Tuesday, February 19, 2008

Congregación General 35: La sexta semana de la CG35. Darius Kowalczyk, Provincial de Polonia Mayor y Mazovia (Varsovia)



La sexta semana de la CG35


Queridos lectores/internautas:
Han pasado casi seis semanas de la Congregación General, y muy probablemente, nos quedan todavía algunas más (pero ¿quién sabe?). Alguno podría preguntar: ¿por qué tanto tiempo? Bueno, como dijo el anterior P. General, no es fácil escribir textos en un grupo de casi 200 hombres de todo el mundo (especialmente cuando son jesuitas!). Las discusiones de problemas incluso menores en un grupo tan complejo requieren tiempo.
La Congregación es para mí una experiencia de unidad, así como de pluralismo en el cuerpo apostólico de la Compañía de Jesús. Un caso particular de esta experiencia, una experiencia a la que volvemos en varias ocasiones, fue la elección del P. General. Los días precedentes a la elección (las llamadas murmuraciones) se convirtieron en una profunda experiencia de la presencia de Jesús, cuya voluntad puede descubrirse en una atmósfera de oración y discusión
fraternal.
Una comunidad apostólica capaz de participar en la misión del Señor está así formada por un grupo de muy diferentes y frágiles individualidades. Las candidaturas de asistentes regionales, que son también consultores generales, basadas en la terna preparada por las distintas asistencias, fueron, de alguna forma, un añadido a la elección del General.
Todavía tenemos que elegir los cuatro asistentes ad providentiam. El trabajo en los decretos continúa. Identidad y misión de los jesuitas, gobierno de la Compañía, obediencia y colaboración con otros, estos son los temas fundamentales que está tratando la Congregación. Las diferencias al abordar estas cuestiones pueden observarse claramente durante las reuniones de asistencias, por no mencionar los plenarios en el Aula. La variedad de puntos de vista es ciertamente un valor que nos permite experimentar la universalidad de la Compañía y de la Iglesia. Algunas veces, sin embargo, tratamos con algo que yo llamaría un pluralismo difícil, y a veces incluso doloroso. Todavía más importante es confiar en que la Compañía no ha sido fundada como un proyecto meramente humano y no sobrevive gracias al conocimiento humano sino por la Gracia de Dios.
Igualmente, confiamos en que la CG35 al final será fruto del Espíritu actuando en nosotros, y
no una especia de compromiso difuso y diplomático.

La carta que el Papa Benedicto XVI envió al P. Peter-Hans Kolvenbach y a los participantes de la Congregación es un punto de referencia importante para nuestro trabajo. Creo que esta carta nos ayuda a poner en perspectiva nuestros deseos de servir a Dios y a la Iglesia. Benedicto XVI cuenta con el trabajo apostólico de los jesuitas y nos quiere para ayudarle en su misión. A la vez, nos ofrece la posibilidad de una auténtica renovación.

En la medida de lo posible, intentamos mantener a nuestros compatriotas polacos informados
sobre el trabajo de la Congregación en la web www.jezuici.pl. De tanto en tanto recibo correos de laicos que comparten sus gozos o preocupaciones sobre la Congregación. Por una parte, no faltan aquellos que expresan su convicción de que la Iglesia y el mundo necesitan a los jesuitas; por otra, algunos abogan por la rápida supresión de la Compañía. Así, según se puede ver, todavía provocamos emociones, algunas extremas. Quizá es un signo del Señor, que el Papa y la gente en general no estén todavía aburridos de nosotros.

Dariusz Kowalczyk,
Provincial de Polonia Mayor y Mazovia (Varsovia)

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