
Tres tiempos para la vida, como un paso de baile que uno fuera repitiendo en distintas circunstancias.
Así son las cosas con Dios –y de paso, a veces, con los otros-.
Nos vivimos sedientos, necesitados de Ti, anhelando tu presencia y tu consuelo.
En ocasiones apareces y lo transformas todo.
Luego te vuelves a ir, es imposible aferrarte, y así, se va trenzando una historia de presencias y silencios, de llamadas y respuestas, de muertes y resurrecciones. Dios, es imposible aferrarte, y sin embargo, estás…
Jesuitas de Castilla
No comments:
Post a Comment