Acompañado por el Cardenal Francisco Javier Errázuriz, llegó hasta sede de la Conferencia Episcopal de Chile, Mons. Pedro Ossandón, electo Obispo Auxiliar de Concepción.
“Lo vamos a echar mucho de menos, porque en el último tiempo ha sido Vicario de la Zona Norte, y tenía una relación extraordinariamente positiva con los sacerdotes, los congregaba, les abría espacios de comunión”, manifestó el Arzobispo de Santiago.
“Conozco muy de cerca a Mons. Ezzati y me da una alegría muy grande trabajar con él desde mi flaqueza y debilidad. El señor sabe cuánto necesito de su gracia y perdón. En esa confianza quiero servir a todos los hombres y mujeres de la Arquidiócesis de Concepción. Quién es uno para arrogarse responsabilidades especiales, pero lo quiero hacer en comunión de todos para que encontremos esos caminos hacia Jesús que nos hacen saltar de gozo”, expresó con gran alegría Mons. Ossandón.
Junto con agradecer la confianza que el Arzobispo de Santiago depositó en él, manifestó su gratitud con Benedicto XVI, ya que su nombramiento revela la cercanía de Dios con nosotros.
Además, le agradeció a la Iglesia de Santiago, Arquidiócesis que le ha visto nacer y crecer como sacerdote.
También agradeció a la Iglesia Latinoamérica, ya que le ha tocado la gracia de servir en el CELAM como profesor del Instituto Teológico Pastoral para América Latina (ITEPAL), con sede en Bogotá.
Hijo espiritual de Mons. Carlos González, compartió, con gran emoción, el regalo que le diera antes de partir a la casa del Padre: su anillo episcopal y solideo. “Yo no supe cómo reaccionar porque estaba preocupado de su salud, además pensé que era una pérdida de tiempo, mejor que se lo regale a alguien que vaya a ser obispo. Me dijo, cuando le pidan ser obispo, acepte”.
Luego, dedicó una palabra a las personas que conoció por su paso por los sectores más populares de Santiago, una gracia: “Voy a darle las gracias a la Iglesia de Santiago celebrando la misa en la Parroquia San Cayetano de la Legua, donde aprendí a ser sacerdote y a aterrizar. No tengo el derecho a hacer de mi sacerdocio una propiedad privada, ni siquiera cuestionarme, ya que en esos sectores uno descubre que el sacerdocio es el pan vivo bajado del cielo y que hay que entregarlo”.
El padre Pedro Ossandón recibirá la consagración episcopal el 12 de diciembre, fiesta de la Virgen de Guadalupe, en la Catedral de Concepción, a las 19 horas.
Fuente: Prensa CECh
Nuestra felicitaciones al Padre Pedro, a quien conocemos y estimamos mucho.
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