Monday, June 16, 2008

SAN PEDRO, EL APOSTOL DE LAS VACILACIONES Y LOS ARRANQUES


Su maciza y equilibrada humanidad ha sido perfectamente captada por el pueblo. Aparece lavando redes, y Jesús le distingue hasta tal punto que salta a su barca. Camina sobre el agua y duda porque se levanta un poco de viento. Pero sobre la palabra de Jesús dio crédito a su corazón. En sus negaciones se contienen todas las miserias y en sus llantos se juntan todas las noblezas. Pedro el vacilante, ya Papa, se convierte en un vendaval de actividad, de prudencia y de sabiduría.
"El Señor-decía el clásico fray Basilio Ponce de León-adoctrina a los hombres como a niños distraídos y de cortas entendederas que necesitan, para que les entre la enseñanza, figuras de bulto". La pedagogía divina es dulce pedagogía de párvulos, llena de signos plásticos y corporales. En el Antiguo Testamento, el Señor adoctrinaba a los hombres con nubes, truenos, relámpagos y visitas de ángeles. Todas las fuerzas naturales y sobrenaturales eran movilizadas por El para despertar a sus hijos adormilados. En el Nuevo Testamento, el Señor se mete por los ojos de los hombres con la estridencia de los milagros y la suavidad de las parábolas. Como Jesús entre pañales de paja, su verdad vino al mundo entre prodigios de cielo y cuentos de aldea ...
Ver nota completa, aquí

No comments: