Hace un año atrás que entrevistamos al Obispo de Punta Arenas, Monseñor Bernardo Bastres y como hoy tenemos presente a la sagrada familia, comparto este primer video
Este es un espacio para alimentar y vitalizar la dimensión espiritual y humana de las personas comprometidas con la construcción de una sociedad más humana, justa y solidaria. Todos somos peregrinos. "sal de tu tierra, de tu casa y vete a la tierra que yo te mostraré; haré de tí una gran nación y te bendeciré." (Gén. 12, 1 ss)
Sunday, December 30, 2012
Peregrinos recuerda algunas de las entrevistas del año
Es época de balance y hemos estado recorriendo nuestros vídeos y algunas fotografías que hemos captado en numerosos encuentros en que hemos estado presente.
Hace un año atrás que entrevistamos al Obispo de Punta Arenas, Monseñor Bernardo Bastres y como hoy tenemos presente a la sagrada familia, comparto este primer video
Hace un año atrás que entrevistamos al Obispo de Punta Arenas, Monseñor Bernardo Bastres y como hoy tenemos presente a la sagrada familia, comparto este primer video
El Papa: “Los padres no son los amigos o los dueños de la vida de sus hijos”
Lo dijo Benedicto XVI durante el Ángelus, este día de la fiesta de la familia. Los padres y madres son más bien “los custodios de este don incomparable de Dios”
REDACCIÓNROMA
Los padres “no son los amigos o los dueños de la vida de sus hijos, sino los custodios de este don incomparable de Dios”. Lo indicó el Papa durante el Ángelus, al recordar a la familia de Jesús. Benedicto XVI invitó a “que el amor, la fidelidad y la dedición de María y José sirvan de ejemplo para todos los esposos cristianos”. En la familia de Jesús, añadió, hay un “misterio lleno de fe y de humanidad”, al que podemos entrar siguiendo el ejemplo de María y José.
“La preocupación de María y José por Jesús -explicó Benedicto XVI- es la misma de cada padre que educa a un hijo, lo introduce a la vida y a la comprensión de la realidad”. Después de haber invitado a una “necesaria y especial oración al Señor por todas las familias del mundo”, el Pontífice expresó su deseo de que “los padres se preocupen seriamente por el crecimiento y la educación de los propios hijos, para que maduren como hombres responsables y ciudadanos honestos, sin jamás olvidar que la fe es un don precioso que hay que alimentar en los propios hijos también con el ejemplo personal”.
“Al mismo tiempo -prosiguió-, oremos para que cada niño sea acogido como don de Dios, sea sostenido por el amor del padre y de la madre, para poder crecer como el Señor Jesús «en sabiduría, edad y gracia ante Dios y los hombres» (Lc 2,52)”.
“El silencio de José -concluyó el Papa-, hombre justo (cfr Mt 1,19), y el ejemplo de María, que guardaba todo en su corazón (cfr Lc 2,51), nos hagan entrar en el misterio lleno de fe y de humanidad de la Santa Familia. Deseo a todas las familias cristianas vivir en presencia de Dios con el mismo amor y con el mismo gozo de la familia de Jesús, María y José”.
Benedicto XVI: crecer a los hijos en la fe y en el respeto
Una familia diferente por José Antonio Pagola
Entre los católicos se defiende casi instintivamente el valor de la familia, pero no siempre nos detenemos a reflexionar el contenido concreto de un proyecto familiar, entendido y vivido desde el Evangelio. ¿Cómo sería una familia inspirada en Jesús? La familia, según él, tiene su origen en el misterio del Creador que atrae a la mujer y al varón a ser "una sola carne", compartiendo su vida en una entrega mutua, animada por un amor libre y gratuito. Esto es lo primero y decisivo. Esta experiencia amorosa de los padres puede engendrar una familia sana.
Siguiendo la llamada profunda de su amor, los padres se convierten en fuente de vida nueva. Es su tarea más apasionante. La que puede dar una hondura y un horizonte nuevo a su amor. La que puede consolidar para siempre su obra creadora en el mundo.
Los hijos son un regalo y una responsabilidad. Un reto difícil y una satisfacción incomparable. La actuación de Jesús, defendiendo siempre a los pequeños y abrazando y bendiciendo a los niños, sugiere la actitud básica: cuidar la vida frágil de quienes comienzan su andadura por este mundo. Nadie les podrá ofrecer nada mejor.
Una familia cristiana trata de vivir una experiencia original en medio de la sociedad actual, indiferente y agnóstica: construir su hogar desde Jesús. "Donde dos o tres se reúnen en mi nombre, allí estoy yo en medio de ellos". Es Jesús quien alienta, sostiene y orienta la vida sana de la familia.
El hogar se convierte entonces en un espacio privilegiado para vivir las experiencias más básicas de la fe cristiana: la confianza en un Dios Bueno, amigo del ser humano; la atracción por el estilo de vida de Jesús; el descubrimiento del proyecto de Dios, de construir un mundo más digno, justo y amable para todos. La lectura del Evangelio en familia es, para todo esto, una experiencia decisiva.
En un hogar donde se le vive a Jesús con fe sencilla, pero con pasión grande, crece una familia siempre acogedora, sensible al sufrimiento de los más necesitados, donde se aprende a compartir y a comprometerse por un mundo más humano. Una familia que no se encierra solo en sus intereses sino que vive abierta a la familia humana.
Muchos padres viven hoy desbordados por diferentes problemas, y demasiado solos para enfrentarse a su tarea. ¿No podrían recibir una ayuda más concreta y eficaz desde las comunidades cristianas? A muchos padres creyentes les haría mucho bien encontrarse, compartir sus inquietudes y apoyarse mutuamente. No es evangélico exigirles tareas heroicas y desentendernos luego de sus luchas y desvelos.
José Antonio Pagola
30 de diciembre de 2012
Sagrada Familia (C)
Lucas 2, 41-52
Sagrada Familia (C)
Lucas 2, 41-52
RD
Encuentros con la Palabra por Hermann Rodríguez Osorio S.J. “Hijo mío, ¿por qué nos has hecho esto?”
Alguna vez leí en El Tiempo un artículo del Hermano Marista, Andrés Hurtado, conocedor, como el que más, de la geografía y de las riquezas ecológicas de Colombia. Se nota que no sólo conoce los ríos más remotos y las cordilleras más apartadas, sino el corazón humano. El título de su escrito es: Cuando sufrir es bueno. Y comienza contando su encuentro con un matrimonio que viene a ponerle quejas de su hijo adolescente:
"No sabemos qué pasa, es de una rebeldía total, parece incluso que nos odiara a nosotros sus padres, que se lo hemos dado todo’. Sin compasión y tratando de no ser nada elegante pero sí muy sincero, les dije: ‘Ese es el problema: que se lo han dado todo. Para empezar, señora –le dije– deje de llamarlo mi niño o mi bebé, que ya tiene 17 años’. Luego supe que sus padres le han satisfecho todo, hasta los más mínimos caprichos. Y pretenden calmar sus rebeldías y ganar su amor dándole cada vez más cosas, incluso ajustándose el cinturón porque mi niño o mi bebé cada vez exige cosas de más valor. Esta es la radiografía de muchos padres modernos, que creen amar a sus hijos y educarlos cediendo a todos sus caprichos, colmándolos de regalos y evitándoles el menor sufrimiento” (...).
“La capacidad de sufrimiento de estos muchachos es nula, porque nada los ha contrariado en la vida y todo lo han tenido a pedir de boca y a velocidad de madre torpe y sobreprotectora. Cuando llegan ciertas contrariedades cuya solución no se encuentra en regalos o cosas materiales, la idea del suicidio ronda y en veces se hace efectiva. (...) Por ahí leí que el hombre es un aprendiz y el dolor es su maestro; que el que no ha sufrido nada sabe. Y podríamos componer un refrán que diga: dime cuánto has sufrido y te diré cuánto vales. Ahora que hemos descubierto que los niños y los hijos también tienen derechos humanos (¡admito que quiero ser sarcástico!), debemos respetar el derecho sumo que tienen a ser bien educados y formados. Y hay que prepararlos también para el sufrimiento (que es parte importante de la vida) y para las dificultades (...)”.
“Amar a los hijos a punta de concesiones y consentimientos es hacer de ellos seres débiles y convertirlos en tiranos de los demás y esclavos de sí mismos. (...) Resumiendo: señores y señoras acariciadores, denle gusto en todo, conviértanlo(a) en un ser inútil y él o ella mañana los maldecirá, con casi todo derecho. O bien, sufran por dentro, coman callados, háganse los fuertes y háganlo(a) fuerte y antes de que llegue el día de mañana él o ella se lo agradecerá y ustedes no habrán vivido en vano. Que así sea”.
El Evangelio de hoy me trajo a la memoria este estupendo artículo. La virgen María y San José le reclamaron a Jesús su comportamiento: “Hijo mío, ¿por qué nos has hecho esto?” Evidentemente, ellos no entendieron la respuesta, pero no se quedaron callados ni aplaudieron su proceder. Se trató de un reclamo tranquilo, pero firme y hecho en un clima de diálogo y comprensión. Hoy, cuando celebramos el día de la Sagrada Familia, pidamos para que en nuestras familias exista un verdadero diálogo y se viva el amor que es capaz de enseñar también el valor del sufrimiento y de la frustración, que forma seres humanos capaces de enfrentar con entereza y generosidad, los difíciles caminos de la vida.
Hermann Rodríguez Osorio, S.J.*
* Sacerdote jesuita, Decano académico de la Facultad de Teología de la Pontificia Universidad Javeriana – Bogotá
RD
Fiesta de la sagrada de la familia por: José Enrique Galarreta S.J.
El texto puede tener un fundamento histórico pues los judíos piadosos solían subir al Templo anualmente y los niños les acompañaban al cumplir los doce años. Las caravanas se ordenaban más o menos por familias o por tribus, por lo que no es extraño que sus padres no lo echaran de menos hasta el final del primer día de camino, en la primera acampada.
El resto puede ser más bien la interpretación de Lucas, para subrayar la condición de Jesús, Hijo del Padre, que visita "su casa", aunque desgraciadamente, esa casa, o mejor, sus gobernantes, serán la causa de su muerte. Señalemos "Jesús iba creciendo en saber, en madurez y en favor ante Dios y los hombres"
REFLEXIÓN
La familia de Dios. No me estoy refiriendo a los de Nazaret, sino a nosotros, la humanidad. Sobre la familia de Nazaret apenas sabemos nada más que el disgusto del Templo de Jerusalén que leemos hoy. La imaginamos como familia modelo, sin más. Pero de la familia humana sí sabemos mucho: es el sueño de Dios, la finalidad última de la Creación, el Proyecto de Jesús, lo que Jesús llamaba "El Reino".
Y es que una familia biológica (abuelos, padres, hijos...) puede existir y no ser una familia. Lo mismo pasa en la humanidad, que puede no ser una familia sino una perpetua guerra. La familia no es una relación biológica, es una relación de respeto, de amor, de comprensión.
Y cuando esto sucede, la familia es un sacramento, una imagen viva y activa de Dios mismo y de la humanidad soñada por él. Padres que se siguen queriendo después de años de matrimonio, hijos que se sienten queridos por sus padres ... difícilmente encontraremos mejor imagen de Dios y de la humanidad.
Y es que lo que cuenta es el Espíritu. Resulta estremecedor aquel pasaje de Lucas:
Una mujer de entre la multitud alzó la voz y le dijo: - ¡Dichoso el vientre que te llevó y los pechos que te criaron! Pero él repuso: - Mejor: ¡dichosos los que escuchan el mensaje de Dios y lo cumplen!
Para Jesús, ni su madre es más importante que hacer las cosas al estilo de Dios. En nuestros días asistimos a un enorme interés de la Iglesia por la familia, y está muy bien. Pero con una condición básica: que los padres escuchen el mensaje de Dios y lo pongan en práctica.
Lo que solemos llamar "la transmisión de la Fe" no se produce por sermones ni catequesis, sino con una vida de amor y respeto, con una vida al estilo de Jesús.
Los padres tienen una maravillosa misión, que no es dejarles a sus hijos una posición económica desahogada, ni siquiera una formación académica: la esencia de su misión es presentarles a Jesús como alguien atractivo, convincente, fascinante y eso sólo se consigue viviendo al estilo de Jesus.
PROFESIÓN DE FE
Creo que son felices los que comparten,
los que viven con poco,
los que no viven esclavos de sus deseos.
Creo que son felices los que saben sufrir,
encuentran en Ti y en sus hermanos el consuelo
y saben dar consuelo a los que sufren.
Creo que son felices los que saben perdonar,
los que se dejan perdonar por sus hermanos,
los que viven con gozo tu perdón.
Creo que son felices los de corazón limpio,
los que ven lo mejor de los demás,
los que viven en sinceridad y en verdad.
Creo que son felices los que siembran la paz,
los que tratan a todos como a tus hijos,
los que siembran el respeto y la concordia.
Creo que son felices los que trabajan
por un mundo más justo y más santo,
y que son más felices
si tienen que sufrir por conseguirlo.
Creo que son felices los que no guardan en su granero
el trigo de esta vida que termina,
sino que lo siembran, sin medida,
para que dé fruto de Vida que no acaba.
Y creo todo esto porque creo
en Jesús de Nazaret, el Hijo,
el hombre lleno del Espíritu,
Jesucristo, el Señor.
Blog de Teología
Educar en felicidad - La Sagrada Familia, Ciclo C
El Equipo Eucaristía y la Editorial Verbo Divino promueven "Quiero ver": una presentación diferente para cada domingo y festividades del año.
Evangelio de domingo 30 diciembre 2012
Sus padres iban todos los años a Jerusalén en la fiesta de la Pascua.
Cuando el niño cumplió doce años, subieron como de costumbre,
y acabada la fiesta, María y José regresaron, pero Jesús permaneció en Jerusalén sin que ellos se dieran cuenta.
Creyendo que estaba en la caravana, caminaron todo un día y después comenzaron a buscarlo entre los parientes y conocidos.
Como no lo encontraron, volvieron a Jerusalén en busca de él.
Al tercer día, lo hallaron en el Templo en medio de los doctores de la Ley, escuchándolos y haciéndoles preguntas.
Y todos los que lo oían estaban asombrados de su inteligencia y sus respuestas.
Al verlo, sus padres quedaron maravillados y su madre le dijo: "Hijo mío, ¿por qué nos has hecho esto? Piensa que tu padre y yo te buscábamos angustiados".
Jesús les respondió: "¿Por qué me buscaban? ¿No sabían que yo debo ocuparme de los asuntos de mi Padre?".
Ellos no entendieron lo que les decía.
El regresó con sus padres a Nazaret y vivía sujeto a ellos. Su madre conservaba estas cosas en su corazón.
Jesús iba creciendo en sabiduría, en estatura y en gracia delante de Dios y de los hombres.
Evangelio Seglar el Domingo de la Sagrada Familia (30 de Diciembre de 2012)
EL EVANGELIO
Lectura del santo evangelio según san Lucas 2, 41-52
Los padres de Jesús lo encuentran en medio de los maestros
Los padres de Jesús solían ir cada año a Jerusalén por las fiestas de Pascua.
Cuando Jesús cumplió doce años, subieron a la fiesta según la costumbre y, cuando terminó, se volvieron; pero el niño Jesús se quedó en Jerusalén, sin que lo supieran sus padres.
Éstos, creyendo que estaba en la caravana, hicieron una jornada y se pusieron a buscarlo entre los parientes y conocidos; al no encontrarlo, se volvieron a Jerusalén en su busca.
A los tres días, lo encontraron en el templo, sentado en medio de los maestros, escuchándolos y haciéndoles preguntas; todos los que le oían quedaban asombrados de su talento y de las respuestas que daba.
Al verlo, se quedaron atónitos, y le dijo su madre: "Hijo, ¿por qué nos has tratado así? Mira que tu padre y yo te buscábamos angustiados."
Él les contesto: "¿Por qué me buscábais? ¿No sabíais que yo debía estar en la casa de mi Padre?"
Pero ellos no comprendieron lo que quería decir.
Él bajó con ellos a Nazaret y siguió bajo su autoridad.
Su madre conservaba todo esto en su corazón.
Y Jesús iba creciendo en sabiduría, en estatura y en gracia ante Dios y los hombres.
Lectura del santo evangelio según san Lucas 2, 41-52
Los padres de Jesús lo encuentran en medio de los maestros
Los padres de Jesús solían ir cada año a Jerusalén por las fiestas de Pascua.
Cuando Jesús cumplió doce años, subieron a la fiesta según la costumbre y, cuando terminó, se volvieron; pero el niño Jesús se quedó en Jerusalén, sin que lo supieran sus padres.
Éstos, creyendo que estaba en la caravana, hicieron una jornada y se pusieron a buscarlo entre los parientes y conocidos; al no encontrarlo, se volvieron a Jerusalén en su busca.
A los tres días, lo encontraron en el templo, sentado en medio de los maestros, escuchándolos y haciéndoles preguntas; todos los que le oían quedaban asombrados de su talento y de las respuestas que daba.
Al verlo, se quedaron atónitos, y le dijo su madre: "Hijo, ¿por qué nos has tratado así? Mira que tu padre y yo te buscábamos angustiados."
Él les contesto: "¿Por qué me buscábais? ¿No sabíais que yo debía estar en la casa de mi Padre?"
Pero ellos no comprendieron lo que quería decir.
Él bajó con ellos a Nazaret y siguió bajo su autoridad.
Su madre conservaba todo esto en su corazón.
Y Jesús iba creciendo en sabiduría, en estatura y en gracia ante Dios y los hombres.
PARA VER
(Autorizado por el autor, Fano en www.diocesismalaga.es)
(Autorizado por el autor, Fano en www.diocesismalaga.es)
COMENTARIOS DE SEGLARES
DESDE LA ESPERA DE LA VIDA
(mujer, casada, embarazada de 6 meses, con una hija, trabaja, pertenece a movimiento seglar)
Nuevamente el Evangelio de esta semana nos invita a contemplar. Es interesante acercarse a degustar esta fotografía de la familia de Jesús, y sentir con gozo, como su familia no fue tan diferente a la de cualquiera de nosotros. La zozobra de sus padres buscando a Jesús que se despista, no debe ser muy diferente a la que sentimos cualquiera de nosotros, al descubrir que nuestro hijo/a no está donde esperábamos que estuviera, o no hace aquello que esperábamos que hiciera. Os invito a los que sois padres a contemplar y degustar la contestación de Jesús. Deja claro que está donde debe estar, no donde sus padres esperan que esté, si no donde Dios le llama a estar. Cuando bautizamos a nuestra hija, el sacerdote nos recordó que la vida de nuestra hija no nos pertenece, y que de alguna manera durante el bautismo, estamos entregando su vida a Dios; desde ese momento nuestra hija pasa a ser hija de Dios. Esto en su momento en lugar de causarme miedo y preocupación me llenó de paz, y ahora desde este nuevo embarazo y a la luz de este Evangelio vuelvo a revivir esto y me llena de tranquilidad y confianza. Seguro que a lo largo de la vida de mi hija mayor y de la que está por venir e incluso a lo largo de mi propia vida, habrá expectativas que no se cumplan, situaciones desconcertantes… pero si siguiendo a nuestra maestra María guardamos todo eso en nuestro corazón, encontraremos la serenidad para ir afrontándolas cuando lleguen
PARA REZAR
(mujer, soltera, trabaja, pertenece a comunidad cristiana y a movimiento seglar)
Te damos Gracias, Señor y Dios nuestro Misericordioso,
porque Tú has querido Encarnarte en el seno de una Familia
para semejarte a cada uno de nosotros y estar muy cercano
a todas nuestras necesidades y preocupaciones cotidianas.
Enséñanos Tú a tener las actitudes de la Sagrada Familia,
para aprender a imitarla en todo lo Bueno que Ella nos ofrece
a cada uno de nosotros en nuestro crecimiento de Fe,
y así poder hacerte presente a Ti en medio de nuestro mundo,
a través de nuestras propias familias y acontecimientos diarios.
Haznos valientes para defender siempre la Vida y la Familia
en medio de nuestra sociedad y con las personas que convivimos,
para que nunca se olvide que cada familia es una Iglesia Doméstica
que nos introduce en la vida de Fe y nos ayuda a fortalecerla.
Te damos Gracias por cada una de nuestras Familias y familiares
porque Tú nos Bendices, Dios nuestro, cada día en medio de ella
con las virtudes y cualidades de cada uno de nuestros familiares,
y con la convivencia entre todos, que nos enriquece al compartir.
Te pedimos Dios nuestro que tengas Misericordia de todos nosotros
y que protejas con mayor cariño a las familias más necesitadas,
y a las que estén sufriendo a causa de la enfermedad o crisis económica,
para que con tu ayuda sepan superar cualquier circunstancia difícil.
Ayúdanos Tú a ser un reflejo de tu Amor en medio de nuestra familia
y entre todas las personas que necesiten ser consoladas o ayudadas.
Amén
PARA VIVIR ESTA SEMANA
(matrimonio, dos hijos, él trabaja, el matrimonio pertenece a comunidad cristiana y a movimiento seglar)
Cuantas veces nos ocurre que “perdemos de vista” a Jesús, como le ocurrió a José y a María. Andamos buscándole por uno y mil sitios pero no lo encontramos. Quizás nos olvidamos que Él siempre está en la casa del Padre.
Para vivir esta semana el Evangelio en la recta final del año y en el inicio de uno nuevo, os invitamos a celebrar con intensidad la Eucaristía. Si no lo hacéis y fuese posible, buscad un hueco para acercaros hasta Jesús Eucaristía cada día de esta semana. En ese momento junto a Él, escuchémosle para que también nosotros quedemos asombrados.
Por otro lado, en estos días que en la calle se nos invita al lujo y la ostentación, no dejemos de mirar, hacia el pueblo de Nazaret. Es el lugar dónde se forma Jesús y aprende un estilo de vida, de María y de José, en un hogar pobre y humilde. ¡¡Cuidado!! No nos dejemos arrastrar por la forma de hacer regalos y de pasar estas fiestas. Huyamos del euro para mostrar nuestro amor a los demás. Usemos la creatividad cubierta de generosidad, corazón y razón.
Procuremos a su vez, tener en esta semana, gestos de amor especiales y específicos con cada uno de los miembros de nuestra familia. Jesús pasó la mayor parte de su vida en familia, formando parte de la Sagrada Familia. Y si estamos atentos a lo que hizo, en esa vida en familia, es seguro que sabremos ver qué nos enseña sobre la forma en que debemos vivir para andar en el camino de la santidad, realizándonos como personas.
(mujer, casada, embarazada de 6 meses, con una hija, trabaja, pertenece a movimiento seglar)
Nuevamente el Evangelio de esta semana nos invita a contemplar. Es interesante acercarse a degustar esta fotografía de la familia de Jesús, y sentir con gozo, como su familia no fue tan diferente a la de cualquiera de nosotros. La zozobra de sus padres buscando a Jesús que se despista, no debe ser muy diferente a la que sentimos cualquiera de nosotros, al descubrir que nuestro hijo/a no está donde esperábamos que estuviera, o no hace aquello que esperábamos que hiciera. Os invito a los que sois padres a contemplar y degustar la contestación de Jesús. Deja claro que está donde debe estar, no donde sus padres esperan que esté, si no donde Dios le llama a estar. Cuando bautizamos a nuestra hija, el sacerdote nos recordó que la vida de nuestra hija no nos pertenece, y que de alguna manera durante el bautismo, estamos entregando su vida a Dios; desde ese momento nuestra hija pasa a ser hija de Dios. Esto en su momento en lugar de causarme miedo y preocupación me llenó de paz, y ahora desde este nuevo embarazo y a la luz de este Evangelio vuelvo a revivir esto y me llena de tranquilidad y confianza. Seguro que a lo largo de la vida de mi hija mayor y de la que está por venir e incluso a lo largo de mi propia vida, habrá expectativas que no se cumplan, situaciones desconcertantes… pero si siguiendo a nuestra maestra María guardamos todo eso en nuestro corazón, encontraremos la serenidad para ir afrontándolas cuando lleguen
(mujer, soltera, trabaja, pertenece a comunidad cristiana y a movimiento seglar)
Te damos Gracias, Señor y Dios nuestro Misericordioso,
porque Tú has querido Encarnarte en el seno de una Familia
para semejarte a cada uno de nosotros y estar muy cercano
a todas nuestras necesidades y preocupaciones cotidianas.
Enséñanos Tú a tener las actitudes de la Sagrada Familia,
para aprender a imitarla en todo lo Bueno que Ella nos ofrece
a cada uno de nosotros en nuestro crecimiento de Fe,
y así poder hacerte presente a Ti en medio de nuestro mundo,
a través de nuestras propias familias y acontecimientos diarios.
Haznos valientes para defender siempre la Vida y la Familia
en medio de nuestra sociedad y con las personas que convivimos,
para que nunca se olvide que cada familia es una Iglesia Doméstica
que nos introduce en la vida de Fe y nos ayuda a fortalecerla.
Te damos Gracias por cada una de nuestras Familias y familiares
porque Tú nos Bendices, Dios nuestro, cada día en medio de ella
con las virtudes y cualidades de cada uno de nuestros familiares,
y con la convivencia entre todos, que nos enriquece al compartir.
Te pedimos Dios nuestro que tengas Misericordia de todos nosotros
y que protejas con mayor cariño a las familias más necesitadas,
y a las que estén sufriendo a causa de la enfermedad o crisis económica,
para que con tu ayuda sepan superar cualquier circunstancia difícil.
Ayúdanos Tú a ser un reflejo de tu Amor en medio de nuestra familia
y entre todas las personas que necesiten ser consoladas o ayudadas.
Amén
(matrimonio, dos hijos, él trabaja, el matrimonio pertenece a comunidad cristiana y a movimiento seglar)
Cuantas veces nos ocurre que “perdemos de vista” a Jesús, como le ocurrió a José y a María. Andamos buscándole por uno y mil sitios pero no lo encontramos. Quizás nos olvidamos que Él siempre está en la casa del Padre.
Para vivir esta semana el Evangelio en la recta final del año y en el inicio de uno nuevo, os invitamos a celebrar con intensidad la Eucaristía. Si no lo hacéis y fuese posible, buscad un hueco para acercaros hasta Jesús Eucaristía cada día de esta semana. En ese momento junto a Él, escuchémosle para que también nosotros quedemos asombrados.
Por otro lado, en estos días que en la calle se nos invita al lujo y la ostentación, no dejemos de mirar, hacia el pueblo de Nazaret. Es el lugar dónde se forma Jesús y aprende un estilo de vida, de María y de José, en un hogar pobre y humilde. ¡¡Cuidado!! No nos dejemos arrastrar por la forma de hacer regalos y de pasar estas fiestas. Huyamos del euro para mostrar nuestro amor a los demás. Usemos la creatividad cubierta de generosidad, corazón y razón.
Procuremos a su vez, tener en esta semana, gestos de amor especiales y específicos con cada uno de los miembros de nuestra familia. Jesús pasó la mayor parte de su vida en familia, formando parte de la Sagrada Familia. Y si estamos atentos a lo que hizo, en esa vida en familia, es seguro que sabremos ver qué nos enseña sobre la forma en que debemos vivir para andar en el camino de la santidad, realizándonos como personas.
Ciudad Redonda
La Sagrada Familia: Jesús, María y José
LA SAGRADA FAMILIA: JESÚS, MARÍA Y JOSÉ
Textos a contemplar
Hoy es la fiesta de la Sagrada Familia. La Liturgia de la Palabra de este domingo de la infraoctava de Navidad ilumina las relaciones interpersonales en las diversas dimensiones, tanto las mutuas entre los esposos, como de ellos con sus hijos; y el trato que deben dar los hijos a los padres y el que se deben los hermanos entre sí.
Escogemos algunos de los versículos que hacen referencia más explícita a las distintas relaciones, según Dios quiere.
No deseo caer en moralismos, ni en recomendaciones que pueden parecer recetas. Si cada uno nos encontramos con la fuerza de la Palabra y nos dejamos afectar por su mensaje, seguro que nuestra convivencia, según las distintas formas de vida y estado en que cada uno vive, será evangélica.
Relación esponsal
Mujeres, vivid bajo la autoridad de vuestros maridos, como conviene en el Señor. Maridos, amad a vuestras mujeres, y no seáis ásperos con ellas. (Col 3, 20)
Tu mujer, como parra fecunda, en medio de tu casa; tus hijos, como renuevos de olivo, alrededor de tu mesa. Ésta es la bendición del hombre que teme al Señor. (Sal 127)
Relación entrañable
Dios hace al padre más respetable que a los hijos y afirma la autoridad de la madre sobre su prole. (Ecco 3,2)
Relación filial
El que honra a su padre expía sus pecados, el que respeta a su madre acumula tesoros; el que honra a su padre se alegrará de sus hijos y, cuando rece, será escuchado (Ecco 3,3-6). Hijos,obedeced a vuestros padres en todo, que eso le gusta al Señor. Col 3,21)
Jesús bajó con ellos a Nazaret y siguió bajo su autoridad. Su madre conservaba todo esto en su corazón. Y Jesús iba creciendo en sabiduría, en estatura y en gracia ante Dios y los hombres. (Lc 2, 50-52
Relación fraterna
Como elegidos de Dios, santos y amados, vestíos de la misericordia entrañable, bondad, humildad, dulzura, comprensión. Sobrellevaos mutuamente y perdonaos, cuando alguno tenga quejas contra otro. El Señor os ha perdonado: haced vosotros lo mismo. (Col 3,12-13)
Relación teologal
-«Hijo, ¿por qué nos has tratado así? Mira que tu padre y yo te buscábamos angustiados.»
Él les contestó: -«¿Por qué me buscabais? ¿No sabíais que yo debía estar en la casa de mi Padre?»
Él les contestó: -«¿Por qué me buscabais? ¿No sabíais que yo debía estar en la casa de mi Padre?»
Ángel Moreno
Ciudad redonda
Ciudad redonda
Reflexión de José María Maruri S. J. LO QUE APRENDIÓ JESÚS DE SU FAMILIA
LO QUE APRENDIÓ JESÚS DE SU FAMILIA
Por José María Maruri SJ
1. - “No hay nación que tenga a sus dioses tan cercanos como Israel”, dice la Escritura, y esto se cumple hasta lo inconcebible en Jesús, Nuestro Dios y Señor, nacido de una madre, María, y educado de una familia llena de cariño. ¿Hay algo más semejantes a nosotros? ¿Más cercano?
Los problemas que hoy salpican con sus olas a nuestras familias no perdonaron tampoco a la familia de Jesús.
+ Su patria era un país dominado por una ejército extranjero siempre dispuesto a la dura represión cuando la creía necesaria.
+ El gobierno del propio país estaba en las manos de Herodes, hombre injusto que no buscaba más que mantenerse en el poder.
+ El terrorismo estaba representado por los llamados Zelotes, que asesinaban a las sombras de las estrechas calles de Jerusalén a los que, arbitrariamente, habían sentenciado a muerte.
+ La religión estaba en poder de unas familias sacerdotales ambiciosas, que habían vaciado de sentido la religión y el culto a Dios, mercantilizándolo y reduciendo todo a meras formas externas.
2. - José no fue ni un pequeño empresario, ni siquiera un obrero especializado como nos lo han representado los pintores clásicos. Era más bien, quizá, un “manitas", pero sin trabajo fijo y que, por lo tanto, no pocas veces estaría en el paro y sin subsidio. Podría ser uno de esos que Jesús describía en la plaza pública esperando que alguien los contratara. El Evangelio de hoy, nos describe a la Sagrada Familia como una familia de emigrantes, que al fin tienen que regresar a la propia patria, y por fin, empezar de nuevo. Hasta en el seno de la familia hubo incomprensiones. José y María no entendían a Jesús en su proceder, y nos consta de la regañina que María, su madre, le echó en el templo:
--¿Por qué te has portado así con tu padre y conmigo?
Impresiona pensar que Jesús, la Sabiduría Divina, aprendiera de María y de José: De María, tal vez aquello de la alegría de la vecina que encuentra la dramática pérdida y viene a contarlo a las amigas; o lo de que no se debe poner un remiendo de paño a nuevo a un paño viejo porque los destroza; o aquello, de que la luz hay que ponerla en alto para que ilumine la habitación.
De José, campesino avezado a mirar al cielo y a la naturaleza, aquello de las nubes que traen el agua; o lo de los brotes que anuncian la primavera; o lo de los lirios adornados por el Padre Dios; o aquello de los pajarillos a los que nunca le falta de comer; o quizá, lo de la maldad del alacrán que hay que mantener lejos del niño indefenso. Jesús como cada uno de nosotros, aprendió de sus padres
3. -. ¿Qué mantuvo unida a una familia en medio de unos problemas tan semejantes a los nuestros?
+ Una fe ciega en un Padre Dios, que nunca les regaló cesta de Navidad ni juguetes de Reyes Magos, pero les mostró su camino y les dio fuerza y alegría para hacerlo.
+ Un gran amor y un gran respeto mutuo, que es por parte de los hijos reconocimiento agradecido a ese día de padre y madre que se afana por ellos, y es por parte de los padres el tratar de hacer que los hijos aprendan a volar antes de tiempo y se rompe una pata un ala, que sepa tomar la propia responsabilidad sin echar la culpa a los padres que no tienen ninguna.
Betania
Lecturas para el día de hoy
PRIMERA LECTURA
LECTURA DEL LIBRO DEL
ECLESIÁSTICO 3, 2-6. 12-14
Dios hace al padre más respetable que a los hijos y afirma
la autoridad de la madre sobre su prole. El que honra a su padre expía sus
pecados, el que respeta a su madre acumula tesoros; el que honra a su padre se
alegrará de sus hijos y, cuando rece, será escuchado; el que respeta a su padre
tendrá larga vida, al que honra a su madre el Señor lo escucha. Hijo mío, sé
constante en honrar a tu padre, no lo abandones mientras vivas; aunque chochee,
ten indulgencia, no lo abochornes mientras vivas. La limosna del padre no se
olvidará, será tenida en cuenta para pagar tus pecados.
Palabra de Dios.
SALMO RESPONSORIAL
SALMO 127
R.- DICHOSOS LOS QUE
TEMEN AL SEÑOR Y SIGUEN SUS CAMINOS.
Dichoso el que teme al Señor,
y sigue sus caminos. R.-
y sigue sus caminos. R.-
Comerás del fruto de tu trabajo,
serás dichoso, te irá bien. R.-
Tu mujer, como parra fecunda,
en medio de tu casa; tus hijos,
como renuevos de olivo,
alrededor de tu mesa. R. -
Ésta es la bendición del hombre
que teme al Señor.
Que el Señor te bendiga desde Sión,
que veas la prosperidad de Jerusalén
todos los días de tu vida. R
SEGUNDA LECTURA
LECTURA DE LA CARTA
DEL APÓSTOL SAN PABLO A LOS COLOSENSES 3,12-21
Hermanos:
Como pueblo elegido de Dios, pueblo sacro y amado, sea vuestro
uniforme la misericordia entrañable, la bondad, la humildad, la dulzura, la
comprensión. Sobrellevaos mutuamente y perdonaos, cuando alguno tenga quejas
contra otro. El Señor os ha perdonado: haced vosotros lo mismo. Y por encima de
todo esto, el amor, que es el ceñidor de la unidad consumada. Que la paz de
Cristo actúe de árbitro en vuestro corazón; a ella habéis sido convocados, en
un solo cuerpo.
Y celebrad la Acción de Gracias: la palabra de Cristo habite
entre vosotros en toda su riqueza; enseñaos unos a otros con toda sabiduría;
exhortaos mutuamente. Cantad a Dios, dadle gracias de corazón, con salmos,
himnos y cánticos inspirados. Y, todo lo que de palabra o de obra realicéis,
sea todo en nombre del Señor Jesús, dando gracias a Dios Padre por medio de él.
Mujeres, vivid bajo la autoridad de vuestros maridos, como
conviene en el Señor. Maridos, amad a vuestras mujeres, y no seáis ásperos con
ellas. Hijos, obedeced a vuestros padres en todo, que eso le gusta al Señor.
Padres, no exasperéis a vuestros hijos, no sea que pierdan los ánimos.
Palabra de Dios
EVANGELIO
LECTURA DEL SANTO EVANGELIO SEGÚN SAN LUCAS 2,
41- 52
Los padres de Jesús solían ir cada año a Jerusalén por las
fiestas de Pascua. Cuando Jesús cumplió doce años, subieron a la fiesta según
la costumbre, y cuando terminó, se volvieron; pero el niño Jesús se quedó en
Jerusalén, sin que lo supieran sus padres. Éstos, creyendo que estaba en la
caravana, hicieron una jornada y se pusieron a buscarlo entre los parientes y
los conocidos; al no encontrarlo, se volvieron a Jerusalén en su busca. A los
tres días, lo encontraron en el templo, sentado en medio de los maestros,
escuchándolos y haciéndoles preguntas: todos los que le oían, quedaban
asombrados de su talento y de las respuestas que daba. Al verlo, se quedaron
atónitos, y le dijo su madre:
-- Hijo, ¿por qué nos has tratado así? Mira que tu padre y
yo te buscábamos angustiados.
Él les contestó:
-- ¿Por qué me buscabais? ¿No sabíais que yo debía estar en
la casa de mi Padre?
Pero ellos no comprendieron lo que quería decir. Él bajó con
ellos a Nazaret y siguió bajo su autoridad. Su madre conservaba todo esto en su
corazón. Y Jesús iba creciendo en sabiduría, en estatura y en gracia ante Dios
y los hombres.
Palabra del Señor
Sagrada familia
30 de diciembre
La Sagrada Familia
La Sagrada Familia
Lc 2, 41-52 María conservaba todo esto en su corazón
Tu madre, Señor, me acerca hoy a la fiesta de tu familia, donde encuentra su fuente de inspiración toda familia cristiana. Guardar todo en el corazón. Guardar todo con amor, en el lugar donde hace rescoldo la vida. Lo agradable y lo angustioso; la paz y el dolor; la certeza y la incertidumbre. El mucho amor que una familia, si quiere crecer, debe destilar. El mucho amor de José hacia ti y hacia María. El mucho amor de María hacia el hombre bueno y justo, hacia ti, fruto de sus entrañas. Tu mucho amor, al Padre, a José, a María. Inclúyeme en esta dinámica de amor. Hazme hijo en tu ser Hijo.
Luis Fernando Crespo SM
Dime una palabra
La Sagrada Familia
Seguimos festejando el Nacimiento del Señor. Es Navidad y en medio de ese tiempo feliz y alegre se abre para nosotros la celebración de la Sagrada Familia de Nazaret. Festejamos a Jesús, María y José, la mejor familia posible y que es, además, nuestra familia. Y deciros que la familia es el mejor fermento de la vida cristiana y eso lo hemos de tener muy en cuenta. Pero, además, es la base del crecimiento más armónico y un ejemplo de amor y paz. Es el día para honrar a los padres. Y, naturalmente, a los hijos. Con el pensamiento puesto en la imagen cercana y atrayente de la Sagrada Familia en el Portal de Belén, iniciamos nuestra celebración con alegría y gozo…
Betania
Saturday, December 29, 2012
Gustavo Gutiérrez, genio y hombre bueno
Fiel a los amigos y a los pobres
"Sus obras marcaron a la Iglesia universal
en los últimos 50 años"
Hace pocos días Gustavo recibió el premio nacional de cultura por su trayectoria como intelectual que ha producido escritos que, han marcado no sólo la Iglesia latinoamericana.
Hace pocos días Gustavo recibió el premio nacional de cultura por su trayectoria como intelectual que ha producido escritos que, sin duda, han marcado no sólo la Iglesia latinoamericana, sino la Iglesia universal en los últimos 50 años. Sinesio López, en un artículo en La República, destacaba sus conocimientos profundos no sólo de la teología, su especialidad, sino de la filosofía y la psicología, como también, añadiría yo por experiencia propia, su agudo sentido del momento político, tanto nacional como eclesial.
Me siento un amigo cercano, pero hay otros que han estado, sin duda, más cercanos que yo. Pero lo que quiero destacar aquí no es mi amistad, sino la capacidad de Gustavo de hacerse amigo de tanta gente, un amigo fiel. Esa cualidad es propia de una persona de veras buena. El premio que ha recibido recientemente se basa ciertamente en su producción intelectual, pero se basa también en el hecho de que es un hombre bueno y fiel, fiel a sus amigos sí, pero sobre todo fiel a sus esfuerzos de aportar a una Iglesia de y para los pobres. En eso se asemeja al gran compañero dominico, Bartolomé de las Casas. Ambos han dedicado sus vidas a la pasión por los pobres, que tengan su lugar tanto en la Iglesia como en la sociedad.
Una persona buena nace con ciertas dotes, cualidades naturales, que ayudan. Esas cualidades vienen también de sus años de crecimiento en familia, de los amigos de juventud, etc. Pero en Gustavo, cuando digo que es una persona buena, es muy necesario decir que su bondad es una bondad ganada a pulso. Durante 20 largos años tuvo que afrontar los ataques feroces de los enemigos de su teología dentro y fuera de la Iglesia. Fue acusado de todo, que era infiel a la Iglesia, que tergiversaba el Evangelio, que era más político que teólogo, que era todo menos un fiel seguidor de Jesús. Los ataques continúan, pero tienen menos fuerza hoy porque Roma misma ha reconocido públicamente que su pensamiento, su teología, es plenamente fiel a la Iglesia.
Durante esos largos años de cuestionamiento de su teología, nunca escuché de él una palabra de amargura, de desprecio por sus adversarios. Su fidelidad a esta Iglesia siempre imperfecta tuvo sus costos de salud, ciertamente, pero también costos por la necesidad de estar permanentemente atento a los nuevos reproches de su pensamiento. Lo que me impresiona es que su interés en esos años, como hoy, no se centraba en su persona, sino en lo que él y Las Casas soñaban: una Iglesia fiel a los pobres y, por eso, fiel al Evangelio de Jesús. Si hay algo que marca a una persona buena, es su desprendimiento de sí en medio de la batalla por lo que cree firmemente es la verdad. El interés de Gustavo nunca ha sido la vigencia de su teología, sino la vigencia en la Iglesia de la preferencia por los pobres.
Creo que la persona de Gustavo, su bondad como también su teología, nos han servido para acercarnos al Evangelio, a la vida y la práctica de Jesús. Nos ha servido a que la palabra evangélica diga algo, mucho, a nuestro presente. Y eso se debe no sólo a la genialidad de su pensamiento, sino también y sobre todo a la bondad de su persona.
Si estas palabras mías, por cierto balbuceadas, tienen la mala suerte de llegar a las manos de Gustavo, pido perdón. Sé que no son alabanzas que no necesita ni busca, sino más bien, la necesidad de los amigos de alabar y reconocer la bondad donde la encuentran.
Francisco Chamberlain, s.j., compartida por Jesuitas del Perú
RD
Gustavo Gutiérrez
Si bien me considero agnóstico, he tenido una formación católica y siempre me ha conmovido el mensaje de su religiosidad. Este mensaje se simboliza por supuesto en dos grandes imágenes: primero, la de un dios que se hace hombre, que nace en una cuna humilde en medio de una historia de persecución política; y segundo, la de un dios crucificado, un dios incomprendido que termina siendo víctima de aquellos a quienes pretende salvar, sacrificado, inmolándose por todos. Este dios, Jesús, predica un mensaje desde la humildad, desde una identificación con los marginados, con los que sufren.
Vistas las cosas desde este ángulo, la obra de Gustavo Gutiérrez siempre me pareció una de las maneras más cuerdas y razonables de entender el catolicismo, y de pensar en su vigencia en los tiempos actuales. Existe en el mundo un amplio debate sobre el sentido y el futuro de la religión, y hay quienes han defendido la necesidad de abandonarla, porque la consideran una fuente de consolación basada en ideas artificiosas, para adoptar una ética enteramente laica (Ronald Dworkin o Christopher Hitchens, por ejemplo). Hay otros que han buscado un nuevo sentido a la religiosidad, pero distanciándose de las religiones oficiales y encontrándoles un sentido secular y humanista (Richard Rorty, Gianni Vattimo, por ejemplo).
En este marco, destaca la obra del padre Gustavo Gutiérrez, quien recibió hace unos días merecidamente el Premio Nacional de Cultura, otorgado por el Ministerio de Cultura y Petroperú, en reconocimiento a su trayectoria. Me parece que cuando se habla de Gutiérrez se suele considerar a su libro Teología de la liberación. Perspectivas, de 1971, como el centro de su obra, cuando en realidad es apenas el inicio. Me parece que el hilo conductor de su obra está en considerar como lo esencial del mensaje cristiano la identificación de Jesús con los pobres, los humildes, los marginados, los que sufren; pero que esa identificación no debe llevar solamente a la caridad, sino a cuestionar las estructuras y contextos sociales opresivos e injustos, fuente de ese dolor.
En los años setenta la reflexión sobre estos temas asumía la forma de un examen sobre el papel de la iglesia latinoamericana y su compromiso social en un contexto de intenso cambio social y político. Más adelante, Gutiérrez extendió este razonamiento al sentido de la presencia de dios en medio del dolor y de la injusticia, en Hablar de dios desde el sufrimiento del inocente. Una reflexión sobre el libro de Job (1986). Más adelante, en En busca de los pobres de Jesucristo. El pensamiento de Bartolomé de las Casas (1992), Gutiérrez ilustra cómo el dominico dignifica a los indígenas americanos al considerarlos parte del mensaje salvador del dios hecho hombre también en ellos. Todo lo cual lleva a la necesidad de alguna forma de acción política.
Me parece que con los años, su línea argumental, lejos de envejecer, tiende a adquirir mayor relevancia. Bueno recordarlo en estas fiestas.
Autor: Martín Tanaka es Doctor en Ciencia Política por la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales (FLACSO) sede México. Actualmente es investigador principal y miembro del Consejo Directivo del Instituto de Estudios Peruanos, y profesor asociado y Coordinador de la especialidad de Ciencia Política y Gobierno en la Facultad de Ciencias Sociales de la Pontificia Universidad Católica del Perú
Gustavo Gutiérrez
Gustavo Gutiérrez acaba de recibir el Premio Nacional de Cultura –Trayectoria. Reproduzco, como homenaje, una columna que escribí en este diario el 22/10/10.
Gustavo Gutiérrez es uno de los pocos peruanos universales. En esta época de los conocimientos especializados, Gustavo destaca por su erudición humanista. Se mueve con mucha facilidad y solvencia en diversos campos del saber. Conoce a los clásicos en su propio idioma, sea éste el griego o el latín, discute con pasión diversos tópicos de la filosofía, trata con erudición los temas de la psicología y del psicoanálisis, está al día en los grandes debates de las ciencias sociales, especialmente de la sociología, la política y la cultura y se desplaza con fruición en el vasto campo de la literatura. En la feria internacional del Libro de Guadalajara en el 2005, en la que el homenajeado era Mario Vargas Llosa, Gustavo Gutiérrez fue invitado a disertar primero sobre la poesía de Vallejo y luego sobre las novelas de Arguedas. La sala de conferencias se llenó de bote a bote y deslumbró al auditorio que lo aplaudió con entusiasmo.
Como si todo lo anterior fuera poco, estudió también Medicina en San Fernando de la UNMSM. El campo en el que se mueve, sin embargo, como pez en el agua es la teología en la que ha producido una revolución copernicana. La teología de la liberación (1971), su libro más conocido, es un discurso sobre Dios desde el pobre. Dios es mirado, no desde el poder, desde la jerarquía eclesiástica que dictamina sobre verdades y herejías y que condena y castiga a los herejes para mantener el orden, sino desde el pobre que se atreve a decir su propia verdad para entenderse a sí mismo, cambiar su situación de desamparo y reordenar el mundo. Es el diálogo entre el Ser y la nada para producir algo: la historia de los que nunca la tuvieron porque los derrotados nunca han tenido derecho a la memoria.
Como todo speach-act (acto del habla), la teología de la liberación no puede ser entendida sin el contexto en el que se produce y con el que dialoga. Ese discurso acompaña el proceso de aggiornamento de la Iglesia Católica desatado por el Concilio Vaticano II en el mundo e impulsa el tránsito de la Iglesia conservadora a la Iglesia reformista en el Perú de los 60 y los 70. Estos cambios permitieron que la Iglesia no sólo tuviera fieles sino también un público, producto del diálogo abierto entre los fieles y los curas, entre la crítica de la razón y la autoridad de la fe. Los párrocos comenzaron a celebrar las misas de cara al público en el idioma de éste.
El libro más famoso de Gustavo Gutiérrez (Teología de la liberación), que ha sido traducido a 20 idiomas, abrió las puertas a la coyuntura intelectual de los 80 en la que se publicaron un conjunto de libros que trataban diversos aspectos de las clases populares cuyo protagonismo produjo una larga coyuntura social (1950-1980) que, en su etapa final (1975-1980) impulsó a su vez, junto a otros actores (…), la coyuntura política de la transición democrática de 1978-1980. Estas diversas visiones fragmentadas de las clases populares no culminaron, sin embargo, en una visión global e integradora del Perú ni tuvieron el remate político de un gobierno popular y democrático.
Autor: Doctor en Sociología por laUniversidad Nacional Mayor de San Marcos (UNMSM), con estudios completos de doctorado en U. De París. Profesor principal de la Facultad de Ciencias sociales de la PUCP y de la Facultad de Ciencias Sociales de laUNMSM, investigador delCISEPA. Miembro del Comité Asesor de la Escuela de Gobierno y Políticas Públicas de la PUCP y Coordinador de la especialidad de Política Comparada de la maestría y del doctorado en Ciencia Política en la misma universidad.
La República
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