Saturday, February 06, 2016

El protagonismo de los excluidos por Frei Betto


Toda esa corriente migratoria que el papa llama Tercera Guerra Mundial es fruto de lo que Europa y los Estados Unidos sembraron en Asia, África y Oriente Medio. Fueron siglos de colonialismo brutal. ¿Y quién garantiza que hoy los drones que tiran bombas en Afganistán y en Siria como lluvia torrencial, no siegan la vida de innumerables civiles inocentes?


¿Acaso debemos esperar que el campesino, al ver destruida por un dron la propiedad agrícola de su familia y matar a su abuelo, padre y hermano, y al bebé de su hermana, se refugie agradecido en Occidente?

"La paz sólo vendrá como fruto de la justicia”, decía el profeta Isaías siete siglos antes de Cristo. O sea, nunca vendrá como mero equilibrio de fuerzas.
¿Por qué razón los dueños de Occidente (Europa y los Estados Unidos) extendieron por décadas alfombra roja ante las familias (Bashar) al-Assad, de Siria; Hussein, de Iraq; Kadafi, de Libia; y de pronto todas ellas fueron tiradas al cesto de la basura de la historia? La respuesta está en la evolución de los precios del petróleo.

La política es muy importante. Pero no todos pueden ser políticos. Es necesario tener vocación y, de preferencia, también decencia. Sin embargo, en cualquier actividad hacemos política. Tomamos posición en un mundo desigual. No existe neutralidad. En todo ayudamos a mantener o a transformar la realidad: dominar o cambiar, oprimir o liberar. Ésa fue la postura de Jesús.

Cuando me preguntan por y cómo me involucro en política, si por la vía pastoral o a través de los movimientos sociales (puesto que nunca me afilié a ningún partido), respondo: porque soy discípulo de un prisionero político. Jesús no murió enfermo en una cama. Murió como Vladimir Herzog: preso, torturado, juzgado por dos poderes políticos y condenado a la pena de muerte de los romanos, la cruz.

¿Por qué fue condenado si era tan espiritual, tan santo? ¿Entonces qué tipo de fe tenemos nosotros hoy que no cuestiona este desorden establecido? Lo condenaron por la misma razón que lo harían con usted si, de manera desprejuiciada, comenzara a decir que el mundo no tiene salida fuera del socialismo. Pero si el socialismoha sido derrotado ¿y ustedtodavía es socialista? ¿Habrá futuro para la humanidad sin compartir los bienes de la naturaleza y del trabajo humano?

Ahora bien, dentro del reino del César, Jesús de Nazaret anunciaba un Reino de Dios. Para él el Reino de Dios quedaba al frente, en el futuro histórico. Anunciar un Reino de Dios en el reino de César era alta subversión.

Jesús no vino a fundar una iglesia ni una religión. Vino a traernos las semillas de un nuevo proyecto civilizador, basado en la justicia y en el amor.Y que resumió en una expresión propia de su época (Reino de Dios), que hoy casi no significa nada para nosotros (peor aún en América Latina, donde no hay ningún reino).

Él vino a traer las semillas del proyecto de un mundo como Dios quiere. Basta leer las Bienaventuranzas (que explico en el libro Ocho caminos para ser feliz, de Editorial Planeta) y el Sermón del monte: un mundo de compartir, como sucede en la llamada multiplicación de los panes.

En la Declaración Universal de los Derechos Humanos son merecedores de derechos los que tienen cierto nivel de vida. Para Jesús, por el contrario, la persona puede ser ciega, coja, leprosa, excluida, que ella es templo vivo de Dios, dotada de una sacralidad ontológica. He ahí la radical defensa de los derechos humanos.

El marxismo europeo, por ejemplo, gracias al cual la modernidad avanzó en términos de inclusión social, nunca defendió los derechos indígenas, como hizo el marxista peruano Mariátegui. Hasta se comprende la razón, puesto que es una filosofía, un método originado en Europa, donde casi no había indios. Pero tampoco defendió nunca el protagonismo de los que viven en la calle, llamados lumpen proletariado. O sea, serían los beneficiarios de un futuro proyecto socialista o comunista, pero no protagonistas.

La diferencia está en que, para Jesús, todos son llamados a ser protagonistas. O como proclamó el papa Francisco ante los jóvenes, en Rio de Janeiro, en el 2013: "¡Sean revolucionarios, vayan contra la corriente!”.


Frei Betto es escritor, autor de la novela "Hotel Brasil”, entre otros libros.
ADITAL

Parolin: no se está estudiando la reforma del celibato


Según el Secretario de Estado vaticano, la disminución de las vocaciones sacerdotales se debe considerar en relación con la disminución demográfica a nivel mundial. «Por lo demás, me parece que entre los anglicanos se registra el mismo problema»

ROMA

Papa Francisco por el momento no está estudiando una reforma
 del celibato sacerdotal «que yo sepa». Además, «¿cómo se puede
 reformar el celibato?». Lo indicó el Secretario de Estado vaticano,
 el cardenal Pietro Parolin al margen del congreso «El celibato
sacerdotal, un camino de libertad», organizado por la Pontificia
 Universidad Gregoriana.

Parolin observó que el problema de las vocaciones sacerdotales
 debe ser considerado en relación con la disminución demográfica
a nivel mundial. «Por lo demás —añadió— me parece que
también entre los anglicanos se registra el mismo problema
de la falta de vocaciones».

Durante el Congreso, el cardenal Marc Ouellet, Prefecto de la
Congregación de los Obispos, en su relación teológica del jueves
 pasado, había expresado una tesis particular: «El sacerdote,
ministro de la Palabra, representa a Cristo-Esposo, en cuanto
es la Palabra definitiva de Dios a la humanidad: esta Palabra
culmina en la Eucaristía, el acto supremo de ofrenda sacrificio del
Gran Padre de la Nueva Alianza. Este acto del Esposo divino es
absolutamente trinitario, puesto que involucra a las tres personas
divinas en su unidad de Amor, que trasciende el tiempo,
pero se da en participación sacramental mediante la mediación de
sacerdote, que para esto ha sido ordenado. Estando unido
sacramentalmente al Cristo-Esposo, el sacerdote comunicalo
comunica no solo como miembro de la comunidad eclesial, sino,
en primer lugar, como ministro de Cristo mismo que se
dona corporal y virginalmente a su Esposa la Iglesia». A pesar de
ello, reconoció Ouellet, «la Iglesia nunca a vinculado el sacerdocio
y el celibato a nivel dogmático, sino que siempre ha mantenido el
propio juicio de valor pastoral sobre este vinculo que expresa
en el ministro la decisión exclusiva, perenne y total del único
y sumo amor de Cristo», una decisión principalmente
«esponsalicia», como precisaron Juan Pablo II y Benedicto XVI.
Según Ouellet, «se podría concebir, también para la Iglesia latina,
que otra forma de vida, el matrimonio, se asocia con el ministerio
pastoral», pero el «discernimiento final sobre esta posibilidad le toca
a la autoridad suprema de la Iglesia, que ha preferido hasta ahora,
por serias razones», respetar la ley del celibato eclesiástico obligatorio.

El Secretario de Estado también habló sobre el próximo encuentro
 del 12 de febrero, en la ciudad de La Habana, entre Papa
Francisco y el Patriarca de Moscú y de todas las Rusias,
Kiril
: «Se trata, efectivamente, de un evento de importancia
extraordinaria el hecho de que el Papa y Kiril se encuentren en territorio
 neutro en Cuba, y que tendrá repercusiones muy importantes en
las relaciones ecuménicas y también en los escenarios mundiales».

Cuando un reportero le preguntó cómo se había llegado a la
organización del encuentro después del cisma milenario, Parolin
explicó que desde el principio de su Pontificado Bergoglio «ha
lanzado puentes hacia el mundo ortodoxo y protestante». «Expresó
 —continuó— su total disponibilidad para encontrarse con el
Patriarca cuando, donde y como él quisiera».

«No era, evidentemente, una cosa de ayer —añadió Parolin
hablando sobre los tiempos en los que se definió este encuentro—;
 preparar estas cosas toma un poco de tiempo, pero digamos que
fue madurando durante el último año». Sobre la posibilidad
de una visita del Pontífice a Moscú, el Secretario de Estado vaticano
 afirmó: «No sabrás decirlo. Por parte ortodoxa, se prefirió una
 sede neutra. Habíamos comenzado con muchísimas otras
posibilidades, muchos lugares en los que se habría podido dar, pero
por una razón o por otra no parecían idóneos».

Vatican Insider

El Anuario 2016 de la Compañía de Jesús está dedicado a los refugiados

astalli pope

El Anuario de la Compañía de Jesús de 2016 está centrado en el mundo de los refugiados, de los desplazados y de todos los que tienen que abandonar forzadamente su país a causa de la guerra, del hambre y de la persecución.
Desde que el P. Arrupe llamó la atención de los jesuitas sobre el clamor de los refugiados, el fenómeno de la migración forzada por diferentes razones no ha hecho más que incrementarse dramáticamente hasta alcanzar en estos momentos la cifra nunca antes vista de 51 millones de personas. La Congregación General 35 de 2008 confirmó este tema como una preferencia apostólica de la Compañía de Jesús.
Aunque durante los últimos meses la crisis de los refugiados sirios ha adquirido gran repercusión en Europa, el Anuario aborda la cuestión desde una perspectiva global, a partir de la experiencia de la Compañía de Jesús en diversas áreas de conflicto: Siria, Afganistán, República Centroafricana, Sudán del Sur o la República del Congo. Gran parte de la asistencia a estas personas se realiza a nivel mundial a través del Servicio Jesuita a Refugiados (JRS), que trabaja en más de 50 países y acaba de celebrar sus 30 años de vida. En España, la institución asociada al JRS es el Servicio Jesuita a Migrantes al que se dedica un capítulo del Anuario, que coordina la labor de diferentes obras en el acompañamiento, servicio y defensa a las personas inmigrantes más vulnerables.
El Anuario refleja las diferentes dimensiones del trabajo con los refugiados y migrantes. Peter Balleis SJ, director del JRS, señala que «los tres principios que el P. Arrupe usó para describir el servicio ofrecido por el JRS, humano, pedagógico y espiritual, siguen teniendo tanto valor como hace treinta años». Así, en el Anuario pueden encontrarse contribuciones ?hasta 19? sobre temas diversos: la justicia, la educación, el trabajo espiritual y pastoral, la incidencia política, el diálogo interreligioso, la seguridad, etc. También se relatan experiencias concretas como el proyecto a favor de la reconciliación entre los refugiados iraquíes en Alepo (Siria), el programa del JRS para la integración de la etnia gitana en Europa Central, la labor con la comunidad de refugiados y migrantes africanos en Australia, o la experiencia del Centro Zanmi de atención a migrantes y refugiados en Brasil. Son ejemplos de cómo la Compañía de Jesús pone en práctica, teniendo en cuenta las particularidades de cada contexto, el anhelo del P. Arrupe de acompañar, servir y defender los derechos de quienes se ven obligados a abandonar sus hogares.
Más allá del tema central de los refugiados y migrantes, el Anuario 2016 ofrece una mirada al mundo de los jesuitas y su obra en los diversos continentes, a través de experiencias concretas en los ámbitos de la espiritualidad, la educación y el compromiso social. En sus casi 150 páginas hay también espacio para recordar y celebrar aniversarios de proyectos, instituciones y jesuitas inspiradores. El volumen es reflejo de la diversidad que caracteriza a la actividad apostólica de la Compañía de Jesús y de su empeño por llevar a todos la buena noticia del Evangelio y dar esperanza a los más pobres y olvidados.
Puedes acceder al Anuario en pdf en el siguiente enlace

Gustavo Gutiérrez: "La gente ve en Francisco a alguien que es prójimo y profundamente evangélico"

 
 
"Con el Papa estamos volviendo al principio y viviendo un 'kairos'"
 
 
"El mensaje fundamental de Jesús es el amor a las personas y la primacía de los más pobres"
 
 
 
(Cristina Fontenele, en Adital).- Considerado el padre de la Teología de la Liberación (TdL), Gustavo Gutiérrez sigue siendo admirado por varias generaciones de teólogos. El sacerdote dominico, con estilo simple y franco, concedió una entrevista exclusiva a Adital para hablar sobre la actualidad de la TdL, quiénes son los pobres de América Latina y cómo evalúa el contexto político en el continente. Sobre el encuentro con el Papa Francisco,en la Asamblea de Cáritas, en 2015, el teólogo dice reconocer en el pontífice a un hombre valiente, que conduce la Iglesia en un momento de Kairós,que, en griego, significa momento cierto, oportuno.

Sobre la fuerza de la juventud, Gutiérrez bromea diciendo que no basta ser joven para promover cambios, pues un ser libre puede seguir variados caminos. Animado, el sacerdote explica a Adital la importancia del humor, que también puede ser una forma de comunicación, además de ayudar al ser humano a avanzar en la edad.


¿Cómo evalúa la actualidad de la Teología de la Liberación? ¿Cuáles son las perspectivas y como renovar los líderes?

Se que está sobrentendido, pero prefiero explicitar. Mi primera preocupación, como cristiano, sacerdote, es hacer teologías, y esto no es el Evangelio. La Teología es un acto segundo, que refleja, precisamente, sobre la vida de los cristianos, a la luz del mensaje evangélico. Mi mayor preocupación es esto. Yo fui, durante toda la vida, párroco, asesor de movimientos, y, claro, me gusto mucho la Teología, e hice Teología. Creo que es importante estar muy cerca del trabajo pastoral. En el caso de mi país, el mundo pastoral está muy circunscrito. Nunca enseñé en una Facultad de Teología, pero, ahora, a los 70 y tantos años, comencé a enseñar en una Facultad. Un poco tarde. Antes, yo desarrollaba el trabajo pastoral, reflexiones, escribí también. Me encanta la Teología y la veo como una comprensión de la esperanza. Para mí, es una hermeneutica de la esperanza y continúa siéndolo. Esto significa la cuestión de los señales de los tiempos, pues todo teólogo necesita ver en qué momento vive. Claro que el fundamento, la raíz, es el mensaje cristiano, pero la manera de vivirlo, hoy, depende de las condiciones.

Sobre la renovación de los líderes, uno no va a encontrar un millón de personas que trabajen en Teología, por muchas razones, pero esto tampoco es necesario. En el fondo, un cristiano es siempre un teólogo, porque piensa su fe. Cuando yo, como cristiano, ‘pienso que', en realidad, ya estoy haciendo Teología. Esta es la Teología que hablamos, con el conocimiento de las fuentes, a veces debatida, como en cualquier disciplina en la actualidad.

¿Por qué hablar del [Concilio] Vaticano II, después de 50 años?

Porque es su aniversario, así como la persona cumple años, es igual. 50 años del Vaticano II siempre impresiona, y, además, su mensaje continúa siendo actual.

¿Qué es la práctica del método ver-juzgar-actuar?

Es estar atento a la historia. Ver quiere decir ver la realidad para no elucubrar -"esto sería bueno..." -está asociado a la expresión "señal de los tiempos". Es preciso discernir los hechos, las causas y el por qué se producen los efectos, entonces, viene el momento de juzgar. Y, después, la última cosa es, en el fondo, la razón de ver y de juzgar, que es actuar. No es que se deba escribir un libro sobre los problemas, pero sí el hecho de cómo me comprometo ante eso. Es algo muy simple, nació en los años 1920, como un método en Bélgica y Francia, comenzó con el sacerdote belga [Joseph] Cardijn, que años después, se convirtió en cardenal. Juzgar es leer los hechos, a partir de las exigencias del Evangelio. El actuar tiene un tono más modesto, sería el "¿qué podemos hacer?". Hay personas que pueden esto, mientras otras pueden otra cosa. Al mismo tiempo, existen personas que pueden hacer otra cosa y no esto, personas que no tienen capacidad para esto, o tiempo, o edad o profesión. Hay una diversidad de acciones. Esto es la realidad. Las Conferencias Episcopales latinoamericanas -Medellín, Puebla, Santo Domingo, Aparecida- usaron el método ver-juzgar-actuar. Es una metodología.

 
 
Usted ya dijo que no basta ser joven. ¿Qué significa esto?

Estoy convencido de esto y lo digo racionalmente. Es verdad que la fuerza de la juventud, la salud, el conocimiento, cambiaron cosas muy importantes, pero, en el fondo, son personas libres. Pueden trabajar muy mal y pueden usar su conocimiento de otra manera, esto también ocurre. Por ejemplo, no todos los que estudian medicina van a ser médicos comprensivos con el paciente. Hoy en día, casi no existen. En Estados Unidos, por ejemplo, existen médicos de una impersonalidad impresionante, pero que saben mucho. La medicina clásica era mucho más del contacto más personal. El diálogo con el paciente es muy importante, tomando como ejemplo la medicina. Entonces, creo que es esto lo que ocurre. En relación con la Teología, existen muchos jóvenes latinoamericanos, sino todos, pero no es una profesión de la cual se puede vivir. Nosotros, como somos sacerdotes, no tenemos salario profesional suficiente para sobrevivir. Entonces, esas personas que pueden estudiar otra cosa, que pueden ser un profesional, con una entrada económica, están sacrificándose. Finalmente, todos los jóvenes, todas las personas pueden comenzar bien y no terminar bien.


Usted ya comentó sobre la fuerza de los pobres. ¿Quiénes son los pobres de hoy, principalmente en América Latina?

Gutiérrez: Yo dije a partir de las escrituras y no de las Ciencias Sociales, o de la Economía. El pobre es el que no cuenta, es el insignificante, y ellos son muy numerosos. Existe la pobreza que se llama monetaria o económica, y es preciso estudiarla. La condición femenina por ejemplo. No es que toda mujer sea pobre, pero basta que sea mujer para que existan derechos que no están presentes. Así también ocurre con el color de la piel, indígenas, mestizos (yo soy mestizo), japoneses, chinos, algunos europeos en el Pacífico (la inmigración llegaba mucho por allá). Vea, el conocimiento es poder.

 
 
¿Cómo evalúa el papado de Francisco y cómo fue el encuentro de ustedes en la Asamblea de Cáritas, en 2015?

Pienso que la Iglesia está en un movimiento muy interesante, rico y con un gran frescor del Evangelio. Esas cuestiones del Papa, de "salir", ir contra la corrupción, de abrirse, es un momento de alegría, y él es muy valiente, porque eso no es fácil. Claro que las personas que están con él también resisten. El Papa Francisco creó un clima muy diferente, que además tiene un apoyo inmenso de personas que no son cristianas, y que ven en este hombre a alguien que habla a Abraham, que es prójimo, y tiene el sentido profundamente evangélico. Esto fue lo que conversé, cuando lo encontré.


¿Qué reformas considera más urgentes en la Iglesia?

El [Papa] retomó una cosa muy fuerte de Juan XXIII, que es el pobre, y esto es una urgencia. Realmente, la cantidad de personas que están en las migraciones, por ejemplo, es un escándalo. Estamos en un siglo con tantos recursos y esas personas necesitan salir corriendo de su país, sino los matan. Esto es una superurgencia. Al mismo tiempo, existen también, naturalmente, cuestiones de la Iglesia, discutidas durante el Sínodo de la Familia, el rechazo enorme de la corrupción, no querer el dinero corrupto. Mucho se puede decir que es reforma, en una parte más institucional, es preciso cambiar las reglas también del comportamiento de los funcionarios. El clima que estamos viviendo es algo como volver al principio. Hablando teológicamente y bíblicamente, es también lo que llamamos Kairós, palabra que quiere decir momento oportuno, éste es el momento actual.


Entonces, es un momento de diálogo interreligioso? ¿Cómo es posible ante tantos conflictos en el mundo en torno de la religión?

El diálogo ya había comenzado antes. Los conflictos disminuyeron mucho en relación con el siglo pasado, cuando había guerras. Ahora, son otras guerras, como por ejemplo lo que ocurre con los musulmanes. Yo se que todavía hay mucho por hacer, aunque ya cambiaron lo que existía como muy violento en otros tiempos. Existe, por ejemplo, el fundamentalismo, las personas que creen que esto es así y es así para todos. Es preciso respetar la diversidad cultural, las historias, todos los pueblos tienen, como los seres humanos, sus pequeñas historias, están acostumbrados a ellas. A veces, existen cosas que no están bien en ninguna cultura, entonces, es preciso entrar en diálogo para comprender mejor. El diálogo interreligioso es muy importante, pero es preciso establecer la justicia, porque sin ella no hay paz. Y la justicia es reconocer los derechos de todos, y es, justamente, lo que le falta a los pobres. Recuerdo una frase de Hannah Arendt, filósofa judía alemana, que dice que "ser pobre es no tener derechos, no tener derecho de tener derechos". Esto es preciso que se acabe. No es posible que haya seres humanos sin derechos respetados. Esto es la ley de la vida, la ley de la libertad.


 
 
¿Cómo evalúa el clima en América Latina, qué pasó con elecciones recientes, como en Argentina, Guatemala y Haití?

Hay una gran variedad, pero una cosa general que se puede decir es que existen elecciones. Digo esto porque tuvimos, en América Latina, países con dictaduras. En Argentina, Uruguay y en Brasil, o sea, hubo un cambio grande. Ahora, es verdad que no fue suficiente. No basta tener elecciones para decir que estamos bien. Estamos en el continente más desigual, económicamente hablando, y esto es preciso combatirlo. Los ricos son cada vez más poderosos y los pobres cada vez más pobres. Leí una frase de un gran economista y filósofo que dice: "el mundo es espectacularmente rico y desesperadamente pobre", es notable ese hombre. Esto no debería ocurrir, pero está en América Latina y todavía no hay un trabajo para poder cambiar.


Pero usted ya mencionó que América Latina es el continente de la esperanza...

Es una cosa simpática. Pero claro que también la esperanza siempre existirá. Esas son frases que alientan a las personas. La esperanza está ausente y presente en todos lados. En África, en Asia. Y ya que estamos hablando de personas, existe una frase que dice que "lo último que se pierde es la esperanza", pero la frase no dice "en América Latina, lo último que se pierde es la esperanza", por lo tanto, vale para todo ser humano. Por haber habido cambios importantes, es necesario valorar, en América Latina, este paso, políticamente hablando, de haber salido de dictaduras hacia la democracia.


¿Qué es para usted la espiritualidad y cómo vivirla hoy?

La espiritualidad cubre muchas realidades. Es calzar las chinelas y caminar por muchos lugares, que no están nivelados, lo que es una locura, pero es lo fundamental. El mensaje fundamental de Jesús es el amor a las personas y la primacía de los más pobres. Hay una pregunta eterna que se les hace a las familias - "Madre, ¿usted ama más a mi hermano que a mí?" - La respuesta eterna es "amo a todos por igual". Pero, si la madre no protege a los menores, quedan todos enfermos. Entonces, ¿por qué primero los pobres? Porque son más débiles. Es una cosa tan simple y las personas no la entienden. Dicen: - "No, Dios no habla solamente para los pobres..." Dios ama a todas las personas, pero, al mismo tiempo, primero a los débiles.


Sobre monseñor [Óscar] Romero [ex-arzobispo de San Salvador], ¿cuál es el significado de su beatificación?

Comienzo por el final. Pienso que es muy importante y rico para América Latina la historia de su beatificación y canonización, por una razón muy simple, porque al principio no entendieron lo esencial. Él murió, claro que impactó mucho, pero en El Salvador, muchas personas bautizadas, católicas, se quejaban de que él era comunista. Entonces, este reconocimiento va a valorizar muchos testimonios del mismo estilo, en una cantidad de lugares de América Latina. En Argentina, antes de Romero, mataron a monseñor [Enrique] Angelelli, después de Romero fue [Juan] Gerardi, en Guatemala, y una cantidad de laicos y religiosos. Va a valorizar en la medida en que reconocer que Romero fue asesinado por cristianos y por defender a los pobres, lo que será interesante para la Iglesia latinoamericana.


Usted habló mucho sobre el humor. ¿Cuál es su importancia en la vida?

Es no tomársela muy en serio y no creer que se es la última Coca-Cola, como dicen. No es una chacota, ni significa que uno no esté sufriendo. En el mundo, existen muchas personas sufriendo, pero no es una indiferencia ni tampoco superficialidad. Pienso que no es preciso perder el humor. Yo bromeo un poco diciendo que hay sacramento para recuperar la gracia y no hay sacramento para recuperar el humor. Creo que el humor alimenta y puede ser una cosa psicológica también. Las personas que se reprimen no actúan. Inclusive ante una situación difícil, una persona puede mantener una distancia y tener humor. El humor también es una manera de comunicar algo. Yo bromeo mucho porque es mi manera de ser, pero no significa que todo esté bien, que no tengo preocupaciones y que la pobreza, para mí, no es un escándalo con tanta gente sufriendo. No. Yo trabajé toda mi vida con gente pobre, como pastor, siempre en las periferias, y es bastante doloroso, pero no puedo llorar todos los días, y el pueblo tampoco. Lo que quiero es que salgan de esa situación. Existe también una obsesión por el dinero y esta preocupación supera, en muchas personas, la cercanía con el otro. Creo que el humor ayuda también a llegar más lejos en la edad.

 
 
RD

Necesitamos construir puentes en la vida y en la política por Leonardo Boff

 
 
En Brasil constatamos hoy una seria división entre las personas por razones político-partidistas. Hubo gente que dejó de participar en la confraternización de Navidad debido a divergencias políticas: unos por críticas al partido que está en el poder por haber mentido en la campaña; otras a causa de la excesiva corrupción atribuida a grupos importantes del PT. Unos son férreos defensores del impeachment a la Presidenta Dilma Rousseff. Otros no consideran las famosas “pedaladas” razón suficiente para sacarla del cargo más alto de la República, conquistado con el voto de la mayoría de la población. Admitamos que las pedaladas sean un pecado, pero son solo pecado venial, cometido sin mala intención. Por un pecado venial, en sana teología, nadie es condenado al infierno. A lo máximo pasa un tiempo en la clínica purificadora de Dios que es el purgatorio. Este no es la antesala del infierno sino la antesala del cielo.
Ignoremos estas contradicciones. El hecho es que indudablemente existe en la sociedad gran irritación, intolerancia racial, discusiones ácidas y muchas palabras fuertes que los niños no deberían ni siquiera oír. Especialmente internet ha abierto la puerta por donde pasa todo tipo de ofensa. Algunos han quedado anclados en el pasado y se imaginan todavía en la guerra fría. Llamar al otro comunista es una ofensa. Olvidan que el imperio soviético se derrumbó y el muro de muro de Berlín cayó en 1989.  Los puentes de los espacios sociales, diferentes, pero aceptados y respetados han sido averiados o destruidos. Una sociedad no puede sobrevivir sanamente viendo que su tejido social se está desgarrando. Ahí existe el peligro de los radicalismos de derecha (dictaduras como la de los militares) o de izquierda (como el socialismo soviético totalitario).  Más que hacer muchas argumentaciones teóricas, estimo que las historias pueden darnos buenas lecciones y convencernos de la verdad de las cosas. Voy a contar una historia que oí hace mucho tiempo y que tiene una fuerza de convicción efectiva. Aquí está:  Dos hermanos vivían en buena armonía en dos granjas vecinas. Tenían una buena producción de granos, algunas cabezas de ganado y cerdos bien cuidados.  Cierto día tuvieron una pequeña discusión. Las razones no tenían mayor importancia: una vaquilla del hermano menor se había escapado y había comido un buen trozo del maizal del hermano mayor. Discutieron con cierta irritación. La cosa parecía haberse quedado ahí.  Pero no fue así. De repente, ya no se hablaban. Evitaban encontrarse en la bodega o por el camino. Se hacían los desconocidos.  Un buen día, apareció en la granja del hermano mayor un carpintero pidiendo trabajo. El granjero lo miró de arriba abajo y, con un poco de pena, le dijo: “¿Ve aquel riachuelo que corre por allá abajo? Es la división entre mi granja y la de mi hermano. Con toda esa leña que hay en la leñera construya una cerca bien alta, para que no me vea obligado a ver a mi hermano ni su granja. Así estaré en paz”.  El carpintero aceptó el servicio, tomo las herramientas, y se puso a trabajar. Mientras tanto, el hermano mayor se fue a la ciudad a resolver algunos asuntos. Cuando al caer la tarde volvió a la granja, al caer la tarde, quedo horrorizado con lo que vio. El carpintero no había hecho una cerca, sino un puente que pasaba por encima del río y unía las dos granjas.  Y hete aquí que pasando por el puente venía su hermano, menor diciendo: “Hermano, después de todo que pasó entre nosotros, me cuesta creer que usted haya hecho ese puente solo para encontrarse conmigo. Tiene usted razón, es hora de acabar con nuestra desavenencia. ¡Un abrazo, hermano!”.  Y se abrazaron efusivamente y se reconciliaron. El hermano encontró al otro hermano.  De pronto vieron que el carpintero se estaba marchando. Y le gritaron: “Eh, carpintero, no se vaya usted, quédese unos días con nosotros... nos ha traído tanta alegría…” Pero el carpintero respondió: “No puedo, hay otros puentes que construir por el mundo. Hay muchos todavía que necesitan reconciliarse”. Y se fue caminando tranquilamente hasta desaparecer en la curva del camino.  El mundo y nuestro país necesitan puentes y personas-carpintero que generosamente relativizan los desacuerdos y construyen puentes para que podamos vivir por encima de los conflictos y diferencias inherentes a la incompletitud humana. Tenemos que aprender y reaprender siempre a tratarnos fraternalmente.
Tal vez sea este uno de los imperativos éticos y humanitarios más urgentes en el actual momento histórico.


Leonardo Boff

Koinonía

 


Saturday, January 30, 2016

Es complicado ser cristiano/a de izquierdas por José María García

Pobreza e indiferencia
 
"El bolsillo es un tema tabú"
 
"Hay que dar hasta que duela, no de las sobras"
 
 
 
(José María García Mauriño, Cristianos de Base de Madrid).- Todo el mundo sabe que ser cristiano o cristiana es mucho más que ir a Misa los domingos y no robar ni matar. "Creer es comprometerse", y lo complicado es el compromiso de los cristianos. ¿A qué nos comprometemos? Es algo muy personal, no es una obligación impuesta por las normas más o menos dogmáticas de la Iglesia. Lo difícil es el compromiso serio con las personas empobrecidas. Es una característica de los creyentes de izquierdas, el ocuparse y preocuparse por la pobreza, por las desigualdades sociales, por los últimos de la sociedad.

Todos y todas somos muy de izquierdas mientras no nos toquen el bolsillo. Ser de izquierdas es ser solidario con las personas empobrecidas. Es tomarse en serio lo que llamamos "opción por los pobres". Jon Sobrino decía: "No hay opción por los pobres sin decisión a defenderlos. Y por lo tanto, sin una decisión a introducirse en el conflicto histórico. Esto no suele ser muy tenido en cuenta. Ni siquiera teóricamente. Pero, digámoslo una vez más: no hay opción por los pobres sin arriesgar". Hasta aquí Jon Sobrino.

No cabe duda que la decisión personal y comunitaria de la gente de base es la defensa de las personas empobrecidas. Los defendemos cuando vamos a las mareas blanca y verde, Denunciamos el silencio de la jerarquía ante el drama de los refugiados. Hacemos declaraciones en contra de las desigualdades sociales. Estamos de acuerdo con los partidos más radicales. La mayoría somos antisistema. Escribimos cosas contra el capitalismo. Más todavía, participamos en comprometidas Eucaristías, asistimos a foros sociales, hacemos reflexiones profundas sobre la justicia, buscamos un conocimiento más profundo de los Evangelios, defendemos los Derechos humanos, estamos por una Ecología radical, y mucha solidaridad con América Latina. Todas esas cosas son buenas, necesarias para mantener la tensión de la fe, pero insuficientes, si no llegamos al bolsillo.

¿Qué más podemos hacer? La exigencia fundamental es una exigencia de justicia social, lo mismo para creyentes que para los no creyentes. El punto decisivo, lo mismo para unos que para otros, es el de la propiedad, el del dinero. El problema es el bolsillo.

 
¿Qué pasa con el bolsillo? Que es un tema tabú. Eso no se puede tocar porque saltan chispas. Tocamos lo más sagrado que hay, la propiedad privada. Es lo propio de la mentalidad capitalista. Mi dinero es mío ha sido fruto del trabajo de toda mi vida y hago con él lo que me da la gana. Y nos cuesta trabajo ver que las necesidades básicas de la mayoría de la gente, no están cubiertas. Cada Ser Humano es igual a otro Ser Humano, las personas empobrecidas tienen la misma piel que tú y que yo. No es fácil exigirnos lo que nos corresponde a cada uno de nosotros, creyentes o no, en conciencia, por estricto deber moral, no por imperativo legal de la hacienda pública.

Nos podíamos preguntar, si queremos ser coherentes con la opción por las personas empobrecidas. ¿Qué es lo que arriesgamos los creyentes de izquierdas? Mientras no nos toquen el bolsillo somos un ejemplo de compromiso sociopolítico. Repito, el punto clave de la ética y de la fe en Jesús es el bolsillo, no solo las tertulias cristianas, la celebración de la eucaristía o las clases de Biblia, y los compromisos sociales, todo eso también es muy conveniente, es necesario, pero no es suficiente.

Jesús dijo claramente, (¿de forma simplista?) "No podéis servir a Dios y al dinero". "Si quieres ser perfecta, vende lo que tienes, dalo a los pobres y sígueme". Darlo a los pobres, dice Jesús, no a la familia o a los amigos y amigas. Servir al dinero es lo que hacen muchos que se identifican con los objetivos del capitalismo liberal, propio de la derecha, como es el deseo de acumular beneficios, no de repartir o de compartir. El dar de comer al hambriento no es sólo un imperativo ético de justicia distributiva, sino que al mismo tiempo, para los creyentes, es una exigencia de fe. Es un postulado evangélico que se preocupa de los últimos. No se puede servir a Dios y al dinero, a la propiedad. Nosotros y nosotras vivimos muy bien, muy cómodamente, pero hay muchísimos millones de personas que no viven, que se mueren cada día de hambre o de miseria o todo junto, o que se van muriendo lentamente. Tenemos de todo, no nos falta de nada, y la mayoría de los Seres Humanos apenas tienen lo necesario para vivir.

En un cartel de la comunidad de Sto Tomás de Aquino, de Madrid, ejemplar en muchos aspectos, dice lo siguiente: "no os canséis de dar, pero no deis de las sobras, dad hasta sentirlo, dar hasta que duela". Dar de lo que tenemos en la cuenta corriente, dar de la pensión, de lo que tenemos, si es mucho, mucho, si es poco, poco. Pero, siempre dar. Si en el 31 de diciembre tengo más dinero en mi cuenta corriente, que en enero de ese mismo año, se puede decir que me he enriquecido, pero no he compartido nada. Es complicado crecer económicamente y al mismo tiempo ser solidario de verdad con las personas empobrecidas.

 
RD

Wednesday, January 13, 2016

Una IMAGEN, un PENSAMIENTO y... el RESTO TE CORRESPONDE A TÍ


"NO SOMOS SERES HUMANOS VIVIENDO UNA AVENTURA ESPIRITUAL
SINO SERES ESPIRITUALES VIVIENDO UNA AVENTURA HUMANA

Teilhard de Chardin sj

Un pleito inédito por Isabel Gómez Acebo


Un ciudadano de Georgia acudió a una mujer de California, Melissa Cook de 47 años, con la que firmó un acuerdo por el que le abonaba 33.000 dólares para que hiciera de vientre de alquiler de unos embriones fecundados con su esperma y el óvulo de una donante de 20 años. Por si algún embrión no llegaba a término le implantaron tres y todos se desarrollaron.
El padre pidió que abortara un feto a lo que ella se negó. “Son seres humanos estoy atada a ellos, no es justo” dijo en una entrevista al New York Post. Pero en el contrato la portadora se compromete a cumplir todas las intenciones de los padres intencionales.
La mujer ha recurrido al tribunal constitucional con un escrito por el que sus abogados defienden que el contrato con el padre y la ley sobre el útero en alquiler violan los derechos de las mujeres. Como respuesta el padre le amenazó con arruinarla económicamente pues en los EE.UU, los costos médicos de un embarazo de trillizos a una mujer de 47 años pueden ser astronómicos. Además le exigía la devolución de todos los pagos. Melissa le respondió al hombre, al que nunca conoció, que si quería sólo dos hijos ¿Por qué pidió al médico que le implantaran tres?
Melissa ha pasado al ataque y ha contratado a un famoso abogado Harold Cassidy que en 1986 se encargó del famoso caso de un bebé en el que la madre de alquiler, Mary Beth Whotehead, se negó a entregar el niño a los padres intencionales señor y señora Stern. El tribunal de Nueva Jersey declaró el contrato inválido y a María la madre legal del niño,mediante una sentencia "La idea de que un hombre puede hacer una madre a abortar a uno de los niños en su vientre y amenazar demandas cuando ella se niega es un acto de crueldad hacia la mujer y al bebé."
Jennifer Lahl, presidente del Centro de Bioéteica y Cultura considera que éste “Es un caso clave pues las mujeres en los Estados Unidos han sido intimidadas y explotadas por la industria para la subrogación que utiliza a los pobres con fines de lucro. Y ahora ha ido demasiado lejos al tratar de obligar a las mujeres a abortar fetos sanos solamente por un beneficio económico. Los estadounidenses pronto entenderán por qué Canadá y muchos países de Europa, Asia y África han prohibido la cuota de alquiler de vientres. Las mujeres se transforman en yeguas sin rostro y los niños en productos. Esto tiene que parar".
Este caso llega en un momento en que el Gobernador del Estado de Nueva York, Andrew Cuomo, tiene previsto abrir las puertas a la subrogación por la presión de los movimientos LGBT. Para ello ka creado el Grupo de Trabajo sobre la Vida y la Ley que podría levantar la prohibición que fue decidida en 1993.

Isabel Gómez Acebo
Cajón de ilusiones
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Un secreto para todo el año por Pedro Miguel Lamet sj

año nuevo

Comienza un año que parece problemático y lleno de incertidumbres en lo político, económico, social…
Quizás puede ser un tiempo para situarnos en el centro.
Mi energía es sólo una chispa de la hoguera del universo. Mi conciencia es solo un resplandor de todo el sol.
Mi lucidez está conectada a una luz superior y total. Cuando no me limito a mi mismo por mis propias ‟chorradas”, despierto.
El silencio me hace crecer en todas direcciones, me expande, me libera.
Yo hago silencio cuando me suelto a mi mismo, y me desprendo de  ideas, esquemas, formulaciones.
Perderse es encontrarse.
(Algo así decía Jesús de Nazaret. Lo que pasa es que lo han estropeado con cilicios, mortificaciones, normas, prescripciones. Él se refería al egoal personaje ese en el que hemos centrado todo y que en realidad no somos nosotros). Como si yo fuera mis éxitos, mi tinglado, mis preocupaciones.

De esta forma asisto desde lo que aparece a lo que no aparece,
de lo visible a lo invisible,
de lo particular a lo universal,
de lo terrenal a lo cósmico.

Uno con el mar. Uno con el fuego. Uno con el aire. Uno con la tierra. Cuando más allá esté, más aquí me descubriré.

¿Crisis política y  económica? ¿Problemas personales? ¿Angustia por el futuro?
El secreto está en quedarse en lo profundo, donde no hay turbulencia.
Creo ser tiempo y soy eternidad. Creo ser río y soy mar. Creo envejecer. Pero como decía el poeta padre Ángel Martinez,
“estoy alcanzando la edad perfecta, eterno”.

Comenzar al año y cada día con ojos nuevos,
donde yo soy más yo que el yo que creo ser.
¡Feliz 2016!
Pedro Miguel lamet sj
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ORACIÓN. Mi corazón es pobre




Mi corazón es pobre, Señor,
yo me siento de barro;
soy como arcilla abandonada
que espera las manos
del alfarero.
Pon Tus manos, Señor,
Tu corazón, en mi miseria,
y llena el fondo de mi vida
de tu misericordia.
Protege mi vida. Sálvame.
Confío en ti.


Quisiera decirte lo que eres
para mí:
tú eres mi Dios, tú eres mi Padre,
tú me quieres.
Te estoy llamando todo el día.
Concede alegría a quien
quiere ser tu amigo,
que mi confianza
la he puesto en ti.
Protege mi vida. Sálvame.
Confío en ti.


Yo sé que tú eres bueno
y me perdonas.
Sé que eres misericordioso con quien abre su corazón
a tu amor y lealtad.
Escúchame. Atiéndeme.
Te llamo.
Yo vengo a estar contigo
y a quedarme junto a ti.
Protege mi vida. Sálvame.
Confío en ti.


Me callo ante tu presencia,
porque tú conoces lo íntimo
de mi vida.
Aquí estoy, Señor, con mi
corazón como es:
que no oculte nada a tus ojos abiertos.
Aquí estoy como arcilla fresca
esperando ser modelada por tus manos misericordiosas.
Protege mi vida. Sálvame.
Confío en ti.

Tú eres grande. Tú haces maravillas.
Tú, el único Dios.
Enséñame, Señor, tu camino
y que mis pasos sigan tus
huellas con fidelidad.
Protege mi vida. Sálvame.
Confío en ti.


Que mi corazón, sin dividirse,
sea todo tuyo.
Te doy gracias de todo corazón,
Señor, Dios mío,
te diré siempre que tú eres amigo fiel.
Me has salvado del abismo
profundo,
y he experimentado tu
misericordia.
Me has librado de los lazos
de la tentación,
y he experimentado tu
misericordia.
Me has hecho revivir,
volver al camino,
y he experimentado tu
misericordia.
Protege mi vida. Sálvame.
Confío en ti.


Señor, yo me alegro, porque eres un Dios compasivo.
Me alegro porque eres
piadoso y paciente.
Me alegro porque eres
misericordioso y fiel.
Señor, mírame. Ten compasión de mí. Dame fuerza.
Protege mi vida. Sálvame. Confío en ti.


Tú, Señor, siempre estás pronto a ayudarme y a animar mi
corazón cuando decae.
Tú, Señor, toma mi corazón de barro y moldéalo según la
grandeza de tu misericordia.
Protege mi vida. Sálvame. Confío en ti.

Dar de beber al sediento... por Javier Dias, sj

Dar de beber al sediento...

A veces llegar de una carrera y que te den a beber una lata de coca cola, más que quitarte la sed, te genera aún más ganas de seguir bebiendo. Cuando Jesús nos dice a cada uno de nosotros “dadles vosotros de bebed”, confieso que me entra un poco de “miedo” porque no siempre es fácil encontrar lo que de verdad “quita la sed a cada uno”. Y digo a cada uno, porque he comprobado que “dar de beber al sediento” no es cuestión de tirar del primer bote de coca cola que tienes al lado, del primer recurso de palabras consoladoras, o de tu mejor intención. Hace falta un paso previo y fundamental que tiene que ver con escuchar con profundidad, empatizar al máximo, pero sin bajar del todo al “pozo” (en esa imagen tan ilustrativa que te explican en esos cursos de escucha activa y relación de ayuda) porque desde tan abajo, ya no vas a poder “saciarle”, y sobre todo sabiendo que no podemos ir de “salvadores” por el mundo (aunque alguna vez lo hagamos sin mala intención).
Dar de beber al sediento es una tarea complicada, que implica a veces quedarse uno con sed, que implica aceptar que no somos nosotros los que vamos a darle ese “agua” tan necesitada. En algunas ocasiones seremos sólo buenos guías del camino para encontrarla. Otras, simples mediadores, puentes con otros, que serán los que de verdad les sepan dar de beber. Tanto en estas como en otras ocasiones, se requiere una valentía especial y sobre todo una actitud de humildad fuerte. Aceptar que aunque queramos ayudar a muchos, a todos, no podemos. Aceptar que sólo podemos ser servidores de algunos, que nuestra agua no es la que más quita la sed, aceptar que hay Uno que de verdad nos calma, nos da vida, nos quita la sed para siempre, aceptar digo, pasa por abajarnos, reconocernos frágiles y muchas veces, por ponerlo todo en sus manos, en SU voluntad y simplemente, pasa por confiar.
Ojalá sepamos en nuestro día a día, dar de beber al sediento, y en muchas ocasiones, encontrar las personas y las formas que otros nos enseñen, para dar de beber o incluso, para que otros den de beber por nosotros.

pastoralsj

Dime una palabra por Luis Fernando Crespo SM. Escucho


01.13

13 de enero
Miércoles 
I
I Sm, 3-10.19-20 Habla, que tu siervo escucha
Para escucharte tengo que hacer silencio, que desear tu Palabra, que abandonarme en tus manos, que dejarme de ruidos y rumores, que despojarme, que dejarme ser despojado, que dejarme de palabrería, a la que soy tan dado, y simplemente escucharte. Así.

Luis fernando Crespo SM
Dime una Palabra

Thursday, January 07, 2016

Un desafío eclesial. por José Agustín Cabré Ruffat, claretiano



El sistema parroquial sigue vigente en la pastoral de la iglesia católica, aunque de hechoquedó obsoleto hace cien años. Y ha sido así porque no supo renovarse, acomodando sus servicios a las nuevas realidades. Fue un sistema para atender la religiosidad rural y que fue trasladada sin mayor reflexión a la vida ciudadana. Como las condiciones eran muy distintas, el resultado ha sido un fracaso. No hay una pastoral propia para los grandes conglomerados humanos que conforman las ciudades.
Según la definición canónica, “la parroquia es una determinada comunidad de fieles constituida de modo estable en la iglesia particular (obispados) cuyo cuidado pastoral se encarga a la autoridad del obispo diocesano, se encomienda a un párroco, como su pastor propio’ (CIC can. 515, 1).
Como se ve, es una definición muy general.
Ordinariamente las parroquias se definen por un territorio. Hay excepciones.
Una parroquia es de por sí centrípeta. Es decir, ofrece una respuesta pastoral a los que se sienten parte o se acercan a ella, para fortalecer su fe participando de los sacramentos, mantener la esperanza mediante la animación comunitaria y vivir la solidaridad.
La asamblea eucarística, la santa cena o la misa, vocablos casi similares, es la fuente nutriente de una comunidad que debe ser fraterna. Los que desean recibir instrucción religiosa, van a la parroquia. Los que quieren recibir sacramentos, van a la parroquia. Los que buscan iluminar sus vidas con el conocimiento de la palabra de Dios, van a la parroquia. Los que necesitan apoyo solidario para sus necesidades de vida, van a la parroquia. Es decir, la parroquia, tal como está establecida, atiende a los que ya están.
Pero este tipo de parroquia enfrenta varias dificultades:
Porque la parroquia es:
- un territorio.
-una estructura (espacios, edificios).
-una organización: piramidal, canónica, clerical.
-un servicio: sacramental, ritual, asistencial, catequístico, de mantención.
-una comunidad de personas, de intereses, de experiencias, de virtudes y pecados.
Entre los aspectos que juegan en contra de una parroquia “viva” están:
la rutina administrativa y burocrática.
- La actitud receptiva de cuidar una oveja dejando las 99 en el campo.
-la rutina celebrativa por sobre la celebración de la vida.
-el liderazgo clerical, cuando el cura se hace propietario de su comunidad.
-El cuidado de las estructuras, generalmente obesas.
- el crecimiento desbordante de la población que supera su capacidad de respuesta.
Numerosos son los documentos eclesiales que hablan de una parroquia misionera, es decir, evangelizadora, abierta y en salida hacia su ambiente, hacia las periferias, hacia los desafíos.
¿Podrán asumir esa tarea si ya están copadas en su respuesta ad intra? Una parroquia misionera debe tener en cuenta a los alejados geográficamente (periferias); a los olvidados socialmente (pobres). A los abandonados religiosamente (el 90% de su población). Pero, en la generalidad, las parroquias actuales apenas dan abasto para atender el 10% que se siente perteneciente a ella.
A una parroquia con sentido misionero, en cambio, se le pide atender en varias dimensiones:
- Dimensión carismática: ofrecer el evangelio integral y no solamente en insistencias de tipo moral.
- Dimensión teológica: trabajar por establecer los valores del Reino.
- Dimensión humana: compartir la vida real y no ser un castillo.
-
Dimensión pastoral: ir pasando de rebaño a comunidad.
- Dimensión profética: promover comunidades extra templo, allí donde la gente vive, trabaja, participa, crea sociedad.
Por todo lo dicho se ve que la actual estructura parroquial no es la apropiada para el anuncio explícito del mensaje liberador de Jesús.
Después del Concilio Vaticano II se planteó la necesidad de crear comunidades de base.Su multiplicación sería la solución que la iglesia podría ofrecer a personas, familias, grupos y entidades, para vivir la fe, la esperanza y la solidaridad. Con el paso del tiempo esa respuesta se ha ido desdibujando, si bien permanece en experiencias generalmente semiurbanas.
Los movimientos de espiritualidad se sumaron a ese tipo de experiencia religiosa y han tenido más éxito en cuanto que son grupos más afiatados, proselitistas y píos, pero que fácilmente caen en el intimismo y en el enclaustramiento.
No sé si una iglesia un tanto aletargada como la que padecemos (hablo de Chile), podrá salir del atolladero en que vive. Los encuentros pastorales se multiplican para analizar y dialogar, pero los planteamientos a los que se llega son los mismos de siempre, como si la sociedad no hubiera cambiado en estos últimos cincuenta años.
En los medios de comunicación y en las tecnologías cada día más invasivas, no existe presencia de nuestra iglesia.
Sería entendible si se hubiera optado conscientemente por el “pequeño rebaño” comunitario y hubiéramos aprendido con humildad a no ser figurones. Pero me parece que esto está sucediendo a regañadientes. Seguimos anhelando ser alguien en el concierto social cuando en realidad pesamos bien poco.
La pastoral de los grandes centros urbanos es un desafío tan grande que no nos atrevemos a enfrentarlo. Entonces, en nuestras reuniones pastorales, seguimos discutiendo nimiedades litúrgicas sin reconocer que un solo partido de fútbol puede despertar más interés y seguimiento que todas las misas dominicales de la ciudad.
¿Qué reemplazo inteligente podrá tener la parroquia? ¿Qué ha fallado para que las comunidades de base se hayan agotado?
No tengo la menor idea. Quizás usted tampoco. Pero, precisamente porque estamos a oscuras, podremos empezar a buscar la luz que nos falta.
Las gentes necesitan más abrazos que rezos. Más alegría que lamentos. Mássolidaridad que egoísmos. Más esperanzas que esperas. Más humanidad que promesas celestiales.
¿Acaso no estamos recordando en este tiempo tan cercano a la Navidad, que Dios quiso entrar en nuestra historia para solidarizar con nosotros tan necesitados de abrazos, de alegrías, de solidaridad, de esperanzas y de humanidad?

José Agustín Cabre, claretiano
El catalejo del Pepe
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La mujer en la sociedad y en la religión por José María Castillo



La violencia contra la mujerno tendrá solución, en las religiones, mientras la sociedad, en cada país y en cada cultura, no deje resuelto y zanjado para siempre el problema de la igualdad de derechos y garantías entre la mujer y el hombre. Dicho más claramente, mientras las mujeres no tengan los mismos derechos y las mismas garantías que los hombres, la violencia contra las mujeres seguirá haciendo los estragos que viene realizando desde hace miles de años. Como igualmente se puede afirmar que el día que la sociedad suprima las desigualdades (en dignidad y derechos) entre las mujeres y los hombres, ese día las religiones no tardarán en reconocer, aceptar y poner en práctica la igualdad de los que por, por su condición de género, son diferentes.
Las sociedades mediterráneas del siglo primero eran, como es sabido, sociedades en las que la propiedad pertenecía al patriarcado. Solamente el “paterfamilas” tenía la propiedad, no sólo de los bienes, sino además de las personas en el grupo familiar. El padre era el propietario, el jefe, el amo, el que concentraba todos los derechos. La mujer, los hijos y los esclavos no tenían más remedio que vivir sometidos al patriarca. De ahí que las religiones, lo mismo en Israel que en Egipto, en Grecia o en Roma, eran religiones patriarcales, machistas y justificantes de todas las desigualdades que se derivaban del modelo de familia patriarcal.
Es verdad que, según los evangelios, Jesús tuvo un trato excepcional de respeto, delicadeza y aceptación de la mujer, fuera cual fuese su origen o su conducta. Pero bastantes años antes que los evangelios (según la redacción que la Iglesia ha aceptado como canónica o auténtica), se empezaron a conocer las cartas de Pablo y las llamadas deutero-paulinas (Ef y Col) hasta las pastorales. Y en estos documentos se acepta y se impone el sometimiento y el silencio de la mujer en la sociedad, en la familia y en la Iglesia. Como igualmente sabemos que Pablo aceptó la condición de los esclavos y el sometimiento al emperador (Rom 13, 1-7). Por eso, la Iglesia prohibió la esclavitud cuando eso ya estaba prohibido en la sociedad, aunque - por desgracia - las autoridades religiosas se callan, tantas veces, ante las nuevas formas de esclavitud vigentes en este momento. Por no hablar de los silencios jerárquicos ante las dictaduras políticas.
La lucha, en defensa de los derechos y de la dignidad de la mujer, tiene que ser ante todo una lucha política, jurídica, social y laboral. Mientras las mujeres no tengan la misma autonomía económica que los hombres, las mujeres seguirán aguantando amenazas, insultos, palizas y hasta la misma muerte. Si esta situación no se resuelve, la violencia contra la mujer no tiene solución. Los clérigos seguirán diciendo cosas acertadas (y quizá algunas desacertadas) sobre este asunto. Como es igualmente cierto que en las iglesias se oyen bellos sermones sobre los derechos humanos. Pero la pura verdad es que nos creeremos los discursos eclesiásticos (sobre toda clase de dignidades y derechos) el día que la Iglesia modifique su Derecho Canónico de forma que en él quepan los Derechos Humanos, todos los derechos, concretamente los de la mujer.

José María Castillo
Teología sin censura
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