Hablando de Isidoro de Sevilla, ha observado que entre los muchos aportaciones a la clarificación de los conceptos introducidos por cristianismo tuvo particular importancia la relación entre la vida activa y la vida contemplativa.
Benedicto XVI: De hecho, al igual que hay que amar a Dios con la contemplación, hay que amar al prójimo con la acción. Es imposible, por tanto, vivir sin la presencia de una o de otra forma de vida, ni es posible amar si no se hace la experiencia tanto de una como de otra. Es la lección que el gran obispo de sevillanos deja también nosotros, cristianos de hoy, llamados a testimoniar a Cristo en el nuevo milenio.
Ver video de esta noticia, aquí
No comments:
Post a Comment