Tuesday, February 23, 2016

"El papa Francisco no ha hecho nada para terminar con los abusos", Peter Saunders, miembro de la comisión del Vaticano contra la pederastia


Peter Saunders fue víctima de los abusos de un cura en su juventud.

"Durante el papado de Francisco la Iglesia católica no ha hecho nada para terminar con los abusos a niños por parte del clero", asegura Peter Saunders a BBC Mundo.
"Y él es parte del problema", remata el integrante de la comisión del Vaticano contra la pederastia
Expertos dicen que, por declaraciones como esa, el grupo que el Papa creó para abordar el problema, la Pontificia Comisión para la Protección de los Menores, le pidió a Saunders que se tomara "un descanso".
El británico, también víctima de un cura abusador —"sobreviviente", dice él—, se unió al organismo el año pasado y ha sido desde entonces su voz más crítica.
Pero el consejo lo acaba de apartar.
"Se decidió que Peter Saunders debe tomarse un permiso de ausencia en calidad de miembro para considerar de qué manera puede apoyar mejor el trabajo de la comisión", informó ese consejo el 6 de febrero por medio de un comunicado.
El anuncio no lo tomó del todo por sorpresa.
"He sido una espina en el costado del Vaticano desde el mismo momento en el que me uní a la comisión", dice.
Y aunque insiste en que, "digan lo que digan", sigue siendo parte de la misma, también reconoce que no termina de entenderse con ella.
Un portavoz del Vaticano, que declinó hablar los señalamientos de Saunders, dijo que "lo único que podemos decir es que la comisión no se dedica a resolver casos específicos, sino a buscar una forma institucional de proteger a los menores".
Saunders cree que la idea de crear la comisión vino del cardenal O'Malley (a la izquierda del papa Francisco).

"Políticas y lineamientos"

"Yo me uní sólo porque consideraba que (el ente) podía ayudar a proteger a los niños", subraya.
"Pensé que su trabajo consistiría en tomar medidas contra individuos concretos (curas abusadores)", explica. "Al fin y al cabo, es lo que todo el mundo piensa: que es un organismo para proteger a los niños".
Pero nada más lejos de la realidad, asegura. "Su tarea es crear políticas y lineamientos para establecer cuáles son las mejores prácticas para evitar los abusos", explica.



"Y mientras, cada día escuchamos de casos de abusos por parte de curas. Es terrible", exclama.
Saunders cree que no fue idea del papa Francisco crear la comisión para tratar el tema de la pederastia en el seno de la Iglesia.
Saunders cuenta que la comisión tiene 70 miembros geográficamente dispersos, lo que hace difícil que se reúnan físicamente para deliberar y tomar decisiones.
Lo hacen dos veces al año, "demasiado poco para ser efectivo".
Además, tiene una secretaría formada por cuatro miembros, todos ellos muy cercanos al Vaticano.
"Pero para que sea un esfuerzo serio para terminar con los abusos, estas personas no deberían ser leales a la Iglesia católica, sino totalmente independientes", cree.
Y de la misma manera, critica el hecho de que la oficina del organismo esté dentro del Vaticano.
"Debería estar en Roma (y no en el microestado), porque así sería accesible para los ciudadanos".
Por todo ello, Saunders no cree que la comisión sea "un esfuerzo serio" para terminar con la pederastia.
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Lo que dice el Vaticano
"No tenemos ningún comentario al respecto".
Eso le dijo a BBC Mundo el subdirector de la oficina de prensa del Vaticano, Greg Burke, cuando se le pidió a la Santa Sede una valoración de los señalamientos de Saunders acerca de las actividades de la comisión contra la pederastria.
"Lo único que podemos decir es que la comisión no se dedica a resolver casos específicos, sino a buscar una forma institucional de proteger a los menores", agregó Burke.
Iglesia
El papa Francisco dijo en 2014 que "nadie ha hecho tanto en la lucha contra la pederastria como la Iglesia Católica
Desde la creación de la comisión en 2014, se han entregado distintos informes sobre las acciones que se han realizado dentro del ente católico.
Durante la última reunión realizada el pasado 8 de febrero, la comisión explicó que se le hicieron varias recomendaciones al papa Francisco.
"Una de ellas es recordarles a todas las autoridades de la Iglesia Católica de responder de forma directa a la víctimas y a los sobrevivientes", se lee en el boletín de prensa al respecto.
Además de la creación de la comisión, en los últimos años han sido expulsados cerca de 880 sacerdotes acusados de abuso sexual de menores, además de crear líneas institucionales que evitan la protección de la curia a los implicados.
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Puras "relaciones públicas"

"Es una cuestión de relaciones públicas" para lavar la cara a la Iglesia católica ante los constantes escándalos relacionados con el tema, asegura.
Un trabajo propio del "mejor relaciones públicas que la Iglesia podría tener": el papa Francisco.
"Pero crear la comisión nunca fue su proyecto, sino que lo arrastraron a ello", dice.
Según Saunders, la idea fue del cardenal Seán Patrick O'Malley, el arzobispo de Boston, Estados Unidos.
De hecho, fue él quien presentó la Pontificia Comisión para la Protección de Menores el 5 de diciembre de 2013, y se le conoce como la punta de lanza contra la pederastia dentro de la Iglesia.
Pero Saunders no cree en la pureza de sus motivos.
"El cardenal O'Malley se dio cuenta de cuánto dinero estaba perdiendo la diocésis de Boston por todo el escándalo — de encubrimiento de decenas de curas pederastas, una historia que cuenta la película nominada al Oscar "Spotlight"—, y fue el que empujó para que se creara una comisión que parece hacer algo pero que realmente no hace nada", dice.
"El Papa no está comprometido" con el tema, insiste, aunque fue él quien lo invitó a participar en el organismo para combatir la pederastia en el seno de la Iglesia.
"Me eligió entre otros 25 candidatos, creo que porque nos habíamos conocido antes y porque ya tuvimos una conversación", recuerda.
"Le dije que tenía que expulsar a todos los violadores de la Iglesia, que había que terminar con la lacra", explica.
"Aquél entonces tuve la sensación de que me estaba tomando en serio. Pero hoy ya sé que no me estaba escuchando".
Y pone como ejemplo de ello la inacción del líder de la Iglesia católica para con Juan Barros, el actual Obispo de la Diócesis de Osorno en Chile.
Saunders cree que ha sido "un dolor en el costado del Vaticano" desde que se unió a la comisión
A Barros se le ha vinculado con el sacerdote Fernando Karadima Fariña, quien fue condenado canónicamente por abusos sexuales a menores de edad.
Y las víctimas de Karadima acusan a Barros de haberlo encubierto.
Por ello, una de las víctimas de Karadima, Juan Carlos Cruz, dice que la comisión creada por el papa Francisco es "el hazmerreír de los sobrevivientes" (las víctimas de los abusos de algún religioso).
"Yo no lo diría con esas palabras, pero no estoy en desacuerdo con él", aclara Saunders.
Al fin y al cabo, "desde que Francisco es Papa, la Iglesia no ha hecho nada en términos de protección de menores".
"Y el mismo Papa no ha hecho nada para terminar con los abusos".
El papa Francisco fue el que invitó a Peter Saunders a unirse a la comisión vaticana para combatir la pederastia.
BBC

Saturday, February 13, 2016

Histórico encuentro entre el Papa Francisco y el Patriarca de la Iglesia Ortodoxa Rusa Kirill. Declaración conjunta y videos



"Somos hermanos, tenemos el mismo bautismo", dice el Papa al patriarca


"Me alegro mucho de encontrarnos. Podemos conversar de corazón a corazón", contesta


(Jesús Bastante).- Un abrazo contenido durante mil años. Así de intenso, así de esperado, fue el que esta noche se han dado el Papa Francisco y el patriarca de la Iglesia Ortodoxa Rusa, Kirill, en el aeropuerto de La Habana. "Me alegro mucho de que nos podamos haber encontrado", dijo Kirill tras el histórico momento, que ahora continúa como una reunión privada. "Somos hermanos, tenemos el mismo bautismo", señaló, visiblemente emocionado, Bergoglio.
"A pesar de las dificultades que siguen existiendo, tenemos la oportunidad de conversar corazón a corazón", subrayó el máximo líder de la Iglesia Ortodoxa Rusa. Por su parte, Francisco quiso agradecer a Kirill "que haya tenido la generosidad de cambiar la fecha del viaje a Cuba, coincidiendo con mi visita a México".
Un abrazo, y tres besos, como reza la tradición ortodoxa. Mucha alegría en sus rostros, y en la de los acompañantes. Todo el mundo está pendiente de este momento. No podía ser en la vieja Europa, donde un milenio antes se rompió la cristiandad, sino en el Nuevo Mundo, en el primer rincón que pisara Cristóbal Colón.
«Ahora las cosas son más fáciles», dijo Kirill. «Está más claro que es la voluntad de Dios», añadió Francisco.
Después de un vuelo agotador -11 horas y 14 minutos de vuelo transoceánico- Bergoglio aterrizó pocos minutos antes de las ocho de la tarde (hora española) en el aeropuerto "José Martí" de La Habana. El vuelo de Alitalia portaba, como es tradicional, lasbanderas de Cuba y el Vaticano. Lucía el sol en La Habana, como si el cielo se alegrara de un encuentro esperado durante siglos.
En la escalerilla le esperaban el cardenal de La Habana, Jaime Ortega, y Kurt Koch,responsable de las relaciones del Vaticano con otras confesiones, y uno de los artífices del encuentro. También el presidente Raúl Castro se acercó a recibir a Francisco.

Junto a él, se encaminaron hacia una de las salas del aeropuerto, donde le esperaba Kirill. Francisco y Castro, Francisco y Ortega... dos conversaciones afables y cómplices. Se espera mucho de lo que esté ocurriendo en este momento.

El encuentro, de carácter privado, es el primero entre el patriarca ortodoxo rusa y el Papa de Roma desde el Gran Cisma de 1054. En apenas dos horas, se espera que ambos mandatarios aparezcan juntos en público para firmar una declaración conjunta y, quién sabe, apuntalar un futuro, y también histórico, viaje de Francisco a Rusia.


Francisco: "Estoy convencido de que la unidad se podrá realizar"


Kirill: "Debemos trabajar juntos por nuestras iglesias y por el futuro de la civilización"


El Obispo de Roma y el Patriarca de Moscú firman una declaración conjunta ante Raúl Castro


(Jesús Bastante).- "Les confieso que he sentido el Espíritu Santo. Si esta energía continúa, La Habana será la capital de la unidad". Dos horas después del histórico abrazo, Francisco y Kirill firmaron una declaración conjunta y se comprometieron conjuntamente a trabajar por la paz y la unidad entre todos los cristianos. "Hemos salido con iniciativas que son viables y se podrán realizar", subrayó el Papa, sin querer separarse del patriarca. La unidad, después de casi mil años, parece más cercana que nunca.
La salida de ambos mandatarios, con Raúl Castro como anfitrión, ante la opinión pública, fue sobrecogedora. A ambos lados de una sencilla mesa, los representantes de las delegaciones católica y ortodoxa. Al fondo, un icono de la Virgen. Kirill y Francisco, Francisco y Kirill, firman una declaración conjunta, escrita en ruso e italiano. Y después, lejos de abandonar la estancia y dejar a medio mundo con la miel en los labios, hablan. Sin papeles, desde el corazón.
Primero Kirill, quien subrayó cómo "debemos trabajar juntos por nuestras iglesias, por nuestros creyentes, por los cristianos y por su futuro, y por el futuro de la civilización". El patriarca, que calificó el encuentro como "muy interesante", incidió en que "las dos iglesias podrían colaborar en todo el mundo protegiendo a los cristianos".
"Podemos trabajar juntos para prevenir las guerras, para que en todo el mundo se respete la vida humana y para que se respeten los valores de la familia, de la sociedad, y todo esto con la participación de la Iglesia en la vida de la sociedad humana moderna", concluyó Kirill.
Por su parte, Francisco confesó que "hablamos como hermanos, tenemos el mismo bautismo, somos obispos. Hablamos de nuestras iglesias, sabemos que la unidad se hace caminando. Y hablamos claramente, sin medias palabras. Yo les confieso que he sentido la consolación en este diálogo, he sentido el Espíritu Santo".
Al tiempo, agradeció "la humildad fraterna de Su Santidad y la energía con la que el patriarca ha mostrado su intención de trabajar por la unidad. Estoy convencido de que se podrá realizar".
También quiso el Papa dar las gracias al metropolita Hilarion, y al cardenal Koch, jefes de los equipos de diálogo de cada una de las iglesias, y "un sentido agradecimiento a Cuba, al pueblo cubano y a su presidente aquí presente. Le agradezco su disponibilidad activa.Si esta energía continúa, La Habana será la capital de la unidad".
"Que esto sea para el bien del Padre, el Hijo y el Espíritu Santo, sobre el manto y la protección de la Madre de Dios, y gracia para todos los fieles", finalizó el Papa, antes de volver a salir de la sala con Kirill. Para hablar un poco más, para abrazarse, antes de su marcha hacia México. Mil años siempre se quedan cortos ante un abrazo tan relevante. Poco después, ya sin solideo, y tras abrazarse efusivamente con Raúl Castro y, sobre todo, con el cardenal Ortega, el Papa ponía rumbo a México. Próxima escala de un viaje que, antes de comenzar, ya será calificado como histórico.
RD

Un abrazo que cambia la Historia


Un prólogo histórico para el viaje del Papa a México


Termina la guerra fría, cae el muro de Moscú y se da el primer paso para visita papal a Rusia


(José Manuel Vidal).- Un prólogo histórico para el viaje del Papa al México que encarna todos los males y las esperanzas de Latinoamérica. En el aeropuerto de La Habana (en zona franca), dos viajeros, dos peregrinos de Dios se van a saludar: Francisco y Kiril, el Papa de Roma y el Patriarca de Moscú. Con un saludo interrumpido desde la noche de los tiempos. Desde aquel año fatídico de 1054, en el que las dos almas del cristianismo se arrojaron anatemas a la cabeza y los dos hermanos llegaron a excomulgarse, a odiarse y a derramar sangre inocente en nombre de Dios, del mismo Dios.
Desde entonces, los dos pulmones cristianos de Europa (Oriente y Occidente) laten por separado. Con algunos intentos de acercamiento. Las excomuniones mutuas se levantaron después del Concilio y Pablo VI se abrazó por primera vez con el Patriarca Atenágoras el 5 de enero de 1964 en Jerusalén. Juan Pablo II y Benedicto XVI, también abrazaron a Bartolomé, el Patriarca de Constantinopla, la segunda Roma. Pero nunca un Papa había conseguido saludar al Patriarca de Moscú, la tercera Roma, y líder máximo de 150 millones de ortodoxos.
El milagro (uno más) lo ha conseguido el Papa Francisco. Un milagro o un sueño cumplido, que va a significar un cambio de relato en el ámbito eclesiástico y civil: del enfrentamiento al entendimiento a través del diálogo. En el plano civil, con el encuentro entre el Papa y el Patriarca en La Habana (y la previa reanudación de las relaciones diplomáticas de Cuba y EEUU), termina formalmente la guerra fría. En el eclesiástico, cae el muro de Moscú y se da el primer paso para la próxima visita del Papa a Rusia y del Patriarca Kiril, al Vaticano.
El abrazo de La Habana se hace posible gracias a la personalidad de dos grandes hombres de Iglesia. Kiril fue, durante muchos años, presidente del Departamento de Relaciones Exteriores del anciano Patriarca Alexis y, como tal, mantuvo frecuentes relaciones con los líderes católicos. Más aún, su gran maestro fue el metropolita Nicodemo de Leningrado, el único observador ortodoxo ruso en el Concilio Vaticano II, cuyo máximo sueño era el acercamiento de las dos Iglesias. Y, de hecho, en busca de ese sueño lo sorprendió la muerte en Roma, en brazos de Juan Pablo I, el Papa meteorito, que sólo estuvo 33 días en el solio pontificio.
Kiril, el discípulo de Nicodemo, convertido ahora en el Patriarca de Moscú y de todas las Rusias puede, por fin, realizar el sueño de su "maestro espiritual". Con sus seminarios llenos y una Iglesia ortodoxa rusa renovada, puede romper su aislamiento secular y lanzarse, de nuevo, a la 'conquista' espiritual del mundo. Sin miedo a la competencia católica. De la mano del Papa de Roma.
Francisco, por su parte, se consagra cada vez más como el gran líder global de un catolicismo que no se impone por la fuerza y el poder, sino por la seducción, la misericordia y la humildad. "Voy a donde tú quieras, cuando tú quieras y como tú quieras", le dijo recientemente al Patriarca. Y lo que dijo lo cumple. Sin poner condiciones, para abrazar a su hermano.
Es el ecumenismo de los hechos, del paso a paso, de la tenacidad y de la valentía. El ecumenismo de un Papa al que no le duelen prendas por rebajarse y aceptar los deseos del Patriarca. Francisco demuestra que, por acercarse a la unidad de los cristianos, el ansiado sueño de Cristo, está dispuesto a todo.
Un ecumenismo de hechos, urgido y avalado por el ecumenismo de la sangre. Porque los cristianos (católicos, ortodoxos y protestantes, sin distinción de siglas o denominaciones) están siendo masacrados en Oriente Medio y en África por el terrorismo yihadista. Lo acaba de ratificar nada menos que el Parlamento europeo, que califica de genocidio estas matanzas de cristianos.
Francisco y Kiril hablarán de esto y de la paz y de la ecología y de la lucha contra la pobreza y de que el Cuerpo de Cristo funcionaría mejor con sus dos pulmones. Pero, sobre todo, se mirarán a los ojos, se verán hermanos y seguidores del Nazareno que, antes de morir, expresó su último y gran deseo: "Padre, que todos sean uno...para que el mundo crea" (Jn, 17, 21-22). Y se fundirán en un abrazo lleno de lágrimas y de esperanzas por el reencuentro. Florece la primavera ecuménica.
RD

"Ambos hemos hablado libremente y se sentía la alegría. Por mi parte y por la suya"


El Papa muestra su "felicidad" tras el histórico encuentro con Kirill


"La unidad se hace caminando", advierte durante el vuelo a México


El papa Francisco destacó la felicidad que sintió durante la histórica reunión con el patriarca ortodoxo ruso Kiril de hoy en La Habana, la primera tras el cisma de 1054, y cómo ambos hablaron con total franqueza de los temas que les preocupan.
A pesar del cansancio de la jornada, Francisco apareció ante los periodistas, que viajan con él con destino a México tras la escala en La Habana para expresarles sus"sentimientos" tras la reunión con Kiril en el aeropuerto cubano José Martí.
"Fue una conversación de hermanos, con puntos claros que a los dos nos preocupan. Hemos hablado con toda franqueza y yo me he sentido como delante de un hermano y él me ha dicho lo mismo", dijo Francisco.
Y agregó: "Ambos hemos hablado libremente y se sentía la alegría. Por mi parte y por la suya".
El pontífice explicó que durante las dos horas de reunión fue como si hablaran "dos obispos de las situaciones de sus dos iglesias".
Francisco añadió que con el patriarca ruso se habló de la actual situación de esta "guerra a trozos, pero que corre el peligro que ahora sea una guerra que implique a todos".
También hizo referencia a la declaración común que ambos firmaron, compuesta por 30 puntos, y en la que se pide empeño a la comunidad internacional para aliviar la situación de la persecución de los cristianosen algunos países de Oriente Medio, así como otras cuestiones como la defensa de la vida o de la familia considerada tradicional.
Sobre esta, Francisco afirmó que cree que "habrá tantas interpretaciones", pero aseguró que se trata de una declaración "pastoral" y "no política".
También informó de que se ha aprobado "un programa de posibles actividades en común", pues "la unidad se hace caminando", añadió.
En su intervención ante los periodistas, Francisco también quiso agradecer al presidente cubano, Raúl Castro, su "acogida y disponibilidad" y desveló que de este encuentro ya se empezó a hablar en la visita a Cuba de septiembre del año pasado.
(RD/Agencias)

Saturday, February 06, 2016

El protagonismo de los excluidos por Frei Betto


Toda esa corriente migratoria que el papa llama Tercera Guerra Mundial es fruto de lo que Europa y los Estados Unidos sembraron en Asia, África y Oriente Medio. Fueron siglos de colonialismo brutal. ¿Y quién garantiza que hoy los drones que tiran bombas en Afganistán y en Siria como lluvia torrencial, no siegan la vida de innumerables civiles inocentes?


¿Acaso debemos esperar que el campesino, al ver destruida por un dron la propiedad agrícola de su familia y matar a su abuelo, padre y hermano, y al bebé de su hermana, se refugie agradecido en Occidente?

"La paz sólo vendrá como fruto de la justicia”, decía el profeta Isaías siete siglos antes de Cristo. O sea, nunca vendrá como mero equilibrio de fuerzas.
¿Por qué razón los dueños de Occidente (Europa y los Estados Unidos) extendieron por décadas alfombra roja ante las familias (Bashar) al-Assad, de Siria; Hussein, de Iraq; Kadafi, de Libia; y de pronto todas ellas fueron tiradas al cesto de la basura de la historia? La respuesta está en la evolución de los precios del petróleo.

La política es muy importante. Pero no todos pueden ser políticos. Es necesario tener vocación y, de preferencia, también decencia. Sin embargo, en cualquier actividad hacemos política. Tomamos posición en un mundo desigual. No existe neutralidad. En todo ayudamos a mantener o a transformar la realidad: dominar o cambiar, oprimir o liberar. Ésa fue la postura de Jesús.

Cuando me preguntan por y cómo me involucro en política, si por la vía pastoral o a través de los movimientos sociales (puesto que nunca me afilié a ningún partido), respondo: porque soy discípulo de un prisionero político. Jesús no murió enfermo en una cama. Murió como Vladimir Herzog: preso, torturado, juzgado por dos poderes políticos y condenado a la pena de muerte de los romanos, la cruz.

¿Por qué fue condenado si era tan espiritual, tan santo? ¿Entonces qué tipo de fe tenemos nosotros hoy que no cuestiona este desorden establecido? Lo condenaron por la misma razón que lo harían con usted si, de manera desprejuiciada, comenzara a decir que el mundo no tiene salida fuera del socialismo. Pero si el socialismoha sido derrotado ¿y ustedtodavía es socialista? ¿Habrá futuro para la humanidad sin compartir los bienes de la naturaleza y del trabajo humano?

Ahora bien, dentro del reino del César, Jesús de Nazaret anunciaba un Reino de Dios. Para él el Reino de Dios quedaba al frente, en el futuro histórico. Anunciar un Reino de Dios en el reino de César era alta subversión.

Jesús no vino a fundar una iglesia ni una religión. Vino a traernos las semillas de un nuevo proyecto civilizador, basado en la justicia y en el amor.Y que resumió en una expresión propia de su época (Reino de Dios), que hoy casi no significa nada para nosotros (peor aún en América Latina, donde no hay ningún reino).

Él vino a traer las semillas del proyecto de un mundo como Dios quiere. Basta leer las Bienaventuranzas (que explico en el libro Ocho caminos para ser feliz, de Editorial Planeta) y el Sermón del monte: un mundo de compartir, como sucede en la llamada multiplicación de los panes.

En la Declaración Universal de los Derechos Humanos son merecedores de derechos los que tienen cierto nivel de vida. Para Jesús, por el contrario, la persona puede ser ciega, coja, leprosa, excluida, que ella es templo vivo de Dios, dotada de una sacralidad ontológica. He ahí la radical defensa de los derechos humanos.

El marxismo europeo, por ejemplo, gracias al cual la modernidad avanzó en términos de inclusión social, nunca defendió los derechos indígenas, como hizo el marxista peruano Mariátegui. Hasta se comprende la razón, puesto que es una filosofía, un método originado en Europa, donde casi no había indios. Pero tampoco defendió nunca el protagonismo de los que viven en la calle, llamados lumpen proletariado. O sea, serían los beneficiarios de un futuro proyecto socialista o comunista, pero no protagonistas.

La diferencia está en que, para Jesús, todos son llamados a ser protagonistas. O como proclamó el papa Francisco ante los jóvenes, en Rio de Janeiro, en el 2013: "¡Sean revolucionarios, vayan contra la corriente!”.


Frei Betto es escritor, autor de la novela "Hotel Brasil”, entre otros libros.
ADITAL

Parolin: no se está estudiando la reforma del celibato


Según el Secretario de Estado vaticano, la disminución de las vocaciones sacerdotales se debe considerar en relación con la disminución demográfica a nivel mundial. «Por lo demás, me parece que entre los anglicanos se registra el mismo problema»

ROMA

Papa Francisco por el momento no está estudiando una reforma
 del celibato sacerdotal «que yo sepa». Además, «¿cómo se puede
 reformar el celibato?». Lo indicó el Secretario de Estado vaticano,
 el cardenal Pietro Parolin al margen del congreso «El celibato
sacerdotal, un camino de libertad», organizado por la Pontificia
 Universidad Gregoriana.

Parolin observó que el problema de las vocaciones sacerdotales
 debe ser considerado en relación con la disminución demográfica
a nivel mundial. «Por lo demás —añadió— me parece que
también entre los anglicanos se registra el mismo problema
de la falta de vocaciones».

Durante el Congreso, el cardenal Marc Ouellet, Prefecto de la
Congregación de los Obispos, en su relación teológica del jueves
 pasado, había expresado una tesis particular: «El sacerdote,
ministro de la Palabra, representa a Cristo-Esposo, en cuanto
es la Palabra definitiva de Dios a la humanidad: esta Palabra
culmina en la Eucaristía, el acto supremo de ofrenda sacrificio del
Gran Padre de la Nueva Alianza. Este acto del Esposo divino es
absolutamente trinitario, puesto que involucra a las tres personas
divinas en su unidad de Amor, que trasciende el tiempo,
pero se da en participación sacramental mediante la mediación de
sacerdote, que para esto ha sido ordenado. Estando unido
sacramentalmente al Cristo-Esposo, el sacerdote comunicalo
comunica no solo como miembro de la comunidad eclesial, sino,
en primer lugar, como ministro de Cristo mismo que se
dona corporal y virginalmente a su Esposa la Iglesia». A pesar de
ello, reconoció Ouellet, «la Iglesia nunca a vinculado el sacerdocio
y el celibato a nivel dogmático, sino que siempre ha mantenido el
propio juicio de valor pastoral sobre este vinculo que expresa
en el ministro la decisión exclusiva, perenne y total del único
y sumo amor de Cristo», una decisión principalmente
«esponsalicia», como precisaron Juan Pablo II y Benedicto XVI.
Según Ouellet, «se podría concebir, también para la Iglesia latina,
que otra forma de vida, el matrimonio, se asocia con el ministerio
pastoral», pero el «discernimiento final sobre esta posibilidad le toca
a la autoridad suprema de la Iglesia, que ha preferido hasta ahora,
por serias razones», respetar la ley del celibato eclesiástico obligatorio.

El Secretario de Estado también habló sobre el próximo encuentro
 del 12 de febrero, en la ciudad de La Habana, entre Papa
Francisco y el Patriarca de Moscú y de todas las Rusias,
Kiril
: «Se trata, efectivamente, de un evento de importancia
extraordinaria el hecho de que el Papa y Kiril se encuentren en territorio
 neutro en Cuba, y que tendrá repercusiones muy importantes en
las relaciones ecuménicas y también en los escenarios mundiales».

Cuando un reportero le preguntó cómo se había llegado a la
organización del encuentro después del cisma milenario, Parolin
explicó que desde el principio de su Pontificado Bergoglio «ha
lanzado puentes hacia el mundo ortodoxo y protestante». «Expresó
 —continuó— su total disponibilidad para encontrarse con el
Patriarca cuando, donde y como él quisiera».

«No era, evidentemente, una cosa de ayer —añadió Parolin
hablando sobre los tiempos en los que se definió este encuentro—;
 preparar estas cosas toma un poco de tiempo, pero digamos que
fue madurando durante el último año». Sobre la posibilidad
de una visita del Pontífice a Moscú, el Secretario de Estado vaticano
 afirmó: «No sabrás decirlo. Por parte ortodoxa, se prefirió una
 sede neutra. Habíamos comenzado con muchísimas otras
posibilidades, muchos lugares en los que se habría podido dar, pero
por una razón o por otra no parecían idóneos».

Vatican Insider

El Anuario 2016 de la Compañía de Jesús está dedicado a los refugiados

astalli pope

El Anuario de la Compañía de Jesús de 2016 está centrado en el mundo de los refugiados, de los desplazados y de todos los que tienen que abandonar forzadamente su país a causa de la guerra, del hambre y de la persecución.
Desde que el P. Arrupe llamó la atención de los jesuitas sobre el clamor de los refugiados, el fenómeno de la migración forzada por diferentes razones no ha hecho más que incrementarse dramáticamente hasta alcanzar en estos momentos la cifra nunca antes vista de 51 millones de personas. La Congregación General 35 de 2008 confirmó este tema como una preferencia apostólica de la Compañía de Jesús.
Aunque durante los últimos meses la crisis de los refugiados sirios ha adquirido gran repercusión en Europa, el Anuario aborda la cuestión desde una perspectiva global, a partir de la experiencia de la Compañía de Jesús en diversas áreas de conflicto: Siria, Afganistán, República Centroafricana, Sudán del Sur o la República del Congo. Gran parte de la asistencia a estas personas se realiza a nivel mundial a través del Servicio Jesuita a Refugiados (JRS), que trabaja en más de 50 países y acaba de celebrar sus 30 años de vida. En España, la institución asociada al JRS es el Servicio Jesuita a Migrantes al que se dedica un capítulo del Anuario, que coordina la labor de diferentes obras en el acompañamiento, servicio y defensa a las personas inmigrantes más vulnerables.
El Anuario refleja las diferentes dimensiones del trabajo con los refugiados y migrantes. Peter Balleis SJ, director del JRS, señala que «los tres principios que el P. Arrupe usó para describir el servicio ofrecido por el JRS, humano, pedagógico y espiritual, siguen teniendo tanto valor como hace treinta años». Así, en el Anuario pueden encontrarse contribuciones ?hasta 19? sobre temas diversos: la justicia, la educación, el trabajo espiritual y pastoral, la incidencia política, el diálogo interreligioso, la seguridad, etc. También se relatan experiencias concretas como el proyecto a favor de la reconciliación entre los refugiados iraquíes en Alepo (Siria), el programa del JRS para la integración de la etnia gitana en Europa Central, la labor con la comunidad de refugiados y migrantes africanos en Australia, o la experiencia del Centro Zanmi de atención a migrantes y refugiados en Brasil. Son ejemplos de cómo la Compañía de Jesús pone en práctica, teniendo en cuenta las particularidades de cada contexto, el anhelo del P. Arrupe de acompañar, servir y defender los derechos de quienes se ven obligados a abandonar sus hogares.
Más allá del tema central de los refugiados y migrantes, el Anuario 2016 ofrece una mirada al mundo de los jesuitas y su obra en los diversos continentes, a través de experiencias concretas en los ámbitos de la espiritualidad, la educación y el compromiso social. En sus casi 150 páginas hay también espacio para recordar y celebrar aniversarios de proyectos, instituciones y jesuitas inspiradores. El volumen es reflejo de la diversidad que caracteriza a la actividad apostólica de la Compañía de Jesús y de su empeño por llevar a todos la buena noticia del Evangelio y dar esperanza a los más pobres y olvidados.
Puedes acceder al Anuario en pdf en el siguiente enlace

Gustavo Gutiérrez: "La gente ve en Francisco a alguien que es prójimo y profundamente evangélico"

 
 
"Con el Papa estamos volviendo al principio y viviendo un 'kairos'"
 
 
"El mensaje fundamental de Jesús es el amor a las personas y la primacía de los más pobres"
 
 
 
(Cristina Fontenele, en Adital).- Considerado el padre de la Teología de la Liberación (TdL), Gustavo Gutiérrez sigue siendo admirado por varias generaciones de teólogos. El sacerdote dominico, con estilo simple y franco, concedió una entrevista exclusiva a Adital para hablar sobre la actualidad de la TdL, quiénes son los pobres de América Latina y cómo evalúa el contexto político en el continente. Sobre el encuentro con el Papa Francisco,en la Asamblea de Cáritas, en 2015, el teólogo dice reconocer en el pontífice a un hombre valiente, que conduce la Iglesia en un momento de Kairós,que, en griego, significa momento cierto, oportuno.

Sobre la fuerza de la juventud, Gutiérrez bromea diciendo que no basta ser joven para promover cambios, pues un ser libre puede seguir variados caminos. Animado, el sacerdote explica a Adital la importancia del humor, que también puede ser una forma de comunicación, además de ayudar al ser humano a avanzar en la edad.


¿Cómo evalúa la actualidad de la Teología de la Liberación? ¿Cuáles son las perspectivas y como renovar los líderes?

Se que está sobrentendido, pero prefiero explicitar. Mi primera preocupación, como cristiano, sacerdote, es hacer teologías, y esto no es el Evangelio. La Teología es un acto segundo, que refleja, precisamente, sobre la vida de los cristianos, a la luz del mensaje evangélico. Mi mayor preocupación es esto. Yo fui, durante toda la vida, párroco, asesor de movimientos, y, claro, me gusto mucho la Teología, e hice Teología. Creo que es importante estar muy cerca del trabajo pastoral. En el caso de mi país, el mundo pastoral está muy circunscrito. Nunca enseñé en una Facultad de Teología, pero, ahora, a los 70 y tantos años, comencé a enseñar en una Facultad. Un poco tarde. Antes, yo desarrollaba el trabajo pastoral, reflexiones, escribí también. Me encanta la Teología y la veo como una comprensión de la esperanza. Para mí, es una hermeneutica de la esperanza y continúa siéndolo. Esto significa la cuestión de los señales de los tiempos, pues todo teólogo necesita ver en qué momento vive. Claro que el fundamento, la raíz, es el mensaje cristiano, pero la manera de vivirlo, hoy, depende de las condiciones.

Sobre la renovación de los líderes, uno no va a encontrar un millón de personas que trabajen en Teología, por muchas razones, pero esto tampoco es necesario. En el fondo, un cristiano es siempre un teólogo, porque piensa su fe. Cuando yo, como cristiano, ‘pienso que', en realidad, ya estoy haciendo Teología. Esta es la Teología que hablamos, con el conocimiento de las fuentes, a veces debatida, como en cualquier disciplina en la actualidad.

¿Por qué hablar del [Concilio] Vaticano II, después de 50 años?

Porque es su aniversario, así como la persona cumple años, es igual. 50 años del Vaticano II siempre impresiona, y, además, su mensaje continúa siendo actual.

¿Qué es la práctica del método ver-juzgar-actuar?

Es estar atento a la historia. Ver quiere decir ver la realidad para no elucubrar -"esto sería bueno..." -está asociado a la expresión "señal de los tiempos". Es preciso discernir los hechos, las causas y el por qué se producen los efectos, entonces, viene el momento de juzgar. Y, después, la última cosa es, en el fondo, la razón de ver y de juzgar, que es actuar. No es que se deba escribir un libro sobre los problemas, pero sí el hecho de cómo me comprometo ante eso. Es algo muy simple, nació en los años 1920, como un método en Bélgica y Francia, comenzó con el sacerdote belga [Joseph] Cardijn, que años después, se convirtió en cardenal. Juzgar es leer los hechos, a partir de las exigencias del Evangelio. El actuar tiene un tono más modesto, sería el "¿qué podemos hacer?". Hay personas que pueden esto, mientras otras pueden otra cosa. Al mismo tiempo, existen personas que pueden hacer otra cosa y no esto, personas que no tienen capacidad para esto, o tiempo, o edad o profesión. Hay una diversidad de acciones. Esto es la realidad. Las Conferencias Episcopales latinoamericanas -Medellín, Puebla, Santo Domingo, Aparecida- usaron el método ver-juzgar-actuar. Es una metodología.

 
 
Usted ya dijo que no basta ser joven. ¿Qué significa esto?

Estoy convencido de esto y lo digo racionalmente. Es verdad que la fuerza de la juventud, la salud, el conocimiento, cambiaron cosas muy importantes, pero, en el fondo, son personas libres. Pueden trabajar muy mal y pueden usar su conocimiento de otra manera, esto también ocurre. Por ejemplo, no todos los que estudian medicina van a ser médicos comprensivos con el paciente. Hoy en día, casi no existen. En Estados Unidos, por ejemplo, existen médicos de una impersonalidad impresionante, pero que saben mucho. La medicina clásica era mucho más del contacto más personal. El diálogo con el paciente es muy importante, tomando como ejemplo la medicina. Entonces, creo que es esto lo que ocurre. En relación con la Teología, existen muchos jóvenes latinoamericanos, sino todos, pero no es una profesión de la cual se puede vivir. Nosotros, como somos sacerdotes, no tenemos salario profesional suficiente para sobrevivir. Entonces, esas personas que pueden estudiar otra cosa, que pueden ser un profesional, con una entrada económica, están sacrificándose. Finalmente, todos los jóvenes, todas las personas pueden comenzar bien y no terminar bien.


Usted ya comentó sobre la fuerza de los pobres. ¿Quiénes son los pobres de hoy, principalmente en América Latina?

Gutiérrez: Yo dije a partir de las escrituras y no de las Ciencias Sociales, o de la Economía. El pobre es el que no cuenta, es el insignificante, y ellos son muy numerosos. Existe la pobreza que se llama monetaria o económica, y es preciso estudiarla. La condición femenina por ejemplo. No es que toda mujer sea pobre, pero basta que sea mujer para que existan derechos que no están presentes. Así también ocurre con el color de la piel, indígenas, mestizos (yo soy mestizo), japoneses, chinos, algunos europeos en el Pacífico (la inmigración llegaba mucho por allá). Vea, el conocimiento es poder.

 
 
¿Cómo evalúa el papado de Francisco y cómo fue el encuentro de ustedes en la Asamblea de Cáritas, en 2015?

Pienso que la Iglesia está en un movimiento muy interesante, rico y con un gran frescor del Evangelio. Esas cuestiones del Papa, de "salir", ir contra la corrupción, de abrirse, es un momento de alegría, y él es muy valiente, porque eso no es fácil. Claro que las personas que están con él también resisten. El Papa Francisco creó un clima muy diferente, que además tiene un apoyo inmenso de personas que no son cristianas, y que ven en este hombre a alguien que habla a Abraham, que es prójimo, y tiene el sentido profundamente evangélico. Esto fue lo que conversé, cuando lo encontré.


¿Qué reformas considera más urgentes en la Iglesia?

El [Papa] retomó una cosa muy fuerte de Juan XXIII, que es el pobre, y esto es una urgencia. Realmente, la cantidad de personas que están en las migraciones, por ejemplo, es un escándalo. Estamos en un siglo con tantos recursos y esas personas necesitan salir corriendo de su país, sino los matan. Esto es una superurgencia. Al mismo tiempo, existen también, naturalmente, cuestiones de la Iglesia, discutidas durante el Sínodo de la Familia, el rechazo enorme de la corrupción, no querer el dinero corrupto. Mucho se puede decir que es reforma, en una parte más institucional, es preciso cambiar las reglas también del comportamiento de los funcionarios. El clima que estamos viviendo es algo como volver al principio. Hablando teológicamente y bíblicamente, es también lo que llamamos Kairós, palabra que quiere decir momento oportuno, éste es el momento actual.


Entonces, es un momento de diálogo interreligioso? ¿Cómo es posible ante tantos conflictos en el mundo en torno de la religión?

El diálogo ya había comenzado antes. Los conflictos disminuyeron mucho en relación con el siglo pasado, cuando había guerras. Ahora, son otras guerras, como por ejemplo lo que ocurre con los musulmanes. Yo se que todavía hay mucho por hacer, aunque ya cambiaron lo que existía como muy violento en otros tiempos. Existe, por ejemplo, el fundamentalismo, las personas que creen que esto es así y es así para todos. Es preciso respetar la diversidad cultural, las historias, todos los pueblos tienen, como los seres humanos, sus pequeñas historias, están acostumbrados a ellas. A veces, existen cosas que no están bien en ninguna cultura, entonces, es preciso entrar en diálogo para comprender mejor. El diálogo interreligioso es muy importante, pero es preciso establecer la justicia, porque sin ella no hay paz. Y la justicia es reconocer los derechos de todos, y es, justamente, lo que le falta a los pobres. Recuerdo una frase de Hannah Arendt, filósofa judía alemana, que dice que "ser pobre es no tener derechos, no tener derecho de tener derechos". Esto es preciso que se acabe. No es posible que haya seres humanos sin derechos respetados. Esto es la ley de la vida, la ley de la libertad.


 
 
¿Cómo evalúa el clima en América Latina, qué pasó con elecciones recientes, como en Argentina, Guatemala y Haití?

Hay una gran variedad, pero una cosa general que se puede decir es que existen elecciones. Digo esto porque tuvimos, en América Latina, países con dictaduras. En Argentina, Uruguay y en Brasil, o sea, hubo un cambio grande. Ahora, es verdad que no fue suficiente. No basta tener elecciones para decir que estamos bien. Estamos en el continente más desigual, económicamente hablando, y esto es preciso combatirlo. Los ricos son cada vez más poderosos y los pobres cada vez más pobres. Leí una frase de un gran economista y filósofo que dice: "el mundo es espectacularmente rico y desesperadamente pobre", es notable ese hombre. Esto no debería ocurrir, pero está en América Latina y todavía no hay un trabajo para poder cambiar.


Pero usted ya mencionó que América Latina es el continente de la esperanza...

Es una cosa simpática. Pero claro que también la esperanza siempre existirá. Esas son frases que alientan a las personas. La esperanza está ausente y presente en todos lados. En África, en Asia. Y ya que estamos hablando de personas, existe una frase que dice que "lo último que se pierde es la esperanza", pero la frase no dice "en América Latina, lo último que se pierde es la esperanza", por lo tanto, vale para todo ser humano. Por haber habido cambios importantes, es necesario valorar, en América Latina, este paso, políticamente hablando, de haber salido de dictaduras hacia la democracia.


¿Qué es para usted la espiritualidad y cómo vivirla hoy?

La espiritualidad cubre muchas realidades. Es calzar las chinelas y caminar por muchos lugares, que no están nivelados, lo que es una locura, pero es lo fundamental. El mensaje fundamental de Jesús es el amor a las personas y la primacía de los más pobres. Hay una pregunta eterna que se les hace a las familias - "Madre, ¿usted ama más a mi hermano que a mí?" - La respuesta eterna es "amo a todos por igual". Pero, si la madre no protege a los menores, quedan todos enfermos. Entonces, ¿por qué primero los pobres? Porque son más débiles. Es una cosa tan simple y las personas no la entienden. Dicen: - "No, Dios no habla solamente para los pobres..." Dios ama a todas las personas, pero, al mismo tiempo, primero a los débiles.


Sobre monseñor [Óscar] Romero [ex-arzobispo de San Salvador], ¿cuál es el significado de su beatificación?

Comienzo por el final. Pienso que es muy importante y rico para América Latina la historia de su beatificación y canonización, por una razón muy simple, porque al principio no entendieron lo esencial. Él murió, claro que impactó mucho, pero en El Salvador, muchas personas bautizadas, católicas, se quejaban de que él era comunista. Entonces, este reconocimiento va a valorizar muchos testimonios del mismo estilo, en una cantidad de lugares de América Latina. En Argentina, antes de Romero, mataron a monseñor [Enrique] Angelelli, después de Romero fue [Juan] Gerardi, en Guatemala, y una cantidad de laicos y religiosos. Va a valorizar en la medida en que reconocer que Romero fue asesinado por cristianos y por defender a los pobres, lo que será interesante para la Iglesia latinoamericana.


Usted habló mucho sobre el humor. ¿Cuál es su importancia en la vida?

Es no tomársela muy en serio y no creer que se es la última Coca-Cola, como dicen. No es una chacota, ni significa que uno no esté sufriendo. En el mundo, existen muchas personas sufriendo, pero no es una indiferencia ni tampoco superficialidad. Pienso que no es preciso perder el humor. Yo bromeo un poco diciendo que hay sacramento para recuperar la gracia y no hay sacramento para recuperar el humor. Creo que el humor alimenta y puede ser una cosa psicológica también. Las personas que se reprimen no actúan. Inclusive ante una situación difícil, una persona puede mantener una distancia y tener humor. El humor también es una manera de comunicar algo. Yo bromeo mucho porque es mi manera de ser, pero no significa que todo esté bien, que no tengo preocupaciones y que la pobreza, para mí, no es un escándalo con tanta gente sufriendo. No. Yo trabajé toda mi vida con gente pobre, como pastor, siempre en las periferias, y es bastante doloroso, pero no puedo llorar todos los días, y el pueblo tampoco. Lo que quiero es que salgan de esa situación. Existe también una obsesión por el dinero y esta preocupación supera, en muchas personas, la cercanía con el otro. Creo que el humor ayuda también a llegar más lejos en la edad.

 
 
RD

Necesitamos construir puentes en la vida y en la política por Leonardo Boff

 
 
En Brasil constatamos hoy una seria división entre las personas por razones político-partidistas. Hubo gente que dejó de participar en la confraternización de Navidad debido a divergencias políticas: unos por críticas al partido que está en el poder por haber mentido en la campaña; otras a causa de la excesiva corrupción atribuida a grupos importantes del PT. Unos son férreos defensores del impeachment a la Presidenta Dilma Rousseff. Otros no consideran las famosas “pedaladas” razón suficiente para sacarla del cargo más alto de la República, conquistado con el voto de la mayoría de la población. Admitamos que las pedaladas sean un pecado, pero son solo pecado venial, cometido sin mala intención. Por un pecado venial, en sana teología, nadie es condenado al infierno. A lo máximo pasa un tiempo en la clínica purificadora de Dios que es el purgatorio. Este no es la antesala del infierno sino la antesala del cielo.
Ignoremos estas contradicciones. El hecho es que indudablemente existe en la sociedad gran irritación, intolerancia racial, discusiones ácidas y muchas palabras fuertes que los niños no deberían ni siquiera oír. Especialmente internet ha abierto la puerta por donde pasa todo tipo de ofensa. Algunos han quedado anclados en el pasado y se imaginan todavía en la guerra fría. Llamar al otro comunista es una ofensa. Olvidan que el imperio soviético se derrumbó y el muro de muro de Berlín cayó en 1989.  Los puentes de los espacios sociales, diferentes, pero aceptados y respetados han sido averiados o destruidos. Una sociedad no puede sobrevivir sanamente viendo que su tejido social se está desgarrando. Ahí existe el peligro de los radicalismos de derecha (dictaduras como la de los militares) o de izquierda (como el socialismo soviético totalitario).  Más que hacer muchas argumentaciones teóricas, estimo que las historias pueden darnos buenas lecciones y convencernos de la verdad de las cosas. Voy a contar una historia que oí hace mucho tiempo y que tiene una fuerza de convicción efectiva. Aquí está:  Dos hermanos vivían en buena armonía en dos granjas vecinas. Tenían una buena producción de granos, algunas cabezas de ganado y cerdos bien cuidados.  Cierto día tuvieron una pequeña discusión. Las razones no tenían mayor importancia: una vaquilla del hermano menor se había escapado y había comido un buen trozo del maizal del hermano mayor. Discutieron con cierta irritación. La cosa parecía haberse quedado ahí.  Pero no fue así. De repente, ya no se hablaban. Evitaban encontrarse en la bodega o por el camino. Se hacían los desconocidos.  Un buen día, apareció en la granja del hermano mayor un carpintero pidiendo trabajo. El granjero lo miró de arriba abajo y, con un poco de pena, le dijo: “¿Ve aquel riachuelo que corre por allá abajo? Es la división entre mi granja y la de mi hermano. Con toda esa leña que hay en la leñera construya una cerca bien alta, para que no me vea obligado a ver a mi hermano ni su granja. Así estaré en paz”.  El carpintero aceptó el servicio, tomo las herramientas, y se puso a trabajar. Mientras tanto, el hermano mayor se fue a la ciudad a resolver algunos asuntos. Cuando al caer la tarde volvió a la granja, al caer la tarde, quedo horrorizado con lo que vio. El carpintero no había hecho una cerca, sino un puente que pasaba por encima del río y unía las dos granjas.  Y hete aquí que pasando por el puente venía su hermano, menor diciendo: “Hermano, después de todo que pasó entre nosotros, me cuesta creer que usted haya hecho ese puente solo para encontrarse conmigo. Tiene usted razón, es hora de acabar con nuestra desavenencia. ¡Un abrazo, hermano!”.  Y se abrazaron efusivamente y se reconciliaron. El hermano encontró al otro hermano.  De pronto vieron que el carpintero se estaba marchando. Y le gritaron: “Eh, carpintero, no se vaya usted, quédese unos días con nosotros... nos ha traído tanta alegría…” Pero el carpintero respondió: “No puedo, hay otros puentes que construir por el mundo. Hay muchos todavía que necesitan reconciliarse”. Y se fue caminando tranquilamente hasta desaparecer en la curva del camino.  El mundo y nuestro país necesitan puentes y personas-carpintero que generosamente relativizan los desacuerdos y construyen puentes para que podamos vivir por encima de los conflictos y diferencias inherentes a la incompletitud humana. Tenemos que aprender y reaprender siempre a tratarnos fraternalmente.
Tal vez sea este uno de los imperativos éticos y humanitarios más urgentes en el actual momento histórico.


Leonardo Boff

Koinonía