Friday, June 22, 2018

CVX SECUNDARIOS EN SANTIAGO. PARTICIPACIÓN EN LA MARCHA POR EL ORGULLO


Conversamos con Estela, Alex, Carolina, Antonia y Josefina integrantes del Consejo de Servicio de los Secundarios en Santiago de la CVX (Comunidad de Vida Cristiana) quienes explican el proceso seguido para la participación de los cevequianos secundarios en la Marcha del Orgullo






Wednesday, June 20, 2018

El fin del silencio por Lucetta Scaraffia

Pintada alusiva a abusos sexuales a menores por parte del clero

La cuestión de los abusos sexuales hacia personas más débiles –mujeres y niños– está emergiendo con fuerza en las sociedades occidentales, y está ejerciendo una transformación radical en la sociedad y la moral colectiva. Pero hay un aspecto del problema que genera en muchos estupor y perplejidad: ¿Cómo es posible que los testigos hayan esperado tanto tiempo antes de denunciar? ¿Por qué tantos años de silencio?
También los abusos tienen una historia que explica muchas cosas. La revolución sexual y la feminista, revoluciones que han cambiado las sociedades occidentales en las últimas décadas del siglo XX no solo han alcanzado algunos de los objetivos que se habían propuesto, sino que también han puesto en marcha transformaciones complementarias imprevistas, como precisamente el surgir de la cuestión de los abusos a menores.
Pensándolo bien parece paradójico que una revolución que se proponía convertir en lícitas y practicables todas las formas de relación sexual –hay casos documentados que abogan por que las relaciones sexuales también deberían implicar a los niños– en lugar de eso haya conducido a una renovada severidad justo en esta materia ¡Enésima prueba de la heterogénesis de los fines! Aquello que ha permitido a las víctimas hablar, decir o que hasta ese momento era considerado indecible, es el final de todo tabú relativo al sexo. Por tanto también de los tabúes relativos a la palabra que nombra el sexo para denunciarlo.

Miedo a denunciar

Primero las víctimas temían, y con razón, que las denuncias –que obviamente comportaban la transgresión de este tabú– habrían conllevado la estigmatización también de ellas mismas, que habían padecido los abusos, y no solo de los agresores. Tenían por tanto buenos motivos para callar, para defenderse de lo que podía convertirse en otra posible forma de violencia.
La revolución de las mujeres, en el mismo periodo, ha introducido en el orden del día el desnivel de poder dentro de las relaciones sexuales, un tema hasta ese momento desatendido frente a interpretaciones que se extendían más bien en los aspectos lícitos o ilícitos y en las posibles consecuencias. Las mujeres, que siempre han gozado de un poder inferior al de los hombres, han denunciado en cambio el uso del poder en las relaciones sexuales, del cuál eran casi siempre víctimas.

Búsqueda de la verdad

Estas dos consecuencias de las revoluciones del siglo XX –la posibilidad de hablar de sexo y de denunciar las injusticias sin levantar sospechas sobre uno mismo, revelando la trama de poder subyacente– han abierto las puertas a la nueva sensibilidad frente a los abusos sexuales, que hoy condenamos con severidad escuchando las palabras de las víctimas. Se trata de una revolución recién iniciada, cuyos efectos se hacen oír desde hace poco y cuyas consecuencias aún no podemos prever.
Una que ya vemos es que ahora las instituciones no pueden garantizar nada a los acusados: cada uno debe responder de sí mismo, en un clima en que la búsqueda de la verdad ha cancelado la antigua tentación de esconder el mal para salvar la imagen de la institución a la que pertenece, sea la familia, el colegio, el equipo de deporte o a comunidad religiosa.
Esta nueva severidad, esta búsqueda de la verdad ya compartida debería, con el tiempo, disminuir los casos de abusos, y sobre todo hacer que todo el mundo sea más consciente del mal que todo esto comporta. Lo esperamos sobre todo de la Iglesia católica, donde el abuso sexual a menudo es precedido y acompañado de abusos de autoridad y conciencia, y donde la decisiva intervención de Benedicto XVI primero y de Francisco ahora está siguiendo un camino valiente en la búsqueda de la verdad. Incluso cuando esta es incómoda, muy incómoda.

Lucetta Scaraffia
Mujer Iglesia Mundo

Vida Nueva

La lista de los sacerdotes condenados por la justicia civil y canónica por abusos contra menores en Chile



En total, son 40 los clérigos que han sido sentenciados a cumplir condena: 18 durante procesos civiles y 22 en tribunales eclesiásticos.
SANTIAGO.- La lista de los clérigos que han sido condenados, tanto por la justicia civil como la canónica, por delitos de abusos contra menores de edad en Chile, mientras ejercían sus labores ministeriales. Eso fue lo entregado por la Conferencia Episcopal a Emol. 

La Iglesia Católica cuenta con un ordenamiento jurídico propio, el cual responde ante las directrices del Vaticano, por lo que trabaja de forma separada a la justicia civil.

En consecuencia, según han explicado expertos canonistas, algunas denuncias por este tipo de ilícitos llegan a oídos del clero y son investigados por éste, pero no son indagados por el Poder Judicial, ya que a veces las víctimas deciden no acudir a las instancias civiles. 

Lo anterior, explica en parte porque los nombres de presbíteros condenados no se repiten en ambas listas. Además, podría suceder que casos que ya fueron zanjados por tribunales civiles, continúan siendo investigados en el ámbito eclesiástico. 

Otra razón es que dentro del derecho canónico -a diferencia del civil- existe la facultad de levantar la prescripción para delitos graves contra menores, lo que brinda un mayor período de tiempo para la persecución del crimen. Así, sacerdotes que no pudieron ser sentenciados en el ámbito civil, sí fueron condenados por la Iglesia, como es el caso del ex párroco de El Bosque, Fernando Karadima.

Condenados por la justicia civil 

1. Richard Aguinaldo Apóstol, misionero del Verbo Divino. 

2. Audín Araya Alarcón, salesiano. 

3. Víctor H. Carrera Triviño, diocesano de Punta Arenas. 

4. Francisco Cartes Aburto, claretiano. 

5. Rodrigo Gajardo Figueroa, de los padres de Schoenstatt. 

6. Jorge Galaz Espinoza, de la Obra Don Orione. 

7. Juan Henríquez Zapata, diocesano de Valparaíso. 

8. Waldo Ignes Olguin, diocesano Temuco. 

9. Jaime Low Cabeza, diocesano de Punta Arenas. 

10. Marcelo Morales Márquez, salesiano. 

11. Ricardo Muñoz Quinteros, diocesano de Melipilla. 

12. José Miguel Narváez Valenzuela, Ancud (era diácono en tránsito al sacerdocio). 

13. Eduardo Olivares Martínez, diocesano de Valparaíso. 

14. John O’Reilly Daly, Legionario de Cristo. 

15. Juan Carlos Orellana Acuña, diocesano de San Felipe. 

16. Orlando Rogel Pinuer, diocesano de Villarrica. 

17. Francisco Valenzuela Sanhueza, diocesano de San Felipe. 

18. Un sacerdote del clero diocesano de Santiago ya fallecido. 


Condenados por la justicia canónica 

1. Gerardo Araujo Sarabia, franciscano de nacionalidad peruana. 

2. René Benavides Rives, diocesano de San Felipe. 

3. Jorge Baeza Ramírez, diocesano de Chillán. 

4. José Luis Díaz Atilano, Legionario de Cristo. 

5. Nibaldo Escalante Trigo, diocesano de La Serena. 

6. Jaime Guzmán Astaburuaga, jesuita. 

7. Julio Raúl Inostroza Caro, diocesano de San Felipe. 

8. Pablo Isler Venegas, diocesano de Temuco. 

9. Fernando Karadima Fariña, diocesano de Santiago 

10. Carlos Manríquez Rebolledo, diocesano de Rancagua 

11. Marcelo Méndez Gloor, mercedario 

12. Domingo Mileo Toledo, franciscano 

13. Luis Núñez Núñez, de la congregación Misioneros de la Sagrada Familia 

14. Cristián Precht Bañados, diocesano de Santiago 

15. Casiano Rojas Viera, diocesano de Copiapó 

16. Roberto Salazar Soto, de la congregación Misioneros de san Francisco de Sales 

17. Alfredo Soiza-Piñeyro Vega, diocesano de Santiago 

18. Héctor Valdés Valdés, de la congregación Misioneros de san Francisco de Sales 

19. Mardoqueo Valenzuela Morales, diocesano Temuco 

20. Un sacerdote religioso ya fallecido 

21. Un sacerdote diocesano ya fallecido 

22. Un sacerdote religioso ya fallecido

Fuente: emol

DECLARACIÓN PÚBLICA ANTE CRISIS MIGRATORIA Y HUMANITARIA DE EE.UU.

Migrantes en la frontera EE.UU. y México

Las organizaciones y personas aquí firmantes expresamos nuestro más profundo dolor y rechazo ante la medida que separa a niños y niñas de sus padres por razones migratorias en Estados Unidos. Y hacemos un llamado las autoridades de este país a firmar la Convención de los Derechos del Niño y la Niña y a todos nuestros países a revisar y hacer cambios en sus políticas migratorias para garantizar que respeten los Derechos Humanos de las niñas y los niños. A su vez, invitamos a todas las personas y naciones de nuestro continente a asumir una responsabilidad compartida de hacer frente a los problemas sociales de nuestra región como única forma de encontrar  soluciones a largo plazo a los problemas migratorios. 

Desde principios de mayo del 2018 (1), con la implementación de la política de Tolerancia Cero contra la inmigración, el gobierno de Estados Unidos ha separado 2,342 niños de sus familias en la frontera con México. Esta política lleva a que se trate como criminales a personas indocumentadas que entran al país de manera no regular, lo que lleva a medidas tales como la separación de hijos de sus padres.

Este momento de sufrimiento nos recuerda que Estados Unidos es el único país que no ha ratificado la Convención sobre los Derechos del Niño y la Niña, acuerdo que explicitamente protege a los niños de estar separados de sus padres. Asimismo, llega en un momento en el cual Estados Unidos anunció que se está retirando voluntariamente del Consejo de Derechos Humanos.

El artículo 9 de la Convención de los Derechos del Niño y la Niña señala que: “ Los Estados Partes velarán porque el niño no sea separado de sus padres contra la voluntad de éstos, excepto cuando, a reserva de revisión judicial, las autoridades competentes determinen, de conformidad con la ley y los procedimientos aplicables, que tal separación es necesaria en el interés superior del niño”.

Sin embargo, no debemos focalizarnos sólo en los problemas de la política migratoria norteamericana, sino que también debemos mirar las raíces de este problema: Las personas que migran hacia EE.UU. lo hacen, principalmente, escapando del hambre, la pobreza y de la violencia que hay en sus respectivos países, y que son generadas por los altos niveles de desigualdad que hay dentro y entre nuestros países americanos. Es por esto que afirmamos que el problema debemos abordarlo desde una perspectiva más amplia que sólo desde la migración: Es un problema de desigualdad dentro y entre los países. Para avanzar en cambiar esta realidad son todas las personas e instituciones -del mundo público, privado y de la sociedad civil-las que pueden hacer la diferencia. Y, como lo plantea la Agenda de Desarrollo Sostenible, sólo a través de alianzas globales podremos solucionar los problemas globales.

Como organizaciones que trabajamos en materia social, afirmamos que esta separación es una violación indefendible de los derechos civiles de los niños y las niñas: Un niño o niña es, antes que migrante, una persona y, como tal, en primer lugar se deben respetar sus derechos. Es por eso que hacemos los siguientes llamados a la acción:

● Pedimos al Gobierno de Estados Unidos que impida la separación de niños y    niñas migrantes de sus padres. Asimismo, invitamos a las autoridades de este país ratificar su adhesión a la Convención Internacional de los Derechos del Niño y la Niña, para así resguardar la infancia sana y digna de nuestro        continente y planeta. 

●Pedimos a los gobiernos de los países americanos, a la Organización de Estados Americanos (OEA), a la Corte Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), y a otros organismos de representación continental a que se pronuncien en contra de esta política migratoria. Y, a su vez, que se comprometan a iniciar un proceso de reflexión y diseño de políticas que nos permitan avanzar en  estrategias efectivas de superación de pobreza, protección de derechos, cooperación continental y disminución de desigualdades dentro y entre nuestros países.  

● Pedimos a todas las personas que habitan nuestro continente a que se  pronuncien en contra de esta política migratoria a través de las redes sociales (#LasFamiliasDebenPermanecerUnidas y #FamiliesBelongTogether), exigiendo que se respeten los derechos de las niñas y los niños. A su vez, les hacemos la invitación a comprender que la única forma de solucionar los problemas de pobreza y exclusión de nuestros propios países es desde una perspectiva local y global.

Hoy, como ciudadanos del continente Americano, tenemos la responsabilidad    inalienable y, a su vez, la capacidad de cambiar la realidad. Sólo con nuestra acción colectiva podremos lograrlo.                   

(1) Antes de que se anunciara esta política de Tolerancia Cero, ya existían instalaciones para alojar a niñas y niños migrantes (denominados MENAS - Menores No Acompañados) en EEUU. La diferencia ahora es el perfil del niño: Antes eran adolescentes no acompañados, y ahora se suman niñas y niños menores que son separados de sus padres (algunos de estos niños y niñas son lactantes que están sufriendo las consecuencias de una separación brusca de sus madres en un momento crucial para su desarrollo tanto físico como emocional). 


Organizaciones firmantes: 

Aldeas Infantiles
América Solidaria
Asociación Adapt Chile
Comunidad de Organizaciones Solidarias
Comunidad Mujer
Corporación Dolores Sopeña
Corporación Moviliza
Corporación Nuestra Casa
Educación 2020
EducAfrica
Fundación Abrazarte
Fundación Apoyo Adopción
Fundación Aldea
Fundación Ayla
Fundación Best Buddies Chile
Fundación Camino
Fundación Colunga
Fundación Consejo de Curso 
Fundación Cristo Vive
Fundación CIDENI Centro Iberoamericano de Derechos del Niño
Fundación de Ayuda al Niño Oncológico Sagrada Familia
Fundación Desarrollo Educativo
Fundación Don Bosco
Fundación Fútbol Más
Fundación Infancia Chile
Fundación Ingenieros Sin Fronteras Chile
Fundación Junto al Barrio
Fundación Leche para Haití
Fundación María Jesús Vergara
Fundación Mis Talentos
Fundación Panal
Fundación Para la Confianza
Fundación Pléyades
Fundación Probono
Fundación Ronda
Fundación Santa Clara
Fundación Scalibrini
Fundación Sembrar Futuro
Fundación Sonrisas
Fundación Superación de la Pobreza (FUSUPO)
Fundación Trabajo en la Calle
Fundación Trascender
Fundación UNes Chile
Fundación Vivienda
Huella Local
Ideas para la Infancia
Interpreta 
INCAMI
Mesa de Organizaciones de la 
Odisea
Psicólogos Voluntarios de Chile
Red Voluntarios de Chile

Otras Organizaciones inscritas en la Web:  

https://bit.ly/2MbtzLl


Personas Firmantes inscritas en la Web:

https://bit.ly/2K3ba2U  



Tuesday, June 19, 2018

Laicos de Osorno: Juan Carlos Claret responde las consultas de la Deutsche Welle


Juan Carlos Claret contesta a Deutsche Welle, las siguientes preguntas
1.- Sabemos que la comunidad de Osorno está fracturada por el caso del obispo Barros- Pues, ¿qué tipo de medidas de reparación se han acordado en este viaje para las victimas de abusos sexuales?

2.- Piensa Ud. que tras la intervención del Papa Francisco después de pedir perdón y ahora con la visita de sus enviados especiales a Chile, ¿será posible restituir la confianza de los católicos en la Iglesia o estamos ante un divorcio sin retorno?


Todo el mundo a nuestro alcance por Sergio Redondo

Todo el mundo a nuestro alcance

¿De qué manera ha cambiado el mundo con la llegada de Internet? Echemos un repaso al mundo de hoy y veamos cómo hay cosas que han cambiado para siempre.

Todos estamos de acuerdo en que Internet ha sido una de las grandes revoluciones tecnológicas de la historia de la humanidad —y si quitamos lo de ‘tecnológicas’, también. Pero, ¿hasta qué punto Internet ha revolucionado nuestras vidas? Algunos tan solo son capaces de atisbar una mínima porción del gran cambio que han experimentado nuestras sociedades con el advenimiento del mundo digital, sin embargo, el alcance de este y sus efectos llega hasta cotas realmente extraordinarias, tanto para bien como para mal, aunque en este texto preferimos fijarnos solo en las buenas.

A golpe de clic

Gracias a Internet, todo está mucho más cerca. Las distancias se han acortado, y no solo las físicas, sino también las relacionales. Hace apenas unos años considerábamos impensable la posibilidad de establecer una relación de amistad (y sí, digo amistad) con alguien de Sidney, Ciudad del Cabo o Ushuaia. O al menos, a no ser que hubieses podido disfrutar de algún tipo de intercambio estudiantil en su momento, o que por razones de trabajo te hubieses visto obligado a cambiar de residencia.
Hoy día, basta con hacer clic para poder establecer todo tipo de relaciones. Posiblemente, muchas de ellas posean un velo de superficialidad y en parte incluso de mentira, pero no cabe duda que la posibilidad de simplemente conocer a más gente es casi infinita.
Por otro lado, con Internet parece como si todos viviésemos en un mundo más pequeño donde todos podemos saber de cualquier lugar que nos interese. Da igual lo lejos que se encuentre aquello que nos interese o preocupe: con asombrosa facilidad podemos obtener cualquier tipo de información relacionada.

Aprender, más fácil que nunca

Que la educación es un privilegio parece ya casi una exageración. En Internet existen fantásticos repositorios de información gracias a los que cualquiera de nosotros, recurriendo a sus recursos, podemos acceder a unos niveles de formación que hace unos años habría sido realmente inimaginable.
¿Que queremos aprender filosofía? Pues ahí tenemos tanto la Stanford Encyclopedia of Philosophy como la Internet Encyclopedia of Philosophy con multitud de artículos de una amplia variedad de temas.
¿Que estamos más interesados en el mundo del trading? Youtube posee una gran cantidad de canales, tanto profesionales como amateurs, en los que tener tanto una primera toma de contacto con el mundo de la inversión como para profundizar en los conceptos claves.
Da igual la materia que nos interese: en Internet existe una comunidad de usuarios que comparte nuestras inquietudes y que está dispuesta a compartir sus conocimientos para que sean más los que podamos aprovecharnos de sus ventajas y virtudes.
Existen además plataformas creadas para facilitar el acceso a educación de calidad, como por ejemplo Coursera, Khan Academy, Udemy, Miriadax y muchos más.
Por supuesto, para poder acceder a esta educación es requisito indispensable disponer de conexión a Internet, y todos sabemos que aún existen comunidades para las que este acceso suena aún como un sueño lejano.

Pensar en grande, trabajar en pequeño

Resulta asombroso observar cómo ha cambiado el mundo laboral. Y no nos referimos a la cuestión de los salarios ni a las condiciones laborales. No, nuestra visión pretende ir un poco más allá. Concretamente a cómo se organizan actualmente las nuevas empresas. Cada vez son más las compañías que nacen a partir del sueño de un emprendedor que, en lugar de recurrir a fuerza de trabajo local, es capaz de construir un equipo totalmente distribuido, con miembros que proceden de todas las partes del mundo y que, gracias a las nuevas tecnologías —recordemos, las distancias se han acordado, todo está a golpe de clic—, pueden mantener reuniones a diario, trabajar de forma colaborativa en distintos proyectos e incluso desarrollar productos o aplicaciones compartiendo herramientas online.
Todo un cambio de modelo que, crucemos los dedos, esperamos que finalmente llegue a todos lados para que nadie se quede atrás en esta carrera del progreso.
entreParéntesis

Mañana: Charla: Reírnos hoy en tiempos difíciles en el Centro de Espiritualidad Ignaciana


“Si no se conserva el sentido del humor, es muy difícil ser feliz”, dice el Papa Francisco en la Oración del buen humor.

¿Hay algo bello en nuestro entorno hoy? ¡Seguro que sí! Podemos mirarnos al espejo y reconocer nuestra valentía y belleza, encontrando motivos para “reírnos” hoy en tiempos difíciles.

Busquemos dentro de lo que hacemos y decimos, y encontremos motivos para reír, seamos capaces de tener una mirada de altura sobre la realidad que nos rodea. Como lo dice Francisco, “La sencillez y buena dosis de sentido del humor permiten vivir en armonía consigo mismo y con los demás”. Atrevámonos a sonreír dentro del vendaval que vivimos.
DESTINATARIOS: Público en general.
OBJETIVO GENERAL: Diferenciar la alegría y felicidad para descubrir una mirada de humor sobre la vida y realidad. Ayudar a reinventarse en la capacidad de vivir la espiritualidad con mayor alegría.
APRENDIZAJE ESPERADO DEL PARTICIPANTE:  Aprender a ver lo bello que pasa en nuestro entorno y desear vivir con mayor humor.
METODOLOGÍA: Charla expositiva y trabajos.

FECHA: 20 junio (1 sesión) | 19:00 a 21:00 hrs. | Edificio P. Arrupe

Valor: $ 7.000

ESTA CHARLA SERÁ DIRIGIDA POR: Carlos González, publicista y diplomado en Teología de la Pontificia Universidad Católica. Colaborador del Centro de Espiritualidad Ignaciana.

CVX Adultos Santiago: Invitación a "Diálogo Ignaciano": EXHORTACIÓN APOSTÓLICA GAUDETE ET EXSULTATE DEL PAPA FCO.. SOBRE EL LLAMADO A LA SANTIDAD EN EL MUNDO ACTUAL


Participantes

Claudia Leal

Tony Mifsud sj


ALGUNAS NOTAS DE LA SANTIDAD EN EL MUNDO ACTUAL


110. Dentro del gran marco de la santidad que nos proponen las bienaventuranzas y Mateo 25,31-46, quisiera recoger algunas notas o expresiones espirituales que, a mi juicio, no deben faltar para entender el estilo de vida al que el Señor nos llama. No me detendré a explicar los medios de santificación que ya conocemos: los distintos métodos de oración, los preciosos sacramentos de la Eucaristía y la Reconciliación, la ofrenda de sacrificios, las diversas formas de devoción, la dirección espiritual, y tantos otros. Solo me referiré a algunos aspectos del llamado a la santidad que espero resuenen de modo especial.
111. Estas notas que quiero destacar no son todas las que pueden conformar un modelo de santidad, pero son cinco grandes manifestaciones del amor a Dios y al prójimo que considero de particular importancia, debido a algunos riesgos y límites de la cultura de hoy. En ella se manifiestan: la ansiedad nerviosa y violenta que nos dispersa y nos debilita; la negatividad y la tristeza; la acedia cómoda, consumista y egoísta; el individualismo, y tantas formas de falsa espiritualidad sin encuentro con Dios que reinan en el mercado religioso actual.

Aguante, paciencia y mansedumbre

112. La primera de estas grandes notas es estar centrado, firme en torno a Dios que ama y que sostiene. Desde esa firmeza interior es posible aguantar, soportar las contrariedades, los vaivenes de la vida, y también las agresiones de los demás, sus infidelidades y defectos: «Si Dios está con nosotros, ¿quién estará contra nosotros?» (Rm 8,31).Esto es fuente de la paz que se expresa en las actitudes de un santo. A partir de tal solidez interior, el testimonio de santidad, en nuestro mundo acelerado, voluble y agresivo, está hecho de paciencia y constancia en el bien. Es la fidelidad del amor, porque quien se apoya en Dios (pistis) también puede ser fiel frente a los hermanos (pistós), no los abandona en los malos momentos, no se deja llevar por su ansiedad y se mantiene al lado de los demás aun cuando eso no le brinde satisfacciones inmediatas.
113. San Pablo invitaba a los romanos a no devolver «a nadie mal por mal» (Rm 12,17), a no querer hacerse justicia «por vuestra cuenta» (v.19), y a no dejarse vencer por el mal, sino a vencer «al mal con el bien» (v.21). Esta actitud no es expresión de debilidad sino de la verdadera fuerza, porque el mismo Dios «es lento para la ira pero grande en poder» (Na 1,3). La Palabra de Dios nos reclama: «Desterrad de vosotros la amargura, la ira, los enfados e insultos y toda maldad» (Ef 4,31).
114. Hace falta luchar y estar atentos frente a nuestras propias inclinaciones agresivas y egocéntricas para no permitir que se arraiguen: «Si os indignáis, no lleguéis a pecar; que el sol no se ponga sobre vuestra ira» (Ef 4,26). Cuando hay circunstancias que nos abruman, siempre podemos recurrir al ancla de la súplica, que nos lleva a quedar de nuevo en las manos de Dios y junto a la fuente de la paz: «Nada os preocupe; sino que, en toda ocasión, en la oración y en la súplica, con acción de gracias, vuestras peticiones sean presentadas a Dios. Y la paz de Dios, que supera todo juicio, custodiará vuestros corazones» (Flp 4,6-7).
115. También los cristianos pueden formar parte de redes de violencia verbal a través de internet y de los diversos foros o espacios de intercambio digital. Aun en medios católicos se pueden perder los límites, se suelen naturalizar la difamación y la calumnia, y parece quedar fuera toda ética y respeto por la fama ajena. Así se produce un peligroso dualismo, porque en estas redes se dicen cosas que no serían tolerables en la vida pública, y se busca compensar las propias insatisfacciones descargando con furia los deseos de venganza. Es llamativo que a veces, pretendiendo defender otros mandamientos, se pasa por alto completamente el octavo: «No levantar falso testimonio ni mentir», y se destroza la imagen ajena sin piedad. Allí se manifiesta con descontrol que la lengua «es un mundo de maldad» y «encendida por el mismo infierno, hace arder todo el ciclo de la vida» (St 3,6).
116. La firmeza interior que es obra de la gracia, nos preserva de dejarnos arrastrar por la violencia que invade la vida social, porque la gracia aplaca la vanidad y hace posible la mansedumbre del corazón. El santo no gasta sus energías lamentando los errores ajenos, es capaz de hacer silencio ante los defectos de sus hermanos y evita la violencia verbal que arrasa y maltrata, porque no se cree digno de ser duro con los demás, sino que los considera como superiores a uno mismo (cf. Flp 2,3).
117. No nos hace bien mirar desde arriba, colocarnos en el lugar de jueces sin piedad, considerar a los otros como indignos y pretender dar lecciones permanentemente. Esa es una sutil forma de violencia[95]. San Juan de la Cruz proponía otra cosa: «Sea siempre más amigo de ser enseñado por todos que de querer enseñar aun al que es menos que todos»[96]. Y agregaba un consejo para tener lejos al demonio: «Gozándote del bien de los otros como de ti mismo, y queriendo que los pongan a ellos delante de ti en todas las cosas, y esto con verdadero corazón. De esta manera vencerás el mal con el bien y echarás lejos al demonio y traerás alegría de corazón. Procura ejercitarlo más con los que menos te caen en gracia. Y sabe que si no ejercitas esto, no llegarás a la verdadera caridad ni aprovecharás en ella»[97].
118. La humildad solamente puede arraigarse en el corazón a través de las humillaciones. Sin ellas no hay humildad ni santidad. Si tú no eres capaz de soportar y ofrecer algunas humillaciones no eres humilde y no estás en el camino de la santidad. La santidad que Dios regala a su Iglesia viene a través de la humillación de su Hijo, ése es el camino. La humillación te lleva a asemejarte a Jesús, es parte ineludible de la imitación de Jesucristo: «Cristo padeció por vosotros, dejándoos un ejemplo para que sigáis sus huellas» (1 P 2,21). Él a su vez expresa la humildad del Padre, que se humilla para caminar con su pueblo, que soporta sus infidelidades y murmuraciones (cf. Ex 34,6-9; Sb 11,23-12,2; Lc 6,36). Por esta razón los Apóstoles, después de la humillación, «salieron del Sanedrín dichosos de haber sido considerados dignos de padecer por el nombre de Jesús» (Hch 5,41).
119. No me refiero solo a las situaciones crudas de martirio, sino a las humillaciones cotidianas de aquellos que callan para salvar a su familia, o evitan hablar bien de sí mismos y prefieren exaltar a otros en lugar de gloriarse, eligen las tareas menos brillantes, e incluso a veces prefieren soportar algo injusto para ofrecerlo al Señor: «En cambio, que aguantéis cuando sufrís por hacer el bien, eso es una gracia de parte de Dios» (1 P 2,20). No es caminar con la cabeza baja, hablar poco o escapar de la sociedad. A veces, precisamente porque está liberado del egocentrismo, alguien puede atreverse a discutir amablemente, a reclamar justicia o a defender a los débiles ante los poderosos, aunque eso le traiga consecuencias negativas para su imagen.
120. No digo que la humillación sea algo agradable, porque eso sería masoquismo, sino que se trata de un camino para imitar a Jesús y crecer en la unión con él. Esto no se entiende naturalmente y el mundo se burla de semejante propuesta. Es una gracia que necesitamos suplicar: «Señor, cuando lleguen las humillaciones, ayúdame a sentir que estoy detrás de ti, en tu camino».
121. Tal actitud supone un corazón pacificado por Cristo, liberado de esa agresividad que brota de un yo demasiado grande. La misma pacificación que obra la gracia nos permite mantener una seguridad interior y aguantar, perseverar en el bien «aunque camine por cañadas oscuras» (Sal 23,4) o «si un ejército acampa contra mí» (Sal 27,3). Firmes en el Señor, la Roca, podemos cantar: «En paz me acuesto y enseguida me duermo, porque tú solo, Señor, me haces vivir tranquilo» (Sal 4,9). En definitiva, Cristo «es nuestra paz» (Ef 2,14), vino a «guiar nuestros pasos por el camino de la paz» (Lc 1,79). Él transmitió a santa Faustina Kowalska que «la humanidad no encontrará paz hasta que no se dirija con confianza a la misericordia divina»[98]. Entonces no caigamos en la tentación de buscar la seguridad interior en los éxitos, en los placeres vacíos, en las posesiones, en el dominio sobre los demás o en la imagen social: «Os doy mi paz; pero no como la da el mundo» (Jn 14,27).

Alegría y sentido del humor

122. Lo dicho hasta ahora no implica un espíritu apocado, tristón, agriado, melancólico, o un bajo perfil sin energía. El santo es capaz de vivir con alegría y sentido del humor. Sin perder el realismo, ilumina a los demás con un espíritu positivo y esperanzado. Ser cristianos es «gozo en el Espíritu Santo» (Rm 14,17), porque «al amor de caridad le sigue necesariamente el gozo, pues todo amante se goza en la unión con el amado […] De ahí que la consecuencia de la caridad sea el gozo»[99]. Hemos recibido la hermosura de su Palabra y la abrazamos «en medio de una gran tribulación, con la alegría del Espíritu Santo» (1Ts 1,6). Si dejamos que el Señor nos saque de nuestro caparazón y nos cambie la vida, entonces podremos hacer realidad lo que pedía san Pablo: «Alegraos siempre en el Señor; os lo repito, alegraos» (Flp 4,4).
123. Los profetas anunciaban el tiempo de Jesús, que nosotros estamos viviendo, como una revelación de la alegría: «Gritad jubilosos» (Is 12,6). «Súbete a un monte elevado, heraldo de Sión; alza fuerte la voz, heraldo de Jerusalén» (Is 40,9). «Romped a cantar, montañas, porque el Señor consuela a su pueblo y se compadece de los desamparados» (Is 49,13). «¡Salta de gozo, Sión; alégrate, Jerusalén! Mira que viene tu rey, justo y triunfador» (Za 9,9). Y no olvidemos la exhortación de Nehemías: «¡No os pongáis tristes; el gozo del Señor es vuestra fuerza!» (8,10).
124. María, que supo descubrir la novedad que Jesús traía, cantaba: «Se alegra mi espíritu en Dios, mi salvador» (Lc 1,47) y el mismo Jesús «se llenó de alegría en el Espíritu Santo» (Lc 10,21). Cuando él pasaba «toda la gente se alegraba» (Lc 13,17). Después de su resurrección, donde llegaban los discípulos había una gran alegría (cf. Hch 8,8). A nosotros, Jesús nos da una seguridad: «Estaréis tristes, pero vuestra tristeza se convertirá en alegría. […] Volveré a veros, y se alegrará vuestro corazón, y nadie os quitará vuestra alegría» (Jn 16,20.22). «Os he hablado de esto para que mi alegría esté en vosotros, y vuestra alegría llegue a plenitud» (Jn 15,11).
125. Hay momentos duros, tiempos de cruz, pero nada puede destruir la alegría sobrenatural, que «se adapta y se transforma, y siempre permanece al menos como un brote de luz que nace de la certeza personal de ser infinitamente amado, más allá de todo»[100]. Es una seguridad interior, una serenidad esperanzada que brinda una satisfacción espiritual incomprensible para los parámetros mundanos.
126. Ordinariamente la alegría cristiana está acompañada del sentido del humor, tan destacado, por ejemplo, en santo Tomás Moro, en san Vicente de Paúl o en san Felipe Neri. El mal humor no es un signo de santidad: «Aparta de tu corazón la tristeza» (Qo11,10). Es tanto lo que recibimos del Señor, «para que lo disfrutemos» (1 Tm 6,17), que a veces la tristeza tiene que ver con la ingratitud, con estar tan encerrado en sí mismo que uno se vuelve incapaz de reconocer los regalos de Dios[101].
127. Su amor paterno nos invita: «Hijo, en cuanto te sea posible, cuida de ti mismo […]. No te prives de pasar un día feliz» (Si14,11.14). Nos quiere positivos, agradecidos y no demasiado complicados: «En tiempo de prosperidad disfruta […]. Dios hizo a los humanos equilibrados, pero ellos se buscaron preocupaciones sin cuento» (Qo 7,14.29). En todo caso, hay que mantener un espíritu flexible, y hacer como san Pablo: «Yo he aprendido a bastarme con lo que tengo» (Flp 4,11). Es lo que vivía san Francisco de Asís, capaz de conmoverse de gratitud ante un pedazo de pan duro, o de alabar feliz a Dios solo por la brisa que acariciaba su rostro.
128. No estoy hablando de la alegría consumista e individualista tan presente en algunas experiencias culturales de hoy. Porque el consumismo solo empacha el corazón; puede brindar placeres ocasionales y pasajeros, pero no gozo. Me refiero más bien a esa alegría que se vive en comunión, que se comparte y se reparte, porque «hay más dicha en dar que en recibir» (Hch 20,35) y «Dios ama al que da con alegría» (2 Co 9,7). El amor fraterno multiplica nuestra capacidad de gozo, ya que nos vuelve capaces de gozar con el bien de los otros: «Alegraos con los que están alegres» (Rm 12,15). «Nos alegramos siendo débiles, con tal de que vosotros seáis fuertes» (2 Co 13,9). En cambio, si «nos concentramos en nuestras propias necesidades, nos condenamos a vivir con poca alegría»[102].

Audacia y fervor...

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FRASES QUE INVITAN A REFLEIONAR por STEVEN SPILBERG. SUEÑO PARA...

Fe Adulta

De proyectos y logros que pasan, y rostros y nombres que quedan por Cristóbal Fones sj



Soy Cristóbal, jesuita chileno. Tengo 43 años y llevo en la vida religiosa un cuarto de siglo. Hace diez años me acababa de ordenar sacerdote (10 de marzo de 2007). Estaba feliz y vulnerable, abierto a la vida y nervioso a la vez. Realmente, no tenía idea en lo que me estaba metiendo…
Si tuviera que darle algunos consejos a mi yo de entonces, partiría invitándome a amar de un modo más decidido lo imperfecto. Creo que en varios sentidos seguía mirando por encima la realidad, esperando poder 'resolver' las cosas pendientes, los trazos curvos y los surcos abiertos. Los de otros y –sobre todo– los míos. Mi vocación había sido fundada en mi debilidad y, sin darme cuenta, a ratos intentaba sustituir ese cimiento por algo más 'digno' de la tremenda encomienda que recibía en mis manos... Hoy claramente me doy cuenta que Dios ha hecho verdad esta misión regalada, pero desde mi frágil humanidad. Eso es, ahí está. Es justamente eso lo que me ha hecho más empático, más sencillo para entusiasmarme y enojarme a la vez, más misericordioso y más esperanzado.
Lo segundo que me diría es que el camino es lo fundamental y que da muchas vueltas. Los proyectos sociales, los logros apostólicos, los títulos académicos, los artículos sobre temas graves y cruciales, los discos llenos de canciones y sueños, los campamentos y rutas, las celebraciones bien planeadas y cuidadas pasan. Se quedan los rostros, los nombres. Nada más. No me juego la vida en una opinión publicada en redes sociales. Que la vida avanza y vamos siempre aprendiendo. Que me equivoco y me equivocaré. Que siempre hay espacio para nuevas miradas. Que Dios permanece y no se agota jamás.
Y otra cosa que me gustaría decir(me) es que los grandes deseos no se apagan. La juventud no es el culmen de la vida, para nada, en verdad. Aunque así lo aprendamos. Que el tiempo va dejando heridas, pero también hermosos aprendizajes que no vale la pena tratar de borrar. Esto me da vueltas por estos días… Charlando con mi yo de hace diez años podríamos llegar a un trato: parte enseñando menos y escuchando más, espera mucho de los otros (aunque te decepciones), camina más lento si puedes, que yo estaré igualmente aguardando aquí nuestro encuentro animado por el mismo fuego, sostenido por el mismo abrazo.
Cristóbal Fones sj
pastoralsj

Aprovecho de compartirles un tema grabado en diciembre de 2016 en el colegio Sagrados Corazones de Alameda en Santiago de Chile

Monday, June 18, 2018

CVX: SECUNDARIOS DE SANTIAGO PARTICIPARÁN EN MARCHA POR EL ORGULLO


Los Secundarios de Santiago están invitando a participar el próimo sábado 23 en la "Marcha por el Orgullo"
Una invitación a celebrar la diversidad
"La alegría del amor de Jesús hacia nosotros independiente de como seamos".


Están invitando, además, a una "Pintatón" para el miércoles 20, a las 17.30 horas, en la Casa CVX