Thursday, November 30, 2023

"Mi homosexualidad es un regalo de Dios, especialmente en mi vocación sacerdotal”


“Me di cuenta de que era gay cuando tenía 35 años. Sólo a esta edad pude admitirlo ante mí mismo. Luego busqué ayuda terapéutica. Aprendí a mirarme con misericordia. Soy gay, eso es algo bueno y eso es lo que Dios quería”. Es la confesión de Uwe Grau, un sacerdote alemán que es párroco en Biberach

"Ya no quiero tener que ocultar mi homosexualidad. Para mí es un regalo de Dios, especialmente en mi vocación sacerdotal”

“En general, la acogida fue muy positiva. Mi jefe, el párroco principal de nuestra unidad de atención pastoral, que incluye nueve parroquias, ha recibido llamadas de vez en cuando que estaban molestas con él por esto. Pero nunca me contactaron personalmente, lo cual creo que es una pena”

“Me di cuenta de que era gay cuando tenía 35 años. Sólo a esta edad pude admitirlo ante mí mismo. Luego busqué ayuda terapéutica. Aprendí a mirarme con misericordia. Soy gay, eso es algo bueno y eso es lo que Dios quería”. Es la confesión de Uwe Grau, un sacerdote alemán que es párroco en Biberach, que decidió 'salir del armario' hace dos años en la campaña #OutInChurch y que atiende espiritual y pastoralmente a cristianos quer en Ulm. Para él, esa confesión fue algo “liberador”, aunque no todos los han entendido. “Ya no quiero tener que ocultar mi homosexualidad. Para mí es un regalo de Dios, especialmente en mi vocación sacerdotal”, señala en entrevista con Katholisch.

“En general, la acogida fue muy positiva. Mi jefe, el párroco principal de nuestra unidad de atención pastoral, que incluye nueve parroquias, ha recibido llamadas de vez en cuando que estaban molestas con él por esto. Pero nunca me contactaron personalmente, lo cual creo que es una pena”, señala el sacerdote, quien también reconoce que recibió cartas anónimas insultándolo.

“Yo digo que Dios nos dio la sexualidad como un buen regalo que enriquece y llena nuestra vida. Dios es amor y cuando las personas se aman unas a otras, eso está muy bien a cualquier edad, ya sea heterosexual o queer. En nuestra Iglesia, cualquier cosa que tenga que ver con la sexualidad inmediatamente parece ser un problema. Pero la sexualidad en todas sus formas es un regalo de Dios. La sexualidad debe ser algo hermoso y satisfactorio. La Biblia está llena de hermosas imágenes de amor entre dos personas. También se utilizan una y otra vez como imágenes del amor entre Dios y nosotros, los humanos”, señala.


“Si tomamos en serio la interpretación bíblica actual y los descubrimientos de las ciencias humanas -prosigue Uwe Grau-, la homosexualidad no es un desarrollo extraño del ser humano, ni un pecado, ni siquiera una enfermedad. Si nosotros, como institución eclesiástica, fuéramos abiertos sobre el hecho de que tenemos muchos empleados de la Iglesia que son homosexuales, incluidos nosotros, los sacerdotes, recuperaríamos más credibilidad. En cualquier caso, ya no quiero tener que ocultar mi homosexualidad. Para mí es un regalo de Dios, especialmente en mi vocación sacerdotal”.

Bendición de parejas homosexuales

En este sentido, Grau reconoce que le gustaría ver en la Iglesia “un enfoque más abierto hacia la sexualidad y los estilos de vida queer” y es muy partidario de bendecir a las parejas del mismo sexo que quieren decirse sí ante Dios. “Dios no hace excepciones. En Ulm celebramos servicios religiosos en los que también bendecimos a parejas y esta oferta es muy bien recibida. Estoy muy satisfecho. Espero volver a bendecir a una pareja gay el próximo año. Los dos se preparan intensamente para la celebración y se concentran mucho en su fe. Esto es realmente lindo”, reconoce.

Grau está a la espera del modelo litúrgico para estas celebraciones que está elaborando la Conferencia Episcopal Alemana, tal y como se decidió en el Camino Sinodal. “Sé que otros sacerdotes bendicen a las parejas del mismo sexo, pero no lo hacen público. Creo que es hora de que nos hagamos cargo de ello. Existe un miedo enorme al cambio... y a perder poder. Pero siempre deberíamos preocuparnos primero por las personas. En el anuncio tenemos una misión para el pueblo que nos ha sido confiado. ¿Y cómo podemos ser creíbles si no abordamos abiertamente las cuestiones que nos preocupan como seres humanos?”, se pregunta.

RD

 

¿Cómo celebrar la vida en medio de tanto sinsentido? por Alberto Ares sj



Ayer llegaba de viaje de Ucrania y Polonia, después de una visita a nuestros equipos del Servicio Jesuita al Refugiado (JRS) y del XV Aniversario de JRS Ucrania. Como os imaginaréis una realidad muy dura en estos contextos de guerra. ¿Cómo celebrar la vida en medio de tanto sinsentido?

La celebración fue un verdadero milagro, pues las alarmas antiaéreas nos respetaron en la tarde en la que tuvo lugar. Hubo en el aniversario un tiempo para el arte que nos ayuda a expresar la profundidad del alma humana. Una joven madre ucraniana, fotógrafa, desplazada por la guerra y beneficiaria de los servicios del JRS en Lviv, presentaba una hermosa exposición fotográfica de retratos de niños que viven en nuestros albergues.

En sus rostros muestran la inocencia, la alegría y también el profundo dolor que les ha tocado vivir desde el inicio de la guerra. La fotógrafa compartió su testimonio vocacional en medio de tanta violencia y el reto que ha supuesto sacar adelante a un hijo autista, viviendo un desplazamiento continuo.

Algo que me impacto mucho fue la visita a uno de los cementerios. Cada día desde que empezó la guerra en nuestra parroquia, mañana y tarde se celebran funerales por soldados muertos, de esos que no salen en las noticias de ninguno de los dos bandos. En este cementerio se abrió un espacio para estos soldados.

Visité el cementerio con un joven jesuita ucraniano, y rezamos ante las tumbas de casi toda su clase del colegio, que ya están allí. ¿Cómo celebrar la vida en medio de tanto sinsentido?

Esta fragilidad y vulnerabilidad está siendo un momento de gracia para el JRS en Europa, pues nos está ayudando a crecer como una familia, cuidando los unos de los otros. Esto nos decían un grupo de familias ucranianas que se encuentran en los centros de acogida del JRS: «Estamos muy agradecidos por vuestra presencia, ya que significa mucho para nosotros y para nuestros hijos. A vuestro lado nos sentimos seguros, protegidos y apoyados. Hoy estamos muy contentos por vuestra cercanía y apoyo».

¿Cómo celebrar la vida en medio de tanto sinsentido? Celebramos la vida en estos momentos complejos cuando cuidamos, cuando somos más familia, y cuando vislumbramos cómo el Dios de la Vida sigue resucitando y abriéndose paso ante tanto dolor y sinsentido.

Alberto Ares sj
pastoralsj
 

Wednesday, November 29, 2023

Memoria Calcarea. UAH

 


“Memoria calcárea” es una obra liderada por Pablo Walker SJ, capellán de la Universidad Alberto Hurtado, en conmemoración al Comité Pro Paz y a los familiares y víctimas del golpe de Estado.

Estar o no estar, ¿esa es la cuestión?

 


Recientemente, la alcaldesa de París ha anunciado que dejará la red social X –lo que anteriormente era Twitter, y que la mayoría lo seguimos llamando así–. Entre su argumentario aparecen problemas como la violencia emergente, la irrupción de potencias extranjeras, la propagación de bulos y el peligro para las democracias entre otros muchos riesgos. Algo que no sorprende pero que al mismo tiempo llama la atención, pues en Francia siempre se ha hecho bandera de una particular visión de la libertad de expresión –sobre todo en asuntos aún más peliagudos que este–.

Más allá de la afinidad o no con la alcaldesa francoespañola, está claro que la verdad y la riqueza del pensamiento están en peligro, atacadas por la ira de la opinión pública –y anónima al mismo tiempo– y del interés económico y político de los algoritmos. Y es evidente también que las democracias del siglo XXI tendrán que bregar con las redes sociales, capaces de viralizar opiniones y mentiras, y buscar la verdad y la justicia en el mundo de las emociones y de la post verdad, donde tan bien se mueven los populismos. Un reto tan difícil como necesario e inquietante.

Sin embargo, creo que las reacciones como esta –legítimas y respetables, por otra parte– no pueden abocarnos a un dilema de estar o no estar en las redes sociales, pese a que muchos lo hayamos pensado en más de una vez. Hay otra pregunta que debemos hacernos a nivel personal: ¿cómo queremos estar –en las redes sociales y en el mundo– sabiendo que a veces te pueden dar por todos los lados, e incluso si no son los mejores lugares? ¿Qué actitud hay que tomar sabiendo que en ocasiones hay espacios que tienen más de guerra que de diálogo profundo y sereno? ¿Cómo convivimos con el que piensa distinto? ¿Podemos ser luz en el caos y constructores en el tiempo de la deconstrucción? ¿La huida es una respuesta? ¿Cómo estamos en las fronteras? Ya sabemos cómo funciona el algoritmo y qué despiertan en nosotros las redes, pero es obvio que no todas las formas de estar son iguales y que donde nos la jugamos, sobre todo, es en el modo de estar y de ubicarnos en la realidad que a cada uno nos toca vivir, aunque no sea fácil.

No se trata sólo de estar o no estar, se trata también de cómo queremos estar.

Álvaro Lobo sj
pastoralsj