Wednesday, August 05, 2015

Francisco sostiene que los divorciados vueltos a casar “no están excomulgados” y “forman parte de la Iglesia”. Video y texto completo catequesis


El Papa llama a “no tener nunca las puertas cerradas”, porque “todos podemos participar” en la vida de la comunidad


“No tenemos recetas sencillas, pero hay que animarlos a vivir su pertenencia a Cristo y la Iglesia”


(Jesús Bastante).- El Aula Pablo VI acogió la primera audiencia general de los miércoles tras el descanso veraniego, en la que el Papa habló de las familias que, tras el fracaso de su primer matrimonio, se unen de nuevo. "Estas personas no están excomulgadas, y no deben ser tratadas como tales. Siempre forman parte de la Iglesia", subrayó el Papa, en una declaración que sin duda supone una bomba de cara al próximo Sínodo sobre la Familia.
"La Iglesia sabe bien que estas situaciones contradicen el sacramento cristiano", reconoció Bergoglio, quien añadió que "además de ser maestra, la Iglesia tiene un corazón de madre, que busca siempre el bien y la salvación de todos, sin excluir a nadie". En este sentido, animó a diferenciar "entre quien ha sufrido la separación y quien la ha provocado", en la misma línea de las tesis del cardenal Kasper y la mayoría del Sínodo, quien defiende salidas personalizadas para cada situación.
Ante esto, Francisco animó a los fieles a "mirar la situación con los ojos de los niños pequeños", y entonces "veremos la urgencia de una acogida real a las personas que viven estas situaciones. ¿Cómo podemos pedirle a estos padres educar a sus hijos en la vida cristiana si están alejados de la comunidad? Es importante que el estilo de la comunidad y su lenguaje, esté siempre atento a la persona, a partir de los hijos, que son los que más sufren".
Y, desde esa comunidad abierta, "hacer todo para educar a los hijos en la vida cristiana,dando testimonio de una fe vivida y practicada, sin tenerlos a distancia de la vida de la comunidad, como si estuvieran incomunicados".
"El número de estos niños es muy grande. Es importante que sientan la Iglesia como madre atenta a todos, siempre dispuesta a la escucha y al encuentro", señaló Francisco, quien incidió en que "la Iglesia no ha sido insensible" a lo largo de los años, pero que aún "es necesaria una fraterna acogida, en el amor y la verdad, sobre el Bautismo que ha establecido una nueva convivencia, después de el matrimonio sacramental. Estas personas no están excomulgadas como algunos piensan, y no deben ser tratadas como tales. Siempre forman parte de la Iglesia".
Citando a Benedicto XVI, Francisco solicitó "un atento discernimiento y acompañamiento pastoral, sabiendo que no existen simples recetas", así como "una invitación a manifestar coherentemente la disponibilidad de la comunidad a acoger para que vivan su pertenencia a Cristo y la Iglesia, con la oración, con la escucha de la Palabra de Dios, con la liturgia, con la educación cristiana a los hijos, con la caridad y el servicio a los pobres, con el empeño a la justicia y la paz. Y con la bíblica del Buen Pastor: dar la vida por las ovejas. Un modelo también para la Iglesia, que acoge a sus hijos como una madre que da su vida por los demás. La Iglesia está llamada a ser siempre la casa abierta del Padre".
"Nunca las puertas cerradas, nunca. La Iglesia no tiene nunca cerradas las puertas a nadie. Todos podemos participar en cualquier modo en la vida de la Iglesia", improvisó el Santo Padre, quien añadió que "todos los cristianos estamos llamados a imitar al Buen Pastor, sobre todo las familias cristianas, que pueden colaborar con las familias heridas, acompañándolas en la vida y la fe de la comunidad".
Texto completo de la catequesis del Papa
Queridos hermanos y hermanas, ¡buenos días!
Con esta catequesis retomamos nuestra reflexión sobre la familia. Después de haber hablado, la última vez, de las familias heridas a causa de la incomprensión de los cónyuges, hoy quisiera detener nuestra atención sobre otra realidad: cómo cuidar a aquellos que, después del irreversible fracaso de su vínculo matrimonial, han comenzado una nueva unión.
La Iglesia sabe bien que una situación tal contradice el Sacramento cristiano. De todos modos, su mirada de maestra viene siempre de un corazón de madre; un corazón que, animado por el Espíritu Santo, busca siempre el bien y la salvación de las personas. He aquí porqué siente el deber, "por amor a la verdad", de "discernir bien las situaciones". Así se expresaba san Juan Pablo II, en la Exhortación apostólica Familiaris consortio (n. 84), dando como ejemplo la diferencia entre quien ha sufrido la separación y quien la ha provocado. Se debe hacer este discernimiento.
Si luego miramos también estos nuevos lazos con los ojos de los hijos pequeños, los pequeños miran, de los niños, vemos aún más la urgencia de desarrollar en nuestras comunidades una acogida real hacia las personas que viven tales situaciones. Por esto, es importante que el estilo de la comunidad, su lenguaje, sus actitudes, estén siempre atentos a las personas, a partir de los pequeños, ellos son quienes más sufren estas situaciones. Después de todo, ¿cómo podríamos aconsejar a estos padres hacer de todo para educar a los hijos a la vida cristiana, dando ellos el ejemplo de una fe convencida y practicada, si los tenemos alejados de la vida de la comunidad como si fueran excomulgados? No se deben agregar otros pesos a aquellos que ya los hijos, en estas situaciones, ¡ya deben cargar! Lamentablemente, el número de estos niños y jóvenes es de verdad grande. Es importante que ellos sientan a la Iglesia como madre atenta a todos, dispuesta siempre a la escucha y al encuentro.
En estas décadas, en verdad, la Iglesia no ha sido ni insensible ni perezosa. Gracias a la profundización realizada por los Pastores, guiada y confirmada por mis Predecesores, ha crecido mucho la conciencia de que es necesaria una fraterna y atenta acogida, en el amor y en la verdad, a los bautizados que han establecido una nueva convivencia después del fracaso del matrimonio sacramental; en efecto, estas personas no son en efecto excomulgadas, no están excomulgados, y no van absolutamente tratadas como tales: ellas forman parte siempre de la Iglesia.
Papa Benedicto XVI ha intervenido sobre esta cuestión, solicitando un discernimiento atento y un sabio acompañamiento pastoral, sabiendo que no existen "recetas simples" (Discurso al VII Encuentro Mundial de las Familias, Milán, 2 junio 2012, respuesta n. 5).
De ahí la reiterada invitación de los Pastores a manifestar abiertamente y coherentemente la disponibilidad de la comunidad a acogerlos y a animarlos, para que vivan y desarrollen cada vez más su pertenencia a Cristo y a la Iglesia con la oración, con la escucha de la Palabra de Dios, con la frecuencia a la liturgia, con la educación cristiana de los hijos, con la caridad y el servicio a los pobres, con el compromiso por la justicia y la paz.
El ícono bíblico del Buen Pastor (Jn 10, 11-18) resume la misión que Jesús ha recibido del Padre: la de dar la vida por las ovejas. Tal actitud es un modelo también para la Iglesia, que acoge a sus hijos como una madre que dona su vida por ellos. "La Iglesia está llamada a ser siempre la casa abierta del Padre [...] Ninguna puerta cerrada. Todos pueden participar de alguna manera en la vida eclesial, todos pueden integrar la comunidad. La Iglesia [...] es la
casa paterna donde hay lugar para cada uno con su vida a cuestas" (Exort. ap. Evangelii gaudium, n. 47).
Del mismo modo todos los cristianos están llamados a imitar al Buen Pastor. Sobre todo las familias cristianas pueden colaborar con Él cuidando a las familias heridas, acompañándolas en la vida de fe de la comunidad. Cada uno haga su parte asumiendo la actitud del Buen Pastor, que conoce cada una de sus ovejas ¡y a ninguna excluye de su infinito amor! Gracias.

 Éste fue el saludo del Papa:
Queridos hermanos y hermanas:
Retomando las reflexiones sobre la familia, deseo referirme hoy a la situación de los que tras la ruptura de su vinculo matrimonial han establecido una nueva convivencia, y a la atención pastoral que merecen.
La Iglesia sabe bien que tal situación contradice el sacramento cristiano, pero con corazón de madre busca el bien y la salvación de todos, sin excluir a nadie. Animada por el Espíritu Santo y por amor a la verdad, siente el deber de «discernir bien las situaciones», diferenciando entre quienes han sufrido la separación y quienes la han provocado.
Si se mira la nueva unión desde los hijos pequeños vemos la urgencia de una acogida real hacia las personas que viven tal situación. ¿Cómo podemos pedirle a estos padres educar a los hijos en la vida cristiana si están alejados de la vida de la comunidad? Es necesario una fraterna y atenta acogida, en el amor y en la verdad, hacia estas personas que en efecto no están excomulgadas como algunos piensan: ellas forman parte siempre de la Iglesia.
«No tenemos recetas sencillas», pero es preciso manifestar la disponibilidad de la comunidad y animarlos a vivir cada vez más su pertenencia a Cristo y a la Iglesia con la oración, la escucha de la Palabra de Dios, la participación en la liturgia, la educación cristiana de los hijos, la caridad, el servicio a los pobres y el compromiso por la justicia y la paz. La Iglsia no tiene las puertas cerradas a nadie!
***
Saludo a los peregrinos de lengua española, en particular a los grupos provenientes de España y Latinoamérica. En la memoria litúrgica de la Dedicación de la Basílica de Santa María la Mayor, confiemos a la Madre de Dios a todas las familias. Muchas gracias.




A "discernir bien las situaciones" de personas en nuevas uniones, invitó el Papa, afirmando que son siempre parte de la Iglesia

(RV).- Después de la pausa estiva Papa Francisco presidió la audiencia general de los miércoles ante miles de peregrinos reunidos en el Aula Pablo VI del Vaticano. Durante su catequesis retomó las reflexiones sobre la familia y abordó “la situación de los que tras la ruptura de su vínculo  matrimonial han establecido una nueva convivencia, y a la atención pastoral que merecen”. El Obispo de Roma recordó que “la Iglesia sabe bien que tal situación contradice el sacramento cristiano, pero con corazón de madre busca el bien y la salvación de todos”. Por este motivo la Iglesia “animada por el Espíritu Santo y por amor a la verdad, siente el deber de «discernir bien las situaciones», diferenciando entre quienes han sufrido la separación y quienes la han provocado”. jesuita Guillermo Ortiz
Escucha la voz del Papa en español en la síntesis que hizo del tema, aquí
Texto completo de la Síntesis del Papa en español:
"Retomando las reflexiones sobre la familia, deseo referirme hoy a la situación de los que tras la ruptura de su vinculo  matrimonial han establecido una nueva convivencia, y a la atención pastoral que merecenLa Iglesia sabe bien que tal situación contradice el sacramento cristiano, pero con corazón de madre busca el bien y la salvación de todos, sin exclusión de nadie. Animada por el Espíritu Santo y por amor a la verdad, siente el deber de «discernir bien las situaciones», diferenciando entre quienes han sufrido la separación y quienes la han provocado.
Si se mira la nueva unión desde los hijos pequeños vemos la urgencia de una acogida real hacia las personas que viven tal situación. ¿Cómo podemos pedirle a estos padres educar a los hijos en la vida cristiana si están alejados de la vida de la comunidad? Es necesario una fraterna y atenta acogida, en el amor y en la verdad, hacia estas personas que en efecto no están excomulgadas: ellas forman parte siempre de la Iglesia.
«No tenemos recetas sencillas», pero es preciso manifestar la disponibilidad de la comunidad y animarlos a vivir cada vez más su pertenencia a Cristo y a la Iglesia con la oración, la escucha de la Palabra de Dios, la participación en la liturgia, la educación cristiana de los hijos, la caridad, el servicio a los pobres y el compromiso por la justicia y la paz. La Iglesia no tiene las puertas cerradas a nadie".
"Saludo a los peregrinos de lengua española, en particular a los grupos provenientes de España y Latinoamérica. En la memoria litúrgica de la Dedicación de la Basílica de Santa María la Mayor, confiemos a la Madre de Dios a todas las familias. Muchas gracias."

Francisco: Los divorciados vueltos a casar no están excomulgados como muchos piensan




El Papa continuó su catequesis sobre la familia y afrontó un tema que cada vez suscita más interés, y que será objeto del próximo Sínodo sobre la Familia de octubre: la atención pastoral a las personas divorciadas vueltas a casar.

Era la primera audiencia general del verano tras el parón de julio y Francisco habló con franqueza sobre la cuestión.

FRANCISCO
"La Iglesia sabe bien que estas situaciones contradicen el Sacramento cristiano. Sin embargo, su mirada de maestra siempre se apoya en el corazón de madre. Un corazón que, animado por el Espíritu Santo, busca siempre el bien y la salvación de las personas”.

El Papa explicó que es necesaria una "fraterna y sincera acogida en el amor y en la verdad” para estas parejas. Al contrario de lo que muchos piensan, dijo el Papa,no están excomulgadas, una frase que arrancó el aplauso de los peregrinos en elAula Pablo VI.

FRANCISCO
"Estas personas no están excomulgadas, ¡no están excomulgadas! Y nunca deben ser tratadas como tal: Son siempre parte de la Iglesia”.

También habló sobre los niños. Dijo que son los que más sufren en estas situaciones y que por eso, las comunidades cristianas deben ser especialmente cuidadosas a la hora de tratar a estas parejas.

FRANCISCO
"Además, ¿cómo podremos recomendar a estos padres que hagan de todo por educar a sus hijos en la vida cristiana, dándoles ejemplo de una fe convencida y practicada si los tenemos distanciados de la vida de comunidad?”

Por último, Francisco reconoció que no hay recetas sencillas para aplicar en estos casos. Explicó que las comunidades tienen que apoyar a estas parejas para que sigan su camino de fe a través de fórmulas como la oración, la caridad, la escucha de la Palabra de Dios o la educación cristiana de los hijos.

Monday, August 03, 2015

La precariedad como espectáculo por Gonzalo García Campo (*)


"Las luces no debiesen, ahora, iluminar el espectáculo del rescate, sino alumbrar lo que aún es recubierto por mantos de silencio y omisión: las condiciones estructurales que permiten que 33 trabajadores hayan puesto en riesgo su vida por el incumplimiento de básicas obligaciones del empleador".

Se ha anunciado con bombos y platillos. Se ha hecho gala del elenco que protagonizará la película, dentro del cual destacan Antonio Banderas y JulietteBinoche. Se ha presentado como la proyección internacional de uno de los mayores logros de Chile, supuesto motivo de orgullo y complacencia para el país. 

Se trata, como es previsible, de la película “Los 33”, a estrenarse en Chile el jueves 6 de agosto.
Lo que se sabe hasta ahora es que la película estará centrada en la operación de rescate de los 33 mineros que pasaron, el año 2010, cerca de dos meses encerrados a más de 700 metros de profundidad, luego del derrumbe de la Mina San José. Y ha sido esperada con expectación. Sin ir más lejos, los jugadores de la selección tuvieron la oportunidad de ver el tráiler en medio de la concentración de la Copa América.
La operación de rescate, qué duda cabe, fue un acto espectacular: logró salvar a las 33 personas encerradas, luego de una espera angustiosa (para ellos, en el encierro; para sus familiares, en el campamento Esperanza, montado cerca de la mina), usando tecnología del más alto nivel y demostrando la excelencia de los equipos técnicos que permitieron el éxito de la operación. Alcanzó, incluso, para que un entonces desconocido ministro de Minería comenzara a atisbar una posible carrera presidencial. 

Todo ello justificó las eufóricas celebraciones que se expandieron por el país entero cuando se supo del rescate. 

Pero a cinco años del accidente es necesaria una reflexión más profunda, que vaya a la raíz de lo sucedido. Y entonces, cuando se contempla con distancia, la realidad parece ser mucho más oscura que lo que aparentaba.

Pues –y puesto así parece obvio– lo que hay antes de una operación de rescate, revestida de espectáculo, es la tragedia de 33 trabajadores víctimas de la desprotección más absoluta. No solo la desprotección física, que a punto estuvo de acabar con su vida, sino aquella propiciada por un sistema de relaciones laboralesque hace oídos sordos al incumplimiento de los derechos más básicos. No debe olvidarse que la Mina San José había sido multada, por falta de medidas de seguridad, dos semanas antes del accidente. Y que aun así siguió operando, produciéndose los hechos por todos conocidos.
La euforia que produjo el rescate impidió ver, en ese momento, el drama que se escondía detrás de un hecho como el vivido. El ambiente fue, de forma inocente o no, tomado por los festejos. Lo lamentable es que a un lustro de los hechos (la película se va a inaugurar, exactamente, 5 años y un día después del accidente) aún se festeje el rescate y se omitan las discusiones y medidas a que un evento de estas características debió haber dado lugar. Las luces no debiesen, ahora, iluminar el espectáculo del rescate, sino alumbrar lo que aún es recubierto por mantos de silencio y omisión: las condiciones estructurales que permiten que 33 trabajadores hayan puesto en riesgo su vida por el incumplimiento de básicas obligaciones del empleador.

El peligro, entonces, es que la película contribuya a que sigamos pendientes de lo que fue coyuntural, una medida de emergencia ante una tragedia sin proporciones, pero que olvidemos el drama que subyace. Y este peligro no entraña solo una cuestión de principios. Conlleva el riesgo de que la desgracia vuelva a suceder. Y que para la próxima, la suerte no juegue las mismas cartas y el resultado del accidente sea fatal. Y en el intertanto habremos montado nada más que voladores de luces, mientras se sigue haciendo de la precariedad norma y espectáculo. 

(*) Gonzalo García Campo: Abogado de la Universidad de Chile y miembro del Comité de Derecho Humanos de la Población La Legua. 

Con olor a oveja
En la rura de Francisco desde los SS.CC.
SS.CC. Chile

Müller: ninguna reducción de la Palabra de Jesús en el Sínodo sobre la familia


Habla el custodio de la ortodoxia católica: «Es necesario encontrar vías pastorales para una integración más fuerte en la comunidad de las personas en situaciones difíciles». Ninguna novedad sobre los lefebvrianos. En otoño llega una decisión sobre Medjugorje. Después de las polémicas por una frase suya, dice: «Soy fiel al Papa»

IACOPO SCARAMUZZICIUDAD DEL VATICANO

El Sínodo sobre la familia del próximo octubre deberá afrontar «el desafío de encontrar vías pastorales para una integración más fuerte en la comunidad» para las personas que se encuentran en «situaciones difíciles», «sin reducciones de la palabra de Jesús ni de la consecuente enseñanza de la Iglesia». Palabra del cardenal Gerhard Ludwig Müller,  Prefecto de la Congregación para la Doctrina de la Fe, quien, en una entrevista con katholish.de, confirma que el dicasterio vaticano se ocupará de Medjugorje en otoño, revela que no hay «novedades sustanciales» con los lefebvrianos, elogia la encíclica del Papa «Laudato si’» y su viaje a Sudamérica, que ha mostrado el compromiso de la Iglesia por «una auténtica teología de la liberación». Después, tras las polémicas que suscitó una de sus declaraciones sobre una de las tarea del ex Santo Oficio («estructurar teológicamente» el Pontificado), asegura: «Personalmente, la fidelidad al Papa a lo largo de mi vida siempre ha sido el deseo de mi corazón».



«Las cuestiones relacionadas con los matrimonios y la familia han asumido en nuestro tiempo una nueva actualidad», afirmó el purpurado alemán en vista del próximo sínodo de octubre. Debemos ayudar a las personas, y también a los católicos, a comprender de nuevo qué sentido tiene casarse y, de esta manera, vincularse públicamente a un ser humano. La preparación y el acompañamiento del matrimonio requieren una renovación y profundización. La Iglesia debe dirigirse nuevamente a la familia y la familia se debe abrir nuevamente a la Iglesia. Al final están las conocidas cuestiones sobre el acompañamiento pastoral de personas en situaciones difíciles: aquí el sínodo se encuentra frente al desafío de encontrar vías pastorales para una integración más fuerte en la comunidad, sin reducciones de la Palabra de Jesús ni de la consecuente enseñanza de la Iglesia. Para el futuro de la Iglesia y de la sociedad, la familia tiene un significado insustituible».

 
El reciente viaje del Papa a Sudamérica demuestra «que la Iglesia se debe comprometer para una auténtica teología de la liberación», una teología que «no esté alineada ideológicamente, sino que busque el bien del hombre y de la sociedad», afirmó Müller. Además, subrayó que su libro escrito con el teólogo peruano Gustavo Gutiérrez, y que lleva un prefacio del mismo Pontífice argentino, «es una señal en este sentido».


El Prefecto de la Congregación para la Doctrina de la fe responde también a una pregunta sobre la discusión que provocó una frase sobre el hecho de que una de las tareas de su dicasterio sería «estructurar teológicamente» el Pontificado: «Mi preocupación era indicar la específica tarea de la Congregación para la Doctrina de la Fe: promover y proteger la fe y la moral en toda la Iglesia católica en nombre del Papa». El ex Santo Oficio, en este sentido, «ayuda al Sucesor de Pedro en la preparación de documentos importantes, pensemos por ejemplo en las dos grandes encíclicas Lumen Fidei y Laudato si’, publica en nombre del Papa documentos relacionados con nuevas cuestiones y se dedica a cuestiones urgentes para el Papa, para profundizarlas teológicamente».


«Personalmente, la fidelidad al Papa a lo largo de toda mi vida siempre ha sido un deseo de mi corazón». En relación con la ‘encíclica ecológica’, Müller indicó: «Se trata de una circular de orientación que prosigue la tradición de las encíclicas sociales. Estoy muy agradecido al Santo Padre por la Encíclica».


El purpurado alemán al final también respondió a algunas preguntas relacionadas con casos de los que se ocupa su ente. En relación con las negociaciones con los lefebvrianos, «no hay novedades. El Santo Padre desea que sigamos en la cuestión ‘con tenacidad y paciencia’», y, en vista del objetivo de un preámbulo doctrinal que el grupo ultratradicionalista debería aceptar para poderse reconciliar con la Iglesia católica, «en los últimos meses ha habido encuentros de diferentes géneros con el objetivo de reforzar la confianza recíproca».

Sobre la decisión vaticana relacionada con Medjugorje, en Bosnia-Herzegovina, en donde algunos videntes sostienen que se siguen verificando apariciones marianas, Müller insistió en que los resultados de la comisión guiada por el cardenal Camillo Ruini «examinó profundamente toda la cuestión» y la documentación será examinada por la Congregación para la Doctrina de la Fe «en la sesión ordinaria de otoño». El dicasterio entregará después su parecer al Papa para una «decisión».

Vatican Insider

Perspectivas para las CEBs en el pontificado de Francisco


Reunión en Rio de Janeiro de los asesores de las CEBs


"Las CEBs tienen que ser fuente de utopía y liberación"


(Luis M. Modino, corresponsal en Brasil).- La llegada del Papa Francisco ha supuesto un impulso para las Comunidades Eclesiales de Base (CEBs). A partir de esa nueva situación eclesial, el ISER Asesoría ha organizado de 30 de julio a 1 de agosto, en Rio de Janeiro, un encuentro para asesores y asesoras de las CEBs de Brasil. Se han hecho presentes más de 50 personas, procedentes de los diferentes rincones del país, para reflexionar juntos a partir del tema "Perspectivas para las CEBs en el Pontificado del Papa Francisco", sin dejar de lado la desafíos que se presentan en la evangelización del mundo urbano, aspecto que constituye el elemento central de reflexión de cara al próximo Intereclesial, a ser celebrado en Londrina, en enero de 2018.
Los desafíos del mundo urbano son grandes y complejos, así como los que presenta la propia realidad eclesial. Dentro de este panorama socio-eclesial, las CEBs se mueven en una perspectiva de esperanza, que surge de la propuesta del Reino y la retomada de Francisco de la visión eclesiológica del Vaticano II.
Las CEBs se posicionan como instrumento necesario y eficaz en la realización de la misión, de la que son destinarios principales la juventud, los empobrecidos y excluidos y las mujeres y en la que también se hacen partícipes los movimientos populares, las pastorales sociales y otras Iglesias, con quienes quieren asumir conjuntamente las causas de los pobres. Fueron compartidas diversas experiencias de trabajo en la periferia de algunas ciudades brasileñas y con aquellos que viven en las periferias existenciales, que constatan estas afirmaciones. Todo ello sin olvidar que vivimos en una sociedad y participamos de un lenguaje donde lo virtual cobra cada vez más protagonismo.
En este sentido, Raquel Rolnik, Profesora de la Universidad de São Paulo y ex-relatora de la ONU en cuestiones referentes al Derecho a una Vivienda Digna, después de analizar la realidad del mundo urbano, señalaba que las CEBs deben asumir el papel, a partir de su compromiso con la liberación, de ofrecer una lectura diferente de lo que está pasando, que sea fuente de esperanza y utopía. Y no sólo eso, sino que también deben mostrar para los movimientos populares que no están locos, ni solos y que son legítimas sus reivindicaciones.
De la reflexión en común surge la necesidad de revitalizar las CEBs, reviendo sus principios orientadores y metodológicos, siendo necesario un diálogo con la compleja realidad del mundo urbano, a partir de una perspectiva bíblica, en la que deben cimentarse experiencias de fe transformadoras, libertadoras y proféticas, desde un encuentro personal y comunitario con Jesús de Nazaret, valorizando la religiosidad popular y elaborando un discurso contrario al del mercado, que coloque el foco en la solidaridad, la vida fraterna, las reconstrucción de las relaciones comunitarias, el macro-ecumenismo, la ecología, la misericordia y la escucha del clamor de los sufridores, asumiendo el compromiso de luchar por derechos, que lleve a reafirmar la centralidad de los pobres y la práctica de la justicia. Todo ello basado en una articulación de la mística, la presencia, el testimonio y la profecía.
Las CEBs son conscientes de que el actual es un tiempo de búsqueda, en un ambiente donde el clericalismo y auto-referencialidad eclesial, llevan a un sentimiento de estar como ovejas sin pastor. A esto se refería Francisco de Aquino Junior, sacerdote y profesor de Teología, quien hacía una lectura histórico-teológica de la vida de la Iglesia en los últimos cincuenta años y de las consecuencias del modelo eclesial asumido desde la década de ochenta y el empeño del Papa Francisco por cambiar esa dinámica, aspectos en los que también insistía el profesor Sergio Coutinho. Desde ahí, el ser Iglesia en salida, que tanto incentiva el obispo de Roma, tiene que partir de algunas preguntas: ¿Para dónde? ¿Con quién? ¿A favor de quién?
Es asumido por las CEBs que hoy son una minoría teológica y eclesiológica, que no son la única expresión profética del Reino, que deben buscar el consenso, que no pueden diluir el espíritu, carisma e identidad dentro de la realidad contemporánea y que son Iglesia pobre y de los pobres, colocando a los excluidos, las minorías y el seguimiento de Jesús de Nazaret como elementos centrales.
El camino a seguir debe partir de un proceso de formación de los laicos y laicas que animan la vida de las comunidades, desde una perspectiva bíblica y teológica que coloque la Palabra de Dios en el centro de la experiencia comunitaria, impulsando los grupos de reflexión bíblica. Hacerse presente en las bases con nuevas metodologías es un desafío urgente, teniendo en cuenta las experiencias bien sucedidas de vida comunitaria y aprovechando los vientos favorables llegados con Francisco y que han permitido que vuelvan a cobrar protagonismo las intuiciones eclesiológicas formuladas en el Vaticano II y Medellín.
Las CEBs apuestan por una eclesiología participativa, en la que los consejos pastorales sean más valorados, comunitaria, ministerial, laical, ecuménica, aspectos defendidos en el Vaticano II. Insisten en la necesaria incorporación de los jóvenes y otros actores sociales y en el imperativo de abrazar el cuidado de la Casa común y de los frágiles del mundo.
A partir de estas ideas surgen algunas preguntas, como la que formulaba en su intervención el sociólogo Pedro Ribeiro de Oliveira, quien cuestionaba si las CEBs todavía son comunidades eclesiales de base, si no han dejado de ser aquello que Pedro Casaldáliga ya señalaba en 1989, definiéndolas como "la forma de toda la Iglesia ser", para convertirse en un movimiento espiritual a partir de los círculos bíblicos y la Teología de la Liberación. También la igualmente socióloga Solange Rodrigues, que forma parte del equipo de trabajo del ISER Asesoría, se interrogaba sobre si tiene sentido hablar de CEBs en una sociedad urbana, compleja y plural.
A decir verdad son muchos los elementos a ser reflexionados y, al mismo tiempo, muchas las preguntas que surgen a la hora de llevar a cabo un proceso evangelizador basado en la centralidad de los pobres y la lucha por la justicia. A eso intentan responder las CEBs de Brasil y de tantos lugares del mundo, especialmente de América Latina. Todo ello sin olvidar la letra de la canción con la que se encerraba el encuentro: "Nuestra alegría es saber que un día todo este pueblo se liberará, pues Jesucristo es el Señor del mundo, nuestra esperanza realizará".
RD

José Manuel Bernal: "Me duele la liturgia, pero más los liturgos"


"Hoy entendemos y vivimos la fe con acentos diferentes"


"Examinemos si nuestro comportamiento de pastores responde a las expectativas"


(José Manuel Bernal).- Estoy leyendo con dolor algunos comentarios, altamente negativos, sobre la situación de la liturgia en la Iglesia (J.M. Castillo, P. D'Ors, J.A. Cabré). Me duele el tono derrotista; me duele también la realidad pastoral, que debemos reconocer, y que en muchos casos resulta lamentable; me duele, sobre todo, la falta de formación de muchos pastores, su desconocimiento de las líneas de fuerza que dan sentido a la liturgia.
Coincido con sus críticas a la reforma litúrgica conciliar. Se quedó corta en muchos aspectos. Me duele. La traducción de los textos latinos a las lenguas vivas no ha resuelto el problema del lenguaje. Porque nuestra manera de entender y de imaginar la realidad no coincide con el de los autores que redactaron los antiguos textos de oración. Hoy entendemos y vivimos la fe con acentos diferentes. Los textos traducidos no reflejan la chispa ocurrente que poseían los textos originales.
Tampoco se ha acertado con la remate de los símbolos y de los rituales. La gente los entiende escasamente. Porque los ritos litúrgicos pertenecen a otro universo simbólico, al mundo rural; y solo se entienden desde una experiencia en permanente contacto con la naturaleza. Nuestras gentes están viviendo un afanoso éxodo del campo a la ciudad y, al entrar en las nuevas iglesias urbanas, se sienten desubicados, perdidos, incapaces de entender el lenguaje simbólico de la liturgia. Este es un problema grave. Me duele.
También me duelen las inercias y los miedos que mermaron la libertad y la iniciativa de los artífices de la reforma litúrgica. Me duele el peso de interpretaciones teológicas radicales e inflexible que, desde las altas instancias eclesiásticas, cercenaron los impulsos de una reforma más audaz y más sensible a las exigencias de la pastoral. Me duele el lastre clericalista que ha dominado importantes decisiones; como la comunión bajo las dos especies, el acceso de las mujeres al ministerio ordenado, la aceptación de la celebración plenamente comunitaria de penitencia, etc. Todo esto lo sufro, y me duele.
Pero aún me duele más el comportamiento desconcertante de muchos liturgos, pastores responsables de las celebraciones litúrgicas. Porque estoy plenamente convencido de que no son precisamente los «más de mil años de retraso que lleva la Iglesia en la liturgia» (Castillo) lo que está motivando el desconcierto de la gente, su falta de participación en las celebraciones y su alejamiento de la liturgia; hay otros motivos tan importantes como ese. Me refiero a la falta de formación de muchos pastores, a su escasa sensibilidad litúrgica, a su incontinente afición a inventar textos litúrgicos y formas nuevas de celebración; si nuestros fieles no se adentran activamente en la liturgia no es porque esta no sea atractiva o les resulte insoportable (D'Ors, Cabré); seguramente lo que se echa en falta es la viveza comunicativa del celebrante, su palabra de fe estimulante, sus gestos trasparentes capaces de mover a la asamblea a dejarse atrapar por la fuerza del misterio. Hay un nivel de fe y de espiritualidad, alimentando por la lectura de la palabra de Dios y por la oración, que está en la base de la celebración y debe ser impulsado por los liturgos responsables.
No echemos la culpa a la liturgia. No nos lavemos las manos hipócritamente para exculpar nuestra responsabilidad pastoral. No miremos hacia otra parte. Repasemos nuestras responsabilidades y examinemos si nuestro comportamiento de pastores, de liturgos, de orantes, responde a las expectativas de nuestras asambleas y comunidades. La reforma litúrgica está llena de lagunas y de fallos; aún así nos brinda muchas posibilidades para crear celebraciones vivas y profundas.
RD

The Washington Post: "No se puede entender al Papa sin Perón ni Evita"

"Ha traído una vena rebelde distintiva a la sede de San Pedro"


Análisis del rotativo ante la visita del Papa a Estados Unidos


(MDZOL).- "No se puede entender al Papa sin Perón ni Evita". The Washington Post, en su portada, anticipa la visita de Francisco a Estados Unidos desde un análisis personal con enfoque político. "El muchacho inquieto de Flores es hoy un Papa inquieto".
"Hace unos años, cuando él aún no era todavía el papa Francisco, el cardenal Jorge Mario Bergoglio, arzobispo de Buenos Aires, visitó el convento donde hizo el jardín de infantes en el barrio de Flores. Las monjas se reunieron alrededor.
"¿Cómo era Bergoglio en aquel entonces?"Un pequeño demonio," respondió una monja. "Jorge era un niño inquieto, siempre corriendo," dijo la hermana Martha Rabino, de 74 años, la madre superiora. "Las hermanas dicen que él no iba a quedarse quieto."
"El muchacho inquieto de Flores es hoy un Papa inquieto. En los dos años desde que fue nombrado pontífice, Francisco, de 78 años, ha traído una vena rebelde distintiva a la sede de San Pedro. Observadores papales predijeron que iba a sacudir a la jerarquía del Vaticano. Pocos esperaban que él sumergirse en la política global con tanto fervor evangélico".
"Francisco se prepara para dirigirse al Congreso y a las Naciones Unidas, en lo que será su primera visita papal a los Estados Unidos, desde el 22 hasta el 27 de septiembre próximo. Allí sus convicciones morales y políticas estarán en exhibición como nunca antes".
Estos son los párrafos iniciales de un artículo que este domingo a la tarde ocupa la portada principal del diario estadounidense The Washington Post, en el que no sólo en el título aparece el nombre del pontífice nacido en el barrio porteño de Flores, sino también los de Juan Perón y Evita.
RD

Pedro Casaldáliga será operado este miércoles del fémur tras una caída


A sus 87 años, el "profeta de la Amazonía" está "animado" y acompañado


El religioso claretiano fue trasladado a la ciudad de Ceres para la intervención


(Jesús Bastante).- Novedades en el estado de salud del "profeta de la Amazonía". A sus 87 años, el obispo Pedro Casaldáligasigue lúcido, luchando contra "mi hermano Párkinson" y atento a las novedades en la Iglesia y el mundo. El pasado jueves, sin embargo, el claretiano se cayó,fracturándose el fémur. Será operado este miércoles.
Así lo explican a Religión Digital Maritxu Ayuso y José María Concepción, junto conJoan de Quadras y María José Raba, algunas de las personas que pasan varios meses acompañando a Casaldáliga. "Gente de casa", como dice el propio Pedro, componentes de su comunidad.
"Nos dirigimos a vosotros por el interés que siempre habéis mostrado por Pedro y como profesionales de la información", continúan, explicando que "ayer sábado en la tarde, nos comunicaron que Pedro se había caído el jueves y trasladado a la ciudad de Ceres, estado de Goiás, próximo a Mato Grosso, y donde siempre se ha hecho las revisiones, para ver la importancia de la caída y la revisión anual. Se le ha encontrado ¿fisura-rotura? de la cabeza del fémur".
"Hemos hablado con el doctor Antònio, en el que siempre Pedro ha confiado, nos comentó que tiene previsto realizar la operación el miércoles dependiendo del preoperatorio y preparación, dados los 87 años que Pedro lleva a sus espaldas", añaden sus amigos, quienes apuntan que "hemos podido hablar con el propio Pedro aunque de una forma limitada pues se le habían suministrado unos calmantes para el dolor, como siempre animado".
"Afortunadamente, su sobrina Glòria Casaldàliga, llegaba el mismo día. Glòria, militante del MST y presidenta de la Asociación Araguaia, podrá acompañar a su tío Pedro en todo este proceso, y para todos nosotros será la mejor interlocutora de la situación".
"Os pedimos que administréis esta información y las futuras con el mayor rigor, los muchos amigos y admiradores de Pedro tienen derecho a conocer la situación pero no nos gustaría que diera lugar a un rosario de panegíricos o notas necrológicas como ocurrió hace un mes", concluyen Maritxu y José María, conscientes de que cualquier información sobre el estado de salud de Casaldáliga supone una información de suma relevancia para miles de personas.

Implicancias morales para votar la idea de legislar sobre el aborto por Marco Antonio Velásquez


"Con ley de aborto o sin ella, los cristianos chilenos tienen la oportunidad de testimoniar las convicciones profundas de su fe"


La Cámara de Diputados vota este martes el proyecto de ley de despenalización de la ley


"Hay evidencia de autocensura de algunos teólogos y moralistas que piensan distinto a los obispos"



El martes 4 de agosto la Cámara de Diputados debe someter a votación la idea de legislar el proyecto que despenaliza el aborto bajo las causales de riesgo de vida de la madre, violación e inviabilidad del feto; iniciativa originada en el poder Ejecutivo y despachada al Congreso Nacional el 31 de enero de 2015.
En una sociedad con innegables raíces cristianas dicho proyecto despierta un elevado interés público, que se expresa en una fuerte resistencia de algunos sectores de la población y en una contundente adhesión en otros. La iniciativa del Ejecutivo se convierte así en fuente de tensión ciudadana, precisamente porque se juegan en esto cuestiones morales fundamentales. Consecuentemente, toda la presión social se dirige hacia los parlamentarios que tienen la compleja tarea de votar la idea de legislar; y particularmente hacia los legisladores que profesan o adhieren a los principios del cristianismo.
El domingo 2 de agosto los obispos chilenos han publicado dos inserciones en la prensa. En una piden coherencia a los legisladores católicos y en otra, dirigiéndose a los legisladores cristianos dicen: "les recoradamos con fuerza su irrenunciable e inexcusable deber de promover leyes justas y de no colaborar con una ley de aborto". Con esto los obispos buscan influir en la conciencia de los parlamentarios cristianos para que rechacen la idea de legislar sobre el proyecto en cuestión.
En medio de las presiones que reciben los parlamentarios ha faltado una voz orientadora que ayude a despejar las cuestiones fundamentales, en el terreno de los principios, que son previas al contenido del proyecto legislativo. En esta línea, el servicio que la Iglesia ha debido prestar, antes que actuar por la vía coercitiva, ha debido ser el de brindar una voz orientadora que ayude a guiar la conciencia de los legisladores cristianos en la fase previa, que es resolver la idea de legislar.
Junto al llamado de los obispos, hay evidencia de autocensura de algunos teólogos y moralistas, quienes, pensando distinto a los obispos en estas materias, han renunciado a iluminar una realidad compleja y dolorosa como la que los parlamentarios deben abordar próximamente. Este hecho debe llamar a un honesto cuestionamiento eclesial, por la falta de libertad que se respira en los atrios de la Iglesia para acompañar a la sociedad ante cuestiones dilemáticas que se presentan en el camino de la historia, donde el Pueblo de Dios, de estas latitudes, está llamado a unir su destino al del pueblo chileno.
Consecuentemente, esta reflexión surge como una búsqueda seria por alcanzar una respuesta personal ineludible, en un época y en una cultura que interpela la conciencia cristiana frente a temas de interés social que no admiten evasión. Como hijo de la Iglesia y ciudadano del mundo, esta reflexión surge como un deber moral de dialogar y compartir aquellos principios fundamentales que pueden ayudar a conseguir consensos sociales necesarios y progresivos.
Deber moral de legislar. Existe una realidad innegable, cual es la realización de abortos ilegales, que se practican aun en presencia de una ley que lo penaliza. No existen estadísticas fiables de la cantidad de abortos ilegales, pero estimaciones fundadas lo dimensionan entre 10 mil y 40 mil por año. Las mujeres que lo practican no sólo desafían a la ley, sino que también exponen su integridad personal, arriesgando incluso la propia vida. Consecuentemente, se configura un problema social que no puede ser rehuido y que el Estado tiene el deber de abordar. Surge entonces el deber de legislar frente a un drama humano y social. En esto no puede sino haber coincidencia ciudadana transversal.
Respeto del juego democrático. Los cristianos, como ciudadanos del mundo, están llamados a asumir las "realidades temporales" como el lugar teológico confiado por Dios a los discípulos de Jesucristo. Ello implica no sólo el lugar, sino también su organización social, que en este caso supone el respeto del juego democrático como mecanismo establecido para construir consensos. Luego, nada exime del ejercicio ciudadano de la participación democrática, que implica respetar la voluntad de las mayorías que definen las leyes que regulan la convivencia social, sabiendo que para los cristianos hay una Ley superior dictada por Dios, que guía la conciencia personal, pero que no obliga a imponerla a otros. Éste es el testimonio maravilloso de los primeros cristianos, que despertaba la admiración de los paganos y que con elocuencia ha quedado relatado en la conocida carta a Diogneto: "Obedecen las leyes establecidas, y sobrepasan las leyes en sus propias vidas."
Luego el cristiano no teme a participar del juego democrático, participando en la discusión y en el diálogo con los recursos de la persuasión, pero bajo ningún punto de vista con las armas de la coerción ni el amedrentamiento.
Respeto de la conciencia personal de los legisladores. La conciencia es el lugar que Dios se reserva en el hombre y la mujer para invitarlo a hacer el bien y evitar el mal. Por lo tanto, el respeto de la conciencia humana es sagrado y cualquier acto conducente a amedrentarla, a presionarla e incluso a inducirla con mecanismos como el lobby o la propaganda son faltas morales graves porque buscan suplantar el lugar de Dios en la conciencia del otro. El espacio de los pastores y de los cristianos en este ámbito es el de persuadir con la fuerza de la convicción en el Congreso Nacional o en el foro público, de cara al país y ante los ciudadanos.
Asimismo, siendo la actuación en conciencia un ejercicio soberano de la voluntad humana, nada habilita a los partidos políticos para exigir a sus parlamentarios la actuación colectiva bajo las llamadas órdenes de partido. "Votar en conciencia significa que ni la afiliación política de partido ni la pertenencia confesional religiosa condicione el estar a favor o en contra. Puede haber en ambos lados del arco parlamentario, tanto quienes estén a favor como quienes estén en contra, por razones ético-legales (también científicas), y no por presiones ideológicas, ya sean político-partidistas, religiosas o irreligiosas". (Juan Masiá SJ, "Dos entrada sobre el aborto").
Responsabilidad cívica de dialogar. Habiendo necesidad de construir consensos, es necesario desplegar todas las potencialidades de la capacidad de dialogar. Ello implica asumir la "responsabilidad de usar el lenguaje para finalidades apropiadas como, por ejemplo, informar, dialogar, buscar algo en común y expresarlo. Por tanto, responsabilidad de debatir correcta y serenamente, sin crispación y sin manipular el lenguaje por motivaciones ideológicas, ya sean pseudo-políticas, pseudo-científicas o pseudo-religiosas."(Juan Masiá SJ, "Dos entrada sobre el aborto").
El martes se vota en la Camará de Diputados la idea de legislar en base a un proyecto que despenaliza el aborto bajo las causales de riesgo de vida de la madre, violación e inviabilidad del feto. Con ley de aborto o sin ley de aborto, los cristianos chilenos tienen la oportunidad de testimoniar las convicciones profundas de su fe, así como lo hacían los primeros cristianos, quienes sin entrar en pugna con la cultura dominante daban ejemplo de vivir plenamente las consecuencias de su adhesión al Evangelio, al extremo de provocar la conciencia de los paganos que, admirados, decían:
"Viven en ciudades griegas y bárbaras, según les cupo en suerte, siguen las costumbres de los habitantes del país, tanto en el vestir como en todo su estilo de vida y, sin embargo, dan muestras de un tenor de vida admirable y, a juicio de todos, increíble. Habitan en su propia patria, pero como forasteros; toman parte en todo como ciudadanos, pero lo soportan todo como extranjeros; toda tierra extraña es patria para ellos, pero están en toda patria como en tierra extraña. Igual que todos, se casan y engendran hijos, pero no se deshacen de los hijos que conciben. Tienen la mesa en común, pero no el lecho. " Carta a Diogneto V.


Chile: Iglesia Católica rechaza proyecto de ley de aborto terapéutico


RD/Reflexión y Liberación

"Los Papas se equivocan" por Jorge Costadoat sj


"El profeta incomoda. Nunca tiene toda la razón. Es insoportable. Nadie lo acalla"


El concilio de Constantinopla III (681) condenó al papa Honorio por negarle una voluntad humana a Cristo. Recortaba su humanidad. Un Cristo así concebido no habría sido un ser humano capaz de discernir su camino a Dios como debe hacerlo cualquier cristiano.
El papa Bonifacio VIII le "aserruchó" el piso al papa Celestino. Lo obligó a renunciar. El papa Julio II emprendió la guerra contra Francia. ¡Qué hace un Papa con lanza en ristre!
El papa Pío IX condenó a quienes postulaban la libertad de culto. El Estado, según él, sólo debía admitir una única religión, la católica. El Vaticano II lo habría condenado a él. Este Concilio innovó en la doctrina. Admitió la libertad religiosa. Pero sería tal vez un anacronismo condenar a Pío IX a posteriori. Los tiempos cambian. El peor error es que la Iglesia no cambie con los tiempos.
Todos los Papas han debido confesarse. Dudo que alguno no se haya considerado pecador. Pablo VI se equivocó. Juan Pablo II declaró líder de juventudes a Marcial Maciel. Mal. Lo engañaron. Hicieron que se equivocara.
Benedicto XVI puso remedio al error anterior. Redujo a Maciel. Pero se equivocó en Aparecida (2007): enalteció la llegada del cristianismo con la Conquista de América. A los diez días tuvo que dar explicaciones.
El papa Francisco, según los chilenos, no debió hablar del mar en Bolivia. Se esperaba que no lo hiciera. Sus propios consejeros diplomáticos han debido decirle que mejor no hiciera. Pero este Papa es muy libre. Se salta los protocolos. No se deja presionar. Ha hablado del mar justo cuando se revisa un tema en La Haya. ¿No sabe que Chile ha querido establecer relaciones diplomáticas con Bolivia y que Bolivia no ha querido? ¿Alguien le dijo que si insinuaba una solución justa en favor de nuestros vecinos, cerraba las puertas a convertirse a futuro en un mediador entre los dos países, como lo fue Juan Pablo II en el diferendo con Argentina? Se perdió esta posibilidad. Un error. ¿Uno o varios errores?
Pero también cabe la posibilidad de que Francisco no se haya equivocado. Tal vez los chilenos no hemos prestado suficiente atención a la opinión que tienen los demás países sobre nosotros. Decimos que los tratados no se tocan: pacta sunt servanda! Éste es el quicio del derecho internacional. Tocarlos podría llevar al planeta al caos. Sí, pero el derecho cambia. Otras fuentes nutren la idea actual de justicia. Dicen.
El Papa ha dicho que no es injusto que Bolivia reclame. Hoy no se puede insistir tan fácilmente en que las guerras generen títulos de dominio justos. Puede ser que la apelación del Papa sea profética, como otras muchas suyas. El profeta incomoda. Nunca tiene toda la razón. Es insoportable. Nadie lo acalla. Reclama justicia pero sin bajar a detalles. Si se le piden cuentas de cómo hacer las cosas, seguramente no sabrá qué decir. El profeta acierta en lo fundamental y se equivoca en todo los demás.
¿Y si los chilenos fuéramos los equivocados y el Papa tuviera la razón? Los profetas apelan a la imaginación. ¿Cómo no se nos ocurrirá algo para acabar con una guerra que, según parece, no terminó bajo todos los respectos y que nunca debió ser?

Jorge Costadoat sj
Cristo en Construcción
RD
Foto: Roberto Bravo Vidal