Este es un espacio para alimentar y vitalizar la dimensión espiritual y humana de las personas comprometidas con la construcción de una sociedad más humana, justa y solidaria. Todos somos peregrinos. "sal de tu tierra, de tu casa y vete a la tierra que yo te mostraré; haré de tí una gran nación y te bendeciré." (Gén. 12, 1 ss)
Thursday, December 27, 2007
¡Buenos días trabajo!
Wednesday, December 26, 2007
"Para Dios hecho carne, todo es posible"
Contemplar el Evangelio de hoy
En aquel tiempo, Jesús dijo a sus Apóstoles: «Guardaos de los hombres, porque os entregarán a los tribunales y os azotarán en sus sinagogas; y por mi causa seréis llevados ante gobernadores y reyes, para que deis testimonio ante ellos y ante los gentiles. Mas cuando os entreguen, no os preocupéis de cómo o qué vais a hablar. Lo que tengáis que hablar se os comunicará en aquel momento. Porque no seréis vosotros los que hablaréis, sino el Espíritu de vuestro Padre el que hablará en vosotros. Entregará a la muerte hermano a hermano y padre a hijo; se levantarán hijos contra padres y los matarán. Y seréis odiados de todos por causa de mi nombre; pero el que persevere hasta el fin, ése se salvará».
Hoy, la Iglesia celebra la fiesta de su primer mártir, el diácono san Esteban. El Evangelio, a veces, parece desconcertante. Ayer nos transmitía sentimientos de gozo y de alegría por el nacimiento del Niño Jesús: «Los pastores regresaron glorificando y alabando a Dios por todo lo que habían oído y visto» (Lc 2,20).
El mismo Espíritu que cubrió con su sombra a María, la Madre virgen, para que fuera posible la realización del plan de Dios de salvar a los hombres; el mismo Espíritu que se posó sobre los Apóstoles para que salieran de su escondrijo y difundieran la Buena Nueva —el Evangelio— por todo el mundo, es el que da fuerzas a aquel chico que discutía con los de la sinagoga y ante el que «no podían resistir a la sabiduría y al Espíritu con que hablaba» (Hch 6,10).
Era un mártir en vida. Mártir significa “testimonio”. Y fue también mártir por su muerte. En vida hizo caso de las palabras del Maestro: «No os preocupéis de cómo o qué vais a hablar. Lo que tengáis que hablar se os comunicará en aquel momento» (Mt 10,19).
Un momento para la oración...
"?Cuídense de los hombres! A ustedes los arrastrarán ante sus consejos, y los azotarán en sus sinagogas. Ustedes incluso serán llevados ante gobernantes y reyes por causa mía, y tendrán que dar testimonio ante ellos y los pueblos paganos. Cuando sean arrestados, no se preocupen por lo que van a decir, ni cómo han de hablar. Llegado ese momento, se les comunicará lo que tengan que decir. Pues no serán ustedes los que hablarán, sino el Espíritu de su Padre el que hablará en ustedes. Un hermano denunciará a su hermano para que lo maten, y el padre a su hijo, y los hijos se sublevarán contra sus padres y los matarán. Ustedes serán odiados por todos por causa mía, pero el que se mantenga firme hasta el fin, ése se salvará."
Señor, no me han arrastrado ante gobernadores o reyes; pero ha habido ocasiones en que me he sentido como oveja entre lobos, y metafóricamente he sufrido el látigo por mi fe. Cuando yo esté bajo estas presiones, no me olvides. Ve que yo sepa lo que tenga que decir, y ayúdame para tener la valentía de decirlo.
Algo para pensar y orar en esta semana
¡Buenos días trabajo!
Tuesday, December 25, 2007
La vida de la Iglesia en el año que termina
Los discursos vibrantes del Cardenal Raúl Silva Henríquez se releyeron desde la actualidad, en la celebración de los cien años de su natalicio.
En un Especial que repasa mes a mes los sucesos de este año, Iglesia.cl nos invita a revivir este tiempo.
La Iglesia vivió este año significativos momentos de renovación y comunión en su misión evangelizadora: a nivel latinoamericano, la V Conferencia General de Aparecida marcó el camino del discipulado misionero hacia el encuentro de los alejados; y en Chile, la preparación de las próximas Orientaciones Pastorales fue la causa de una inédita experiencia de comunión y participación altamenta valorada: la primera Asamblea Eclesial, que congregó a más de 500 personas de todo el país.
En un año de interesantes y profundos debates sociales, la participación de la Iglesia en la resolución de conflictos laborales y sociales estuvo acompañada de una palabra profética sobre la equidad social y el "sueldo ético".
Tras variadas reacciones, la interpelación desde el Evangelio y la doctrina social de la Iglesia derivó en la creación de un Consejo Asesor Presidencial. "Sin justicia social no hay democracia integral", proclamaron los obispos citando a san Alberto Hurtado.
La postura de la Iglesia también se hizo oír en defensa del derecho a la vida y de la dignidad de la persona humana, particularmente en lo relativo a cuestionadas políticas públicas sobre la regulación de la natalidad; en el debate sobre la reforma de la enseñanza; y frente a tragedias naturales (como sismos y temporales) y sociales (como la violencia, la proliferación de armas y las agresiones y homicidios de mujeres).
2007 también ha sido un año de regalos: el Santo Padre nos regaló una bella Encíclica sobre la esperanza cristiana y un libro maravilloso sobre Jesús de Nazaret; los pastores del continente han puesto en nuestras manos el Documento Conclusivo de Aparecida; los obispos chilenos han dirigido una Carta Pastoral a los hombres y mujeres del Campo.
Y también un año de despedidas: a don José Manuel Santos, arzobispo emérito de Concepción, que falleció en septiembre; y a los padres Juan de Castro, Alfredo Pouilly, Ricardo Sammon, José Luis Castro y recientemente a Hernán Alessandri, entre otros sacerdotes difuntos.
Les invitamos a recorrer los acontecimientos más significativos del año:
Ir a Especial.
Fuente: Prensa CECh
El Padre Dios ha llamado a Mons. Sergio Correa Gac
La Iglesia le confió diversos ministerios pastorales en parroquias, Caritas Santiago y, finalmente, la de “acoger, alimentar, acompañar en la salud y llevar al encuentro del Señor” a miles de personas en los hogares de la Fundación.
Desde sus inicios infundió un gran espíritu de oración y de caridad responsable y concreta, tanto en los hogares como en los voluntarios y bienhechores para dar una esperanza y vida digna a quienes, muchas veces, lo habían perdido todo.
Sus restos descansaran en el Santuario a María Santísima de Fundación Las Rosas, testigo de su generoso y abnegado ministerio, a los pies del altar del Sagrado Corazón como un testimonio de la caridad de Cristo en medio de nosotros.
Invitamos a todos a elevar una oración al Padre, rico en misericordia, en la confianza que van a ser suyas las promesas del Señor:
“ven, siervo bueno y fiel,…entra a formar parte del gozo de tu Señor” (Mt 25,23).
Fuente: Fundación Las Rozas
Jesús, el gran regalo de la humanidad
«No hay sitio para Dios»
Benedicto XVI hizo esta manifestación en la homilía de la tradicional Misa del Gallo, en la que también lamentó el estado en el que se encuentra el planeta, "debido -afirmó- al abuso de las fuentes de energía y de su explotación egoísta y sin ningún reparo".
En una basílica de San Pedro abarrotada de fieles, en una noche fría y con una imagen del Niño Jesús a su lado, el Papa Ratzinger recordó en esta madrugada el nacimiento de Jesús, cómo María le envolvió en pañales y cómo le acostó en un pesebre, "porque no tenían sitio en la posada donde pretendían alojarse".
"La humanidad espera a Dios. Pero cuando llega el momento, no tiene sitio para él. Está tan ocupada consigo misma de forma tan exigente que necesita todo el espacio y todo el tiempo para sus cosas y ya no queda nada para el otro, para el prójimo, para el pobre, para Dios", se lamentó el pontífice.
Benedicto XVI agregó que "cuanto más se enriquecen los hombres, tanto más llenan todo de sí mismos y menos puede entrar el otro" y denunció que "Aquel por el que el mundo fue hecho entró en el mundo, pero no se le escucha, no se le acoge".
En esa línea, el obispo de Roma se preguntó si los hombres tienen tiempo para el prójimo "que tiene necesidad de nuestras palabras, de nuestro afecto".
"¿Tenemos tiempo para el que sufre y necesita ayuda?. ¿Tenemos tiempo para el prófugo o el refugiado que busca asilo?, ¿Tenemos tiempo y espacio para Dios?, ¿Puede entrar en nuestras vidas?. ¿Encuentra un lugar en nosotros o tenemos ocupado todo nuestro pensamiento?", se preguntó.
Benedicto XVI respondió que el Mensaje de Navidad nos hace reconocer la oscuridad de un mundo cerrado, nos muestra la realidad diaria, pero que también nos dice que Dios "no se deja encerrar fuera y encuentra un espacio, entrando por el establo".
El Papa teólogo manifestó que en el establo de Belén está el punto de partida y que con su venida al mundo Cristo no reconstruye un palacio cualquiera, "ya que Él vino para volver a dar a la creación, al cosmos, su belleza y su dignidad".
En ese punto el Papa recordó la frase del Evangelio de Juan "la Palabra se hizo carne y puso su mirada entre nosotros" y a san Gregorio de Nisa (uno de los padres de la Iglesia) que la usaba con frecuencia y afirmó que el cosmos "está herido y desfigurado por el pecado".
"¿Que habría dicho (Gregorio de Nisa) si hubiese visto las condiciones en las que se hoy se encuentra la Tierra a causa del abuso de las fuentes de energía y de su explotación egoísta y sin ningún reparo?", se preguntó el Papa, que añadió que San Anselmo de Canterbury ya describió "de manera casi profética lo que nosotros vemos hoy en un mundo contaminado y con un futuro incierto".
El Pontífice manifestó que la Navidad, "es la fiesta de la creación renovada".
Joseph Ratzinger también se refirió al Padrenuestro y dijo que cuando decimos "padrenuestro que estás en los cielos" tenemos que tener que tener en cuenta que Dios "no se encierra en lugar alguno" y que el cielo "no pertenece a la geografía del espacio, sino a la geografía del corazón".
Fuente: El Periodista Digital
Nochebuena en Belén
Contemplar el Evangelio de hoy


Hubo un hombre, enviado por Dios: se llamaba Juan. Éste vino para un testimonio, para dar testimonio de la luz, para que todos creyeran por él. No era él la luz, sino quien debía dar testimonio de la luz.
La Palabra era la luz verdadera que ilumina a todo hombre que viene a este mundo. En el mundo estaba, y el mundo fue hecho por ella, y el mundo no la conoció. Vino a su casa, y los suyos no la recibieron. Pero a todos los que la recibieron les dio poder de hacerse hijos de Dios, a los que creen en su nombre; la cual no nació de sangre, ni de deseo de hombre, sino que nació de Dios.
Y la Palabra se hizo carne, y puso su Morada entre nosotros, y hemos contemplado su gloria, gloria que recibe del Padre como Hijo único, lleno de gracia y de verdad. Juan da testimonio de Él y clama: «Éste era del que yo dije: El que viene detrás de mí se ha puesto delante de mí, porque existía antes que yo». Pues de su plenitud hemos recibido todos, y gracia por gracia. Porque la Ley fue dada por medio de Moisés; la gracia y la verdad nos han llegado por Jesucristo. A Dios nadie le ha visto jamás: el Hijo único, que está en el seno del Padre, Él lo ha contado.
Hoy, con la sencillez de niños, consideramos el gran misterio de nuestra fe. El nacimiento de Jesús señala la llegada de la “plenitud de los tiempos”. Desde el pecado de nuestros primeros padres, el linaje humano de había apartado del Creador. Pero Dios, compadecido de nuestra triste situación, envió a su Hijo eterno, nacido de la Virgen María, para rescatarnos de la esclavitud del pecado.
El apóstol Juan lo explica usando expresiones de gran profundidad teológica: «En el principio existía la Palabra y la Palabra estaba con Dios, y la Palabra era Dios» (Jn 1,1). Juan llama “Palabra” al Hijo de Dios, la segunda persona de la Santísima Trinidad. Y añade: «Y la Palabra se hizo carne, y puso su Morada entre nosotros» (Jn 1,14).
Esto es lo que celebramos hoy, por eso hacemos fiesta. Maravillados, contemplamos a Jesús acabado de nacer. Es un recién nacido… y, a la vez, Dios omnipotente; sin dejar de ser Dios, ahora es también uno de nosotros.
Ha venido a la tierra para devolvernos la condición de hijos de Dios. Pero es necesario que cada uno acoja en su interior la salvación que Él nos ofrece. Tal como explica san Juan, «a todos los que la recibieron les dio poder de hacerse hijos de Dios» (Jn 1,12). ¡Hijos de Dios! Quedamos admirados ante este misterio inefable: «El Hijo de Dios se ha hecho hijo del hombre para hacer a los hombres hijos de Dios» (San Juan Crisóstomo).
Acojamos a Jesús, busquémosle: solamente en Él encontraremos la salvación, la verdadera solución para nuestros problemas; sólo Él da el sentido último de la vida y de las contrariedades y del dolor. Por esto, hoy os propongo: leamos el Evangelio, meditémoslo; procuremos vivir verdaderamente de acuerdo con la enseñanza de Jesús, el Hijo de Dios que ha venido a nosotros. Y entonces veremos cómo será verdad que, entre todos, haremos un mundo mejor.
Un momento para la oración...
En el principio era la Palabra,y la Palabra estaba ante Dios,y la Palabra era Dios.Ella estaba ante Dios en el principio. Por Ella se hizo todo,y nada llegó a ser sin Ella.Lo que fue hecho tenía vida en ella,y para los hombres la vida era luz.La luz brilla en las tinieblas,y las tinieblas no la recibieron Vino un hombre, enviado por Dios, que se llamaba Juan.Vino para dar testimonio, como testigo de la luz,para que todos creyeran por él. Aunque no fuera él la luz, le tocaba dar testimonio de la luz. Ella era la luz verdadera, la luz que ilumina a todo hombre, y llegaba al mundo.Ya estaba en el mundo, este mundo que se hizo por Ella, o por El, este mundo que no lo recibió. Vino a su propia casa,y los suyos no lo recibieron;pero a todos los que lo recibieron les dio capacidad para ser hijos de Dios.Al creer en su Nombre han nacido,no de sangre alguna ni por ley de la carne, ni por voluntad de hombre,sino que han nacido de Dios. Y la Palabra se hizo carne, puso su tienda entre nosotros, y hemos visto su Gloria: la Gloria que recibe del Padre el Hijo único, en Él todo era don amoroso y verdad.
Juan dio testimonio de Él; dijo muy fuerte: "De Él yo hablaba al decir: el que ha venido detrás de mí, ya está delante de mí, porque era antes que yo."De su plenitud hemos recibido todos,y cada don amoroso preparaba otro.Por medio de Moisés hemos recibido la Ley, pero la verdad y el don amorosonos llegó por medio de Jesucristo. Nadie ha visto a Dios jamás, pero Dios-Hijo único nos lo dio a conocer; Él está en el seno del Padre y nos lo dió a conocer.
¿Qué me estás diciendo, Señor?
Esta introducción el Evangelio de San Juan parece incorporar a un antiguo himno a Jesús.
¡Feliz Nvidad!
El Sagrario que preside la Capilla de la Cueva de san Ignacio en Manresa está bellamente decorado con esta imagen. San Ignacio, con el libro de los Ejercicios abierto, ante el misterio del nacimiento de Jesús.De Jesuitas
Monday, December 24, 2007
Contemplar el Evangelio de hoy
Hoy, el Evangelio recoge el canto de alabanza de Zacarías después del nacimiento de su hijo. En su primera parte, el padre de Juan da gracias a Dios, y en la segunda sus ojos miran hacia el futuro. Todo él rezuma alegría y esperanza al reconocer la acción salvadora de Dios con Israel, que culmina en la venida del mismo Dios encarnado, preparada por el hijo de Zacarías.
Ya sabemos que Zacarías había sido castigado por Dios a causa de su incredulidad. Pero ahora, cuando la acción divina es del todo manifiesta en su propia carne —pues recupera el habla— exclama aquello que hasta entonces no podía decir si no era con el corazón; y bien cierto que lo decía: «Bendito sea el Señor, Dios de Israel...» (Lc 1,68).
Comentario: Rev. D. Ignasi Fabregat i Torrents (Terrassa-Barcelona, España)
Carmelitas Descalzas de Antequera
«El Señor ya está cerca; el Señor ya está aquí». El padre del precursor es consciente de que la venida del Mesías es, sobre todo, luz. Una luz que ilumina a los que viven en la oscuridad, bajo las sombras de la muerte, es decir, ¡a noso
Jesús es el “Señor” (cf. Lc 1,68.76), pero también es el “Salvador” (cf. Lc 1,69). Estas dos confesiones (atribuciones) que Zacarías hace a Dios, tan cercanas a la noche de la Navidad, siempre me han sorprendido, porque son precisamente las mismas que el Ángel del Señor asignará a Jesús en su anuncio a los pastores y que podremos escuchar con emoción esta misma noche en la Misa de Nochebuena.
Un momento para la oración...
Su padre, Zacarías, lleno del Espíritu Santo, empezó a recitar estos versos proféticos: Bendito sea el Señor, Dios de Israel, porque ha visitado y redimido a su pueblo. Ahora sale triunfante nuestra salvación en la casa de David, su siervo, como lo había dicho desde tiempos antiguos por boca de sus santos profetas: que nos salvaría de nuestros enemigos y de la mano de todos los que nos odian; que nos mostraría el amor que tiene a nuestros padres y cómo recuerda su santa alianza. Pues juró a nuestro padre Abraham que nos libraría de nuestros enemigos para que lo sirvamos sin temor, justos y santos, todos los días de nuestra vida.
Y tú, niño, serás llamado Profeta del Altísimo, porque irás delante del Señor para prepararle sus caminos, para decir a su pueblo lo que será su salvación. Pues van a recibir el perdón de sus pecados, obra de la misericordia de nuestro Dios, cuando venga de lo alto para visitarnos cual sol naciente, iluminando a los que viven en tinieblas, sentados en la sombra de la muerte, y guiar nuestros pasos por un sendero de paz.
El "Benedictus" es una oración profética sobre la venida del Salvador. Este "Altísimo" que menciona Zacarías, no llega en una nube de gloria, sino que como un niño vulnerable de una familia modesta, en un frío establo de Belén. Esa es la clase de Dios que tenemos. Este niño en un pesebre, trae luz para los que están en tinieblas, me libera de mis pecados y derrota el poder del mal. ¿Qué le digo a Él, que me ama más allá de todo amor?
Friday, December 21, 2007
Sentido de la Navidad

En Los Simpson, Homer se queja: “Se ha olvidado por completo el sentido de la Navidad.
Tres Mensajes Navideños (VII)
¡Creo!
Víctor Manuel Arbeloa
Tres Mensajes Navideños (VI)
Tres Mensajes Navideños (V)
Os quedaréis sin la vida
Casaldáliga
Tres Mensajes Navideños (IV)
“Y plantó su tienda entre nosotros” (Jn 1,14)
Tres Mensajes Navideños (III)
Jorge Debravo.
Tres Mensajes Navideños (II)
La encarnación es la manera en que Dios dice: “Te amo.
Tanto que aquí me tienes.
Tanto que quiero mostrarte un camino, y vengo a tu encuentro para ello..”
De los Jesuitas de Castilla
Tres mensajes navideños
Contemplar el Evangelio de hoy
Gozo en el alma y en el rostro de Isabel, y en el niño que salta de alegría dentro de sus entrañas. Las palabras de la prima de María traspasarán los tiempos: «¡Bendita tú eres entre todas las mujeres y bendito es el fruto de tu vientre!» (cf. Lc 1,42). El rezo del Rosario, como fuente de gozo, es una de las nuevas perspectivas descubiertas por Juan Pablo II en su Carta apostólica sobre El Rosario de la Virgen María.
La alegría es inseparable de la fe. «¿De dónde a mí que la madre de mi Señor venga a mí?» (Lc 1,43). La alegría de Dios y de María se ha esparcido por todo el mundo. Para darle paso, basta con abrirse por la fe a la acción constante de Dios en nuestra vida, y recorrer camino con el Niño, con Aquella que ha creído, y de la mano enamorada y fuerte de san José. Por los caminos de la tierra, por el asfalto o por los adoquines o terrenos fangosos, un cristiano lleva consigo, siempre, dos dimensiones de la fe: la unión con Dios y el servicio a los otros. Todo bien aunado: con una unidad de vida que impida que haya una solución de continuidad entre una cosa y otra.
Un momento para la oración...
Por entonces María tomó su decisión y se fue, sin más demora, a una ciudad ubicada en los cerros de Judá. Entró en la casa de Zacarías y saludó a Isabel. Al oír Isabel su saludo, el niño dio saltos en su vientre. Isabel se llenó del Espíritu Santo y exclamó en alta voz: "?Bendita tú eres entre las mujeres y bendito el fruto de tu vientre! ¿Cómo he merecido yo que venga a mí la madre de mi Señor? Apenas llegó tu saludo a mis oídos, el niño saltó de alegría en mis entrañas. ?Dichosa tú por haber creído que se cumplirían las promesas del Señor!"
María acaba de saber que será la madre de Dios. No se regodea con ser una gran celebridad, sino que se pone sus sandalias y manto, y camina hasta Judea para ayudar a su prima que está embarazada.
¡Buenos días trabajo!
Thursday, December 20, 2007
Funeral del Padre Hernán Alessandri
El funeral, oficiado el 19 de diciembre en la capilla del Espíritu Santo, ubicada en el Santuario de Bellavista, estuvo presidido por el Arzobispo de Santiago, Cardenal Francisco Javier Errázuriz, y concelebrado por el Obispo de Temuco, Monseñor Manuel Camilo Vial; el Obispo Auxiliar de Santiago, Monseñor Andrés Arteaga; por el Vicario de la Zona Oriente, Monseñor Rafael Hernández y por la mayor parte de los Padres de Schoenstatt, entre otros sacerdotes.
El viceprovincial, Padre Luis Ramírez, indicó en la homilía que Dios conduce la historia a través de las personas y que se sirvió de los múltiples dones del Padre Alessandri para dejar una huella profunda en los fieles. De sus características personales destacó la inteligencia, la sensibilidad artística plasmada en sus cantos, su humildad y, sobre todo, su decidido amor María madre de Iglesia.
“Si tuviera que comparar al Padre Hernán lo haría con un aguacero”, dijo el viceprovincial, “porque limpia y hace florecer los desiertos”. En este sentido destacó la importantísima labor que realizó el fallecido sacerdote, en favor de la dignidad de las niñas, mediante la Fundación María Ayuda.
Sobre la enfermedad que lo mantuvo postrado durante nueve años, el Padre Ramírez señaló que para el Padre Hernán fue un camino para asemejarse con el sufrimiento salvador de Cristo, “voy comprendiendo que más importante que hacer es ofrecer como Jesucristo”, dijo el en su lecho de enfermo.Entre los asistentes se contaban sus familiares, feligreses de Carrascal, una de las primeras destinaciones del Padre Hernán, integrantes del movimiento de Schoenstatt y personas ligadas a María Ayuda.
Antes de partir al cementerio, ubicado en el mismo Santuario, el presidente de la fundación dijo que la labor de la institución es “restablecer los vínculos dañados en cada persona que sufre” y destacó la delicadeza y cariño que tuvo por cada una de las niñas atendidas, a quienes llamaba “princesas” por ser hijas de Dios. También Loreto Alessandri, su hermana, tuvo palabras de sentido agradecimiento por cada una de las personas que lo atendieron durante su enfermedad. Finalmente, el Padre Ramírez invitó a orar junto a la tumba del discípulo y misionero de Jesucristo, Padre Hernán Alessandri.
Escuche homilía del Padre Luis Ramírez, viceprovincial de los Padres de Schoenstatt
Escuche palabras del presidente de la Fundación María Ayuda
Fuente: Iglesia.cl
España: 10 millones van a misa
Martínez Camino, que presentó el libro "La Iglesia católica en España. Estadística de los años 2001 a 2005", afirmó que "hay una secularización interna de la Iglesia, que es su principal problema interno".
"Hay una debilitación de los instrumentos y de las vías en los que se cultiva una fe activa, vital, segura de la verdad y la esperanza cristiana", añadió. La estadística presentada hoy por la CEE refleja un descenso de los seminaritas en España, que pasaron de 1.797 en 2001 a 1.481 en 2006.
Ver información completa, aquí
La Iglesia quiere al Barça con su cruz
El Arzobispado también mostró su “cautela y prudencia”, ante la información de la eliminación de la cruz para evitar herir los sentimientos de los musulmanes, porque parece que sólo afectaría a productos del Barça de determinados países, entre ellos Arabia Saudí.
El próximo "Papa negro" puede ser hindú
Contemplar el Evangelio de hoy
Al sexto mes fue enviado por Dios el ángel Gabriel a una ciudad de Galilea, llamada Nazaret, a una virgen desposada con un hombre llamado José, de la casa de David; el nombre de la virgen era María. Y entrando, le dijo: «Alégrate, llena de gracia, el Señor está contigo».
Ella se conturbó por estas palabras, y discurría qué significaría aquel saludo. El ángel le dijo: «No temas, María, porque has hallado gracia delante de Dios; vas a concebir en el seno y vas a dar a luz un hijo, a quien pondrás por nombre Jesús. Él será grande y será llamado Hijo del Altísimo, y el Señor Dios le dará el trono de David, su padre; reinará sobre la casa de Jacob por los siglos y su reino no tendrá fin».
María respondió al ángel: «¿Cómo será esto, puesto que no conozco varón?». El ángel le respondió: «El Espíritu Santo vendrá sobre ti y el poder del Altísimo te cubrirá con su sombra; por eso el que ha de nacer será santo y será llamado Hijo de Dios. Mira, también Isabel, tu pariente, ha concebido un hijo en su vejez, y éste es ya el sexto mes de aquella que llamaban estéril, porque ninguna cosa es imposible para Dios». Dijo María: «He aquí la esclava del Señor; hágase en mí según tu palabra». Y el ángel dejándola se fue.
Hoy contemplamos, una vez más, esta escena impresionante de la Anunciación. Dios, siempre fiel a sus promesas, a través del ángel Gabriel hace saber a María que es la escogida para traer al Salvador al mundo. Tal como el Señor suele actuar, el acontecimiento más grandioso para la historia de la Humanidad —el Creador y Señor de todas las cosas se hace hombre como nosotros—, pasa de la manera más sencilla: una chica joven, en un pueblo pequeño de Galilea, sin espectáculo.
El modo es sencillo; el acontecimiento es inmenso. Como son también inmensas las virtudes de la Virgen María: llena de gracia, el Señor está con Ella, humilde, sencilla, disponible ante la voluntad de Dios, generosa. Dios tiene sus planes para Ella, como para ti y para mí, pero Él espera la cooperación libre y amorosa de cada uno para llevarlos a término. María nos da ejemplo de ello: «He aquí la esclava del Señor; hágase en mí según tu palabra» (Lc 1,38). No es tan sólo un sí al mensaje del ángel; es un ponerse en todo en las manos del Padre-Dios, un abandonarse confiadamente a su providencia entrañable, un decir sí a dejar hacer al Señor ahora y en todas las circunstancias de su vida.
De la respuesta de María, así como de nuestra respuesta a lo que Dios nos pide —escribe san Josemaría— «no lo olvides, dependen muchas cosas grandes».
Nos estamos preparando para celebrar la fiesta de Navidad. La mejor manera de hacerlo es permanecer cerca de María, contemplando su vida y procurando imitar sus virtudes para poder acoger al Señor con un corazón bien dispuesto: —¿Qué espera Dios de mí, ahora, hoy, en mi trabajo, con esta persona que trato, en la relación con Él? Son situaciones pequeñas de cada día, pero, ¡depende tanto de la respuesta que demos!
Fuente: Carmelitas Descalzas de Antequera
Un momento para la oración
Al sexto mes el ángel Gabriel fue enviado por Dios a una ciudad de Galilea, llamada Nazaret, a una joven virgen que estaba comprometida en matrimonio con un hombre llamado José, de la familia de David. La virgen se llamaba María. Llegó el ángel hasta ella y le dijo: "Alégrate, llena de gracia, el Señor está contigo". María quedó muy conmovida al oír estas palabras, y se preguntaba qué significaría tal saludo. Pero el ángel le dijo: "No temas, María, porque has encontrado el favor de Dios. Concebirás en tu seno y darás a luz un hijo, al que pondrás el nombre de Jesús. Será grande y justamente será llamado Hijo del Altísimo. El Señor Dios le dará el trono de su antepasado David; gobernará por siempre al pueblo de Jacob y su reinado no terminará jamás". María entonces dijo al ángel: "¿Cómo puede ser eso, si yo soy virgen?" Contestó el ángel: "El Espíritu Santo descenderá sobre ti y el poder del Altísimo te cubrirá con su sombra; por eso el niño santo que nacerá de ti será llamado Hijo de Dios. También tu parienta Isabel está esperando un hijo en su vejez, y aunque no podía tener familia, se encuentra ya en el sexto mes del embarazo. Para Dios, nada es imposible". Dijo María: "Yo soy la servidora del Señor, hágase en mí tal como has dicho". Después la dejó el ángel.
María es encantadora por su cautela. Estaba perpleja, y no confiaba en visiones, por lo que sacó valor para cuestionar el mensaje, y luego se preguntó sobre las consecuencias que acarrearía. Por esto, subió a la grandeza que tan bien celebra G.M.Hopkins:
María Inmaculada: apenas una mujer, y sin embargo con una presencia y poder tan grande como ninguna diosa ha soñado, y que una sola misión tuvo: permitir que toda la Gloria de Dios la atravesara, y que solamente de ella surgiera.
¡Buenos días, trabajo!
Tuesday, December 18, 2007
Cunde el ejemplo del obispo
48 religiosos legionarios de Cristo que se ordenan sacerdotes este sábado
Entre los nuevos sacerdotes, se encuentran el primer legionario de Cristo de Singapur y el primero de El Salvador.
Los nuevos sacerdotes se encontrarán con el Papa Benedicto XVI durante la Audiencia general del 2 de enero.
Madrid, Roma (diciembre de 2007).- Este sábado, 22 de diciembre, 48 religiosos de la congregación de los Legionarios de Cristo serán ordenados sacerdotes. La celebración será a las 10:00 h en la Basílica de Santa María la Mayor, y presidida por Mons. Luigi de Magistris, Pro-Penitenciario Mayor emérito. Entre los nuevos sacerdotes se encuentran 8 españoles, y los primeros legionarios de Cristo de Singapur y de El Salvador. Estas ordenaciones son el regalo de Navidad que tradicionalmente ofrece la Legión de Cristo al Niño Dios y a su Iglesia.
Los candidatos al sacerdocio provienen de 9 países: México (19), Estados Unidos (12), España (8), Brasil (4), Chile (1), Francia (1) Alemania (1), El Salvador (1) y Singapur (1). Sus edades oscilan entre los 28 y los 49 años. Los ocho legionarios españoles proceden de Madrid, Barcelona, Zaragoza, León y Toledo.
Los Legionarios de Cristo son una congregación católica, fundada en 1941 por el P. Marcial Maciel, L.C., que llegó a España en 1946. Tienen como carisma propio una vivencia profunda y auténtica de la caridad, es decir: conocer, vivir y predicar el mandamiento del amor, con especial hincapié en la benedicencia. Buscan vivir y transmitir al corazón de las personas la experiencia transformante de la persona viva de Cristo, y desarrollan su obra educativa, misionera y social en más de 20 países.
Navidad junto a María
También celebrarán un triduo navideño junto al pesebre del Santuario, esperando al Niño Jesús, los días 21, 22 y 23 de diciembre a las19:30 horas.
La Misa de Navidad será el 24 de diciembre a las 20:00 al aire libre.
Jóvenes y familias preparan el Corazón para Navidad en la Calle
Antofagasta recordó la matanza en la Escuela Santa María
Obispo de Copiapó ejecutará piezas musicales en concierto navideño
El concierto contará también con la destacada presentación de la orquesta y coro del Liceo de Música de Copiapó, con un hermoso repertorio navideño.
El Pastor de la Diócesis invita a toda la comunidad a participar de este evento, así como de otros similares que se han preparado para estas fechas, con el fin de conocer y disfrutar de buena música, ya que como lo ha señalado en distintas oportunidades, las artes, y en especial la música, tienen una gran relación con la belleza del culto y la liturgia de nuestra iglesia a través de la historia, y los copiapinos debemos aprovechar la oportunidad que nos da el tener un Liceo de excelencia musical, reconocido y valorado en diversos escenarios.
Fuente: Iglesia.cl
Falleció el P. Hernán Alessandri
Contemplar el Evangelio de hoy
Así lo tenía planeado, cuando el Ángel del Señor se le apareció en sueños y le dijo: «José, hijo de David, no temas tomar contigo a María tu mujer porque lo engendrado en Ella es del Espíritu Santo. Dará a luz un hijo, y tú le pondrás por nombre Jesús, porque Él salvará a su pueblo de sus pecados». Todo esto sucedió para que se cumpliese el oráculo del Señor por medio del profeta: «Ved que la virgen concebirá y dará a luz un hijo, y le pondrán por nombre Emmanuel, que traducido significa: “Dios con nosotros”». Despertado José del sueño, hizo como el Ángel del Señor le había mandado, y tomó consigo a su mujer.
Hoy, la liturgia de la palabra nos invita a considerar el maravilloso ejemplo de san José. Él fue extraordinariamente sacrificado y delicado con su prometida María.
No hay duda de que ambos eran personas excelentes, enamorados entre ellos como ninguna otra pareja. Pero, a la vez, hay que reconocer que el Altísimo quiso que su amor esponsalicio pasara por circunstancias muy exigentes.
Ha escrito el Papa Juan Pablo II que «el cristianismo es la sorpresa de un Dios que se ha puesto de parte de su criatura». De hecho, ha sido Él quien ha tomado la “iniciativa”: para venir a este mundo no ha esperado a que hiciésemos méritos. Con todo, Él propone su iniciativa, no la impone: casi —diríamos— nos pide “permiso”. A Santa María se le propuso —¡no se le impuso!— la vocación de Madre de Dios: «Él, que había tenido el poder de crearlo todo a partir de la nada, se negó a rehacer lo que había sido profanado si no concurría María» (San Anselmo).
Pero Dios no solamente nos pide permiso, sino también contribución con sus planes, y contribución heroica. Y así fue en el caso de María y José. En concreto, el Niño Jesús necesitó unos padres. Más aún: necesitó el heroísmo de sus padres, que tuvieron que esforzarse mucho para defender la vida del “pequeño Redentor”.
Lo que es muy bonito es que María reveló muy pocos detalles de su alumbramiento: un hecho tan emblemático es relatado con sólo dos versículos (cf. Lc 2,6-7). En cambio, fue más explícita al hablar de la delicadeza que su esposo José tuvo con Ella. El hecho fue que «antes de empezar a estar juntos ellos, se encontró encinta por obra del Espíritu Santo» (Mt 1,19), y por no correr el riesgo de infamarla, José hubiera preferido desaparecer discretamente y renunciar a su amor (circunstancia que le desfavorecía socialmente). Así, antes de que hubiese sido promulgada la ley de la caridad, san José ya la practicó: María (y el trato justo con ella) fue su ley.
Un momento para la oración...
Este fue el principio de Jesucristo: María, su madre, estaba comprometida con José; pero antes de que vivieran juntos, quedó embarazada por obra del Espíritu Santo. Su esposo, José, pensó despedirla, pero como era un hombre bueno, quiso actuar discretamente para no difamarla. Mientras lo estaba pensando, el Ángel del Señor se le apareció en sueños y le dijo: "José, descendiente de David, no tengas miedo de llevarte a María, tu esposa, a tu casa; si bien está esperando por obra del Espíritu Santo, tú eres el que pondrás el nombre al hijo que dará a luz. Y lo llamarás Jesús, porque él salvará a su pueblo de sus pecados". Todo esto sucedió para que se cumpliera lo que había dicho el Señor por boca del profeta: La virgen concebirá y dará a luz un hijo, y le pondrán por nombre Emmanuel, que significa: Dios-con-nosotros. Cuando José se despertó, hizo lo que el ángel del Señor le había ordenado y tomó consigo a su esposa.
Aquí se nos presenta un modelo de acción frente a la toma de decisiones y a como manejar las dudas. Ora?por ella, llévala como una pregunta sin respuesta, reclama a Dios sobre ella. Es la historia de la notable y única vocación de José, como padre adoptivo del Hijo de Dios.