Friday, December 11, 2015

Cambio climático y migraciones por José Luis Pinilla Martín sj

Cambio climático y migraciones

En los próximos cincuenta  años, 1.000 millones de personas que podrían migrar por razones climáticas, principalmente de los países más empobrecidos, seguirán esperando a la puerta…  Y es que los gritos de la tierra y los gritos de los pobres son un único grito, porque "no hay dos crisis separadas, una ambiental y otra social, sino una sola y compleja crisis socioambiental " según recordó recientemente el cardenal  A. Turkson, en el Foro Internacional  “El cuidado de la casa común”.

Y pensando en los más débiles.  “¿Qué hay de nuestros hermanos y hermanas, muchos de ellos niños, que escapan de la pobreza generada por los huracanes y las sequías y arriesgan sus vidas cruzando con el sueño de una vida mejor, y se topan con un muro vergonzante?”, como se pregunta el citado cardenal.

La propuesta es la ecología integral, - recogiendo el eco de la “Laudato Sí”-  que se sustenta  en la convicción imprescindible de que hay que  tener en cuenta -para abordar el fenómeno-  las dimensiones individuales y colectivas,  externas e internas, los desafíos locales y globales etc. Conjuntamente. Ecología integral, que atienda cómo afecta al hombre cualquier desastre, sobre todo a los más vulnerables, y pueda preguntarse, más allá de la curiosidad, desde dónde y cómo se han enraizado en la historia planetaria y en la individual dichos desastres. Es la base para la justicia y el desarrollo en el mundo, donde cada uno de nosotros tenemos un papel que desempeñar, incluso con pequeñas acciones que pueden ir marcando la diferencia.

Reflexiones  que yo también me hacía contemplando los humildes zapatos, de un hombre valiente y profético, que quiso también caminar con otros muchos por las calles de Paris estos días de la Cumbre del Clima (COP21).  Y que como no es Dios – solamente su Vicario- no puede estar en todos los sitios a la vez, pero al menos dejó, en la Plaza de la República de París, los testimonios  modestos de sus zapatos (acompañados precisamente por los de los del  Cardenal Turkson y los del cardenal Humes). Unos zapatos gastados de tanto acompañar, por tantos caminos, los sufrimientos de los pobres.

P. Jose Luis Pinilla Martin S.J,. Director Comisión Episcopal de Migraciones
Espiritualidad ignaciana
Jesuitas España

Misericordiae vultus

AnoDeLaMisericordia

Jesucristo es el rostro de la misericordia del Padre. El misterio de la fe cristiana parece encontrar su síntesis en esta palabra
Siempre tenemos necesidad de contemplar el misterio de la misericordia. Es fuente de alegría, de serenidad y de paz. Es condición para nuestra salvación. Misericordia: es la palabra que revela el misterio de la Santísima Trinidad. Misericordia: es el acto último y supremo con el cual Dios viene a nuestro encuentro. Misericordia: es la ley fundamental que habita en el corazón de cada persona cuando mira con ojos sinceros al hermano que encuentra en el camino de la vida. Misericordia: es la vía que une Dios y el hombre, porque abre el corazón a la esperanza de ser amados para siempre no obstante el límite de nuestro pecado
Misericordiae Vultus, bula convocatoria Año jubilar de la misericordia
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Nano Crespo
Nova Bella

Dime una Palabra por Luis Fernando Crespo SM. Adviento XII

12.11

11 de diciembre
Viernes II de adviento

Mt 11, 16-19 Hemos tocado la flauta y no habéis bailado


Bailar tu baile, Señor, pues como dice la poetisa “cosida estoy al ruedo de tu manto me levantas me tumbas giro contigo giro y en cada nuevo giro es más honda la entrega” (Claribel Alegría). Hazme niño de plaza que no se pierde tu música, Señor, ni tu baile, ni tu canto, pues no sabe ni baile ni canto ni de música, pues solo es lo que es para ti, sin ser nada.

Luis Fernando Crespo SM
Dime una Palabra

IMÁGENES PARA PENSAR. ¿A qué huele tu tablet?



Me acuerdo, cuando era pequeño, que en mi casa siempre había algún libro sobre la mesa del salón.

Me acuerdo que me gustaba cogerlos en la mano y oler las paginas pares y las impares. ¡Qué hermoso olor!

El otro día entré de nuevo en casa de mis padres y por primera vez no vi un libro, si no un tablet “lleno” de libros. Lo cogí en la mano y me di cuenta que no olía a libro y pensé, ¿se estarán extinguiendo los olores?

¿Será que existe una selección natural de olores?

Carlos Muñoz
pastoralsj

Monday, December 07, 2015

LECTURAS PARA EL DÍA DE HOY



Lectura Misa del Dia Lunes Diciembre 07 2015


PRIMERA LECTURA
Isaías: 35,1-10
Dios mismo viene a salvarnos.
Esto dice el Señor: "Regocíjate, yermo sediento. Que se alegre el desierto y se cubra de flores, que florezca como un campo de lirios, que se alegre y dé gritos de júbilo, porque le será dada la gloria del Líbano, el esplendor del Carmelo y del Sarón.
Ellos verán la gloria del Señor, el esplendor de nuestro Dios. Fortalezcan las manos cansadas, afiancen las rodillas vacilantes. Digan a los de corazón apocado: ‘¡Ánimo! No teman. He aquí que su Dios, vengador y justiciero, viene ya para salvarlos'.
Se iluminarán entonces los ojos de los ciegos y los oídos de los sordos se abrirán. Saltará como un venado el cojo y la lengua del mudo cantará.
Brotarán aguas en el desierto y correrán torrentes en la estepa. El páramo se convertirá en estanque y la tierra sedienta, en manantial. En la guarida donde moran los chacales, verdearán la caña y el papiro.
Habrá allí una calzada ancha, que se llamará 'Camino Santo'; los impuros no la transitarán, ni los necios vagarán por ella.
No habrá por ahí leones ni se acercarán las fieras. Por ella caminarán los redimidos. Volverán a casa los rescatados por el Señor, vendrán a Sión con cánticos de júbilo, coronados de perpetua alegría, serán su escolta el gozo y la dicha, porque la pena y la aflicción habrán terminado".
Palabra de Dios

SALMO
Del salmo 84
Nuestro Dios viene a salvarnos.
Escucharé las palabras del Señor,
palabras de paz para su pueblo santo.
Está ya cerca nuestra salvación
y la gloria del Señor habitará en la tierra. R/.
La misericordia y la verdad se encontraron,
la justicia y la paz se besaron,
la fidelidad brotó en la tierra
y la justicia vino del cielo. R/.
Cuando el Señor nos muestre su bondad,
nuestra tierra producirá su fruto.
La justicia le abrirá camino al Señor
e irá siguiendo sus pisadas. R/.

EVANGELIO
San Lucas: 5, 17-26
Hoy hemos visto maravillas.
Un día Jesús estaba enseñando y estaban también sentados ahí algunos fariseos y doctores de la ley, venidos de todas las aldeas de Galilea, de Judea y de Jerusalén. El poder del Señor estaba con Él para que hiciera curaciones.
Llegaron unos hombres que traían en una camilla a un paralítico y trataban de entrar, para colocarlo delante de Él; pero como no encontraban por dónde meterlo a causa de la muchedumbre, subieron al techo y por entre las tejas lo descolgaron en la camilla y se lo pusieron delante a Jesús. Cuando Él vio la fe de aquellos hombres, dijo al paralítico: "Amigo mío, se te perdonan tus pecados".
Entonces los escribas y fariseos comenzaron a pensar: "¿Quién es este individuo que así blasfema? ¿Quién, sino sólo Dios, puede perdonar los pecados?". Jesús, conociendo sus pensamientos, les replicó: "¿Qué están pensando? ¿Qué es más fácil decir: 'Se te perdonan tus pecados' o 'Levántate y anda'? Pues para que vean que el Hijo del hombre tiene poder en la tierra para perdonar los pecados —dijo entonces al paralítico-: Yo te lo mando: levántate, toma tu camilla y vete a tu casa".
El paralítico se levantó inmediatamente, en presencia de todos, tomó la camilla donde había estado tendido y se fue a su casa glorificando a Dios. Todos quedaron atónitos y daban gloria a Dios, y llenos de temor, decían: "Hoy hemos visto maravillas". 
Palabra del Señor

Algo para pensar y orar en esta semana



Existen incontables historias y leyendas sobre las obras de San Nicolás, un obispo de Myra, en lo que ahora es Turquía, por allá en el siglo cuarto.
Supongo que el más conocido es el de la dote. Un hombre era muy pobre, y no podía entregar las dotes matrimoniales a sus hijas; el Obispo Nicolás, en secreto, encontró la forma de conseguirle los fondos necesarios para su familia. Lo que más me gusta de este relato es que Nicolás estaba tan determinado a permanecer en el anonimato, que, para la dote de la última hija, supuestamente hizo caer la bolsa con los billetes por la chimenea de la casa!
Me hace pensar en lo siguiente: en estos días de entregar regalos, ¿está mi corazón enfocado en los demás, o está regalando solo para impresionar? 
Amy Welborn
Espacio Sagrado

Lunes 7 de diciembre: "Hombre tus pecados te son perdonados" (Lc. 5,20) por Matías Valenzuela ss.cc.


“Viendo su fe le dijo: hombre tus pecados te son perdonados” (Lc 5,20)


Los Jacarandá, con sus flores lila, nos recuerdan que el color del adviento es el color del que camina hacia el encuentro con Dios y para ello, el peregrino, también requiere ser perdonado. El tono del adviento es la esperanza y por lo mismo la alegría, pero eso no quita que sea a la vez un tiempo de preparación y purificación. Toda preparación implica desprenderse de lo que obstaculiza el paso de Dios, ser liberado de todo lo que divide, de todo lo que en nosotros dificulta la comunión. Nuestro corazón se endurece una y otra vez. El mal está en el mundo, el Reino de Dios sufre violencia. Las personas sufren violencia en la calle y en sus casas. A través de los bocinazos y los gritos, a través del autoritarismo y las humillaciones, a través del abuso y la manipulación, a través de la desconfianza y la indiferencia, a veces ejercidas por los más cercanos, por quienes deberían ser más cálidos y acogedores. Las personas son arrinconadas y transformadas en máquinas de producción o de consumo. No es sólo un problema del sistema, es un problema de nosotros, de nuestras prioridades y de aquello a lo que destinamos nuestras energías y nuestros tiempos. ¿Cómo humanizar la vida sin reconocer lo que la deshumaniza? Debemos estar atentos a nuestro propio corazón que se entristece por aquello que nos aleja de la vocación que hemos recibido. La vocación a vivir plenamente unidos en el amor de Dios.


¿Le pido con fe al Señor que perdone mis pecados y me ayude así a preparar mi corazón para recibirlo de verdad?
¿Le pido con fe al Señor que nos perdone como Iglesia y como sociedad por todos nuestros pecados colectivos que dañan al ser humano, en especial a los más pobres y pequeños y que nos alejan del sueño de Dios para la humanidad?

¿Le pido con fe al Señor que me ayude a perdonar? y ¿a dejarme perdonar por otros?

Matías Valenzuela ss.cc.
Adviento con los ss.cc. 2015
SS.CC. Chile

Dime una Palabra por Luis Fernando Crespo SM. Adviento IX


7 de diciembre
Lunes II de adviento

Is 35, 1-10 Florecerá como flor de narciso
Hazme raíz, hazme bulbo, hazme tallo, hazme hoja, hazme flor de narciso florecida para ti, cetro real, olor de olores, fragancia generosa, perfume vertido en el cuerpo de tu mirra, hazme palabra callada, oración sin imágenes, piérdeme en ti desierto y yermo regocijado, páramo y estepa florecidos con flores de narcisos eternos, torrentes, estanques, manantial que se apaga en tu sed. Hazme flor para ti, en ofrenda agradecida.

Luis Fernando Crespo SM
Dime una Palabra

Orar


Lejos, pues, de nosotros la oración con vana palabrería; pero que no falte la oración prolongada, mientras persevere ferviente la atención. Hablar mucho en la oración es como tratar un asunto necesario y urgente con palabras superfluas. Orar, en cambio, prolongadamente es llamar con corazón perseverante y lleno de afecto a la puerta de aquel que nos escucha.
San Agustín
Nano Crespo
NovaBella

Retiro de Adviento 2015: La Historia de los Magos


Bienvenidas/os a nuestro Retiro de Adviento 2015: "La Historia de los Magos". Para ayudar y guiar las oraciones en este año, estaremos reflexionando sobre la historia navideña de los Magos (o Sabios) que aparece en el Evangelio de San Mateo. Encontrarán aquí una nueva sesión del retiro, cada semana. Luego, podrán tomar este retiro en vuestro propio ritmo, en el lugar que más les acomode, empleando el texto y el audio para crear un tiempo de atenta oración

Quietud


Por unos momentos, permite que tu ser interior encuentre algo de quietud

Mientras comienzas este tiempo de reflexión, cierra tus ojos para permitir que tu ser interior encuentre algo de quietud. Estás aquí para recibir una nueva luz en tu vida. Ruega que seas capaz de contactarte con tus más profundos deseos. Señor Jesús, Tú dijiste que eras la "Luz del Mundo" y nuestro "Camino, Verdad y Vida". Concédeme el descubrir cómo caminar contigo en esta jornada del tiempo de Adviento, hacia la novedad de la luz, hacia Tí.

Escritura


Mateo 2:1-2

Jesús había nacido en Belén de Judá durante el reinado de Herodes. Unos
Magos que venían de Oriente llegaron a Jerusalén preguntando: "¿Dónde está
el rey de los judíos recién nacido? Porque hemos visto su estrella en el Oriente y venimos a adorarlo".

Reflexionar


Nuestra jornada de oración de adviento es una forma de mantenerse fiel a la luz que nos llama.

  • La invitación para este retiro de adviento es a meditar sobre algunos pasajes del Evangelio de Mateo, el que relata la visita de los Magos, o Sabios.
    Luego reflexionar sobre ellos bajo la perspectiva de la oración.
  • En el segundo capítulo del Evangelio, se nos dice que ellos habían “visto su estrella en el Oriente y venimos a adorarlo” a un rey recién nacido. La jornada de los Magos había comenzado con un momento de asombro. Ellos pueden haber sido astrónomos o astrólogos, que habían visto muchas estrellas; pero ésta parecía diferente. La interpretaron como un signo de especial novedad, lo que los llevó a iniciar una larga búsqueda. En otras palabras, este relato comienza con el brillo de una nueva luz y el despertar de un deseo.
  • Traduciendo esto para nuestra aventura de adviento, recordamos un famoso poema de T.R.Eliot, en el cual habla de “mezclando memoria y deseo”. Aquí estamos recordando una vieja historia y mezclándola con nuestras esperanzas en el presente. ¿Qué estrella, por decir algo, mueve tus deseos este año? ¿Qué nueva luz te invita a salir de tí misma/o? Nuestra jornada de adviento y oración es una forma de responder a esa luz que nos invita. De hecho, necesitamos detenernos y reconocer esa luz. Luego necesitamos el valor para dejarla que despierte nuestros deseos. Y finalmente, ese deseo nos lleve a la acción, a una acción de fidelidad a la luz.
  • Luz, deseo y acción. La interacción entre estas tres realidades es central en el relato de los Magos, y también en nuestra fe y nuestra oración. Trata de concretar esto ahora, en tu propia realidad. ¿Puedes reconocer y nombrar la luz que parece llamarte? ¿Puedes contactar tu mayor deseo en este momento de tu vida? ¿Qué acción o cambio interior te sugiere este Adviento? En el Evangelio, el relato de los Magos nos habla de un movimiento hacia el descubrimiento de Cristo, una jornada de fidelidad hacia la luz, marcada también por momentos de oscuridad y peligros (como veremos).
  • C.S.Lewis escribió que el instrumento por el cual tú reconoces a Dios, es tu propio ser. Un telescopio debe estar limpio para hacer bien su trabajo; si no lo está, las estrellas se verán borrosas. Por lo tanto, se necesita una cierta disposición para descubrir la luz que te llama. Debes ser paciente contigo misma/o, mientras tratas de orar. Puede tomar un tiempo para que se deposite el polvo y las distracciones. Quizás muchos vieron la estrella; pero sólo los Magos poseían la receptividad y la apertura para reconocerla como una invitación tan especial.

Habla con Dios


Ora honestamente sobre lo que te está faltando ahora en tu vida, y deja que se convierta en una misión positiva.

El tema del mayor deseo es crucial como un comienzo en la vida espiritual. Cuando San Pablo habló a la élite de Atenas, les recordó que todas las personas están buscando a Dios “Habían de buscar por sí mismos a Dios, aunque fuera a tientas: tal vez lo encontrarían” (Hechos 17:27). Muchos de los Salmos nos entregan elocuentes expresiones de experiencias de este deseo. “mi alma tiene sed de Tí; en pos de Tí mi carne languidece cual tierra seca, sedienta, sin agua.” (Salmo 63).
A menudo, quizás este deseo nace de sentir una ausencia. Puedes honestamente rezar sobre lo que le falta hoy a tu vida, y convertirlo en una misión positiva – como esos Magos comenzando un extraño viaje. San Agustín, en una oportunidad comentó que la estrella que ellos vieron fué una señal de su deseo más profundo, y añadió: una luz te es entregada; pero su origen no está en tí. El Espíritu te está guiando y prometiéndo que tu “alma está repleta” (Salmo 63 de nuevo). Tu fragilidad inicial puede convertirse en un descubrimiento gozoso, como en el relato de los Magos.
El deseo necesita enfocarse. San Ignacio sorprendía al insistir que uno debía pedir una gracia específica al comenzar un período de oración. Al comienzo de este retiro de adviento, ¿qué estamos buscando? Esto puede imaginarse de varias formas. Admitir lo que me falta en mi vida. Reconocer la luz que me invita y ser fiel a ella. En las palabras de Ignacio, pedir por “el concimiento interior del Señor, de modo que lo pueda yo conocer y seguirlo”. Confiar que el Señor me llama a buscarlo a Él en este Adviento, y que su promesa puede realizarse en estas semanas: “busquen y hallarán” (Mateo 7:7). Eso sucedió, como veremos, en forma dramática para los Magos.
Unas sugerencias finales para esta primera etapa del retiro. Si algo te ha llamado la atención particularmente, eso es un excelente punto de partida para reflexionar. Quédate con él y hazlo personal; pero no olvides que primero debes ponerte en la Presencia de Dios. Toma tu tiempo. No hay apuro. Observa hacia donde la esperanza o el deseo te llevan. Y no olvides llegar más allá del monólogo. Orar es también escuchar, como nos dice Mary Oliver: dentro de un “silencio donde otra voz puede hablar”.
La luz brilla en las tinieblas, y las tinieblas no la impidieron.” (Juan 1:5).
Espacio sagrado

Nota: El audio no lo hemos colocado ya que está en inglés

Friday, December 04, 2015

Un sínodo único en la historia de la Iglesia por Jorge Costadoat sj


Los sínodos, como el de la familia que acaba de concluir, tienen por objeto ayudar al Papa en su labor magisterial. Aconsejan al Santo Padre, pero sus conclusiones no obligan a los católicos. La Iglesia, en estos momentos, está a la espera de una Exhortación apostólica que el papa Francisco ha de promulgar en base a los resultados del Sínodo de octubre.
¿Cuáles son estos resultados? No se puede pasar por alto la excepcionalidad del método utilizado para recabar la información y la opinión del Pueblo de Dios. El Papa lanzó 38 preguntas a los católicos sobre temas claves de su vida a través de los medios de comunicación. Muchos obispos han podido sentirse descolocados. ¿Cómo empezar en las iglesias locales un proceso de conversación, de discusión y de discernimiento sobre temas delicados, algunos de ellos tradicionalmente intocables? Nada de eso fue fácil. No había experiencia de una consulta de esta naturaleza, aunque desde un punto de vista teológico el método es impecable. Ha sido, en realidad, extraordinario que el Papa haya recurrido al sensus fidelium, a la captación de la acción del Espíritu en todos los bautizados, para hacerse una idea de cómo orientarlos mejor.
La implementación de este método en materia de familia, matrimonio y sexualidad ha tenido una particular importancia. Normalmente la moral sexual católica ha sido formulada por célibes. Francisco ha querido dar la palabra a aquellos que más saben del tema. Si bien en el Sínodo ningún laico participó en las votaciones, los obispos tuvieron que escuchar primero al Pueblo de Dios. En todo caso, ha quedado pendiente que en un próximo Sínodo sobre un tema como éste, e incluso sobre cualquier tema, puedan votar las mujeres.
Los resultados del Sínodo que tienen que ver derechamente con el tema, son los siguientes. En primer lugar, se observa un cierto giro en el enfoque de la moral familiar y sexual católica. Se nota una mayor preocupación por abordar las diversas situaciones en una óptica más pastoral que doctrinal. Por una parte, las conclusiones aprobadas dan razón de una comprensión más histórica de la vida humana. El documento no lo dice así, pero subyace en él la idea de una separabilidad entre Evangelio y doctrina. Sólo el Evangelio puede animar una vida familiar más humana y feliz. El Evangelio es siempre una buena noticia personal, es decir, siempre toca a personas concretas. La doctrina es necesaria, en cambio, a modo de orientación general. Si en los casos concretos no orienta, ha de formularse de otra manera la enseñanza. Lo fundamental es atinar con lo que Dios dice a las personas en las circunstancias irrepetibles de sus vidas.
En segundo lugar, el Sínodo avanzó en la resolución de algunos temas puntuales. El tema más complejo fue el de dar o no la comunión a los divorciados vueltos a casar.El ala conservadora de obispos, minoritaria pero muy influyente, ha sostenido que la Iglesia no puede cambiar la doctrina tradicional, la cual remontaría al mismo Jesús. El ala progresista, en cambio, ha hecho ver el sufrimiento enorme que la exclusión de la comunión significa para muchos católicos. El documento final abre las puertas. Propone como criterio regulador la “lógica de la integración”. No todas las personas que se encuentren en esta situación pueden seguir siendo consideradas adúlteras. El Sínodo plantea distinguir situaciones de modo que se dé mayor inclusión a las personas divorciadas vueltas a casar en la eucaristía, no excluyéndose la posibilidad de que comulguen. Lo fundamental es que ellas tengan una “experiencia gozosa y fecunda” de su participación en la Iglesia. Esta posibilidad que abre el documento no debe ejecutarse indiscriminadamente. El Sínodo recomienda que haya un sacerdote que acompañe a las personas en un proceso de discernimiento. Esperamos que, por esta vía, la gente no solo pueda comulgar, sino que reciba de su Iglesia un trato responsable y cariñoso.
Otro tema concreto que esperaba ser resuelto, era el del tipo de contracepción como medio para ejercer la paternidad responsable. Toda la información recabada en los distintos momentos del proceso sinodal, indicaban que la inmensa mayoría del Pueblo de Dios no practica la doctrina de Humanae vitae. Pero el problema no ha sido que no la conozcan, lo que después de casi medio siglo de su promulgación es posible, sino que a los católicos en casi cincuenta años les ha parecido impracticable. El documento del Sínodo no ha derogado la prohibición de recurrir a medios artificiales de control de natalidad, pero ha abierto ampliamente a las parejas la posibilidad de discernir en conciencia qué es lo que deben hacer.
También se infiere del documento una mirada comprensiva hacia las relaciones sexuales prematrimoniales o extramatrimoniales, por cuanto en cualquier situación humana en la que haya un mínimo de seriedad puede crecer un compromiso definitivo con la otra persona. El documento no condena. En cambio, pide una mirada pastoral constructiva al momento de abordar estos temas.
Un tercer gran resultado del Sínodo es la constatación que el mismo Papa hace en la clausura de la diversidad de situaciones en que se encuentra la familia en las distintas partes del mundo. Esta constatación pone un signo de interrogación sobre la posibilidad de una moral familiar y sexual igualmente válida en todo el orbe. No fue posible, por ejemplo, acoger la petición de iglesias progresistas de reconocer validez a las uniones homosexuales. Se sabe que la Iglesia africana era muy contraria.
En suma, el Sínodo ha sido un caso absolutamente único en la historia de la Iglesia. Sin duda será estudiado a futuro, tanto por el modo más democrático de formulación de la enseñanza de la Iglesia como también por aquello que Francisco tome o no de él. Gran consenso ha habido en la Iglesia en que, de los cambios que se hagan, depende en buena medida la difícil transmisión de la fe.
Jorge Costadoat sj
Cristianismo en construcción
RD

La crisis de la Iglesia católica en Chile por Matías Valenzuela ss.cc.


1. Descripción de la crisis.


Hoy por hoy se habla de la crisis de la Iglesia, al menos de la Iglesia chilena, puede sonar un poco fatalista o exagerado, pero en algún sentido estamos en una situación que podemos considerar crítica, con lo que ello implica de desafío y oportunidad. Esto no sólo dice relación con hechos acontecidos al interior de la propia Iglesia sino también con el cambio de época que nos ha tocado vivir en el que todas las instituciones ven tambalear su poder y ven cuestionados sus paradigmas. Por otro lado, la sociedad del siglo XXI es mucho más crítica y ese cuestionamiento, que también podemos realizar nosotros desde adentro de la Iglesia, no nos hace heterodoxos ni cismáticos, sino que es expresión de una necesidad sentida por muchos, de que en la comunidad creyente y particularmente en la Iglesia católica, haya una opinión pública,es decir un espacio donde podamos discutir con libertad de espíritu, donde nos interpelemos y opinemos desde el evangelio.

Es difícil señalar un solo aspecto de la crisis por la que pasa hoy la Iglesia, porque seguramente depende desde dónde mire uno, desde qué lugar y desde qué experiencias. Por un lado, lo primero que surge como planteamiento es distinguir entre lo que ocurre en la Iglesia de base y la Jerarquía, porque en las pequeñas comunidades la gente sigue participando y construyendo vínculos, sigue siendo un lugar que da sentido y alegra el corazón. En cambio si uno mira hacia la jerarquía de la Iglesia en Chile surgen críticas y desalientos. Ahora bien, ese análisis también es simplificador, porque también a nivel de las comunidades hay fragilidades que se notan y que son nuevas y tienen que ver con el cambio cultural que vive el país. A esto se agrega un ambiente secularizado en que se plantean preguntas, tanto a la participación en instituciones religiosas como a la fe misma. Son, por lo tanto, muchos los fenómenos asociados a la crisis que vivimos. 

Los casos de abusos que se hicieron públicos en los últimos años y en el mundo vinieron a mostrar la fragilidad de las personas y de una institución que se estaba haciendo vieja, sin querer cambiar. Se producen quistes donde las personas se aferran al poder y buscan por todos los medios mantenerse ahí. Por eso Benedicto renunció y por eso el papa Francisco se enfrenta a grandes dificultades. En Chile esto tuvo graves consecuencias, ya que entre los causantes de abuso había sacerdotes muy conocidos e influyentes, entre los cuales me parece que el más emblemático, por el impacto y el dolor que ha causado es Fernando Karadima. A eso se sumó que la actitud de la jerarquía eclesiástica, en mi opinión, fue negligente. Cuando se levantaron voces de alerta el poder que detentaban los involucrados hicieron que las víctimas no fueran oídas y sólo los medios de comunicación con la presión de la opinión pública lograron que se encararan los hechos y se investigara y sancionara. 

Todo esto nos ha llevado a una crisis de credibilidad de la que sólo se puede salir reconociendo con honestidad y transparencia nuestras responsabilidades, aún a riesgo de tener que pagar indemnizaciones y perder prestigio. Los obispos han dado pasos en esta línea, pero no son suficientes y es un error afirmar que las víctimas le han hecho mal a la Iglesia cuando es al revés, porque han ayudado y están ayudando a purificarla, en el sentido de hacerla más transparente y verdadera.

Todo eso me hace pensar en el episcopado mismo, en lo amarrado que está a la hora de dar pasos hacia una mayor transparencia. Todo eso tiene que ver con una imagen de Iglesia, con un modelo que está en crisis. No da para más una Iglesia en la que no podamos cuestionarnos y corregirnos, donde las cosas se oculten y se escondan, donde sea más importante el prestigio que las personas, donde sean más importantes los que ejercen cargos de poder o de influencia que cualquier fiel, que todo bautizado y en definitiva, que cualquier persona. Se debe dar pasos hacia una democratización de las estructuras de la Iglesia, ese es un claro signo de los tiempos. Necesitamos espacios de conversación y de discusión abierta y horizontal, sólo así caminaremos juntos, necesitamos mucha mayor sinodalidad.

2. Causas de la crisis.


Pienso que entre las causas de la crisis hay circunstancias que se unen. Por un lado, el cambio cultural en que destaco el acceso masivo a la información y a las comunicaciones y junto a ello un anhelo de la población de transparencia de las instituciones y de las personas que los representan. Con lo cual aquellas personas que siempre hemos considerados “líderes” y que en alguna época eran intocables hoy están acosados y son el principal objeto de todos los cuestionamientos. Hoy todo el mundo es más crítico y está más consciente de sus derechos. La inculturación del evangelio hace que nos afecten todos los cambios de la sociedad, que los vivamos como propios, para bien y para mal, por lo que es indispensable vivir de cara a la realidad y a partir de ahí responder con el evangelio de Jesús.

Otro aspecto cultural que me parece relevante en la crisis es el que se vincula a la juventud y a las personas en general, en que muchos buscan abrirse al mundo y a su diversidad. Esto es muy propio de la modernidad en Occidente. Donde cada uno quiere formar su criterio en diálogo con los otros, con los diferentes, y luego de ello, con una mirada más amplia, tomar posición, decidir, optar. Están muy lejos de querer cerrarse o de aceptar relatos únicos. Eso les lleva a tomar distancia de lo que les parece dogmático, rígido o añejo y en cambio validan la experiencia y el testimonio que perciben coherente y verdadero.Esto se nota particularmente en el ámbito de la moral donde los jóvenes, en nuestro país, se han alejado mucho de la visión que la Iglesia ha planteado tradicionalmente, ya que en algunos aspectos no les parece una aproximación a la vida de las personas basada en el amor. Por ejemplo, a los jóvenes no les hace sentido el rechazo al desarrollo afectivo de las personas de diferente condición sexual.

En esta crisis de pertenencia – a todas las instituciones - uno de los puntos que me parece clave es la cultura del consumo, del descarte como la ha llamado el Papa, y que es fruto de la cosmovisión neo-liberal donde cada uno se percibe aislado y solo, luchando por su sustento o por sus intereses, desconfiando de todos los demás, ya que en cualquier momento pueden pisotearme. Olvidando que la vida se construye en relación. Toda la desconfianza que hay, fruto de hechos concretos de abuso, se ve incrementada por la exacerbación del individualismo, al cual debemos resistir con todas nuestras fuerzas, porque sólo abriéndonos los unos a los otros en una mutua interdependencia seremos capaces de dejaremos alcanzar por el Tú de Dios.

Por otro lado, en la misma Iglesia conviven dos modos de ser, uno que es clerical y autoritario e incluso alejado de la realidad de la gente. Donde además está incubado el peligro de no ponerse al servicio de las personas sino de servirse de ellas. Y,a la vez, un modo de ser Iglesia más fraternal e inculturado, donde se refuerza la igualdad fundamental de todos los bautizados y se explicita que el sacerdocio ministerial existe y adquiere su sentido al servicio del sacerdocio común de todos los cristianos. Este último es un modelo de Iglesia que se abre más al diálogo con los no creyentes y con la sociedad civil en general y busca espacios de encuentro con la diferencia. Esta contraposición de dos maneras de ser iglesia se vio agravada con la sociedad sacerdotal del Bosque, por el tipo de formación que se brindó ahí y por la influencia que tuvo y tiene en la Iglesia de Santiago y de Chile, perdiéndose de vista lo central, que es el evangelio y Jesús mismo.

Por último, me parece que entre las causas de la crisis actual que vivimos como Iglesia en Chile está el descrédito de nuestros pastores (como ocurre con la clase política y con el empresariado), quizás sea injusto hacer de ellos un juicio global y apresurado. Pero el hecho es que percibo la falta de liderazgos que sean aglutinadores y orientadores, en torno a los cuales podamos sentirnos unidos y caminando. Es una sensación de falta de liderazgo que sea inspirador. En esto ha ayudado el papa Francisco, él con su figura ha venido a subsanar las ausencias locales, pero no basta, se necesita un episcopado que aglutine desde la humildad y con los pies en el barro.

3. Propuestas de acción.


Debemos comunicarnos y conversar y discutir mucho más. Y no podemos hacerlo de espaldas a los pastores sino que ayudándolos a cumplir su rol, porque sólo así podemos caminar juntos en una misma dirección. Es necesario crecer en la capacidad de escucharnos desde nuestras diferencias, con respeto y valentía, buscando juntos la voluntad de Dios, esto implica espacios más abiertos y plurales. Para ello debemos ejercitarnos yaprender a generar una opinión pública en la Iglesia.

Debemos poner los ojos fijos en Jesús para buscar en sus actitudes y opciones aquellas pistas que nos muestren cómo enfrentar el momento presente de la vida de la Iglesia y del mundo, animados por su mismo Espíritu, con toda su fuerza inspiradora e interpeladora.

Necesitamos escuchar mucho más las necesidades y los anhelos, las preocupaciones y los planteamientos de las personas. Necesitamos estar mucho más atentos a la realidad y desde ahí escribir, predicar, rezar e invitar a contemplar el paso de Dios y hacia dónde y desde dónde nos está llamando. Para ello necesitamos estar mucho más cerca de los pobres.


Necesitamos incrementar en el modo de hacer las cosas en la Iglesia un estilo fraternal y horizontal y hospitalario, tanto en el ejercicio de la autoridad como en el caminar diario, en todas las acciones de la Iglesia necesitamos transparentar el amor de Dios manifestado en Jesús, sólo así seremos una luz en el devenir y para la gente valdrá la pena acercarse y dejarse tocar por la palabra que les llevamos.

Todos necesitamos hacer un examen de conciencia para ver de qué manera estamos contribuyendo a la crisis de la Iglesia y también de qué modo podemos ayudar a superarla. 

Entre lo concreto, pienso que podríamos pedir que se convoque a un sínodo a nivel nacional o al menos en la Iglesia de Santiago. Y comunicar lo que pensamos, a nuestro pastores, incluido el Papa, con la mirada que tengamos,y ofreciéndonos a acompañar el momento presente desde el diálogo y la crítica constructiva, desde el cariño y la interpelación mutua. También debemos fomentar la formación comunidades donde la vida sea leída desde la mirada de Jesús y así caminando juntos seamos capaces de recorrer los caminos de Chile y de la Iglesia, hoy.


Matías Valenzuela ss.cc.
Con olor a oveja
En la ruta de Francisco desde los SS.CC.
SS.CC. CHILE

Otra vez el clima... otra vez París


A lo largo del próximo mes la capital francesa volverá a ser el centro de todas las miradas. Representantes de 195 países se reunirán para debatir y proponer un nuevo marco común que impida que la temperatura global aumente dos grados en lo que queda de siglo. El objetivo es disminuir las emisiones para que el impacto del cambio climático -que parece irreversible- sea menor. Entrarán en escena políticos, científicos, activistas, periodistas y el típico despistado.
 
Para unos será importante por el clima -con discursos catastrófistas y algunos más edulcorados-. Para otros la capacidad de reunir a tanto líder mundial y para muchos el morbo de ver cómo las fuerzas de seguridad sobreviven en un estado de alerta infinita. Entre tanto revuelo mediático, está la capacidad de dialogar y lograr entendernos. En nuestra historia sí hay ejemplos de cómo el hombre se ha puesto de acuerdo. Las instituciones y los estados saben cómo organizarse para sacar provecho -véase la UE- y también para luchar contra el mismo enemigo -la OTAN, aliados en la II Guerra Mundial...-. Pero ahora es diferente, la responsabilidad no está en el otro que es enemigo y nos da miedo. Tampoco hay bonus extra por trabajar en equipo. Ahora el 'enemigo' está en nosotros mismos. Sabemos que somos el problema, y reconocemos que somos la solución, pero necesitamos hacernos conscientes y tenemos que quererlo.
 
Quizás esta imagen me recuerda a la del niño que sabe que se ha equivocado, pero busca con la mirada a alguien a quien echarle la culpa. Ese niño ya es adulto y sabe que el culpable es él mismo, y ya no son los padres los que tienen que solucionar su problema. Ahora le toca a él asumir las consecuencias y darse cuenta de que lo que hace no está bien. Que su estilo de vida no es ecológico, pero tampoco es humano ni cristiano y que todo pasa por reciclar primero el corazón. Ojalá de París salga algo bueno. El problema es que quizás no tengamos posibilidad de hacer borrón y cuenta nueva, porque ya no nos quede papel.

Álvaro Lobo sj
pastoralsj

Adviento con los ss.cc. Viernes 4 de diciembre: “¿No falta poco, muy poco tiempo?” por Pablo Bernal ss.cc.


Con estas palabras comienza la lectura del profeta Isaías de este día: “¿No falta poco, muy poco tiempo…?”. Y es que el tiempo de Adviento está marcado por la sensación de que algo se nos viene encima, algo gozoso se avecina, el tiempo de salvación está en marcha y nada puede pararlo.

Isaías, en la primera lectura, narra cómo será ese tiempo de salvación que viene a nuestro presente: el desierto se convertirá en un jardín, los humildes e indigentes se alegrarán en el Señor, se acabarán los tiranos, desaparecerá el insolente… (Is 29, 17-24, ¡no te la pierdas!).

Y en el centro del mensaje afirma:

«Aquel día, los ojos de los ciegos verán, libres de tinieblas y oscuridad»

Buena noticia para aquellos que sentimos, tantas veces, que estamos rodeados de tinieblas y oscuridad. Y la oscuridad nos da miedo, nos paraliza, nos impulsa a refugiarnos en lo seguro.

Y vivimos como ciegos. Es una opción. Pero Dios tiene otra propuesta que hacernos. Dios dice que… ¡los ojos de los ciegos verán! Eso es lo que nos narra el evangelio: que los dos ciegos que tuvieron fe en Jesús, experimentaron que, en la relación con él, «se abrieron sus ojos» (Mt 9, 27 -31).

¿Qué tal si también nosotros nos arriesgamos a poner nuestra confianza en el Señor? Te propongo que por hoy, por esta semana, por este tiempo de adviento, ante las dificultades, los miedos, las confusiones… ante las tinieblas… las afrontes confiando en el Señor, diciendo, como el salmista:

«El Señor es mi luz y mi salvación, ¿a quién temeré?» (Sal 26)

Y recuerda: Falta poco. Muy poco tiempo. ¡Qué buena Noticia!

SS.CC. CHILE

Las dos direcciones del Adviento


En la vida hay cosas que son cíclicas. Se van, y vuelven con regularidad. Y otras cosas van hacia delante, lanzadas como una flecha. Por ejemplo. Cíclico es el paso de las estaciones, las cosechas, el calendario que vuelve con sus fechas fijas año tras año. Cíclico es también el baile de los estados de ánimo para muchas personas (nunca dura eternamente la alegría, ni la tristeza, la nostalgia, ni la diversión). Lineal es el paso del tiempo, que nos va haciendo más mayores –y más sabios–. Las relaciones personales van hacia delante, nacen, y después se van construyendo, cargándose de equipaje…

Pues bien, el Adviento es también un tiempo de dos direcciones.


Las dos direcciones del Adviento - El ciclo vuelve a empezar





«Lo que pasó, eso pasará; lo que se hizo, eso se hará: nada hay nuevo bajo el sol» (Ecc 1, 9)


Ya estamos de nuevo empezando. Coronas de Adviento. Lecturas de la profecía. Enderezad los caminos. Ven, Señor Jesús…Todo esto vuelve, regularmente. Como volverán en el ambiente exterior las alusiones a navidad, las campañas publicitarias, las luces iluminando las calles, la lotería o los turrones. Y el niño, al que hace tan solo una semana celebrábamos como Cristo Rey, Señor del Universo, se ha convertido de nuevo en promesa, acogida por una mujer sencilla. Volvemos a comenzar porque para cada uno de nosotros es importante recordar el viejo relato, para seguir construyendo desde ahí. Porque en la vida, y en la fe no todo puede ser novedad, sorpresa y cambio. Hay una historia de siempre que está llena de verdad. Y tiene sentido volver una y otra vez sobre ella.


Te gustan las rutinas?
En cuestión de fe, ¿qué te evoca el adviento como familiar y habitual?




                                                  Creación


Estoy vivo y he sorprendido las estrellas en el alba.
Mi compañera continúa durmiendo y lo ignora.
Mis compañeros duermen todos. La clara jornada
se me revela más limpia que los rostros aletargados.

A distancia, pasa un viejo, camino del trabajo
o a gozar la mañana. No somos distintos,
idéntica claridad respiramos los dos
y fumamos tranquilos para engañar el hambre.
También el cuerpo del viejo debería ser sano
y vibrante -ante la mañana, debería estar desnudo.

Esta mañana la vida se desliza por el agua
y el sol: alrededor está el fulgor del agua
siempre joven; los cuerpos de todos quedarán al
descubierto.
Estarán el sol radiante y la rudeza del mar abierto
y la tosca fatiga que debilita bajo el sol,
y la inmovilidad. Estará la compañera
-un secreto de cuerpos. Cada cual hará sentir su
voz.
No hay voz que quiebre el silencio del agua
bajo el alba. Y ni siquiera nada que se estremezca
bajo el cielo. Sólo una tibieza que diluye las estrellas.
Estremece sentir la mañana que vibre,
virgen, como si nadie estuviese despierto.


Cesare Pavese



Las dos direcciones del Adviento - Pero siempre adelante




«De acuerdo con su promesa, esperamos un cielo nuevo y una tierra nueva en los que habitará la justicia.» (2Pe 3, 13)


Pero, aunque haya cosas familiares, cantos de temporada, ritos litúrgicos, no podemos decir que sea “lo mismo de siempre”. No lo podemos decir porque cada uno de nosotros cambiamos.A lo mejor cuando uno es niño y le hablan de preparar el camino al Señor, inmediatamente lo lee en categorías infantiles. Entonces dices que quieres ser bueno, que ayudarás a poner la mesa, que rezarás por las noches… Luego, al ir pasando el tiempo, te vas dando cuenta de que esperar y buscar a Dios en la vida es diferente. Y pasas por etapas de rebeldía, de preguntas mordientes, quizás también de negación. Tal vez más adelante, la protesta se convierte en aceptación… Porque es uno mismo quien va creciendo. Y por eso lo que vivimos es lo de siempre, pero de una manera más profunda.

           ¿En qué notas que has            cambiado en los          últimos años?



¿Qué es hoy, en esta etapa de la vida, el adviento para ti?



Nuevo canal interoceánico

Te propongo construir
un nuevo canal
sin esclusas
ni excusas
que comunique por fin
tu mirada
atlántica
con mi natural pacífico.


Mario Benedetti


pastoralsj