
La Mesa del Congreso ha decidido no colocar una placa en honor a María Maravillas Pidal y Chico de Guzmán, la monja perseguida durante la Guerra Civil que vivió en unas dependencias que posteriormente fueron del edificio parlamentario, tras convocar el presidente de la Cámara Baja, José Bono, una reunión urgente para reconsiderar la iniciativa. Todos los representantes de partidos con presencia en la Mesa -PSOE, PP, CiU y PNV- han avalado la retirada.
El argumento esgrimido es que la colocación de la placa estaba condicionada a que existiera consenso entre todos los grupos parlamentarios y dado que no ha sido así se ha descartado. "Es evidente que ese consenso no se ha producido", ha explicado Bono. El vicepresidente tercero de la Mesa e impulsor de la propuesta, el popular Jorge Fernández Díaz, considera que "se han exaltado tanto los ánimos que no se dan las circunstancias para proceder a la ejecución" del homenaje. La decisión se adoptó el pasado 4 de noviembre y desde entonces el PSOE se ha mostrado radicalmente en contra.
Bono precisó que el acuerdo de hoy se tomó por unanimidad de todos los miembros "de derecho" de la Mesa, es decir, además de él, los vicepresidentes Teresa Cunillera (PSOE), Ana Pastor (PP), Jorge Fernández Díaz (PP) y Jordi Jané (CiU), y los secretarios Javier Barrero (PSOE), José Ramón Beloki (PNV), Ignacio Gil Lázaro (PP) y Celia Villalobos (PP).
Hizo esa precisión porque el acuerdo del día 4 lo adoptaron, aunque también por unanimidad, sólo los miembros "presentes" ese día, entre los que no estaba Cunillera porque, según el propio Bono, prefirió ausentarse de la votación al no querer respaldar la decisión pero tampoco manifestar un único voto en contra.
En consecuencia, no se colocará la placa prevista en memoria de María Margarita Pidal, conocida después como Maravillas de Jesús, perseguida durante la guerra civil y canonizada por Juan Pablo II.
La religiosa nació en la Carrera de San Jerónimo, número 36, donde hoy está uno de los edificios que ocupa el Congreso de los Diputados y donde se pretendía colocar la placa.
Antes de comenzar la reunión de la Mesa, el propio Bono telefoneó a los portavoces de los grupos parlamentarios para comunicarles la revocación del acuerdo y, según explicaron a Servimedia fuentes parlamentarias, para solicitarles moderación en sus críticas.
Algunos grupos habían pedido formalmente a la Mesa que reconsiderara su acuerdo, y Bono les explicó que esa reflexión era a iniciativa de la propia Mesa, y no en respuesta a los recursos planteados.
El portavoz de ERC, Joan Ridao, cuyo grupo había solicitado la retirada de la propuesta de homenaje, ha afirmado que Bono es consciente de que ha habido un error al abordar este asunto y que al retroceder "confiesa su pecado", aunque ahora es necesario que haga "propósito de enmienda". Al igual que Ridao, el diputado de IU Gaspar Llamazares, también ha recibido la confirmación de Bono antes de celebrarse la reunión de la Mesa de reconsiderar el homenaje.
"Las decisiones de la Mesa y las decisiones del presidente pueden ser erróneas, singularmente las mías, pero desde luego no están cargadas de mala intención contra nadie, sea cuales sean sus ideas, para molestar", ha afirmado Bono.
RD
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