Wednesday, January 06, 2016

Relato desconcertante por José Antonio Pagola



Ante Jesús se pueden adoptar actitudes muy diferentes. El relato de los magos nos habla de la reacción de tres grupos de personas. Unos paganos que lo buscan, guiados por la pequeña luz de una estrella. Los representantes de la religión del Templo, que permanecen indiferentes. El poderoso rey Herodes que solo ve en él un peligro.
Los magos no pertenecen al pueblo elegido. No conocen al Dios vivo de Israel. Nada sabemos de su religión ni de su pueblo de origen. Solo que viven atentos al misterio que se encierra en el cosmos. Su corazón busca verdad.
En algún momento creen ver una pequeña luz que apunta hacia un Salvador. Necesitan saber quién es y dónde está. Rápidamente se ponen en camino. No conocen el itinerario preciso que han de seguir, pero en su interior arde la esperanza de encontrar una Luz para el mundo.
Su llegada a la ciudad santa de Jerusalén provoca el sobresalto general. Convocado por Herodes, se reúne el gran Consejo de «los sumos sacerdotes y los escribas del pueblo». Su actuación es decepcionante. Son los guardianes de la verdadera religión, pero no buscan la verdad. Representan al Dios del Templo, pero viven sordos a su llamada.
Su seguridad religiosa los ciega. Conocen dónde ha de nacer el Mesías, pero ninguno de ellos se acercará a Belén. Se dedican a dar culto a Dios, pero no sospechan que su misterio es más grande que todas las religiones, y tiene sus caminos para encontrarse con todos sus hijos e hijas. Nunca reconocerán a Jesús.
El rey Herodes, poderoso y brutal, solo ve en Jesús una amenaza para su poder y su crueldad. Hará todo lo posible para eliminarlo. Desde el poder opresor solo se puede «crucificar» a quien trae liberación.
Mientras tanto, los magos prosiguen su búsqueda. No caen de rodillas ante Herodes: no encuentran en él nada digno de adoración. No entran en el Templo grandioso de Jerusalén: tienen prohibido el acceso. La pequeña luz de la estrella los atrae hacia el pequeño pueblo de Belén, lejos de todo centro de poder.
Al llegar, lo único que ven es al «niño con María, su madre». Nada más. Un niño sin esplendor ni poder alguno. Una vida frágil que necesita el cuidado de una madre. Es suficiente para despertar en los magos la adoración.
El relato es desconcertante. A este Dios, escondido en la fragilidad humana, no lo encuentran los que viven instalados en el poder o encerrados en la seguridad religiosa. Se les revela a quienes, guiados por pequeñas luces, buscan incansablemente una esperanza para el ser humano en la ternura y la pobreza de la vida.
José Antonio Pagola
Epifanía del Señor - C
(Mateo 2,1-12)
06 de enero 2016
Buenas Noticias
RD

El Papa en la Epifanía: "Como la luna es la Iglesia. No brilla con su propia luz, sino con la de Cristo". Video y homilía completa



"Anunciar el Evangelio de Cristo no es una profesión" ni "hacer proselitismo"


"Los Magos son testigos vivos de que las semillas de Verdad están presentes en todas partes"


(José M. Vidal).- Solemne misa de la Epifanía en la basílica de San Pedro. El Papa Francisco, en la homilía, explica el "mysterium lunae" de la Iglesia que, en palabras de San Ambrosio, significa que, "como la luna no brilla con luz propia sino con la de Cristo". Señala que los "Magos son testimonios de que hay semillas de Verdad en todas partes" y advierte que anunciar el Evangelio "no es una profesión".
Primera lectura, en inglés, del profeta Isaías. La segunda lectura de San Pablo a los Efesios, en español. El Evangelio de Mateo, cantado en latín: "Vimos su estrella en Oriente y venimos a adorarlo".
Algunas frases de la homilía del Papa
"Isaías llama a salir de nuestras cerrazones"
"Tu luz es la gloria del Señor"
"La Iglesia no luce con luz propia"
"Lo recuerda San Ambrosio: 'Como la luna es la Iglesia. Brilla no con su propia luz, sino con la de Cristo'"
"En la medida en que la Iglesia se deja iluminar por Él, es capaz de iluminar la vida de las personas y de los pueblos"
"El misteryum lunae"
"Anunciar el Evangelio de Cristo no es una profesión"
"Para la Iglesia, ser misionera no significa hacer proselitismo. Ser misionera equivale a expresar su propia naturaleza: ser iluminada por Dios y reflejar su luz"
"NO hay otro camino"
"La misión es su vocación. Reflejar la luz de Cristo es su servicio"
"¡Cuántas personas esperan de nosotros esta actitud misionera, porque necesitan reconocer el rostro del Padre!"
"Los Magos son testigos vivos de que las semillas de verdad están presentes en todas partes"
"Los Magos representan a los hombres de todas partes de la tierra que se acercan a la casa de Dios"
"Ante Jesús, no hay división de raza, lengua o cultura"
"En el Niño toda la humanidad encuentra su unidad"
"Hacer emerger el deseo de Cristo que cada persona lleva en sí"
"Los Magos siguieron una estrella nueva, que, para ellos, brillaba más"
"La luz apareció. Aquella estrella les cambió y se pusieron en camino"
"Hoy nos hará bien repetir la pregunta de los Magos: ¿Dónde está el que ha nacido?"
"Ponernos en busca de los signos que Dios ofrece"
"Interpelados para ir a Belén y encontrar el Niño y su madre"
"Sigamos la luz que Dios nos ofrece. Pequeñita"
"La luz que emana del rostro de Cristo, lleno de misericordia"
"Presentémosle nuestros dones. Libertad, inteligencia y amor"
"En la sencillez de Belén encuentra su síntesis la vida de la Iglesia"
Texto completo de la Homilía del Papa Francisco:
Las palabras que el profeta Isaías dirige a la ciudad santa de Jerusalén nos invitan a salir; a salir de nuestras clausuras, a salir de nosotros mismos, y a reconocer el esplendor de la luz que ilumina nuestras vidas: «¡Levántate y resplandece, porque llega tu luz; la gloria del Señor amanece sobre ti!» (60,1). «Tu luz» es la gloria del Señor. La Iglesia no puede pretender brillar con luz propia. San Ambrosio nos lo recuerda con una hermosa expresión, aplicando a la Iglesia la imagen de la luna: «La Iglesia es verdaderamente como la luna: [...] no brilla con luz propia, sino con la luz de Cristo. Recibe su esplendor del Sol de justicia, para poder decir luego: "Vivo, pero no soy yo el que vive, es Cristo quien vive en mí"» (Hexameron, IV, 8, 32). Cristo es la luz verdadera que brilla; y, en la medida en que la Iglesia está unida a él, en la medida en que se deja iluminar por él, ilumina también la vida de las personas y de los pueblos. Por eso, los santos Padres veían a la Iglesia como el «mysterium lunae».
Necesitamos de esta luz que viene de lo alto para responder con coherencia a la vocación que hemos recibido. Anunciar el Evangelio de Cristo no es una opción más entre otras posibles, ni tampoco una profesión. Para la Iglesia, ser misionera no significa hacer proselitismo; para la Iglesia, ser misionera equivale a manifestar su propia naturaleza: dejarse iluminar por Dios y reflejar su luz. No hay otro camino. La misión es su vocación. Muchas personas esperan de nosotros este compromiso misionero, porque necesitan a Cristo, necesitan conocer el rostro del Padre.
Los Magos, que aparecen en el Evangelio de Mateo, son una prueba viva de que las semillas de verdad están presentes en todas partes, porque son un don del Creador que llama a todos para que lo reconozcan como Padre bueno y fiel. Los Magos representan a los hombres de cualquier parte del mundo que son acogidos en la casa de Dios. Delante de Jesús ya no hay distinción de raza, lengua y cultura: en ese Niño, toda la humanidad encuentra su unidad.
Y la Iglesia tiene la tarea de que se reconozca y venga a la luz con más claridad el deseo de Dios que anida en cada uno. Como los Magos, también hoy muchas personas viven con el «corazón inquieto», haciéndose preguntas que no encuentran respuestas seguras. También ellos están en busca de la estrella que muestre el camino hacia Belén.
¡Cuántas estrellas hay en el cielo! Y, sin embargo, los Magos han seguido una distinta, nueva, mucho más brillante para ellos. Durante mucho tiempo, habían escrutado el gran libro del cielo buscando una respuesta a sus preguntas y, al final, la luz apareció. Aquella estrella los cambió. Les hizo olvidar los intereses cotidianos, y se pusieron de prisa en camino. Prestaron atención a la voz que dentro de ellos los empujaba a seguir aquella luz; y ella los guió hasta que en una pobre casa de Belén encontraron al Rey de los Judíos.


Todo esto encierra una enseñanza para nosotros. Hoy será bueno que nos repitamos la pregunta de los Magos: « ¿Dónde está el Rey de los judíos que ha nacido? Porque hemos visto salir su estrella y venimos a adorarlo» (Mt 2,2). Nos sentimos urgidos, sobre todo en un momento como el actual, a escrutar los signos que Dios nos ofrece, sabiendo que debemos esforzarnos para descifrarlos y comprender así su voluntad. Estamos llamados a ir a Belén para encontrar al Niño y a su Madre. Sigamos la luz que Dios nos da. La luz que proviene del rostro de Cristo, lleno de misericordia y fidelidad. Y, una vez que estemos ante él, adorémoslo con todo el corazón, y ofrezcámosle nuestros dones: nuestra libertad, nuestra inteligencia, nuestro amor. Reconozcamos que la verdadera sabiduría se esconde en el rostro de este Niño. Y es aquí, en la sencillez de Belén, donde encuentra su síntesis la vida de la Iglesia. Aquí está la fuente de esa luz que atrae a sí a todas las personas y guía a los pueblos por el camino de la paz.

LECTURAS PARA EL DÍA DE HOY




Primera lectura

El signo que muestran las lecturas de hoy es el de la luz. El profeta Isaías no deja de gritar, anunciando un amanecer luminoso, a ese pueblo que, como nosotros, siente la oscuridad de la condición humana; y les hace ver que la claridad se extiende a todo el universo.
Lectura del libro de Isaías (60,1-6):

¡Levántate, brilla, Jerusalén, que llega tu luz; la gloria del Señor amanece sobre ti! Mira: las tinieblas cubren la tierra, y la oscuridad los pueblos, pero sobre ti amanecerá el Señor, su gloria aparecerá sobre ti. Y caminarán los pueblos a tu luz, los reyes al resplandor de tu aurora. Levanta la vista en torno, mira: todos ésos se han reunido, vienen a ti; tus hijos llegan de lejos, a tus hijas las traen en brazos. Entonces lo verás, radiante de alegría; tu corazón se asombrará, se ensanchará, cuando vuelquen sobre ti los tesoros del mar y te traigan las riquezas de los pueblos. Te inundará una multitud de camellos, de dromedarios de Madián y de Efá. Vienen todos de Saba, trayendo incienso y oro, y proclamando las alabanzas del Señor.

Palabra de Dios

Salmo

El salmo 71 fue compuesto en su origen para festejar a un gran rey de Israel, pero con el tiempo se le fue dando un sentido de profecía mesiánica que es como lo interpretamos nosotros hoy en este día de la Epifanía del Señor.
Sal 71

R/.
 Se postrarán ante ti, Señor, 
todos los pueblos de la tierra


Dios mío, confía tu juicio al rey,
tu justicia al hijo de reyes,
para que rija a tu pueblo con justicia,
a tus humildes con rectitud. R/.

Que en sus días florezca la justicia
y la paz hasta que falte la luna;
que domine de mar a mar,
del Gran Río al confín de la tierra. R/.

Que los reyes de Tarsis y de las islas le paguen tributo.
Que los reyes de Saba y de Arabia le ofrezcan sus dones;
que se postren ante él todos los reyes,
y que todos los pueblos le sirvan. R/.
Él librará al pobre que clamaba,
al afligido que no tenía protector;
él se apiadará del pobre y del indigente,
y salvará la vida de los pobres. R/.

Segunda lectura
Todos los hombres serán adoradores de un mismo Dios, nos dice la segunda lectura. San Pablo en su Carta a los Efesios habla de la revelación del Espíritu Y es ya hora de que, unidos, nos sentemos a la misma mesa y compartamos el mismo pan. Pues, sólo así, la comunidad cristiana iniciará una vida nueva a través de los sacramentos; siendo en todo momento testimonio de la Epifanía de Cristo

Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los Efesios (3,2-3a.5-6):

Habéis oído hablar de la distribución de la gracia de Dios que se me ha dado en favor vuestro. Ya que se me dio a conocer por revelación el misterio, que no había sido manifestado a los hombres en otros tiempos, como ha sido revelado ahora por el Espíritu a sus santos apóstoles y profetas: que también los gentiles son coherederos, miembros del mismo cuerpo y partícipes de la promesa en Jesucristo, por el Evangelio.

Palabra de Dios

Evangelio


La manifestación de Dios a los hombres sabios y lejanos es lo que nos cuenta Mateo en el Evangelio. Y el asombro de quienes no quisieron ver al Señor en Belén se hace manifiesto cuando los Magos preguntan por Él. Ojalá, nosotros veamos también la estrella, nuestra estrella, la que nos conduce directamente a cumplir nuestra misión como cristianos.


Lectura del santo evangelio según san Mateo (2,1-12)

Jesús nació en Belén de Judea en tiempos del rey Herodes. Entonces, unos magos de Oriente se presentaron en Jerusalén preguntando: «¿Dónde está el Rey de los judíos que ha nacido? Porque hemos visto salir su estrella y venimos a adorarlo.» 
Al enterarse el rey Herodes, se sobresaltó, y todo Jerusalén con él; convocó a los sumos sacerdotes y a los escribas del país, y les preguntó dónde tenía que nacer el Mesías. 
Ellos le contestaron: «En Belén de Judá, porque así lo ha escrito el profeta: "Y tú, Belén, tierra de Judá, no eres ni mucho menos la última de las ciudades de Judá, pues de ti saldrá un jefe que será el pastor de mi pueblo Israel."» 
Entonces Herodes llamó en secreto a los magos para que le precisaran el tiempo en que había aparecido la estrella, y los mandó a Belén, diciéndoles: «Id y averiguad cuidadosamente qué hay del niño y, cuando lo encontréis, avisadme, para ir yo también a adorarlo.» 
Ellos, después de oír al rey, se pusieron en camino, y de pronto la estrella que habían visto salir comenzó a guiarlos hasta que vino a pararse encima de donde estaba el niño. Al ver la estrella, se llenaron de inmensa alegría. Entraron en la casa, vieron al niño con María, su madre, y cayendo de rodillas lo adoraron; después, abriendo sus cofres, le ofrecieron regalos: oro, incienso y mirra. Y habiendo recibido en sueños un oráculo, para que no volvieran a Herodes, se marcharon a su tierra por otro camino.

Palabra del Señor

Los “Reyes” Magos y la Religión en dialogo con la Cultura por Agustín Ortega



Amor universal y justicia global


"Que los Magos fueron hombres y que, como tales, aparezcan Cabalgatas no es signo de machismo"


(Agustín Ortega).- En los últimos días, se ha suscitado un debate por la decisión, por parte de algunos responsables de gobierno, de convertir a los Reyes Magos en Mujeres Magas. Y, en esta línea, transformar dicho acontecimiento de la fe y de la Navidad en una fiesta que no tenga ninguna connotación religiosa. Trataremos de comentar este hecho y, en especial, el sentido profundo de la Navidad y de los conocidos como Reyes Magos, intentando evitar posturas integristas en un dialogo con el otro y con la cultura.
Pienso, sinceramente, que la decisión de poner a los Reyes Magos como mujeres no ha sido la más acertada, y que ello no se puede justificar por una supuesta igualdad de género. Dejamos primeramente bien claro que, por supuesto, hay que seguir luchando firmemente contra toda discriminación y violencia que sufra la mujer, que sigue padeciendo un machismo, exclusión y maltrato que hay que erradicar de una vez por todas.
Así nos lo muestra la enseñanza del Evangelio y de la Iglesia, por ejemplo el Papa Francisco, que nos llama a seguir profundizado esa esencial realidad femenina de la fe y de la iglesia. Tal como se manifiesta de forma paradigmática en María, la persona más importante para la fe después de Jesús en el Dios Trinitario. María es un ejemplo de mujer digna y testimonio de amor solidario, de persona comprometida y creyente, de ética y mística.
Que los Magos fueron hombres y que, como tales, se los represente en Belenes o Cabalgatas no es signo de machismo, desigualdad de la mujer ni nada por el estilo. Es simplemente tratar de ser fiel a la realidad y al acontecimiento tal como se desarrolló. Es como si, por ejemplo, por una supuesta igualdad de género cogiéramos al niño Jesús y lo transformáramos en niña, a San José en mujer o a cualquier otro personaje histórico; pongamos por caso, a Santa Teresa de Jesús o a Luther King y, en aras de una pretendida igualdad, los convertimos en lo que no son, en hombre o mujer respectivamente. No sería correcto ni coherente con la antropología ni con la realidad cultural, social e histórica.
Como apuntábamos, en esta línea, el acontecimiento de la Navidad y del Nacimiento del Niño Jesús con la adoración de los Reyes Magos, donde la fe cristiana cree que se ha revelado y encarnado Dios, tiene todo este sentido espiritual y religioso. En el Niño Jesús Dios se ha hecho humano y pobre en amor, fraternidad solidaria y justicia con la humanidad, con los pobres de tierra. Para salvarnos y liberarnos así de todo mal, pecado e injusticia, de los ídolos del poder y de la riqueza-ser rico. Es la salvación y liberación integral que nos trae el Dios Encarnado en Jesús que nos regala su amor y vida plena, eterna... Es este acontecimiento salvador y liberador el que van a buscar, a encontrar y a adorar los Reyes Magos.
Por lo tanto, no es posible despojar a este acontecimiento de su trasfondo espiritual y religioso lo que, a su vez, hace posible el dialogo y encuentro con los otros, con las personas y pueblos. Ya que los sentimientos, valores y experiencias de la Navidad como la paz, la fraternidad solidaria y la justicia con los pobres son universales, éticas y espirituales que podemos compartir personas de cualquier creencia, condición e ideología. Este es el significado profundo de la adoración de los Magos y de la Navidad, que son representantes y símbolo real de todas aquellas personas que buscan la verdad, la belleza y el bien, la trascendencia y a Dios mismo.
Tal como aparece en el Evangelio de Mateo, que es junto al de Lucas el que nos narra el nacimiento e infancia de Jesús, los Magos que en el Evangelio no son reyes- esto forma parte de una tradición posterior-, son personas con sabiduría y ciencia, que vienen de pueblos y culturas lejanas en búsqueda. Los Magos guiados por la estrella, por la luz de Dios como Rey verdadero, han venido buscando el acontecimiento mesiánico real. La redención y salvación liberadora, la trascendencia y vida plena, eterna que Dios nos revela en el Niño Jesús.
Los magos no buscan a Herodes, al rey judío ni a la autoridad romana, no quieren al poder y la riqueza. Sino la Sabiduría del Niño Dios, el Mesías Pobre y Liberador con los pobres de la tierra, la Ciencia de Jesús, Rey-Dios Crucificado por el amor fraterno y justicia con las víctimas de la historia. Los magos representan, pues, a ese amor universal y justicia global que trae Dios en Cristo: para todos los pueblos de la tierra desde los excluidos del planeta; en contra de toda marginación y dominación.
Todo esto es el sentido profundo del acontecimiento de los Magos y de la Navidad que hace posible el dialogo y encuentro de la fe con la cultura, de la experiencia religiosa e inter-religiosa y creyente con los no creyentes, con cualquier persona y pueblo. En el respeto mutuo a ese derecho fundamental que es la libertad religiosa y de creencias. En la acogida y valoración de lo bueno, verdadero y bello del otro, de cualquier creencia y religión o de la persona no religiosa. Para la búsqueda del bien común, de la civilización del amor y de la justicia liberadora con los pobres; frente a todo sectarismo e integrismo, sea religioso o ateo, contra cualquier ataque a la libertad real, ética y espiritual, contra toda agresión y violencia.
RD

Oración: UNA LUZ EN EL CAMINO por Florentino Ulibarri



Ahora que no hay novedad en nuestra vida
ni en los caminos de la historia,
ni en nuestra memoria personal y colectiva,
ni en lo que proponen los gurús y la ciencia...
es tiempo de reflexionar y ahondar
en todo lo que llevamos a cuestas,
y en las zonas yermas del mundo
y de las entrañas nuestras.

Ahora que tu palabra rompe nuestros planes,
y las estrellas desaparecen de nuestro horizonte,
y en los caminos se mezclan tantas huellas,
y la vida se nos nubla y cierra...
es tiempo de hacer silencio,
de olvidar los tristes sentimientos
y acoger tu insólita propuesta
de ir al reverso del historia.

Porque en esos lugares
Tú siempre estás a la vista,
esperando nuestra llegada
para cuidar la vida
y ofrecernos tu buena noticia.
¡Qué gran horizonte y tarea, para no aburrirnos,
y recrearnos, en esta época triste y oscura!

¡Vamos a encontrarnos, Señor,
en las encrucijadas y caminos,
en las plazas y en las casas que vivimos.

Fe Adulta

Dime una Palabra por Luis Fernando Crespo SM. Epifanía de Nuestro Señor Jesucristo

01.06

6 de enero
Epifanía de Nuestro Señor Jesucristo

Mt 2, 1-12 Vieron al niño con María, su madre, y cayendo de rodillas lo adoraron


Véante mis ojos, dulce Jesús bueno, véante mis ojos y muera yo luego. Ojos míos, mirad que ya llega al Señor, derretíos en esta mirada. Mirad pupilas de mi ser: las tinieblas cubren la tierra y la oscuridad los pueblos, pero sobre ti amanecerá el Señor, su gloria aparecerá sobre ti. Entonces lo verás, radiante de alegría; tu corazón se asombrará, se ensanchará, cuando vuelquen sobre ti los tesoros del mar. El tesoro de su divina misericordia.

Luis Fernando Crespo SM
Dime una Palabra

LA EPIFANÍA DEL SEÑOR


Hemos recorrido, juntos, ya muchas celebraciones navideñas que nos han llenado, sin duda, el corazón de amor y esperanza. Hoy –y hablemos con propiedad litúrgica—es conmemoramos la Epifanía del Señor: la presentación y ofrecimiento del Niño Dios a todos los pueblos de la Tierra. Los Magos de Oriente representan a todos esos pueblos que, lejos de la nación judía, iban a recibir la Redención de Dios por medio de Jesucristo. Y los tres Reyes Magos también nos traen una fiesta popular y entrañable para mejor sentir nuestra infancia. Y ojalá seamos capaces de entender esta manifestación de Dios con ojos de niño, con mirada infantil

Betania

Tuesday, January 05, 2016

Llamamiento internacional de curas casados al pueblo de Dios



Tras casi cuarenta años de recorrido compartido (7 congresos internacionales, 7 latinoamericanos y otros muchos nacionales), el Movimiento internacional de curas casados  en su actual configuración como Federación Latinoamericana y Federación Europea, tras haberse reunido en un congreso en Guadarrama (Madrid, España), bajo el lema “Curas en unas comunidades adultas”, hemos decidido hacer público este comunicado.

A todo el Pueblo de Dios

Acabamos de celebrar el 50º aniversario de la clausura del Concilio Vaticano II; y las esperanzas y compromisos sembrados por aquel acontecimiento histórico nos han animado a ofrecer una vez más nuestra experiencia y nuestra reflexión como movimiento eclesial y como  integrantes de la comunidad universal de creyentes en Jesús de Nazaret.
En nuestro origen está la reivindicación de un celibato opcional para los curas de la Iglesia católica de Occidente: libertad que debería ser reconocida y respetada no sólo por ser un derecho humano, sino también porque la opcionalidad (y no la imposición) es más fiel al mensaje liberador de Jesús y a la práctica milenaria de las iglesias, así como por estar íntimamente relacionado con el derecho de las comunidades a tener servidores dedicados a su atención, hoy insuficientemente satisfecho.
Pero nuestro recorrido como colectivo ha ido ampliando esa perspectiva inicial –centrada en torno al celibato– para aspirar y avanzar  hacia un modelo de cura no clerical y un tipo de iglesia no asentada férreamente sobre un cura exclusivamente varón, célibe y clérigo.
Durante esos largos años, quienes hoy hacemos este comunicado, hemos estado integrados y comprometidos, con sencillez  y fidelidad, en muchos grupos comunitarios, buscando sentido cristiano a nuestras vidas y ayudando a quienes nos hemos encontrado, a descubrir su dignidad como seres humanos y como hijos de nuestro Padre-Madre Dios.

Desde esos compromisos, nos atrevemos a decir:

  • 1º.-  Estamos convencidos -y en ello coincidimos con otras comunidades y movimientos de iglesia, parroquiales y no parroquiales- de que el modelo de cristianismo mayoritariamente imperante está desfasado; y lejos de ayudar a la implantación del Reinado de Dios y su justicia, es con frecuencia un obstáculo para la vivencia de los valores evangélicos. Un nuevo tipo de iglesia y de comunidades  es urgente para poder aportar algo válido frente a los retos que el ser humano tiene planteados hoy.
  • 2º.- El eje de este nuevo modelo de iglesia debe ser la comunidad, la vida comunitaria de los creyentes en Jesús. Sin esos grupos vivos que comparten su vida y su fe, que intentan descubrir el Reinado de Dios y vivirlo, no hay iglesia. Y no podemos ignorar que las estructuras parroquiales en  un gran porcentaje  son dispensarios de  servicios religiosos y cultuales más que comunidades vivas.
  • 3º.-  Para la renovación de la Iglesia y de las comunidades de creyentes hacia un modelo activamente comunitario de asamblea del Pueblo de Dios, es preciso un cambio estructural; no son suficientes los meros esfuerzos personales.  Hay una inercia de siglos (Estado Vaticano, curias, leyes, tradiciones…) que actúa como un peso muerto y dificulta cualquier reforma progresiva.
  • 4º.-  Nuestro recorrido nos ha hecho experimentar y comprender que el motor  de esa transformación se encuentra en el interior de las mismas comunidades: solamente unas comunidades adultas, maduras, pueden llevar a cabo esa transformación estructural necesaria y urgente. La estructura actual -preferentemente centrada en la parroquia y el culto- no tiende sino a perpetuar el  inmovilismo y a adoptar cambios de forma sin ir al fondo.
  • 5º.-  También hemos comprendido y experimentado que los curas –sean célibes o no: no es esa la cuestión principal- no pueden seguir concentrando todo en sus personas y pretender asumir todas las tareas y responsabilidades. Su misma identidad y la calidad de su servicio imponen una evolución hacia una mayor participación y hacia un pluralismo de modelos en función y en dependencia de las comunidades concretas.
  • 6º.-  Esas comunidades adultas existen ya;  en ocasiones son ignoradas o perseguidas; pero es necesario incentivarlas. Son pequeños grupos de dimensiones reducidas, donde sus componentes se conocen, comparten, viven la igualdad, la corresponsabilidad, la fraternidad y sororidad. Tenemos que seguir luchando por ese estilo de comunidades, perfectamente aceptables dentro de la pluralidad de modelos eclesiales.
  • 7º.- Esa adultez y mayoría de edad les permite adaptarse a las exigencias culturales de nuestro mundo cambiante, vivir y formular la fe de forma y en lenguaje comprensibles  y organizarse desde dentro según sus necesidades. Esas comunidades son libres y ejercen la libertad de los hijos e hijas de Dios; no viven ancladas en el pasado. Su referencia  no es la obediencia, sino la creatividad desde la fe. Y desde ahí, pueden ser entendidas en nuestras sociedades.
  • 8º.- Desde esta óptica, resulta cada vez más contradictoria e injusta la situación de las mujeres: mayoritariamente presentes en la vida eclesial, pero apartadas tradicionalmente de las tareas de estudio, responsabilidad y  gobierno. No existe ningún fundamento para mantener esta discriminación, que además supone la pérdida de un potencial humano irremplazable. Se puede razonablemente esperar al mismo tiempo que su presencia cambiará las estructuras de animación y de gobierno a mejores, más justas y más equilibradas.
  • 9º.- Y, finalmente, es preciso reconocer a estas comunidades el derecho a elegir y encomendar las tareas, servicios y ministerios a las personas que consideren más preparadas y adecuadas para cada tarea, sin distinción de sexo ni de estado. Que puedan de esta forma  llegar a  ser comunidades abiertas, inclusivas, desde la pluralidad y el respeto mutuo.
Hemos encontrado y participamos en comunidades de este tipo. No son una quimera sino una realidad a pesar de sus deficiencias y dificultades. Y estamos decididos a seguir luchando para que cada día sean más numerosas y auténticas.
Este camino no es sencillo.  Somos conscientes de que los compromisos que asumimos, pueden crear problemas: en ocasiones bordeamos la ilegalidad, aunque no por capricho o arbitrariedad; y  sabemos que, con frecuencia, la vida va muy por delante de la normativa legal y que el Espíritu no está sometido a leyes.
Los retos actuales nos exigen abrir caminos de diálogo y encuentro; y en esos campos tan necesitados de cambio, ser creativos, asumir el protagonismo de las comunidades y hacer así realidad aquellas intuiciones y declaraciones del Vaticano II (vida fraterna, solidaria, ecuménica, comprometida por la paz y la justicia con todos los hombres y mujeres de buena voluntad…)  que tanta ilusión despertaron, que fueron arrinconadas como peligrosas y que hoy, con la llegada del papa Francisco, han cobrado actualidad y recuperado su carta de ciudadanía en nuestra Iglesia.
Invitamos a todos los creyentes en Jesús a ser valientes y adentrarse en estas sendas de creatividad, adultez y libertad, para hacer cada día más real el Evangelio de la misericordia y de la responsabilidad ante los seres humanos y ante nuestra Madre Tierra.
6 de enero de 2016.
ATRIO

Raúl Olmos: "Los seguidores de Maciel financian parte del Estado Vaticano"



El periodista Raúl Olmos publica "El imperio financiero de los Legionarios de Cristo"


Invierten millones de dólares de donativos en armamento, preservativos, alcohol o pornografía


"Una transnacional de la religión", así define el periodista Raúl Olmos a losLegionarios de Cristo, después de investigar durante más de un lustro las extensas redes de poder de la congregación fundada por Marcial Maciel.
De los Legionarios se había dicho todo, principalmente lo relacionado a los escándalos de pederastia y a la doble vida de su fundador, pero poco se ha contado acerca del poder económico y la influencia política que despliega en todo el mundo.
Esto es lo que se propone Olmos en El imperio financiero de los Legionarios de Cristo (Grijalbo), un libro que comenzó a circular en diciembre de 2015, que narra y documenta cómo se fue construyendo un emporio que hoy tiene más liquidez que el propio Vaticano.
A partir de decenas de documentos y testimonios de miembros de la congregación -algunos de ellos cercanos colaboradores deMarcial Maciel-, Olmos va hilando una compleja maraña de asociaciones y escuelas con presencia en México, América Latina, Estados Unidos, Canadá y Europa, que llegan a recaudar hasta 300 millones de dólares en donativos que se invierten en decenas de fondos de empresas y compañías y que generan riquezas descomunales en paraísos fiscales.
Los "millonarios de Cristo", se les llama con cierto humor e ironía en México; sin embargo, nadie había documentado la existencia de esa fortuna, la manera en la que Maciel operó para multiplicarla y para obtener influencia e impunidad ante la Santa Sede y ante los gobiernos mexicanos de todo signo político.
"Es una transnacional de la religión, porque tienen no sólo la cuestión educativa, sino apostolados con presencia hasta en Asia", señala el autor, "pero en esta red también hay empresas que creó Maciel en lugares sin un perfil evangelizador; en Panamá, por ejemplo; en las islas Jersey, entre Inglaterra y Francia; Luxemburgo, Suiza... es una gran red de empresas creadas con fines de lucro, que es el punto a cuestionar".
El libro de Olmos arranca con una revelación: los millones de dólares que la Legión invirtió en fondos internacionales con nexos con la industria armamentista (United Technologies Corporation y Ametek Inc); empresas ligadas a la pornografía (Liberty Media, ligada a Private Media Group, o Comcast), el juego (Wynn Resorts), el alcohol (Diageo, Constellation Brands y Heineken) y los anticonceptivos (Johnson & Johnson y Pfizer, entre otras).
Un dato que, según Olmos, es muy Maciel.
"Es la característica de la Legión: Maciel, el hombre de dos o tres caras, que se presentaba como líder moral y era al mismo tiempo un criminal; una doble cara que contagia a la congregación y que la define, al menos en el tipo de fondos en los que durante décadas ha invertido millones de dólares".
La multiplicación de esa fortuna ha construido un poder que, a decir del autor, no ha podido regular ni el Papa Francisco.
Raúl Olmos narra en el libro la compleja relación de la Legión de Cristo con El Vaticano.
En entrevista, el autor aporta un dato más para entender la relación actual de Francisco con la Legión: el 28 de octubre del año pasado, el Papa concedió la indulgencia plenaria a los Legionarios y a su brazo seglar, el Movimiento Regnum Christi, en el marco del 75 aniversario de la congregación, y a petición de su actual director general, Eduardo Robles Gil.
"Cuando llega el Papa Francisco había la expectativa de que él iba a extinguir la congregación, por ser un jesuita. Maciel odiaba a los Jesuitas, los veía como lo contrario a su forma de vida y de ser. Y los propios críticos dentro de la Legión veían con una gran expectativa la llegada de Francisco, quien nombra a un interventor de la legión para revisar sus cuentas. Pero no pasa nada. Y, hace unos meses, otorga la indulgencia plenaria, una especie de perdón", señala Olmos.
-¿Por qué? -se le pregunta.
-Por una razón muy simple; su poder económico es tan grande, que cortarlos de tajo sería cortar un suministro de fondos al Vaticano enorme. Tan solo en donativos, lo que recibe la Legión equivale al presupuesto del Estado Vaticano: 300 millones de dólares. Ellos financian parte del Estado Vaticano. Sería darse un balazo en el pie.
Además, Francisco enfrenta divisiones internas: cuando ha querido hacer reformas, los grupos conservadores lo han acotado, y uno de esos es la Legión -explica Olmos.
De cara a la visita del Papa a México (del 12 al 17 de febrero próximos), el autor de este libro considera que esa indulgencia pudo haber sido una manera de preparar el terreno, un paso previo para que el tema no brinque durante su gira.
El Vaticano se enfrentará a una disyuntiva: no podrá romper con los Legionarios, pues ellos tienen la experiencia de haber organizado la logística y la agenda de los anteriores viajes papales, pero tampoco podrá haber una reconciliación pública.
"El Papa siempre había tenido un discurso de condena hacia Maciel, y de repente la indulgencia, de repente los recibe en audiencias, y de repente va a visitarlos a Jerusalem, donde Juan Pablo II les regaló el Instituto Pontificio Notre Dame para que lo administren. Mi teoría es que lo que está detrás de esto es el poder económico de Los Legionarios y el ser un grupo conservador potente y poderoso, que tiene una gran influencia en el propio Vaticano y en México", señala Olmos.
"La visita no va a ser para un rompimiento, no le convendría a Francisco, aunque tampoco va a haber una reconciliación pública. La Legión va a estar en la visita, va a operar desde las sombras, en logística y estructura", añade.

Entrevista Raul Olmos "El imperio financiero de los Legionarios de Cristo"

(RD/Agencias)