Wednesday, October 05, 2011

¿Quién es Ana María Janer Anglarill, que será beatificada el 8 de octubre en La Seo de Urgell?

Fundadora del Instituto de Hermanas de la Sagrada Familia de Urgell, será beatificada en la catedral de La Seo de Urgel el sábado 8 de octubre. Será la primera beata de origen catalán beatificada en territorio catalán


La catedral de la Seud’Urgell acogerá la beatificación de la religiosa Ana María Janer Anglarill en la mañana del sábado 8 de octubre de 2011. El cardenal Angelo Amato, prefecto de la Congregación para las Causas de los Santos, presidirá la celebración en representación del Papa Benedicto XVI.

El arzobispo de Urgell y copríncipe de Andorra, monseñor Joan-Enric Vives i Sicília, concelebrará dicha eucaristía junto con los obispos de las diócesis catalanas y de los países donde está presente el Instituto de Hermanas de la Sagrada Familia de Urgell.

“Amarte y servirte siempre y en todo” es el lema escogido para la beatificación de Ana María Janer. La Superiora general del Instituto, Irma Beretta Castro, motiva la elección de este lema: “El compromiso de amar y servir a los hombres y mujeres de su tiempo, viendo en ellos la imagen de Jesucristo, fue el distintivo fundamental de la vida y la obra de la Madre Janer”. “Un distintivo –ha añadido- que religiosas y laicos vinculados a su carisma han intentado hacer vida a lo largo del tiempo hasta nuestros días. Por eso este lema acompañará nuestro peregrinar hasta la beatificación”.

Tras las beatificaciones en Cataluña del sacerdote diocesano de Barcelona y mártir en 1936 Josep Elías Samsó, en enero de 2010, y, en abril de 2010, de sacerdote, fraile capuchino y fundador José Tous y Soler, la madre Ana María Janer será la primera catalana beatificada en Cataluña. Por otro lado, tres semanas después, el sábado 29 de octubre, en la catedral de la Almudena de Madrid será la beatificación de Sor María Catalina Irigoyen, Sierva de María, y un mes después ser, también en Madrid, la beatificación de los Mártires Oblatos de Paracuellos del Járama. Por otro lado, la beatificación de la madre Ana María Janer será la segunda en España en 2011, tras la efectuada el 5 de junio en la catedral de El Burgo de Osma con el obispo Juan de Palafox y Mendoza.

Una mujer de vanguardia en un siglo muy convulso

La nueva próxima beata nació el 18 de diciembre de 1800 en Cervera (comarca de La Segarra, provincia de Lleida, diócesis de Solsona), en una familia de profundas convicciones cristianas. Fue la tercera de cuatro hermanos. A causa de la Guerra de la Independencia contra Francia (1808-1814) y de sus consecuencias -hambres, epidemias, dolor- se familiarizó desde pequeña con el sufrimiento humano.

A los 18 años entró a formar parte de la Hermandad de Caridad del hospital de Castelltort de Cervera. Las hermanas atendían a los enfermos y pobres del hospital e impartían clases y catecismo en el Real Colegio de Educandas de la misma ciudad. Después de profesar, recibió los encargos de maestra de novicias y de superiora.

En 1833 estalló la primera guerra carlista y el hospital de Castelltort se convirtió en hospital militar. En 1836, la junta del hospital expulsó a las hermanas. Durante un curso ejerció de maestra en el Real Colegio de Educandas. Después de la batalla de Gra, se dirigió a Solsona para ponerse a disposición de la diócesis. Su llegada coincidió con la visita de Carlos de Borbón que le pidió que coordinara los hospitales de la zona carlista. Después de consultarlo con sus hermanas, accedió a dicha petición. Se hizo cargo de los hospitales de campaña de Solsona, Berga, la Vall d'Ora y la Boixadera. Fue reconocida por los combatientes de los dos bandos como la "Madre". Acabada la primera guerra carlista, ella y tres hermanas fueron hechas prisioneras y tuvieron que exiliarse en el hospital de San José de la Grave de Toulouse.

En 1844 retornó al hospital de Cervera. Cinco años después pasó como directora a la Casa de Caridad o de Misericordia de la misma ciudad. Albergaba a niños huérfanos, jóvenes discapacitados y ancianos. También se impartían clases para niños y niñas externos.

La fundación

En 1859 aceptó la petición del obispo de Urgell, monseñor Josep Caixal Estradé, y estableció una hermanad de caridad en el hospital de pobres enfermos de La Seu d'Urgell. El 29 de junio de 1859 fundó el Instituto de Hermanas de la Sagrada Familia de Urgell, dedicado a la educación cristiana de niños y jóvenes y a la asistencia de enfermos y ancianos. En 1860 el obispo de Urgell aprobó las Reglas y Constituciones del Instituto. La Casa de Caridad de Cervera se unió al nuevo Instituto.

En 1863 fundó personalmente el colegio de Cervera, el Hospital de Tremp. Más adelante, entre otros, el colegio de Oliana (1864), el asilo de Sant Andreu de Palomar (1866), y los colegios de Llívia (1868) y de Les Avellanes (1872). Las hermanas obtenían por concurso la plaza oficial de maestra. Durante su vida tuvieron lugar veintitrés fundaciones.

Con la revolución de 1868, numerosas comunidades fueron disueltas y las hermanas se dispersaron. Entre 1874 y 1880 sufrió el ostracismo dentro del mismo Instituto debido a la nueva orientación que quiso darle un director espiritual.

En 1880 se celebró en Talarn el primer capítulo general que la eligió canónicamente como superiora general. En 1883 fue elegida vicaria y primera consejera general. Pasó los últimos años de su vida en este pueblo leridano rodeada de alumnas, de formandas y de jóvenes profesas. Pidió morir en el suelo como penitente por amor a Cristo. Murió el 11 de enero de 1885, en Talarn (comarca de Pallars Jussà, provincia de Lleida, diócesis de Urgell).

Un carisma actual

Ana María Janer dedicó toda su vida a atender a las personas marginadas de su tiempo: los pobres enfermos e incurables, los apestados, los heridos de guerra, los niños huérfanos, los ancianos solos. El amor a Dios y al prójimo es el que mueve a esta mujer a actuar, a salir de sí misma para atender la necesidad concreta del otro.

Jesucristo, amado, consolado y acariciado en cada enfermo, en cada niño, en cada persona necesitada, es el ideal supremo de su vida y la razón de su donación incondicional al hermano.

Este don recibido es el que Ana María Janer deja como herencia a las hermanas y los laicos que continúan hoy haciendo presente el amor de Dios en el servicio cotidiano y sencillo de amar a los niños, los jóvenes, los enfermos y los ancianos con unas notas distintivas: la dimensión universal del amor, la identificación con la situación de los demás descubriendo en ella a Jesucristo, una actitud previsora que vela por el bien de todos y un amor estable, paciente, fiel y misericordioso que nunca se cansa de darse.

Una misión universal

En la actualidad, el Instituto de Hermanas de la Sagrada Familia de Urgell está presente en once países: en España, Andorra, Italia, Argentina, Paraguay, Uruguay, Chile, Colombia, México, Perú y Guinea Ecuatorial. Se trata de una presencia que se desarrolla en diversos campos de acción: escuelas, hospitales, residencias, misiones, parroquias, tiempo libre y otros apostolados compatibles con el carisma.

Más allá de las actividades concretas, la misión de las Hermanas de la Sagrada Familia de Urgell participa de la misión evangelizadora de la Iglesia. Un profundo sentido eclesial y de comunión con los representantes de la Iglesia ha marcado la vida del Instituto desde sus inicios, así como el sentido de encarnación en las realidades humanas.

Y como regaló de la Providencia en el contexto de esta beatificación, la Congregación fundada por la nueva beata ha recibido cinco nuevas vocaciones.

El milagro

Fue la curación instantánea, duradera y completa, inexplicable a la luz de los actuales conocimientos médicos, realizada por intercesión de la Ana María Janer Anglarill, de una poliartrosis degenerativa inflamatoria con grave y persistente sintomatología dolorosa y grave limitación funcional. La persona sanada fue la señora Ana Padrós Sallés, residente en el Asilo Municipal de Parque de Barcelona, institución regentada por una comunidad del Instituto de Hermanas de la Sagrada Familia de Urgell, fundado por la Madre Ana María Janer.

Ana Padrós ingreso en esta institución debido a la enfermedad degenativa que padecía. La señora Padrós padecía de enanismo, no sabía leer ni escribir y se encontraba sola en el mundo puesto que había perdido a toda su familia.

Desde 1939 Ana Pradós había comenzado a tener dolores fuertes en las articulaciones que lentamente le van impidiendo una movilidad normal. Acabó necesitando el uso de silla de ruedas.

En 1952, la hermana María Luisa Font Romeu, que formaba parte de la comunidad de Hermanas de la Sagrada Familia de Urgell que atendía a los asilados, le aconseja que rece la Novena en honor de la fundadora de su Instituto. El 5 de junio la señora Ana Padrós y la señora Fidela Roca, asilada también en el Parque, empiezan a orar a la Sierva de Dios Ana María Janer Anglarill, para obtener del Señor la curación. La petición que realiza es la siguiente: poder andar y valerse por sí misma. El 9 de junio, mientras recitaban en la capilla el quinto día de la Novena, de repente, la señora Padrós se levanta de la silla de ruedas y empieza a caminar con normalidad. Sale de la capilla gritando: la madre fundadora me ha curado.

Evolución y proceso canónico

La señora Padrós es examinada por diversos doctores que constatan la desaparición de la sintomatología dolorosa en las articulaciones y la plena recuperación funcional. Ana Padrós pasa el resto de sus días prestando su ayuda en el Asilo Municipal del Parque, en el comedor y en la enfermería.

Se celebra, en la curia diocesana de Barcelona, el proceso ordinario de la causa de beatificación y del milagro del 13 de abril de 1956 al 15 de abril de1957. En 1964 muere de infarto Ana Padrós.

En 1986, la Congregación para las Causas de los Santos reconoce la validez jurídica del proceso ordinario celebrado en Barcelona (1956-1957) con decreto del 27 de septiembre.

Tiene lugar un Proceso diocesano suplementario, también en Barcelona, del 3 al 7 de julio de 2001. La Congregación para las causas de los Santos reconoce la validez jurídica del Proceso diocesano suplementario (2001) con decreto de 5 de abril.

El 3 de julio de 2009, el Papa Benedicto XVI aprobó el decreto de virtudes heroicas con el consiguiente tratamiento de venerable.



15 de noviembre de 2009 se reúne la Consulta Médica del Dicasterio y reconoce que la curación fue instantánea, duradera y completa, inexplicable a la luz de los actuales conocimientos médicos. El 31 de enero de 2010 se reúne el Congreso de los Consultores Teólogos, con éxito positivo.


El 16 de noviembre de 2010 tiene lugar la Sesión ordinaria de Cardenales y Obispos que confirma los juicios anteriores. El 10 de diciembre el Santo Padre autoriza la promulgación del decreto por el que se reconoce la curación milagrosa de la Ana Padrós Sellés, obrada por la intercesión de la Sierva de Dios venerable Ana María Janer Anglarill. Desde ese momento, ya lo solo faltaba el tiempo de la beatificación, que ya ha llegado.

Ecclesia

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