Friday, May 09, 2008

Al caer la noche, la invitación es a tener un encuentro con el Señor de la Vida


Juan 21: 15-19
Habiéndose aparecido Jesús a sus discípulos, después de comer con ellos, dice a Simón Pedro: "Simón, hijo de Juan, ¿me amas más que éstos?" Él le contestó: "Sí, Señor, tú sabes que te quiero." Jesús le dice: "Apacienta mis corderos." Por segunda vez le pregunta: "Simón, hijo de Juan, ¿me amas?" Él le contesta: "Sí, Señor, tú sabes que te quiero." Él le dice: "Pastorea mis ovejas." Por tercera vez le pregunta: "Simón, hijo de Juan, ¿me quieres?" Se entristeció Pedro de que le preguntara por tercera vez si lo quería y le contestó: "Señor, tú conoces todo, tú sabes que te quiero." Jesús le dice: "Apacienta mis ovejas. Te lo aseguro: cuando eras joven, tú mismo te ceñías e ibas donde querías; pero, cuando seas viejo, extenderás las manos, otro te ceñirá y te llevará donde no quieras." Esto dijo aludiendo a la muerte con que iba a dar gloria a Dios. Dicho esto, añadió: "Sígueme."
¿Qué me estás diciendo, Señor?
Reflexiones sobre la lectura de hoy

Muchos repiten al orar: "Señor, tú sabes que te quiero".
Es una oración con humildad, pues sentimos que no hemos vivido el llamado de Dios, ni la bondad del amor que hemos recibido en nuestras vidas.
Podemos sentir la vergüenza de Pedro, al recordar la negación a su amigo Jesús. Dios ve nuestros corazones y observa lo que quisiéramos ser, junto a lo que hemos hecho en nuestra vida.
Orar es dar nuestro tiempo para estar atentos a percibir que Dios contempla nuestro corazón y nos ama tal como somos.
Espacio sagrado

No comments: