Sunday, November 12, 2017

MAESTRO DEL AMOR por VICENTE MARTÍNEZ


Si hay música en tu alma, se escuchará en todo el universo (Lara Chow)
12 de noviembre, domingo XXXII del TO
Mt 25, 1-13
Como el novio tardaba, les entró el sueño y se durmieron
La interpretación habitual de los dichos y hechos del Jesús evangélico ha sido hecha por la Iglesia tradicional jerárquica a modo de Bolero de Ravel: literalidad repetitiva induciendo a los oyentes hasta el sueño. Y así el pueblo fiel quedó narcotizado durante siglos.
Pero hoy, las vírgenes prudentes han provisto sus lámparas de aceite y entraron con el novio al banquete. Petrushka, de Stravinski, es un paradigma más significativo para nuestros tiempos. Los espectadores se perderán la función si no prestan especial atención a cada compás de la obra. Han de pensar por sí mismos, y hacer una interpretación de los mencionados dichos y hechos a la luz de su realidad personal y social presente. Así, las puertas que dan acceso al banquete del Reino estarán abiertas siempre para todos.
Quienes actúan de este modo son, como se dice de la mirada del poeta Marcos Ana en el retrato que le hizo José Mª Párraga: “Parece atravesar la frontera del lienzo como si fuera una ventana al futuro”.
En una entrevista a la cantante y compositora belga Lara Chow (1970) ésta dijo en una ocasión a un periodista: “Si hay música en tu alma, se escuchará en todo el universo”, a lo que el entrevistador comentó: “Una alegría, una felicidad que puede ser transmitida al resto del mundo. Yo lo entiendo así, y más o menos, es el pensamiento que yo tengo de Mi Mundo. Toda la felicidad, toda la luz que puedas tener dentro de ti, es contagiosa, se la puedes transmitir a los demás. Sobre todo a esos seres que están faltos de luz, que se sienten solos y oscuros”.
En la película Un sueño posible (2009), del director americano John Lee Hancock el protagonista Granper le dice a Leigh Anne: “Lo que haces me parece fantástico: abrirle tus puertas a ese chico. Cielos, le estás cambiando la vida”. A lo que ésta le responde: “No, él está cambiando la mía”.
Cuando el alma está sedienta del Señor, como canta el Salmo 62, y quienes buscan la sabiduría la encuentran (Sab 6, 12), las vírgenes prudentes, a pesar de haberles entrado el sueño y dormirse (Mt 25, 5), al llegar el novio las despierta y las sienta en la mesa del Reino.
Una lección del Maestro del Amor que, como pelícano amoroso enseña a los hombres su camino. Y al que toda la cristiandad podría aplicar como propias las palabras que Alma escribió de su marido, Mahler, en su diario: “Es el único hombre que puede dar sentido a mi vida, porque supera a todos los que he conocido hasta ahora”.

EL PELÍCANO
“Pie pellicane, Iesu Domine”,cantó Tomás en uno de sus himnos.Superas a los hombresen tu gesto amoroso hacia los hijos;eres como el pintor que tiñe el lienzode tu seno nevado en rojo vivo.
Señor Jesús, pelícano amoroso,-los dos humanos, y los dos divinos-eleva a los altares sus heridasy enseñad a los hombres su camino.
(Naturalia. Los sueños de las criaturas. Ediciones Feadulta)

Vicente Martínez
FE ADULTA

A la espera del Señor


La parábola de las doncellas sensatas y necias nos abre a la espera del Señor. Su llegada está cerca y nosotros hemos de estar vigilantes. Nos situamos a, prácticamente, un par de domingos del inicio del Adviento. Y ya se sabe que el Adviento tiempo de espera y de esperanza. Esperamos la llegada del Señor Jesús y colmamos nuestra esperanza porque sabemos que con Él se abrirá un tiempo nuevo. Pero, además, todo queda claro. No oculta Jesús de Nazaret en la parábola las consecuencias de no ser diligentes, de no estar preparados. Ello nos puede acarrear quedarnos fuera para siempre.

Betania

DIME UNA PALABRA POR LUIS FERNANDO CRESPO SM. Sabiduría I


12 de noviembre
XXXII Domingo

Sab 6, 112-16 Radiante es la sabiduría
El rostro radiante, el ser radiante, en tu luz, en el resplandor de tu verdad, en tu claridad gozosa, sabiduría inmarcesible, gozosa, jugosa…la sabiduría que procede de ti, que ofreces a todos, basta abrir los ojos para ver tu presencia en el mercado de nuestro mundo, la sabiduría de tu amor y de tu misericordia.
Luis Fernando Crespo SM
Dime una Palabra

Friday, November 10, 2017

Mientras haya libros, habrá esperanza por José María Rodriguez Olaizola, sj



Porque en los libros se plasman sueños y decepciones, se comparte lo aprendido, lo sentido, lo equivocado, lo encontrado. Porque tal vez todos tengamos algo de islas. Pero si podemos compartir la palabra, la memoria, la historia, entonces tenemos mucha posibilidad de crecer, de continuar la obra creadora que un día se puso en nuestras manos. Imaginación, sabiduría, búsquedas… se van desplegando en las páginas de la gran biblioteca de la historia humana. Novelas o ensayos, ficciones o realidad, ciencia y especulación. En todo ello van volcando, los seres humanos, sus anhelos más hondos, su ficción más atrevida y su verdad más desnuda. 
El lector toma prestadas las palabras ajenas, y las convierte en propias. Entonces vuela, navega, se zambulle en otros universos. Gracias a los libros, podemos remar como un solo hombre, convertirnos en guardianes, poetas o prisioneros; podemos comprender que la patria cada uno la ve de maneras diferentes; resolvemos misterios; viajamos a la velocidad de la luz; vemos la cara más amable y también la más violenta del mundo; somos pacifistas o soldados, magos o frailes, vivimos en la corte del Rey Sol o construimos catedrales medievales. Viajamos por los desiertos, por las cumbres, por las calles de todas las ciudades. Creemos, y dudamos. 
Pobre quien, con ignorancia sin culpa, alardea con un «a mí no me gusta leer». Porque, acaso sin saberlo, se le han cerrado las puertas de mil mundos que hubieran estado a su alcance. 
Abre un libro. Zambúllete en sus páginas mientras dejas volar la imaginación. Completa, con tu talento, las escenas, los colores, los aromas, los rostros de los personajes. Y la palabra te hará fuerte.
José María Rodríguez Olaizola sj
pastoralsj

Un gran regalo por Cristóbal Fones sj




Quien ha encontrado un amigo, ha encontrado un tesoro (Cfr. Eclesiástico 6, 15). Eso no tiene precio, nos recuerda el valor de la vida cuando parece que nada tiene sentido. Cuidemos la amistad, agradezcamos en ella la vida.
Nano Stern, (Voy y vuelvo)
Cristóbal Fones sj
pastoralsj

Cuando el mercado mejore… por Pino Trejo



“Cuando el mercado mejore subirán los salarios; no es cuestión de acuerdos”. Esto, que afirma un empresario de renombre, la he releído varias veces para poder entender el trasfondo de lo que en ella se dice.
Ya de entrada, con esa contundente esperanza de que “cuando el mercado mejore”, me ha venido a la cabeza esa otra afirmación de que “el mercado se regula solo”. La verdad es que tengo que confesar que, tales sentencias me dejan desconcertada, pues no conozco a ese Sr. Mercado al quien todos aluden cuando no se sabe cómo explicar la situación laboral de nuestro país, bueno…, y de todo el mundo.
Claro, que también puede ser una forma de hablar. Porque explicar el entramado económico y financiero a profanas como yo, puede resulta ardua tarea y complicadísimo de simplificar para las que sólo vivimos el día a día.
Puede que por ello se utilice un término genérico, global y comprensible como Mercado. Pero al querer hacerlo entendible lo vuelve contradictorio, porque, por un parte, se vuelve abstracto al no especificar su verdadero nombre y apellido; y por otra, se le atribuye acciones que, supuestamente, alguien tiene que hacer.
Esto es lo que más me trae de cabeza, si no es nadie en concreto cómo puede hacer algo que afecta tanto a las personas y sus vidas. Cómo puede decidir cuánto cobrará una persona por el trabajo realizado, qué variables utiliza para pagar a unos más que a otros. Cómo es que tiene tanto poder ese Sr. tan escurridizo.
Qué le lleva a pagar un 40,3% menos a las mujeres que a los hombres por un mismo trabajo. Qué le hace suponer que el 20% de los asalariados que gana menos de 1000€ al mes va a vivir dignamente con ese sueldo.
Detrás de “mercado” se esconden todos aquellos que juegan a ser dioses en el mundo financiero, económico, laboral y político. Que reclaman regular, algo que dicen que se regula solo, con alguna ley que les siga ganando la partida y, a la vez, manteniéndose en el anonimato.
Las reglas de este juego, un monopoly a lo bestia, las ponen unos cuantos que dicen que “no es cuestión de acuerdos”. Claro, lo mejor es no tocar nada, no vaya a ser que mediante el diálogo tomemos conciencia de la injusta situación que viven muchas personas y nos veamos responsablemente obligados a cambiarla.
¡Cuánto se enfadaría el Sr Mercado!
Pino Trejo
entreParéntesis

Suicidios de empresa por Fernando Vidal



Un fenómeno emergente: suicidios de empresa. Cada 32 horas alguien en Estados Unidos se suicida en su puesto de trabajo y el fenómeno no ha dejado de aumentar desde el pasado siglo. La Gran Desvinculación ha provocado una desconexión masiva entre corporaciones, empleados y consumidores; desconexión entre los mismos trabajadores y desconexiones también en el propio interior de cada profesional con el sentido de lo que hace.
Esa desconexión laboral y vital es resultado de un modelo de economía, de un patrón de organización empresarial y de políticas laborales específicas guiadas únicamente por la elevación de los beneficios. Su peor expresión se hace visible en el siglo XXI a través de los casos de suicidios de empresa.
Estudios en Estados Unidos, Australia, Francia, Japón, China, India o Taiwán muestran que hay un continuo aumento del número de suicidios en los lugares de trabajo, vinculado al deterioro de las condiciones laborales, la presión para trabajar más horas extraordinarias y el incremento de las posibilidades de perder el empleo.
Un informe de 2017 de la prestigiosa ONG Samaritans -especializada en  escucha y asesoramiento a personas en riesgo- se dedicó a esta cuestión del suicidio laboral y fue titulado con un expresivo mensaje: “Muriendo de desigualdad”.  Basado en una amplia experiencia de escuchas a trabajadores en dificultades, “Dying from Inequality” señala que las causas que más inciden en el suicidio laboral son la inseguridad en el empleo, las políticas de reducción de plantilla y los trabajos en los que se exige disponibilidad ilimitada de tiempo. Los profesores Sarah Waters y Jenny Chan, en un estudio de 2016, vinculan el aumento de los suicidios laborales a la precarización global del trabajo.
Es factible que el acoso institucional produzca esas decisiones extremas. Una encuesta del Workplace Bullying Institute realizada en 2012 muestra que el acoso en el puesto de trabajo produce graves riesgos de suicidio. El 29% de quienes sufren acoso sistemático en su empleo piensan en el suicidio y el 16% incluso idean el modo de llevarlo a cabo. El 80% de ellos sufren ansiedad, el 52% padecen ataques de pánico, el 77% desórdenes del sueño, el 59% hipertensión y el 49% distintos niveles de depresión.
Según el US Bureau of Labor Statistics (BLS), desde 1992 ha habido un significativo aumento de los suicidios cometidos en los lugares de trabajo. Dejan fuera otros suicidios provocados por la presión laboral pero que no hayan sido cometidos en el puesto de trabajo. En 1992 hubo en Estados Unidos 205 casos y en 2013 ya había subido a 282. El año de menor incidencia fue 2005, cuando hubo 180 suicidios.
La Asociación Internacional para la Prevención del Suicidio (IASP) critica que el fenómeno haya permanecido escondido y solamente de forma reciente se le esté prestando atención. Las estadísticas al respecto en Estados Unidos comenzaron en fecha tan tardía como 1992.
Aunque los autónomos y obreros sufren un mayor riesgo de suicidio laboral, pero, paradójicamente, el impacto del suicidio de empresa se sextuplica entre los ejecutivos que diseñan esas políticas de personal y los asesores financieros.
Algunos casos han tenido tal repercusión mediática que han visibilizado el fenómeno y han concienciado a la opinión pública de que la neoliberalización laboral causa suicidios. El episodio más conocido es el que afectó a France Télécom –reconvertida en 2013 en Orange-pero hay otros. En 2012 fueron procesados los primeros acusados y en 2014 los jueces extendieron la acusación a un grupo más amplio.
Según la larga investigación de la Fiscalía, “la empresa implantó un sistema para desestabilizar a sus empleados” y crear “un clima de ansiedad profesional”. Para la Fiscalía ha quedado documentada una política agresiva de hostigamiento laboral. Se puede comprobar en declaraciones del expresidente que afirmaban, “haré los despidos de una forma u otra: saldrán por la ventana o por la puerta”. Lamentablemente esa referencia a puertas o ventanas resultó ser literal cuando empleados decidieron cometer suicidio arrojándose al vacío desde las ventanas.
Pero hay situaciones que tienen todavía amayor impacto en número de suicidios. Un caso se encuentra en China, en la empresa Foxconn, que es, con 1,3 millones de empleados, la tercera compañía con más empleados del mundo (tras Wallmart y McDonald’s) y la mayor proveedora de multinacionales emblemáticas como Apple, Dell o Nintendo. Registró en 2010 y 2011 una serie de 18 intentos de suicidios de trabajadores y 14 muertes confirmadas, todos menores de 30 años. Casi todos se arrojaron al vacío desde lo alto de los edificios.
En el libro de 2017 The One Device: The secret history of the iPhone, Brian Merchant, apunta que las notas de suicidio y los testimonios de los supervivientes señalaban como causas el inmenso estrés, las largas jornadas de trabajo y la humillación a que eran sometidos por sus jefes. La respuesta de Foxconn fue instalar grandes redes en las fachadas de los edificios para impedir las muertes y se obligó a los trabajadores a firmar documentos en los que se comprometían a no suicidarse.
Otro caso se refiere a Dentsu, la mayor empresa japonesa de la publicidad. Su CEO, Tadashi Ishii, dimitió después de que las autoridades vincularan el suicidio de una joven empleada a su política de personal. La joven  Matsuri Takahashi se quitó la vida el día de Navidad de 2015. El mes anterior a su muerte había sido coaccionada para trabajar 80 horas semanales y había añadido un total de 105 horas extraordinarias. El Ministerio de Salud, Trabajo y Bienestar nipón dictaminó que el suicidio había sido resultado de la presión laboral que la empresa había ejercido sobre Matsuri. Puesto en manos de los tribunales, el CEO de la multinacional decidió renunciar a su cargo.
El suicidio laboral expresa el extremo contrario al compromiso en el trabajo. El compromiso en el trabajo se define por la entrega a una labor, la conexión con la empresa, la profesión, el servicio y los demás. Cuando se corrompe la conexión por aislamiento o por el utilitarismo cínico, entonces se produce un desacoplamiento que desconecta al trabajador de la empresa, de los demás y hasta de sí mismo. Un sistema que está reformateando las relaciones con un paradigma utilitarista hace entrar en riesgo a todos sus trabajadores y sus familias.
Fernando Vidal
entreParéntesis

Wednesday, November 08, 2017

¿Eres la mejor persona que puedes ser?



Hay instantes que cambian el rumbo de nuestra historia, que nos hacen ver el mundo de otra forma y que nos llevan a amar la vida y a vivir de otra forma.  Abismos capaces de imaginarnos de distinta manera y de sacar lo mejor de nosotros mismos.
 
Muchas veces nos dejamos el tiempo y la cabeza en problemas que no merecen la pena, pero también hay momentos para poder cambiar, para darnos otra oportunidad.

Sabiendo que no vas a vivir para siempre, ¿eres la mejor persona que puedes ser?

pastoralsj

Memoria para no volver a tropezar por Borja Riestra, sj



Un buen amigo jesuita, repite muchas veces a partir del refrán: «¿que el ser humano tropieza dos veces sobre la misma piedra? ¡ojalá, la desgasta!». Creo que tiene mucha razón. Somos capaces de equivocarnos infinidad de veces en las mismas cosas. No se vosotros, pero yo tengo la impresión de siempre cometer los mismos errores, de confesarme de los mismos pecados, de meter la pata en el mismo charco una y otra vez. Intento mejorar, pero hay algo que te lleva al mismo agujero.
Estos días, cuando no hablan del ¡monotema catalán¡, los periódicos hacen referencia al crecimiento económico, que durante los últimos meses se está dando y que parece que deja atrás años muy complicados. La crisis, que ya parece algo del pasado, ha hecho mucho daño a muchas personas. En casi todas las familias y grupos de amigos hay gente cercana que le ha tocado más de cerca y cualquiera le dice que no recuerde todo lo que ha sufrido.
Y el cristiano, el ser humano, tiene memoria. Otra cosa es que no la ponga en marcha. No quiero fastidiar hoy con este escrito, pero creo que no nos podemos permitir caer en las mismas 'piedras' en las que ya hemos caído: no podemos volver a vivir por encima de nuestras posibilidades; no podemos especular con el dinero como si fuera un juego ficticio; no podemos pensar 'cuanto más mejor'; todo eso no nos lleva a ningún buen sitio. ¡Que no se nos olvide! No podemos olvidarnos de todos los que sufren, porque hay muchos que lo siguen haciendo, y ellos nos piden, nos gritan, que tengamos memoria. Ojalá que para el problema de la crisis, pero también para tantas crisis que vivimos cada uno, recordemos que Dios nos ha dado memoria, para que la usemos.
Borja Riestra sj
pastoralsj

Saturday, November 04, 2017

Fin de la intriga: una indisposición subestimada llevó a la muerte a papa Luciani por Andrea Tornielli



La verdad en un libro: la misma noche del fallecimiento el Pontífice sufrió un fuerte dolor en el pecho. Pero el mismo Juan Pablo I no quiso advertir a su médico

CIUDAD DEL VATICANO
Por primera vez gracias a una documentada investigación, fascinante
como una investigación policial y cuidada como una investigación
histórica, se aclara definitivamente las circunstancias de la muerte de
Juan Pablo I, que en 1978 reinó solo 33 días: poco antes de cenar por
última vez, el Papa tuvo una indisposición física que fue subestimada.
Llega a las librerías el martes 7 de noviembre un libro que, basado en
documentos y entrevistas inéditas, pone fin a la intriga que rodea la
desaparición del Pontífice veneciano. El cardenal secretario de
Estado, Pietro Parolin, firma la introducción y se titula ’Papa Luciani.
Crónica de una muerte’ (Piemme, pp. 252, 17 euros). Lo ha escrito
la periodista Stefania Falasca, vice-postuladora de la causa de
canonización, que ha interrogado a testigos inéditos y ha tenido acceso
a archivos secretos de la Santa Sede y registros clínicos. 


’Papa Luciani. Crónica de una muerte’,Piemme, pág. 252, 17 euros, ha sido
escrito por la periodista Stefania Falasca. Será publicado el martes
7 de noviembre) noviembre) 
 

Sor Margherita  
Se llama sor Margherita Marin, hoy tiene 76 años y en esa época, era la
más joven religiosa véneta al servicio del Papa. Fue ella quien entró, con
el alba del 29 de septiembre de 1978, en el dormitorio de Juan
Pablo I justo después de sor Vincenza Taffarel, la anciana religiosa que
durante más de 20 años asistió a Luciani. Es ella quien explica por primera
vez lo que ocurrió en las horas precedentes a la muerte repentina del Papa.
Es ella quien desmiente que tuviera fatiga o fuera agobiado por el peso
de la responsabilidad: “Lo vi siempre tranquilo, sereno, lleno de
confianza, seguro”. Es ella quien confirma que no seguía dietas particulares 
y que comía lo que comían los demás. Así Juan Pablo I transcurrió sus
últimas horas de vida, la tarde del 28 de septiembre: “Estaba planchando
en la habitación con la puerta abierta y lo vi pasar varias veces. Caminaba
en el apartamento con varios folios en la mano que estaba leyendo. Recuerdo
que viéndome planchar me dijo: “Hermana, os hago trabajar tanto...pero
no se preocupe en planchar tan bien la camisa porque hace calor, sudo y
tengo que cambiarla a menudo. Planche solo el cuello y los puños, que el
resto no se ve...”.  

El lecho de muerte  
A través de las declaraciones cruzadas, entre las cuales está la del
ayudante de cámara Angelo Gugel, sale a la luz la indisposición que
Luciani tuvo aquella noche, poco antes de la cena, mientras rezaba
con el secretario irlandés John Magee. Sobre ésta habla un documento
hasta hoy secreto, redactado en los días sucesivos a la muerte. Lo
ha escrito Renato Buzzonetti, primer médico que acudió al lecho de
muerte del Papa. En el detallado informe que envía a la Secretaría de
Estado el 9 de octubre de 1979 se habla del “episodio de dolor
localizado en la parte superior de la región esternal, sufrido por el
S. Padre hacia las 19.30 del día de la muerte, prolongado durante
más de cinco minutos, que se verificó mientras el Papa estaba
sentado y preparado para rezar con el padre Magee y retrocedió
sin ninguna terapia”. Es una declaración decisiva porque
corresponde con la rapidez de la muerte: no fue abierta la Farmacia
vaticana y no fue advertida sor Vincenza, que era enfermera y que
justo esa noche habló al teléfono con el médico del Papa, Antonio
Da Ros, residente en la calle Vittorio Veneto, sin hacer
referencia a la indisposición. A Luciani no le suministraron por tanto
fármacos, no fue llamado ningún médico para hacerle un control, a
pesar de que el nuevo Papa sufrió un fuerte dolor en el pecho,
síntoma del problema coronario que esa misma noche le paró el
corazón. En su declaración el padre Magee ha contado que fue el
mismo Pontífice el que no quiso advertir al doctor. Buzzonetti será
informado sólo el día después, delante del cuerpo sin vida sobre la cama.  

El descubrimiento  
El libro de Falasca, gracias a los nuevos testigos, saca a
a luz algunas contradicciones de los dos secretarios particulares
del Pontífice durante sus declaraciones. Don Diego Lorenzi, el sacerdote
que había seguido Luciani desde Venecia, no estaba presente en el
momento en el que el Papa se sintió indispuesto en la capilla. Y la noche
del 28 de septiembre, justo después de la cena, dejó el apartamento.
Juan Pablo I, asegura sor Margherita Marin en el sumario de la
causa, había decidido sustituirlo. La mañana del 29 de septiembre
no fueron los secretarios quienes encontraron el cuerpo del Pontífice
sino sor Vincenza y sor Margherita. El Papa no había tocado el café
que habían dejado para él en la sacristía a las 5,15 y por eso sor Vincenza
después de haber llamado varias veces a la puerta, entró en la habitación
y dijo: “Santidad, ¡usted no debería gastarme estas bromas!”. La
religiosa tenía, de hecho, problemas de corazón. “Me llamó impresionada
 –cuenta sor Margherita-- entonces entré y le vi yo también... Toqué
sus manos, estaban frías, y me llamaron la atención sus uñas un poco
oscuras”.  

Las dudas de los cardenales  
Entre los documentos inéditos en el apéndice del libro están recogidos
los registros clínicos en los que se evidencia que ya en 1975, durante
un ingreso hospitalario, le había sido diagnosticada la mínima
patología cardiovascular tratada con anticoagulantes y considerada
resuelta. E incluye las preguntas que los cardenales que quisieron hacer
antes del nuevo cónclave, en la más absoluta discreción, a los médicos
que habían atendido al Papa con motivo del embalsamiento. Los
purpurados a través de la Secretaría de Estado preguntan si “el
examen del cuerpo” permitía “excluir lesiones traumáticas
de cualquier naturaleza”; si era correcto el diagnóstico de “muerte
repentina” y finalmente preguntaron: “¿La muerte repentina es siempre
natural?”. Dudas serias y significativas: los cardenales no excluían a
priori la hipótesis de una muerte provocada. Desmentida sin embargo
por los médicos.  


El documento sin fecha enviado por la Secretaría de Estado (probablemente
el 10 o el 11 de octubre de 1978) al doctor Renato Buzzonetti, con las
preguntas que los cardenales quisieron hacer a los médicos
que habían embalsamado el cuerpo del Papa 
 

Beatificación, a punto de llegar el ’ok’ definitivo  
El martes 7 de noviembre, el mismo día que se publicará el libro
de Falasca, el Vaticano celebrará una sesión ordinaria de cardenales
y obispos de la Congregación para la causa de los santos: están
llamados a pronunciarse sobre “la heroicidad de las virtudes” de Albino
 Luciani. Aquel mismo día o el día después se anunciará la firma del 
decreto de Papa Bergoglio. Mientras tanto hay en la actualidad dos 
procesos sobre presuntos “milagros” atribuidos a la intercesión d
el Pontífice véneto. La beatificación está cada vez más cerca.  


El informe médico de Albino Luciani, patriarca de Venecia, durante su ingreso
en el hospital en diciembre de 1975 por una “trombosis venosa retiniana”
en el ojo izquierdo
  

Vatican Insider

Presentación libro PRECHT LAS CULPAS DEL VICARIO. Interviene Juan Cristóbal Peña



El pasado 1 de noviembre, en el marco de la Feria Internacional del Libro de Santiago (FILSA) 2017, se presentó el libro "PRECHT LAS CULPAS DEL VICARIO", que ha sido escrito por la periodista y licenciada en historia, Andrea lagos. Presentaron este libro Mónica Rincón y Juan Cristóbal Peña. En esta oportunidad les comparto la intervención de Juan Cristóbal Peña, quien es el Director de la carrera de Periodismo de la Universidad Alberto Hurtado



Friday, November 03, 2017

PRESENTACIÓN LIBRO "PRECHT LAS CULPAS DEL VICARIO"



El pasado 1° de noviembre estuvimos en la presentación de este libro cuya autora es Andrea Lagos y fue presentado por Mónica Rincón, periodista CNN y Juan Cristóbal Peña, Director de Periodismo de la UAH.


Por ahora les dejo un par de fotos y lo que aparece en la contratapa del libro. Más adelante les compartiré videos con la presentación efectuada.

La biografía de Cristián Precht resume de manera dramática la historia reciente de la iglesia católica chilena. La protagoniza un sacerdote de origen más bien conservador, que llegó a liderar un proyecto revolucionario para la Iglesia -la Vicaría de la Solidaridad- y se convirtió en un héroe de la defensa de los derechos humanos y de los perseguidos por la dictadura de Pinochet. Admirado y respetado de manera transversal, el carisma y la habilidad política de Precht lo convirtieron en un indispensable para distintos arzobispos de Santiago durante décadas.

En momentos en que el mundo católico era abatido por una ola global de acusaciones de abusos sexuales de religiosos, una denuncia contra Precht golpeó a la Iglesia local que aún no se recuperaba del escándalo del sacerdote Fernando Karadima. Los denunciantes que gatillaron en 2011 la investigación eclesiástica eran los familiares de un joven que había sido muy cercano a Precht. Poco a poco aparecerían más.

En esta investigación periodística, Andrea Lagos revela por primera vez la historia de quienes acusaron a Precht de actitudes abusivas cuando eran adolescentes o jóvenes adultos. El relato permite entender que los hizo hablar después de tantos años y cuál es el alcance de los abusos que se le imputan.

La autora reconstruye también la investigación ecelesiástica y el rol jugado por el arzobispo Ricardo Ezatti. Pese a no ser tan cercao a Precht, Ezatti fue poco severo en dos momentos claves del proceso: tardó en formalizar la investigación y optó por morigerar el castigo que le sugerieron, luego de que el Vaticano determinara que Precht era culpable. Gracias a eso, Precht no fue obligado a colgar definitivamente los hábitos.

En diciembre de 2012, la Iglesia sentenció a Cristián Precht a permanecer apartado por cinco años del sacerdocio. En momentos en que este libro se terminaba de escribir, el plazo del castigo estaba a punto de cumplirse. Por primera vez un sacerdote chileno de alta figuración pública condenado por la Iglesia católica por abusos contra menores y mayores de edad, podía regresar a su ministerio.

Andrea Lagos Ávila, autora de este libro es Periodista y Licenciada en Historia de la Universidad Católica. Ha trabajado ene l programa "Contactos" de canal 13, las revistas Cosas, Siete + 7 y Sábado de El Mercurio, además del suplemento Reportajes de La Tercera. También ha colaborado con la revista Capital, diario El País de España y el portal de noticias e información VOXXI en Estados Unidos.
es coautora de Los archivos del Cardenal, casos reales (Catalonia-Periodismo UDP).

Entre 2004 y 2010 fue agregada de prensa en la embajada de Chile de Estados Unidos.

Actualmente se desempeña como investigadora del Centro de Investigación y Publicaciones (CIP), académica de la Escuela de Periodismo de la UDP y editora de la revista Que Pasa.



JESUITAS: Arturo Sosa sobre política y justicia



En su reciente visita a Brasil, el p. General de los Jesuitas, Arturo Sosa, ha pronunciado varios discursos y homilías de gran interés. Extraemos aquí algunos párrafos de su Discurso en la Pontificia Universidad Católica de Río de Janeiro del pasado 18 de octubre:

El reconocimiento de la esfera pública, como dimensión esencial de la vida humana y social

La comprensión cristiana del ser humano insiste en que nadie puede ser verdaderamente humano aislado, fuera de una vida de relación con otros seres humanos. No existe lo humano en soledad. Lo humano es el vivir de los seres humanos los unos con los otros. La antropología bíblico-cristiana parte de que el ser humano, todo ser humano, es creado a imagen y semejanza de un Dios que es Trino, es decir, de un Dios que es, en sí mismo, comunidad de Amor, que es sí mismo, comunicación, comunión.
(…) El ser humano, por tanto, sólo puede realizarse como ser humano en la red de relaciones con otros seres humanos. De hecho, cada uno de nosotros nace ya inserto en esa red, así llega al mundo y entra a la historia. Poco a poco, uno va tomando conciencia de esa realidad en la medida en que se desarrolla y va aprendiendo a vivir en y desde esa red de relaciones, y así la va fortaleciendo y ampliando (o, infelizmente, en algunos casos, debilitando o dañando) a lo largo de su existencia.
A su vez, la comunidad, como red de relaciones que es, se forma, alimenta y enriquece desde la interrelación de individuos con características propias, pero todos con el elemento común, constitutivo e irrenunciable de la relacionalidad.
Tomando como base esa antropología, que es fundamento de toda y cualquier antropología que se quiera cristiana, no puede negarse que lo público es parte sustantiva de lo humano, de la humanidad.

Reconocer el vínculo indisoluble entre ética y política

Los seres humanos somos, por tanto, constitutivamente comunitarios, en otras palabras, políticos, en el mejor sentido de esa palabra.
(…)
La política es el ámbito de la vida social en el cual se toman las de decisiones públicas o colectivas en la búsqueda del bien común. Es justamente en el ámbito de la búsqueda por esas decisiones que afectan la vida de los humanos en sociedad donde cada uno de los participantes es llamado a vivir un ejercicio de libertad. Pero de una libertad que no es individualista, que decide con base por “capricho”, estrechada por intereses particulares y egoístas, sino una libertad que trasciende al individuo y establece la relación con los demás, es decir, crea la comunidad. Una libertad “para los demás”.
En ese sentido entra la ética como la dimensión de la vida humana en sociedad que ofrece las garantías de lo humano en el proceso de toma de decisiones políticas. La ética coloca a la persona como sujeto libre de las decisiones públicas y privadas, afirmando la importancia de la participación y aporte de cada uno de los involucrados en el proceso, abriéndose a acoger, en el espacio de discusión en común, su punto de vista, su percepción, sus deseos e ilusiones. Pero, a la vez, hay necesidad de una ética que cuya mirada sea ensanchada, amplia, desde la cual la acción política se oriente a propiciar el mejoramiento de la calidad de vida de todos los miembros de la sociedad, los cuales son reconocidos como integrantes de la misma humanidad, todos merecedores de respeto y sujetos de derechos (humanos y ciudadanos).
Por tanto, podemos afirmar que la gran equivocación es, sin lugar a duda, des-vincular la política de la ética. Al hacerlo se les resta humanidad a las personas, los grupos y los pueblos. Cuando eso se da, la política se convierte en instrumento de in-humanidad perdiendo completamente su razón de ser. Y en vez de ser una de las formas más altas de la caridad, se convierte en la más terrible forma de pecar, o sea, de dañar, incluso de aplastar, lo humano, en uno mismo y en los demás.
(…)

Fe y Justicia

Para quienes encuentran en la experiencia religiosa la fuente motivacional de su vida, la justicia es una exigencia de la fe. Por consiguiente, la lucha por la justicia, en su más amplio sentido, se convierte en una dimensión constitutiva e irrenunciable del sentido religioso de la vida, es decir, es una consecuencia del haber experimentado al Dios de la vida, al Creador de la historia humana, enteramente bueno, al que podemos llamar, como nos enseñó Jesús de Nazaret, Abba, Padre. Jesús nos coloca a todos en una relación de fraternidad que conlleva necesariamente la exigencia de que entre los hijos e hijas del mismo Padre, el reconocimiento, la acogida, el respeto, el apoyo, la colaboración y la comunión sean vividos como dimensiones fundamentales de su existir como seres humanos.
La justicia por la que luchamos, inspirados desde la fe, es la del reinado de Dios. La comprensión de lo que significa ese Reinado nace del mismo anuncio que de él hace Jesucristo con su vida y su palabra. Es un Reinado en el que el Rey -Dios Padre- no hace otra cosa que cuidar, sostener, servir a sus hijos e hijas, como nos los hizo ver Jesús de manera radical en la escena del lavatorio de los pies. Lo que Jesús hace es lo que hace a su vez el Padre. Es lo que nos transmite Juan sobre Jesús en su Evangelio: El que me ve, ve al Padre (Jn 14,8) y todavía, Mi Padre trabaja siempre, y yo también trabajo. (Jn 5,17)
Nosotros, que, por la acción del Espíritu Santo, hemos acogido la Revelación del rostro del Padre en Jesucristo, Su Palabra hecha ser humano, y que nos hicimos seguidores del Cristo, como camino hacia la vida verdadera, no podemos huir a las exigencias de la justicia, si queremos ser fieles a nuestro nombre de cristianos.
En esa misma línea, la Compañía de Jesús, desde la Congregación General 32ª (1974) comprende su misión como el servicio de la fe, del que la promoción de la justicia constituye una exigencia absoluta, en cuanto forma parte de la reconciliación de los hombres exigida por la reconciliación de ellos mismos con Dios. La Compañía de Jesús, reunida en la Congregación General 36ª, se comprende, desde nuestra actual realidad mundial, en la misma línea, como un grupo de compañeros llamados a una misión de reconciliación y de justicia.
Desde la perspectiva de la Iglesia Católica y de esta Universidad, la justicia realmente existente en una sociedad se mide desde la perspectiva y situación de los pobres de esa

sociedad. Por eso, los derechos humanos son en primer lugar los derechos de los pobres…

entreParéntesis

Los sacerdotes casados celebran 40 años de “protesta conjunta” por Rufo Gonzalez



"JESÚS NO PUSO ESTA CONDICIÓN A LOS DOCE"

"La Iglesia católica pone condiciones a Dios"

(Rufo González).- Cuarenta años de Jesús "llamando a la puerta" (Apoc 3, 20)
La Iglesia católica, en sus instancias más altas, no ha percibido a Jesús de Nazaret que "llama a su puerta, ni le oye, ni le abre, ni, por tanto, le deja entrar en su casa y cenar juntos" (Apoc 3, 20).
Es Jesús, a través de los sacerdotes casados, de sus organizaciones, de su historia y congresos..., el que viene llamando incansablemente a las puertas de la Iglesia Católica. Pide restaurar la libertad en la disciplina: que lo que "antes se recomendaba a los sacerdotes, y después fue impuesto por ley a todos los promovidos al Orden sagrado en la Iglesia Latina" (PO 16), siga siendo "recomendado", respetando así su Evangelio (Mt 19, 12).
Pablo VI reconocía que Jesús: "no puso esta condición previa en la elección de los Doce, como tampoco los Apóstoles para los que ponían al frente de las primeras comunidades cristianas (1Tim 3, 2-5;Tit 1, 5-6)" (Pablo VI: Sacerd. Caelib. 5). Jesús solo lo insinuó como opción libre para cualquier discípulo, si lo entendía como don divino y quería "hacerse soltero a sí mismo por causa del reino de los cielos" (Mt 19, 11-12). No lo vinculó a ministerio alguno por el reino. La vinculación con el "ministerio ordenado" es espuria a su proceder. Hoy, Jesús ayudaría a los pastores de las comunidades a que fueran buenos maridos o esposas y padres, y pastores de la comunidad. Lo que hacen tantas iglesias cristianas, que "llevan la delantera" en libertad evangélica.


4-5 noviembre, una celebración eclesial
Este fin de semana (4-5 noviembre) Moceop (Movimiento pro Celibato Opcional) celebra cerca de Madrid -Centro de Congresos "Fray Luis de León". Guadarrama (Madrid)- los cuarenta años de su andadura. Allí recordarán sus "muchos días, mucha lucha, mucha fe y mucha esperanza... Cantarán, bailarán y festejarán esta larga andadura con una jornada de convivencia, recuerdos y acción de gracias". Por supuesto, con la Acción de gracias cristiana, la Eucaristía, donde sentimos la presencia resucitada de Jesús que acompaña y sostiene el trabajo por la vida, la libertad, el amor a todos. Sería bueno que las comunidades cristianas lo recordaran y oraran por intenciones tan santas.
Miles de sacerdotes católicos casados
La historia de los sacerdotes casados y de sus organizaciones actuales son un hecho histórico en nuestra sociedad y en la Iglesia. Están presentes en el mundo entero. El 25 de Mayo de 1986 se constituyó en París la Federación Internacional de sacerdotes católicos casados. En 1987 celebró su Primer Congreso en Ariccia (a treinta kilómetros de Roma). En él participaron clérigos de Europa, América, África y Asia. Se creó formalmente el FISCC (Federación Internacional de Sacerdotes Católicos Casados) y su revista "Ministerium Novum". Otros Congresos en 1990 (en Doorn, Holanda), 1993 (Madrid), 1996 (en Brasilia), 1999 (en Atlanta, USA), 2002 (Leganés, España), 2006: Wiesbaden (Alemania) al que acudieron las 4 federaciones existentes: la Latinoamericana, la Filipina, la Europea y la Noratlántica; allí quedó constituida la Confederación Internacional. El VIII Congreso, año 2015, tuvo lugar en Guadarrama (Madrid), en el mismo lugar donde estos días el Moceop celebra sus cuarenta años de historia. Por su parte Latinoamérica lleva ya celebrados siete congresos: 1991: Curitiva (Brasil), 1995: Lima (Perú), 1999: México, 2001: Lima (Perú), 2005: Asunción (Paraguay), 2006: Quito (Ecuador), 2011: Buenos Aires (Argentina).
Dos asociaciones de sacerdotes casados en España
Ambas nacidas en 1977. Una de signo más conservador (ASCE), otra más renovador (MOCEOP). Como ha venido ocurriendo en la Iglesia desde los primeros tiempos, unos acentúan más lo interior, la oración, el exponerse diariamente al amor del Padre; otros subrayan el esfuerzo por transformar vida y estructuras para que "nuestra alegría llegue a su plenitud" (1Jn 1, 4). En este tema, unos y otros coinciden: no es voluntad del Padre la imposición del celibato a los sacerdotes y obispos de la Iglesia. Todos piden renovar la teología y disciplina del ministerio, volviendo al espíritu de Jesús.
Uno de los fundadores de ASCE y presidente actual, José María Lorenzo Amelibia, mantiene el Blog "Sacerdotes secularizados, mística y obispos", en Religión Digital, dedicado a la espiritualidad y a difundir la necesidad de corregir la "injusticia teológica" de impedir el ejercicio del sacramento del Orden a sacerdotes casados. MOCEOP, coordinado ahora por una mujer, Tere Cortés, esposa de un sacerdote casado, está presente en Internet en la Web "moceop.net" y edita una revista trimestral ("Tiempo de Hablar. Tiempo de Actuar") que va ya por el número 150. Esta revista recoge la vida de estos hombres, reflexiones y encuentros de todo tipo. En ella se percibe la seriedad de sus planteamientos, la solidez de su teología, sus aportaciones teológicas al ministerio eclesial, etc.


"Provocando y exigiendo una respuesta" desde hace siglos
La historia de estos cristianos, consagrados como servidores de las comunidades cristianas, está "provocando y exigiendo una respuesta". "Provocación" que viene de muy atrás, desde que esta historia celibataria empezó a andar. Desde que empezó a inocularse el error de que "una persona no puede estar casada y ser perfecta". Desde los rigoristas del siglo II que empezaron a exigir a todo cristiano la continencia ("enkrateia") sexual: encratismo, gnosticismo, montanismo...
Desde que la Iglesia, en sus dirigentes más universales, defendió e incluso decretó que "todo sacerdote que duerma con su esposa la noche antes de dar misa perderá su trabajo" (s. IV). Desde que se cultivó la presunta "tradición apostólica" sobre la famosa "continencia" de los Apóstoles. Tradición que aún hoy quieren algunos defender. Con tal de amparar la ley, violentan textos e incluso contradicen la libertad que respira el capítulo siete de la primera carta a los Corintios sobre la soltería por el Reino.
Una mujer, movida por el Espíritu
María (mariaercilia6@hotmail.com), no sé más que su nombre y email, convencida de que "el presbítero casado es una riqueza para las comunidades, para la teología y para la iglesia en genera1", reaccionó a un post mío de diciembre de 2013, increpando a la jerarquía católica:
"¿Cuándo terminará este capricho de nuestra jerarquía en imponer obligatoriamente el celibato? ¿Cuántos talentos y servidores se están perdiendo en la Iglesia católica? ¿Cuándo acabará la injusticia y la incoherencia de admitir sacerdotes casados entre los conversos y no admitir los propios? ¿Cuándo se darán cuenta del gravísimo pecado que cometen al privar a muchas comunidades de asistencia espiritual? Roguemos para que Dios ilumine a Francisco y colaboradores para darse cuenta de tamaña injusticia e incoherencia...".
Esta mujer recuerda a Judit de Betulia:
"Escuchadme, jefes de los habitantes de Betulia, porque no son rectas las palabras que dirigisteis ante el pueblo... Porque, ¿quién sois vosotros para tentar a Dios en el día de hoy y colocaros en el lugar de Dios entre los hombres?... No hipotequéis los planes del Señor, nuestro Dios, porque no hay que amenazar ni juzgar a Dios como a un hombre. Por eso, en espera de su salvación invoquémosle en nuestro favor y oirá nuestra voz si le place" (Judit 8, 11-12. 16-17).
La Iglesia católica pone condiciones a Dios y le enseña qué es lo que tiene que hacer para "ordenar" obispos y presbíteros. Si Dios no concede el celibato por el reino, las comunidades se quedan sin eucaristía. El "haced esto en memoria de mí" (Lc 22, 20), sólo vale si Dios concede el celibato de por vida a quien presida la comunidad. Le han enseñado a Dios lo que tiene que hacer: dar los dones de la soltería por el reino y del amor pastoral a la misma persona. No hay respeto a la conciencia personal que va evolucionando y tiene derecho a cambiar ante exigencias humanas perentorias (físicas o psíquicas). La brutalidad de la ley arrolla todo lo humano y divino: exilios forzosos, esposas invisibles, hijos clandestinos, doble vida, escándalos, derecho de la comunidad a tener pastores y a celebrar la eucaristía, etc.
Rufo González
RD

Dime una Palabra por Luis Fernando crespo SM. Dolor de corazón


3 de noviembre
Viernes XXX

Rm 9, 1-5 Siento una gran tristeza y un dolor incesante en mi corazón
Por todas las personas que viven separadas de ti, de tu amor, por todos aquellos que no te conocen -¡ay de mi porque no evangelizo-, por todos aquellos que te rechazan, por todos aquellos que no experimentan tu gran amor, tu presencia salvífica en sus vidas. Dolor incesante en mi corazón porque me separo de ti, por mi amor ni frío ni caliente, por la tibieza de mi seguimiento, porque no soy un fiel discípulo tuyo.
Luis Fernando crespo SM
Dime una Palabra

La filosofía como medicina del alma por Fernando Guevara_Riera



El quehacer filosófico nos remite siempre a la pregunta ¿qué se entiende por filosofía? Lo que reflexionamos hoy forma parte de nuestras experiencias de vida. La filosofía que brota de estas breves líneas son producto de nuestras reflexiones sobre lo que nos ha tocado vivir, sobre el dolor que esto ha significado. Sostengo, además, que en dichas reflexiones encontramos una de las más grandes fortalezas que nos dona el quehacer filosófico, a saber, que lo que sea filosofía nunca será un saber muerto, todo lo contrario, siempre ha de ser un saber vivo que nos interpele y que nos ayude a comprendernos y a fortalecernos en la vida, afirmándonos.
El pasado 20 de octubre asistí en calidad de ponente, vía Skype, al I Congreso de Dios en la Literatura Contemporánea, Madrid, 19-21 de octubre de 2017. Excelente experiencia académica y un trato muy humano entre todos los profesores participantes. Agradezco la oportunidad que me brindó el Comité organizador del Congreso de poder participar y este artículo son unas reflexiones a posteriori (1).
En nuestra intervención en dicho Congreso partimos de la filosofía griega como “amor a la sabiduría” para comprender las realidades inhóspitas que un mundo –más de las veces hostil- nos entrega para ser encaradas y resueltas en favor de lo humano. Mi aporte lo elaboré a partir de una interpretación que realicé de la primera obra de teatro de Sartre: Barioná, el hijo del trueno (2). Las páginas de esta obra proponen la ocasión de reconsiderar el papel de Cristo en la historia de los hombres concretos, el lugar del amor en las relaciones por encima de las convenciones, el compromiso existencial que tenemos como mujeres y hombres de apostar por la esperanza, aunque vivamos rodeados de vicisitudes que pretenden negar de facto la alteridad.

La filosofía como medicina del alma


De la lectura de Barioná, el hijo del trueno lo que más me enriqueció fue constatar cómo Sartre alimenta la reflexión filosófica en tanto “medicina del alma” (inspirado, quizás, en Cicerón) gracias a la cual, se pueden y deben curar nuestras almas enfermas de desesperanza, dolor y tristeza por el mundo socialmente injusto en el que vivimos. El autor francés apuesta a que somos capaces de ejercer y vivir nuestra libertad y nuestra relación con el otro desde una voluntad de sanación, no desde la punición ni de la ira, a pesar de los muchos dolores e injusticias que nos toca afrontar diariamente. Afirma que si bien es cierto que el mundo es una caída interminable en donde nadie sale victorioso, no debemos resignarnos a dicha caída, podemos decidir enfrentarla y tomar libres acciones que pongan fin al sufrimiento humano. 
A través de sus páginas, Sartre va delineando así su lectura de la Natividad: aceptar el amor del Nacimiento de Jesús es elegir luchar por un mundo más humano. El Nacimiento del Niño será, a pesar de los sufrimientos que le esperan, una apuesta por un nuevo despertar; es una nueva oportunidad de esperanza que nos otorgamos de ser entre nosotros humanos y de no estar solos aquí los unos contra los otros. Lo novedoso de esta obra de teatro respecto de El ser y la nada es el tratamiento que Sartre realiza en su recorrido al sufrimiento que padecemos por nuestra condición humana.

La desesperanza viene cuando apostamos por el dolor en el mundo

Ahora bien, concluyo de la lectura de Barioná que, a la luz de Sartre pero no limitándonos a él, optamos por la desesperanza en el mundo cuando miramos nuestras experiencias dolorosas como si fueran las únicas y nos volvemos incapaces de sentir el dolor del otro, cuando nos miramos al ombligo con una mirada carente y rencorosa desdibujando al prójimo, cuando nos encerramos en el presente con el ceño fruncido hurgando en nuestras heridas sin la más mínima pretensión de sanarlas cultivando, así, valores del resentimiento que nos convierten en “tísicos del alma”, palabras prestadas de Nietzsche.
Se trata, entonces, de cómo enfrentemos el sufrimiento: de aceptar que forma parte de nuestra condición humana como la dicha y que éste puede hacernos mejores personas, en la medida en la cual, nos sensibiliza frente al padecimiento del otro y buscamos –irremediablemente y sin excusas- la superación del dolor, tanto del prójimo como de nosotros mismos. Gracias a lo anterior, podemos incidir con mayor firmeza en la vida de nuestros semejantes, edificando esperanza en el mundo porque contribuimos a disminuir el dolor social y existencial propio y de nuestros semejantes.
Sin embargo, de la lectura de Barioná y más allá de la misma se desprende también que, podemos elegir el camino de la crueldad al regodearnos en nuestros dolores, negando al otro porque sólo nos importa nuestro sufrir, culpabilizándolo de nuestros pesares, sin otorgarnos ninguna posibilidad de sanación existencial.Quiere esto decir que somos libres, entonces, de darle un significado a nuestro dolor que sea o constructivo o destructivo para las relaciones humanas y para nosotros mismos. Y he allí en donde hace irrupción la pregunta filosófica como “medicina del alma”: ¿por qué he de optar por la desesperanza, por la negación del otro en vez de optar por la sanación y construcción de Humanidad?

La apuesta constructiva por cultivar la esperanza en el mundo

He sostenido que el sufrimiento nos puede convertir en personas más sensibles frente a los dolores humanos que requieren de todo nuestro ser solidario, amor y hermandad para erradicarlo. Podemos, entonces, decidir que el sufrimiento sea constructivo al proponernos superarlo, poniéndonos en el lugar del otro y otorgarnos, así, una nueva oportunidad de vivir plenamente junto con los otros. Se trata de tener esperanzas en el porvenir y de apostar por la dicha de la vida: apostar, siempre, por la esperanza de construir mañana como el que nos otorga el Nacimiento de Jesús en Barioná, a pesar de los sufrimientos que le esperan. A fin de cuentas es cultivar, presente y futuro, para los seres que amamos, para nosotros mismos y para la Humanidad.

Estamos frente a una filosofía existencial personalista en la que el sujeto del conocimiento es el trayecto de la persona humana y sus convicciones que permitirán, posteriormente, humanizar o deshumanizar el mundo. El quehacer filosófico como “medicina del alma” me ha permitido, junto con el amor solidario de todos los que me rodean, cultivar y transitar el trayecto de la humanización del mundo, sin duda alguna.
Finalmente, en mi interpretación de las últimas páginas de Barioná como en la vida misma, he decidido apostar por el sentido del reencuentro con lo humano, por la esperanza y por la dicha de cultivar Humanidad en cada una de mis acciones.
Mi labor educativa está orientada a otorgar dichas herramientas filosóficas terapéuticas -de “medicina del alma”- en cada uno de los contenidos que me toca compartir con mis estudiantes. Y esa es mi más humilde invitación con este escrito: que entre todos construyamos un mundo con mayor Humanidad porque estamos definitivamente empeñados en sanar nuestras heridas sociales al promover -concretamente y con acciones- esperanza social para los sectores más vulnerables de nuestra sociedad y para nosotros mismos.
Muchas gracias por su gentil lectura. Hasta la próxima entrega.

Fernando Guevara-Riera
entreParéntesis
 Referencias bibliográficas:
(1)http://diosenlaliteraturacontemporanea.blogspot.com/2017/04/i-congreso-dios-en-la-literatura.html
(2) SARTRE, Jean-Paul; Barioná el hijo del trueno, Madrid, Voz de Papel, 2006.