
Un querido amigo, Xavi Mir, buen conocedor de África ya que ha trabajado en diferentes países del continente, ha sido entrevistado recientemente sobre la guerra del Congo. Dado que en esta entrevista se proporcionan valiosas informaciones sobre la génesis y el trasfondo del conflicto, la copio aquí por su interés en su totalidad.
¿Cuándo se inicia el conflicto en la República Democrática del Congo?
El Congo RD es un país de enorme extensión, 5.6 veces España, con 62 millones de habitantes.
Desde su independencia de Bélgica en 1960 ha sido un exponente de conflicto, corrupción y mala gestión. Durante décadas el régimen corrupto de Mobutu se sostuvo gracias al apoyo de Francia y EEUU. El país, con grandes riquezas naturales, sufre actualmente un inmenso déficit en infraestructuras y desarrollo. Hoy el gobierno de Congo es incapaz de controlar grandes extensiones de territorio en las províncias del Este del país, que se ven sometidas a los diferentes grupos armados que operan en la zona.
Entre abril y julio de 1994, cerca de 800,000 tutsis y hutus moderados fueron asesinados durante el genocidio de Ruanda (se estima que supuso la aniquilación del 77% de la población tutsi ruandesa). En julio de 1994, la guerrilla del Frente Patriótico Ruandés (FPR), dominado por tutsis y liderado por Paul Kagame desde Uganda, se hizo con el poder. Cerca de dos millones de hutus se refugiaron en Congo, y con ellos la mayor parte de las milicias hutus que habían ejecutado el genocidio.
En el Este del Congo reside una población tutsi de aproximadamente 300,000 personas. En 1996-97 las tensiones entre esta población tutsi y las milicias hutus ruandesas dieron lugar a la intervención de Ruanda y Uganda, que ocuparon el Este del país y apoyaron al general rebelde Laurent Kabila –originario también del Este del Congo- hasta derribar el régimen de Mobutu.
Los desencuentros posteriores entre Kabila y sus antiguos aliados dieron lugar a una nueva guerra entre 1998 y 2003, en la que Kabila encontró el apoyo de Zimbabwe, Angola y Namibia, y se convirtió en una gran guerra africana que causó más de 3 millones de muertos, sobretodo por los problemas de hambre y enfermedad derivados de la guerra.
Los acuerdos de paz de 2003 y las elecciones de 2006 no han conseguido resolver los problemas del Este del Congo. Siguen operando más de 7,000 combatientes hutus, que no han sido desarmados por el gobierno congoleño a pesar de los repetidos compromisos asumidos. Esta situación es utilizada como justificación por el general rebelde Laurent Nkunda, tutsi y congolés, antiguo oficial de Kagame en el FPR, que con alrededor de 6,000 hombres y un buen equipamiento militar asegura defender a la población tutsi de Congo Este frente a las milicias hutu. Kagame ha negado repetidamente estar apoyando a las milicias tutsis en el Este del Congo. En la zona actúan también otras milicias pro-gubernamentales con unos 3,500 hombres armados.
¿Qué países están implicados en el conflicto?
Los importantes recursos minerales del Este del Congo (oro, diamantes, coltan -indispensable en la fabricación de teléfonos móviles y videoconsolas-, etc.) son un factor fundamental para entender hoy este conflicto. Una parte de estos recursos son comercializados a través de Ruanda y Uganda, aportando importantes ingresos a estos países.
Prácticamente todos los grupos armados involucrados en el conflicto, así como soldados de las fuerzas gubernamentales, comercian ilegalmente con los riquezas minerales, con total impunidad y extorsionando a la población local. Las empresas que se ocupan de la comercialización de los minerales del Este del Congo no han asumido su responsabilidad para romper la unión que existe entre este comercio ilegal y la continuidad de la violencia. Mientras exista este comercio, es difícil imaginar que estos grupos responsables de graves abusos de los derechos humanos vayan a dejar las armas.
En el pasado, la involucración en el conflicto de Zimbabue y Angola también estuvo relacionada con los intereses –incluso personales de las propias élites- en la explotación de estos recursos.
La zona también es un punto de tensión por la influencia geopolíticas de las grandes potencias. El gobierno ruandés de Paul Kagame denunció la implicación de Francia en el genocidio, interesado en mantener el país y la región bajo su influencia. Desde su ascensión al gobierno, Ruanda cambió del francés al inglés como lengua oficial, y el país ha recibido un fuerte apoyo de EEUU y GB desde entonces.
En la competencia por los recursos del Este de Congo juega también un papel China. El general Nkunda dice pretender renegociar el reciente acuerdo entre Congo y China por valor de 5,000 millones de $ para explotar los recursos del Este de Congo.
¿Cuáles son las consecuencias de la guerra en el Congo?
Se estima en alrededor de 250,000 las personas que han abandonado sus hogares como consecuencia de los recientes enfrentamientos, y sobreviven en condiciones desesperadas. Se añaden al millón estimado de personas que ya estaban desplazadas en la región. En Goma, muchas personas no tienen donde dormir y se alimentan con ayudas de la población local y las agencias humanitarias. Decenas de miles de refugiados han quedado aislados en las zonas de enfrentamiento y no están recibiendo ayuda, produciéndose casos de muerte por malnutrición y hambre.
Se estima en alrededor de 5 millones el número de personas que han muerto en el Este del Congo desde el genocidio ruandés por causas relacionadas con los enfrentamientos armados. Además todos los bandos han perpetrado horribles atrocidades contra la población, masacres y violaciones masivas.
La escalada del conflicto constata una vez más la inoperancia de las Misión de Naciones Unidas para Congo (MONUC) para cumplir su mandato de protección a la población civil y supervisión de la implantación del alto al fuego en el país. Muestra de ello ha sido el asalto de la población de Goma a las fuerzas de la MONUC, protestando por su indefensión, así como la reciente dimisión del comandante en jefe de las tropas de Naciones Unidas, el español Vicente Díaz de Villegas, a los dos meses escasos de asumir su cargo. Existen además numerosas denuncias de connivencia e incluso colaboración de fuerzas de la MONUC con los rebeldes del general Nkunda.
¿Cree que la violencia en ese continente atrae una menor atención de la comunidad internacional?
A pesar de las gravísimas consecuencias humanas, el conflicto en el Este del Congo desde 1998 ha sido notablemente desatendido por los medios de comunicación. Se menciona como explicación el papel clave que juega Ruanda, que junto a Uganda es un importante aliado de EEUU y Gran Bretaña en la región. Con el apoyo de ambas potencias, Ruanda ha llevado a cabo notables progresos económicos y de desarrollo en los últimos años, y los EEUU no han ahorrado elogios a su aliado como ejemplo. Una denuncia abierta del papel de Ruanda en Congo Este repercutiría en la imagen que se viene intentando transmitir del país a la opinión pública occidental, y afectaría a los planes de estos EEUU para potenciar su influencia en la región.
¿Cual debe ser la respuesta de la Cooperación Internacional, en este caso las ONGDs, para con el pueblo del Congo?
A corto plazo, las sociedades civiles de todos los países juegan un importante papel en presionar a sus gobiernos para que la comunidad internacional cumpla con sus obligaciones respecto al derecho internacional humanitario y los derechos humanos. Son necesarios los máximos esfuerzos diplomáticos para reactivar el proceso de paz, garantizar la seguridad de la población y atender a toda la población desplazada de forma inmediata.
A más largo plazo, es importante también el papel de la sociedad civil para que, una vez más, se denuncien los estrechos vínculos entre los conflictos y la explotación de los recursos naturales, y se arbitren los mecanismos internacionales necesarios para evitar el comercial ilegal que deriva en la financiación de los conflictos.
Finalmente, frente a las denuncias relacionadas con el papel de la MONUC, y atendiendo a la responsabilidad española ejercida al asumir el mando de las tropas de la MONUC en septiembre pasado con la designación del general Vicente Díaz de Villegas, es imprescindible la creación de una comisión de investigación independiente sobre la actuación de la MONUC, en relación a la supuesta relación de sus operaciones con la muerte de civiles y desplazamientos de la población.
Alberto Eisman
Blog "En clave de África"
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