Saturday, August 15, 2020

50 AÑOS DE LA CVX EN CHILE: INVITACIÓN A LA EUCARISTÍA

 

Un saludo a los cevequianos en Chile en este día en que celebramos 50 años de la presencia de la CVX

Thursday, August 13, 2020

JESUITAS: Celebramos hoy a San Juan Berchmans, santo jesuita, modelo de ciencia y virtud a pesar de su juventud, defensor de la Inmaculada

 

La tragedia visita pronto a la familia de Juan, y cuando tiene solo 10 años su madre cae en grave enfermedad, por lo que el niño es puesto bajo el cuidado de los tíos.

Cuando se leen ciertos resúmenes de vidas de santos se puede tener la sensación de estar probando una golosina acaramelada, donde todo es dulzura, buenismo, candidez tonta. No porque la vida del santo haya sido así, sino por la deformación sentimental en la mente del escritor. Con el santo del día de hoy, San Juan Berchmans puede ocurrir algo parecido. ‘Vacunémonos’ pues contra ese mal, que nos impide coger el delicioso jugo de una gran vida.

Nace Juan en Diest, villa de Flandes, Bélgica, en 1599. Su padre era curtidor de pieles y había conformado un buen hogar cristiano.

Huérfano a corta edad

Pero la tragedia visita a la familia, y cuando Juan tiene solo 10 años su madre cae en grave enfermedad, por lo que el niño es puesto bajo el cuidado de los tíos y luego internado en un colegio.

Pronto afloró su deseo de ser sacerdote, y comenzó estudios de latín en la escuela de la villa. Pero faltaba el dinero, el padre quería que Juan trabajara, e hizo que aprendiera un oficio, además de que no quería que el joven siguiera su vocación religiosa. Al final, la propia virtud de San Juan Berchmans hizo que este hombre cambiara, y él mismo se hizo sacerdote.

Por una intervención providencial, Juan entró a la casa del canónigo Froymont en Malinas, allí colaboraba con la educación de jóvenes nobles, y con eso se consiguió la forma de continuar sus estudios.

Entra a la Compañía

En Malinas los jesuitas abrieron un colegio, y después de leer una vida de San Luis Gonzaga, Juan escuchó la voz de Dios que le decía que lo quería en la compañía de Jesús.

Sus dones naturales, pero especialmente los sobrenaturales del novicio Juan eran excepcionales, de manera que en un año ya había sido hecho maestro de novicios. En 1618 hizo votos perpetuos y fue entonces enviado a Roma donde con sólo 22 años enfermó y murió, en 1621.

Gran devoto de la Virgen, San Juan Berchmans estaba seguro que si se mantenía unido a la Madre de Dios, “tengo segura mi salvación, perseveraré en la vocación, alcanzaré cuanto quisiere, en una palabra, seré todopoderoso”.

Se discutía en esos tiempos si la Virgen había sido concebida sin pecado original, y en defensa del privilegio de la Inmaculada se encontraba en primera fila otro jesuita, San Roberto Belarmino. Pero pronto las discusiones fueron inclinándose hacia el reconocimiento de ese gran don de la Virgen bendita, y el teólogo español Juan de Lugo decía que ese movimiento se debía a las oraciones de Juan Berchmans, que ya era conocida su virtud.

Estando al final de su vida, San Juan había firmado un compromiso con su propia sangre, de “afirmar y defender dondequiera que se encontrase el dogma de la Inmaculada Concepción de la Virgen”.

Su camino a la virtud era cumplir obligaciones de manera eximia. “Mi mayor penitencia, la vida común”. Y así quería ser “santo sin espera alguna”, en su vida de jesuita, en la pobreza, la obediencia y la pureza, virtud que brillaba en él como en San Luis Gonzaga.

Y así llegó a la honra de los altares.

Gaudium press con información de Vatican News y Aciprensa

Iniciando el contacto con música: Tu modo | Cristóbal Fones, SJ

 

Tuesday, August 11, 2020

JESUITAS: EL PADRE KINO, EL MISIONERO A CABALLO, RECONOCIDO POR LA IGLESIA UNIVERSAL

 


En México y en el sudoeste de los Estados Unidos la figura del misionero y científico Eusebio Francesco Chini es muy conocida. En esta región de América del Norte se le suele llamar Padre Kino, una adaptación en español de su apellido que él mismo había propuesto. Este jesuita ve ahora sus cualidades, “sus virtudes heroicas” según la expresión consagrada por la Congregación para las Causas de los Santos, reconocidas por la Iglesia universal. De hecho, el 10 de julio, el Papa Francisco ha autorizado la publicación del decreto que reconoce las virtudes heroicas del Padre Kino. Éste es el camino que lleva a la siguiente etapa, la de la beatificación.

Nacido en Segno (Trentino, Italia) en 1645, Eusebio Chini estudió con los jesuitas en Trento y Hall, en el Tirol austriaco. Entró en la Compañía de Jesús en 1665 en Landsberg (Baviera, Alemania). Estudió en varias universidades del sur de Alemania y fue ordenado sacerdote en 1677. Destinado a las misiones, llega a México en 1681, y en 1687 a Pimería Alta, que durante 24 años será el centro desde el que llevará a cabo sus actividades evangelizadoras y científicas. Explorará el país incansablemente a caballo, y se ha calculado que recorrió unos 30.000 km. Murió en 1711 en Magdalena (Sonora, México).

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Como misionero, estaba convencido de la necesidad de mejorar las condiciones de vida de los indígenas. Por lo tanto, trabajó mucho en el desarrollo económico del estado de Sonora, en el norte de México, con el pueblo Pima. Les enseñó la cría de ganado, métodos agrícolas y el trabajo del hierro. Fue el primero en traer el evangelio a esta región. Desde el punto de vista social, promovió la dignidad de los indígenas y se opuso al trabajo obligatorio -y en condiciones inaceptables- en las minas de plata que la monarquía española impuso a los “indios”.

El Padre Kino también se distinguió como astrónomo y cosmógrafo, demostrando que Baja California era una península; hasta entonces se pensaba que era una isla. En los Estados Unidos, se le considera el “padre fundador” de Arizona, y su estatua se encuentra en el Capitolio de Washington. Su figura sigue representando tanto la transmisión del cristianismo como la promoción humana en las zonas fronterizas.

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El compromiso del Padre Kino con la evangelización y la promoción social aún resuena hoy en un trabajo animado a ambos lados de la frontera mexicano-americana por seis organizaciones católicas. Son las Provincias jesuitas de USA-Oeste y México, JRS-USA, las diócesis de Tucson (AZ) y Hermosillo (México) y las Hermanas Misioneras de la Eucaristía. El proyecto es la Iniciativa Kino para la frontera – Kino Border Initiative. Sus objetivos son acompañar a los migrantes en situaciones de fragilidad y promover la solidaridad en las fronteras de ambos países. El compromiso de la Iniciativa Kino incluye también la promoción de la defensa de los derechos y la dignidad de los migrantes y los solicitantes de asilo.

Jesuitas

Celebran en Sonora declaración del Papa de Venerable al Padre Kino

El misionero jesuita nació el 10 de agosto de 1645 en Trento, Italia y murió en Magdalena de Kino, Sonora, el 15 de marzo de 1711, donde al día de hoy se conservan sus restos en un mausoleo

Claudia Pavlovich

Este domingo 9 de agosto,  en Segno, Italia, se celebró la declaración del Papa Francisco de Venerable al Padre Eusebio Francisco Kino, lo cual significa un paso a la canonización del sacerdote misionero que evangelizó a los indígenas de la Pimería Alta del Norte de Sonora y sur de Arizona.

Este fue un gran acontecimiento para la grey católica del estado que siguió la Eucaristía celebrada por el Arzobispo Lauro Tisi, transmitida a través de redes sociales y que se llevó a cabo en la conmemoración del 375 Aniversario del nacimiento del Padre Kino.

El misionero jesuita nació el 10 de agosto de 1645 en Trento, Italia y murió en Magdalena de Kino, Sonora, México el 15 de marzo de 1711, donde al día de hoy se conservan sus restos en un mausoleo, situado en la plaza principal.

La ruta misionera del Padre Eusebio Francisco Kino en Sonora basada en principios, valores y fe, tuvo grandes aportaciones adicionales para el estado como el desarrollo regional y prosperidad en la agricultura, ganadería, comercio, tradiciones y cultura, destacó la gobernadora Claudia Pavlovich Arellano al participar el acontecimiento celebrado a nivel mundial.

La mandataria estatal destacó las acciones del Padre Kino en la entidad y anunció que en los próximos meses se emitirá una declaratoria para catalogar a la Ruta de las Misiones como Patrimonio Cultural Estatal, con miras a que pueda ser Patrimonio Cultural de la Humanidad, para de esta forma honrar su legado en tierras sonorenses.

“En los próximos meses, mi gobierno emitirá la declaratoria para catalogar su legado como Patrimonio Cultural del Estado de Sonora, un estatus importante para mantenerlo vigente, desde  hace meses nos encontramos trabajando junto al Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), en el proyecto con el cual decretaremos la Ruta de las Misiones del Padre Kino como Patrimonio Cultural Estatal, ello dará pie años después, a una posible declaración del mismo como Patrimonio Cultural de la Humanidad”, indicó.

Sobre esta reunión virtual, con proyección mundial y donde participaron Alberto Medardo Barranco Chavarría, embajador de México ante la Santa Sede; Alberto Chini, presidente de la Asociación Cultural “P. Eusebio F. Chini”-Segno y sobrino de quinta generación del Padre Kino, la gobernadora Pavlovich recordó que el pasado 10 de julio el Papa Francisco autorizó el decreto para nombrar Venerable a Eusebio Francisco Kino, reconociendo el gran valor de las misiones evangelizadoras en Sonora.

Añadió que el carácter de quienes habitan el desierto sonorense, que pudiera parecer inhóspito, los valles, montañas de Sonora, se ha forjado por el profundo amor y arraigo a la región, a los antepasados, tradiciones y su gente.

“Yo nací en Magdalena, los restos del Padre Kino reposan ahí, desde niña visité el hermoso lugar donde nos podemos sentar a recordarlo, a transportarnos en el tiempo y ver el inmenso esfuerzo, el sacrificio de un hombre que vivió como si fueran mil de ellos, que amó este desierto, que lo recorrió palmo a palmo, para mí el Padre Kino forma parte de mis recuerdos de infancia, el Padre Kino es mi identidad como hija de Sonora y de su desierto”, señaló.

Legado de fraternidad

Alberto Chini, presidente de la Asociación Cultural “P. Eusebio F. Chini”-Segno, mencionó que en la actualidad hay personas en Sonora que siguen la vocación de ayudar a los más necesitados en la frontera, como una forma de honrar su legado.

“Estamos todos unidos en Sonora, en Europa y América, nos une esta actividad misionera, sobre todo el servicio a las personas más humildes y necesitadas, todavía hoy en la frontera de Nogales un grupo de jesuitas actúa en su nombre para ayudar a los más necesitados, quisiéramos tener un momento para celebrar al Padre Kino en todo el mundo.”, resaltó.

Alberto Medardo Barranco Chavarría, embajador de México ante la Santa Sede, dijo que el Padre Kino sembró la cultura y el desarrollo en el norte de México y sur de Estados Unidos, enseñó a los campesinos la mejor forma de aprovechar la agricultura y el ganado.

Ruy Rendón Leal, arzobispo de la Arquidiócesis de Hermosillo llamó a seguir el ejemplo del Padre Kino para ver por los demás y tomar su vida como un testimonio de entrega.

Durante la reunión, que unió a miles de personas de Europa y América, también participaron: Monseñor Lauro Tisi, Arzobispo de Trento; Lorenzo Rizzardi, Teniente de Alcalde del municipio de Predai; Giulia Zanotelli, consejera de la provincia autónoma de Trento; Pascual Cebollada, postulador general de los Jesuitas; Sergio Efraín Morales Sosa, gerente general del Grupo Consular de América Latina y el Caribe en el norte de Italia; José Leopoldo González González, obispo de la diócesis de Nogales; Gerald Kicanas, obispo emérito de Tucson; y  Francisco Javier Zepeda Munro, presidente municipal de Magdalena de Kino.

Para los católicos sonorenses la herencia del Padre Kino es esencial para comprender la historia, pues marcó un antes y un después, por lo que celebra su proceso de santificación, siendo primero reconocido como Venerable, después Beato y por último Santo.

El Universal


Eusebio Francisco Kino - Wikipedia, la enciclopedia libre

Martha Pelloni, la monja argentina que incomoda a los traficantes de personas

 Infancia robada

La carmelita, a sus 79 años, prosigue en primera línea en la sensibilización y denuncia de la trata

“Una monja triste es una triste monja”, repetía a menudo Teresa Cepeda y Ahumada a sus hermanas. Consciente de la advertencia de la santa de Ávila y reformadora del Carmelo, a cuya familia religiosa pertenece, Martha Pelloni siempre sonríe. No es una pose, es el resultado de una lucha interna diaria contra la resignación, el desánimo, la angustia, la paralizante sensación de impotencia. Los únicos sentimientos posibles para aquellos que han optado por estar al lado de los esclavos del siglo XXI.

Mujeres –muy jóvenes, a menudo adolescentes– compradas, vendidas, usadas y tiradas a la luz del sol, gracias a la connivencia entre poderes políticos, económicos y fuerzas de seguridad. Ocurre en todas partes: el tráfico es una emergencia global. En los territorios, donde la vida pública gira en torno a pocas grandes dinastías semifeudales, son más problemáticos. Como San Fernando del Valle de Catamarca. Allí, a casi mil kilómetros de “su” Buenos Aires, la hermana Martha fue catapultada en 1976, en plena dictadura militar: a la edad de treinta y cinco años, la religiosa de la congregación de las misioneras carmelitas teresianas se encontró trabajando junto al obispo Alberto Devoto, defensor histórico de los derechos humanos.

Una experiencia importante. En ese momento, la monja se dedicó apasionadamente a la enseñanza y la formación. En 1990, fue rectora del colegio Carmen y San Giuseppe cuando, casi al final del año escolar, una de las graduadas, María Soledad Morales, fue secuestrada, torturada y asesinada. El 10 de septiembre, unos obreros encontraron su cuerpo desfigurado al borde de un camino, en la periferia de la ciudad: dos días después habría cumplido 18 años. La policía hizo de todo para cubrir el crimen y garantizar la impunidad a los “hijos del poder”: vástagos de la élite local en los que convergieron los indicios.

El grito de ayuda

“Los señores de la noche, padrones de la ciudad y de la vida de las mujeres, especialmente de las más pobres. Amantes de las fiestas con luces rojas, a base de alcohol, droga y chicas. María Soledad no era la primera. Y no sería la última. Todo el colegio esperaba una respuesta. Para mí, fue como una nueva llamada del Señor. Una vez más, dije sí. Junto a los familiares, amigos y compañeros de escuela decidimos rasgar el velo del silencio, a costa de ponernos contra políticos, agentes y magistrados”. Las marcas del silencio, callados actos de acusación de miles de mujeres y hombres, bajo el sol y la lluvia, obligaron a las autoridades a intervenir, aunque los más poderosos se salvaron.

“No terminó ahí. La historia de María Soledad me ha obligado a tomar nota de una realidad que hasta entonces no había visto. Desde la pastoral social empecé a recibir denuncias de chicas violadas, secuestradas, víctimas de trata, de todo tipo de abuso. No podía alejarme frente al grito de ayuda. María Soledad fue mi punto sin retorno”, cuenta sor Martha en la residencia de las carmelitas de Santos Lugares, en la provincia de Buenos Aires, donde vive desde hace más de un año, después de la jubilación oficial.

A los 79 años, la religiosa prosigue su batalla por la dignidad femenina, en el nombre del Evangelio, con Infancia robada, red formada por 35 forums dispersos por el país, en primera línea en la sensibilización y en la denuncia de la trata y en la recuperación de ex esclavas. “La trata roba a las personas sus propios derechos. Por eso, es un deber cristiano combatirla. El Evangelio pide luchar contra todo lo que denigra al ser humano, creado a imagen y semejanza de Dios”, afirma la religiosa “feminista”, como la llaman muchos, a quien el papa Francisco, hace dos años, pidió que siguiera “haciendo lío”.

Una figura incómoda

“Me envió un mensaje diciéndome exactamente eso… Lo conozco de cuando era arzobispo de Buenos Aires y era muy sensible respecto a las nuevas esclavitudes. Le aprecio mucho”. El entonces arzobispo Bergoglio estuvo cerca de ella en algunos momentos difíciles, marcados por amenazas, incomprensiones, acusaciones. Martha es una figura incómoda. Al principio del año 2000, en Goya, en la provincia de Corrientes, donde fue trasladada en 1992, destapó un negocio rentable de adopciones ilegales.

“Venían a verme jóvenes empleadas del hogar y me confesaban que eran regularmente abusadas por los “hombres de familia”. Algunas, que se quedaban embarazadas, si no querían perder el empleo, tenían que ceder en adopción al niño. Sospeché que detrás había un negocio perverso. Fueron necesarios seis años de investigación pero, al final, tuve la prueba cuando una de estas chicas, que iba a dar en adopción al hijo a una pareja alemana, se arrepintió y me contó todo. Y se descubrió que una política local y su marido habían organizado una auténtica compraventa de pequeños en el extranjero”.

La abuela de Jesús

En el 2008, en Lavalle, cerca de Goya, la obstinada carmelita señaló al jefe de la policía. “Todo el mérito fue de la valentía de Estelita. Durante un año esta quinceañera fue secuestrada dos veces al mes, violada y obligada a prostituirse durante días y después devuelta a casa por los mismos agentes que la habían torturado. Al final no pudo más y reveló los nombres de sus torturadores. De esas violaciones tuvo un niño, nacido el día de Navidad y que, por eso, se llama Jesús: acaba de terminar el instituto y me llama abuela”.

Gracias al compromiso de Martha e Infancia robada, Argentina ha aprobado importantes medidas contra la trata, la violencia de género, los abusos a menores. A la vez, las formas de esclavitud se multiplican junto a las mafias, favorecidas por la corrupción. Los dos hombres reconocidos culpables del homicidio de María Soledad son libres. Pero Martha no pierde la sonrisa. “Lo he aprendido de Santa Teresa, mi fuente de inspiración, una mujer de fuertes sentimientos, una luchadora”. La mística de Ávila había aprendido a no dejarse turbar por las derrotas ya que, para ver los frutos, es necesario tiempo. Y el tiempo es de Dios: al ser humano se le concede sembrar. La paciencia todo lo alcanza, decía. La paciencia lo consigue todo.

*Artículo original publicado en el número de junio de 2020 de Donne Chiesa Mondo. Traducción de Vida Nueva


Vida Nueva

Missa de exéquias de Dom Pedro Casaldáliga, CMF

 


A Prelazia de São Félix do Araguaia (Mato Grosso, Brasil), a Congregação dos Missionários Filhos do Imaculado Coração de Maria (Claretianos) e a Ordem de Santo Agostinho (Agostinianos) comunicam o falecimento Dom Pedro Casaldáliga Pla, CMF, Bispo Emérito da Prelazia de São Félix do Araguaia (Mato Grosso) e Missionário Claretiano, ocorrido neste dia 08 de agosto de 2020 às 9:40 horas (horário de Brasília), na cidade de Batatais, estado de São Paulo, Brasil.
O velório acontecerá em três locais: 1. Em Batatais/SP
O corpo de Dom Pedro Casaldáliga, CMF, será velado, neste sábado, 8 de agosto, a partir das 17h, na capela do Claretiano - Centro Universitário de Batatais. A missa de exéquias será celebrada, em Batatais, domingo, 9 de agosto, às 15h. Essa missa será transmitida ao vivo por este link no YouTube (https://youtu.be/spto8rbKye0).
2. Em Ribeirão Cascalheira/MT
O corpo de Dom Pedro Casaldáliga, CMF, também será velado no Santuário dos Mártires, a partir do dia 10 de agosto, sem previsão de horário de chegada do corpo.
3. Em São Félix do Araguaia/MT
Em seguida, o corpo de Dom Pedro Casaldáliga, CMF, será levado para São Félix do Araguaia/MT, onde será sepultado. O velório será no Centro Comunitário Tia Irene, mas ainda não há previsão de data.
Para guardar a memória dessa pessoa tão importante para a comunidade claretiana e para todo o Brasil, foi criada uma página especial de homenagem.

Actividad para mañana miércoles: Hora de conversar: pandemia y pobreza, organizado por el Hogar de Cristo

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Ciclo de sesiones webinars con expertos y las autoridades más calificadas para abordando como afrontaremos la crisis económica y social.

Patricia Muñoz, abogada de la Universidad Católica de Temuco, Magister en Docencia Universitaria de la Universidad del Desarrollo y Diplomada en Derechos y Garantías de niños, niñas y adolescentes en procesos Judiciales de la Universidad Católica de Chile, fue designada como la primera Defensora de los Derechos de la Niñez, por votación unánime del Senado, en abril de 2018, asumiendo el cargo el 1 de junio del mismo año, conversa con Liliana Cortés, Directora de Fundación Súmate-Hogar de Cristo.

Puedes verlo en la página de Facebook del Hogar de Cristo

Abran juego, y repartan culpas por José María Rodríguez Olaizola sj

 

Repartir culpas es ya deporte nacional y se ha convertido en el arma defensiva de los irresponsables. Nunca mejor utilizado el concepto. Irresponsables son los que no se consideran responsables de lo que ocurra, incluyendo sus propios actos. Ni de su salud, ni de la del prójimo. En esto del virus podemos elegir cómodamente a quién cargar con el peso del contagio, en función de convicciones e ideologías. Abran juego: Wuhan, los chinos por un laboratorio descontrolado –para fans de teorías conspiranoicas–, el gobierno, porque no gestiona, Simón y su moto, la oposición porque no deja gestionar, los vecinos que no usan mascarilla (pero nunca uno mismo cuando no la usa, que siempre hay excusa); Trump, Putin, los turistas extranjeros que traen el virus sin hacerse PCR; los de Madrid; los catalanes; los aragoneses; los navarros (siempre se elegirá la comunidad a la que uno no pertenezca). Los jóvenes. Los viejos... Los del botellón, los de las celebraciones deportivas, los de... Siempre hay alguien a quien culpar. Y a veces las culpas son más que reales.

Salvo que pudiéramos ser honestos, por una vez, y dejarnos de discursos auto-exculpatorios para reformular la pregunta. Abandonar el: «¿de quién es culpa?» y mirar a la cara al: «¿qué puedo hacer yo?». Y sí, cada uno podemos hacer algo muy básico. Respetar y cuidar al máximo las medidas que se nos están pidiendo. Distancia social, mascarillas, higiene abundante, evitar el roce... También podemos exigir a quienes nos rodean que se comporten con la misma responsabilidad. Hay que seguir la información y aprender del presente. Si la mayoría de contagios se están produciendo vinculados a una forma de ocio despreocupado y veraniego, habrá que renunciar a lo que haya que renunciar, o adaptar nuestro ocio para poder vivirlo con cuidado y protección. Nunca el bien común estuvo en tantas manos. Y sí, evidentemente, esto no está reñido con exigir responsabilidades a otros, por la gestión y sus posibles deficiencias, o por comportarse como idiotas en algunas situaciones. Pero  ahora mismo lo urgente, lo imprescindible, lo esencial, es que cada uno demos de sí lo que podamos. O si no, las víctimas –sanitarias, laborales, económicas– seguirán creciendo.

José María Rodríguez Olaizola sj
pastoralsj

Tras la estela de Pedro Casaldáliga por Pablo Martín Ibáñez

 

Ha muerto Pedro Casaldáliga. Para muchos solo un nombre desconocido. Para otros muchos (muchísimos) un referente del Evangelio. Tenía 92 años y el corazón repleto de nombres.

Casaldáliga ha sido poeta, sacerdote, obispo, misionero, pero, sobre todo, pastor. Su trabajo en la región amazónica del Araguaia ha sido enorme, siempre del lado de los que más lo han necesitado en cada momento.

Con Casaldáliga va muriendo también una muy importante parte de la Iglesia del siglo XX en la que el compromiso por los pobres y su identificación genuina con el Reino son las máximas del trabajo de los cristianos. Antes que él ya fueron Rutilio Grande, Monseñor Romero, los mártires jesuitas de El Salvador, Isa Solá… El Evangelio es de todos y para todos, pero el paso preferente lo tienen unos muy concretos: aquellos en quienes la injusticia, la miseria y la indiferencia del mundo se ceban, víctimas de una estructura de la que no es fácil desprenderse. En el siglo XXI muchos son los que tendrán (tendremos) que recoger ese testigo.

La poesía, otro de los grandes rasgos del obispo que nació español y murió brasileño, ha llenado de enorme esperanza a mucha más gente de la que él haya podido imaginar. Sus textos, cada verso hablando de la Pascua y del Reino han sido siempre camino transitado por muchos. Verdaderas oraciones que han unido el corazón de tantos.

El sueño de Casaldáliga y de muchos otros compañeros que a lo largo y ancho del mundo han trabajado del lado de los necesitados, era el de una Iglesia más pobre, con menos poder terrenal; pero también con mucha más ternura y valentía. Hoy este sueño lo heredan tantos y tantos que trabajan en las cunetas del mundo. Allí donde la injusticia es costumbre y el dolor se incrusta trabajan a destajo muchos que, en el nombre del Dios-Hombre, acercan la Palabra, pero también la Paz del cuerpo.

El camino está marcado y la estela es clara. El Reino se construye sobre los cimientos que van colocando los hombres y mujeres que, a base de hacerse pequeños, hoy son los más grandes de entre nosotros. A base de servir, han enseñado el sentido del servicio. Siendo grano de trigo y fermento, han aprendido y enseñado a otros a establecer la ciudad de Dios.

Pedro Casaldáliga peleó mucho y llegó al final del combate con los guantes desgastados. Que descanse en la paz de Dios quien a Dios entregó todo.

Pablo Martín Ibáñez
pastoralsj

Iniciando el contacto con música: Tomad, Señor, y recibid - Jesuitas Acústico

 



Sunday, August 09, 2020

Una vida entregada a los pobres... Homenaje a Pedro Casaldáliga, cmf 🙏

 


Este día fue llamado a la casa del Padre nuestro hermano Casaldáliga, cmf, poeta, profeta y pastor; queremos hacerle un homenaje con este programa especial de CaFeTeAndo...

Los Obispos chilenos hacen un apremiante llamado al diálogo en la Araucanía

 

El Comité Permanente pide superar políticas centradas en la contingencia y miradas parciales para emigrar hacia una auténtica interculturalidad, a través del diálogo respetuoso de la diversidad

Con una declaración, el Comité Permanente del Episcopado chileno hace un apremiante llamado al diálogo en La Araucanía, para lograr paz y justicia.

La inician expresando su profundo dolor y preocupación por el incremento de la violencia en estas semanas, incluso con enfrentamientos entre civiles, que ha provocado muerte de gente mapuche y no mapuche.

“El respeto del estado de derecho debe ser una garantía de progreso para la Araucanía y todos sus habitantes”, expresan los obispos al llamar al reconocimiento de la diversidad cultural. “Es posible -como lo prueban otras naciones- que en la unidad propia de un Estado pluricultural como Chile se reconozca esta valiosa diversidad y que ella permita la convivencia armónica de todos y la capacidad de lograr un desarrollo político y social justo”, aseguran.

Camino inconcluso

Tras ese llamado, expresan “la preocupación de muchos por el camino inconcluso en los procesos de verdad histórica, reconciliación, nuevo trato, reparación, política de tierras y de una nueva institucionalidad indígena, procesos a los que el Estado se ha comprometido, incluso, con la ratificación de tratados internacionales”.

En ese camino inconcluso, los obispos señalan como hito importante el año 2016 con el informe conclusivo de la Comisión Asesora Presidencial de La Araucanía que presidió el obispo de Temuco, Héctor Vargas. Agregan que “los temas de fondo, causa de la situación que vivimos, ya habían sido planteados por los Obispos del Sur en su carta del año 2001 “Por la dignificación del pueblo mapuche”, y recogidos por diversos documentos y cartas pastorales del Episcopado”.

Estos temas de fondo “permanecen vigentes, sin lograr avances ni soluciones concretas, lo que es, principalmente, responsabilidad de las autoridades públicas de los diversos poderes del Estado llamados a su ejecución”, indica la declaración del Comité Permanente.

“Para avanzar en los temas históricos y culturales, así como en construir una cultura del encuentro y diálogo para una paz fundada en la justicia, se requiere superar políticas centradas en la contingencia y miradas parciales que sólo se fundan en las necesidades básicas de las comunidades o en la mantención, también necesaria, del orden público”, indican los obispos. “Se requiere que los actores involucrados den pasos efectivos y audaces para consensuar una agenda y un itinerario político y social que, con visión de país, se encamine a hacer frente a estos grandes y legítimos temas de fondo, causa del descontento” agregan.

Interculturalidad

Reiteran la necesidad de “emigrar hacia una auténtica interculturalidad, donde cada persona pueda vivir libre y plenamente su propia identidad, convicciones y cosmovisiones, sin otro límite que el bien común. La diversidad cultural y étnica es un gran valor que enriquece a todos los chilenos y chilenas. Sólo así se podrá construir una institucionalidad que trate a todos los ciudadanos con dignidad, igualdad y justicia”, afirman.

Planteados los temas que dan origen a la actual situación de violencia en La Araucanía, los obispos llaman “a construir una paz auténtica y sólida que sea fruto de la justicia y del diálogo amplio, sin exclusiones, entre los líderes indígenas, los actores políticos, sociales, económicos y académicos, dejando de lado cualquier expresión de intolerancia”. En este punto recuerdan las palabras del Papa Francisco en Temuco, en enero del 2018, cuando señaló que para avanzar en la construcción de una unidad cívica y social se “necesita y reclama auténticos artesanos que sepan armonizar las diferencias”, dijo el Papa.

Los obispos concluyen su declaración invitando “a orar por la Araucanía, para que el Espíritu de Dios suscite en autoridades y dirigentes sabias decisiones que nos encaminen a un diálogo fructífero por la paz y justicia, con la esperanza que brota del Evangelio”.

Se ha mencionado al obispo de Temuco como posible mediador entre el gobierno y los mapuche en huelga de hambre desde mayo pasado. Entrevistado por el diario “El Mercurio” hace tres días, el obispo Vargas expresó que “provoca desconcierto el que a menudo permanezcan sin mayor efecto la promesas que el Estado ha hecho al pueblo mapuche y a la región”. Señaló esto como una situación que puede “generar profundas desconfianzas, ahonda el malestar, la pérdida de respeto y credibilidad que de muchas formas puede invalidar al interlocutor y a cuanto lo represente (…) ello favorece espacios para una peligrosa polarización que busca soluciones por vías radicalizadas, que no podemos compartir y menos justificar”, dijo Vargas.

Concluyó diciendo que los pueblos originarios “desde hace tiempo anhelan la acogida definitiva de temas que son fundamentales en cuanto al reconocimiento, trato y reparación; algunos de ellos prometidos hace años, otros en proyectos de ley que esperan en el Congreso, o suscritos por Chile en tratados internacionales”.


Roberto Urbina
Vida Nueva

Entrevista a Pedro Casaldáliga (TVE, 30 abril 2005) + Pedro casadáliga La Voz de los Pobres

 


Entrevista en "Informe Semanal" (TVE) al sacerdote y teórico Pere Casaldáliga (Barcelona, 1928), uno de los soportes intelectuales de la teología de la liberación en Brasil. Luchador junto a las clases populares y crítico con la jerarquía católica, Casaldáliga ha sufrido atentado y persecución por parte de la clase terrateniente en Brasil, donde ha dirigido la diócesis de São Felix do Araguaia durante más de 35 años.
En 2000 dijo en una entrevista para El País: "No va a triunfar el capitalismo, no puede triunfar".


Organizaciones eclesiales de Brasil rinden honores al obispo poeta Pedro Casaldáliga

 

“Contempla ahora al Dios de la Vida, a quien buscaba servir en cada pobre, en cada sufriente”, apostillaron los obispos brasileños

La Iglesia en América Latina está de luto activo por la partida de uno de sus más eminentes teólogos: Pedro Casaldáliga. Desde Brasil diversas organizaciones, empezando por la Conferencia de Obispos, han expresado su solidaridad a la Prelatura de São Félix do Araguaia y a la Congregación de los Claretianos por el fallecimiento del obispo poeta de los descartados.

Desde la Conferencia de Obispos de Brasil en una nota suscrita por Walmor Oliveira, arzobispo de Belo Horizonte, han indicado que “Pedro marcó su vida por la solidaridad hacia los más pobres y sufrientes, haciendo de su ministerio, su poesía y su vida un canto solidario”.

“Preocupado por no tener nada, no llevar nada, no pedir nada, callar y, sobre todo, no matar nada, contempla ahora al Dios de la Vida, a quien buscaba servir en cada pobre, en cada sufriente”, apostillaron los obispos brasileños.

Defensor de la causa de los pobres

La Red Eclesial Panamazónica (REPAM), capítulo nacional, y la Comisión Episcopal Especial para la Amazonía se unieron al sentimiento que embarga a la Iglesia brasileña para indicar que Casaldáliga “aportó mucho y luchó por la causa de los más pobres, de manera especial ejerció su apostolado en la defensa de la causa indígena, los campesinos y los sin tierra, luchando abiertamente contra los terratenientes y la agroindustria de la región”.

“En el ejercicio de su profecía, fue autor de varios libros y poesías que narran la vida y experiencia de un hombre que dedicó su vida al evangelio y a los más pobres. Estuvo con los pequeños agricultores y campesinos, los ribereños, los indígenas y vivió la experiencia de seguir a Jesús de manera encarnada”, mencionaron.

El sínodo amazónico, su gran sueño

La Comisión Pastoral de la Tierra ha recordado que en el centro de las preocupaciones del claretiano estaba la Amazonía, las cuales dieron origen a la fundación de esta instancia, por tanto su carta pastoral ‘Una Iglesia de la Amazonía en conflicto con el latifundio y la marginalización social’ fue el germen de sus denuncias ante los modelos desarrollo impuestos para estos territorios.

“La insistencia de Pedro encontró respuesta. En el año 1975 fue convocada una reunión de obispos  de la Amazonía para debatir sobre los problemas que atravesaba la región. Esta reunión se realizó en junio, en Goiânia, lo que dio origen a la pastoral de la tierra”, señalaron.

También aseguraron que el Sínodo amazónico, realizado el año pasado en el Vaticano, fue la cristalización de uno de sus grandes sueños, pese a no haber participado por su estado de salud.

Foto: Vatican News

Vida Nueva


Primer adiós a Casaldàliga en Brasil. Casaldáliga, el obispo rebelde que dio voz a los excluidos

 


Batatais (Brasil), 9 ago (EFE), (Imágenes: Celio Messias).- Decenas de fieles comenzaron a llegar desde primeras horas de este domingo a Batatais (sudeste de Brasil) para acompañar el cuerpo del español Pere Casaldàliga, conocido como el "Obispo del pueblo" por su incansable lucha a favor de los indígenas y los menos favorecidos, en la primera despedida que le será realizada en su país de adopción. Edición y locución: Maurén Barriga.



Sao Paulo, 8 ago (EFE).- El obispo español Pere Casaldáliga, fallecido hoy a los 92 años de edad, fue durante décadas la voz de los indígenas, los sin tierra y los más pobres en Brasil, un país donde entregó las últimas cinco décadas de su vida en defensa de los más necesitados. IMÁGENES ARCHIVO.

Fallece el religioso claretiano Pedro Casaldáliga a los 92 años

 

Ha muerto un referente religioso de nuestros días. El obispo emérito de São Félix do Araguaia ha fallecido en Brasil a los 92 años. Aunque ya avisaba su larga enfermedad de Párkinson, el final llegó el 8 de Agosto de 2020. A Pedro Casaldáliga le acompañan las causas que dieron sentido a su vida: Dios, los pobres, la tierra, los indígenas, los mártires… También su amplia obra poética y sus hermanos de la congregación a la que él pertenecía, los Misioneros Claretianos.

Era un religioso de una vida de oración muy profunda, de donde nace su ofrenda apostólica con la gente marginada. Un hombre insobornable, comprometido con el Evangelio. Y los suyos, su gente, han sido siempre los que nada pueden, los que no cuentan. Los que mueren-matados tantas veces antes de tiempo. Este obispo descalzo y sin mitra, con el corazón lleno de nombres, nunca dejó de apoyar a todos los que hoy más le cantan, y que no dejarán que sus versos sean un futuro imposible.
 

Pedro Casaldáliga nació a orillas del Llobregat, en una lechería de Balsanery en 1.928, en el seno de una familia católica. La Guerra Civil española le cogió en zona republicana, por lo que desde sus ocho años y hasta los once, el tiempo que duró la guerra, se confesaba en los establos y galerías, y ayudaba en Misa a eucaristías de catacumba. Algunas veces tuvo que encubrir ante los milicianos el paradero de las monjitas de sus primeros años de escuela, o dar escondite a los desertores. Finalizada la guerra, le hizo saber a sus padres su deseo de ser sacerdote. Al año siguiente entró al seminario de Vic y entre conversaciones con sus superiores y visitas al sepulcro de San Antonio María Claret, llega a escribir en su diario que “se me despertó la vertiente última de mi vocación sacerdotal”. Sería misionero.
De sus años de formación, “podría decir lo que ya tantos otros han dicho”, pero el joven Pedro Casaldáliga ya sentía que el celo le abrasaba. Dicho con sus propias palabras “la definición que del Misionero Claretiano nos legara el Fundador pedía eso, un hombre que arde en caridad, que abrasa por donde pasa…”.
 

Sus primeros 16 años de claretiano en España

Sabadell, durante seis años y Barcelona durante los tres siguientes supusieron un contacto con la realidad social española que fue determinante a la hora de modelar su estilo y la esencia de su ministerio sacerdotal. Alternó el mundo obrero con los Cursillos de Cristiandad, con la vida en comunidad, con clases en la escuela y horas en el confesionario. También como director de la Juventud Claretiana, donde atendía a los ‘descartados’ -como hoy diría el papa Francisco- por culpa del vicio, del dolor, de las migraciones o de la falta de trabajo. Y en medio de todo esto, es llamado para implantar los Cursillos en Guinea, “en la parte que aún era española”. A su regreso, escribió: “Ya llevaba para siempre en el corazón, confusamente, como un feto, África, el Tercer Mundo, Los Pobres de la Tierra y esa nueva Iglesia –La Iglesia de los pobres– que diríamos a partir del Concilio”.

A los 33 años, coincidiendo con el inicio del Concilio Vaticano II, recibe destino para ir a Barbastro, para ser formador de los seminaristas claretianos –pasó allí tres años– “bajo las sombras aún presentes de los cincuenta y un mártires hermanos de 1.936”, anota en su diario. A estas alturas, le llegó un nuevo encargo: ir a Madrid, a dirigir la centenaria revista cordimariana El Iris de Paz, a la que cambió el nombre por Iris, Revista de Testimonio y Esperanza. En torno a esta y otras actividades de Madrid se había fraguado un grupo de compañeros claretianos con quienes compartía la vida en total comunión –“compañeros del alma, compañeros de las horas decisivas, imprescindibles en el futuro: Fernando Sebastián, Teófilo Cabestrero, Maximino Cerezo, Santiago García, Rufino Velasco, etc…”–. Seguidamente, hubo Capítulo General de renovación de la Congregación en 1.967 y Pedro fue elegido para participar en él como representante de la antigua Provincia de Aragón. De estos días, Pedro escribe: “El anuncio de la Palabra era nuestra misión en la Iglesia. Debíamos vivir el Vaticano II”. Y fue durante este Capítulo de renovación cuando fue enviado al Mato Grosso: “Yo –apunta Pedro en sus diarios– había conseguido, por fin, lo que había soñado y pedido y buscado, rabiosamente, durante todos los días de mi vida de vocación: las Misiones”.


América Latina será mi cruz definitiva


São Felix do Araguaia, pequeño municipio del Mato Grosso de Brasil. Llega en 1.968 desde España junto con Manuel Luzón, CMF a fundar una misión católica, cuyos 150.000 kilómetros cuadrados de pastizales, florestas, selvas y ríos habitados por indios, pobres campesinos emigrados y peones de acarreo de los interminables latifundios agropecuarios fueron hechos Prelatura Apostólica por la Santa Sede en 1.969. A Brasil llegó, cuenta él, “sin saber muy bien a dónde ni cómo, pero sintiendo que veníamos en misión. Y llegamos en pleno recrudecimiento de la dictadura militar y nos encontramos con una Iglesia de catacumbas con sus espléndidas minorías proféticas y la sangre corriendo”. Pronto le salpicaría en su misión esa sangre que corría, y pronto le consagrarían obispo, el 24 de octubre de 1.971, día de San Antonio María Claret. Y ese mismo día publicó la carta pastoral Una Iglesia en la Amazonía en conflicto con el latifundio y la marginación social. Junto a la Doctrina de la Iglesia que incluía denunciar las injusticias en la evangelización, daba 80 páginas de testimonios con nombres, apellidos, lugares, haciendas y firmas. Y comenzó a ser misionero-obispo bajo amenazas de muerte, hasta el punto de ver cómo moría asesinado el P. João Bosco Penido, SJ, vicario de la Prelatura. Amenazado, pues, por su fidelidad a la misión profética de vivir y anunciar testimonialmente el evangelio liberador de los excluidos y esclavizados por el inhumano sistema de vida y de poder vigentes “bajo la Ley suprema del revólver del 38”.


Nunca volvió a España, ni siquiera para el entierro de su madre. No abandonó la Misión porque no podía correr el riesgo de salir de Brasil. Es más, a los pocos meses de ser ordenado obispo, ya escribía: “esta es mi tierra en la Tierra. Este es mi pueblo. Por ella, con él, caminaré hacia la Patria”. El Gobierno había intentado expulsarlo del país en diversas ocasiones; en concreto, le incoaron cinco procesos de expulsión, pero la intercesión directa del Papa Pablo VI lo impidió. “Quien toca a Pedro, toca a Pablo”, tuvo que subrayar el Pontífice. Años más tarde, tras la visita ad limina con el Papa Juan Pablo II, el 21 de junio de 1.988, Casaldáliga afirmó: “creo en Pedro y su primado y estoy dispuesto a dar la vida por él”. Hablaron, entre otras cosas, de la injusticia que se da en Brasil, y su problemática social.

El trabajo pastoral de Casaldáliga y de su equipo se centró en las siguientes áreas: catequesis y celebraciones de la fe; educación; atención a la salud; y las reivindicaciones mayores como la defensa de los derechos humanos, la lucha por la tierra y la causa indígena.
En torno a 1.984 se le diagnostica la Enfermedad de Párkinson –“el hermano Párkinson”, como él mismo se refiriera a ella–. Una enfermedad neurológica que afecta a los movimientos de la persona, causa lentitud de movimientos, rigidez muscular, y alteraciones en el habla y al escribir. Comienza a cumplir disciplinalmente los consejos médicos, lo que de alguna manera retarda, pero no detiene el avance de la enfermedad. En el año 2.003 le llegó a Pedro el tiempo de renunciar al cargo de obispo. Su preocupación era la de la continuación de la caminhada pastoral. Esto le fue angustiando, sobre todo con la demora de la nunciatura, afectándole a su salud, cada vez más frágil. Finalmente, el 2 de febrero del 2.005 el Vaticano le aceptó la renuncia al gobierno pastoral de la Prefectura por mayoría de edad, nombrando obispo de São Felix do Araguaia a monseñor Leonardo Ulrich Steiner, de la Orden Franciscana. Dom Pedro continuó viviendo en la prelatura a partir de entonces, ya jubilado. Ex-mérito, como le definió un periodista poco familiarizado con el lenguaje eclesiástico, y que él siempre citaba como una broma.


Al final de sus años, muchos medios de comunicación estuvieron interesados en acercarse a Pedro, pero él se resistía a conceder entrevistas que hablaran de sí mismo: “Olvídense de mí y ocúpense de las causas que dan sentido a mi vida. Ellas permanecen”, argumentaba.

La gente pasa. Las causas continúan y los días siguen dando que pensar.

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Algunos Títulos y Premios otorgados a Mons.Pedro Casaldáliga, CMF.


El escritor argentino, Adolfo Pérez Esquivel propuso para premio Nobel de la Paz de 1.989 al obispo claretiano Pedro Casaldáliga. “El motivo principal para lanzar la candidatura de Pedro –dice el escritor– es el trabajo realizado durante veinte años por este obispo en pro de la integración latinoamericana en defensa de los derechos de los indios pobres y de los trabajadores de la Amazonía brasileña”. Fue nuevamente propuesto en 1.991 y 1.992.


La fundación española Alfonso Comín le concedía el 28 de septiembre de 1.992 el Premio Internacional por “compartir desde 1.968 la vida de los indígenas y campesinos de esta parte del Amazonas defendiendo sus derechos y haciendo sentir su voz frente a la agresión que padecen contra su vida, su tierra y su cultura y por la solidaridad que mantiene con toda América Latina”.
En 1.993 fue propuesto candidato al Premio Príncipe de Asturias de la Concordia. Al año siguiente, el actual Rey de España, Felipe VI, mencionó uno de sus poemas en el discurso de estos galardones. En 1.995, repite candidatura al Premio Príncipe de Asturias, esta vez optando al área de Comunicación y Humanidades.

En 1.999 la Fundación León Felipe, de España, le otorga el “Premio por los derechos humanos” con la siguiente argumentación: “Ante la globalización económica, que gratifica siempre a los más ricos y acaudalados, Pedro Casaldáliga ha universalizado el grito de los pobres por su liberación. Con su palabra profética y su presencia permanente entre los indígenas del Mato Grosso, Casaldáliga está siendo un acicate insobornable contra la injusticia y una llamada a la conciencia humana y cristiana sobre el valor y dignidad de la persona humana”.


En 2.006 recibe el Premio Internacional de Cataluña. Los miembros del jurado y el Presidente de la Generalitat, Pascual Maragall, viajan a Brasil para entregárselo.
Es nombrado Hijo Predilecto de su Ciudad Natal en 1.985 y Doctor Honoris Causa por la Universidad Federal del Mato Grosso en 2.003 y por la Universidad de São Felix do Araguaia en el 2.006
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En cuanto a Pedro  

P. AQUILINO BOCOS, CMF

Hay tres puntos que se me vienen rápidamente a la cabeza a propósito de la figura de Pedro Casaldáliga. El primero es su fidelidad a Roma. Puedo explicarlo porque me tocó de cerca durante los años que fui Superior General de la Congregación de los Misioneros Claretianos, ya que tuve que hacer frente a algunas críticas que se hacían en torno a Pedro ante instancias eclesiales de la Curia Romana. Recuerdo muy bien que siempre les dije: “Sería imposible hablar de Pedro de la forma que ustedes hablan, cuando uno sabe todo su amor a la Iglesia. Cuando uno sabe que es un hombre que vive con entusiasmo su vocación misionera y con una conciencia tan explícita el ser Hijo del Corazón de María. Así lo ha expresado siempre en las cartas que escribe”. Además, es un hombre que ha tenido una firme adhesión al Papa. Puede ser que en algún momento exprese su discrepancia, pero no hay falta de adhesión pastoral. Y respecto a la Congregación, aun estando tan lejos, a kilómetros de distancia, ha manifestado siempre el entusiasmo y la alegría al ver cómo la Congregación se expande, y le he sentido vibrar con todo aquello que es propio de la espiritualidad de san Antonio María Claret. Personalmente, yo me siento conmovido frente a religiosos de este talante. Y siento una enorme admiración.

Recuerdo también una anécdota de los años en que fui Superior General: Pedro aterriza en Roma. Era llamado a la visita ad limina. Yo en aquel entonces no estaba, pero me consta que se situó ante el cuadro de Pentecostés que hay en la Capilla de la Curia Generalizia, -y que hace falta contemplarlo serenamente para darse cuenta de la riqueza que expresó el autor, el P. Mino Cerezo-. Seguidamente nos regala una oración que es una belleza. Y un recuerdo para toda la Congregación.

La profunda espiritualidad de Pedro la pude ver también en Cuba. En el Santuario de Nuestra Señora de la Caridad del Cobre. En ese momento, él estaba dando un curso a los Misioneros Claretianos de América Latina, y por distintas razones yo tuve que hacerme presente. Una de las sorpresas más grandes que tuve fue la primera vez que entré a la Capilla y lo encontré, a él solo, orando. Pregunté, y me dijeron: “Todos los días, antes de que nosotros bajemos, ya lleva por lo menos una hora”. Pedro era un hombre de profunda vida de oración y desde ahí se explica la coherencia con su forma de vida.

En esa misma visita a Cuba, pero ya en la Habana, Pedro quería encontrarse –y yo le acompañé, porque así me lo pidió– con el Cardenal Ortega. En un primer momento, noté una recepción fría. Quizá distante. Pareciera que aún resonaba en la mente o en el corazón del entonces Arzobispo de La Habana lo que supuso la anterior visita que había realizado Casaldáliga a este país, en la que se había visto con el presidente Castro.
Pero lo curioso es que en la entrevista que mantuvieron se establecieron unos vínculos religiosos, –yo diría–, muy profundos. Porque Pedro empezó a hablar del Espíritu Evangélico, del seguimiento de Jesús. Habló de la necesidad de llevar una vida espiritual intensa …y todo surgió espontáneamente, no fue postizo. Fue una conversación muy profunda. Una conversación espiritual y comprometida apostólicamente. Y al finalizar, el Cardenal Ortega se levantó y le dio a Pedro un largo y afectuoso abrazo. Me pareció que sellaron de esta manera una amistad.

Recuerdo también el encuentro que tuve con él en Guatemala, en el año 1.991. Lo recuerdo porque nada más verme les dijo a los claretianos allí reunidos: “Tratad bien al P. Aquilino porque va a ser nuestro Superior General”. Y, bueno, yo me eché a reír, pensando Pedro, serás muy profeta, pero en esto te equivocas. Luego, al poco tiempo, resultó que, efectivamente, fui nombrado Superior General. Recuerdo también que se le había perdido el reloj. Entonces yo le di el mío. Salimos a la CONFER de Guatemala porque daba allí una conferencia, y al empezar a hablar, miró el reloj y dijo: “me ha puesto en hora mi Superior, que ha venido a vernos”. Y luego añadió: “él está en Madrid, en la Comunidad de Buen Suceso. Es muy distinto hacer teología en Buen Suceso que hacer teología en Guatemala”.

Él llevaba dentro la Congregación, y la expandió como hombre que arde en caridad. La expandió valiéndose de todos los medios.


CARDENAL FERNANDO SEBASTIÁN, CMF

Me encontré con Pedro Casaldáliga en el Noviciado de Vic, cuando yo ingresé en la Congregación de los Misioneros Claretianos en julio de 1.945. Él terminaba su Noviciado cuando yo lo comenzaba. Así que vivimos juntos todos los años de carrera eclesiástica. Él iba siempre un curso por delante de mí. Yo me ordené en 1.953 y a él lo ordenaron en 1.952, en el Congreso Eucarístico de Barcelona.

Casaldáliga fue siempre un religioso ejemplar, fervoroso, amable, servicial, exquisito en el cumplimiento de las Constituciones y de todas sus obligaciones. Vino a la Congregación desde el Seminario Diocesano de Vic con la idea y el propósito muy claro de ir a las misiones. Él me dijo que pedía cada día al Señor la gracia de ser misionero y de ser mártir. Lo primero lo ha conseguido ampliamente. Lo segundo, casi casi.

Tenía cualidades humanas extraordinarias. Era inteligente, rápido, y ha tenido siempre una extraordinaria facilidad para escribir y para componer poesía. Ha sido un excelente poeta, tanto en catalán como en castellano.
En su vida espiritual se distinguía por su espíritu de mortificación y su fervorosa devoción a la Virgen María.
Los primeros años de sacerdocio los dedicó intensamente al apostolado con los más pobres, los abandonados, los vagabundos. Él estaba encargado del apostolado juvenil, primero en Sabadell y luego en Barcelona, en el barrio de Gràcia. Sus preferencias eran siempre para con los más desgraciados. A veces los acogía en los salones destinados a los jóvenes y esto le trajo algunos disgustos en la comunidad. Estando en Barcelona participó también muy intensamente en el Movimiento de Cursillos de Cristiandad.

Era optimista, fervoroso, entusiasta, sacrificado. Llevaba una vida muy ocupada y muy intensa. Me consta que alguna vez se quedó dormido en la Capilla de Sabadell y también en la de Barcelona por querer rezar el Breviario a última hora de la noche.

Al ser enviado a Brasil cumplió el propósito central de su vida. Allí entregó su vida plenamente y estuvo a punto de perderla en varias ocasiones.
En una de mis visitas a la Misión me contaron cómo unos días atrás, de madrugada, un hombre confesó que había recibido dinero para matar al obispo Casaldáliga. Estaba arrepentido y Pedro se las arregló para que uno de los misioneros que estaba con él lo sacara de allí inmediatamente, por el río Araguaia, y lo acompañara hasta Goiânia. Temía que quienes habían pagado por verle muerto, ahora matasen a quien no había cumplido su encargo.

Su entrega religiosa y misionera a favor de los pobres le llevaron a posturas difíciles de comprender en el terreno de la política. Yo siempre pensé que sus actitudes y su comportamiento estaban inspirados por su voluntad radical de seguir a Jesús en su amor a los pobres y en la defensa de la justicia. Para comprender su actuación hay que conocer de cerca las situaciones de injusticia y de explotación que tenía a su alrededor. Él me dijo una vez: “Aquí no se puede ser cristiano sin defender los derechos de los pobres, pase lo que pase”. Y tenía razón. Además de razón, tenía el valor de cumplirlo arriesgando continuamente su vida.

Toda su vida es un ejemplo para los misioneros, los sacerdotes y los cristianos.


P. MAXIMINO CEREZO BARREDO, CMF

Conocí a Pedro Casaldáliga en Madrid, en la época en que trabajamos juntos en la revista Iris. Revista de testimonio y esperanza. Allí se inició una amistad que fue creciendo durante años, profundizándose en la diaria convivencia de hermano de comunidad y en el ambiente de trabajo, buen humor y creatividad de la redacción.
Junto con Teófilo Cabestrero, CMF, abrimos las páginas de la revista a teólogos, biblistas, filósofos, pensadores, figuras ecuménicas, hombres y mujeres de la cultura, el arte, la poesía, las letras y el cine, y a cristianos de la calle que podían testimoniar su esperanza. Al aire del Concilio Vaticano II, creamos una revista de actualidad viva y pensamiento renovado. Hasta que en un número calificamos de “declaración decepcionante” el pronunciamiento de nuestra Conferencia Episcopal. Eso colmó el vaso de algunos reparos de la censura franquista, y provocó nuestra –forzada– dimisión.
Pasados algunos años, en 1.968, Pedro partió hacia Brasil y dos años más tarde, yo puse rumbo a Perú. Torpe aprendiz suyo, intentando hacer lo que podía y más de lo que podía. Mantuvimos el contacto por carta, hasta que en 1.977 pasé un tiempo con Pedro en São Félix do Araguaia. Fue durante aquella visita cuando pinté el mural de la catedral de la Prelatura. A partir de esa experiencia de reencuentro los contactos fueron cada vez más frecuentes y hasta prolongados. Me llamaba una y otra vez y yo acudía fiel a la cita, como quien se acerca a un manantial a beber agua fresca y saciar su sed para seguir caminando. Él pretendía que mi trabajo fuera historia, como un destello de ese mundo, que fuera testigo del camino diario de su Iglesia, de esa caminhada que las Comunidades Eclesiales de Base iban logrando con pasos decididos en la Prelatura y en toda América Latina. Cada uno de los once murales que pinté allí –y algunos otros en distintos lugares de Brasil– fueron elaborados, discutidos, casi diseñados en largas pláticas con Pedro y su gente.
 
Pedro es un hombre religioso en el verdadero sentido de la palabra. Esa coherencia entre el pensar y el obrar le da una autoridad moral incuestionable. Tiene una vertiente poética que ha estado presente a lo largo de toda su vida, pero básicamente es un hombre de acción. Y como pastor, la defensa de las causas de la Patria Grande y la causa de su pueblo requiere respuestas exigentes que empiezan por él mismo –hasta el punto de rechazar todas las comodidades que no pudiera encontrar en las casas de sus vecinos. Por ejemplo, un electrodoméstico–. Es un exigente radical que en su discurso y con su vida ha actualizado la definición del misionero que Claret nos dejara con estas palabras: Yo me digo a mí mismo: Un Hijo del Inmaculado Corazón de María es un hombre que arde en caridad y que abrasa por donde pasa; que desea eficazmente y procura por todos los medios encender a todo el mundo en el fuego del divino amor

Datos sobre la capilla abierta del “quintal” o patio de atrás, en la casa de Pedro.
 
Los encuentros de oración de la comunidad que vivía en la casa de Pedro –¡su “palacio” episcopal!–, en São Félix, se hacían al aire libre, siempre que el tiempo lo permitía, en un rincón del quintal, a la sombra de un hermoso árbol y al lado de una tabla en la que alguien talló la frase Eu sou o pão da vida. En el proyecto de la nueva capilla abierta la incorporé colocándola en uno de los pilares de ladrillo. Era una reliquia…
 
En alguna de mis vistas a Pedro, surgió la idea de hacer una capilla en el quintal, pero que necesariamente estuviese abierta a los árboles, a los vecinos, al sol y a la sombra. Dibujé la idea, a mano alzada, en uno de los sobres de las revistas que Pedro recibía. Un esbozo con las cotas, detalles constructivos y el diseño fundamental, a partir del cual Pedro Solá, que fue claretiano y uno de los primeros compañeros de Pedro en Brasil, comenzó a trabajar. Como maestro de obras, a él se deben muchas de las iglesias que se construyeron en la Prelazia en sus primeros años. También la catedral de São Félix.

Pero esta capilla abierta de la casa de Pedro es una de las obras de la que me siento más feliz. Capilla que se mantiene hasta hoy. Lugar de oración, de celebración de la eucaristía diaria entre el rumor de las hojas de los árboles, el canto de los gallos de los vecinos y el indolente paseo de los gatos que rondan por allí. Lugar del encuentro semanal con los agentes pastorales más próximos; y también allí se han grabado bastantes de las entrevistas que periodistas llegados de muchas partes del mundo hicieron a Pedro.
 
Con el tiempo añadí algunas cosas: la pintura del sagrario, el frente del altar, y la placa de aluminio repujado –sobre un trozo que recorté de una vieja heladera rescatada de un basurero de la ciudad– que sirve de fondo a la caja de las reliquias de los mártires: un pedazo de la casulla ensangrentada de Arzobispo Romero y un fragmento del cráneo de Ignacio Ellacuría. Hay también recortes de fotos de Monseñor Romero, de Monseñor Angelelli, del P. João Bosco, de Rodolfo Lunkenbein, de Francisco Jentel. De los estudiantes claretianos mártires de Barbastro.

Durante muchos años estuvo sobre el pequeño altar la terracota de una paloma de la paz, que le llevé a Pedro desde Ica, Perú. Obra de un campesino que había sido torturado por las fuerzas de seguridad del país y que fue liberado gracias a las denuncias y gestiones de la Comisión de DDHH de la región.

Claretianos

Retornando e iniciando con un tema musical cuya letra es de Pedro Casaldáliga, fallecido ayer, y la música de Cristóbal Fones sj

 


Después de una ausencia de más de dos meses retomamos este servicio. Lo iniciamos recordando al claretiano Pedro Casaldáliga, un referente religioso de estos días, que falleció en el día de ayer, a la edad de 92 años