Monday, December 04, 2023

POEMA GANADOR DEL III PREMIO PULCHRUM


APUNTE BIOGRÁFICO


Les confieso que es la primera vez que me muestro fuera del círculo más íntimo de lectores. Este atrevimiento nace de la esperanza de poder ser comprendida sometime, somewhere, por un lector ideal, en cuya alma resuenen las ideas y metáforas propuestas como nacidas de la suya propia. 
 
Llevo leyendo desde antes de los tres años. Era cuestión de supervivencia en una casa cuyas paredes estaban revestidas de libros, y de libros únicamente. Yo quería comunicarme con esos seres atrapados entre las tapas, sabía que me brindarían su amistad. 
 
He leído de todo desde que era una niña: lo infantil, lo juvenil y lo adulto. Cioran mezclado con Tintín, Gianni Rodari y Lucky Luke con Marco Aurelio y Hölderlin, miles de clásicos transformados en cómic en las estupendas Joyas literarias de Bruguera; Roald Dahl y Tólstoi para niños -algunos cuentos terribles que incluían decapitaciones con hacha en los bosques oscuros de la Rusia invernal-. 
 
Tuve la suerte de acceder al idioma inglés desde muy pequeña y de poder realizar el parvulario en Carolina del Norte. Esto me abrió a otros cuentos, otras impresiones culturales, y me permitió crecer con dos patrias lectoras, la española y la anglosajona. 
 
Tener dos padres filósofos ha sido, posiblemente, el mayor condicionante de mi vida intelectual. Los vínculos de mi padre con Latinoamérica me descubrían leyendas aztecas y libros de poesía, canciones como pedazos de jade, referencias a Quetzalcóatl. 
 
Mi madre, siempre amante de lo ruso, me introdujo primero a los cuentos, luego al teatro de Chéjov. Y me enseñó que es sano llorar leyendo a Saint-Exupéry y a Louise May Alcott. Nunca podré agradecérselo a ambos lo bastante. 
 
En la universidad, tras una breve y desencantada incursión en Periodismo (yo quería escribir), me refugié de nuevo en mi hogar cultural, mi amada Filología Inglesa (con subespecialización en Francesa -entonces aún no se podía estudiar en Madrid Teoría de la Literatura y Literatura Comparada, que era lo que yo hubiera querido cursar-). También tenía una vocación mística surgida probablemente del contacto con la naturaleza, de la contemplación de los árboles del Pinar cercano a nuestra casa por el que paseábamos con los perros. 
 
Fueron años de T.S.Eliot, Wordsworth y Céline, de Dylan Thomas y Wilde, de Lais de María de Francia y monólogos de Shakespeare subida a un escenario. 
 
Las letras eran siempre promesa, reactivación, continuidad con el hilo mágico que nos une a los que nos precedieron y nos permite tender nuestra mano a lo porvenir. 
 
Pero la vida enseñaba también sus fauces, el dolor existencial afloraba, Siddhartha había abandonado el dorado palacio para siempre y había descubierto la crueldad del mundo. Elie Wiesel, Primo Levi, Víctor Frankl y otros me ayudaron a encontrar un sentido más allá de la crueldad. También Santa Teresa, San Juan de la Cruz, Edith Stein o Maximiliano Kolbe, aunque no fuera fácil encontrar un encaje en un mundo difícil y competitivo ni entregar tu vida heroicamente. 

Tras muchos tumbos laborales, acompañada por Dostoïevski y por el absurdo Ionesco, y haber pasado un periodo en Irlanda conociendo a los salvajes cisnes de Coole, me saqué la oposición a Facultativo de Bibliotecas del Estado. He estado trabajando desde 2007 en diversos destinos y ahora formo parte del equipo de la Subdirección General de Promoción del Libro, la Lectura y las Letras Españolas. Invitar a otros a leer y hacer de la lectura una vocación compartida encaja bien con esa apuesta infantil por el milagro de las palabras. 
 
A veces me falta una palmada de Dios, "adelante, hija, lo estás haciendo bien", que me reconforte y me quite los temores, pero siempre clamo a Él para que me enseñe cosas ocultas y me revele Su ternura. 
 
Mi vida ha tenido dolor -nadie sale intacto de nuestro paso por este destierro- y mucho amor; soledad, incomprensión y esperanza. Esto me ha permitido disfrutar de Stefan Zweig y Pearl S. Buck y leer a Rilke con hambre, encontrar en Kipling una brújula moral y reírme con Amélie Nothomb. 
 
Omnívora, pero con digestiones pesadas si lo que leo no me eleva hacia lo bello, lo bueno y lo verdadero, quiero dar gracias a este Jurado que ha creído en la sinceridad de mis preguntas disfrazadas de versos y me ha dado la oportunidad de compartirlas con ustedes. 
 
Un abrazo fraterno y cómplice. 

Icíar Muguerza López

 

POEMA GANADOR DONNE

DONNE

Batter my heart, 
You three-personed God, 
dame donde más duele: 
en la muerte de mi madre,  
en las ruinas de mi cuerpo 
cuando cae el sol naranja. 
 
Dame en la enfermedad, 
en las persianas bajadas, 
en las sábanas que arrugan 
todas las pesadillas. 
 
Dame, Dios mío, dame, 
en la estrechez de la celda, 
en la grisura mortal 
del hijo que no me olvida, 
en el cuerpo de alabastro 
del padre que amortajé, 
en los insultos cerrados 
a la aurora y al abrazo. 
 
Dame, Dios mío, dame. 
Ni tus golpes desaniman 
al corazón que te ama. 

 

MUNDO 

La ambigüedad de aquel ángel 
crepuscular. De hierro 
sus maldiciones, resbalan 
por su túnica celeste. 
 
Tú lo creaste, Tú. 
 
Y sabías de la música 
de sangre y colmillo y cieno 
y de los gritos del agua 
y de los ojos cansados. 
 
¿Cómo no perdonarte 
El terror de su belleza? 

 

SIDEREUS NUNCIUS 


Tengo ocho años. Veo 
pasar al cometa Halley. 
 
Ahora tengo once años. 
Veo morir a mi abuela. 
 
Luego tengo dieciséis 
y el hombre de negro me enseña 
el corazón de la orquídea. 
 
Sigo naciendo inocente. 
 
Tú que conoces mi alma, 
¿Ya lo sabías todo? 
 
El cielo blanco de estrellas, 
la respiración de ozono, 
el grito del paritorio, 
la piedad enrevesada. 
 
Es por amor, me dices. 
Tu mensajero se ha vuelto 
y no puedo ver su rostro. 
 
Un largo pasillo oscuro 
recitando el De profundis 
y en una manuca tierna 
una azucena blanca. 
 
Yo también me hago pequeña, 
yo también me crucifico 
con ramas de sauce y hiedra 
para volver a escucharte. 
 
Me remeces, y ya sabes 
que mía es también la caída. 

DOMINICOS


 

El mensaje implícito que Tolkien, autor del Señor de los Anillos, dejó en sus obras

 


Más allá del mundo de los anillos, los magos y los hobbits hay un hombre: J.R.R. Tolkien. Y una nueva exposición en la Galería Nacional de Arte Moderno y Contemporáneo de Roma está dedicada a él.

ORONZO CILLI
Coorganizador de la exposición
Esta exposición nace para honorar a este grandísimo escritor. Por todo el mundo han sido vendidas 250 millones de copias de sus obras, por lo que es un autor universal, amado por todos. En Italia, también queremos celebrar los 50 años de su muerte y los 50 años de la publicación de la primera edición de El Hobbit en italiano.

Aquí las diferentes habitaciones están decoradas con objetos que cuentan la historia cotidiana de Tolkien, su lado humano como profesor y como padre. Se puede ver su escritorio, notas personales y hasta objetos de su niñez.

ORONZO CILLI
Coorganizador de la exposición
Está el baúl que su madre utilizó cuando la familia regresó de Sudáfrica en 1895. Es un baúl que nunca más salió de Inglaterra, que nunca se movió de ahí. Solo se puede ver en Birminghan, así que les agradecemos mucho que nos hayan permitido exponerlo aquí. También tenemos obras suyas en 52 idiomas: la de Irán, la de Cuba, Ucrania, Rusia, Canadá. Todas las ediciones posibles publicadas en todo el mundo para dar idea de la grandeza de este autor que pasa cualquier frontera.

Tolkien era católico y su fe está presente de un modo particular en sus obras. No es explícita pero la profundidad de sus obras la manifiesta de alguna forma y es quizás uno de sus atractivos principales.

ORONZO CILLI
Coorganizador de la exposición
En sus libros no hay temas religiosos de modo explícito pero al leer se siente que de algún modo están presentes. Hay providencia, hay misericordia, aunque no hay una oración. Y esto es un tema muy importante en Tolkien porque consigue transmitir sus mensajes sin ser explícito.

Quienes viajen a Roma podrán visitar la exposición del creador de “El Señor de los Anillos” hasta febrero.

KG
TR: JRB
Rome Reports

ALGO EN LO QUE PENSAR Y REZAR ESTA SEMANA: El Espíritu del Señor reposará sobre él» Isaías 11:1-10


Las cosas no siempre salen como las imaginamos. Como cristianos, interpretamos esto dentro de la providencia de Dios y tratamos de seguir hacia donde creemos que Cristo nos conduce. Yo añadiría a eso la creencia de que cuando damos pasos que más tarde se descubre que han sido claramente equivocados, nuestro Señor puede llamarnos y nos llama desde ahí a un nuevo lugar. Tal es su amor por nosotros que, pase lo que pase, nunca falla. De alguna manera, la Vida con Cristo lo demuestra; la reorientación, cuando llega, aunque podamos pensar que es como la recalibración de un navegador por satélite, es más parecida a un amigo que camina con nosotros, a veces guiándonos suavemente y a veces levantándonos bruscamente para que veamos nuestro error.

Extraído de Hacia la luz: Lecturas diarias para Adviento y Navidad de John Mann (p.9)

Espacio Sagrado

Iniciando el contacto con música: Señora del Camino (feat. Nicolás Emden) | Cristóbal Fones, SJ

 


Señora del Camino, muéstrame la vía para llegar al Padre al lado de tu Hijo. Señora del Camino, en mi oración te pido que no me dejes nunca, me siento como un niño. Dame tu luz para avanzar y en la noche oscura guíame. Hazme transparente como fue tu vientre. Para dar a luz la vida, ponme con tu Hijo, Señora del Camino. Señora del Camino, muéstrame la vía para llegar al Padre al lado de tu Hijo.

Sunday, December 03, 2023

Ángelus 03 de diciembre de 2023 Papa Francisco

 


PAPA FRANCISCO

ÁNGELUS

Casa Santa Marta
Domingo, 3 de diciembre de 2023

Queridos hermanos y hermanas, ¡buenos días!

Tampoco hoy podré leer todo: estoy mejorando, pero la voz todavía no me da. Mons. Braida leerá la catequesis.

 

Hoy, primer domingo de Adviento, en el breve Evangelio que nos propone la liturgia (cf. Mc 13,33-37), Jesús nos dirige tres veces una exhortación sencilla y directa: “Estén vigilantes” (vv. 33.35.37).

El tema es, pues, la vigilancia. ¿Cómo debemos entenderla? A veces pensamos en esta virtud como una actitud motivada por el miedo a un castigo inminente, como si un meteorito estuviera a punto de caer del cielo y nos amenazara con aplastarnos, si no nos apartamos a tiempo. ¡Pero, ciertamente, éste no es el sentido de la vigilancia cristiana!

Jesús lo ilustra con una parábola, hablando de un amo que regresará y de sus siervos que lo esperan (cf. v. 34). En la Biblia el siervo es la “persona de confianza” del amo, con el que a menudo existe una relación de cooperación y afecto. Pensemos, por ejemplo, que Moisés es definido como siervo de Dios (cf. Nm 12,7) y que incluso María dice de sí misma: “He aquí la sierva del Señor” (Lc 1,38). Así pues, la vigilancia de los siervos no se basa en el temor, sino en el anhelo, en la espera de ir al encuentro del amo que viene. Se preparan para su regreso porque lo quieren mucho, porque esperan que, cuando llegue, encuentre una casa acogedora y ordenada: están felices de volver a verlo, hasta el punto de que esperan su regreso como si fuera una fiesta para toda la gran familia a la que pertenecen.

Con esta espera llena de afecto queremos también nosotros prepararnos para acoger a Jesús: ya sea en Navidad, que celebraremos dentro de unas semanas; ya sea al final de los tiempos, cuando regrese en gloria; ya sea cada día, cuando venga a nuestro encuentro en la Eucaristía, en su Palabra, en nuestros hermanos y hermanas, especialmente en los más necesitados.

Por eso, de modo especial durante estas semanas, preparemos con esmero la casa del corazón, para que esté ordenada y sea acogedora. Vigilar, de hecho, significa estar con el corazón preparado. Es la actitud del centinela, que en la noche no se deja tentar por el cansancio, no se duerme, sino que permanece despierto esperando la luz que llegará. El Señor es nuestra luz y es bueno preparar el corazón para acogerlo con la oración y para hospedarlo con la caridad, los dos preparativos que, por así decirlo, lo hacen sentirse cómodo. A este respecto, se cuenta que san Martín de Tours, hombre de oración, después de dar la mitad de su manto a un pobre, soñó con Jesús vestido precisamente con esa parte del manto que había dado. He aquí un hermoso programa para el Adviento: encontrar a Jesús que viene en cada hermano y hermana que nos necesita, y compartir con ellos lo que podamos: escucha, tiempo, ayuda concreta.

Queridos hermanos, hoy nos hace bien preguntarnos cómo podemos preparar un corazón acogedor para el Señor. Podemos hacerlo acercándonos a su Perdón, a su Palabra, a su Mesa, encontrando espacio para la oración, acogiéndolo en los necesitados. Cultivemos su espera sin distraernos con tantas cosas inútiles y sin quejarnos todo el tiempo, sino manteniendo el corazón vigilante, es decir, ansioso de Él, despierto y preparado, impaciente por encontrarlo.

Que la Virgen María, mujer de la espera, nos ayude a acoger a su Hijo que viene.

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Después del Ángelus

Queridos hermanos y hermanas:

En Israel y Palestina la situación es grave. Duele que se haya roto la tregua: esto significa muerte, destrucción y miseria. Muchos rehenes han sido liberados, pero tantos están todavía en Gaza. Pensemos en ellos, en sus familias que habían visto una luz, una esperanza de reencontrarse con sus seres queridos. Hay mucho sufrimiento en Gaza; faltan productos de primera necesidad. Espero que todos los implicados puedan alcanzar un nuevo acuerdo de alto el fuego lo antes posible y encontrar soluciones distintas a las armas, tratando de tomar valientes caminos hacia la paz.

Quisiera asegurar mi oración por las víctimas del atentado de esta mañana en Filipinas, donde una bomba ha estallado durante la misa. Estoy cercano a las familias, al pueblo de Mindanao que ya ha sufrido tanto.

Si bien desde la distancia, sigo muy de cerca los trabajos de la COP 28 de Dubái. Les estoy cerca. Renuevo mi llamado para una respuesta a los cambios climáticos con cambios políticos concretos: salgamos de las estrecheces de los particularismos y de los nacionalismos, esquemas del pasado, y abracemos una visión común, comprometiéndonos todos ahora, sin demora, con una necesaria conversión ecológica mundial.

Hoy es el Día Internacional de las Personas con Discapacidad. Acoger e incluir a quienes experimentan esta condición ayuda a toda la sociedad a ser más humana. En las familias, en las parroquias, en las escuelas, en el trabajo, en el deporte: aprendamos a valorar a cada persona con sus cualidades y capacidades, y no excluyamos a nadie.

Saludo con afecto a todos ustedes, romanos y peregrinos de Italia y de otras partes del mundo, especialmente a los polacos que participan en los actos promovidos en Roma en honor de la familia mártir Ulma, recientemente beatificada.

Saludo a todos los peregrinos y a todos los grupos parroquiales de Florencia, Siena, Brindisi, Cosenza y Adrano.

Deseo a todos un buen domingo y un buen camino de Adviento. Por favor, no se olviden de rezar por mí. ¡Que tengan un buen almuerzo y hasta pronto!

Vatican News

“Manténganse ustedes despiertos y vigilantes” por Hermann Rodríguez sj


Juanito le preguntó una vez a su abuela: ¿Qué significa el tiempo de Adviento? La abuela le contestó: Es un tiempo de espera durante el cual debemos tener los ojos más abiertos y los oídos más atentos, para saber en qué momento pasará lo que esperamos. Y, ¿Qué es eso que esperamos?, preguntó Juanito, con una gran curiosidad. El paso de Jesús por nuestras vidas, respondió la abuela. Si no estamos muy atentos, nos puede pasar como le pasó a don Casimiro, un señor muy religioso, que se perdió la gran oportunidad de ver a Dios frente a frente. Y le contó esta historia:

«Hace mucho tiempo, en un país muy lejano, había un hombre muy religioso, que se llamaba Casimiro; todos los días le pedía a Jesús que le dejara ver su rostro; el hombre creía, tenía fe, rezaba mucho, pero no quería morir sin haber visto a Jesús frente a frente. Un buen día, estando en la Iglesia, escuchó una voz que le decía en su interior: Ha llegado el tiempo en el que me podrás ver: Mañana iré a visitarte a tu casa. Espérame y me verás. No faltaré. Casimiro volvió a su casa, y se puso a preparar todo para su encuentro con Jesús. Barrió la casa, puso en la puerta una bella alfombra nueva, preparó unas galletas y una torta, para ofrecerle una buena merienda a Jesús.

Al día siguiente, Casimiro se puso a la puerta de su casa con la torta, las galletas y las golosinas sobre una mesa. Pasaba el tiempo y no aparecía Jesús. De pronto, pasó por allí un niño jugando solo; se quedó mirando la torta y las golosinas y se fue acercando poco a poco, jugando cada vez más cerca. Estuvo allí un buen rato hasta que Casimiro lo regañó y le dijo: Vete a jugar lejos de mi casa, porque estoy esperando un visitante muy ilustre y no estoy dispuesto a que tú te comas lo que le he preparado para comer. El niño se fue muy triste a jugar en otra parte.

Un poco más tarde, vio venir a una viejita pobre que tenía la ropa y los zapatos muy sucios; era una viejita conocida en el vecindario; se acercó a la puerta de la casa de Casimiro para pedir una limosna, como acostumbraba, pero éste le prohibió que se acercara y pisara su alfombra nueva: Me la vas a manchar, le dijo. Vete, que estoy esperando un visitante muy ilustre y no estoy dispuesto a que tú me estropees la limpieza de mi casa. La viejita se fue muy triste a pedir una limosna en otra parte.

Pasaba el tiempo y Jesús no aparecía. Ya por la tarde, vino un vecino corriendo y le pidió a Casimiro que le ayudara a sacar su carro de un hueco en el que había caído por accidente; pero Casimiro dijo: No puedo dejar mi casa sola, porque estoy esperando un visitante muy ilustre, y no estoy dispuesto a que no me encuentre esperándolo. El vecino se fue muy triste a pedir ayuda en otra parte. Cayó la noche y Jesús no apareció. Al otro día, Casimiro se fue a la Iglesia a preguntarle a Dios por qué no había cumplido su promesa: ¿Por qué, Señor? ¿Por qué no cumpliste tu promesa de ir a verme a mi casa? Hubo un Tiempo de silencio. Dios callaba. De pronto, Casimiro escuchó una voz que le decía en su interior: Fui y no me reconociste; yo era el niño que esperaba que me dieras un poco de torta y algunas golosinas para alegrarme la vida. Yo era la anciana pobre que pasó por delante de tu casa esperando recibir alguna ayuda para vivir. Yo era tu vecino que te pedía un favor. No quisiste verme. Las tres veces me fui muy triste a buscar en otra parte. Y Casimiro, salió fuera y lloró amargamente por no haber reconocido a Jesús”.

Por eso, tenemos que mantenernos despiertos, porque no sabemos cuándo va a llegar el señor de la casa, si al anochecer, a la medianoche, al canto del gallo o a la mañana. No sea que venga de repente y nos encuentre durmiendo, o pensando en otras cosas, como le pasó a Casimiro. Tenemos que estar siempre atentos para reconocer el paso de Dios por nuestras vidas.

Hermann Rodríguez sj
Jesuitas Colombia


 

ORACIÓN: 1º DOMINGO DE ADVIENTO Vicky Irigaray


Hermanos y hermanas, con el adviento iniciamos una nueva etapa, es preciso tener el oído fino, la mirada limpia, el corazón despierto y una opción de compromiso con el presente de nuestra historia y sociedad. Oremos.

Queremos vivir despiertos cada día.

• Que la Iglesia sea consciente de la necesidad de discernir los signos de los tiempos, se atreva a andar por caminos de justicia atravesando los conflictos y permanezca fiel al Evangelio.

Queremos vivir despiertos cada día.

• Que los creyentes nos demos cuenta que no podemos ni dormirnos ni desentendernos, ni delegar en nadie el encargo de vigilar y trabajar en favor de un mundo más justo y humano para todos y todas.

Queremos vivir despiertos cada día.

• Que todos nosotros y nosotras tratemos de escuchar con fidelidad el mensaje de Jesús, lo acojamos como una llamada a despertar y vivir con lucidez, como una fuerza capaz de humanizarnos y llenar de sentido nuestra vida.

Queremos vivir despiertos cada día.

• Que con nuestras vidas seamos cauces de un Dios que nos ama, un “dios con nosotros” que quiere estar con nosotros, en medio de nuestro día a día, en medio de nuestra historia.

Queremos vivir despiertos cada día.

• Que seamos anuncio y buena noticia para tantos hombres y mujeres que caminan por la vida sin horizonte, que acertemos a convivir en paz respetándonos en nuestras diferencias.

Queremos vivir despiertos cada día.

Padre Madre buena, que escuchemos la invitación a vivir despiertos, atentos a los de cada día y a lo de cada día, siendo huellas de Jesús en lo pequeño, fermento de un mundo en paz y justicia.

Fe Adulta


 

LECTURAS PARA EL DÍA DE HOY


Primera lectura

Lectura del libro de Isaías 63, 16b-17. 19b; 64, 2b-7

Tú, Señor, eres nuestro padre,
tu nombre desde siempre es «nuestro Libertador».
¿Por qué nos extravías, Señor, de tus caminos,
y endureces nuestro corazón para que no te tema?
Vuélvete, por amor a tus siervos
y a las tribus de tu heredad.
¡Ojalá rasgases el cielo y descendieses!
En tu presencia se estremecerían las montañas.
«Descendiste, y las montañas se estremecieron».
Jamás se oyó ni se escuchó,
ni ojo vio un Dios, fuera de ti,
que hiciera tanto por quien espera en él.
Sales al encuentro
de quien practica con alegría la justicia
y, andando en tus caminos, se acuerda de ti.
He aquí que tu estabas airado
y nosotros hemos pecado.
Pero en los caminos de antiguo
seremos salvados.
Todos éramos impuros,
nuestra justicia era un vestido manchado;
todos nos marchitábamos como hojas,
nuestras culpas nos arrebataban como el viento.
Nadie invocaba tu nombre,
nadie salía del letargo para adherirse a ti;
pues nos ocultabas tu rostro
y nos entregabas al poder de nuestra culpa.
Y, sin embargo, Señor, tú eres nuestro padre,
nosotros la arcilla y tú nuestro alfarero:
todos somos obra de tu mano.

Palabra de Dios

Salmo

Sal 79, 2ac y 3b. 15-16. 18-19 Oh, Dios, restáuranos, que brille tu rostro y nos salve.

Pastor de Israel, escucha;
tú que te sientas sobre querubines, resplandece;
despierta tu poder y ven a salvarnos. R/.

Dios de los ejércitos, vuélvete:
mira desde el cielo, fíjate,
ven a visitar tu viña.
Cuida la cepa que tu diestra plantó,
y al hijo del hombre que tú has fortalecido. R/.

Que tu mano proteja a tu escogido,
al hombre que tú fortaleciste.
No nos alejaremos de ti:
danos vida, para que invoquemos tu nombre. R/.

Segunda lectura

Lectura de la primera carta del apóstol san Pablo a los Corintios 1, 3-9

Hermanos:
A vosotros gracia y paz de parte de Dios nuestro Padre y del Señor Jesucristo.
Doy gracias a mi Dios continuamente por vosotros, por la gracia de Dios que se os ha dado en Cristo Jesús; pues en él habéis sido enriquecidos en todo: en toda palabra y en toda ciencia; porque en vosotros se ha probado el testimonio de Cristo, de modo que no carecéis de ningún don gratuito, mientras aguardáis la manifestación de nuestro Señor Jesucristo.
Él os mantendrá firmes hasta el final, para que seáis irreprensibles el día de nuestro Señor Jesucristo.
Fiel es Dios, el cual os llamó a la comunión con su Hijo, Jesucristo nuestro Señor.

Palabra de Dios

Evangelio del día

Lectura del santo evangelio según san Marcos 13, 33-37

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos:
«Estad atentos, vigilad: pues no sabéis cuándo es el momento.
Es igual que un hombre que se fue de viaje, y dejó su casa y dio a cada uno de sus criados su tarea, encargando al portero que velara.
Velad entonces, pues no sabéis cuándo vendrá el señor de la casa, si al atardecer, o a medianoche, o al canto del gallo, o al amanecer: no sea que venga inesperadamente y os encuentre dormidos.
Lo que os digo a vosotros, lo digo a todos: ¡Velad!».

Palabra del Señor


 

San Francisco Javier, un joven como tú por Genaro Ávila-Valencia sj


San Francisco Javier es, quizás, uno de los santos jesuitas más conocidos y carismáticos de la historia. Esto se debe a que en su vida encontramos a un joven normal, con una sensibilidad muy aguda, perspicaz, audaz, con grandes deseos de amar y ser amado y con una pasión desbordante por la que se sentía impulsado, como la mayoría de los jóvenes, a devorar el mundo entero. Después de varios desencuentros, muchos intentos y abundante paciencia, fue la gracia de Dios la que tocó su corazón por medio de los Ejercicios Espirituales, ayudado por el invaluable acompañamiento de un sabio Ignacio de Loyola, conocedor sagaz de la naturaleza humana, de las fragilidades que nos acompañan y las posibilidades a las que Dios nos llama.  

Podríamos afirmar que los Ejercicios Espirituales fueron para san Francisco Javier la escuela de los afectos, donde su sensibilidad quedó tocada y evangelizada por el modo de ser de Jesús de Nazaret, pobre y humilde. En largos ratos de contemplación de la vida de Jesús pudo encontrar un modo de ser y de proceder para su propia vida, una brújula, un faro de luz y una guía segura que le ayudara a dar orden y concierto a sus desparramados deseos. En el silencio de la oración pudo encauzar todo su ser y orientar sus ambiciones para un fin más grande que todo fin antes conocido e imaginado: ¡la mayor gloria de Dios y el servicio a los demás!

En un Francisco Javier maduro, podemos encontrar un amor profundo por Jesucristo, su único Rey Eternal, su único principio, medio, fin y fundamento de toda su vida. Así, madurado por una intensa vida interior y una infatigable labor misionera, puede exclamar con sorprendente hondura: «¡Sí, Redentor mío, que se cumplan, antes que nada y por encima de todas las cosas, tus perfectísimos designios y así, sólo así, se te dará la mayor gloria en esta tierra y por toda la eternidad!» En la vida de nuestro santo jesuita contemplamos que nada de nuestra humanidad queda fuera del abrazo del Señor: cada lágrima, cada sonrisa, todos nuestros planes, nuestros aparentes fracasos, nuestros sueños, deseos y anhelos encuentran en Jesús un lugar seguro, puesto que en Él tenemos puesta toda nuestra esperanza y nuestro corazón y no seremos nunca defraudados. Nuestro intensamente apasionado Francisco Javier, ayudado por la gracia, comprendió que el mundo no ha sido creado para ser ferozmente devorado, sino para ser humildemente encendido en el fuego del amor de Dios: Ite, inflammate omnia!

Genaro Ávila-Valencia sj
pastoralsj

Imagen: Raúl Berzosa

Iniciando el contacto con música: Maranatha | Cristóbal Fones, SJ (canción de Adviento)

 


¡Maranatha! ¡Maranatha! ("Ven, Señor Jesús" Ap. 22, 20) que tu Pueblo gime, que te espera ya; que tu Pueblo gime, que te espera ya. El Señor nos dará la lluvia y nuestra tierra dará su fruto (Sal 84, 13). ¡Maranatha! ¡Maranatha! ("Ven, Señor Jesús" Ap. 22, 20) que tu Pueblo gime, que te espera ya; que tu Pueblo gime, que te espera ya. Ponte de pie, Jerusalén, sube a la altura, contempla el gozo que Dios te envía (Ba 5, 5; 4, 36). ¡Maranatha! ¡Maranatha! ("Ven, Señor Jesús" Ap. 22, 20) que tu Pueblo gime, que te espera ya; que tu Pueblo gime, que te espera ya. Decid a los cobardes de corazón: “¡Sed fuertes, no temáis! Mirad a nuestro Dios que viene y nos salvará” (Cf. Is 35, 4). ¡Maranatha! ¡Maranatha! ("Ven, Señor Jesús" Ap. 22, 20) que tu Pueblo gime, que te espera ya; que tu Pueblo gime, que te espera ya. “Mirad: la Virgen está encinta y dará a luz un hijo y le pondrá por nombre Emmanuel” (Is 7, 14). ¡Maranatha! ¡Maranatha! ("Ven, Señor Jesús" Ap. 22, 20) que tu Pueblo gime, que te espera ya; que tu Pueblo gime, que te espera ya.

Saturday, December 02, 2023

Comienza el Adviento por Ana Bou


Seguro que esto no os suena a nuevo porque es algo que litúrgicamente celebramos todos los años. Pero creo que la clave está en cada uno de nosotros, si nos preparamos y tomamos conciencia para que sea algo nuevo o nos pasa desapercibido como cualquier fecha del calendario…

Quizá podríamos empezar por preguntarnos a quién esperamos y cómo los esperamos. No lo hagamos desde las alturas y el misticismo, sino desde lo cotidiano, desde los signos y acontecimientos de cada día. No busquemos pesebres por internet o por Google Maps, es más fácil que todo eso…

Cuántas veces han llamado a la puerta de nuestra casa y les despedimos con un: “lo siento, estoy ocupad@” o vamos en transporte público, alguien se sube pidiendo, y no levantamos la mirada de nuestro móvil o seguimos con la música. Vienen nuestros hermanos a nuestras costas y les criticamos por lo que les dan o nos quitan…

Creo que deberíamos de empezar a reconocerle en lo cotidiano de la vida, sin esperar un rayo del luz del cielo, ni cosas paranormales. Empecemos por hacerlo a través de nuestra escucha, acogida, nuestro tiempo, algo que tan caro parece ser en nuestros días… En estas pequeñas cosas es desde donde nace el adviento.

Si somos capaces de ver el mundo con otra mirada, de reconocer a ese Niño que quiere acampar entre nosotros, pero que demasiadas veces, se lo ponemos excesivamente difícil, habremos entendido qué es el Adviento…

Acojamos el misterio de la VIDA y aprendamos a contemplarlo. si somos capaces de hacerlo, entonces no tendremos que preguntarnos qué o a quien esperamos…

Ana Bou
Un minuto para el encuentro
RD


 

Friday, December 01, 2023

Francisco llamó a "desmasculinizar" la Iglesia y pidió más presencia femenina por Hernán Reyes Alcaide

El Papa, con la Comisión Teológica Internacional Vatican Media

Reclamó mas mujeres teólogas, aunque aclaró que el tema no se resuelve con el "camino ministerial"

"Hay una tarea que les pido, por favor, desmasculinicen la Iglesia", reclamó el pontífice este jueves la recibir en el Vaticano a un grupo de la Comisión Teológica Internacional

"La teología, la reflexión teológica, es muy importante. Pero hay algo que no me gusta de ustedes, disculpa mi sinceridad. Una, dos, tres, cuatro mujeres: ¡Pobres! ¡Están solas! Ah, lo siento, cinco. ¡Debemos avanzar en esto!"

"Y es esencial que ustedes, los teólogos, tengan una armonía con el Pueblo de Dios, diría desde abajo, es decir, con una mirada privilegiada hacia los pobres y sencillos, y al mismo tiempo estando "de rodillas", porque de rodillas nace la teología en la adoración de Dios"

El papa Francisco llamó hoy a "desmasculinizar" la Iglesia y pidió más presencia femenina, al tiempo que destacó la "capacidad teológica distinta" que tienen las mujeres.

"Hay una tarea que les pido, por favor, desmasculinicen la Iglesia", reclamó el pontífice este jueves la recibir en el Vaticano a un grupo de la Comisión Teológica Internacional.

"La teología, la reflexión teológica, es muy importante. Pero hay algo que no me gusta de ustedes, disculpa mi sinceridad. Una, dos, tres, cuatro mujeres: ¡Pobres! ¡Están solas! Ah, lo siento, cinco. ¡Debemos avanzar en esto!", reclamó Francisco al recibir al grupo compuesto en su mayoría por varones.


Para el Papa, en ese marco, "la mujer tiene una capacidad de reflexión teológica diferente a la que tenemos los hombres".

La Iglesia es femenina

"La Iglesia es femenina. Y si no sabemos entender qué es una mujer, cuál es la teología de una mujer, nunca entenderemos qué es la Iglesia", agregó luego Francisco.

Según el pontífice, "uno de los grandes pecados que hemos tenido es la masculinidad de la Iglesia".

Durante su intervención, de todos modos, el Papa planteó que la mayor presencia femenina no se resolvería "por el camino ministerial"; es decir a través de la ampliación de los cargos que pueden ocupar las mujeres en la Iglesia, en medio de las presiones de algunos sectores para lograr el denominado diaconado femenino.

Más allá del reclamo de una mayor presencia femenina, que agregó de forma improvisada, durante el discurso leído el Papa pidió a los miembros de la comisión que avancen en una "teología evangelizadora que promueva el diálogo con el mundo de la cultura". 

"Y es esencial que ustedes, los teólogos, tengan una armonía con el Pueblo de Dios, diría desde abajo, es decir, con una mirada privilegiada hacia los pobres y sencillos, y al mismo tiempo estando "de rodillas", porque de rodillas nace la teología en la adoración de Dios", planteó.

RD


 

«Ven y verás» vs La tiranía del relato por Jonás Fernández


Dice el evangelista Juan que el bueno de Felipe después de conocer a Jesús, después de quedar impactado por su mirada, fue a buscar a su amigo Natanael:

– He conocido al Mesías, es Jesús el de Nazaret –le dijo.–

Natanael, joven incrédulo, de vuelta de todo, con media sonrisa respondió:

– ¿Acaso puede salir algo bueno de Nazaret?

Felipe quedó paralizado por la seca respuesta de Natanael y con la paz que sólo da la certeza profunda respondió:

– Ven y verás.

Así debe ser nuestra pastoral juvenil, una propuesta: la experiencia de encuentro con Jesús, el de Nazaret. Nuestro papel es hacer lo posible para que ese encuentro suceda, alimente, haga crecer, de sentido a la vida.

Felipe no soltó su rollo a Natanael: «me habló, me miró y algo tocó mi corazón,  fue en  Betsaida, también estaba Andrés y Pedro…» Felipe invitó a ir y ver. No hay otra posibilidad de encontrarse con Jesús.

Aquí está nuestro riesgo. Creer que los jóvenes deben vivir mi relato de pastoralista exalumno. Que vivan lo que yo viví hace años haciendo de lo propio el relato con mayúsculas. Con este convencimiento nos sentamos a evaluar una Pascua diciendo con rostro apesadumbrado «se está perdiendo el relato». Creer que los jóvenes de ahora han de experimentar, hacer e incluso sentir como yo hace veinte años es poner «mi» relato como criterio de evangelización. Esto me pasa, nos pasa con frecuencia y da su fruto: dificultad de renovación pastoral.

San Ignacio, sabio observador del comportamiento, nos avisa sobre este riesgo. Aquello de «no el mucho saber harta y satisface el ánima mas el gustar y sentir las cosas internamente». Esta frase va dirigida no al que hace los ejercicios sino a quien los da. Que no se pase de listo, que Dios es Dios, sabe lo que hace, que quien hace ejercicios es una persona despierta. No es necesario ponerse en medio como intermediario hablando más de la cuenta condicionando el encuentro personal con Jesús.

Un aviso que nos recuerda que la experiencia de encuentro, el relato, es cosa de Dios y no nuestra. La gran riqueza de nuestra fe está en la unión de los encuentros únicos con Dios, no en la repetición en serie de lo que yo viví de joven. Aquí tenemos una tensión más a equilibrar.

¿Propongo la tiranía de «mi» relato o invito como Felipe a ir y ver a Jesús de Nazaret?

Jonás Fernández 

pastoralsj




 

Iniciando el contacto con música: Latidos | Cristóbal Fones, SJ

 


Tú, que impulsas el latido de mi corazón, permaneces en el centro de mi vida. Conectado yo al latido de tu Corazón permanezco en el centro de tu Vida... Cada día, cada noche tu ternura me sostiene. Tu misericordia sana desde adentro; es un río que no duerme. Vivir desde tu latir, morir desde tu vivir esta es mi fuente; este, mi deseo. Tú, que impulsas el latido de mi corazón, permaneces en el centro de mi vida. Habitar en tu amor, respirar más profundo. Acoger, aprender, abrazar este mundo. Permanecer en tu presencia encontrarte en toda existencia. esta es mi fuente; este, mi deseo. Tú, que impulsas el latido de mi corazón, permaneces en el centro de mi vida.

LATIDOS Prabhu Timilai mero. Texto y música (nepalí) © Peter Jong Lepcha, SJ Traducción y adaptación © Cristóbal Fones. Voz principal: Cristóbal Fones (Chile) Coros: Nicolás Emden (Chile) Instrumentos virtuales (Sitar, armonio, percusiones): Nicolás Emden (Chile) Teclados: Fabian Suazo (Chile) Bajo: Camilo Atria (Chile) Producción musical: Nicolás Emden (http://www.nicolasemden.com). Edición y mezcla: Daniel Cantor (https://www.notable.com). Alfonso Pérez (http://www.estudiomadreselva.cl). Producción audiovisual: Ignacio Calfuquir (@nacho.clr). Producción ejecutiva: Ángela Cid. Coreografía: Jesu Darrigrande, Sebastián Vallejos (@sebayjesu). Nuestra especial gratitud a los participantes en el video en Santiago: Shirley Castro, María Jesús Navarrete, Mavrinn Berger Rojas, Tamara Trujillo, Paula Sandoval, Kimberly Palacios, Estephanie Garay, Javiera Olea, Yanira Hernández, Fernanda Rubio, Laura Canales, Valentina Laflor, Constanza Contreras, Carlos González, Angelina Segovia, Jorge Castro, Flavia Valenzuela, María Paz Rojas, Emilia Salazar, Maria Ribeiro Brito, Natalia Daguer, Carolina Barrera, Agustín Flores, David Vilches, Esteban Labarca, María Verónica Lorenzini, Felix Molina, Ángela Cid y Camila Schade. También al colegio San Ignacio El Bosque por facilitarnos el espacio. Finalmente, a nuestra representante del sur de Chile, Katalina Guerrero (desde Puerto Montt).

Thursday, November 30, 2023

"Mi homosexualidad es un regalo de Dios, especialmente en mi vocación sacerdotal”


“Me di cuenta de que era gay cuando tenía 35 años. Sólo a esta edad pude admitirlo ante mí mismo. Luego busqué ayuda terapéutica. Aprendí a mirarme con misericordia. Soy gay, eso es algo bueno y eso es lo que Dios quería”. Es la confesión de Uwe Grau, un sacerdote alemán que es párroco en Biberach

"Ya no quiero tener que ocultar mi homosexualidad. Para mí es un regalo de Dios, especialmente en mi vocación sacerdotal”

“En general, la acogida fue muy positiva. Mi jefe, el párroco principal de nuestra unidad de atención pastoral, que incluye nueve parroquias, ha recibido llamadas de vez en cuando que estaban molestas con él por esto. Pero nunca me contactaron personalmente, lo cual creo que es una pena”

“Me di cuenta de que era gay cuando tenía 35 años. Sólo a esta edad pude admitirlo ante mí mismo. Luego busqué ayuda terapéutica. Aprendí a mirarme con misericordia. Soy gay, eso es algo bueno y eso es lo que Dios quería”. Es la confesión de Uwe Grau, un sacerdote alemán que es párroco en Biberach, que decidió 'salir del armario' hace dos años en la campaña #OutInChurch y que atiende espiritual y pastoralmente a cristianos quer en Ulm. Para él, esa confesión fue algo “liberador”, aunque no todos los han entendido. “Ya no quiero tener que ocultar mi homosexualidad. Para mí es un regalo de Dios, especialmente en mi vocación sacerdotal”, señala en entrevista con Katholisch.

“En general, la acogida fue muy positiva. Mi jefe, el párroco principal de nuestra unidad de atención pastoral, que incluye nueve parroquias, ha recibido llamadas de vez en cuando que estaban molestas con él por esto. Pero nunca me contactaron personalmente, lo cual creo que es una pena”, señala el sacerdote, quien también reconoce que recibió cartas anónimas insultándolo.

“Yo digo que Dios nos dio la sexualidad como un buen regalo que enriquece y llena nuestra vida. Dios es amor y cuando las personas se aman unas a otras, eso está muy bien a cualquier edad, ya sea heterosexual o queer. En nuestra Iglesia, cualquier cosa que tenga que ver con la sexualidad inmediatamente parece ser un problema. Pero la sexualidad en todas sus formas es un regalo de Dios. La sexualidad debe ser algo hermoso y satisfactorio. La Biblia está llena de hermosas imágenes de amor entre dos personas. También se utilizan una y otra vez como imágenes del amor entre Dios y nosotros, los humanos”, señala.


“Si tomamos en serio la interpretación bíblica actual y los descubrimientos de las ciencias humanas -prosigue Uwe Grau-, la homosexualidad no es un desarrollo extraño del ser humano, ni un pecado, ni siquiera una enfermedad. Si nosotros, como institución eclesiástica, fuéramos abiertos sobre el hecho de que tenemos muchos empleados de la Iglesia que son homosexuales, incluidos nosotros, los sacerdotes, recuperaríamos más credibilidad. En cualquier caso, ya no quiero tener que ocultar mi homosexualidad. Para mí es un regalo de Dios, especialmente en mi vocación sacerdotal”.

Bendición de parejas homosexuales

En este sentido, Grau reconoce que le gustaría ver en la Iglesia “un enfoque más abierto hacia la sexualidad y los estilos de vida queer” y es muy partidario de bendecir a las parejas del mismo sexo que quieren decirse sí ante Dios. “Dios no hace excepciones. En Ulm celebramos servicios religiosos en los que también bendecimos a parejas y esta oferta es muy bien recibida. Estoy muy satisfecho. Espero volver a bendecir a una pareja gay el próximo año. Los dos se preparan intensamente para la celebración y se concentran mucho en su fe. Esto es realmente lindo”, reconoce.

Grau está a la espera del modelo litúrgico para estas celebraciones que está elaborando la Conferencia Episcopal Alemana, tal y como se decidió en el Camino Sinodal. “Sé que otros sacerdotes bendicen a las parejas del mismo sexo, pero no lo hacen público. Creo que es hora de que nos hagamos cargo de ello. Existe un miedo enorme al cambio... y a perder poder. Pero siempre deberíamos preocuparnos primero por las personas. En el anuncio tenemos una misión para el pueblo que nos ha sido confiado. ¿Y cómo podemos ser creíbles si no abordamos abiertamente las cuestiones que nos preocupan como seres humanos?”, se pregunta.

RD

 

¿Cómo celebrar la vida en medio de tanto sinsentido? por Alberto Ares sj



Ayer llegaba de viaje de Ucrania y Polonia, después de una visita a nuestros equipos del Servicio Jesuita al Refugiado (JRS) y del XV Aniversario de JRS Ucrania. Como os imaginaréis una realidad muy dura en estos contextos de guerra. ¿Cómo celebrar la vida en medio de tanto sinsentido?

La celebración fue un verdadero milagro, pues las alarmas antiaéreas nos respetaron en la tarde en la que tuvo lugar. Hubo en el aniversario un tiempo para el arte que nos ayuda a expresar la profundidad del alma humana. Una joven madre ucraniana, fotógrafa, desplazada por la guerra y beneficiaria de los servicios del JRS en Lviv, presentaba una hermosa exposición fotográfica de retratos de niños que viven en nuestros albergues.

En sus rostros muestran la inocencia, la alegría y también el profundo dolor que les ha tocado vivir desde el inicio de la guerra. La fotógrafa compartió su testimonio vocacional en medio de tanta violencia y el reto que ha supuesto sacar adelante a un hijo autista, viviendo un desplazamiento continuo.

Algo que me impacto mucho fue la visita a uno de los cementerios. Cada día desde que empezó la guerra en nuestra parroquia, mañana y tarde se celebran funerales por soldados muertos, de esos que no salen en las noticias de ninguno de los dos bandos. En este cementerio se abrió un espacio para estos soldados.

Visité el cementerio con un joven jesuita ucraniano, y rezamos ante las tumbas de casi toda su clase del colegio, que ya están allí. ¿Cómo celebrar la vida en medio de tanto sinsentido?

Esta fragilidad y vulnerabilidad está siendo un momento de gracia para el JRS en Europa, pues nos está ayudando a crecer como una familia, cuidando los unos de los otros. Esto nos decían un grupo de familias ucranianas que se encuentran en los centros de acogida del JRS: «Estamos muy agradecidos por vuestra presencia, ya que significa mucho para nosotros y para nuestros hijos. A vuestro lado nos sentimos seguros, protegidos y apoyados. Hoy estamos muy contentos por vuestra cercanía y apoyo».

¿Cómo celebrar la vida en medio de tanto sinsentido? Celebramos la vida en estos momentos complejos cuando cuidamos, cuando somos más familia, y cuando vislumbramos cómo el Dios de la Vida sigue resucitando y abriéndose paso ante tanto dolor y sinsentido.

Alberto Ares sj
pastoralsj
 

Wednesday, November 29, 2023

Memoria Calcarea. UAH

 


“Memoria calcárea” es una obra liderada por Pablo Walker SJ, capellán de la Universidad Alberto Hurtado, en conmemoración al Comité Pro Paz y a los familiares y víctimas del golpe de Estado.

Estar o no estar, ¿esa es la cuestión?

 


Recientemente, la alcaldesa de París ha anunciado que dejará la red social X –lo que anteriormente era Twitter, y que la mayoría lo seguimos llamando así–. Entre su argumentario aparecen problemas como la violencia emergente, la irrupción de potencias extranjeras, la propagación de bulos y el peligro para las democracias entre otros muchos riesgos. Algo que no sorprende pero que al mismo tiempo llama la atención, pues en Francia siempre se ha hecho bandera de una particular visión de la libertad de expresión –sobre todo en asuntos aún más peliagudos que este–.

Más allá de la afinidad o no con la alcaldesa francoespañola, está claro que la verdad y la riqueza del pensamiento están en peligro, atacadas por la ira de la opinión pública –y anónima al mismo tiempo– y del interés económico y político de los algoritmos. Y es evidente también que las democracias del siglo XXI tendrán que bregar con las redes sociales, capaces de viralizar opiniones y mentiras, y buscar la verdad y la justicia en el mundo de las emociones y de la post verdad, donde tan bien se mueven los populismos. Un reto tan difícil como necesario e inquietante.

Sin embargo, creo que las reacciones como esta –legítimas y respetables, por otra parte– no pueden abocarnos a un dilema de estar o no estar en las redes sociales, pese a que muchos lo hayamos pensado en más de una vez. Hay otra pregunta que debemos hacernos a nivel personal: ¿cómo queremos estar –en las redes sociales y en el mundo– sabiendo que a veces te pueden dar por todos los lados, e incluso si no son los mejores lugares? ¿Qué actitud hay que tomar sabiendo que en ocasiones hay espacios que tienen más de guerra que de diálogo profundo y sereno? ¿Cómo convivimos con el que piensa distinto? ¿Podemos ser luz en el caos y constructores en el tiempo de la deconstrucción? ¿La huida es una respuesta? ¿Cómo estamos en las fronteras? Ya sabemos cómo funciona el algoritmo y qué despiertan en nosotros las redes, pero es obvio que no todas las formas de estar son iguales y que donde nos la jugamos, sobre todo, es en el modo de estar y de ubicarnos en la realidad que a cada uno nos toca vivir, aunque no sea fácil.

No se trata sólo de estar o no estar, se trata también de cómo queremos estar.

Álvaro Lobo sj
pastoralsj