Romero.


«Durante muchos años en la Iglesia –escribía el arzobispo mártir a Alfredo T. el 28 de octubre de 1977– hemos sido responsables de que muchas personas cieran en la Iglesia a un aliado de los potentes en campo económico y político, contibuyendo de esta manera a formar esta sociedad de injusticias en la que vivimos… Dios está hablándonos mediante los sucesos, las personas. Nos ha hablado mediante padre Rutilio, padre Navarro (sacerdotes asesinados, ndr.), los campesinos, etc. Nos habla mediante la paz, la esperanza que sentimos incluso en medio de tantos sufrimientos».


En otra carta privada, de noviembre de 1977, monseñor Romero hablaba del «pecado social»: «La situación social de El Salvador es terriblemente injusta. Vivimos en el pecado social. La Iglesia está tratando de hacer llegar su voz a todos los ambientes para que, como cristianos, asumamos nuestra responsabilidad para vencer al pecado y construir la fraternidad con base en la justicia».


En el libro surge también, y claramente, que el arzobispo asesinado no era ningún tipo de agitador político: su decisión de caminar junto a los pobres era evangélica y Romero pedía a los sacerdotes y religiosos que se abstuvieran de participar en manifestaciones políticas. Mientras se aproximaban algunas manifestaciones de grupos estudiantiles y sindicatos, escribió en junio de 1977 al padre José C.R., Romero le pidió «vvivamente que se abstenga de participar. Usted no ignora todos los problemas que nuestra Iglesia debe afrontar en este momento histórico. No sería ni justo ni oportuno añadir otros problemas con la participación de sacerdotes en manifestaciones políticas. Tenemos demasiadas y amargas experiencias».


Pero este particular, obviamente, no significaba indiferencia: «Es despreciable que los trabajadores que de la viña, que deberían estar en primera línea en la pastoral de Medellín y Puebla –escribió Romero en agosto de 1979– elijan una cómoda posición que los deja indiferentes ante los necesitados de los que habla el Evangelio. Recemos por nuestra perseverancia y para que muchos vuelvan a la fidelidad».


Es notable, para concluir, el pasaje de una carta a José Heriberto S.R., escrita el 16 de noviembre de 1977: «Como me preguntas qué pienso de la formación en un cuartel, trataré de darte mi opinión mediante la realidad que vemos todos los días en nuestro país. Seguramente, en un cuartel no te educan a vivir según el Tú conoces las acciones de muchas personas que se forman en los cuarteles y puedes ver con claridad que no son comportamientos cristianos. Ser hombre significa tener el valor de construir un mundo de fraternidad, de afrontar los problemas que se presentan día a día tanto a nivel personal como a nivel social; en fin, significa desempeñar la tarea por la que Dios nos ha puesto en este mundo, SER HOMBRE es CONSTRUIR y no DESTRUIR. Si te enrolas o acabas en ese lugar, ten siempre presente tus principios cristianos, y defiéndelos con valor».


Como se sabe, la causa de Romero sufrió años de retrasos. Después de que comenzara la fase romana del proceso, en 1998 la Congregación para la Doctrina de la Fe examinó el caso. Este fue el resultado, según lo que afirmó el postulador de la causa, el obispo Vincenzo Paglia en una entrevista con Stefania Falasca en el periódico italiano “Avvenire”: «El resultado final del estudio de los testimonios procesuales, de los documentos y de las más de 50 mil cartas del archivo de Romero es que su pensamiento teológico era “igual al de Pablo VI, definido en la exhortación «Evangelii nuntiandi»”, como respondió él mismo en 1978 a quienes le preguntaban si apoyaba la Teología de la liberación. Y que, sustancialmente, en un contexto histórico caracterizado por exprema polarización y por una cruel lucha política, se interpretó, por conveniencia, con la ideología marxista la defensa concreta de los pobres, que Romero sostenía no por cercanía a las ideas socialistas, sino por fidelidad a la Tradición, que siempre reconoce la predilección de los pobres como elección de Dios».


Romero, explicó Paglia, frente a la represión del gobierno militar y al nacimiento de grupos guerrilleros revolucionarios, frente a los sacerdotes asesinados y torturados, frente a un clima de violencia y de persecución, reaccionó «como obispo» y pidió «con fuerza justicia a las autoridades», además de protección «para los oprimidos, el clero y los fieles perseguidos». Todo esto siguiendo las enseñanzas de los «Padres de la Iglesia y mediante el magisterio conciliar y pontificio. Pocos meses antes de morir, cuando un periodista venezolano le preguntó, por enésima vez, sobre su conversión de sacerdote en sotana a pastor militante, respondió: “Mi única conversión es a Cristo, y a lo largo de toda mi vida».

Vatican Insider

Las últimas horas de Monseñor Romero



MONS. FERNANDO SÁENZ LACALLE
Arzobispo Emérito de San Salvador 

Me unía a Mons. Romero una vieja amistad. De hecho, con permiso del arzobispo organizaba periódicamente encuentros de sacerdotes, pequeñas convivencias de unas horas, mensuales, y él solía con frecuencia asistir.

Precisamente el día de su muerte, el 24 de marzo de 1980 tuvimos una reunión de estas. Pase a recogerle por la mañana, fuimos hasta la playa. Una anécdota un poco interesante es que nos habían dado la tarjeta para poder usar la casa, pero el guardián de la casa no estaba y no teníamos llaves para entrar, entonces tuvimos que escalar la balda que separaba el jardín de la casa, de la playa, y ya pudimos disfrutar del jardín, no de la casa que estaba cerrada. Ya por la tarde llegó el guardia.

Pero fue entonces una reunión extraordinariamente amable, e incluso con estas características de sencillez y hasta de pobreza, podríamos así decir, porque estuvimos sentados en el suelo a la sombra de unas palmeras, estudiando un documento que él había llevado y después almorzando. 

El grupo era pequeño porque lo habíamos aplazado a petición de él el día de la reunión, pero de todas maneras los temas fueron muy sacerdotales. Hubo un ambiente de fraternidad muy agradable, espiritualidad, y yo pienso que el Señor permitió que ese fuese una preparación para el momento culminante de su muerte.

Regresamos como a las tres y media, él nos advirtió que tenia una Misa esa tarde y que le convenía regresar temprano. Platicando en el carro también de los asuntos que habíamos tratado en la convivencia, y le deje en el hospitalito.

Al poco tiempo me llamaron por teléfono avisándome de que había sido asesinado y salí a la Policlínica para administrarle los santos oleos, pero ya le habían dado la unción de enfermos.

Papa Francisco reconoce el martirio de Romero


Se acerca el tiempo de la beatificación para el obispo asesinado en el altar. Después de años y años de cautelas de parte y verdaderos obstáculos

GIANNI VALENTEROMA

Papa Francisco autorizó esta mañana a la Congregración para las Causas de los Santos promulgar el decreto sobre el martirio de Óscar Arnulfo Romero, arzobispo de San Salvador asesinado “in odium fidei” el 24 de marzo de 1980. La disposición del Papa representa la última etapa en la sorprendente aceleración que ha caracterizado la última parte del camino de Romero hacia los altares: los peritos teólogos del dicasterio vaticano para los santos habían expresado, unánimemente, su visto bueno para la beatificación el pasado 8 de enero. Mientras los obispos y los cardenales de la Congregación manifestaron su aprobación hoy. La confirmación del Papa en relación con la promulgación del decreto estaba prevista para el próximo jueves, pero el Papa decidió reducir los tiempos y firmar inmediatamente. Una  decisión que contrasta con las lentitudes, los sabotajes y los obstáculos que acompañaron la causa de beatificación, a pesar de que desde hace tiempo los católicos latinoamericanos lo llamen “San Romero de América”.


La causa de beatificación de Romero llegó a Roma en 1996, después de que en El Salvador hubiera concluido la fase diocesana. Desde entonces, los tiempos se dilataron. A pesar de las cartas con las que el episcopado salvadoreño, superando antiguas divisiones, había comunicado a Roma los votos unánimes para que se reconociera rápidamente el martirio de Romero. Y, a pesar de las numerosas peticiones de los fieles, que esperaban ver beatificado a Romero en el año del jubileo.


En esos años, en Roma, existía una influyente facción de altos prelados que alimentaban resistencias subterráneas a la canonización de Romero. Un episodio notable sucedió al cardenal Francisco Javier Nguyen Van Thuan: justo en el año 2000, mientras predicaba los ejercicios espirituales para la Curia Romana y el Papa, el ya fallecido purpurado vietnamita había recordado a Romero, como uno de los grandes testimonios de fe de nuestros tiempos. Y justamente por ello, al final de las meditaciones, recibió duras recriminaciones por parte de algunos purpurados latinoamericanos, que lo acusaban de haber exaltado frente al Papa a una figura que, según sus opiniones, era controvertida, cuando no «subversiva». Pocos meses después llegó la publicación de las meditaciones de Cuaresma y en ellas no figura el nombre de monseñor Romero, ni siquiera en citas o alusiones fugaces.


Durante mucho tiempo, lo que había justificado el retraso en la causa fue el examen que hizo el ex-Santo Oficio sobre las homilías, el diario y los escritos públicos de mons. Romero. Se pretendía constatar la absoluta conformidad con la doctrina católica. Muchos años y miles y miles de páginas. Y la conclusión fu eque en el magisterio episcopal de Romero no había errores doctrinales.


Durante esos años, quien asumió un papel preponderante en la gestión del expediente Romero fue en particular el cardenal colombiano Alfonso López Trujillo, influyente asesor de la Congregación para la Doctrina de la Fe, que falleció en 2008. Y por influencia suya, llegaron a la Congregación para las Causas de los Santos algunas disposiciones en contra de la beatificación. Desde entonces no había llegado al mismo dicasterio ninguna indicación que fuera en sentido opuesto y que fuera capaz de desbloquear el curso del proceso, para que pudiera encausar los procedimientos ordinarios del resto de las causas. En mayo de 2007, mientras volaba hacia Brasil para su primer viaje a Latinoamérica, Benedicto XVI respondió a una pregunta sobre el proceso de beatificación de Romero. El Papa respondió con una pequeña apología del obispo asesinado: lo describió como «un gran testimonio de fe» y recordó que su muerte había sido «verdaderamente increíble», frente al altar. No se refirió en esa ocasión a la categoría del martirio, pero dijo que la persona de Romero «es digna de beatificación». Increíblemente, estas palabras pronunciadas por Papa Ratzinger ante las cámaras televisivas y ante varias grabadoras  fueron ovlidadas en las versiones oficiales de las transcripciones de la entrevista publicadas en los medios vaticanos.

Según algunos sectores, llevar a Romero a los altares habría significado beatificar la Teología de la Liberación, o, incluso, algunos movimientos populares de inspiración marxista y las guerrillas revolucionarias de los años setenta. Prejuicios confutados desde hace tiempo, gracias a los estudios del historiador Roberto Morozzo della Rocca. Romero era un religioso devoro y atormentado, que conoció la conversión pastoral frente al sufrimiento dramático que sufría el pueblo en los años de la dictadura y de los escuadrones de la muerte.


La aceleración que se ha verificado bajo el Pontificado de Papa Bergoglio anula todas las cautelas y resistencias alimentadas por prejuicios de orden político. Romero, el Romero verdadero, no era un agitador o seguidor de nuevas teorías políticas. Incluso sus textos y discursos más “radicales”, cuando desde el púlpito decía los nombres y apellidos de quienes oprimían al pueblo, surgían de esa pasión por la suerte de los pobres, que es elemento ineludible de la Tradición de la Iglesia.

Vatican Insider

Francisco reconoce oficialmente que Óscar Romero es un mártir



El Papa Francisco ha aprobado el decreto de martirio de monseñor Óscar Romero. La Congregación para las Causas de los Santos especifica que el que fuera Arzobispo de San Salvador fue asesinado "por odio a la fe”.

Esto significa que Monseñor Romero será beatificado sin necesidad de ningún milagro.

Fue asesinado en San Salvador el 24 de marzo de 1980 mientras celebraba Misa en un hospital. Como arzobispo de esa ciudad, siempre defendió a los más pobres y necesitados, principales víctimas de la guerra civil que azotó El Salvador durante 10 años.

En el vuelo de vuelta de Corea del Sur, Francisco dijo que era un "hombre de Dios” y reveló que se había desbloqueado su proceso de beatificación.

Ahora, sólo falta poner un día a su ceremonia de beatificación.

Encontrate por Chiara Lubicj


Te he encontrado en muchos lugares, Señor! Te he sentido palpitar en el silencio profundo de una ermita alpina, en la penumbra del sagrario de una catedral vacía, en el palpitar unánime de una muchedumbre que te ama y llena las arcadas de tu iglesia de cantos y de amor. Te he encontrado en la alegría. Te he hablado más allá del firmamento estrellado, mientras, de noche y en silencio, volvía del trabajo a casa. Te busco y a menudo te encuentro.
Chiara Lubich

Escrito por Nano Crespo
Nova Bella

En clave de Dios: Director de orquesta


Tocar en una orquesta es una experiencia creativa, divertida, diferente, costosa porque requiere compromiso y dedicación, pero también muy gratificante porque te sientes parte de un grupo que logra una melodía viva, que contagia, que transmite, que moviliza el corazón de quién la escucha.
El Director de orquesta realmente no toca ningún instrumento. No es el protagonista de un solo espectacular, ni tampoco suele llevarse las mayores ovaciones. Pero sin él, la melodía no termina de sonar, el grupo no acaba de tocar al unísono, es el que da el arranque y quien anuncia que la obra musical va llegando a su fin.
Dios tiene las maneras de hacer de un director que no obliga a nadie a formar parte de su orquesta, ni nos dice qué instrumento tocar. Dios nos da libertad para descubrir qué instrumento es el que mejor encaja con cada uno. Aquél instrumento al que más musicalidad podemos sacarle, aquél con el que más cómodos nos sentimos.
En el escenario donde toca la orquesta de Dios, todos tocamos acompasados, y si alguno desafinamos o nos perdemos, el Director nos corrige con ternura, con paciencia. La melodía es común, pero cada uno toca desde lo que sabe, desde su propio instrumento, con su técnica personal y desde sus dones y talentos.
Durante el concierto el director sólo nos acompaña en nuestro tocar y eso nos da seguridad. Nos hace indicaciones de qué camino escoger, qué momento es bueno para implicarnos más o cuando conviene reducir nuestra presencia o intensidad, pero el instrumento lo poseemos cada uno, y somos libres de tocar como queramos.
Me gusta soñar que se nos da la oportunidad de probar con varios instrumentos, en varios escenarios incluso con gente distinta. Me gusta soñar que no sólo hay una manera de tocar el mismo instrumento, y que hay canciones, melodías y ritmos diferentes. No todos disfrutamos con el mismo ritmo, ni todos encajamos en los mismos patrones, pero lo que de verdad me gusta soñar, es que hay un día en el que el concierto se borda. Es espectacular. El público, la gente, el mundo lo aprecia y lo entiende. Y lo agradece de corazón, porque toca lo más interno de cada uno. Me gusta soñar con una orquesta, que en manos de un director como Dios, es capaz de sacar lo mejor de sí misma, para contagiar a otros, la alegría de su música.

Javier Dias S.J.
pastoralsj

Dime una Palabra por Luis Fernando Crespo SM. Ojos


3 de febrero
Martes IV

Heb 12, 1-4 Fijos los ojos

Fijos los ojos en ti. Embelesado en tu rostro. Mirando con tu mirada. Mirado por ti para poder mirarte. La gracia en mí tus ojos imprimen, por eso pueden estar pendientes de tu persona que mueve y remueve mi vida. En tus manos, Señor, por tu misericordia, centra mi mirada en ti, que no olvide que tú eres el que inicias y completas mi fe, mi esperanza, mi caridad. Que te mire, Señor, crucificado, y no aparte la mirada de tu fuente de salvación.

Luis Fernando Crespo SM
Dime una Palabra

Algo para pensar y orar en esta semana. La repetición


La Repetición

La repetición es la vuelta a un período anterior de oración, con el propósito de permitir que los pensamientos de Dios se profundicen en nuestros corazones. Por medio de la repetición, afinamos nuestra sensitividad de Dios y a cómo Él nos habla en nuestras oraciones y en las circunstancias de nuestras vidas. La oración repetida nos enseña a comprender quienes somos, en la luz de cómo Dios nos ve, y cómo Dios mismo se nos revela.
La repetición es una forma de honrar la Palabra de Dios que recibimos al comienzo de nuestras oraciones. Es recordar y meditar una previa conversación con alguien a quien amamos. Es cómo si le dijéramos a Dios: “Repíteme eso: ¿qué fue lo que me dijiste?” En esta continuación o repetición, nos abrimos a una Presencia sanadora, que a menudo transforma cualquier pesadumbre o confusión que hayamos experimentado al comenzar a orar.
En las repeticiones, no sólo se profundizan las consolaciones (alegría, calidez, paz), sino que las desolaciones (dolor, tristeza, confusión) con frecuencia se mueven a un nuevo nivel de comprensión y aceptación del plan de Dios para nosotras/os.
Jacqueline Syrup Bergan y Sister Marie Schwan, CSJ
Espacio Sagrado

Imágenes para pensar: Al otro lado


Lo que el hombre no puede destruir o construir, es lo que queda a este lado de la frontera −que es mi vida−en la que están aquellos que quiero y por los que yo me entrego.

Javier Dias S.J.
pastoralsj

Palabras del Papa Francisco. Globalizar la fraternidad, no la esclavitud ni la indiferencia



Debemos reconocer que estamos frente a un fenómeno mundial que sobrepasa las competencias de una sola comunidad o nación. Para derrotarlo, se necesita una movilización de una dimensión comparable a la del mismo fenómeno. Por esta razón, hago un llamamiento urgente a todos los hombres y mujeres de buena voluntad, y a todos los que, de lejos o de cerca, incluso en los más
altos niveles de las instituciones, son testigos del flagelo de la esclavitud contemporánea, para que no sean cómplices de este mal, para que no aparten los ojos del sufrimiento de sus hermanos y hermanas en humanidad, privados de libertad y dignidad, sino que tengan el valor de tocar la carne sufriente de Cristo,[12] que se hace visible a través de los numerosos rostros de los
que él mismo llama «mis hermanos más pequeños» (Mt 25,40.45).


Sabemos que Dios nos pedirá a cada uno de nosotros: ¿Qué has hecho con tu hermano? (cf. Gn 4,9-10). La globalización de la indiferencia, que ahora afecta a la vida de tantos hermanos y hermanas, nos pide que seamos artífices de una globalización de la solidaridad y de la fraternidad, que les dé esperanza y los haga reanudar con ánimo el camino, a través de los problemas de nuestro tiempo y las nuevas perspectivas que trae consigo, y que Dios pone en nuestras manos.

Papa Francisco
Mensaje para la celebración de la 
XLVIII JORNADA MUNDIAL DE LA PAZ


[12] Cf. Exhort. ap. Evangelii gaudium, 24; 270.


Una invitación a reflexionar sobre lo dicho por el Papa Francisco. Ver que está pasando en nuestro país, en la localidad donde vivimos y de que manera estamos contribuyendo con gestos de fraternidad con los que se encuentran en un estado de sometimiento (¿te has dado cuenta de ello?) .

¿Te has preguntado ¿qué he hecho por mi hermano? ¿Cuáles son los rostros de tus hermanos más pequeños?

¿Cuál es nuestro aporte para combatir la "globalización de la indiferencia y ser ártifice y constructor de la "globalización de la solidaridad"?

Sunday, February 01, 2015

Aporte ecológico a la homilía del domingo por Alejandro Londoño Losada S.J.


Haciendo una relectura del evangelio de hoy (Marcos 1, 21-28), desde la ecología podríamos decir: “Cuando llegó el momento oportuno, Jesús entró en nuestros ambientes y se puso a enseñar a la gente, que estaban admiradas de sus enseñanzas, porque les hablaba con conciencia crítica y con autoridad y no como algunos leguleyos que nombran los gobiernos para los asuntos del Medio Ambiente y que permiten destruirlo con perjuicio del bien común”. 

Como en el evangelio, tampoco faltan ahora hombres con mal espíritu que se pone a gritar: “No tenemos que ver nada contigo, Jesús de Nazaret. Has venido a arruinar nuestros los negocios que estamos haciendo con la minería en las selvas y ríos… y que dejan dólares al gobierno”. 

Nosotros, por el contrario, debiéramos quedar asombrados y aceptar que es la misma doctrina que predicó en su vida terrestre, pero adaptada a los problemas ecológicos de hoy. Por ejemplo: no es el hombre para la naturaleza, sino la naturaleza para el hombre y para el bien de toda la comunidad y no de unos pocos. 

Esperemos que pronto el Papa Francisco, con la carta encíclica prometida sobre la Ecología, extienda las enseñanzas basadas en el Evangelio a toda la tierra. Ojalá la respuesta sea como la que le dio Filipinas, con una asistencia de 6 y medio de personas a su Eucaristía.

Pensemos sólo, por unos momentos, en los beneficios que nos proporcionan los árboles: 

- Nos hacen la vida más agradable. Qué bella es una arboleda alrededor de nuestras casas. 

- Los árboles nos dan serenidad y nos hacen sentir seremos, sosegados y descansados. 

- Reducen la luz intensa y los reflejos indeseados y molestos. 

- Nos regalan oxígeno a todos. Si se siembran cerca a los barrios pobres, las personas ricas también se benefician de él y al revés. 

- Cuando caen lluvias fuertes defienden la tierra evitando escurridizos e inundaciones. 

- Dan alojamiento gratuito a otras plantas y a los animales, que a su vez nos ofrecen alimentos y cantos. 

- El Señor, como en la primera lectura del Deuteronomio, también está suscitando profetas, como en el caso del Papa Francisco, que nos están manifestando cuál es la voluntad de Dios al respecto.

Alejandro Londoño Losada SJ
Jesuitas de Colombia

Ir detrás de Jesús por José Antonio Pagola


Cuando el Bautista fue detenido, Jesús vino a Galilea y comenzó a «proclamar la Buena Noticia de Dios». Según Marcos, no enseña propiamente una doctrina para que sus discípulos la aprendan y difundan correctamente. Jesús anuncia un acontecimiento que está ya ocurriendo. Él lo está ya viviendo y quiere compartir su experiencia con todos.
Marcos resume así su mensaje: «Se ha cumplido el plazo»: ya no hay que mirar hacia atrás. «Está cerca el reino de Dios»: pues quiere construir un mundo más humano. «Convertíos»: no podéis seguir como si nada estuviera ocurriendo; cambiad vuestra manera de pensar y de actuar. «Creed en esta Buena Noticia». Este proyecto de Dios es la mejor noticia que podéis escuchar.
Después de este solemne resumen, la primera actuación de Jesús es buscar colaboradores para llevar adelante su proyecto. Jesús va «pasando junto al lago de Galilea». Ha comenzado su camino. Es un profeta itinerante que busca seguidores para hacer con ellos un recorrido apasionante: vivir abriendo caminos al reino de Dios. No es un rabino sentado en su cátedra, que busca alumnos para formar una escuela religiosa. Ser cristiano no es aprender doctrinas, sino seguirle a Jesús en su proyecto de vida.
El que toma la iniciativa es siempre Jesús. Se acerca, fija su mirada en aquellos cuatro pescadores y los llama a dar una orientación nueva a sus vidas. Sin su intervención, no nace nunca un verdadero cristiano. Los creyentes hemos de vivir con más fe la presencia viva de Cristo y su mirada sobre cada uno de nosotros. Si no es él, ¿quién puede dar una nueva orientación a nuestras vidas?
Pero lo más decisivo es escuchar desde dentro su llamada: «Venid detrás de mí». No es tarea de un día. Escuchar esta llamada significa despertar la confianza en Jesús, reavivar nuestra adhesión personal a él, tener fe en su proyecto, identificarnos con su programa, reproducir en nosotros sus actitudes... y, de esta manera, ganar más personas para su proyecto.
Este podría ser hoy un buen lema para una comunidad cristiana: Ir detrás de Jesús. Ponerlo al frente de todos. Recordarlo cada domingo como el líder que va por delante de nosotros. Generar una nueva dinámica. Centrarlo todo en seguir más de cerca a Jesucristo. Nuestras comunidades cristianas se transformarían. La Iglesia sería diferente.
José Antonio Pagola
3 Tiempo Ordinario - B
(Marcos 1,14-20)
Buenas Noticias
RD

Encuentros con la Palabra con Hermann Rodríguez SJ. “Después que metieron a Juan en la cárcel...”



Dicen que un hombre se lanzó de un avión en su paracaídas y al llegar a tierra quedó colgado de un árbol, sin poder bajarse. Cuando pasó alguien por allí, el hombre que pendía del árbol preguntó: “– ¿Podría usted decirme dónde estoy?” “– Desde luego. Usted está colgado de un árbol”, respondió el transeúnte. El hombre que colgaba del paracaídas preguntó entonces: “– ¿Es usted sacerdote?” “– Si – respondió el transeúnte. – ¿Cómo lo supo?” “– Porque lo que usted dice es verdad, pero no sirve para nada...”.
Esta historia refleja un tipo de enseñanza contraria a la de Jesús, que enseñaba de una manera nueva, “con plena autoridad y no como los maestros de la ley”. Enseñar con autoridad es enseñar de tal manera que se ayude a los demás a encontrar solución a sus problemas y sentido a sus vidas. No se trata sólo de cosas útiles y prácticas, sino de un tipo de enseñanza que ayuda a las personas a ser ‘autores/as’ de sus vidas. Esto es lo que significa ‘autoridad’. Por tanto, una persona que enseña con autoridad no sólo ofrece información sobre los temas que trata, sino que ayuda a vivir más plenamente la vida, encontrando su sentido más profundo.
Todos hemos conocido, a lo largo de nuestra formación, profesores y profesoras que nos han enseñado cosas de interés e importancia para nuestro crecimiento intelectual, y los hemos considerado buenos y necesarios. Pero, seguramente, también hemos tenido algunos maestros y maestras que nos han enseñado a vivir con sentido. Estos son indispensables. Desgraciadamente, son más escasos y podemos decir que encontrar un verdadero maestro o una verdadera maestra, es una de las bendiciones más grandes que Dios nos puede conceder para nuestro crecimiento como seres humanos. Sin ellos, la vida sería mucho más difícil y los caminos de este mundo, menos amables.
De igual forma, podríamos preguntarnos por nuestro papel como docentes. Lo que enseñamos a los que nos rodean, se parece más al tipo de enseñanza de Jesús, o a la manera de enseñar del sacerdote de la historia con la que comenzamos. Podemos comunicar cosas que son verdad, pero que no sirven para nada, o enseñamos haciendo vida lo que decimos: “Jesús reprendió a aquel espíritu, diciéndole: – ¡Cállate y deja a este hombre! El espíritu impuro hizo que el hombre le diera un ataque, y gritando con gran fuerza salió de él. Todos se asustaron, y se preguntaban unos a otros: – ¿Qué es esto? ¡Enseña de una manera nueva, y con plena autoridad! ¡Incluso a los espíritus impuros da órdenes, y lo obedecen!”
Pidamos para que nuestra forma de enseñar sea como la de Jesús. Llena de autoridad para ayudar a las personas que tenemos cerca, a crecer y vivir más plenamente, de manera que si alguien que cuelga de un árbol en el que se ha enredado su paracaídas, nos pregunta dónde está, podamos ofrecerle no sólo la información que ya tiene, sino las coordenadas de su ubicación, de manera que pueda encontrar el rumbo hacia su propia casa.
Hermann Rodríguez Osorio, S.J.*
* Sacerdote jesuita, Decano académico de la Facultad de Teología de la Pontificia Universidad Javeriana – Bogotá
Encuentros con la Palabra
RD

ORACIÓN: SORPRESA Y ADMIRACIÓN por Florentino Ulibarri



En este tiempo que nos toca vivir,
en el que todo se programa,
se sopesa, cuenta y mide,
no hay espacio para la sorpresa
ni para admirar tu presencia
junto a nosotros,
en la intimidad más íntima
o en la plaza pública.

Y, sin embargo, yo quiero ser tocado,
conquistado,
embelesado,
fascinado,
ilusionado,
hechizado,
seducido,
enamorado
por tu presencia,
por tus gestos y palabras,
por tus hechos y buena nueva.

Y quiero que me envuelva
tu aliento,
tu autoridad,
tu sonrisa,
tu ternura y fortaleza,
tu fuego y paz,
tu chispa y bondad;
que me atrape tu Espíritu,
me desconcierte tu esperanza
y me extrañe tu ausencia.

Y, ojalá, me admire mi fe,
me sobrecoja tu toque y mi curación
y me maraville de lo que soy para Ti.

Aventura,
sorpresa,
novedad,
curación,
vida vida nueva
Contigo.

¡Y a seguir manteniendo
puertas y ventanas
abiertas!

Florentino Ulibarri
Fe Adulta

LECTURAS PARA EL DÍA DE HOY



Primera lectura

Lectura del Deuteronomio (18,15-20):En la primera lectura, que procede del capítulo 18 del Libro del Deuteronomio, Moisés anuncia la futura llegada, por decisión de Dios, de un gran profeta que, influido muy directamente, por el Padre hablará con sus palabras. Pero Moisés anuncia también que ese profeta tendrá el destino de otros hombres de Dios: la incomprensión y hasta la muerte.

Moisés habló al pueblo, diciendo: «Un profeta, de entre los tuyos, de entre tus hermanos, como yo, te suscitará el Señor, tu Dios. A él lo escucharéis. Es lo que pediste al Señor, tu Dios, en el Horeb, el día de la asamblea: "No quiero volver a escuchar la voz del Señor, mi Dios, ni quiero ver más ese terrible incendio; no quiero morir." El Señor me respondió: "Tienen razón; suscitaré un profeta de entre sus hermanos, como tú. Pondré mis palabras en su boca, y les dirá lo que yo le mande. A quien no escuche las palabras que pronuncie en mi nombre, yo le pediré cuentas. Y el profeta que tenga la arrogancia de decir en mi nombre lo que yo no le haya mandado, o hable en nombre de dioses extranjeros, ese profeta morirá”.»

Palabra de Dios

Salmo

El Salmo 94 es uno de los muchos que reconocen en Dios el creador de todo. El salmista se asombra ante la magnificencia de la creación e irrumpe con un canto vibrante y lleno de esperanza. Pero también el autor del salmo 94 recuerda la obstinación del género humano ante la misericordia permanente del Señor. Y así evoca los episodios de Meribá y Masá cuando el pueblo se rebeló contra el camino marcado por Dios. Los salmos tienen siempre su traducción a nuestros tiempos y tampoco nosotros hemos de ser desagradecidos con un Padre que siempre es amoroso y tierno con sus criaturas.
Sal 94,1.2.6-7.8-9

R/.
 Ojalá escuchéis hoy la voz del Señor: 
«No endurezcáis vuestro corazón»


Venid, aclamemos al Señor,
demos vítores a la Roca que nos salva;
entremos a su presencia dándole gracias,
aclamándolo con cantos. R/.

Entrad, postrémonos por tierra,
bendiciendo al Señor, creador nuestro.
Porque él es nuestro Dios, y nosotros su pueblo,
el rebaño que él guía. R/.

Ojalá escuchéis hoy su voz:
«No endurezcáis el corazón como en Meribá,
como el día de Masá en el desierto;
cuando vuestros padres me pusieron a prueba
y me tentaron, aunque habían visto mis obras.» R/

Segunda lectura

Lectura de la primera carta de san Pablo a los Corintios (7,32-35):El párrafo que vamos a escuchar de la Primera Carta de San Pablo a los fieles de Corinto –que es nuestra segunda lectura de hoy—sólo se puede entender desde el contexto que escribía el Apóstol. Se esperaba la segunda venida del Señor y no parecía muy oportuno cambiar en esos tiempos de provisionalidad. De todos modos, no dejan de ser las palabras de Pablo un buen argumento para la doctrina del celibato eclesial. Eso no significa –de manera alguna—que el Apóstol de los gentiles sea contrario al matrimonio.

Quiero que os ahorréis preocupaciones: el soltero se preocupa de los asuntos del Señor, buscando contentar al Señor; en cambio, el casado se preocupa de los asuntos del mundo, buscando contentar a su mujer, y anda dividido. Lo mismo, la mujer sin marido y la soltera se preocupan de los asuntos del Señor, consagrándose a ellos en cuerpo y alma; en cambio, la casada se preocupa de los asuntos del mundo, buscando contentar a su marido. Os digo todo esto para vuestro bien, no para poneros una trampa, sino para induciros a una cosa noble y al trato con el Señor sin preocupaciones.

Palabra de Dios

Evangelio de hoy


Lectura del santo evangelio según san Marcos (1,21-28):La autoridad en la enseñanza de Jesús contrasta con la palabrería habitual de escribas y doctores acostumbrados a hablar mucho y a decir poco. En el Evangelio de Marcos que se proclama hoy se advierte la especial percepción de la gente sencilla que ve en Jesús de Nazaret una capacidad de enseñanza directa, fuerte y asequible. Por otro lado, el ejemplo puesto por el reconocimiento de esa misma autoridad por parte de los demonios pone en primer plano la existencia del demonio frente a la hay muy polémica tendencia que la niega. El Evangelio nos enseña a creer en la suprema autoridad de Jesús, nuestro maestro.

En aquel tiempo, Jesús y sus discípulos entraron en Cafarnaún, y cuando el sábado siguiente fue a la sinagoga a enseñar, se quedaron asombrados de su doctrina, porque no enseñaba como los escribas, sino con autoridad.
Estaba precisamente en la sinagoga un hombre que tenía un espíritu inmundo, y se puso a gritar: «¿Qué quieres de nosotros, Jesús Nazareno? ¿Has venido a acabar con nosotros? Sé quién eres: el Santo de Dios.»
Jesús lo increpó: «Cállate y sal de él.»
El espíritu inmundo lo retorció y, dando un grito muy fuerte, salió. Todos se preguntaron estupefactos: «¿Qué es esto? Este enseñar con autoridad es nuevo. Hasta a los espíritus inmundos les manda y le obedecen.»
Su fama se extendió en seguida por todas partes, alcanzando la comarca entera de Galilea.

Palabra del Señor

IMÁGENES PARA PENSAR. A propósito del recambio de turistas. Realmente, benditos atascos


¿Solución? Mira a tu derecha, quizás esté ella/él, un regalo que la vida te donó porque sí, sin preguntar, gratis, sin regateos, sin esperar a las rebajas.

¿Y si vas solo? Mira también a la derecha, allí está otro regalo. Hay quien nos dijo que es nuestro hermano −y a mí me gusta creer que Aquél no nos mintió−.

Carlos Muñoz sj
pastoralsj

DIME UNA PALABRA por Luis Fernando Crespo SM. Sin preocupaciones


1 de febrero
IV domingo

I cor 7, 32-35 al trato con el señor sin preocupaciones

Pablo nos quiere inducir al trato contigo sin preocupaciones…y la realidad es que cuando me pongo delante de ti, en la oración, y dejo que tú seas el reposo de mi ser, la fortaleza en mi debilidad, el consuelo en los momentos de peligro, todo lo que son preocupaciones, de las más diversas índoles, aparecen con una fuerza descomunal y ocupan el lugar del deseo, deseo de ti. En medio de las preocupaciones, estás tú. Allí te encuentro. No desparecen ni quedan ensordecidas, pero estás conmigo.

Luis Fernando Crespo SM
Dime una Palabra

CEREBRO Y CORAZÓN por Vicente Martínez



Sus dudas y cuestionamientos sólo significan que respiran el aire del siglo XXI. Van a regocijarse por encontrar finalmente una forma de conectar su cabeza con el corazón (Shelbi Spong)
1 de febrero, Fiesta de la Presentación del Señor.
Lc. 2, 22-40
El niño crecía y se fortalecía, llenándose de sabiduría y gracia
Se trataba de un tema delicado: la circuncisión del niño. Simeón dijo muchas cosas. El padre y la madre se quedaron admirados pero, como se deduce del texto evangélico, allí nadie entendió nada. No obstante, la prudente María, guardó todo aquello en su corazón. Mejor, en toda su persona, cerebro incluido.
Seguro que San José hizo otro tanto. De Jesús, nos dice Pablo en su Carta a los hebreos  que Jesús tenía que ser en todo semejante a sus hermanos, y por eso participó de nuestra propia carne y sangre (Heb 2, 17). La armonía de las palabras y hechos relatados de él en el Nuevo Testamento son su mejor garantía.
Lucas cierra su evangelio de hoy insistiéndonos en que "El niño crecía y se fortalecía, llenándose de sabiduría y gracia".
Las sugerentes viñetas ofertadas por Enrique Martínez Lozano  nos sumergen en una teología profunda de la relación unívoca de estos dos órganos vitales del cuerpo humano. Un modelo gráfico de lo que hizo Jesús, y una invitación a que todo ser humano le imitemos en ello.

En la primera, la perspicaz Mafalda nos recuerda la importancia de órganos tan vitales tienen para nuestro ser. La idea de ubicar el corazón en la cabeza y el cerebro en el pecho, y conectados entre sí, son toda una lección sobre la manera de vivir el Evangelio. De pensar con amor y amar con sabiduría, como propone el texto.

El croquis del segundo dibujo, con un laúd en el interior del cuerpo, el clavijero en forma de cerebro y la caja simulando el corazón. Con el mástil y las cuerdas a modo de teclado y  los dedos pulsándolas –afinando, dice la leyenda-  hasta acordar la sintonía de ambas estructuras físicas.

Finalmente un tercer dibujo: un corazón y un cerebro caminando cogidos de la mano. Lleva por título A ver... ycomentan que quieren conversar en un lugar tranquilo y tratar de ponerse de acuerdo. Cosa que siempre resulta mucho más fácil cuando, como posiblemente ellos, se tiene presente esta sentencia de Buda: "La verdad en sí misma sólo puede ser alcanzada dentro de uno mismo mediante la más profunda meditación y conciencia".
En Un cristianismo nuevo para un mundo nuevo, su autor nos considera "personas con sed espiritual que respiran el aire del siglo XXI, capaces de encontrar finalmente una forma de conectar su cabeza con el corazón".  Capacidad y conexión necesarias como nunca en nuestros días. El Papa Francisco nos recordó en una de sus recientes alocuciones en el parque Rizal de Manila, que el mundo debe "aprender a llorar" por la suerte de los pobres, los hambrientos, los sin techo y los niños víctimas de abusos.

CRISTIANO FIEL Y HUMANO
El hombre arrojó al cielosu condición humana,y al perderla perdió también la gloria.
Perdió su meta, en fin, y su cordurade ser cristiano fiel, de ser humano.
¿Cómo volver a ser tú dueñode lo que al cielo diste sin sentido?
...................
Desoye fiel cristiano para siemprelos cantos de sirena,que suenan engañososdesde la teología.
Escucha la voz ciertade la antropología.
Los dioses wagnerianos se comportansiempre como humanos.
(SOLILOQUIOS, Ediciones Feadulta)

Vicente Martínez
Fe Adulta

Jesús: su autoridad es amor


Jesús de Nazaret asombró a sus coetáneos en muchas cosas. Pero resulta muy interesante advertir como decían de Él que “enseñaba con autoridad”. Su amor por los hermanos le llevaba a entregarlo todo y a entregarse a sí mismo como después se vería. Su autoridad, claro, no era el “ordeno y mando” de muchos. Su autoridad –que se mostraba en el conocimiento profundo de las cosas—surgía de su enorme amor. Nos conviene discernir este domingo por este lado del amor y de la autoridad del Maestro. Y reconocer que siempre Jesús está cercar… si nosotros le buscamos.

Betania