Monday, July 17, 2017

Protestar sí, pero ¿cómo? por José María Rodríguez Olaizola sj


¿Perro-flautas violentos, o luchadores con causa? ¿Policía represora o defensa del orden? ¿Pose o convicción? ¿Desorden o lucha? ¿Convicción o nueva anarquía?
Las protestas en Hamburgo contra la reunión del G-20 aglutinaron, la semana pasada, a muchos miles de personas. En la prensa aparecían descritos como anti-globalización, coreaban consignas anticapitalistas, y la policía (reforzada con miles de agentes de distintas localidades) se aplicó con esfuerzo para neutralizar sus protestas y que no afectasen al transcurrir de la cumbre.
Es un escenario que se va repitiendo una y otra vez en las cumbres del G-20, el G-8 o diversos foros en los que se junten las máximas autoridades de los países poderosos. Y, como es un guión familiar, ya ni le prestamos atención: los anti-sistema protestan, y el sistema los reprime. Quizás en algún momento inquieta ver que la virulencia de los enfrentamientos aumenta de convocatoria en convocatoria, pero, no nos engañemos, cada uno tenemos hecho nuestro diagnóstico: para unos, la protesta es expresión necesaria de libertad y descontento de buena parte de la población, reprimida por fuerzas del orden que están al servicio del poder; para otros, esos encapuchados armados con palos y botellas incendiarias son el ejército contradictorio y violento de los perro-flauta, que utilizan para sus fines los mismos medios de la globalización que pretenden derrocar. Una vez terminado el encuentro, todos a casa, y hasta la próxima.
Sin embargo, habría que intentar salir de análisis tan maniqueos, de héroes y villanos… ¿Hay que ser anti-sistema para cambiar lo que no funciona de un sistema? ¿Nos ofrece la democracia que tenemos posibilidades reales de incidir y transformar las estructuras sociales, económicas y políticas? ¿El verdadero poder –económico– supera de tal modo los marcos institucionales que no hay manera de embridarlo? ¿Sirve a alguien que un ejército de descontentos queme todos los contenedores de una ciudad? ¿Nos hemos adormecido, la mayoría, aceptando las grietas de un sistema que cada vez deja más víctimas, más desigualdad y más riqueza concentrada en las manos de los mismos? ¿Se puede cambiar desde dentro un sistema que se critica, o hay que tomar distancia, y desde fuera intentar transformarlo?
como cristianos, ¿dónde debíamos haber estado en Hamburgo? ¿Del lado de los que protestan o de los que mantienen? Más aún, ya sea a un lado o a otro (o en ambos), ¿cómo deberíamos estar? ¿Criticando, proponiendo, denunciando, anunciando, construyendo la paz, echando a los mercaderes del templo, a distancia como espectadores, o buscando alternativas reales?
Mientras las noticias no nos lleven a hacernos preguntas, y después a tratar de responderlas, estamos condenados a ser solo números en las encuestas de la vida pública…
José María Rodríguez Olaizola sj
Pastoralsj

Dime una Palabra por Luis Fernando Crespo SM. Encontrarte


17 de julio
Lunes XV

Mt 10,34-11,1 El que pierda su vida por mí la encontrará
Perder, ganar, buscar, encontrar, renunciar, obtener, jugar, romper la dinámica y entrar en tu misericordia, apapacharse en tu corazón herido, hacer nido en la llaga de tu costado, allí arraigar la existencia, manantial escondido, fuente de dulzuras inmensas, tan desapercibidas como una sonata que nunca fue escrita, y sin embargo tan real
Luis Fernando Crespo SM.
Dime una Palabra

Algo para pensar y orar en esta semana


La imagen de la madre

El Guardaparque me informa que, cuando una cebra nace, al principio tropieza con sus patitas, y luego corre alrededor de su madre. Es una forma natural de fortalecer rápidamente esas débiles patitas, para poder arrancar de los que puedan amenazarlo.
Pero luego, exhausto, el recién nacido colapsa y queda de espalda, sólo contemplando a su madre, a veces por horas. Pienso que todo es muy simpático. Pero esto es muy importante: el recién nacido está memorizando el dibujo de la piel de su madre.
¡Imagínalo! Cada cebra de este planeta posee una piel dibujada en forma única. Al memorizarlo, se crea el primer acto de unión, su primera defensa para el caso que perderse en la manada.
Margaret Silf
Espacio Sagrado

Una IMAGEN, un PENSAMIENTO y la INVITACIÓN A REFLEXIONAR sobre ellas


TENEMOS UN RECINTO INTERIOR QUE NADIE PUEDE INVADIR,
SI NO PERMITIMOS QUE SEA INVADIDO

Enrique Cueto
Identidad
La llave en la cerradura

Sunday, July 16, 2017

De tronos, esperanzas, juegos, protagonistas y espectadores por Alvaro Zapata sj + escenas del primer capítulo de esta temporada


La expectación es máxima. La penúltima temporada de Juego de Tronos se estrena al fin, y con este estreno el universo creado por George R. R. Martin está cada vez más cerca de ofrecernos un final a las tramas que llevamos tiempo siguiendo.
Estos días pensaba que no deja de resultar curioso el enorme interés que ha suscitado el estreno. Los tráileres que se publicaron hace poco han sido analizados fotograma a fotograma, y las medidas de seguridad para evitar los temidos spoilers son extremas. Y si digo que me resulta curiosa la expectación que vivimos los seguidores de la serie ante este estreno es porque si algo nos dejó el final de la sexta temporada fue a los protagonistas esperando los cambios que ya se veían imparables en su propio mundo. De algún modo en estos días se ha roto la cuarta pared y seguidores y personajes hemos compartido un sentimiento común de espera.
Y siendo una situación común, no deja de ser muy distinto lo que sentimos. Dejamos a nuestros personajes favoritos a la espera de un mundo mejor, más adecuado a sus propios ideales y formas de entender su particular universo de ficción. Algunos más nobles y otros decididamente egoístas y malévolos. Y nosotros, sus fieles seguidores, sin embargo, hemos andado suspirando por más entretenimiento, por una nueva dosis de ficción que nos relaje, nos aleje de nuestra cotidiana realidad y nos descanse.
Sin embargo, en la vida real nosotros no somos los espectadores, sino los protagonistas. Y somos nosotros los que esperamos un mundo concreto (mejor o peor, lleno de ideales o de intereses egoístas). La espera es algo que todos vivimos. Y te ayuda, te hace alimentar la ilusión por lo nuevo, lo que está por venir. Ahora son meses de parón, descanso, vacaciones… En espera de lo que venga en septiembre. Lo que te traerá el curso nuevo. Puedes preguntarte cómo es tu espera. Si está cerca de la esperanza que activa, moviliza o puede que más bien te dejes llevar por los nervios del consumir algo nuevo, de probar sin compromiso, de alimentarte. En definitiva, si te pasas la vida esperando un capítulo nuevo o te mueves hacia aquello que esperas.
Alvaro Zapata sj
Pastoralsj

Game Of Thrones 7x01 "Opening Scene" Arya Pretends To be Walder Season 7 Episode 1 [HD]

Game Of Thrones 7x01 "Ending Scene" Season 7 Episode 1 HD #Dragonstone



DIOS ES LA SEMILLA, QUE YA ESTÁ EN MÍ por FRAY MARCOS


Mt 13, 1-23
Mt agrupa siete parábolas en un solo capítulo, el 13, que hoy comenzamos a leer. No es probable que Jesús haya dicho todas estas parábolas de una sentada. Mc y Lc las colocan en distintas circunstancias. La parábola es un género literario muy apropiado para hablar de realidades trascendentes. Al partir del conceptos simples, tomados de la vida cotidiana y que todo el mundo conoce, trata de proyectar nuestra conciencia hacia una realidad que va más allá de lo material. La parábola por estar pegada a la vida misma, mantiene el frescor de lo genuino y auténtico a través del tiempo y las culturas.
El relato en sí no es significativo. A mí poco me importa cómo nace y da fruto la semilla. Pero ese relato, en sí anodino, da que pensar, cuestiona mi manera de ser, me dice que otro mundo es posible y espera de mí una respuesta vital. Esta propuesta solo se puede hacer con metáforas. En toda parábola existe un punto de inflexión que rompe la lógica del relato. En esa quiebra se encuentra el verdadero mensaje. En esta parábola, la ruptura se produce al final. En la Palestina de entonces, el diez por uno, se consideraba una excelente cosecha. Tu tierra puede llegar a producir el ciento por uno. ¡Una locura!
El objetivo de las parábolas es sustituir una manera de ver el mundo miope por otra abierta a una nueva realidad llena da sentido. Obliga a mirar a lo más profundo de sí mismo y a descubrir posibilidades insospechadas. La parábola es un método de enseñanza que permite no decir nada al que no está dispuesto a cambiar, y a decir más de lo que se puede decir con palabras, al que está dispuesto a escuchar. Quien la oye, debe hacer realidad la utopía del relato y empezar a vivir de acuerdo con lo sugerido.
La explicación, que los tres evangelistas ponen a continuación, no aporta nada al relato. Las parábolas no admiten explicación. Jesús no pudo caer en la trampa de intentar explicarlas. La alegorización de la parábola es fruto de la primera comunidad, que intenta extraer consecuencias morales. Para descubrir el sentido hay que dejarse empapar por las imágenes. La parábola exige una respuesta personal no retórica, sino vital; obliga a tomar postura ante la alternativa de vida que propone. Si no se toma una decisión, es que ya se ha definido la postura: continuar con la propia manera de ver y vivir la realidad.
Los exégetas apuntan a que, en un principio, los protagonistas de la parábola fueron el sembrador y la semilla. El objetivo habría sido animar a predicar sin calcular la respuesta de antemano. Hay que sembrar a voleo, sin preocuparse de donde cae. La semilla debe llegar a todos. En línea con la primera lectura, pretende que se descubra la fuerza de la semilla en sí, aunque necesite unas mínimas condiciones para desarrollarse.
No debemos dar importancia a la cantidad de respuestas. La intensidad de una sola respuesta puede dar sentido a toda la siembra. La sinuosa y larga trayectoria de la existencia humana queda justificada con la aparición de un solo Francisco de Asís o de una Teresa de Calcuta. Por eso Jesús pudo decir: El Reino ya está aquí, yo lo hago presente. Debemos comprender que el Reino puede estar creciendo cuando el número de los cristianos está disminuyendo. Su plena manifestación depende solo de uno.
Más tarde se dio a la parábola un cariz distinto, insistiendo en la disposición de los receptores, y dando toda la importancia a las condiciones de la tierra. Esta alegorización no sería original de Jesús sino un intento de acomodarla a la nueva situación de los cristianos, cambiando el sentido original y haciéndola más moralizante. Aún en un sentido alegórico, no debemos pensar en unas personas como tierra buena y otras, mala. Más bien debemos descubrir en cada uno de nosotros la tierra dura, las zarzas, las piedras que impiden a la semilla fructificar. En la misma parcela hay tierra buena, piedras y zarzas.
No debemos identificar la “semilla” con la Escritura. Lo que llamamos “Palabra de Dios”, es ya un fruto de la semilla. Es la manifestación de una presencia que ha fructificado en experiencia personal. La verdadera “semilla”, es lo que hay de Dios en nosotros. Lo importante no es la palabra, sino lo que la palabra expresa. Esa semilla lleva millones de años dando fruto, y seguirá cumpliendo su encargo. El Reino de Dios está ya aquí, pero su manera de actuar es paciente. La evolución ha sido posible gracias a infinitos fracasos.
Podemos recordar el prólogo de Jn. “En el principio ya existía La Palabra”; “y la palabra era Dios”; “En la Palabra había Vida”. La semilla es el mismo Dios-Vida germinando en cada uno de nosotros. Dios está en sus criaturas y se manifiesta en todas ellas como algo tan íntimo que constituye la semilla de todo lo que es. No debemos dar a entender que nosotros los cristianos somos los privilegiados que hemos recibido la semilla (Escritura). Dios se derrama en todos y por todos de la misma manera (a voleo)Dios no se nos da como producto elaboradosino como semilla, que cada uno tiene que dejar fructificar.
Generalmente caemos en la trampa de creer que dar fruto es hacer obras grandes. La tarea fundamental del ser humano no es hacer cosas, sino hacerse. “Dar fruto” sería dar sentido a mi existencia de modo que al final de ella, la creación entera estuviera un poco más cerca de la meta. La meta de la creación es la UNIDAD. Yo no tengo que dar sentido a la creación sino impedir que por mi culpa pierda el sentido que ya tiene. Mi tarea sería no entorpecer la marcha de la creación entera hacia la consecución de su objetivo final.
Porque se trata de alcanzar la unidad en el Espíritu, esa plenitud de ser no la puedo encontrar encerrándome en mí mismo sino descubriendo al otro y potenciando esa relación con el otro como persona. Y digo como persona, porque generalmente nos relacionamos con los demás como cosas, de las que nos podemos aprovechar. Cuando hago esto, me hago menos humano. Descubriendo al otro y volcándome en él, despliego mis mejores posibilidades de ser. Hemos llegado a lo que es la esencia de lo humano.
“El que tenga oídos que oiga”. Esa advertencia vale para nosotros hoy igual que para los que la oyeron de labios de Jesús. En aquel tiempo, era la doctrina oficial la que impedía comprender el mensaje de Jesús. Hoy siguen siendo los prejuicios religiosos, los que nos mantienen atados a falsas seguridades, que nos sigue ofreciendo una religión muy alejada de los orígenes. El aferrarnos a esas seguridades es lo que sigue impidiendo una respuesta al mensaje, adecuada a nuestra situación actual. El evangelio es fácil de oír, más difícil de escuchar y cada vez más complicado de vivir.
Descubrir cuál sería el fruto al que se refiere la parábola sería la clave de su comprensión. El fruto no es el éxito externo, sino el cambio de mentalidad del que escucha. Se trata de situarse en la vida con un sentido nuevo de pertenencia, una vez superada la tentación del individualismo egocéntrico. El fruto sería una nueva manera de relacionarse con Dios, consigo mismo, con los demás y con las cosas.

Meditación
 “Dios no da el Espíritu con medida” (Jn 3, 34)
Dios se da totalmente, absolutamente, siempre y a todos.
Experimenta esta verdad y cambiará tu vida.
Descubrir a Dios como amor dinámico,
es la base de toda experiencia religiosa.
Todo lo que Dios es, lo tienes a tu alcance.
Todo lo que tú eres y puedes ser, depende de ese don.

Fray Marcos
Fe Adulta

ENCUENTROS CON LA PALABRA por HERMANN RODRÍGUEZ SJ. “Un sembrador salió a sembrar”


Sembrador Incansable
Padre amoroso y bueno,
sembrador incansable de los tiempos,
tu que desde el principio del mundo,
cuando todo era caos y oscuridad,
saliste a los caminos de la historia
con tu costal repleto de semillas generosas
y fuiste repartiendo con paciencia
los gérmenes fecundos de una vida nueva.
No nos dejes caer en la tentación
de hacernos caminos resbalosos
que no recogen en su seno
las maravillas infinitas
de tu exuberante creación.

Señor Jesús,
semilla primordial,
tu que sabes de siembras dadivosas,
de dar sin recibir,
de amor hasta el extremo,
enséñanos a estar dispuestos
para acoger tu vida
que explota hasta nosotros.
No nos dejes caer en la tentación
del crecimiento fácil y veloz
que brota sin raíces
y muere prematuro
sin ofrecer al mundo
su cosecha amanecida de belleza.

Espíritu de sabiduría,
luz que penetras las almas,
e iluminas sin descanso
nuestras oscuras tinieblas,
haz germinar en nosotros
la Palabra de la vida.
No nos dejes caer en la tentación
de ahogar en nuestro surco
la semilla humilde y débil
que crece vacilante
en medio de las preocupaciones,
las riquezas y placeres de la vida.

Dios uno y trino,
que sigues repartiendo tus semillas
con paciencia sin fronteras
y la libertad del viento,
ayúdanos a ser tierra buena,
que se abre a tu Palabra
para recibir sin condiciones
tu semilla siempre nueva.
Hágase tu voluntad en nuestra tierra
y danos un corazón perseverante,
para ofrecer al mundo
los desbordantes gozos
de una cosecha centuplicada
que salte con la alegría
de la espiga agradecida.

Amén
Estas cuatro imágenes que Jesús nos ofrece en su parábola, nos invitan a revisar cómo nos disponemos para el “Encuentro con la Palabra”. Podemos ser resbalosos y duros como el camino que permite que las aves se coman lo que Dios quiere sembrar en nosotros; o producir resultados rápidos y superficiales que no soportan el castigo del sol, por falta de raíces y hondura en el corazón; podemos también dejar que los espinos nos ahoguen en medio de las preocupaciones y afanes de la vida. Por último, es posible que la Palabra encuentre en nosotros tierra buena, que acoge la semilla y la deja crecer, para ofrecer al mundo los desbordantes gozos de una cosecha centuplicada.
Hermann Rodríguez Osorio, S.J.*
* Sacerdote jesuita, Profesor Asociado de la Facultad de Teología de la Pontificia Universidad Javeriana – Bogotá
Encuentros con la Palabra
RD

LA LÓGICA DE LA ABUNDANCIA por PAULA DEPALMA


Mt 13, 1-23
Imagino que Jesús disfrutaría admirando la naturaleza y encontrando en ella una sabiduría especial. Y así propone esta parábola: no prestando atención al buen hacer de un sembrador sino usando el modelo de la naturaleza. De hecho, el protagonista de esta parábola, un sembrador que echa semillas por todos los sitios, debería estar más atento y ver dónde lanza la semilla, para no perder tiempo ni semillas; para no despilfarrar. De hecho, ningún sembrador sensato haría lo que narra esta parábola. Las personas cuidamos lo poco, lo nuestro, lo mío, y no queremos que nada se despilfarre.
Sin embargo, la lógica de la creación, y la naturaleza nos lo deja ver en sus modos de reproducción y evolución, funcionan desde la abundancia y el derroche sin medidas y sin escatimar. Las teorías evolutivas muestran cómo la naturaleza es dadivosa en su búsqueda de expansión y la aleatoriedad y la adaptación deciden la suerte de las algunas especies. Ello incluye la muerte y desaparición de muchas variedades y el surgimiento de algunas mejoradas. Las plantas, por ejemplo, desparraman sus semillas por todos los terrenos para que alguna eventualmente pueda germinar (al igual que el sembrador de la parábola).
Este texto parece invitarnos a salir de la lógica del individuo, de lo que necesito y de lo que hago para conseguir la máxima eficacia, y entrar en la lógica de la abundancia. Dios nos da sin medida. A todos. Nos dice muchas cosas. Mucho de ello morirá porque no echará raíces o porque las preocupaciones de la vida no lo dejan crecer.
Jesús lo dice todo, pero hace falta comprender, ver más que mirar, oír y entender. La lógica de la abundancia se descubre en la profundidad de sentido, en ahondar en los misterios. No lo entenderá quien se quede en la superficie sino quien entre en contacto con la hondura de la tierra. Hay un dicho que dice que, en la vida espiritual, lo que no crece, muere. No hay estatismo ni interés posible. Lo que no evoluciona, lo que no hunde sus raíces en la tierra labrada, lo que sigue a los pensamientos alocados y lo que preocupa, debilita la vida espiritual.
La lógica de la abundancia requiere el correlato de la profundidad, de dejar que aparezca el sentido de las cosas. Es lo contrario de la lógica de lo mío, de lo poco, de la pobreza espiritual. Es en la profundidad donde aparece la plenitud, los frutos del Reino en abundancia.
La lógica de la abundancia se adquiere paradójicamente con el desapego. No es consecuencia de cuidar lo poco que tenemos ni del esfuerzo.  “Es Dios quien concede conocer los misterios”. Jesús habla en parábolas para que los oyentes dejen a Dios actuar, dejen que sea él quien les revele los misterios. Sino, oyen pero no entienden, miran pero no ven.
Jesús ofrece abundancia de vida. Abundancia de sentido. Abundancia de lo esencial. “Y les sobrará”. Sin embargo, “al que tiene se le dará. Al no tiene se le quitará hasta lo que cree que tiene.” Bastante radicales resultan estas palabras de Jesús. Y bastante inentendibles. Solo se comprenden desde un Jesús que anuncia la profusión de vida a raudales.
Baste con contemplar a las plantas: las innumerables semillas caen por doquier, pero solo germinará alguna, aunque todas llevan en sí la promesa de fecundidad. Hasta en las plantas se muestra efusivamente la Sabiduría de Dios. Solo es preciso mirar y oír.

Paula Depalma
Fe Adulta

Sembrar por José Antonio Pagola



Al terminar el relato de la parábola del sembrador, Jesús hace esta llamada: "El que tenga oídos para oír que oiga". Se nos pide que prestemos mucha atención a la parábola. Pero, ¿en qué hemos de reflexionar? ¿En el sembrador? ¿En la semilla? ¿En los diferentes terrenos?
Tradicionalmente, los cristianos nos hemos fijado casi exclusivamente en los terrenos en que cae la semilla, para revisar cuál es nuestra actitud al escuchar el Evangelio. Sin embargo es importante prestar también atención al sembrador y a su modo de sembrar.
Es lo primero que dice el relato: "Salió el sembrador a sembrar". Lo hace con una confianza sorprendente. Siembra de manera abundante. La semilla cae y cae por todas partes, incluso donde parece difícil que pueda germinar. Así lo hacían los campesinos de Galilea, que sembraban incluso al borde de los caminos y en terrenos pedregosos.
A la gente no le es difícil identificar al sembrador. Así siembra Jesús su mensaje. Lo ven salir todas las mañanas a anunciar la Buena Noticia de Dios. Siembra su Palabra entre la gente sencilla, que lo acoge, y también entre los escribas y fariseos, que lo rechazan. Nunca se desalienta. Su siembra no será estéril.
Desbordados por una fuerte crisis religiosa, podemos pensar que el Evangelio ha perdido su fuerza original y que el mensaje de Jesús ya no tiene garra para atraer la atención del hombre o la mujer de hoy. Ciertamente, no es el momento de "cosechar" éxitos llamativos, sino de aprender a sembrar sin desalentarnos, con más humildad y verdad.
No es el Evangelio el que ha perdido fuerza humanizadora; somos nosotros los que lo estamos anunciando con una fe débil y vacilante. No es Jesús el que ha perdido poder de atracción. Somos nosotros los que lo desvirtuamos con nuestras incoherencias y contradicciones.
El Papa Francisco dice que, cuando un cristiano no vive una adhesión fuerte a Jesús, "pronto pierde el entusiasmo y deja de estar seguro de lo que transmite, le falta fuerza y pasión. Y una persona que no está convencida, entusiasmada, segura, enamorada, no convence a nadie".
Evangelizar no es propagar una doctrina, sino hacer presente en medio de la sociedad y en el corazón de las personas la fuerza humanizadora y salvadora de Jesús. Y esto no se puede hacer de cualquier manera. Lo más decisivo no es el número de predicadores, catequistas y enseñantes de religión, sino la calidad evangélica que podamos irradiar los cristianos. ¿Qué contagiamos? ¿Indiferencia o fe convencida? ¿Mediocridad o pasión por una vida más humana?
15 Tiempo ordinario - A
(Mateo 13,1-23)
16 de julio 2017
Buenas Noticias
RD

Dime una Palabra por Luis Fernando Crespo SM. Junto al mar


16 de julio
XV domingo

Mt 13, 1-23 Salió Jesús de casa y se sentó junto al mar
Comenzaste a sembrar palabras en sus espumas aladas, simientes marinas, llenas de horizontes y vientos, gaviotas de trigos, campos acantilados, océanos de grano en sazón, salió el sembrador de su casa y se puso a arar con versos la tierra del mar, pájaros, terreno pedregoso, abrojos, tierra fértil, nado en la abundancia de tu palabra, y ella me salva
Luis Fernando Crespo SM
Dime una Palabra

Los díscolos no captaron la parábola por Juan Masiá SJ


Si el recién fallecido Cardenal Meissner (q.e.p.d.) pudiera enviar desde su eterno descanso en la vida eterna un e-mail a sus díscolos compañeros del dislate anti-Francisco, tal vez el mensaje rezaría de esta guisa:
“Hermanos, no habíamos comprendido la parábola del sembrador:; el que tenga oidos para escuchar que entienda. El Papa Francisco habla en la Amoris laetitia como Jesús en el Evangelio y nos confronta con el símbolo de la escucha que discierne y la misericordia que sana. Pero nosotros no nos dejamos impactar por el símbolo y nos obsesionamos con la alegoría, que no escucha ni sana, sino racionaliza, moraliza y anatematiza, derecho canónico en mano, disparando misiles de sí o no, blanco o negro”
Este domingo 15 del Tiempo ordinario toca escuchar la perícopa de Mt 13, 1-23 (Salió el sembrador a sembrar su semilla...Mejor leer solo del 1 al 9).
Aprendamos de Jesús que nos lanza un símbolo para sacudir nuestra somnolencia y estimularnos con el enigma: quien pueda escuchar que entienda.
Como cuando el maestro de meditación Zen confronta al discipulo con un koan pradójico para romper su lógica y hacerle pensar sin pensar
Como el oráculo délfico que “ni dice, ni oculta, sino sugiere dejando perplejidad (ainissomai, en griego).
Como cuando Unamuno quería tantoa sus lectores que les sembaraba inquietudes practicando la “obra de misericordia suprema, despertar al dormido”...
La parábola tal como la contó Jesús termina en el versículo 9: ¡Quien tenga oidos, que escuche! Todo lo que viene a continuación desde el v.18 al 23 es un ejemplo de cómo la predicación primitiva convirtió la parábola en alegoría, atribuyendo significaciones para descifrar contraseñas: que si el terreno rocoso significa..., que si las raíces significan..., que si las zarzas significan,,,esto y lo otro, etc...
Con razón recomendaba Francisco en Evangelii gaudium que no prediquemos la homilía así: “La predicación puramente moralista o adoctrinadora y también la que se convierte en una clase de exégesis, reducen la comunicación entre corazones que se da en la homilía...” (EG, n. 142).
Ante los escrúpulos del ex-prefecto Müller, recuerda el cardenal Schönborn que lo importante es “escuchar”: “El clero debe escuchar como tal vez no lo hemos hecho antes, y escuchar a todo el mundo, a las personas en relaciones regulares y en las llamadas relaciones irregulares”
Habrá que aplicar a las “teologías de funcionario eclesiástico” lo que decía Paul Ricoeur de las filosofías faltas de hermenéutica; “no se acaba de dejar morir a los ídolos y apenas se tiene oidos para escuchar a los símbolos”. Hoy diríamos a los “escribas o escribanos de curia”: “no se acaba de dejar morir el derecho canónico y apenas se tiene oidos para escuchar la gratuidad del Evangelio y nutrirse de lo sacramental”.
Juan Masiá sj
Vivir y pensar en la frontera
RD

LECTURAS PARA EL DÍA DE HOY


Primera lectura


En la primera lectura, llena de esperanza, vemos a Isaías consolando a los que se acercan a él. A esos oyentes mortecinos, cansados, desalentados, como muchos de nosotros; que les hace llegar la fuerza de vida, la potencia creadora, la fertilidad que nace de recibir la Palabra de Dios anunciando la salvación. ¡Perfecta conexión con la parábola del sembrador!, que escucharemos en el Evangelio.
Lectura del libro de Isaías (55,10-11):

Así dice el Señor: «Como bajan la lluvia y la nieve del cielo, y no vuelven allá sino después de empapar la tierra, de fecundarla y hacerla germinar, para que dé semilla al sembrador y pan al que come, así será mi palabra, que sale de mi boca: no volverá a mí vacía, sino que hará mi voluntad y cumplirá mi encargo.»

Palabra de Dios

Salmo


El Salmo 64 era para los judíos un solemne himno litúrgico de acción de gracias por un año de cosecha abundante. Luego, para los contemporáneos de Jesús de Nazaret se trataba de un himno habitual para alabar la bondad de Dios para con todas sus criaturas. Nosotros, hoy, también lo cantamos como agradecimiento al Dios Padre que nos ayuda en todo momento.
Sal 64,10.11.12-13.14

R/.
 La semilla cayó en tierra buena y dio fruto


Tú cuidas de la tierra, 
la riegas y la enriqueces sin medida; 
la acequia de Dios va llena de agua, 
preparas los trigales. R/.

Riegas los surcos, 
igualas los terrones, 
tu llovizna los deja mullidos, 
bendices sus brotes. R/. 

Coronas el año con tus bienes, 
tus carriles rezuman abundancia; 
rezuman los pastos del páramo, 
y las colinas se orlan de alegría. R/.

Las praderas se cubren de rebaños, 
y los valles se visten de mieses, 
que aclaman y cantan. R/.

Segunda lectura


Hemos de prestar una atención muy especial a la segunda lectura de hoy sacada de la Carta de los Romanos de San Pablo. Exhibe y crea la doctrina de la creación y de la salvación de los hijos de Dios gracias al Espíritu. Y es esa creación entera la que espera que nos manifestemos para cambiar el mundo para hacerlo más cercano y querido a lo que Dios pide a todos y cada uno de nosotros
Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los Romanos (8,18-23):

Sostengo que los sufrimientos de ahora no pesan lo que la gloria que un día se nos descubrirá. Porque la creación, expectante, está aguardando la plena manifestación de los hijos de Dios; ella fue sometida a la frustración, no por su voluntad, sino por uno que la sometió; pero fue con la esperanza de que la creación misma se vería liberada de la esclavitud de la corrupción, para entrar en la libertad gloriosa de los hijos de Dios. Porque sabemos que hasta hoy la creación entera está gimiendo toda ella con dolores de parto. Y no sólo eso; también nosotros, que poseemos las primicias del Espíritu, gemimos en nuestro interior, aguardando la hora de ser hijos de Dios, la redención de nuestro cuerpo.

Palabra de Dios

Evangelio 


En el Evangelio de Mateo vemos como Jesús siembra su Palabra dentro del hombre desde la generosidad total, sin mirar la circunstancia, ni el momento. Siempre. No le importa que hoy caiga en el camino, mañana entre piedras, o entre zarzas, o que se abrase... Él conoce la vida del hombre, y la diversidad de momentos por los que pasa, pero él confía que algún día caerá en tierra buena y la empapará y dará fruto, y cumplirá su cometido, y no volverá a él sin haber cumplido su misión. Él nos mandará su mensaje, pase lo que pase y caiga donde caiga, porque su comunicación siempre crea y vivifica.

Lectura del santo evangelio según san Mateo (13,1-23):
Aquel día, salió Jesús de casa y se sentó junto al lago. Y acudió a él tanta gente que tuvo que subirse a una barca; se sentó, y la gente se quedó de pie en la orilla. 
Les habló mucho rato en parábolas: «Salió el sembrador a sembrar. Al sembrar, un poco cayó al borde del camino; vinieron los pájaros y se lo comieron. Otro poco cayó en terreno pedregoso, donde apenas tenía tierra, y, como la tierra no era profunda, brotó en seguida; pero, en cuanto salió el sol, se abrasó y por falta de raíz se secó. Otro poco cayó entre zarzas, que crecieron y lo ahogaron. El resto cayó en tierra buena y dio grano: unos, ciento; otros, sesenta; otros, treinta. El que tenga oídos que oiga.»

Palabra del Señor

SALIÓ EL SEMBRADOR por VICENTE MARTÍNEZ


Si el árbol se echa a perder, aunque sea en el peor de los suelos, es porque no clava sus raíces lo bastante hondo. Toda la tierra es suya (Friedrich Hebbel).
16 de julio Domingo XV del TO
Mt 13, 1-23
Otras cayeron en terreno pedregoso con poca tierra. Al faltarles profundidad brotaron enseguida; pero al salir el sol se marchitaron, y como no tenían raíces se secaron
En la primera lectura se compara la lluvia, que hace germinar la tierra, con la palabra que sale de la boca de Dios, que cumplirá su deseo y llevará a cabo su encargo. Dice el profeta Isaías en 55, 10 que “Como bajan la lluvia y la nieve del cielo y no vuelven allá, sino que empapan la tierra, la fecundan y la hacen germinar, para que de semilla al sembrador  y pan para comer”.
San Pablo en Romanos 8, 18-19 viene a decir que no sólo la humanidad, sino toda la creación está expectante aguardando la manifestación de los hijos de Dios. Porque todos los seres de la Tierra son semilla que debe crecer y desarrollarse hasta dar el ciento por uno.
Cuando en el Deuteronomio 30, 15 dice el Señor. “Mira: Hoy te pongo delante la vida y el bien”nos está haciendo creadores de nosotros mismos, capaces de asumir y de expandir la vida, y delegando en nosotros el poder de creación.
Habitualmente escuchamos con atención la palabra que se siembra mediante la lectura de los textos bíblicos y la predicación, pero también habitualmente esa escucha se la lleva pronto el viento de las preocupaciones y las tormentas de los afanes cotidianos de la existencia. Para evitar que esto suceda no estaría de más pensar en lo que esa escucha nos puede deparar en el futuro, como canta el protagonista de la zarzuela de Jacinto Guerrero La rosa del azafrán, en la Canción del Sembrador: “Sembrador que has puesto en la besana tu amor: la espiga del mañana será tu recompensa mejor”.
Cuando el cielo está en calma, estamos en el camino correcto, y como dice Xabier Pikaza en La familia en la Biblia, Editorial Verbo Divino 2014: “Si queremos que exista futuro, debemos aprender a querernos y crear (crearnos), de un modo personal, de manera que los niños nazcan y maduren en humanidad, de forma que ellos y nosotros podamos ser al fin lo que somos, simplemente humanos (es decir, divinos), seres libres en comunión con el universo.
Un tipo de ser que el Vaticano II definió en Gaudium et Spes de esta manera: “No hay nada verdaderamente humano que no encuentre eco en su corazón (el de Jesús). La comunidad cristiana está integrada por hombres que, reunidos en Cristo, son guiados por el Espíritu Santo en su peregrinar hacia el reino del Padre y han recibido la buena nueva de la salvación para comunicarla a todos. La Iglesia, por ello, se siente íntima y realmente solidaria del género humano y de su historia… Tiene, pues, ante sí la Iglesia al mundo, esto es, la entera familia humana con el conjunto universal de las realidades entre las que esta vive; el mundo, teatro de la historia humana, con sus afanes, fracasos y victorias”.
La responsabilidad de crecer es nuestra. El dramaturgo alemán Friedrich Hebbel (1813-1863) lo dijo metafóricamente: “Si el árbol se echa a perder, aunque sea en el peor de los suelos, es porque no clava sus raíces lo bastante hondo. Toda la tierra es suya”.

EL LEÓN
 El Génesis te nombra como símbolo,y vincula tu nombre al sol naciente.Natura ha soportado tu realezapor tu fuerza y tus garras sostenida.Y pacientemente ha soportadoel ofensivo dolor de tus rugidos.
“El lobo y el cordero pastarán juntos,el león como el buey comerá paja”,escribió Isaías.
Qué diferente es la vida cotidiana,¡¡de los libros!!
Quizás nos lo ha aclarado Alban Berg, hablandode las manifestaciones de la naturaleza:“¿Qué es la hierba?”,me dijo un niño con las manos cargadas.¿Qué podría contestarle, si tampoco yo lo sé?Quizás sea la bandera de mi almatejida con sustancias de verdes esperanzas”.
O quizás tengamos que esperar eternamenteque el León de Judá abra el libro del Apocalipsisy desate –no sabemos para qué- sus siete sellos.
(NATURALIA. Los sueños de las criaturas. Ediciones Feadulta)

Vicente Martínez
Fe Adulta

El domingo del Sembrador


Las parábolas son fundamentales en la predicación de Jesús de Nazaret. Era una costumbre didáctica del mundo oriental que aún sigue viva. Esos ejemplos, basados en los hechos cotidianos, le servían al Maestro pero su catequesis y fijaban extraordinariamente la atención de quienes le escuchaba. En sus tiempos los ejemplos agrícolas eran los más útiles. Y, en efecto, la semilla lanzada por el sembrador vuela por el aire para caer en la mejor tierra. Pero, a veces no es así. Y el viento puede llevarla a tierras pedregosas o llenas de espinos. Nosotros podemos no ser tierra adecuada para la siembra de la Palabra por nuestro alejamiento, desdén o ignorancia. Estemos, pues, atentos a donde cae la Palabra del Señor y que nuestras almas sean como tierra fértil y bien mullida para recibir lo que Jesús quiere decirnos.

Betania

Saturday, July 15, 2017

Obispos del Paraguay prohíben curso bíblico de Ariel Álvarez


A unos días de su inicio


"Muestra la dificultad que tiene la jerarquía para ponerse al día en cuestiones teológicas"


Esta semana, los Obispos del Paraguay prohibieron un ciclo de conferencias bíblicas que iba a dictar el teólogo y biblista católico Dr. Ariel Álvarez Valdés.
Se trata de una serie de cursos bíblicos, de tres días de duración cada uno, que estaban organizados por la Editorial San Pablo junto a diversas parroquias e instituciones eclesiásticas, de las diócesis de Asunción, de Ciudad del Este y de San Lorenzo.
Sin embargo, a pesar de que las jornadas bíblicas llevaban varias semanas organizándose y ya contaban con inscriptos, debieron suspenderse sorpresivamente, a días de su inicio, debido a que el Arzobispo de Asunción, junto con otros prelados de las diócesis paraguayas, hicieron llegar su desacuerdo con la realización de los mencionados cursos.
"Es una actitud insólita", dijeron los promotores, "puesto que el Dr. Álvarez Valdés no sólo es un reconocido biblista, sino que se encuentra avalado por instituciones del Vaticano, como la FEBIC. Y no entendemos por qué nuestros obispos asumieron semejante actitud".
Como es sabido, Ariel Álvarez Valdés es presidente de la Fundación Diálogo, la cual fue recientemente incorporada a la FEBIC, una federación bíblica creada por el Vaticano para agrupar a los establecimientos católicos aprobados, que trabajan por la Biblia y ayudan a los obispos en sus diócesis a difundir los estudios de Sagrada Escritura.
"Esta prohibición lo único que hace es mostrar la dificultad que tiene nuestra jerarquía para ponerse al día en cuestiones teológicas, y para permitir que aquí en Paraguay la gente tenga acceso a los nuevos estudios bíblicos propuestos por los teólogos católicos", concluyeron los organizadores.
Estos cursos bíblicos se vienen desarrollando desde hace años en países como la Argentina, Chile y Uruguay.
RD

Thursday, July 13, 2017

Obispo Barros: Renuncie por amor a la Iglesia


"Cuando venga el Papa Francisco a Chile, se encontrará con una herida abierta"


"Seguirá siendo obispo hasta su muerte, pero que renuncie a su ejercicio le hará un bien a todos"


Seguiremos en nuestra afán de protestas pacíficas hasta que llegue el día en que don Juan Barros se decida a ser parte de la solución renunciando a su cargo de Obispo titular de la Diócesis de Osorno

(Comunidad de laicos y laicas de Osorno, en Reflexión y Liberación).- Ahora que se sabe la fecha de la visita del Papa Francisco a Chile, ciertos acontecimientos y reflexiones sobre la permanencia del Obispo Juan Barros en Osorno, retoman un renovado protagonismo en variadas Comunidades cristianas y en la prensa chilena y mundial.
Hoy, son muy pocos los que se atreven a defender el nombramiento de Juan Barros, otrora fiel discípulo del pederasta Fernando Karadima, condenado por la Santa Sede. Más bien hay excusas y ciertos fundamentos -repetidos por el Nuncio Ivo Scapolo- que solo quedan en lo que es; una prerrogativa del Papa que no escuchó a todos y que no midió las graves consecuencias que afectan a la Diócesis y a toda la Iglesia chilena que sigue en medio de una crisis no solo de credibilidad, esta grave situación en palabras de un respetado prelado es "insostenible".
En el tema de abusos y complicidades, como no recordar cuando el Papa recorra las ciudades de Santiago, Iquique y Temuco sus palabras que golpean la conciencia de toda persona creyente y de buena voluntad y más en un país como Chile tan fuertemente castigado por la pedofilia y la falta de justicia y acogida a las víctimas de tan aberrantes abusos: "Dios llora. Los crímenes contra menores no pueden ser mantenidos en secreto por más tiempo. Me comprometo a la celosa vigilancia de la Iglesia para proteger a los menores y prometo que todos los responsables rendirán cuenta..." (Papa Francisco, en Filadelfia / Sept. 2015).
En este escrito nos permitimos -para un mejor discernimiento- citar la introducción de una carta que la Comunidad de Laicos y Laicas de Osorno le hicieron llegar al Obispo Barros:
"Nos dirigimos a usted, a modo de diálogo fraterno y sincero, sin dobles intenciones, sólo en la búsqueda de la tan apreciada verdad que permita volver a la unidad de la Diócesis de Osorno. El pasado 22 de octubre de 2015 hizo pública una carta a los sacerdotes, diáconos, religiosos, religiosas y fieles de Osorno, en la cual manifiesta ser víctima de una realidad creada en los medios de comunicación social y que lo afecta profundamente en el ejercicio de su ministerio episcopal. Le parece a Usted una realidad inexistente que parroquias de la Diócesis le han negado el acceso por decisión de la comunidad plena; que jóvenes prontos a confirmarse, escribirán cartas a sus párrocos o a los directores de sus establecimientos educaciones solicitándole que no los confirme; que no asista a ningún acto público de la ciudad o provincia, a quién por ser autoridad corresponde por derecho propio; la inexistencia de un plan de trabajo pastoral o una carta de navegación que indique cuál va a ser la ruta de trabajo pastoral; la estrepitosa disminución del 1% en varias parroquias de la diócesis; la grave crisis económica que enfrentan algunas Parroquias para mantener sus gastos operacionales, a las cuales les ha negado ayuda concreta; que se hace acompañar del arzobispo Cristian Caro de Puerto Montt y el Obispo Juan María Agurto de Ancud, cuando tiene que conversar con los sacerdotes del clero osornino que piden respuestas sobre su actuar; para la fiesta de San Pedro Apóstol en la localidad de Bahía Mansa, comuna de San Juan de la Costa, la comunidad no permitió que presida la actividades propias de dicha comunidad por no sentirlo pastor que genere confianzas. Su gobernabilidad como Obispo de Osorno es imposible y no resiste mayor análisis... La comunidad católica de Osorno se encuentra acéfala"...(20/11/2015).
Esta era nuestra clara, respetuosa e inamovible posición no solo por el daño que se estaba causando a la unidad de la Iglesia, sino por los variados y oscuros episodios que rodearon todo el secreto proceso del nuevo nombramiento y la bochornosa toma de posesión canónica en nuestra querida Catedral de Osorno. Hoy, queremos reivindicar el hecho de que parte importante del Episcopado no asistió a este acto en la Catedral, empezando por la directiva del Comité Permanente, hecho insólito y nunca visto en la historia eclesial chilena. Todos estos episodios, vividos hace ya casi tres años, solo auguraban lo injusto, inaceptable e insostenible de tan impropia designación en una tierra con historia y pastoreada por un hombre santo y bueno; don Francisco Valdés que pronto, seguro, alcanzará la merecida santidad.
También, desde nuestra Comunidad Laical, hemos señalado en forma reiterada que cuando venga el Papa Francisco a Chile, se encontrará "con una herida abierta" y una ciudadanía inquieta porque sigue en su puesto don Juan Barros y porque, ciertamente, no hemos sido escuchados en nuestro clamor -que llega hasta Roma- de que se busque una salida justa, cual no será otra que se nombre un nuevo Obispo para la Diócesis de Osorno. En este afán, que no tiene dobles intenciones, felizmente no estamos solos, al contrario, de los más diversos lugares nos llegan palabras de aliento, esperanza y oraciones para que no desfallezcamos en nuestra lucha y por ningún motivo renunciar a que la Iglesia en Osorno retome el camino de la credibilidad y cumpla su misión evangelizadora sin manchas ni dobleces... En eso estamos y en eso seguiremos.
Finalmente, queremos reiterar que seguiremos en nuestra afán de protestas pacíficas hasta que llegue el día en que don Juan Barros se decida a ser parte de la solución renunciando a su cargo de Obispo titular de la Diócesis de Osorno, este acto le haría bien a todos, a él mismo, a la Iglesia, a su familia y, sin duda, que todo el pueblo de Dios vería en esa actitud un signo de humildad y cariño respetuoso a una ciudadanía que no quiere ni tolera imposiciones sin sustento y, de esta forma, se volvería a un sano ambiente de buscar un nuevo Obispo que tenga un pasado y presente irreprochable. Esta es la cuestión de fondo y este es nuestro objetivo ético superior.
"Juan Barros es el punto que genera el conflicto, lo ideal sería que renuncie ahora, por amor a la iglesia y a su misma vocación. No se empequeñecerá si renuncia, al contrario, seguirá siendo obispo hasta su muerte, pero que renuncie a su ejercicio le hará un bien a todos".
(P. Felipe Berríos, SJ / Osorno 28-6-2017).




RD

Una IMAGEN, una REFLEXIÓN y la INVITACIÓN para que PIENSES en ellas


CHRONOS y KAIRÓS. Un alto en el camino para COMPARTIR una IMAGEN (tomada en el Central Park de Nueva York); una REFLEXIÓN de Anselm Grün, que nos invita a DISFRUTAR DE LA EXISTENCIA CON TODOS LOS SENTIDOS y por supuesto una INVITACIÓN para que PIENSES en ellas.


Esta reflexión la tuve presente casi todo el tiempo cuando estaba en Nueva York, donde se llega con todo planificado para aprovechar al máximo el tiempo disponible

TODO TIENE SU TIEMPO Y SAZÓN

"Vosotros tenéis relojes, nosotros tenemos el tiempo". Según se dice, ésta es la respuesta que dio un indio a un atrevido hombre de negocios blanco. Detrás de esa respuesta se oculta una profunda visión de las actitudes humanas frente a los retos y posibilidades de la vida, porque pone de relieve con toda claridad la oposición entre la concepción mecánica y la concepción espiritual del tiempo.

Los griegos sabían distinguir entre CHRONOS y KAIRÓS. "Chronos" es el tiempo mensurable. Por eso hablamos de cronómetros, medidas del tiempo. En el mundo occidental nos sometemos al tiempo mensurable, chronos, y nos guiamos por él. Nos damos una cita con la precisión de minutos, miramos nerviosamente al reloj para ver si el citado se ha dado cuenta de la precisión temporal y si nosotros llegamos con puntualidad a la cita. Todo tiene que cumplirse a tiempo preciso. El tiempo mensurable nos obliga a encorsetar nuestra vida en módulos estrechos. El dios del tiempo, chronos, es un tirano.
Los indios prefieren venerar al dios kairós. Kairós es el momento favorable, el tiempo oportuno. Chronos mide la cantidad, la duración del tiempo; a kairós le interesa su calidad, es decir, el momento oportuno que hay que agarrar y retener, el momento al que me entrego, en el que vivo a vida llena. En el concepto de tiempo entienden los indios el momento favorable, y se entregan a él. Disfrutan del tiempo, lo viven. El que se somete a los dictados de Chronos no vive el tiempo como el momento favorable y gratificante, sino como una tiranía. Los indios perciben el tiempo. Si me centro totalmente en el momento presente, experimento el tiempo, lo vivo. Y sucede que en esos momentos el tiempo se queda quieto. En esa quietud veo el momento oportuno para permanecer en mí o para ejecutar algo fuera de mí, dejar que algo crezca o tomar una decisión nueva. De este tiempo dice un sabio del Antiguo Testamento en el libro titulado Qohélet, que dio unidad a la sabiduría de Grecia e Israel:

Todo tiene su tiempo y sazón, todas las tareas bajo el sol:

tiempo de nacer, tiempo de morir;
tiempo de plantar, tiempo de arrancar;
tiempo de matar, tiempo de sanar;
tiempo de derruir, tiempo de construir;
tiempo de llorar, tiempo de reír;
tiempo de hacer duelo, tiempo de bailar (Qo 3, 1-4)

Anselm Grün
El Libro del Arte de Vivir

Un abrazo y que tengan una buena tarde