Monday, July 22, 2013

El Papa en Brasil. Resumen del primer día en videos. Incluye discurso en Palacio Guanabara

¡El Papa Francisco ha llegado a Brasil!



22 de julio, 2013 (Romereports.com) (-SOLO VIDEO-) Tras doce horasde vuelo, el Papa Francisco ha aterrizado en Río de Janeiro. A su llegada, el Papa ha sido recibido por una multitud que cantaba y vitoreaba al más puroestilo brasileño. La ceremonia de bienvenida incluyó además honores militares.

Dos niños recibieron al Papa con dos ramos de flores. Después, le dio la bienvenida una delegación que incluía a la Presidenta Brasileña, Dilma Roussef, al Arzobispo de Río, Orani João Tempesta, al Nuncio Papal Giovanni D'Aniello y al  Arzobispo de  Aparecida, el Cardenal Raymundo Damasceno Assis.


El Papa recorre Río en un sencillo coche. Miles de peregrinos corren para saludarle


22 de julio, 2013 (Romereports.com) (-ONLY VIDEO) Unos 30 minutos después de aterrizar y de los primeros saludos de bienvenida a Francisco, el Papa ha recorrido Río abordo de un sencillo coche gris

El intenso tráfico unido al entusiasmo de los miles de peregrinos por tocar y ver al Papa, han obligado al conductor del vehículo a parar en varias ocasiones a lo largo del camino.

Montado en la parte trasera del coche y con la ventanilla bajada Francisco ha saludado a los peregrinos que le esperaban. Al llegar a la catedral de Río de Janeiro, el Papa se ha subido en el Papamóvil descubierto. En ese punto de la ciudad, miles de jóvenes ya llenaban las calles aclamando al Papa.


Francisco en Brasil: No tengo oro o plata pero traigo a ¡Jesus!


22 de julio, 2013 (Romereports.com) (-SOLO VIDEO-) Unas horas después de su llegada a Río de Janeiro, el Papa Francisco se dirigió al Palacio de Guanabara donde pronunció su primer discurso de la Jornada Mundial de la Juventud. El Papa agradeció al pueblo de Brasil su hospitalidad, destacando que ha sido la Providencia la que le ha llevado a América Latina en su primer viaje internacional.

El Papa subrayó, que a través de la JMJ, pretende no sólo llegar a los jóvenes, sino también a los mayores y a las familias enteras. Añadió que está impaciente por encontrarse con los jóvenes que se sienten llamados por el abrazo de Cristo Redentor.

DISCURSO TRADUCIDO DEL PAPA

Señora Presidente
Distinguidas Autoridades,
Hermanos y amigos

En su amorosa providencia, Dios ha querido que el primer viaje internacional de mi pontificado me ofreciera la oportunidad de volver a la amada América Latina, concretamente a Brasil, nación que se precia de sus estrechos lazos con la Sede Apostólica y de sus profundos sentimientos de fe y amistad que siempre la han mantenido unida de una manera especial al Sucesor de Pedro. Doy gracias por esta benevolencia divina.
He aprendido que, para tener acceso al pueblo brasileño, hay que entrar por el portal de su inmenso corazón; permítanme, pues, que llame suavemente a esa puerta. Pido permiso para entrar y pasar esta semana con ustedes. No tengo oro ni plata, pero traigo conmigo lo más valioso que se me ha dado: Jesucristo. Vengo en su nombre para alimentar la llama de amor fraterno que arde en todo corazón; y deseo que llegue a todos y a cada uno mi saludo: «La paz de Cristo esté con ustedes».

Saludo con deferencia a la señora Presidenta y a los distinguidos miembros de su gobierno. Agradezco su generosa acogida y las palabras con las que ha querido manifestar la alegría de los brasileños por mi presencia en su país. Saludo también al Señor Gobernador de este Estado, que amablemente nos acoge en el Palacio del Gobierno, y al alcalde de Río de Janeiro, así como a los miembros del Cuerpo Diplomático acreditados ante el gobierno brasileño, a las demás autoridades presentes y a todos los que han trabajado para hacer posible esta visita.

Quisiera decir unas palabras de afecto a mis hermanos obispos, a quienes incumbe la tarea de guiar a la grey de Dios en este inmenso país, y a sus queridas Iglesias particulares. Con esta visita, deseo continuar con la misión pastoral propia del Obispo de Roma de confirmar a sus hermanos en la fe en Cristo, alentarlos a dar testimonio de las razones de la esperanza que brota de él, y animarles a ofrecer a todos las riquezas inagotables de su amor.

Como es sabido, el principal motivo de mi presencia en Brasil va más allá de sus fronteras. En efecto, he venido para la Jornada Mundial de la Juventud. Para encontrarme con jóvenes venidos de todas las partes del mundo, atraídos por los brazos abiertos de Cristo Redentor. Quieren encontrar un refugio en su abrazo, justo cerca de su corazón, volver a escuchar su llamada clara y potente: «Vayan y hagan discípulos a todas las naciones».

Estos jóvenes provienen de diversos continentes, hablan idiomas diferentes, pertenecen a distintas culturas y, sin embargo, encuentran en Cristo las respuestas a sus más altas y comunes aspiraciones, y pueden saciar el hambre de una verdad clara y de un genuino amor que los una por encima de cualquier diferencia.

Cristo les ofrece espacio, sabiendo que no puede haber energía más poderosa que esa que brota del corazón de los jóvenes cuando son seducidos por la experiencia de la amistad con él. Cristo tiene confianza en los jóvenes y les confía el futuro de su propia misión: « Vayan y hagan discípulos»; vayan más allá de las fronteras de lo humanamente posible, y creen un mundo de hermanos y hermanas. Pero también los jóvenes tienen confianza en Cristo: no tienen miedo de arriesgar con él la única vida que tienen, porque saben que no serán defraudados. Al comenzar mi visita a Brasil, soy muy consciente de que, dirigiéndome a los jóvenes, hablo también a sus familias, sus comunidades eclesiales y nacionales de origen, a las sociedades en las que viven, a los hombres y mujeres de los que depende en gran medida el futuro de estas nuevas generaciones.

Es común entre ustedes oír decir a los padres: «Los hijos son la pupila de nuestros ojos». ¡Qué hermosa es esta expresión de la sabiduría brasileña, que aplica a los jóvenes la imagen de la pupila de los ojos, la abertura por la que entra la luz en nosotros, regalándonos el milagro de la vista! ¿Qué sería de nosotros si no cuidáramos nuestros ojos? ¿Cómo podríamos avanzar? Mi esperanza es que, en esta semana, cada uno de nosotros se deje interpelar por esta pregunta provocadora.

La juventud es el ventanal por el que entra el futuro en el mundo y, por tanto, nos impone grandes retos. Nuestra generación se mostrará a la altura de la promesa que hay en cada joven cuando sepa ofrecerle espacio; tutelar las condiciones materiales y espirituales para su pleno desarrollo; darle una base sólida sobre la que pueda construir su vida; garantizarle seguridad y educación para que llegue a ser lo que puede ser; transmitirle valores duraderos por los que valga la pena vivir; asegurarle un horizonte trascendente para su sed de auténtica felicidad y su creatividad en el bien; dejarle en herencia un mundo que corresponda a la medida de la vida humana; despertar en él las mejores potencialidades para ser protagonista de su propio porvenir, y corresponsable del destino de todos.

Al concluir, ruego a todos la gentileza de la atención y, si es posible, la empatía necesaria para establecer un diálogo entre amigos. En este momento, los brazos del Papa se alargan para abrazar a toda la nación brasileña, en el complejo de su riqueza humana, cultural y religiosa. Que desde la Amazonia hasta la pampa, desde las regiones áridas al Pantanal, desde los pequeños pueblos hasta las metrópolis, nadie se sienta excluido del afecto del Papa. Pasado mañana, si Dios quiere, tengo la intención de recordar a todos ante Nuestra Señora de Aparecida, invocando su maternal protección sobre sus hogares y familias. Y, ya desde ahora, los bendigo a todos. Gracias por la bienvenida.

[01081-04.01] [Texto original: Portugués]


El Papa a los jóvenes: "Id y haced discípulos". Id más allá de los confines de lo que es humanamente


22 de julio, 2013 (Romereports.com) El Papa Francisco aterrizó en Brasil después de 12 horas de vuelo. Con miles de peregrinos aclamándole, fue recibido en el aeropuerto por la presidenta de Brasil, Dilma Rousseff, y diversos líderes religiosos.

El trayecto hasta el Palacio de Guanabara resultó algo complicado. Francisco montó primero en un sencillo coche gris que tuvo que detenerse en varias ocasiones debido a los miles de peregrinos entusiasmados por recibirle y al intenso tráfico. Después el Papa se subió al Papamóvil y, finalmente, viajó en un helicóptero militar para llegar al Palacio.

Allí, durante su primer discurso oficial, agradeció la hospitalidad de los brasileños y añadió que les trae el regalo más valioso de todos.

PAPA FRANCISCO
“No tengo oro ni plata, pero traigo conmigo lo más valioso que se me ha dado: Jesucristo. Vengo en su nombre para alimentar la llama de amor fraterno que arde en todo corazón; y deseo que llegue a todos y a cada uno mi saludo: “La paz de Cristo esté con ustedes”.  

Hablando en portugués, el Papa dijo que gracias a la JMJ, espera hacer discípulos de todas las naciones. 

PAPA FRANCISCO
“Cristo tiene confianza en los jóvenes y les confía el futuro de su propia misión: “Vayan y hagan discípulos”; vayan más allá de las fronteras de lo humanamente posible, y creen un mundo de hermanos y hermanas.”

El Papa subrayó que, aunque la Jornada Mundial de la Juventud es una celebración para la juventud, a través de ella también quiere llegar a todas las generaciones, para que así, elmensaje de Jesús sea proclamado alto y claro.

PAPA FRANCISCO
 “Al comenzar mi visita a Brasil, soy muy consciente de que, dirigiéndome a los jóvenes, hablo también a sus familias, sus comunidades eclesiales y nacionales de origen, a las sociedades en las que viven, a los hombres y mujeres de los que depende en gran medida el futuro de estas nuevas generaciones”.

El viaje del Papa a Brasil fue aprobado por Benedicto XVI durante su pontificado. En su discurso, el Papa Francisco dijo que ha sido la Providencia la que ha hecho que su primer viaje internacional haya sido a América Latina.

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