Tuesday, July 22, 2014

Entrevista al nicaragüense Ernesto Cardenal, Premio Theodor Wanner 2014



Entrevista al nicaragüense Ernesto Cardenal, Premio Theodor Wanner 2014




En diálogo con DW, nos cuenta su visión sobre el papa Francisco, la Iglesia y analiza la situación política de su país.

Ex-Sacerdote, revolucionario, pero sobre todo poeta: Ernesto Cardenal tiene una biografía apasionante, pero se ha mantenido siempre fiel a sus principios. A la fe en el poder de la palabra y a la teología de la liberación.



Ernesto Cardenal premiado en Alemania


El poeta y teólogo nicaragüense Ernesto Cardenal recibió este miércoles en Berlín el premio Theodor Wanner que condece el Instituto para las Relaciones Internacionales IFA a personalidades relevantes que han contribuido a la paz y al diálogo intercultural. Los 10.000 euros del premios se destinan a un proyecto

Ernesto Cardenal recibe premio de la paz en Berlín


Berlín, 25 junio.
El poeta y teólogo nicaragüense Ernesto Cardenal fue distinguido hoy en Berlín con el Premio de la Paz Theodor Wanner por su lucha en favor de una sociedad justa y libre.
Dotado con 10 mil euros (13 mil 500 dólares), el galardón será destinado a los proyectos de ayuda Pan y Arte de la Fundación de la Casa de los Tres Mundos y a la Fundación Solentiname en Nicaragua, como pidió el antiguo líder revolucionario, de 89 años.
“Agradezco mucho este premio. No es un premio para mí, sino para que lo entregue. Por eso he venido desde la otra parte del planeta.
Ojalá que haya más premios como este para proyectos de solidaridad, dijo Cardenal en una charla con Dpa y la emisora Deutsche Welle, poco antes de recibir el galardón.
Críticas al gobierno de Ortega
El que fuera ministro de Cultura de Nicaragua tras la revolución sandinista es considerado uno de los representantes más prominentes de la teología de la liberación.
A mediados de los años 90, tras la derrota electoral del Frente Sandinista de Liberación Nacional, Ernesto Cardenal abandonó su militancia partidaria por disentir con el desempeño del actual presidente Daniel Ortega, quien gobernó durante la etapa revolucionaria y volvió al poder en 2007.
Este gobierno no tiene nada de positivo, es una dictadura de Daniel Ortega, su mujer y sus hijos que se están enriqueciendo escandalosamente. Si hay algo positivo, a mí me cuesta verlo. Peor cosa no puedo decir, además de que tengo que volver a Nicaragua, señaló, tajante.
La distinción por la paz, el entendimiento entre los pueblos y el diálogo intercultural se otorga desde 2009 en memoria del ejecutivo y mecenas alemán Theodor Wanner (1875-1955), impulsor de la fundación en 1917 del Instituto Alemán de Relaciones Exteriores. Es auspiciado por el Ministerio alemán de Relaciones Exteriores.
Entre los premiados figuran el director de orquesta Daniel Barenboim, la juez Carla del Ponte y la artista Yoko Ono.
La Jornada

Mujeres en la Iglesia por la Paridad: "La leyenda de que María Magdalena fue prostituta es fruto de mentes calenturientas"



El colectivo de mujeres católicas pide revisar el acceso al sacerdocio femenino


Aprovechan la festividad de santa María de Magdala para denunciar la sociedad patriarcal


El colectivo de Mujeres en la Iglesia por la Paridad ha reclamado hoy, con motivo de la celebración este martes de la festividad de santa María de Magdala (María Magadalena), que la Iglesia católica "revise los ministerios y el acceso a éstos a la luz del Espíritu Santo y el sentir de las comunidades de creyentes".
En un comunicado, el colectivo sale al paso de las leyendas que aseguran que María Magdalena fue una prostituta. "De todo lo que hemos leído, lo que nos queda claro es que fue una mujer muy cercana a Jesús, a quien le unía una profunda amistad. Le siguió durante los años de predicación, incluso, posiblemente, fue una de las que lo asistían con sus bienes", ha remarcado el colectivo.
En los evangelios, María de Magdalena fue la primera persona a la que Jesús se apareció después de resucitar, pero "las historias que nos han relatado y comentado sobre si fue prostituta, si le habían sacado siete demonios, si fue la mujer que ungió los pies a Jesús, si era la adúltera a quien Jesús salvó de morir lapidada, dan la impresión que son fruto de mentes de hombres muy calenturientas en el momento de ir dibujando estos perfiles en una sociedad patriarcal".
Según el colectivo, "lo que destaca es que fue una persona valiente que, aun siendo cuestionada por ser mujer en aquella sociedad, entendió el mensaje de Jesús y lo hizo suyo".
El colectivo ha aprovechado la figura de Santa María Magdalena para reivindicar que "en estos momentos, en que se abre una nueva oportunidad para hacer bien las cosascon los nuevos aires que comunica el Papa Francisco", que "se revisen los Ministerios y el acceso a estos a la luz del Espíritu Santo y el sentir de las comunidades de creyentes".
"Mientras tanto -añade el colectivo de mujeres católicas-, seguiremos cada una de nosotras en nuestras tareas sin perder de vista la situación de las mujeres y niñas del mundo que todavía sufren discriminación, violación, apartheid, secuestro, por razón de su sexo". 
(RD/Agencias)


Meditando con los santos del día: SANTA MARÍA MAGDALENA



Hoy, 22 de julio, la Iglesia se viste de alegría para celebrar la fiesta de SANTA MARÍA MAGDALENA, quien muriera santamente en el siglo primero. Oriunda de Magdala, costa occidental del lago de Genesareth, hacia la fecha del nacimiento de Cristo, fue discípula de Nuestro Señor. El Martirologio Romano la ha considerado entre los santos. Es patrona de las mujeres arrepentidas. Unidos, pues, a los muchos que están dispuestos a enderezar su vida por seguir a Cristo, brindemos nuestro vivo aplauso a Santa Maria Magdalena.
  
Meditación
QUERIDA MARÍA MAGDALENA: recordar tu vida es ver a la mujer de temperamento ardiente, fogoso y afectivo. De ser la mujer entregada, sin temor, a todas las pasiones, te conviertes en la mujer que amo ardientemente a Jesús. El gran cambio de tu vida se dio el día en que por una casualidad te encontraste con el maestro de Nazaret. Desde ese momento le permaneciste siempre fiel, y le acompañaste en muchas de sus peregrinaciones. No sabemos muchos datos de tu vida, ni la edad a la que te convertiste, ni la clase social a la que pertenecías. Solo sabemos que de pecadora te convertiste en la amiga fiel de Jesús. Por eso no podías faltar en los momentos claves de su vida. Te vemos a los pies de la cruz, acompañando al que, aparentemente, había fracasado. Te vemos también al día siguiente, junto al sepulcro, dispuesta a cumplir, con respeto y cariño, el rito de ungir el cuerpo del amigo con aceites aromáticos. Esto ya lo habías hecho aquella primera vez que lo encontraste, cuando de rodillas, derramaste sobre sus pies el mejor perfume que tenías y lo secas con tus cabellos. En esta oportunidad, después de su muerte, vas a repetir este acto, pero, desconsolada, descubres que el cuerpo del Maestro no estaba. ¿Donde lo han puesto? ¿Se lo han robado? ¿Quien se lo ha llevado? Y por toda respuesta escuchas una inimitable voz que pronuncia tu nombre: María. Era el Maestro. Ese día recibes la gran misión: anunciar que el Señor vive y va a los cielos. La leyenda añade que de aquí habrías viajado a Francia en donde habrías vivido y proclamado el Evangelio.

Radio Vaticano

Contemplando y compartiendo la Palabra



I. Contemplamos la Palabra

Lectura de la profecía de Miqueas 7, 14-15. 18-20

Señor, pastorea a tu pueblo con el cayado, a las ovejas de tu heredad, a las que habitan apartadas en la maleza, en medio del Carmelo.
Pastarán en Basán y Galaad, como en tiempos antiguos; como cuando saliste de Egipto y te mostraba mis prodigios.
¿Qué Dios como tú, que perdonas el pecado y absuelves la culpa al resto de tu heredad?
No mantendrá por siempre la ira, pues se complace en la misericordia.
Volverá a compadecerse y extinguirá nuestras culpas, arrojará a lo hondo del mar todos nuestros delitos.
Serás fiel a Jacob, piadoso con Abrahán, como juraste a nuestros padres en tiempos remotos.

Sal 84, 2-4. 5-6. 7-8 R. Muéstranos, Señor, tu misericordia.

Señor, has sido bueno con tu tierra,
has restaurado la suerte de Jacob,
has perdonado la culpa de tu pueblo,
has sepultado todos sus pecados,
has reprimido tu cólera,
has frenado el incendio de tu ira. R.

Restáuranos, Dios salvador nuestro;
cesa en tu rencor contra nosotros.
¿Vas a estar siempre enojado,
o a prolongar tu ira de edad en edad? R.

¿No vas a devolvernos la vida,
para que tu pueblo se alegre contigo?
Muéstranos, Señor, tu misericordia
y danos tu salvación. R

Lectura del santo evangelio según san Juan 20,1.11-18:

El primer día de la semana, María Magdalena fue al sepulcro al amanecer, cuando aún estaba oscuro, y vio la losa quitada del sepulcro. Fuera, junto al sepulcro, estaba María, llorando. Mientras lloraba, se asomó al sepulcro y vio dos ángeles vestidos de blanco, sentados, uno a la cabecera y otro a los pies, donde había estado el cuerpo de Jesús.
Ellos le preguntan: «Mujer, ¿por qué lloras?»
Ella les contesta: «Porque se han llevado a mi Señor y no sé dónde lo han puesto.»
Dicho esto, da media vuelta y ve a Jesús, de pie, pero no sabía que era Jesús.
Jesús le dice: «Mujer, ¿por qué lloras?, ¿a quién buscas?»
Ella, tomándolo por el hortelano, le contesta: «Señor, si tú te lo has llevado, dime dónde lo has puesto y yo lo recogeré.»
Jesús le dice: «¡María!»
Ella se vuelve y le dice: «¡Rabboni!», que significa: «¡Maestro!»
Jesús le dice: «Suéltame, que todavía no he subido al Padre. Anda, ve a mis hermanos y diles: "Subo al Padre mío y Padre vuestro, al Dios mío y Dios vuestro."»
María Magdalena fue y anunció a los discípulos: «He visto al Señor y ha dicho esto.»

II. Compartimos la Palabra

  • «¿Qué Dios hay como tú, que perdonas el pecado y absuelves la culpa al resto de tu heredad?»

Miqueas es un profeta muy interesado por la justicia social y, en nombre del Señor, juzga y anuncia castigos. Sin embargo, se abre también a la esperanza en la liberación y en la venida de un rey capaz de gobernar rectamente a su pueblo.

El «salmo de la esperanza» -como se le conoce a este mensaje de Miqueas que, en el capítulo 7, va del versículo 8 al 20- está escrito con la forma de un proceso en el que se pueden distinguir varias unidades. En ellas se habla de la restauración de la dignidad y del país, con evidentes tintes vengativos en las dos primeras unidades (8-10 y 11-13). Pero este mensaje no termina con una condena, sino con una exhortación a la esperanza -en la tercera unidad (14-17) encontramos una súplica por la restauración y en la cuarta (18-20), motivos para esa súplica-, pues el pueblo (Sión) proclama su arrepentimiento. Israel se vuelve a Yahvé, que es su luz y que perdona su pecado: «(Dios) volverá a complacerse y extinguirá nuestras culpas, arrojará a lo hondo del mar todos nuestros delitos.»

Por todo ello, resuenan con especial fuerza las palabras del profeta Miqueas -«¿Qué Dios hay como tú, que perdonas el pecado y absuelves la culpa al resto de tu heredad?»- y del salmista -«¿No vas a devolvernos la vida, para que tu pueblo se alegre contigo? Muéstranos, Señor, tu misericordia y danos tu salvación.»- llamando al perdón de Dios. Un perdón que todos deberíamos estar animados a pedir porque sabemos que no recibiremos un juicio inclemente, sino que será misericordioso y salvífico para que estemos alegres. Nuestro Dios, nos absuelve de la culpa, de la herida en el alma; nos devuelve a la vida. Esta es nuestra esperanza: sabernos perdonados en Aquél que nos salvó para siempre y, así, ser partícipes de la alegría de estar con el Padre por medio de su misericordia y el don del Espíritu.
  • «Mujer, ¿por qué lloras? ¿a quién buscas?»

Las palabras dichas más arriba podrían quedarse elocuentes, bonitas, apropiadas… pero sin concretar, si no fuera porque hoy tenemos un ejemplo claro de que esa esperanza es verdadera y vivible. Santa María Magdalena tuvo que ser un referente en el cristianismo primitivo de que el perdón que recibimos de Dios absuelve la culpa y nos devuelve a la vida, si no ¿por qué razón iban los evangelistas a resaltar a una mujer en una cultura como la judía y en un asunto de tanto calado? ¿Por qué eligió Jesús a una mujer para que fuese la primera predicadora de su resurrección?

María, la de Magdala, de la que se sabe más lo malo que pudo a hacer entre unos pocos -por sus pecados- que lo bueno que hizo a toda la humanidad -anunciar la resurrección-, es esa mujer enamorada de Cristo que llora sin consuelo porque han robado el cuerpo de su «rabboni». Un amor puro hacia Jesús que, tras el rendido por la madre de Éste, no conoció nunca debilidad, negación, decaimiento, duda. María Magdalena experimentó el perdón que viene de la mano tendida de quien juzga absolviendo; la acogida de quien te ofrece una familia universal; el amor de quienes te aman desde el respeto y tu singularidad y dignidad de mujer; la salvación de quien se entrega sin reservas por amor a la humanidad. La Magdalena respondió con amor a todo lo entregado por amor y, por eso, junto con María, la Virgen, la Madre de Jesús, no se separó de quien iba a traer la vida eterna a través de la resurrección.
Y, ¿yo (tú/nosotros)? Si lloramos, ¿por qué lloramos? Si buscamos, ¿a quién buscamos? He visto al Señor.

D. Juan Jesús Pérez Marcos O.P. 
Fraternidad Laical Dulce Nombre de Jesús de Jaén 

Orden de Predicadores

Dime una palabra por Luis Fernando Crespo SM. En la cama


22 de julio
Santa María Magdalena

Cantar 3, 1-4 En la cama, por la noche

En la cama, por la noche, cuando despierto en mis oscuridades y por la ventana no entra, ni tan siquiera, la luz de la luna, me vuelvo a ti, te digo, tú eres mi bien, tú eres el amor de mi alma, te busco y tú me encuentras. La noche sigue siendo noche, el alba no se anticipa, pero tú estás conmigo.

Luis Fernando Crespo SM
Dime una Palabra

Monday, July 21, 2014

Muere Rubem Alves, padre intelectual de la Teología de la Liberación


Uno de los mayores pensadores contemporáneos de Brasil


Propone que la religión sea interpretada y practicada desde la perspectiva de los más pobres


Rubem Alves, el polifacético intelectual, considerado uno de los mayores pensadores contemporáneos de Brasil, estaba internado en terapia intensiva desde el 10 de julio a raíz de una pulmonía, y murió como consecuencia de una falencia múltiple de órganos en el hospital Centro Médico de Campinas, confirmó a dpa ese centro de salud.
Alves se convirtió en el impulsor intelectual del movimiento más revolucionario de la Iglesia católica, la Teología de la Liberación, a partir de su tesis de doctorado defendida en 1969 en Princeton, Estados Unidos, bajo el título de "La Teología de la Esperanza Humana".
En su tesis, el intelectual brasileño ya sustentaba los pilares sobre los cuales se erguiría la ideología de la Teología de la Liberación, la cual propone que la religión sea interpretada y practicada desde la perspectiva de los más pobres, y se apoya en ideas marxistas.
Según el conocido teólogo brasileño Leonardo Boff, uno de los referentes de la Teología de la Liberación y amigo personal de Alves, éste fue "el primero en escribir a fondo sobre la teología de la liberación".
"Primero como pastor presbiteriano y después como teólogo, Alves ya era una figura prominente en los años 60', y nos aproximamos en los 70' a raíz de la Teología de la Liberación. Uno de los trazos fundamentales del abordaje de Alves fue el entendimiento de que esa línea de pensamiento debería ser complementada por dos procesos, el psicoanalítico y el pedagógico", explicó Boff, citado por el portal del diario "O Globo".
Boff, quien fue perseguido por el régimen militar y por la propia Iglesia católica a raíz de sus ideas, destaca entre las obras fundamentales de Alves "La Teología de la esperanza" y "El enigma de la religión".
Alves es considerado un referente académico en diversas áreas, puesto que se desempeñó además como ensayista, cronista, contador de historias, filósofo y poeta.
Nacido en septiembre de 1933 en Boa Esperanza, en el sur de Minas Gerais, Alves cursó teología en el Seminario Presbiteriano de Campinas, y más tarde cursó una maestría en Teología en Nueva York.
Regresó a Brasil, pero se vio obligado a abandonar el país en 1968, cuando comenzó a ser perseguido por la dictadura militar brasileña acusado de subversión. Resolvió entonces volver a Estados Unidos para cursar un doctorado en filosofía en el Seminario de Teología de Princeton.
La obra de Alves incluye más de 160 títulos, muchos de los cuales son tenidos como referencia en sus respectivas áreas. Entre ellas se destacan, además de las citadas por Boff, "¿Qué es la religión?", vinculada a filosofía y religión; "El regreso del pájaro encantado" un libro infantil; "Variaciones sobre la vida y la muerte", que versa sobre teología; y "Filosofía de la ciencia", que relaciona temas filosóficos y de conocimiento científico.
RD

Erwin Kräutler: «Los indígenas de la Amazonia están en riesgo»


Un grito de alarma del obispo misionero durante la presentación del Informe 2013 a la Conferencia Episcopal brasileña

MARIA TERESA PONTARA PEDERIVA

Erwin Kräutler, desde hace algunos meses conocido en todo el mundo como el colaborador de Papa Farncisco para la próxima encíclica sobre los pobres y la creación, ha mantenido su promesa. A pesar de haber cumplido 75 años en 12 de julio, su compromiso a favor de su gente en Brasil parece haber encontrado un nuevo impulso y nuevas fuerzas.


Todavía obispo de la prelatura de Xingu (hasta el nombramiento de su sucesor) y presidente del Consejo Misionero Indígena (CMI), Kräutler participó, como indicó el sitio del episcopado brasileño, en la presentación del informe “La violencia contra las poblaciones indígenas en Brasil 2013”, en ocasión de la Conferencia Nacional de los Obispos que se llevó a cabo en la capital la semana pasada.


Según el religioso, la supervivencia física y cultural de los indígenas en la actualidad «está amenazada», pues, cuando se niega el derecho de las poblaciones indígenas a la existencia, se verifica ana auténtica «agresión, incluso contra la misma nación brasileña».


Citando el documento de la Conferencia de los obispos latinoamericanos de Aparecida (que en el párrafo 65, a propósito de la exclusión social, advierte: «Los excluidos no son solamente “explotados” sino “sobrantes” y “desechables”»), el obispo Kräutler indicó que la actual sociedad brasileña es “anti-indígena”, porque acaba por marginarlos: «Los indígenas tienen una manera de vivir diferente, de considerar la vida, poseen otra forma de organizar su trabajo, tienen su cultura, su lengua, pero deben disfrutar todos los derechos, porque, por lo demás, son ellos los primeros habitantes de esta tierra».


Según el documento presentado en Brasilia, son más de 12 mil indígenas los que sufren racismo, amenazas, abusos de poder o que son asesinados por omisiones de las autoridades. En todo el país, en 2013, se registraron 97 casos de violencia en contra del patrimonio de estas poblaciones (violación de tierras, invasión de propiedad, explotación ilegal de recursos naturales y retrasos en la regularización de los contratos agrarios).


El denominador común es la falta de una clara delimitación de las zonas que pertenecen a los indígenas, subrayó el obispo, que no dudó en denunciar con fiuerza la violación de la disposición constitucional de 1988 sobre la delimitación de los territorios, que habría debido cristalizar en los hechos a cinco años de la promulgación de la Constitución. Parece que solamente se ha cumplido en parte, porque, según indica el informe, en el último año se prepararon solamente 11 documentos al respecto.


«Para nosotros, desarrollo y progreso deberían significar una mayor calidad de vida, pero no solo para un par de brasileños, sino para todo Brasil, en particular para las poblaciones indígenas que representan los segmentos de la sociedad más marginados de hoy, en términos de salud, instrucción, transportes, vivienda y seguridad pública». Mientras esto sucede, explicó Kräutler, hay una restringida «minoría que está aumentando el proprio patrimonio».


Hace un mes, la Iglesia en Brasil lanzó una nueva alarma por la Amazonia, debido a las políticas de explotación de los recursos naturales. La advertencia surgió en la provincia septentrional de Roraima, enla frontera con Guyana y Venezuela. Este documento lleva la firma del obispo Roque Paloschi y se titula «Mineração e Hidrelétricas em Terras Indígenas”. En él se describen decenas de proyectos, bien conocidos por el obispo Kräutler, de presas hidroeléctricas de medianas y pequeñas dimensiones que obstruyen los afluentes del Amazonas y que tendrán gravísimas consecuencias en la vida de las comunidades indígenas.

Vatican Insider

Contemplando y compartiendo la Palabra


I. Contemplamos la Palabra

Lectura de la profecía de Miqueas 6,1-4.6-8:

Escuchad lo que dice el Señor: «Levántate y llama a juicio a los montes, que escuchen los collados tu voz.» Escuchad, montes, el juicio del Señor; atended, cimientos de la tierra: El Señor entabla juicio con su pueblo y pleitea con Israel: «Pueblo mío, ¿qué te hice o en qué te molesté? Respóndeme. Te saqué de Egipto, de la esclavitud te redimí, y envié por delante a Moisés, Aarón y María.» «¿Con qué me acercaré al Señor, me inclinaré ante el Dios de las alturas? ¿Me acercaré con holocaustos, con novillos de un año? ¿Se complacerá el Señor en un millar de carneros, o en diez mil arroyos de grasa? ¿Le daré un primogénito para expiar mi culpa; el fruto de mi vientre, para expiar mi pecado?» «Te han explicado, hombre, el bien, lo que Dios desea de ti: simplemente, que respetes el derecho, que ames la misericordia y que andes humilde con tu Dios.»

Sal 49 R/. Al que sigue buen camino le haré ver la salvación de Dios

«Congregadme a mis fieles,
que sellaron mi pacto con un sacrificio.»
Proclame el cielo su justicia;
Dios en persona va a juzgar. R/.


«No te reprocho tus sacrificios,
pues siempre están tus holocaustos ante mí.
Pero no aceptaré un becerro de tu casa,
ni un cabrito de tus rebaños.» R/.


«¿Por qué recitas mis preceptos
y tienes siempre en la boca mi alianza,
tú que detestas mi enseñanza
y te echas a la espalda mis mandatos?» R/. 


«Esto haces, ¿y me voy a callar?
¿Crees que soy como tú?
Te acusaré, te lo echaré en cara.
El que me ofrece acción de gracias, ése me honra; al que sigue buen camino
le haré ver la salvación de Dios.» R/.


Lectura del santo evangelio según san Mateo 12,38-42:

En aquel tiempo, algunos de los escribas y fariseos dijeron a Jesús: «Maestro, queremos ver un signo tuyo.» Él les contestó: «Esta generación perversa y adúltera exige un signo; pero no se le dará más signo que el del profeta Jonás. Tres días y tres noches estuvo Jonás en el vientre del cetáceo; pues tres días y tres noches estará el Hijo del hombre en el seno de la tierra. Cuando juzguen a esta generación, los hombres de Nínive se alzarán y harán que la condenen, porque ellos se convirtieron con la predicación de Jonás, y aquí hay uno que es más que Jonás. Cuando juzguen a esta generación, la reina del Sur se levantará y hará que la condenen, porque ella vino desde los confines de la tierra, para escuchar la sabiduría de Salomón, y aquí hay uno que es más que Salomón.»

II. Compartimos la Palabra

  • Te he explicado el bien, lo que Dios desea de ti

El profeta campesino Miqueas nos ofrece un texto en el que Yahvé pleitea con Israel, su pueblo, y lo halla culpable, no librándose ningún colectivo de tal culpabilidad (ricos, sacerdotes, acreedores, comerciantes, jueces venales…). Justamente es lo contrario de lo que Dios quiere de su pueblo, expresado con precisión en el remate de nuestro texto: que respetes el derecho, que ames la misericordia y que andes humilde con tu Dios. Qué fórmula más rica y qué bien resume gran parte del mensaje de todos los profetas y recuerda las más espirituales exigencias de los mismos. Vuelven a salir los montes, los altos, lugares por excelencia de los encuentros de Dios con su pueblo y, más de una vez, mudos testigos de las requisitorias amorosas de Dios a los suyos. A la queja de los fieles de que Dios los ha abandonado, éste les recuerda los pasados beneficios que han llovido sobre el pueblo elegido de forma copiosa. A destacar la confrontación entre las formas colectivas de la religión y las formas personales de la misma, aludidas por el profeta en nuestro texto: el fiel propone sacrificios, legítimos o no; el profeta los rechaza y, en su lugar, propone una religión más espiritual marcada por las exigencias del amor, la justicia y la verdad (humildad) ante Dios.

  • Esta generación exige una señal

Entre la mucha gente con la que se cruzó Jesús en su ir de acá para allá, no faltaron algunos letrados y fariseos obsesionados con el hoy aún vigente slogan de ¡Ojo al dato!, quizá porque no admitieron la evidencia de las señales anteriores que los ponían en ridículo, o porque ellos, tan conocedores de los aledaños de la divinidad se merecen un refrendo divino al hacer y decir de Jesús de Nazaret. Y éste hace bien en increparlos poniendo de relieve su supina e interesada ignorancia. Porque Jesús es la propia señal no admitida por los que creen controlar incluso a Dios con mandatos, condenas y prohibiciones; de la misma manera que el evangelio de Jesús es la propia evidencia frente a quienes lo quieren sustituir por éste o aquel dictado catequético, o por ésta o aquella devoción, por respetable que fuera. Y por ser Jesús la mejor señal, éste anuncia su victoria sobre la muerte, su seguro de gracia y misericordia, dándoles a entender que los paganos a los que alude el texto, están en mejores condiciones de aceptar la bondad y sabiduría de Dios que quienes blasonan de su fidelidad. ¿Y la generación del siglo XXI qué señal pide? Ojalá la presencia martirial de no pocas comunidades y la probada fidelidad de innumerables seguidores del Maestro acierten siempre a la hora de dar un vaso de agua a los pequeños, sintonicen con los heridos al borde del camino, y a ningún creyente nos importe llevar los unos las cargas de los otros y, en todo momento, seamos exponente de la Buena Noticia de la salvación. Otra señal no se nos pide, otra señal no necesita nuestro mundo.

Fr. Jesús Duque O.P. 
Convento de San Jacinto (Sevilla) 

Algo para pensar y orar en esta semana


En los Evangelios leemos que Jesús y sus apóstoles se retiraban a menudo a un lugar tranquilo y oraban. Sus ministerios no parecían dejarles mucho tiempo para eso; pero si no se hubieran detenido con frecuencia para orar, podrían haberse vuelto desmotivados en sus actividades. El primer paso para llegar a ser un contemplativo en acción es éste: detenerse.

El detenerse te da la oportunidad para tomar una pausa y reconocer lo que has estado haciendo, ya sea en tu trabajo o en tu vida personal. No sólo ofrece el descanso necesario, sino que te ayuda a entrar en la siguiente etapa: La reflexión.


Jesús y sus apóstoles conversaban entre ellos sobre todo lo que hacían, luego oraban, meditaban y examinaban sus sentimientos y experiencias. El hecho de reflexionar sobre nuestras experiencias diarias, así como sobre las más importantes, nos ayuda a profundizar sus significados…


Luego los discípulos volvían a sus actividades, tal como nosotros debemos hacerlo. La clave de esta etapa es permitir que la reflexión y el tiempo en oración, nos indiquen cómo acercarnos a nuestros trabajos cuando volvemos a ellos. Quizás descubres que necesitas más descanso, o que debes enfocarte más en un aspecto particular de tu actividad. O que ella ha dejado de ser satisfactoria. O quizás descubres que deseas revitalizar tu trabajo.


La contemplación nos permite renovar nuestras vidas activas (trabajo, entretención, relaciones), de modo que lo que hacemos no nos desmotiva, sino que glorifica al Señor. Entonces el ciclo se repite. Tu actividad te lleva de nuevo a un tiempo de detenerse, descansar, reflexionar, y luego volver a tu actividad con mayor celo y propósito.

Andy Otto
Espacio Sagrado

Dime una Palabra por Luis Fernando crespo SM. Humildad y misericordia


21 de julio
Lunes XVI

Mi 6,1-4.6-8 Que ames la misericordia y que andes humilde con tu Dios

Ven en ayuda de mi debilidad. Dame el don de la misericordia, de poner mi corazón junto al pobre y desamparado, junto al que sufre, junto al que vive sin comprender lo que le sucede, junto al que se siente solo y desamparado; dame, Señor, el don de la humildad, de reconocer que no soy nadie, ni tan siquiera brisa en calma, cuánto menos vendaval. Hazme misericordiosos y humilde, mirándote en la cruz.

Luis Fernando Crespo SM
Dime una Palabra

Sunday, July 20, 2014

Aporte Ecológico a la Homilía del domingo por Alejandro Londoño Posada S.J.



Al terminar las reflexiones de la primera lectura del libro de la Sabiduría se afirma: “Obrando así, enseñaste a tu pueblo que el justo debe ser humano con los otros y colmaste a tus hijos de esperanza, pues cuando han pecado les das oportunidad de arrepentirse” (Sab.12 19). Podríamos buscar ejemplos de justicia en el aspecto ecológico, pero por desgracias es casi más fácil hallarlos en el campo negativo.

Escribiendo sobre la tenencia de la tierra y la seguridad alimentaria, Alejandro Reyes Posada describe primero los robos a los nativos, propietarios originales de las tierras nuestras. Después pasa a señalar cómo a pesar de todo el campesino colombiano aporta el 70% de la canasta alimenticia nacional, que se abastece en el 88% con producción interna y sólo importa el 12 % de la dieta. 

Sin embargo, añade “los pequeños campesinos subsidian a los pobladores urbano – al recibir salarios reducidos representados en los bajos precios de venta de sus productos -, a costa de mantener el 46% de su población debajo la línea de pobreza, de manera que los pobres del campo subsidian a los pobres urbanos” (Semana sostenible, julio 2014, pag. 18-20).

Se necesitaría todo un cambio social para poder decir que salimos de este pecado y aprovechado la oportunidad que Dios nos da de arrepentimiento, cono nos insiste el Sabio..

Y si pasamos al Evangelio nos encontramos con tres parábolas que apuntan a enseñarnos qué y cómo es el Reino de los Cielos. Las parábolas judías buscaban sólo afirmar y comparar la Ley: La Ley es como…. Las de Jesús: El Reino de los cielos es como… Y sabemos por muchos hechos de la vida de Jesús la diferencia entre el reinado de la Ley y el Reinado de Dios. 

El Reino de los Cielos empieza acá cuando se siembra buena semilla, cuando se la cultiva con todo cuidado, cuando se la defiende de los enemigos. Y estos por desgracia son muchos, más si tenemos en cuenta que son todos “los que incitan al mal y todos los malvados” como dice la tercera parábola. .

Qué buenos que nosotros fuéramos más suspicaces hoy y descubriéramos cómo apoyados por los alcaldes, los jueces, los paramilitares, tantos propietarios de tierra nos están engañando a todos y se están apropiando la tierra de los campesinos pobres y de los indígenas. 

La frase más pintoresca para describir y juzgar los paros agrarios del año pasado fue “Ruanas sí, capuchas no”, que apareció en la carátulas de una revista. Por desgracia, nos quedamos mirando más las capuchas y las manos de los que tiraban piedras y no las manos que se apoderaban de las tierras 
campesinas.

Y menos aún nos quedamos mirando las manos de los enruanados que con sus manos cultivaban la 
tierra y daban los alimentos a tan bajos precios, al menos a los intermediarios, si no a nosotros... 

Jesuitas de Colombia

Levadura en la masa por Lorenzo Amigo, Marianista



Muchas veces la Iglesia siente la tentación de medir la eficacia de su acción simplemente a través del número de sus fieles. Ahora se cuenta hasta el número de seguidores del papa Francisco en las redes sociales. De esa manera la Iglesia corre el peligro de asimilarse a los poderes de este mundo cuyo poder se mide por el número de votos, o por las cifras del dinero que tienen. Lo que cuenta, en cambio en la Iglesia es su fidelidad a Cristo y a su evangelio. Eso es lo que le da identidad. Jesús describe el Reino de Dios como una realidad diferente a las de nuestro mundo, pero que tiene una importancia decisiva para el hombre y la sociedad. La Iglesia no es el Reino, sino que está al servicio del Reino y debe dejarse también ella modelar por los valores del Reino.
Hoy día en los países de vieja cristiandad nos desanimamos ante las dificultades que encontramos en la evangelización. Nos gustaría ver el fruto de nuestros trabajos y que nuestras iglesias estuvieran llenas de jóvenes, no sólo con motivo de acontecimientos excepcionales. Hay que tener paciencia y saber esperar, como Dios no se desanimó ante tantas negativas humanas. Supo usar siempre de moderación y no quiso imponer su Reino por la violencia (Sab 12.13.16-19). Lo nuestro es sembrar. Ya otros recogerán los frutos. El Reino, como la siembra tiene sus ritmos, que hay que respetar. En el mundo de la técnica estamos, en cambio, habituados a apretar un botón y ver cumplidos nuestros deseos.
El Reino tiene siempre unos comienzos pequeños. Todo empezó con un pequeño grupo en torno a Jesús. Toda la fuerza del Reino le viene de Dios y de su Espíritu. Así también a la Iglesia. Su misión es ser levadura en la masa. Lo importante es la masa, el que la masa fermente (Mt 13,24-43). Uno no utiliza toneladas de levadura. Para que la levadura realice su efecto tiene que desaparecer en la masa, ciertamente sin perder su condición de levadura que le da eficacia.
Los cristianos no vivimos en un mundo aparte, ni habitamos en países propios. Vivimos con todos los hombres, utilizamos la misma lengua y cultura, aunque cultivamos una serie de valores que nos vienen del evangelio y que creemos que son importantes para todos los hombres y para la sociedad. Sólo conviviendo con los demás hombres, acompañando su peregrinar hacia Dios, la Iglesia puede realizar su misión. Ciertamente no todo en el mundo, pero tampoco todo en la Iglesia, es trigo limpio. Por eso es necesario un discernimiento continuo y un saber esperar y confiar en el hombre. La luz necesaria para ese discernimiento nos viene siempre del Espíritu (Rm 8,26-27) que viene siempre en nuestra ayuda. Él está actuando siempre en nuestro mundo y tenemos que saber discernir los signos de los tiempos.
La Iglesia está al servicio del mundo, al servicio del hombre, y debe evitar toda tentación de poder, de querer que los demás estén a su servicio. La Iglesia presta su servicio al mundo, ante todo anunciándole el evangelio. Éste es una fuerza de salvación para el que cree. Ante las miserias de nuestro mundo, no basta simplemente predicar, hay que dar trigo. Es verdad que la Iglesia no puede ser simplemente una institución caritativa más, pero el ejercicio de la caridad, sobre todo con los necesitados, forma parte integrante de su misión al servicio del hombre. Que la celebración de la eucaristía haga de nosotros fermento que transforme nuestro mundo con los valores del Reino de Dios

Pistas para la homilía por Jorge Humberto Peláez Piedrahita, S.J.



Descubramos el auténtico rostro de Dios


 Lecturas:

o Libro de la Sabiduría 12, 13. 16-19
o Carta de san Pablo a los Romanos 8, 26-27
o Mateo 13, 24-43

 Los seres humanos vamos desarrollando la imagen de Dios a partir de las experiencias que tenemos a lo largo de la vida. Cuando hablamos de experiencias, tenemos que reconocer que las hay positivas y negativas:

o Entre las experiencias positivas que nos ayudan a descubrir que Dios es amor, la familia es fundamental. Unos padres amorosos, que dialogan con sus hijos y que se rigen por los valores éticos, son los grandes protagonistas para avanzar en laconstrucción de una fe adulta.

o Igualmente, Dios se nos revela a través del mundo que nos rodea. La naturaleza es un canto continuo que proclama la existencia de Dios, que creó esta sinfonía infinita de formas y colores, un universo en expansión que los científicos apenas están descubriendo con la ayuda de potentes telescopios y satélites; en los laboratorios también vamos avanzando en el conocimiento del microcosmos y el origen de la materia. Para el que quiera escuchar el mensaje, esta infinita riqueza no puede ser fruto del azar sino que es un proyecto en el que Dios está en el origen de todo

- Así como hay experiencias afectivas y de contemplación del mundo que nos invitan a avanzar en el conocimiento de Dios, también hay experiencias devastadoras que bloquean la mente y el corazón para abrirnos al reconocimiento de Dios. Es muy difícil que un niño que ha padecido el maltrato físico y afectivo y no ha saboreado una caricia, pueda abrirse a un Dios que es padre y madre y nos protege... Las diversas manifestaciones del mal (pensemos en la explotación de los seres humanos, las guerras, muchas de las cuales se quieren justificar en nombre de un Dios guerrero) hacen muy difícil descubrir a un Dios justo y misericordioso.
• Con estas consideraciones iniciales queremos expresar que el descubrimiento de Dios y la imagen que nos formamos de Él están condicionados por las experiencias positivas y negativas que nos han marcado a lo largo de la vida. Por eso la acción evangelizadora de la Iglesia debe explorar atentamente la historia personal y comunitaria de las personas a las que desea llevar el anuncio del Señor resucitado. Antes de hacer el anuncio hay que preparar el camino, curar heridas, favorecer una catarsis que libere las cargas interiores que agobian.
• En este proceso de descubrimiento del auténtico rostro de Dios, la liturgia de hoy nos ofrece un texto muy expresivo, tomado del libro de la Sabiduría. A continuación queremos destacar algunas expresiones que nos llenan de esperanza y nos abren horizontes:
- “Tú, Señor, que cuidas de todas las cosas”. Estas sencillas palabras nos recuerdan que no estamos solos en el camino de la vida. Aunque nos hayan abandonado los familiares y amigos, Dios es el acompañante fiel que nos protege siempre con su providencia.
- “Juzgas con misericordia y nos gobiernas con delicadeza”. Estas afirmaciones sobre Dios contrastan brutalmente con el comportamiento de los poderosos de este mundo que imponen su voluntad porque tienen el dinero para hacerlo, las influencias para que siempre se les dé la razón o tienen la capacidad de intimidación para doblegar a los demás.
- “Has enseñando a tu pueblo que el justo debe ser humano”. Las personas que tienen responsabilidades de gobierno en las organizaciones deberán tener sentido de humanidad como criterio para el ejercicio de la autoridad.
- “Has llenado a tus hijos de una dulce esperanza, ya que al pecador le das tiempo para que se arrepienta”. Los seres humanos reaccionamos en caliente y tomamos decisiones radicales movidos por las pasiones. En este texto del libro de la Sabiduría, se nos revela un Dios que nos da tiempo para cambiar el rumbo.
• Esta revelación del auténtico rostro de Dios que encontramos en el libro de la Sabiduría llega a su plenitud en la revelación de Jesucristo, quien nos introduce en el misterio de Dios y nos invita a llamarlo Padre.
• En las Catequesis para preparar a los niños a la Primera Comunión y a la Primera Confesión, con frecuencia se escuchan expresiones que muestran a Dios como un fiscal inclemente, que está acechando al pecador para cobrarle sus faltas, como si Dios disfrutara del sufrimiento de los hombres… Hay enfoques catequéticos que no anuncian la alegría del Evangelio sino que están impregnados de temor.
• Es hora de terminar nuestra meditación dominical. Que estas sencillas reflexiones que hemos hecho, inspiradas en el texto del libro de la Sabiduría, nos estimulen a avanzar en el conocimiento de Dios amor y nos ayuden a eliminar, del lenguaje catequético, aquellas expresiones que desfiguran el auténtico rostro de Dios, que nos ha sido revelado por Jesucristo que llama a los que están cansados y agobiados para aliviarlos. Como agentes evangelizadores, debemos facilitar este encuentro de la comunidad con Jesucristo; los Pastores tenemos la obligación de mostrar que la Iglesia es Madre y Maestra, lugar de encuentro del Pueblo de Dios, y no una antipática estructura burocrática.
Jesuitas de Colombia

Importancia de lo pequeño por José Antonio Pagola



Al cristianismo le ha hecho mucho daño a lo largo de los siglos el triunfalismo, la sed de poder y el afán de imponerse a sus adversarios. Todavía hay cristianos que añoran un Iglesia poderosa que llene los templos, conquiste las calles e imponga su religión a la sociedad entera.
Hemos de volver a leer dos pequeñas parábolas en las que Jesús deja claro que la tarea de sus seguidores no es construir una religión poderosa, sino ponerse al servicio del proyecto humanizador del Padre (el reino de Dios), sembrandopequeñas “semillas” de Evangelio e introduciéndose en la sociedad como pequeño “fermento” de vida humana.
La primera parábola habla de un grano de mostaza que se siembra en la huerta. ¿Qué tiene de especial esta semilla? Que es la más pequeña de todas, pero, cuando crece, se convierte en un arbusto mayor que las hortalizas. El proyecto del Padre tiene unos comienzos muy humildes, pero su fuerza transformadora no la podemos ahora ni imaginar.
La actividad de Jesús en Galilea sembrando gestos de bondad y de justicia no es nada grandioso y espectacular: ni en Roma ni en el Templo de Jerusalén son conscientes de lo que está sucediendo. El trabajo que realizamos hoy sus seguidores es insignificante: los centros de poder lo ignoran.
Incluso, los mismos cristianos podemos pensar que es inútil trabajar por un mundo mejor: el ser humano vuelve una y otra vez a cometer los mismos horrores de siempre. No somos capaces de captar el lento crecimiento del reino de Dios.
La segunda parábola habla de una mujer que introduce un poco de levadura en una masa grande de harina. Sin que nadie sepa cómo, la levadura va trabajando silenciosamente la masa hasta fermentarla enteramente.
Así sucede con el proyecto humanizador de Dios. Una vez que es introducido en el mundo, va transformando calladamente la historia humana. Dios no actúa imponiéndose desde fuera. Humaniza el mundo atrayendo las conciencias de sus hijos hacia una vida más digna, justa y fraterna.
Hemos de confiar en Jesús. El reino de Dios siempre es algo humilde y pequeño en sus comienzos, pero Dios está ya trabajando entre nosotros promoviendo la solidaridad, el deseo de verdad y de justicia, el anhelo de un mundo más dichoso. Hemos de colaborar con él siguiendo a Jesús.
Una Iglesia menos poderosa, más desprovista de privilegios, más pobre y más cercana a los pobres, siempre será una Iglesia más libre para sembrar semillas de Evangelio, y más humilde para vivir en medio de la gente como fermento de una vida más digna y fraterna.
José Antonio Pagola
20 de julio de 2014
16 Tiempo ordinario (A)
Mateo 13, 24-43
Buenas Noticias
RD

El mensaje del domingo por Gabriel Jaime Pérez Montoya, S.J.





En aquel tiempo, Jesús propuso otra parábola: «El reino de los cielos se parece a un hombre que sembró buena semilla en su campo; pero, mientras la gente dormía, su enemigo fue y sembró cizaña en medio del trigo y se marchó. Cuando empezaba a verdear y se formaba la espiga, apareció también la cizaña. Entonces fueron los criados a decirle al amo: "Señor, ¿no sembraste buena semilla en tu campo? ¿De dónde sale la cizaña?" Él les dijo: "Un enemigo lo ha hecho." Los criados le preguntaron: "¿Quieres que vayamos a arrancarla?”

Pero él les respondió: "No, porque al arrancar la cizaña podrían arrancar también el trigo. Déjenlos 
crecer juntos hasta la siega y, cuando llegue la siega, diré a los segadores: ‘Arranquen primero la 
cizaña y átenla en gavillas para quemarla, y el trigo guárdenlo en mi granero. 
Les propuso esta otra parábola: «El reino de los cielos se parece a un grano de mostaza que uno 
siembra en su huerta; aunque es la más pequeña de las semillas, cuando crece es más alta que las 
hortalizas; se hace un arbusto más alto que las hortalizas, y vienen los pájaros a anidar en sus ramas.» 
Les dijo otra parábola: -«El reino de los cielos se parece a la levadura; una mujer la amasa con tres 
medidas de harina, y basta para que todo fermente.» Jesús expuso todo esto a la gente en parábolas y 
sin parábolas no les exponía nada. Así se cumplió el oráculo del profeta: «Abriré mi boca diciendo 
parábolas, anunciaré lo secreto desde la fundación del mundo.» Luego dejó a la gente y se fue a casa. 
Los discípulos se le acercaron a decirle: «Acláranos la parábola de la cizaña en el campo.» Él les 
contestó: -«El que siembra la buena semilla es el Hijo del hombre; el campo es el mundo; la buena 
semilla son los ciudadanos del reino; la cizaña son los partidarios del Maligno; el enemigo que la 
siembra es el diablo; la cosecha es el fin del tiempo, y los segadores los ángeles. Lo mismo que se 
arranca la cizaña y se quema, así será al fin del tiempo: el Hijo del hombre enviará a sus ángeles, y 
arrancarán de su reino a todos los corruptores y malvados y los arrojarán al horno encendido; allí será 
el llanto y el rechinar de dientes. Entonces los justos brillarán como el sol en el reino de su Padre. El 
que tenga oídos, que oiga.» (Mateo 13, 24-43).



El Evangelio nos ofrece tres parábolas con las que Jesús enseña cómo actúa Dios en nuestra vida. Jesús había proclamado que el Reino de los Cielos (o Reino de Dios), es decir, el poder del amor de Dios, podía llegar al interior de cada persona y de cada comunidad humana que reconociera sinceramente su necesidad de salvación. Veamos cómo podemos aplicar a nuestra vida lo que nos enseña Jesús, teniendo también en cuenta las otras lecturas bíblicas de este domingo [Sabiduría 12, 13.16.-19; Salmo 86 (85); Carta de Pablo a los Romanos 8, 26-27].
1.- Buena semilla y cizaña: el Reino de Dios y el misterio del mal en el mundo
Con frecuencia nos preguntamos por qué Dios permite el mal, por qué los corruptos prevalecen sobre las personas honestas. Nuestra primera reacción suele ser el deseo de acabar con toda esa “cizaña” o mala hierba que no deja crecer las semillas del bien. Pero, contraria a nuestra impaciencia, se nos presenta la actitud de Dios que, como dice la primera lectura, “en el pecado da lugar al arrepentimiento”, y como lo describe el Salmo, es “clemente y misericordioso, lento a cólera, rico en piedad”.
Esta actitud nos la muestra con su ejemplo el propio Jesús, quien en lugar de querer la aniquilación de las personas que obran el mal, les ofrece la oportunidad de cambiar de comportamiento, encarnando así al mismo Dios de quien los profetas del Antiguo Testamento habían dicho que no quiere la muerte del pecador, sino que se convierta y viva. Esa misma actitud misericordiosa es la que Él espera de sus discípulos, en contra de cierta mentalidad proclive a la llamada “limpieza social”, correspondiente a una tentación que siempre debemos rechazar si queremos ser auténticos seguidores de Cristo. El Dios que Él nos revela no es un juez vengador, sino un Padre siempre abierto a la reconciliación. Pero, por otra parte, a través de la parábola de la cizaña Jesús anuncia también que vendrá un momento decisivo en el que cada cual recibirá el pago merecido. Porque, en definitiva, será el bien el que triunfe sobre el mal.
2.- El grano de mostaza y la levadura: el Reino de Dios comienza por lo sencillo
Las otras dos parábolas tienen en común con la anterior la invitación a la paciencia, y por eso mismo a la confianza en Dios, que sabe esperar a que lo comenzado en una semilla muy pequeña o con un poco de levadura, termine respectivamente en el árbol frondoso o en el pan compartido por muchos.
El Reino de Dios, en efecto, comienza por lo pequeño, por lo humilde, por lo sencillo, y va creciendo gracias a la acción continua y pacientemente transformadora de su Espíritu Santo. En este sentido, las parábolas del grano de mostaza y de la levadura consisten en una invitación a no desanimarnos a pesar de la sensación de la lentitud con que parece obrar Dios en medio de un mundo que le rinde culto a la eficiencia instantánea y mágica del éxito fácil inmediato y sin esfuerzo.

3.- “El Espíritu viene en ayuda de nuestra debilidad”
San Pablo dice en la segunda lectura: “El Espíritu viene en ayuda de nuestra debilidad, porque nosotros no sabemos pedir lo que nos conviene, pero el Espíritu mismo intercede por nosotros con gemidos inefables. Y el que escudriña los corazones sabe cuál es el deseo del Espíritu, y que su intercesión por los santos es según Dios.” Se trata de una invitación a confiar en el poder de su amor, para no desanimarnos en nuestra disposición a crecer espiritualmente, aun en medio de las dificultades y a pesar de las fuerzas negativas del mal que nos rodean.
Jesús nos enseñó a orar diciendo: “venga a nosotros tu Reino”. Necesitamos que su Espíritu Santo nos haga comprender lo que contiene esta petición en el sentido de lo que nos conviene y que no sabemos pedir. Y lo que contiene esta petición del Padre Nuestro es precisamente aquello que Jesús nos ha enseñado con sus Parábolas del Reino: que el poder salvador de Dios no viene mágicamente, sino que supone un proceso en el cual cada persona tiene que disponerse con paciencia a dejar que el Espíritu Santo actúe en su vida para transformarla positivamente con el poder de su amor.-
Jesuitas de Colombia